Átomos y Alquimia (VII). El declive por la carrera del oro en la Química
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A pesar de la excitación que la carrera hacia la transmutación había estimulado en los mundos de la química y la alquimia oculta[1], el accidente se produjo en 1914: el prestigio y la identidad real de los esfuerzos por la transmutación que tenía conferida la Química fueron cuestionados por los físicos. La crítica ya había llegado antes, en gran medida, de manos de físicos como J. J. Thomson, quien desacreditó algunos de los experimentos después del anuncio de la reunión de la Chemical Society en febrero de 1913, así como de Rutherford, Royds y Robert John Strutt (Lord Rayleigh) (1875-1947). Incluso químicos “comprensivos” como Madame Curie no habían podido reproducir, los resultados de Ramsay. El propio estudiante e investigador de Ramsay, Egerton, no pudo repetir con éxito los experimentos cuando fue a trabajar a un laboratorio en Berlín.
Strutt fue el cuarto Barón Rayleigh, hijo de John William Strutt, el tercer Barón Rayleigh, con quien Ramsay colaboró en el descubrimiento del argón. Él, al igual que Thomson, hizo experimentos independientes que socavaron los resultados de Ramsay, Collie y Patterson:
“Las observaciones de Collie y Patterson sobre la producción de neón o helio por descarga eléctrica han suscitado un muy alto interés general. Se entiende que sus resultados han sido respaldados por Sir W. Ramsay a partir de evidencias independientes. Los presentes experimentos se iniciaron en la esperanza de confirmar el trabajo de Collie y Patterson y de ser compartidos en el interesante campo de investigación así se abrió. Los resultados, sin embargo, han sido negativos, ya sea por una falla en apreciar las condiciones adecuadas para la producción de neón o de alguna otra causa”.[2]
Strutt insinuó en su artículo la causa de los hallazgos de neón de Collie y Patterson: «deben tomarse precauciones más rigurosas para evitar que este espectro [de neón] se contamine de la atmósfera». Hacia 1914, incluso el químico Thomas Merton, que también quiso confirmar los hallazgos de Collie y Patterson sobre la transmutación de neón, se obligó a regañadientes a concluir que la presencia de argón y otros gases fueron producto de «una fuga extremadamente pequeña pero continua».[3] En una admisión personal sorprendente para un artículo científico (que subraya la importancia de su los esfuerzos por la transmutación hechos por los químicos y el afecto público que recibieron), añade Merton:
«Estoy seguro de que los resultados negativos actuales no se deben a ningún defecto en la técnica de búsqueda de neón. Es necesario tomar las precauciones más rigurosas para evitar la contaminación atmosférica de este espectro».
Hemos de señalar, no obstante, que Collie, quien tomó prestados los aparatos de Merton, y ambos hicieron muchos experimentos juntos, concluyó que «parece muy improbable que la presencia de neón y helio en los tubos de vacío, después de haber pasado la descarga eléctrica, se deba a la fuga de aire”[4].
A mediados de 1914, después de que Egerton presentara un trabajo que arrojaba resultados negativos de los experimentos de Ramsay, Collie y Patterson, los trabajos en colaboración que publicaron Collie, Patterson y de Masson habían comenzado a tomar un tono defensivo. Su colaboración de julio de 1914 tuvo como objetivo refutar los reparos a sus conclusiones de 1913 de que el neón y el helio habían sido producidos por transmutación. Intentaron mostrar que el propio vidrio y los ánodos de aluminio no contenían neón y helio. Su párrafo final es simplemente negaba lo que muchos ya debieron haber llegado a creer peor entonces:
«Nos hemos esforzado por poner los hechos del caso lo más completamente posible, sin referencia a ninguna teoría preconcebida».[5]
John William Navin Sullivan
La desacreditación recibió menos atención en la prensa popular que las afirmaciones de la transmutación, aunque la celebridad de Ramsay y Curie aseguraron que la imposibilidad de Curie para crear litio usando el experimento del sulfato de cobre fuera cubierta por el London Times[6]. Los editores científicos fueron más imparciales. El corresponsal de Nature que cubrió la reunión de la Chemical Society del 6 de febrero de 1913, en la que, recordemos, Ramsay, Collie y Patterson presentaron sus hallazgos de helio y neón supuestamente creados en tubos de vacío, incidió sobre la «gran atención pública» que la reunión había suscitado. Pero el mismo periodista también informó que la declaración de Soddy al Westminster Gazettre de 1908 ya había explicado la aparición de helio en los tubos de vacío comio algo debido a que los electrodos de aluminio absorbieron esos gases durante sus usos anteriores[7]. El corresponsal, nos obstante, también llamó la atención sobre la publicación en ese mismo número de Nature de la diferente interpretación de los resultados de Collie y Patterson que hiciera Thompson. Por su parte, un breve artículo del periodista especializado en ciencia de divulgación John William Navin Sullivan (1886-1937) aparecido en Scientific American que cubría la reunión de la Chemical Society mencionó también las objeciones de J. J. Thomson objeciones y la correspondiente explicación alternativa de Soddy y Lodge[8].
Pero el artículo más extendo sobre la reunión en el Scientific American Supplement presentó los resultados de Ramsay, Collie y Patterson si crítica alguna, enfocándose en la emoción de la reunión. Incluso describió los vítores que se oyeron cuando Collie anunció más pruebas de su resultado[9]. También informó, bajo el pomposo título de «A Momentous Paper», el entusiasta reconocimiento de Smithells a la importancia de los artículos presentados en la reunión:
“El profesor Smithells abrió la discusión diciendo que estaba casi sin aliento por las comunicaciones que he escuchado. Se requería mucho de coraje para que los científicos presentaran tales resultados, cosa der ser admirada. Su coraje estaba justificado, porque su registro experimental era como para justificar lo que en otros habría sido extremadamente precipitado. Él reconoció generosamente el cuidado y paciencia con la que el Sr. Patterson había llevado a cabo los experimentos en su laboratorio de Leeds. Del trabajo del Prof. Collie y Sir William Ramsay no fue necesario decir nada. Con cierto tono dramático, pensó, el documento nunca había sido superado. … El Prof. Smithells reconoció los agradecimientos que desde la Sociedad se le dio a los autores, hacia los cuáles se sintieron obligados por su trascendental comunicación”.[10]
La explicación correcta de Thomson, como la de Soddy, de que los gases estaban ocluidos en el metal de los los ánodos[11] no disminuyeron el entusiasmo de los químicos por sus esfuerzos realizados. Smithells, sin embargo, había dado una nota de precaución pequeña y completamente correcta, diciendo que «la crítica obvia era que en el trabajo se había puesto necesariamente un peso enorme sobre las evidencias espectroscópicas, y su limitada experiencia en este sentido le había adiestrado en la precaución, pero estaba seguro de que los autores tenían demasiada experiencia para caer en tales trampas».[12]
Fue Egerton quien finalmente convenció a Ramsay de que se había equivocado. Egerton fue, una vez más y como siempre, no sólo un químico comprensivo, sino también socio de investigación de Ramsay, e incluso falló al reproducir el trabajo de Ramsay y no obtuvo sus mismos resultados. Los hallazgos de Ramsay, que habían provocado el reclamo «finis coronat opus», nunca fueron publicados. A pesar de los continuos esfuerzos a mediados de la década de 1920 para utilizar sus métodos químicos para provocar la transmutación, el campo fue esencialmente dejado en manos de Rutherford y los físicos. Esto es un hecho trascendental en la Historia de la Ciencia ya que la trasmutación de Rutherford de 1919 sí que era verificable con la instrumentación adecuada, y el ciclotrón de Cockcroft y Walton situado en el Cavendish a principios de la década de 1930 estableció el curso y la orientación de la Física de partículas de alta energía durante el resto del siglo veinte.
Adolf Miethe
La prensa recogió y relató con entusiasmo las transmutaciones de 1919 de Rutherford (de la misma manera que hiciera con las “transmutaciones” de Ramsay de 1907) por ser el primer trabajo exitoso de alquimia, afirmando que Rutherford había «resuelto el enigma de la transmutación de la materia, el secreto buscado por los antiguos alquimistas»[13], e invocando el fracaso de los experimentos de Ramsay. Aún así, los químicos intentaron revivir por última vez en la década de 1920 el programa experimental de Ramsay, Collie, Patterson y otros. En una inédita de 1927 titulada «Nota sobre experimentos de transmutación», Egerton repasa los “fracasos” de Merton, de Strutt y otros para confirmar los resultados positivos de Ramsay, Collie y Patterson, dejando escrito que «desde aquellos días se han realizado experimentos en Estados Unidos sobre la explosión de cables tungsteno, y aunque con un principio prometedor, acabaron con a resultados negativos, seguidos por las supuestas transmutaciones de mercurio en oro, de plomo en talio hecha por Adolf Miethe (1862-1927), por Arthur Smits y otros. Todos estos han sido definitivamente negativos, y son de un carácter bastante diferente del tipo de trabajo que atraía la inmediata atención de Ramsay»[14].
[1] Teniendo como mayor exponente de esta situación a Anne Besant.
[2] Strutt, R. J., “Attempts to Observe the Production of Neon or Helium by Electric Discharge”, Proceedings of the Royal Society of London, Serie A., 89 (2 de febrero de 1914), 499–506. Aquí 499.
[3] Merton, T. R., “Attempts to Produce the Rare Gases by Electric Discharge”, Proceedings of the Royal Society, Serie A, 90 (1 de agosto de 1914), 549–553. Aquí 552.
[4] Collie, J. N., “Note on the Paper by T. R. Merton on ‘Attempts to Produce the Rare Gases by Electric Discharge’”, Proceedings of the Royal Society, Serie A, 90 (1 de Agosto de 1914), 554–56.
[5] Collie, J. N., Patterson, . S., Masson, I., “The Production of Neon and Helium by the Electrical Discharge”, Proceedings of the Royal Society of London, Serie A, 91 (2 de noviembre de 1914), 30–45, aquí 45.
[6] Times (London). 1908a. “The French Academy of Sciences. Mme. Curie and Sir W.
Ramsay.” (August 12, 1908): 5f–6f.
[7] Nature. 1913. “Origins of Helium and Neon.” Vol. 90 (February 13, 1913): 653–54.
[8] Sullivan, J. W. N. 1913. “Has Matter Been Synthesised? An Account of Some New
Experiments.” Scientific American 108:10 (March 8, 1913): 226.
[9] Scientific American Supplement. 1913. “The Birth of the Atom. Has Matter Been
Synthesised.” 108:10 (March 8, 1913): 154–55.
[10] Scientific American Supplement. 1913. “The Birth of the Atom. Has Matter Been Synthesised.” 108:10 (March 8, 1913): 155
[11] Thomson, J. J. 1913. “On the Appearance of Helium and Neon in Vacuum Tubes.” Nature 90:2259 (February 13, 1913): 645–47.
[12] Scientific American Supplement. 1913. “The Birth of the Atom. Has Matter Been Synthesised.” 108:10 (March 8, 1913): 155
[13] New York Times. 1919. “Alchemists’ Goal Reached by Briton.” (December 9, 1919): 2.
[14] Egerton, A. C. G. 1927a. “Notes on Transmutation Experiments.” MS. 1927. Sir William Ramsay Papers, University College, London. p. 1
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