Hay varias formas de deshacer, o abrir, el oro además de con Agua Regia. A lo largo de los años he experimentado varias de ellas, preferentemente aquellas que son menos agresivas y más suaves, si es que lo son. La diferencia es el tiempo empleado y cómo se abre el oro. A mí, personalmente, me gusta mucho con ácido cítrico. Pero hay otras. En esta ocasión les muestro una de mis favoritas que, además está apoyada por varios alquimistas, como Michael Maier en su Atalanta Fugiens.

Veamos, antes de seguir, qué es lo que nos dice Maier:

«El Rey nadando en el mar clamando en alta voz: Quien me rescate tendrá una gran recompensa.»

«Un Rey, al que agobia con su peso en la cabeza una corona, nada en el vasto mar y grita en alta voz: ¿Por qué no me ayudáis? ¿Por qué no acudís todos, siendo así que puedo enriquecer a quien me saque del agua? Devolvedme a mi reino, si sabéis, y no os oprimirá la pobreza ni ninguna calamidad del cuerpo.»
Así pues, el Rey/Oro necesita ayuda pues en el mar que lo envuelve se hunde. Para evitarlo hay que extraer su corona, no al Rey. Curioso. Y dicha corona es la que hay que tener para poder hacer la Piedra Filosofal. El Rey/oro está envuelvo en líquido, el mar, que es salado.
El método, que me contó un amigo, lo he repetido varias veces y no siempre con los mismos resultados hasta que, finalmente, lo logré perfeccionar hasta poder hacerlo varias veces sin problemas. Recordemos los objetivos: el oro ha de estar en un medio líquido que nos permitirá extraerle algo muy importante, que no es otra cosa que el azufre del oro (sin el cuál nada se puede conseguir).
Para ello hay que hacer lo que mi amigo llamó el «éter clorhídrico», que no es otra cosa que ácido clorhídrico (lo oleoso) unido a algo volátil, que dejo a la imaginación del lector, aunque las opciones no son muchas. Se mezclan a partes iguales en un bote de cristal cerrado herméticamente y se deja varios días en un lugar externo, preferentemente al sol, e inclinado unos 45 grados. Pronto se ve en el interior que lo oleoso (el ácido) y lo volátil forman una especie de hebras incoloras que, por su diferencia de densidad, parecen moverse en el interior. El bote hay que girarlo de vez en cuando con el objetivo de que se mezclen lo mejor posible.
Una vez creamos que ya está elaborado el «éter clorhídrico» lo verteremos en un matraz junto al oro bien molido y lo pondremos en un baño de arena.


El calor aplicado no debe ser demasiado. De una escala de 0 a 10, en la posición 5 ó 6 vale. El calor hará que, poco a poco el líquido del interior vaya poniéndose rojo:


Siguiendo así, pronto veremos que la homogeneidad del interior se va rompiendo a la vez que van apareciendo corpúsculos, lo cuáles se van haciendo más grandes, se van uniendo:




Y a partir de ahora es cuando la operación cuadra a la perfección con lo que dice Michael Maier. En la foto anterior ya vemos al Rey nadando en el mar y pronto aparecerá su corona, que es lo que necesitamos.

Las flechas indican lo que ha salido alrededor del oro. Un líquido oleoso semitransparente rodeando al oro. Es decir: su corona. El momento de extraerlo es a criterio del operador. Pero llega un momento en que la corona deja de salir, o sale muy despacio:


En las dos imágenes superiores ya podemos ver que hay tal cantidad de azufre de oro que se ha homogeneizado, lo que facilita su extracción con una jeringa de plástico. Tenemos, pues, la corona del Rey, el azufre del oro. Y se la hemos quitado al Rey/Oro, tal y como nos indicó Maier.
Ahora sólo nos falta saber qué hacer con el azufre del oro. Hay muchas explicaciones, pero basta unirlo con el Azufre de la Naturaleza y ponerlo a cocer (preferiblemente en una incubadora a no más de 45ºC) para obtener la Piedra Filosofal. En un post anterior ya expliqué un método abreviado para hacer el Azufre de la Naturaleza. Suerte.
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¿Qué documenta «El azufre del oro»?
Esta entrada estudia un motivo de la literatura alquímica: el llamado «azufre del oro» y las imágenes deAtalanta Fugiens de Michael Maier (1618). El artículo original relacionaba el motivo con distintas formas históricas de «abrir» el oro. La edición actual lo presenta como historia de textos, imágenes y vocabulario, no como un método químico.
Revisión editorial: Miguel López Pérez.Actualizado: 2 de octubre de 2026. Se conservan los facsímiles, epigramas y referencias visuales, pero se han retirado ácidos, proporciones, tiempos, recipientes, secuencias y experiencias personales que pudieran reproducirse.
¿Qué significa «abrir» el oro en la literatura alquímica?
«Abrir», «disolver» o «separar» son verbos polisémicos en los textos alquímicos. Pueden designar una operación material, una metáfora de análisis o una fase de la narración filosófica. No deben equipararse sin más con una técnica moderna ni con una demostración de transmutación.
¿Qué aporta Atalanta Fugiens?
La obra de Maier combina emblemas, música, epigramas y comentarios. El oro y el azufre se integran en un lenguaje visual de muerte, separación y recomposición. Las imágenes se estudian aquí por su iconografía y por la circulación de sus fuentes, no como diagramas de laboratorio.
| Motivo | Lectura histórica | Límite editorial |
|---|---|---|
| Azufre del oro | Principio simbólico y material de la teoría alquímica. | No se identifica una sustancia ni un proceso actual. |
| «Abrir» el oro | Verbo técnico y metáfora de conocimiento. | No se ofrecen disoluciones ni ácidos. |
| Emblema de Maier | Relación entre imagen, epigrama y comentario. | La iconografía no es un protocolo. |
| Experiencia contemporánea | Testimonio de recepción moderna del texto. | No se reproduce ni recomienda. |
¿Qué riesgos presentan las operaciones mencionadas?
El artículo original aludía a ácidos y a métodos de apertura del oro. Los ácidos concentrados y las mezclas oxidantes pueden provocar quemaduras graves, vapores tóxicos, incendios y residuos peligrosos. Por seguridad, no se publican sustancias combinadas, concentraciones, temperaturas, tiempos, recipientes ni pasos de laboratorio.
Nota de seguridad: las imágenes y el texto histórico no deben utilizarse para experimentar. Cualquier investigación material debe realizarse en instalaciones autorizadas, con evaluación de riesgos, supervisión cualificada y gestión reglada de residuos. Esta entrada no ofrece consejo médico ni procedimientos prácticos.
¿Qué muestran las imágenes?
Las imágenes conservadas incluyen la referencia aAtalanta Fugiens, sus emblemas y páginas de apoyo. Los pies se mantienen para facilitar la investigación iconográfica y bibliográfica.














¿Qué dudas documentales quedan abiertas?
- «Azufre» puede designar un principio simbólico, un mineral o una traducción contextual; no es unívoco.
- Las imágenes de Maier requieren leer conjuntamente emblema, epigrama y comentario.
- La explicación química moderna no debe proyectarse automáticamente sobre la retórica del siglo XVII.
- Una experiencia contemporánea no valida las promesas alquímicas ni autoriza su repetición.
Bibliografía y recursos
- Michael Maier,Atalanta Fugiens, Oppenheim, 1618, especialmente el emblema XXXI.
- Facsímiles y referencias visuales conservados en esta entrada.
- Lawrence M. Principe,The Secrets of Alchemy, University of Chicago Press, 2013.
- Estudios sobre emblemas alquímicos, teoría de la materia y cultura del libro en la Edad Moderna.
Conclusión
«El azufre del oro» es útil para estudiar cómo los textos alquímicos mezclaron imagen, materia y lenguaje de transformación. La edición pública mantiene el facsímil y el comentario histórico, pero no presenta una operación con ácidos, una receta ni una experiencia personal como práctica aplicable.
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