Leonhard Müllners gründlicher Bericht von der Generation und Geburth der Metallen. Deutsches Theatrum Chemicum, Volumen 1, (313-330).

Presentación.
El texto expone una explicación alquímica del origen, desarrollo y perfeccionamiento de los metales. Müllner sostiene que los metales se generan en el interior de la tierra mediante la acción conjunta de dos principios fundamentales, el mercurio y el azufre, bajo la influencia de los cielos. La alquimia aparece como un arte que imita y acelera los procesos naturales.
Fundamentos filosóficos
Materia y forma
La obra se apoya en una tradición filosófica que procede de Platón, Aristóteles y la escolástica medieval: La materia se considera principio pasivo, receptivo y femenino. La forma es principio activo, organizador y masculino.La generación de cualquier ser requiere la unión de ambos.
Lo que hace Müllner es trasladae esta idea a la alquimia: El mercurio representa la materia femenina. El azufre representa la forma o semilla masculina.Solo la unión de ambos puede producir un metal.
La teoría alquímica de la generación de los metales
Prima Materia.
Según Müllner, el origen de todos los metales es una mezcla de:humedad viscosa,tierra sulfúrea pura,influencia celeste.De esta mezcla surge el Mercurius o mercurio filosófico, considerado la «segunda materia» de los metales.
Función del azufre.
El azufre aporta movimiento y vida al mercurio;provoca su coagulación;transforma la materia sin forma (informe) en un metal concreto.
La relación entre ambos se compara continuamente con la reproducción humana: mercurio = mujer; azufre = semilla masculina; metal = hijo generado.
Escala de maduración de los metales
Müllner no considera los metales como sustancias distintas, sino como etapas de desarrollo de una única materia.
Secuencia evolutiva
- Plomo.
- Estaño.
- Plata.
- Oro.
La diferencia depende del grado de «cocción» o maduración alcanzado.
La idea central es: Todo oro fue antes plata.El oro representa el estado final y perfecto de una evolución natural que dura siglos en el interior de la tierra.
La perfección del oro
El oro ocupa la cima de la jerarquía metálica porque ha alcanzado su completa maduración, es estable e incorruptible, resiste el fuego sin deteriorarse y ha eliminado sus impurezas.
Müllner compara el proceso con una fruta: una fruta verde es ácida e inmadura; una fruta madura es perfecta para el consumo.
Del mismo modo, el plomo o el cobre serían metales inmaduros, mientras que el oro sería la culminación natural del proceso.
La legitimidad de la transmutación
Objeción teológica. Muchos contemporáneos afirmaban:Si Dios hubiera querido que los metales fueran oro, los habría creado directamente como oro.
Respuesta de Müllner. La transmutación es posible porquetodos los metales proceden de la misma raíz;comparten los principios de sal, azufre y mercurio;las diferencias entre ellos son solo grados de perfección.
Por ello, el alquimista no contradice a Dios, sino que ayuda a completar una obra natural inacabada.
La alquimia como medicina
Una de las ideas más importantes del tratado es que:
Los metales son organismos enfermos. El plomo, el hierro o el cobre son metales imperfectos.El oro es el estado de máxima salud.
Papel del alquimista. El alquimista actúa como un médico:diagnostica la imperfección, aplica una medicina y, finalmente, conduce al metal hacia la perfección.
La Piedra Filosofal es descrita como una medicina universal capaz de sanar tanto metales como seres humanos.
El fuego filosófico
La transformación ocurre mediante el: Ignis Philosophorum (Fuego de los Filósofos). Sus funciones son: eliminar impurezas, purificar la materia, fijar el mercurio y producir oro. Müllner compara este fuego con el fuego del Juicio Final, que purifica el mundo y prepara la resurrección de los cuerpos glorificados.
Simbolismo religioso.
La obra mezcla constantemente alquimia y cristianismo.
Comparación con la Creación. La elaboración de la Piedra Filosofal reproducela separación de tierra y agua en el Génesis yel proceso divino de creación.
Comparación con Cristo. La Piedra es comparada con Cristo porque:nace de una materia pura,posee capacidad redentora, transforma lo imperfecto en perfecto.
Relación con la Trinidad
Los tres principios alquímicos (Sal, Azufre y Mercurio) se interpretan como reflejo del Cuerpo, del Alma y del Espíritu de forma análoga a la Santísima Trinidad.
La Piedra Filosofal
Características
La Piedra: contiene en sí misma todos los principios necesarios; es una sustancia autosuficiente; reúne los cuatro elementos; posee una potencia transformadora extraordinaria.
Funciones
- Convertir metales imperfectos en plata y oro.
- Curar enfermedades humanas.
- Prolongar la vida.
- Purificar la materia.
No concede inmortalidad, pues la muerte sigue sometida a la voluntad divina.
El secreto alquímico
Müllner insiste en que el verdadero arte: no consiste en usar oro común; no consiste en mezclar mercurio y azufre ordinarios; exige conocer una materia única donde ambos principios ya se encuentran ocultos.
Este conocimiento solo puede alcanzarse mediante: trabajo constante, experimentación, estudio de los filósofos y disciplina moral; ayuda divina.
Conclusión general
La obra de Müllner representa una síntesis característica de la alquimia renacentista. En ella:
- la naturaleza funciona como un organismo vivo;
- los metales nacen, crecen y maduran;
- oro, plata, plomo o hierro son fases de una misma materia;
- la transmutación es posible porque reproduce y acelera procesos naturales;
- la alquimia se presenta simultáneamente como filosofía natural, técnica metalúrgica, medicina y práctica espiritual.
La tesis central del tratado puede resumirse así:
Los conceptos de las rationes seminales y la incohatio formae representan el intento de los filósofos de explicar el cambio, la vida y la materia sin recurrir a la magia, pero antes de que existiera la ciencia moderna.
Analicemos algo más en detalle estos dos potentes conceptos filosóficos y su impacto en la alquimia:
Las Rationes Seminales (Razones Seminales)
Este concepto tiene una larga trayectoria. Nace con el estoicismo antiguo bajo el nombre griego de logoi spermatikoi, es desarrollado a fondo por San Agustín de Hipona y luego adoptado en la Edad Media por San Buenaventura.
¿Qué significa originalmente?
La traducción literal es «razones o principios seminales (o germinales)». Imagina que Dios, en el momento de la creación, no creó cada planta, animal o roca que existiría a lo largo de los siglos uno por uno. En su lugar, depositó en la materia primordial una serie de
¿Cómo funciona?
Estas rationes seminales permanecen latentes, dormidas en la materia pasiva. Cuando se dan las condiciones ambientales correctas (calor, humedad, tiempo), estas semillas se «activan» y hacen que la materia adopte una forma física concreta (un árbol, un caballo, un mineral).
El puente con la Alquimia:
Para los alquimistas del Renacimiento y del Barroco, este concepto era oro puro. Si la naturaleza implantó en el interior de la Tierra las rationes seminales de los metales, significa que los metales están vivos en el vientre de la Tierra y van creciendo (el plomo madura hasta convertirse en plata, y la plata en oro). El alquimista en su laboratorio no hace milagros sobrenaturales; lo único que hace es acelerar artificialmente el desarrollo de esas «semillas» acelerando el calor y las condiciones del matra
La Incohatio Formae (Incoación de la Forma)
Este concepto es una propuesta específica de San Alberto Magno (siglo XIII), maestro de Santo Tomás de Aquino y un filósofo profundamente interesado en la alquimia y las ciencias naturales.
¿Qué significa originalmente?
Incohatio significa comienzo, fase embrionaria o inicio rudimentario. Alberto Magno estaba tratando de resolver un problema aristotélico: ¿de dónde sale la «forma» de las cosas cuando cambian? Aristóteles decía que la materia prima es totalmente informe (un lienzo en blanco) y la forma le llega desde fuera. Alberto Magno propone algo intermedio: la forma no llega totalmente desde fuera; la materia ya tiene en su interior un inicio o esbozo imperfecto de la forma (incohatio formae).
¿Cómo funciona?
La materia no es puramente pasiva ni está vacía. Tiene un «apetito» o una pre-disposición interna a convertirse en algo. Hay un deseo intrínseco en la materia por alcanzar su perfección.
El puente con la Alquimia:
En el texto de Leonhard Müllner que acabas de traducir, se ve esto perfectamente reflejado en la metáfora del matrimonio. El Mercurius (mercurio alquímico) es esa materia pasiva y femenina, pero no está completamente vacía: tiene la incohatio formae, la disposición a ser metal. Sin embargo, necesita un agente activo externo, el Schwefel (azufre), que actúa como la «semilla masculina» o la chispa que despierta y consuma esa forma latente.
En resumen: ¿Por qué le importaba esto a la Alquimia?
Durante siglos, la alquimia fue acusada por la Iglesia y por ciertos sectores académicos de ser un arte falso o incluso demoníaco (porque pretendía «crear» oro, algo que solo Dios podía hacer). Al recurrir a las rationes seminales de San Agustín o a la incohatio formae de Alberto Magno, los alquimistas se defendían diciendo:
«Nosotros no creamos nada de la nada. Dios ya puso las semillas del oro en la materia. Nosotros solo somos los parteros de la naturaleza, ayudando a que la materia dé a luz lo que ya lleva inscrito en su vientre.»
Asociar el mercurio a la materia pasiva (femenina) y el azufre a la forma activa (masculina) era la manera perfecta de traducir la alta filosofía escolástica europea al lenguaje práctico del laboratorio.
La representación de la relación entre materia y forma como lo femenino y lo masculino se puede rastrear, en diversas variantes, hasta Platón. En Platón, la materia es también una nodriza que recibe las formas desde el exterior. En la concepción de los estoicos, la materia se concibe como algo moldeado por los logoi spermatikoi. La filosofía de la naturaleza de Agustín de Hipona asume que las formas corporales fueron creadas al mismo tiempo que la materia y que constituían las rationes seminales, de las cuales surge todo ser vivo. Buenaventura adopta la concepción de las rationes seminales, y también Alberto Magno se aproxima a este concepto con su doctrina de la incohatio formae, la cual estaría presente de forma embrionaria en la materia. La concepción de los principios seminales configuradores de la forma estuvo ampliamente difundida durante el Renacimiento, especialmente en las teorías alquímicas, y continuó siendo defendida hasta bien entrado el siglo XVII incluso por teóricos corpusculares como Boyle. En la teoría alquímica sobre el origen de los metales, el Mercur (mercurio) se concibe como una materia femenina informe que solo puede engendrar un metal a través de la semilla masculina, el principio del azufre. – El escrito de Leonhard Müllner sobre la generación y el nacimiento de los metales, en el cual la relación entre materia y forma, o bien entre el mercurio y el azufre, se presenta como una relación de géneros: «Ahora bien, la materia está presente como una figura de mujer, la cual no puede engendrar ningún fruto ni ser humano en el mundo sin la semilla del hombre, el cual es por sí solo el ser humano; de la misma manera, este Mercurius no puede engendrar ningún metal, pues él es la materia o la mujercilla; por lo tanto, la forma, como semilla masculina, y la materia, como mujer, deben estar juntas si es que de ello ha de surgir un metal; y con ese fin, la naturaleza ha añadido a la materia un azufre, como la semilla masculina que dote de movilidad al Mercurium, para que un metal pueda ser engendrado a partir de él (…)». (DTC I 314) – En la teoría alquímica, los metales se componen únicamente de los principios del mercurio y del azufre.
La naturaleza como utopía: el camino hacia la redención de la naturaleza en la alquimia de la transmutación.
Como es sabido, la alquimia de transmutación se ocupa de la transformación de metales no nobles en plata u oro. Para ilustrar el carácter utópico de la alquimia de transmutación, es necesario señalar cómo alquimistas de la transmutación tales como Christophoro Parisiensis o también Leonhard Müllner explicaban la posibilidad de dicha transformación.
Para ello, no solo importa la idea que se tenía sobre la esencia de los metales, sino también el modo en que se concebía a la naturaleza en su totalidad.
¿Cómo se explicaba, después de todo, la existencia de metales no nobles, es decir, imperfectos, que a diferencia del oro —el metal verdadero y perfecto— no pueden resistir la fuerza del fuego? Evidentemente, se partía de la base de que un metal es más noble, puro y perfecto que otro, existiendo por tanto una jerarquía natural de los metales, cuyo diferente grado puede medirse tomando como escala el metal más valioso: el oro.
La jerarquía de los metales es, por supuesto, solo una parte de la naturaleza en su totalidad, la cual, por su parte, es considerada toto genere [en todo su género/ser] y en todas sus partes como algo ordenado jerárquicamente.
Así, al menos todos los alquimistas de la transmutación que he tenido en cuenta consideran la naturaleza como un todo articulado de forma jerárquica, en el cual la naturaleza no solo representa la totalidad de la creación, las res naturales, sino al mismo tiempo un principio activo que despliega el potencial depositado por el Creador en la creación. A este principio de la naturaleza naturante se le atribuye una capacidad tan inagotable que el cameralista austriaco Wilhelm Freiherr von Schröder (1640–1689), en su tratado Nothwendiger Unterricht vom Goldmachen escrito en 1684 —y que se imprimió por primera vez en 1705 como apéndice de su Fürstliche Schatz- und Rent-Kammer—, plantea la pregunta retórica: „¿Pues quién es aquel / que pueda determinar las fuerzas y los efectos de la naturaleza?“[1]
Que esta fuerza de la naturaleza es divina lo afirma, entre otros, Thomas Vaughan, quien publicaba bajo el seudónimo de Eugenius Philalethes. Este señala en su escrito Euphrates, publicado en 1655 (una traducción al alemán se editó en 1689 en Estocolmo), „que Dios opera en torno a la materia y en su interior / (aunque no esté ligado a ella)“.
La totalidad de la naturaleza, junto con la fuerza divina que opera en ella, se divide ahora —como ocurre en von Paris, Müllner, von Schröder o también en Georg Wolfgang Wedel, el maestro de Jena de Georg Ernst Stahl— en tres reinos: el regnum animale o reino animal, el regnum vegetabile o reino vegetal, y el regnum minerale o el reino de los minerales, las menas y los metales.
Los tres reinos se analizan por analogía en cuanto a su potencia de transformación: al cambio de forma en los animales y las plantas le corresponde la transformación de un metal en otro, donde la respectiva species o forma que subyace a la transformación sigue siendo la misma, de modo que solo cambian las características externas como el color o el olor. Así, todos los metales participan del oro, solo que en diferente grado.
Esta circunstancia apunta hacia otro principio esencial estrechamente vinculado con el de la jerarquía, a saber: el principio de la unidad. Este principio conduce a la suposición de un origen unificado de todos los metales, a partir del cual estos han nacido y crecido. En la traducción al alemán del Elucidarius de Christoph von Paris, publicada en Leipzig en 1772, se dice: „Así ocurre también con los metales, pues todos ellos tienen un solo origen y una sola materia, a saber, Sulphur & Mercurium [Azufre y Mercurio]: por tanto, no se diferencian en materia y sustancia, sino en el color“.
El ya mencionado Philalethes, alias Thomas Vaughan, identificaba asimismo una materia unificada de todas las cosas, la „materia universal“, como la base de toda la naturaleza, „a partir de la cual todas las cosas son hechas / y aún nutridas / y conservadas“.
Müllner, en su Abhandlung von der Generation und Geburt der Metallen [Tratado de la generación y el nacimiento de los metales], publicado por primera vez en Érfurt en 1577[2], habla de la Materia prima como una sustancia compuesta por una humedad viscosa y una tierra sulfúrea blanca y pura.
La idea de una materia unificada, la Materia prima, como fundamento de todas las cosas, se complementa ahora con aquel principio activo y configurador ya explicitado anteriormente, al cual von Schröder denomina espíritu universal, o Spiritus universalis, „el cual se introduce en todas las matrices / y del cual todo / cuanto existe / recibe su esse [ser] y su fieri [devenir]“.
Sin embargo, el hecho de que esta potencia divina de la naturaleza no siempre logre manifestarse de forma óptima queda demostrado por la existencia misma de productos imperfectos y no nobles de la naturaleza, como lo son precisamente los metales no nobles. Un ejemplo ilustrativo de ello es un pasaje del Elucidarius de Christophoro Parisiense:
De la madre de todas las cosas, la Tierra, nacen cosas sanas y enfermas, a las cuales, sin embargo, el ser humano puede ayudar a sanar y purificar mediante el arte que Dios le ha otorgado. Si las menas y los minerales de los metales, al igual que otras cosas provenientes de la tierra, son cosas impuras, rodeadas también de estiércol y suciedad, y aun así el ser humano fabrica hermosos metales a partir de ellas; ¿cómo no le va a ser posible graduarlas más alto y hacer que el cobre, el estaño, el plomo y el hierro sean iguales al oro y a la plata, que son los dos más puros? Es ciertamente difícil de hacer y le parece casi imposible a la naturaleza; sin embargo, uno puede razonar por qué no habría de ser posible lo uno tanto como lo otro: Pues si los imperfecta metalla [metales imperfectos] hubieran permanecido el tiempo suficiente en la tierra, se habrían convertido en plata y, finalmente, en oro; tal como vemos que no hay plata que, cuando es elevada y buena, no lleve algo de oro consigo. […] Pues cada vez que la naturaleza engendra un metal, desearía de buen grado hacerlo oro y, por tanto, hacerlo perfecto; pero se lo impiden, debido a su debilidad y a la escasez de tiempo de la que dispone, diversos impedimentos adversos […].[3]
La debilidad de la naturaleza se fundamenta teológicamente, lo cual se evidencia sobre todo en la frecuente analogía establecida entre el ser humano enfermo y pecador y los metales, igualmente enfermos y pecadores. La justificación teológica es correspondientemente simple: con el Lapsus Adae [la caída de Adán], la naturaleza también cayó. Sin embargo, a través del arte de la alquimia se puede, al menos, reparar la caída de la naturaleza mediante la preparación del Lapis, de la Piedra Filosofal, puede ser revocada [reparada] aún en este mundo. Pues, aunque la naturaleza postlapsaria [posterior a la caída] ya no es capaz de reconstruir la perfección paradisíaca por sus propias fuerzas, conserva todavía en su interior, por así decirlo, un remanente del plan y del acto de la creación divina. Así, se requiere el acto purgativo del arte alquímico para rescatar el misterio oculto en la naturaleza.
El proceso de transmutación o refinamiento de los metales refleja aquí la Pasión de Cristo. En Müllner, por ejemplo, el Lapis se compara por analogía con Cristo; la muerte de Cristo como liberación del ser humano de sus pecados se equipara al fuego, el cual debe „lavar a los metales impuros […] de todos sus pecados“, para transformarlos, con la ayuda de la fuerza regeneradora del Lapis, „en el metal real del oro“. El texto de Müllner introduce un concepto teológico crucial en la alquimia cristiana: el alquimista como el redentor de la materia. Dado que la naturaleza quedó herida y «enferma» tras la caída de Adán (Lapsus Adae), no puede alcanzar su perfección (el oro) por sí sola. El fuego del laboratorio actúa como el fuego del purgatorio o el sacrificio de la Pasión, limpiando las escorias y «pecados» de los metales imperfectos para llevarlos a su resurrección como oro puro.
Por lo tanto, la naturaleza ya lleva en sí misma su estado óptimo: el status naturae optimus. A través de este ideal de sí misma que le es inherente, la naturaleza se convierte en una utopía que señala al arte y a la técnica el camino hacia su realización y redención. Esta redención implica en igual medida tanto el perfeccionamiento de los metales en oro como la garantía de una existencia físicamente sana para el ser humano. El proceso de sanación se concibe como un perfeccionamiento regenerador: se trata, según Müllner, de que „todos los metales sean adornados con una corona de oro / y sean librados de toda su enfermedad para alcanzar la máxima salud / de igual modo que todos los cuerpos humanos sean purificados al máximo / y sean eximidos de todas sus enfermedades“.
De manera similar a cómo en los proyectos utópicos de la Edad Moderna una comunidad perfectamente funcional parece auténtica y, por tanto, resulta realista gracias a la claridad e inmediatez de su carácter ficticio-poético y dialógico, en la alquimia de transmutación la naturaleza también se vuelve concebible y tangible en su consumación. Si bien la naturaleza es aún deficitaria en su status quo, puede ser conducida hacia la perfección mediante las técnicas alquímicas. Mientras que la comunidad utópica busca regular el carácter deficitario de la naturaleza humana a través de mecanismos de control pedagógico-educativos, sanitarios y de orden público más o menos estrictos, en la alquimia —como escribe Andreae— „todo cuanto la tierra contiene en su vientre“ es sacado a la luz del día „conforme a las leyes e instrumentos del arte“. En el Ars alchemica, la naturaleza representa una comunidad cosmológica que alberga todos los ingredientes para extraer de ella un orden perfecto que sirva a la bienaventuranza y a la redención del ser humano. Este orden que debe extraerse se presenta como la voluntad divina, como el «estado ideal» (Soll-Zustand), y no se ha realizado todavía únicamente debido al non possumus non peccare [no podemos no pecar]. Para establecer este orden querido por Dios y, en relación con el ser humano, de carácter cuasi deificatorio, se requiere una técnica de redención que se lleva a cabo en el experimento alquímico sobre la naturaleza y, paralelamente a este, en el experimento sobre uno mismo. En la Edad Moderna Temprana, el aspecto mental y psicológico de la técnica de redención —simbolizada por el instrumental químico práctico y los procesos alquímicos mismos— estaba todavía claramente orientado hacia la antropología y la escatología cristianas. Esto se aplica en igual medida a los proyectos estatales utópicos de la Edad Moderna Temprana, los cuales —y esto aclara el motivo de la reglamentación y el orden, a menudo estrictos, de las ciudades-estado utópicas— presentan asimismo una técnica de redención instrumentalizada políticamente, por así decirlo, para evitar el riesgo de recaer en un orden social y un entorno marcados por el pecado y basados en las relaciones de propiedad.
Gründlicher
Bericht
von der
Generation und Geburt
der
Metallen,
Wie solche durch des Himmels Ein-
fluß in dem Erdreich gewürcket wird;
samt der Verwandlung der schlechten Metallen
in bessere, wie sie von GOTT dem Menschen auf
Erden zugelassen, und durch was für Natur und
Mittel solche geschehe, beschrieben zu
zu Erffurth,
A. 1577. d. 28. Aug.
durch
Leonhard Müllnern von Nürnberg,
Nun aber ans Licht gestellet
durch
Friederich Roth-Scholzen
Herrenstadio-Silesium.
Nürnberg,
bey Adam Jonathan Felseckers, sel. Erben,
1733.
Informe
Detallado
sobre la
Generación y Nacimiento
de los
Metales,
Cómo estos son engendrados en el seno de la tierra por la influencia de los cielos; junto con la transmutación de los metales inferiores en otros mejores, tal como DIOS lo ha permitido al hombre sobre la Tierra, y por qué tipo de naturaleza y medios sucede esto. Escrito en Érfurt, el 28 de agosto del año 1577, por Leonhard Müllner de Núremberg. Sacado ahora a la luz por Friedrich Roth-Scholz, de Herrenstadt, Silesia.
Nüremberg,
en la imprenta de los herederos del difunto Adam Jonathan Felsecker,
1733.
| 314 Leonhard Müllners Bericht | 314 Informe de Leonhard Müllner |
| Abhandlung Von der Generation und Geburt der Metallen, wie solche durch des Himmels Influenz im Erdreich gewürcket wird, und was ihr erster Anfang (Prima Materia) sey, biß zur völligen Zeitigung derselben. Der Anfang der Metallen (Prima Materia) ist eine schleimmichte Feuchtigkeit, vermischt mit einem reinen weisen Schweflichten Erdreich, welches der Männliche Saamen, oder die Form der Metallen genannt wird. Aus dieser Materi wird das Argentum Vivum oder der Mercurius gebohren, und dieser ist Secunda Materia Metallorum: Nun ist die Materia vorhanden, als ein Weibes-Bild, welches keine Frucht oder Menschen auf die Welt gebähren kan, ohne den Saamen des Mannes, welcher allein der Mensch ist, also kan dieser Mercurius kein Metall gebähren, denn er ist die Materie oder das Weiblein, derohalben muß die Form, als der Männliche Saamen, und die Materie, als das Weib, bey einander seyn, wann anders ein Metall daraus werden soll: Und zu dem Ende hat die Natur der Materie einen Schweffel beygefüget, als den Männlichen Saamen, der den Mercurium in die Beweglichkeit bringe, damit ein Metall aus ihme mag gebohren werden, alsdann coagulirt dieser genann- | Tratado Sobre la generación y nacimiento de los metales, cómo estos son engendrados en el seno de la tierra por la influencia de los cielos, y cuál es su principio original (Prima Materia) hasta su completa maduración. El principio original de los metales (Prima Materia) es una humedad viscosa o limosa, mezclada con una tierra sulfúrea pura y blanca, la cual es llamada la «semilla masculina» o la «forma» de los metales. A partir de esta materia se engendra el Argentum Vivum o Mercurius (mercurio), el cual constituye la Secunda Materia Metallorum (segunda materia de los metales). Llegados a este punto, la materia se halla presente a la manera de una figura femenina, la cual no puede engendrar fruto alguno ni traer seres humanos al mundo sin la semilla del varón (quien es el único que aporta la condición humana). De igual modo, este mercurio no puede engendrar ningún metal por sí solo, ya que representa la materia o el elemento femenino. Por consiguiente, la forma (como semilla masculina) y la materia (como la mujer) deben unirse si se pretende que nazca un metal de ellas. Con este fin, la naturaleza ha añadido un azufre (Schweffel) a la materia a modo de semilla masculina, para dotar al mercurio de movilidad y permitir que un metal sea engendrado a partir de él; acto seguido, este mencionado… |
La Teoría del Azufre y el Mercurio (Sulphur-Mercurius Poris): Este fragmento expone la base absoluta de la alquimia medieval y renacentista europea, formulada inicialmente por los eruditos árabes (como Geber) y adoptada en Occidente. Sostiene que todos los metales de la Tierra no son elementos químicos aislados, sino compuestos biológicos nacidos de la combinación de dos principios filosóficos contrapuestos: el Azufre (fijo, caliente, seco, activo) y el Mercurio (volátil, frío, húmedo, pasivo).
Metáforas Sexuales y de Género: Fiel al pensamiento del siglo XVI, Müllner utiliza de forma sistemática la analogía de la reproducción humana para explicar la geología y la química subterránea. El mercurio es definido explícitamente como la mujer (das Weiblein), una matriz pasiva o «humedad viscosa», mientras que el azufre actúa como el semen masculino (der Männliche Saamen). La creación de una veta de plata u oro en una mina requiere una auténtica «concepción» biológica bajo tierra.
El Concepto Aristotélico de «Materia y Forma»: El autor fusiona la alquimia con la filosofía de Aristóteles. En el aristotelismo, las cosas existen gracias a la unión de la materia (lo físico, amorfo y pasivo) y la forma (la esencia espiritual, el diseño activo que le da identidad a la materia). Al equiparar al elemento masculino con la «forma» y al femenino con la «materia», el tratado justifica por qué el mercurio necesita obligatoriamente del azufre para adquirir la «forma» de un metal específico.
La Maduración Dinámica (Zeitigung): El texto introduce la idea de que la naturaleza añade el azufre para dar «movilidad» (Beweglichkeit) al mercurio. En la mentalidad de 1577, los metales líquidos o pastosos fluyen a través de las grietas de las montañas como fluidos vivos que se van «coagulando» y madurando lentamente a lo largo de los siglos gracias al calor geotérmico, pasando de metales impuros (como el plomo) a metales perfectos (como el oro).
| von der Generation der Metallen. 315 | Sobre la generación de los metales. 315 |
| genannte Schweffel den Mercurium, und macht aus ihme einen Stein, Kloß oder Klumpen,, gleich wie der Saamen des Mannes in der Materie der Frauen thut, und coagulirt sich zu einen Klumpen, oder zu einem Stuck Fleisch, daraus mit der Zeit ein Mensch gebohren wird, ꝛc. [etc.] Also ist mit den Mercurio auch, wann er zu einen Klumpen durch den Schweffel worden ist, so überwind die Hitz und Truckenheit des Schweffels, die Kält und Feuchtigkeit des Mercurii, und gebührt den ersten Grad der Metallen, das ist Bley. \(\hbar \) So die Hitz und Truckenheit des Schweffels noch einen Grad der Kält und Feuchtigkeit des Mercurii überwindet, so macht er Zinn. \jupiter Zum dritten Silber. \leftmoon. Und aus dem \leftmoon wird letztlich das Gold: Dann kein Gold ist, es ist zuvor Silber gewesen. Was die andern 2. Metall anlanget, die seynd gleich verbrande und zu hart gekochte Metallen, als Kupffer \venus und Eisen \mars. und das Eisen insonderheit, derohalben ist es schwerer dann das Kupffer zum Fluß zu bringen, wegen seines ierdischen groben fixen Schweffels, welcher dem unreinen \(\c{\text{m}}\) [Mercurio] , so in ihme nicht leichtlich zum Fluß gehen läßt, nicht anstehet. Derohalben seynd diese 2. Metall zu hart gekocht, das Bley und Zinn seyn zu wenig digeriret und gekocht, aber das Silber und Gold halten das Mittel unter ihnen. Aus was Ursachen ist dann das Θ seiner Perfection kommen und zu Gold worden, und die | … mencionado azufre al mercurio, y forma a partir de él una piedra, un terrón o una masa; exactamente de la misma manera que lo hace la semilla del varón en la materia de la mujer, la cual se coagula en una masa o en un pedazo de carne del que, con el tiempo, nace un ser humano, etc. Lo mismo ocurre con el mercurio: cuando el azufre lo ha transformado en una masa, el calor y la sequedad del azufre vencen a la frialdad y la humedad del mercurio, engendrando así el primer grado de los metales, que es el plomo \(\hbar \). Si el calor y la sequedad del azufre vencen un grado más de la frialdad y humedad del mercurio, este produce estaño \jupiter. En tercer lugar, la plata \leftmoon. Y a partir de la plata \leftmoon se forma finalmente el oro: pues no existe oro que no haya sido plata con anterioridad. En cuanto a los otros dos metales, estos son como metales quemados y cocidos en exceso; a saber, el cobre \venus y el hierro \mars. El hierro en particular, por este motivo, es más difícil de llevar a fusión que el cobre, debido a su azufre terroso, basto y fijo, el cual no congenia con el mercurio impuro que contiene, impidiendo que se funda con facilidad. Por lo tanto, estos dos metales están demasiado cocidos; el plomo y el estaño están muy poco digeridos y cocidos; pero la plata y el oro mantienen el justo medio entre ellos. ¿Por qué causas, entonces, ha alcanzado el Sol/Oro su perfección y se ha convertido en oro, mientras que las… |
La Escala de Maduración de los Metales: Para los alquimistas del siglo XVI como Leonhard Müllner, la naturaleza subterránea opera de manera lineal y progresiva. Los metales no son sustancias cualitativamente distintas, sino diferentes estadios evolutivos de una misma materia prima. La interacción de las cualidades elementales (calor/sequedad frente a frío/humedad) determina el metal resultante:
- El nivel más básico y frío de coagulación genera el Plomo (asociado a Saturno.
- Un grado más de calor purifica la mezcla y produce Estaño (asociado a Júpiter.
- Una cocción más refinada da lugar a la Plata (asociada a la Luna.
- El refinamiento térmico absoluto en el crisol de la tierra culmina en el Oro (asociado al Sol.
«Todo oro fue antes plata»: El axioma central «Dann kein Gold ist, es ist zuvor Silber gewesen» es de una tremenda relevancia histórica. Sostiene que las vetas de oro de las minas eran originalmente vetas de plata que, al estar expuestas durante siglos al calor interno del planeta, terminaron de madurar. Esta era la justificación teórica en la que se amparaban los alquimistas para intentar acelerar artificialmente en sus laboratorios la transformación de la plata en oro.
Metales Mal Cocidos (La Patología de los Minerales): El autor introduce una división fascinante para los metales industriales comunes, explicándolos a través de «errores de cocina» de la naturaleza:
- Cobre (\venus) e Hierro (\mars): Son descritos como metales «quemados» o cocidos en exceso (zu hart gekochte). El hierro posee un punto de fusión extremadamente alto porque su azufre es demasiado terroso y fijo (fixen Schweffels), atrapando al mercurio e impidiendo que fluya.
- Plomo y Estaño: Están en el extremo opuesto, pues han recibido muy poca cocción (zu wenig digeriret), quedando blandos e impuros.
- La Plata y el Oro: Representan el equilibrio absoluto de la naturaleza, situándose en el «justo medio» (halten das Mittel), donde las proporciones de azufre y mercurio están perfectamente balanceadas y libres de escoria terrosa.
| 316 Leonhard Müllners Bericht | 316 Informe de Leonhard Müllner |
| die andern nicht, dieweil sie doch alle aus einerley Materi gebohren seynd? Respons. Aus der Ursach, das Gold ist zeitig, und hat seinen Termin erreichet, gleich als ein Apffel oder Birn auf dem Baum, welche Birn oder Apffel man vor der Zeit abbricht, die ist sandig und sauer, und mag nicht gessen werden, so man sie aber ihre Zeit läst hangen, so wird sie gut und wohlgeschmack zu essen, ꝛc. [etc.] Das Gold ist zur ultima Materia worden, dem kein Element nichts mehr mag anhaben oder abgewinnen, dann es ist fix, und bestehet im Feuer und allen Proben, als es dem Gold gebühret biß ans Ende der Welt, ꝛc. [etc.] Wie muß ich das verstehen? Also! es hat die 7. Spheren oder Planeten der Metall durchlauffen; und die Natur hat so lang daran gekocht, biß sie den \(\c{\text{m}}\) [Mercurium] so den \(\c{\text{m}}\)ium zur Coagulation gebracht, wieder abgedeyet, und seinen innerlichen \(\c{\text{s}}\) [Sulphur], entzündet, und in die Beweglichkeit gebracht, denn der Mercurius erstlich, daraus er gebohren, empfangen hat, und gleich in der letzten Abscheidung des äusserlichen anhangenden bösen und brennenden Schweffel, wird das Metall zu guten Gold, durch seinen innerlichen Schweffel. Diß ist wahrhafftig die Generation der Metallen. | … las otras no, siendo que todas ellas han sido engendradas a partir de una misma y única materia? Respuesta. Por la siguiente razón: el oro está maduro y ha alcanzado su término, exactamente igual que una manzana o una pera en el árbol. Si se arranca la pera o la manzana antes de tiempo, esta se muestra arenosa, ácida y no se puede comer; pero si se la deja colgar en su rama el tiempo que le corresponde, se vuelve buena y sabrosa para el consumo, etc. El oro se ha convertido en la Ultima Materia, a la cual ningún elemento puede ya dañar ni restar nada; pues es fijo (fix) y resiste inalterable en el fuego y ante todo tipo de ensayos, tal como le corresponde al oro hasta el fin del mundo, etc. ¿Cómo debo entender esto? ¡Escucha! El oro ha recorrido las 7 esferas o planetas de los metales; y la naturaleza lo ha estado cocinando durante tanto tiempo hasta que ha llevado al Mercurius (mercurio) a su coagulación, lo ha purificado de nuevo, ha encendido su Sulphur (azufre) interno y lo ha dotado de movilidad. Pues el mercurio del cual nació originalmente lo concibió así; y en el preciso instante de la separación final del azufre externo, maligno y ardiente que se hallaba adherido, el metal se transforma en oro óptimo gracias a su propio azufre interno. Esta es, en verdad, la generación de los metales. |
La Metáfora Botánica de los Minerales: Para el lector moderno resulta chocante ver la metalurgia explicada a través de la agricultura. Sin embargo, en 1577, comparar el plomo con una «manzana verde o ácida» (sauer) y el oro con una «fruta madura» (zeitig) era un recurso pedagógico y científico muy riguroso. Müllner argumenta que el plomo o el cobre no son metales defectuosos por naturaleza, sino simplemente metales prematuros que los mineros extrajeron de la montaña antes de que la Tierra terminara de cocinarlos.
El Oro como Ultima Materia e Incorruptible: Químicamente, hoy sabemos que el oro es un metal noble de extrema baja reactividad (no se oxida). El tratado lo define bajo el concepto alquímico de Metal Fijo (fix). Al haber alcanzado el estado de perfección máxima diseñado por Dios, adquiere una resistencia mística: resiste el fuego del crisol sin perder peso ni cambiar de color, manteniendo sus propiedades intactas «hasta el fin del mundo».
El Viaje Astrológico de las 7 Esferas: El texto entrelaza la geología con la cosmología ptolemaica. Para convertirse en oro, la materia prima debe absorber sucesivamente las influencias energéticas de las órbitas de los 7 planetas antiguos (Luna, Mercurio, Venus, Sol, Marte, Júpiter y Saturno). Cada esfera añade una cualidad y elimina una impureza.
Azufre Interno vs. Azufre Externo: El autor afina la teoría metalúrgica del Renacimiento distinguiendo dos tipos de azufre. Existe un azufre externo, denso y «maligno» (bösen und brennenden Schweffel) que causa la oxidación y la escoria en los metales comunes como el hierro o el cobre. La maduración final hacia el oro consiste en expulsar químicamente ese componente volátil y dañino para que el metal brille y se fije únicamente a través de su azufre interno y puro, el cual actúa como el alma y el principio de inmortalidad del metal noble.
| von der Generation der Metallen. 317 | Sobre la generación de los metales. 317 |
| Darauf ich ein Argument einführe? Ein Zimmermann, der ein Hauß aufricht, so er das fertig gemacht hat, so gehet er darvon, und läst das Hauß ferner stehen, dann er hat seine Würckung und Arbeit verbracht, gleich als der äussere Schweffel an den Mercurio auch gethan, und sein Werck oder Arbeit mit Hülff der Natur vollbracht, biß zur Perfection des Goldes. Wie oben gehöret. Nun folget die Transmutation der Metallen. Aus was Ursachen wollen die Menschen die Imperfecten Metalle zu Silber und Gold machen, oder verwandeln, und GOTT in sein Geschöpff greiffen, das nicht möglich, so GOTT solches hätt wollen haben, so hätt er solche Metallen wohl im Erdreich zu \leftmoon Lunam/Silber und [Solem/Gold lassen werden? Von solchen reden die Thoren und Unweisen, die nicht wissen, was GOTT in die Natur gepflantzet und verborgen hat. Aus dieser Ursach kan man die Imperfecten Metallen in R und Θ verwandeln, dieweil sie alle aus einer Wurzel und Materi gewachsen seyn, nehmlich, aus Sal, Sulphur und Mercurio, so wohl als das Gold, dieweil sie alle einen Vatter und Mutter haben, so wohl als wir Menschen von Vatter und Mutter gebohren, und unter uns auch gesunde und krancke Menschen gefunden werden, wie dann alle Philofophi | ¿Qué argumento introduzco a este respecto? Un carpintero que levanta una casa, tan pronto como la ha terminado, se marcha de allí y deja la casa en pie, pues ya ha completado su obra y su trabajo. Exactamente lo mismo ha hecho el azufre externo sobre el mercurio, llevando a cabo su obra o trabajo con la ayuda de la naturaleza, hasta alcanzar la perfección del oro. Tal como se ha escuchado anteriormente. Sigue ahora la transmutación de los metales. ¿Por qué razones quiere el hombre convertir o transformar los metales imperfectos en plata y oro, interfiriendo así en la creación de DIOS? ¡Eso no es posible! Si DIOS hubiera querido que fuera así, bien habría permitido Él que dichos metales se convirtieran por sí mismos en Lunam (plata) y Solem (oro) en el interior de la tierra. De esta manera hablan los necios e ignorantes, que no saben lo que DIOS ha plantado y escondido en la naturaleza. Por esta razón se pueden transformar los metales imperfectos en [plata] y [oro]: porque todos ellos han crecido a partir de una misma raíz y materia; a saber, a partir de la Sal, el Sulphur (azufre) y el Mercurius (mercurio), exactamente igual que el oro. Pues todos ellos tienen un mismo padre y una misma madre, de igual modo que nosotros, los seres humanos, nacemos de padre y madre, y entre nosotros se encuentran tanto hombres sanos como enfermos. Como, de hecho, todos los filósofos… |
La Analogía del Carpintero (Zimmermann): Müllner recurre a una brillante comparación gremial para explicar la desaparición del azufre corrosivo en el oro puro. Así como un carpintero trabaja duro para construir una estructura y, una vez terminada, se retira dejando la obra limpia e independiente, el «azufre externo» actúa como una fuerza constructora térmica subterránea. Una vez que el mercurio se ha fijado por completo y se ha transformado en oro estable, ese azufre reactivo se disipa y abandona el metal noble, dejándolo puro y libre de impurezas.
La Objeción Religiosa contra la Alquimia: El apartado de la Transmutation aborda un debate ético-religioso crucial de la Europa de 1577. Muchos teólogos católicos y protestantes afirmaban que intentar hacer oro en un laboratorio era un pecado de soberbia (in sein Geschöpff greiffen, «meter la mano en la creación de Dios»). Sostenían que si Dios hubiera querido que el plomo fuera oro, lo habría creado como oro desde el principio. El autor califica con dureza a quienes defienden esta postura de «necios e ignorantes» (Thoren und Unweisen).
El Concepto de Alquimia como «Medicina de los Metales»: Para defender la legitimidad de su ciencia, Müllner utiliza un argumento médico y biológico magistral. Explica que todos los metales comparten los mismos progenitores elementales (la tríada paracelsiana: Sal, Azufre y Mercurio, descritos como «un padre y una madre»). Al tener el mismo origen, el plomo, el cobre o el hierro no son sustancias fundamentalmente distintas al oro, sino simplemente «metales enfermos» que no terminaron su correcto desarrollo bajo tierra.
Sanar la Materia: Bajo esta premisa, el alquimista no está «corrigiendo a Dios» ni alterando las leyes divinas; está actuando como un médico de la naturaleza. Así como un doctor cura a un ser humano enfermo para devolverle la salud, el alquimista utiliza el laboratorio y la Piedra Filosofal para «sanar» al plomo o al cobre de su imperfección terrosa y elevarlos a su estado de máxima salud y perfección natural, que es el oro.
| 318 Leonhard Müllners Bericht | 318 Informe de Leonhard Müllner |
| phi die Metallen den Menschen vergleichen, dieweil ihnen beyden durch einerley Medicin kan geholffen werden ꝛc. [etc.] Soll nun der krancke Mensch zur Gesundheit gebracht werden, so muß solches durch einen erfahrenen Medicum und das Mittel der Medicin geschehen, damit der krancke Mensch den gesunden gleich werde: Also ist auch den krancken Metallen, denen muß gleichfalls durch die Artzney oder Medicin, wie den Menschen, geholffen werden, zu ihrer Gesundheit und Perfection, damit sie zu [Lunam/Silber] und [Solem/Gold] werden. Das ist natürlich, dann keine Kunst auf Erden ist, die der Natur gleicher nachgehet, als diese, die Metallen in Silber und Gold zu verwandeln durch ihre Medicin. Wordurch werden sie dann in Silber und Gold verwandelt? Respons. Durch das Ignis Philosophorum! Dann gleich wie am jüngsten Tag die gantze Welt brennen wird, und durch das Feuer alles verclarificiret, und wir Menschen werden auferstehen mit einem clarificirten Leib, heller dann die Sonne, alsdann wird sich GOTT mit keiner Creatur vereinigen, dann mit uns Menschen, dann er allbereit den Eingang mit uns durch Christum, welcher Mensch worden, gemacht hat, also wird sich gleichweiß diß Feuer und Medicin mit den unreinen Metallen vereinigen, und | … [los filóso]fos comparan los metales con los seres humanos, ya que a ambos se les puede socorrer mediante un mismo tipo de medicina, etc. Si se pretende que un ser humano enfermo recobre la salud, esto debe realizarse a través de un médico experimentado y por medio de la medicina, a fin de que el enfermo se vuelva igual al sano. Exactamente lo mismo ocurre con los metales enfermos: a estos se les debe auxiliar igualmente a través de la medicina o fármaco (Artzney), tal como se hace con los hombres, para conducirlos a su salud y perfección, de modo que se transformen en Lunam (plata) y Solem (oro). Esto es algo natural, pues no existe arte alguna sobre la Tierra que siga e imite los pasos de la naturaleza más fielmente que esta: la de transformar los metales en plata y oro mediante su medicina. ¿Y por medio de qué se transforman entonces en plata y oro? Respuesta. ¡Por medio del Fuego de los Filósofos (Ignis Philosophorum)! Pues de la misma manera que en el Juicio Final (am jüngsten Tag) el mundo entero arderá, y a través de ese fuego todo será glorificado y purificado, y nosotros los hombres resucitaremos con un cuerpo glorificado (clarificirten Leib) más brillante que el Sol —momento en el cual DIOS no se unirá con ninguna otra criatura, sino con nosotros los seres humanos, puesto que ya preparó la entrada para unirse a nosotros a través de Cristo, quien se hizo hombre—; de igual modo este fuego y medicina se unirán con los metales impuros, y… |
La Consolidación de la Iatroquímica (Alquimia Médica): Müllner fundamenta su discurso en los principios de la iatroquímica, la escuela científica impulsada en el siglo XVI que unió la química con la medicina. Para el autor, el laboratorio es un hospital de minerales. La Piedra Filosofal no es una sustancia para hacerse rico, sino una medicina universal (Artzney) que cura el «cuerpo» corrupto y enfermo del plomo o del cobre para devolverles la salud metalúrgica absoluta, la cual solo se manifiesta en la pureza de la plata y el oro.
Alquimia como la «Imitación Suprema de la Naturaleza»: El texto defiende que la transmutación es el arte más puro porque no inventa nada nuevo, sino que imita minuciosamente las operaciones biológicas y geológicas de la propia naturaleza (die der Natur gleicher nachgehet), limitándose a acelerar en el matraz un proceso de curación y maduración que a la Tierra le costaría milenios completar en las profundidades de las minas.
La Escatología Cristiana Aplicada al Crisol: El pasaje final de la Responsio constituye un asombroso ejemplo de cómo los eruditos del siglo XVI entrelazaban … [los filóso]fos comparan los metales con los seres humanos, ya que a ambos se les puede socorrer mediante un mismo tipo de medicina, etc.
Si se pretende que un ser humano enfermo recobre la salud, esto debe realizarse a través de un médico experimentado y por medio de la medicina, a fin de que el enfermo se vuelva igual al sano. Exactamente lo mismo ocurre con los metales enfermos: a estos se les debe auxiliar igualmente a través de la medicina o fármaco (Artzney), tal como se hace con los hombres, para conducirlos a su salud y perfección, de modo que se transformen en Lunam (plata) y Solem (oro).
Esto es algo natural, pues no existe arte alguna sobre la Tierra que siga e imite los pasos de la naturaleza más fielmente que esta: la de transformar los metales en plata y oro mediante su medicina.
¿Y por medio de qué se transforman entonces en plata y oro?
Respuesta.
¡Por medio del Fuego de los Filósofos (Ignis Philosophorum)! Pues de la misma manera que en el Juicio Final (am jüngsten Tag) el mundo entero arderá, y a través de ese fuego todo será glorificado y purificado, y nosotros los hombres resucitaremos con un cuerpo glorificado (clarificirten Leib) más brillante que el Sol —momento en el cual DIOS no se unirá con ninguna otra criatura, sino con nosotros los seres humanos, puesto que ya preparó la entrada para unirse a nosotros a través de Cristo, quien se hizo hombre—; de igual modo este fuego y medicina se unirán con los metales impuros, y…acción del fuego químico con el Fuego del Juicio Final (am jüngsten Tag) descrito en el Nuevo Testamento. En la teología de la época, el fin del mundo por fuego no significaba la destrucción total de la materia, sino su clarificación (purificación radical de la escoria del pecado).
El «Cuerpo Glorificado» de los Metales: El autor traza un paralelismo exacto: así como el fuego divino del Apocalipsis purgará la corrupción de la humanidad para que los hombres resuciten con cuerpos espirituales y luminosos «más brillantes que el Sol» (heller dann die Sonne) aptos para unirse con Dios, el Ignis Philosophorum del crisol quema de forma instantánea el azufre «maligno» y terroso de los metales básicos. Al eliminar esa imperfección material, el fuego permite que el metal «resucite» transmutado en su forma más noble, pura e imperecedera: el oro elemental.
| von der Generation der Metallen. 319 | Sobre la generación de los metales. 319 |
| und von all ihren Sünden abwachsen, und in das Königliche Metall des Goldes verwandeln, damit sie biß zum letzten Ende der Welt bestehen, und von ihren äusserlichen bösen verbrennlichen Schweffel erlediget, welcher den Mercurium in die Beweglichkeit gebracht, und ihnen eine lebendige Seel eingepflanzet, an statt des verbrennlichen Schweffels, damit sie in Feuer können beständig bleiben, das ihnen zuvor nicht möglich, durch die unbeständige Seele gewesen, im Feuer zu verharren, ꝛc. [etc.] Dieses ist der Phœnix, der im Feuer gebohren wird, und begehrt, daß seine Wohnung ewig in Feuer möchte seyn, dann er dasselbige überwunden, und ihme das Feuer keinen Schaden nimmer zufügen kan, diß ist der Göttliche unverbrennliche Schweffel, den keiner find, denn der ihn durch die Gnade GOTTes erkennet, und mit ihme umgehet, diß ist der Goldbaum und das Gold der Philosophen, damit alle Metallen mit einer guldenen Crone gezieret werden, und sie von all ihrer Kranckheit in die höchste Gesundheit, desgleichen alle Menschliche Cörper zum höchsten gereiniget, und von all ihren Kranckheiten erlediget, mit grossen Alter begnadiget, biß zu ihren aufgesetzten Stündlein von GOTT, das niemand überschreiten kan, dann wir alle den Tod unterworffen, ꝛc. [etc.] Aus was Ursachen vergleichen die Philosophi diese Kunst der Erschaffung der Welt? | … y [los] lavará de todos sus pecados, transformándolos en el metal real del oro, a fin de que perduren hasta el último fin del mundo; y los liberará de su azufre externo, maligno y combustible (el cual dotó al mercurio de movilidad), implantando en ellos una alma viva en lugar de dicho azufre combustible. De este modo, los metales podrán permanecer estables en el fuego, algo que antes les resultaba imposible debido a que su alma inestable no les permitía perseverar en el fuego, etc. Este es el Fénix (Phœnix) que nace en el fuego y anhela que su morada permanezca eternamente en el fuego, puesto que lo ha vencido y el fuego ya nunca más puede causarle daño alguno. Este es el azufre divino incombustible, el cual nadie halla excepto aquel que lo reconoce por la gracia de DIOS y opera con él. Este es el «Árbol de Oro» y el «Oro de los Filósofos», con el cual todos los metales son engalanados con una corona de oro, siendo rescatados de toda su enfermedad y conducidos a la más alta salud. Del mismo modo, todos los cuerpos humanos son purificados en grado sumo y liberados de todas sus enfermedades, siendo agraciados con una avanzada vejez hasta la hora dictaminada por DIOS, la cual nadie puede rebasar, puesto que todos nosotros estamos sometidos a la muerte, etc. ¿Por qué causas comparan los filósofos este arte con la creación del mundo? |
El Proceso del «Lavado de los Pecados» Metálicos: Continuando el hilo teológico del folio anterior, Müllner asimila la purificación metalúrgica con el perdón de los pecados. El azufre denso y reactivo que causa que el plomo o el cobre se quemen y se oxiden en el crisol es equiparado con la mancha del pecado. Al eliminarlo mediante la «medicina», el metal experimenta una conversión espiritual: se le implanta una «alma viva» (lebendige Seel) e incombustible que le otorga la fijeza química necesaria para resistir las llamas sin alterarse.
La Alegoría del Fénix (Der Phœnix): El Fénix es uno de los símbolos emblemáticos de la mitología alquímica occidental. Representa la fase final de la Gran Obra (la etapa de la Rubedo o enrojecimiento). Müllner lo utiliza para ilustrar la transmutación perfecta: una criatura que no solo no es destruida por el fuego, sino que extrae de las llamas su vida y su soberanía. Al convertirse en el «azufre divino incombustible», la materia transmuta en un agente activo que ya ha «vencido al fuego» (das Feuer überwunden) y que puede utilizarse para coronar a los demás metales inferiores.
El Giro hacia la Panacea Universal y la Prolongación de la Vida: En el segundo párrafo, el autor describe las dos vertientes inseparables de la Piedra Filosofal: la crisopeya (fabricar oro) y la iatroquímica (medicina). La misma sustancia concentrada que cura a los metales de su «enfermedad» geológica dotándolos de una corona dorada, actúa en el organismo humano como un elixir supremo de salud. El texto afirma que purifica el cuerpo humano (Menschliche Cörper), elimina las dolencias y concede el don de una prolongada vejez (grossen Alter).
El Límite Teológico de la Inmortalidad: Es fundamental notar el estricto límite moral y religioso que el autor del siglo XVI impone a su propia medicina. A diferencia de las exageraciones de los charlatanes barrocos que prometían la inmortalidad física, Müllner aclara con solemnidad que la medicina de los filósofos prolonga la vida saludable, pero jamás puede evitar la muerte definitiva, la cual es una ley divina incontestable (dann wir alle den Tod unterworffen). Solo permite llegar con salud hasta «la hora dictaminada por Dios».
El Cierre y la Estructura Escolar: La página termina con una nueva pregunta de examen teórica sobre la macro-esfera: la relación analógica entre los pasos de la Gran Obra de laboratorio y los siete días de la Creación del Mundo relatada en el Génesis bíblico.
| 320 Leonhard Müllners Bericht | 320 Informe de Leonhard Müllner |
| Aus der Ursach! ehe der Welt Grund geleget, war nichts dann Wasser, und der Geist GOTTes schwebet darauf, da separirte GOTT die Element, und machte das Wasser ein Theil zur Erden, den andern Theil behielt er, die Erden damit zu befeuchten, auf daß die Erd ihre Frucht herfür gäbe. Also wird unser Stein gemacht, dann wir kehren die Natur wieder um, und machen aus Erd wieder Wasser, und das Wasser wieder zur Erden, das heißt solviren und wieder coaguliren, das ist also zu verstehen, mach cörperliche Dinge uncörperlich, das ist die Solution, herwiederum, mach uncörperliche Dinge wieder cörperlich, das ist wieder coaguliren, das ist die ganze Kunst. Aus was Ursach vergleichen die Philosophi diese Kunst der Erschaffung des Menschen? Aus der Ursach, dieweil GOTT der Allmächtige einen Auszug der Erden nahm, und machte den Menschen ein Bild ihme gleich daraus: Also nehmen wir auch ein Auszug von der Erden, und machen die weisen Stein daraus, wie wolte er sonst aller Menschen Kranckheiten vertreiben, und die inperfecten Metallen in Silber und Gold verwandeln, wann er nicht seiner Natur wäre, ꝛc. [etc.] Aus was Ursachen vergleichen die Philosophen Lapidem Christum? Darum, dieweil Christus von einer reinen Jungfrau ohne alle Sünde gebohren, ohne einigen Mann-Saamen. | ¡Por la siguiente razón! Antes de que se pusieran los cimientos del mundo, no había más que agua, y el Espíritu de DIOS flotaba sobre ella; entonces DIOS separó los elementos y convirtió una parte del agua en tierra, mientras que retuvo la otra parte para humedecer la tierra, a fin de que esta diera su fruto. De la misma manera se elabora nuestra Piedra, pues nosotros invertimos el orden de la naturaleza: volvemos a hacer agua de la tierra, y de nuevo tierra del agua. Esto es lo que se denomina disolver (solviren) y volver a coagular (coaguliren). Es decir, se debe entender así: haz incorpóreas las cosas corpóreas, en lo cual consiste la solución; y, a la inversa, haz corpóreas de nuevo las cosas incorpóreas, lo cual es volver a coagular. En esto radica la totalidad del Arte. ¿Por qué causa comparan los filósofos este arte con la creación del hombre? Por la siguiente razón: dieweil (porque) DIOS el Todopoderoso tomó un extracto de la tierra y formó a partir de él al ser humano, a su imagen y semejanza. De igual modo, nosotros tomamos también un extracto de la tierra y elaboramos con él la Piedra de los Sabios (die weisen Stein). ¿De qué otra forma podría ella desterrar todas las enfermedades de los hombres y transformar los metales imperfectos en plata y oro, si no fuera partícipe de su misma naturaleza?, etc. ¿Por qué causas comparan los filósofos la Piedra (Lapidem) con Cristo? Por esto: porque Christus nació de una virgen pura, libre de todo pecado y sin intervención de semilla de varón alguna. |
El Génesis Químico (Solviren und Coaguliren): Müllner fundamenta la práctica de laboratorio directamente en el relato de la Creación (Génesis 1). Al igual que Dios ordenó el caos primigenio separando las aguas de la tierra seca, el proceso alquímico de la Gran Obra se basa en el axioma hermético Solve et Coagula (Disuelve y Coagula). El autor define la alquimia en términos muy modernos y abstractos: el arte consiste en hacer espiritual o volátil lo sólido (uncörperlich) a través de la destilación y los ácidos, para luego fijar y materializar lo volátil (cörperlich) mediante la cristalización.
La Piedra como «Extracto de la Tierra»: La segunda sección aborda la creación del ser humano a partir de la arcilla o el barro divino. Müllner argumenta que el operador de laboratorio imita este soplo divino al purificar los minerales. Al extraer la esencia más noble de los estratos rocosos (un «extracto de la tierra»), se concibe la Piedra Filosofal. Utiliza un argumento de correspondencia microcósmica: la Piedra solo puede curar al hombre y a los metales porque comparte una raíz material común con ambos (wann er nicht seiner Natur wäre).
Lapis-Christus (La Tipología Alquímica Cristiana): El tramo final de la página expone uno de los paralelismos místicos más profundos y controvertidos de la literatura hermética europea: la identificación de la Piedra Filosofal con Jesucristo (Lapidem Christum). Esta corriente teológico-alquímica, muy arraigada desde la Baja Edad Media (con autores como Arnau de Vilanova) y consolidada en el Barroco luterano alemán, sostenía que la Piedra era una manifestación material de la gracia divina.
La Concepción Virginal de la Materia: El autor justifica la analogía explicando que, así como Cristo encarnó en el vientre de una virgen pura sin necesidad de «semilla de varón» (ohne einigen Mann-Saamen), la Piedra Filosofal nace en el laboratorio a partir de una Materia Prima sumamente pura y virginal (un mercurio filosófico inmaculado), libre de las impurezas groseras de los métodos metalúrgicos ordinarios. La Piedra redime a la materia caída (los metales imperfectos) exactamente igual que Cristo redime a la humanidad pecadora.
| von der Generation der Metallen. 321 | Sobre la generación de los metales. 321 |
| Also wird unser Lapis aus einer reinen Materi auch schwanger, und gebührt sich selbst, ohne Zuthuung eines einigen Dings! Was bedeutet das Wörtlein Lapis? Das! dieweil alles in ihme ist, das zu seiner Vollkommenheit gehöret, und ist von den 4. Elementen zusammen gesetzt, ꝛc. [etc.] Warum wird er eine Viscofische Feuchtigkeit genannt? Darum, daß andere Feuchtigkeiten leicht vom Feuer verrauchen und verschwinden, aber diese nicht, sondern wird fix und beständig darinn gemacht ꝛc. [etc.] Warum nennen es die Philosophi ein Mittel zwischen dem Metall und dem Mercurio? Darum, daß der Mercurius zu keinen Metall ohne den Schweffel werden kan. Warum nehmen die Philosophi nicht auch Mercuri und Sulphur zu ihrem Stein, wann sie ihn machen wollen? Darum, daß sie nicht Metallen wollen machen, sondern die Metallen verwandeln in Silber und Gold, dann die Metalla vorhin nichts anderst seyn, dann ein coagulirter Mercurius; so sind diese zwey, als Mercurius und Sulphur vorhin in der einen Materi von Natur verschlossen; diß Geheimnüß mercke wohl. | ¡De igual manera, nuestra Piedra (Lapis) queda también embarazada a partir de una materia pura, y se engendra a sí misma, sin la adición de ninguna otra cosa! ¿Qué significa la palabrita Lapis (Piedra)? ¡Esto!: que todo lo que pertenece a su perfección se encuentra ya dentro de ella, y está compuesta por la unión de los 4 elementos, etc. ¿Por qué se le llama una «humedad viscosa»? Por esto: porque mientras otras humedades se evaporan y desaparecen fácilmente con el calor del fuego, esta no lo hace, sino que se vuelve fija (fix) y permanece estable en él, etc. ¿Por qué la denominan los filósofos un «término medio» entre el metal y el mercurio? Por esto: porque el mercurio no puede transformarse en ningún metal sin la intervención del azufre (Schweffel). ¿Por qué los filósofos no toman simplemente mercurio común y azufre común para elaborar su Piedra, cuando desean fabricarla? Por esto: porque su intención no es fabricar metales desde cero, sino transmutar los metales existentes en plata y oro. Puesto que los metales no son en origen otra cosa más que un mercurio coagulado, ambos principios —el mercurio y el azufre— se hallan ya previamente clausurados por la naturaleza dentro de una sola y misma materia; presta mucha atención a este secreto. |
El Concepto de la Materia Autosuficiente (Vollkommenheit): El folio arranca con un dogma central de la alquimia hermética renacentista: la Piedra es All-in-One (todo en uno). No necesita ingredientes exóticos ni aditivos externos. Se fecunda y «se engendra a sí misma» (gebührt sich selbst) porque contiene el balance perfecto de los cuatro elementos de la naturaleza (Tierra, Agua, Aire y Fuego). Llamarla Lapis (Piedra) es una metáfora de su fijeza y de su autosuficiencia.
La Humedad Viscosa y Fija: En el lenguaje técnico de 1577, una «humedad viscosa» (Viscofische Feuchtigkeit) define a una sustancia fluida o mercurial que ha sido modificada químicamente para no volatilizarse. Los fluidos ordinarios (como el agua o el alcohol) se evaporan inmediatamente al sentir el fuego; el mercurio de los filósofos, en cambio, resiste el calor extremo de los hornos, espesándose y transformándose en una masa sólida y permanente (fix und beständig).
Fabricación de Metales vs. Transmutación Metálica: Müllner traza una frontera conceptual crucial para entender la metalurgia de la época. Si el objetivo fuera crear plomo o cobre común, bastaría con mezclar azufre crudo con mercurio ordinario. Pero la Gran Obra no busca replicar la metalogenia básica de la tierra. Su propósito es elevar o acelerar la evolución de los metales que ya existen.
El Gran Secreto de la Raíz Única (Diß Geheimnüß mercke wohl): El autor advierte solemnemente al lector con la frase «presta mucha atención a este secreto». Revela que para transmutar los minerales no se deben usar ingredientes separados de la botica. Se debe buscar una Materia Prima única y específica que ya contenga en su propio interior, de forma natural y concentrada (von Natur verschlossen), tanto el azufre puro como el mercurio óptimo. Al procesar este mineral único y «despertar» sus componentes internos, se obtiene el verdadero agente transmutador.
| 322 Leonhard Müllners Bericht | 322 Informe de Leonhard Müllner |
| Wie kan es möglich seyn, daß man die Metallen so geschwind in Fluß soll zu Silber und Gold machen, auch den Mercurium, so doch die Natur wohl 1000. Jahr, oder länger, damit zu schaffen hat, biß solches vollbracht wird. Darauf will ich zum Beschluß antworten, die Medicin, so dieses thut, hat solche überschwenckliche Perfection und Vollkommenheit in langer Zeit im Feuer erlanget und überkommen, derohalben so bald sie im Fluß auf die unzeitigen Metallen geworffen wird, so macht sie diese zeitig und zu guten Silber und Gold, darnach die Medicin bereit ist worden. Durch was Mittel und Weg ich zu diesen Geheimnüß und Kunst bin kommen, so doch so viel Kayser, König, Chur- und Fürsten, auch andere Prälaten und Herrn, diß so lang begehrt, und nicht darzu kommen können? ich schwöre bey GOTT, daß sie ihre Hände von viel Arbeit abgezogen, derohalben sollen sie billich diese Kunst nicht wissen, dann ich in 20. Jahren nicht viel gefeuert, und dieser Kunst mit Fleiß nachgesucht, mit Arbeit und Lesen in den Büchern der Philosophorum Tag und Nacht sonder aufhören, und mich aller weltlichen Freude und Wollust entschlagen, und GOTT von Herzen darum angeruffen, früh und spath. Da hab ich Gnad vor meinen GOTT gefunden, der mir solches Geheimnüß durch seinen Heil. Geist eröffnet, und diese Materi erklärt, darinnen diese würdige Kunst verborgen. Deme sey allein Lob, | ¿Cómo puede ser posible que se puedan transformar tan rápidamente los metales en fusión en plata y oro, así como el mercurio, siendo que la naturaleza se toma perfectamente 1000 años o más de labor para que esto se lleve a cabo? A esto quiero responder a modo de conclusión: la medicina que realiza esto ha alcanzado y adquirido una perfección y una plenitud tan desbordantes tras un largo tiempo en el fuego que, por consiguiente, tan pronto como es arrojada en el crisol sobre los metales prematuros, los vuelve maduros al instante y los convierte en plata y oro de óptima calidad, según la naturaleza para la cual dicha medicina haya sido preparada. ¿Por qué medios y caminos he llegado yo a este secreto y arte, cuando tantos emperadores, reyes, príncipes electores y soberanos, así como otros prelados y señores, lo han ansiado durante tanto tiempo sin haber podido alcanzarlo? Juro ante DIOS que ellos han apartado sus manos del verdadero trabajo duro, y por tanto es justo que no conozcan este arte. Yo, en cambio, durante 20 años no he cesado de encender los hornos, buscando afanosamente este arte con labor y leyendo los libros de los filósofos día y noche sin descanso; me he despojado de toda alegría terrenal y placer mundano, e invoqué a DIOS de todo corazón, temprano y tarde. Así hallé gracia ante mi DIOS, quien me reveló semejante secreto a través de su Espíritu Santo y me esclareció cuál es la materia en la que se hallaba oculta este digno arte. ¡A Él solo sea la gloria, |
La Paradoja del Tiempo Alquímico (La Aceleración de la Tierra): Müllner aborda una de las objeciones científicas más agudas de su época. Los escépticos argumentaban que si a la naturaleza le toma mil años (1000. Jahr) madurar el plomo hasta convertirlo en oro en el interior de las minas, era absurdo pretender que un hombre lo lograra en unos pocos minutos dentro de un crisol en fusión (in Fluß).
La Piedra como Tiempo Condensado: La respuesta del autor es una brillante solución teórica de la física hermética: la Piedra Filosofal (la «Medicina») actúa como un catalizador de tiempo concentrado. Dado que la medicina misma ha sido sometida a un calor ininterrumpido y extremo durante meses o años en el laboratorio, ha absorbido e internalizado esa «energía temporal». Al proyectar una mínima pizca de este polvo sobre el plomo derretido, este le transmite instantáneamente su madurez acumulada, haciendo que el metal «envejezca» y salte mil años evolutivos en un segundo, convirtiéndose en oro.
El Reproche a la Codicia de los Nobles (Kayser, König, Fürsten): El texto da un interesantísimo giro hacia la sociología de la ciencia renacentista. En 1577, los reyes y los príncipes electores (Chur- und Fürsten) financiaban laboratorios ocultos solo por codicia económica, para pagar sus ejércitos o saldar deudas. Müllner afirma con vehemencia que los poderosos fracasan porque no quieren «ensuciarse las manos» (ihre Hände von viel Arbeit abgezogen); delegan el soplado y el carbón en sirvientes mientras ellos esperan el oro sentados en sus tronos. Por ello, argumenta, es justo y legítimo que Dios les oculte el secreto.
Los Veinte Años de Hornos y Ascetismo (20. Jahren): Frente a la indolencia de la corte, el autor expone las credenciales del verdadero científico hermético: veinte años de trabajo incesante junto al fuego (gefeuert), noches en vela estudiando los textos de los antiguos filósofos y, fundamentalmente, una vida de renuncia ascética donde se despojó de los placeres del mundo (weltlichen Freude und Wollust). La alquimia se revela aquí no como un oficio mercantil, sino como un sacerdocio.
La Iluminación por el Espíritu Santo: Müllner concluye afirmando que la transmutación no se conquista únicamente con técnica, sino que es un don divinamente otorgado. Tras probar su constancia y pureza de corazón a través del sufrimiento y la oración constante (früh und spath), el Espíritu Santo le otorgó la «gracia» (Gnad) de comprender cuál era la Materia Prima exacta que los textos antiguos ocultaban bajo densas metáforas.
| von der Generation der Metallen. 323 | Sobre la generación de los metales. 323 |
| Lob, Ehr und Preiß, hie zeitlich und dort in Ewigkeit. Amen. F I N I S. Leonhard Müllner von Nürnberg, ENDE, der Generation und Transmutation der Metallen. Concordanz. HIer wird die Materi des Lapidis Philosophorum erklähret, davon sie alle schreiben, dann alle Philosophi zeugen uns den Anfang der Metallen, welcher geschiehet, aus Sal, Sulphur & Mercurio, davon dann alle Ding zusammen gesetzt, es sey Vegetabile, Animalis, Mineralen, auch die Metallen, wie dann die Heil. Trinität GOTTes in dreyen Nahmen, als Seel, Leib und Geist, oder Spiritus, Corpus & Anima, jedoch in einem unzertrennlichen Wesen in einem verschlossen, von Ewigkeit zu Ewigkeit? also ist auch mit unserer Materi des Lapidis, das ist Seel, Leib, Geist, alles in einem verschlossen, und wird von den Philosophen der Trinitæt GOTTes verglichen. In der Tvrba Philosophorvm, oder in vergulden Buch wird gemeldt von zweyen Mercuriis, von einem, der da leidet, und der andere, der da würcket, denn das Weib leidet, und der Mann würcket, diese zwey in einer Materi ist der Z der Philosophen. | … alabanza, honor y gloria, aquí en el tiempo terrenal y allí en la eternidad. Amén. F I N I S. Leonhard Müllner de Núremberg, FIN de la Generación y Transmutation de los Metales. Concordancia. Aquí se explica la materia de la Piedra Filosofal (Lapidis Philosophorum) sobre la cual todos escriben. Pues todos los filósofos nos dan testimonio de que el principio de los metales se produce a partir de la Sal, el Azufre (Sulphur) y el Mercurio (Mercurio). A partir de estos tres principios están compuestas todas las cosas, ya sean del reino vegetal (Vegetabile), animal (Animalis), mineral (Mineralen) o los propios metales. Esto se asemeja a la Santísima Trinidad de DIOS (Heil. Trinität GOTTes), expresada en tres nombres como Alma, Cuerpo y Espíritu (es decir, Anima, Corpus & Spiritus), ¡clausurados, no obstante, en una sola esencia indisoluble de eternidad en eternidad! Exactamente del mismo modo ocurre con la materia de nuestra Piedra: es alma, cuerpo y espíritu, todo cerrado en una sola unidad, por lo cual los filósofos la comparan con la Trinidad de DIOS. En la Turba Philosophorum (La asamblea de los filósofos) o en el Libro Dorado se menciona la existencia de dos mercurios: uno que padece (sufre la acción) y otro que opera (actúa). Pues la mujer padece y el varón opera; estos dos principios contenidos en una sola y misma materia constituyen el Mercurio de los Filósofos |
El Cierre Devocional del Tratado: Müllner concluye su informe de 1577 con una doxología trinitaria clásica (Lob, Ehr und Preiß). Al estampar su firma y procedencia (Leonhard Müllner von Nürnberg), el texto original renacentista finaliza formalmente y da paso al aparato crítico o recopilatorio que el editor del siglo XVIII, Friedrich Roth-Scholz, añade o conserva bajo el título de Concordancia.
La Tríada Paracelsiana y el Dogma de la Trinidad: El apartado número 1 ofrece una de las justificaciones teológicas más audaces de la iatroquímica del siglo XVI. Paracelso había revolucionado la ciencia al proponer los Tria Prima (Sal, Azufre y Mercurio) como los tres pilares de toda la materia existente. Para blindar esta teoría frente a las acusaciones de herejía por parte de la Iglesia, los autores herméticos argumentaron que estos tres elementos terrenales reflejaban el diseño del propio Dios: así como el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son tres personas distintas pero una sola sustancia indisoluble (unzertrennlichen Wesen), la Piedra Filosofal encierra en su cuerpo único la terna perfecta de cuerpo (Sal), alma (Azufre) y espíritu (Mercurio).
La Cita a la Turba Philosophorum: El apartado número 2 apela a la máxima autoridad de la literatura alquímica medieval: la Turba Philosophorum. Este texto (c. siglo XII), escrito originalmente en árabe y traducido al latín, se presentaba formalmente como una gran asamblea o debate imaginario entre los antiguos filósofos presocráticos (Anaxímandro, Pitágoras, Parménides) discutiendo las leyes de la química. Müllner lo evoca para validar su doctrina del mercurio duplicado.
El Símbolo del Mercurio Filosófico (Z): Al final del párrafo dos, el texto utiliza un ideograma tipográfico muy específico: el símbolo alquímico del Mercurio de los Filósofos (representado aquí como una cruz coronada por un semicírculo o modificada con cuernos de Aries). El autor aclara un misterio operativo: el mercurio que se usa en el laboratorio para transmutar el oro no es el metal líquido ordinario de los termómetros, sino un compuesto refinado que ya ha fusionado internamente el principio pasivo/femenino (das Weib leidet) y el principio activo/masculino (der Mann würcket) dentro de una sola matriz mineral.
| 324 Leonhard Müllners Bericht | 324 Informe de Leonhard Müllner |
| HERMES spricht, daß diese Materi oben gleich sey als unten, dann sich kein Theil von dem andern scheidet, es vergehet gar, oder es bleibet gar ꝛc. [etc.] ISAAC spricht, es ist ein Ding, das ein jeder wohl kennet, und die Unweisen können ein Ding nicht verstehen, dieweil es so leicht und schlecht ist, und eine Arbeit der Weiber, und Spiehl der Kinder. In Buch DE CREATIONE MVNDI, oder Erschaffung der Welt stehet. GOTT macht oder schuff die Welt aus einer Materi, also wird unser Lapis aus einer Materi, in welcher 3. verschlossen, und von den 4. Elementen zusammen gesetzt gemacht ꝛc. [etc.] BERNHARDVS redt von Silber und Gold, noch dennoch seyn sie nicht unser Stein, welcher ein würdiges Ding, und ein Mittel zwischen den Metall und Mercurio ist, das ist der Göttliche Schweffel ꝛc. [etc.] Ferner, unser Gold ist kein gemein Gold, und unser weiß Silber ist kein gemein Silber, welches doch ein Ding ist. Ferner, unser Meßing ist roth, aber wir haben seiner keinen Gewinn, biß er weiß wird, nach Weiß das Rothe, und Roth das Weiß, das ist die ganze Kunst der Philosophen. Der König GEBER in seinen 3. Büchern schreibt. Nun wollen wir von den natürlichen Anfängen der Metallen schreiben, welches der Schweffel ist ꝛc. [etc.] Und in andern Buch. Ohne den Schweffel verzeucht sich die Kunst biß zu einer | HERMES dice: que esta materia es igual arriba que abajo, ya que ninguna de sus partes se separa de la otra; o bien se desvanece por completo, o bien permanece por completo, etc. ISAAC dice: es una cosa que todo el mundo conoce bien, pero los ignorantes no pueden comprenderla debido a que es sumamente fácil y sencilla, siendo «un trabajo de mujeres y un juego de niños». En el libro DE CREATIONE MUNDI (Sobre la Creación del Mundo) está escrito: DIOS hace o creó el mundo a partir de una sola materia; de igual manera, nuestra Piedra (Lapis) se elabora a partir de una sola materia, en la cual se hallan clausuradas tres sustancias y está compuesta por la unión de los cuatro elementos, etc. BERNARDO habla de la plata y del oro, pero aun así estos no constituyen nuestra Piedra, la cual es una sustancia digna y un término medio entre el metal y el mercurio; esto es, el azufre divino, etc. Además, nuestro oro no es el oro común, y nuestra blanca plata no es la plata común, a pesar de que se trata de una misma cosa. Además, nuestro latón (Meßing) es rojo, pero no obtenemos ningún provecho de él hasta que se vuelve blanco; después de lo blanco viene lo rojo, y de lo rojo lo blanco: en esto consiste la totalidad del Arte de los filósofos. El rey GEBER escribe en sus tres libros: «Ahora queremos escribir sobre los principios naturales de los metales, los cuales radican en el azufre», etc. Y en su otro libro dice: «Sin el azufre, el Arte se desvía y prolonga hasta convertirse en una… |
La Tabla de Esmeralda de Hermes (Apartado 3): La frase atribuida a Hermes Trismegisto es una paráfrasis directa del axioma más famoso de la historia de la alquimia, perteneciente a la Tabla de Esmeralda: «Lo que está abajo es como lo que está arriba, y lo que está arriba es como lo que está abajo». El texto técnico añade una precisión de laboratorio: la Materia Prima es homogénea e inseparable en sus fases químicas fundamentales; o se volatiliza toda junta en el matraz o se fija unida en el fondo del crisol.
El Trabajo de Mujeres y Juego de Niños (Apartado 4): Se cita aquí a «Isaac», haciendo referencia a Isaac el Holandés (alquimista flamenco del siglo XV). La expresión «eine Arbeit der Weiber, und Spiehl der Kinder» es una frase hecha tradicional en los textos herméticos. Se utilizaba para advertir a los operadores que la creación de la Piedra no requería herramientas complejas ni una fuerza bruta destructiva. Una vez que se hallaba la materia correcta, el proceso consistía simplemente en vigilar un fuego suave y regular, una tarea tan sencilla que históricamente se comparaba con las labores domésticas de destilación en las cocinas o con un juego infantil de paciencia.
El Oro de los Filósofos y el Latón Rojo (Apartado 6): Citando al Conde Bernardo Trevisano, se introduce la advertencia metodológica indispensable: el «oro» y la «plata» que manejan los alquimistas en sus libros no son las monedas ni los lingotes comerciales que se venden en el mercado (kein gemein Gold). Son estados de purificación de la materia. El texto detalla el código de colores de las fases de la Gran Obra: el «latón rojo» representa la materia impura o el cobre base. El proceso exige blanquearla primero (fase de la Albedo o plata filosófica) para posteriormente reconvertir ese blanco en el rojo incandescente definitivo (fase de la Rubedo u oro de los filósofos).
El Rey Geber (Apartado 7): El manuscrito concluye apelando a Geber (latinización de Yābir ibn Hayyān, siglo VIII), considerado el padre de la química árabe y el máximo exponente de la teoría del azufre y el mercurio. Denominado tradicionalmente «Rey» en los tratados europeos debido a su autoridad absoluta, Geber insiste en que el azufre puro es la llave maestra de la metalurgia: sin la correcta manipulación del principio del azufre interno, el operador de laboratorio perderá su tiempo y sus recursos en un laberinto de experimentos fallidos.
| von der Generation der Metallen. 325 | Sobre la generación de los metales. 325 |
| ner Verzweiffelung. Im dritten Buch am Ende. Unsere Materi hat einen stinckenden Geist, das ist ein lebendig Wasser, denn alles, was eine Seel oder Geist in ihme hat, ist lebendig. & In METAMORPHOSIS THEOPHRASTI. Nun wollen wir von dem [Sulphur] schreiben, welcher die Seel der Metallen ist, wie er ferner schreibt ꝛc. [etc.] In der PHILOSOPHIA MAGNA THEOPHRASTI. Nun von Leben, das ist der [Sulphur] das Rosen-farbe Blut, welches alle Edelgestein hoch gradirt, und und eine jede Luna in Gold gradirt und figirt, nicht gut weiter davon zu schreiben. In der grossen CHIRVRGIA. Wer im Schweffel nichts kan oder weiß, der weiß gar nichts. In PARAMIRVM. In Schweffel seynd allerley Farben, schwartz, weiß und roth, samt mancherley Farben ꝛc. [etc.] Der HORTVLANVS von Morgarden, nennet die Materi den Schatten des Goldes, und vergleicht sie einem Sauer-Teig, welcher eine grosse Menge säuert, so er einmal zum Sauer-Teig worden. Johann von Tetschen spricht. unsere Materi hat einen brennenden Geist, und wird verkaufft unter gelber Farb, O wüsten die Krämer, was sie verkaufften, sie gebens nicht um ein so schnöd Geld ꝛc. [etc.] Der Ritter-Krieg. Unsere Kunst wird von schlechten Ding, als das Kind von Vatter | … [en] una absoluta desesperación. Al final del tercer libro: «Nuestra materia posee un espíritu pestilente, esto es, un agua viva; pues todo aquello que alberga en su interior una alma o un espíritu está vivo», etc. En METAMORPHOSIS THEOPHRASTI [De las metamorfosis, de Paracelso]: «Ahora queremos escribir sobre el Sulphur (azufre), el cual constituye el alma de los metales«, tal como escribe más adelante, etc. En PHILOSOPHIA MAGNA THEOPHRASTI [De la gran filosofía, de Paracelso]: «Ahora hablemos de la vida, esto es, el azufre, esa sangre de color rosa que gradúa y eleva en grado sumo a todas las piedras preciosas, y que gradúa y fija a cada Luna (plata) convirtiéndola en oro; no es conveniente escribir más extensamente sobre ello». En DIE GROSSE CHIRURGIA [La gran cirugía, de Paracelso]: «Quien nada puede ni sabe respecto al azufre, en verdad no sabe absolutamente nada». En PARAMIRUM [De las enfermedades que rompen los límites de la naturaleza, de Paracelso]: «En el azufre se hallan todo tipo de colores: negro, blanco y rojo, junto con muchas otras tonalidades», etc. HORTULANO de Morgarden llama a la materia «la sombra del oro», y la compara con la masa madre (levadura), la cual fermenta y agria una gran cantidad de masa una vez que se ha transformado ella misma en masa madre. Juan de Tetschen dice: «Nuestra materia posee un espíritu ardiente y se vende bajo un color amarillo; ¡Oh, si los mercaderes supieran lo que venden!, jamás lo darían por un dinero tan vil y despreciable», etc. El combate de los caballeros (Der Ritter-Krieg): «Nuestro Arte se genera a partir de una cosa vil, tal como el hijo proviene del padre… |
El Bloque de Citas de Paracelso (Apartados 8 al 11): Müllner extrae sentencias de los tratados más célebres del canon paracelsiano. En ellos se consolida la idea de que el azufre (Sulphur) no es el simple polvo amarillo de las minas, sino una fuerza vital cósmica. Paracelso define al azufre como «el alma de los metales» y la «sangre rosa» de la materia, el principio activo responsable del color, la maduración de las gemas y la fijación de la plata en oro. La contundente frase de La gran cirugía («Wer im Schweffel nichts kan… der weiß gar nichts») era el lema de los químicos del siglo XVI para defender que la medicina y la metalurgia eran imposibles de ejercer sin comprender las reacciones térmicas del azufre.
La Metáfora de la Masa Madre (Apartado 12): Se cita aquí a Hortulano (nombre de pluma de un influyente comentarista medieval de la Tabla de Esmeralda). Su comparación de la Piedra Filosofal con la masa madre (Sauer-Teig) es sumamente célebre en la literatura hermética. Explica el efecto multiplicador de la transmutación: una pizca diminuta de fermento alquímico introducida en un gran bloque de plomo derretido contagia y transforma instantáneamente toda la masa metálica en oro puro, tal como un trozo de levadura fermenta un barreño entero de harina.
El Lamento sobre los Mercaderes (Apartado 13): Johannes von Tetschen (alquimista silesio del siglo XIV) introduce una queja muy habitual en estos textos: la Materia Prima secreta de la Gran Obra no es un mineral exótico traído de Oriente, sino una sustancia común y baratísima que los tenderos y boticarios (Krämer) venden en los mercados por unas pocas monedas de cobre (schnöd Geld), ignorando por completo el inmenso poder transmutador que encierra su color amarillo.
El Diálogo del Ritter-Krieg (Apartado 14): Se evoca aquí Der Ritter-Krieg (El combate de los caballeros), un famosísimo texto alegórico alemán del Renacimiento estructurado como una batalla verbal entre el Oro (el rey soberano) y el Mercurio/Azufre (los guerreros de laboratorio). El fragmento insiste en la paradoja hermética por excelencia: el Arte regio del oro nace a partir de una materia prima vil, sucia y despreciada (schlechten Ding), recordando que en la naturaleza las cosas más nobles siempre se gestan en matrices humildes.
| 326 Leonhard Müllners Bericht | 326 Informe de Leonhard Müllner |
| und Mutter, von heisser und kalter Natur vollbracht muß werden, mit Nahmen unseres Schweffels und seines Mercurii &c. Am Ende spricht der Gott Mercurius! Du Gold hast dich berühmt, wie du der Stein der Philosophorum seyest, weißt du nicht, daß viel grössere und mächtigere Dinge seyn, denn du, und alle andere Metallen; was schreibt Reimundus, man soll sich zu denen grünenden und wachslichten Dingen halten, darinnen dann die höchste Kunst verborgen liegt, betrachtet was im Gewächs ist, das Gold hat ausgewachsen, es muß je sein Saamen seyn. Der Spiegel der PHILOSOPHIÆ setzet alle Dinge hinan, dieweil wir sonst ein Ding und Corpus finden, darinnen die Natur wenig und schier gar nichts gewürcket hat, und wir kommen zu seiner Vollkommenheit mit unsern Feuer der Kunst, daß sie nach Bereitung dieses Wercks, sey 1000. mal stärker, edler und kräfftiger dann alle Metallen, so die Natur simpliciter gewürcket hat ꝛc. [etc.] Hier wird gehöret, daß unsere Materi ein Corpus hat, darum heißt es, mach cörperliche Dinge uncörperlich, und hinwiederum uncörperliche Dinge cörperlich. Leonhard Turnheiser. In Buch de quinta Essentia, daß der [Sulphur] sey gewest, ehe sich einig Ding hat gereget oder gelebet, da hab er auf dem Wasser geschwebet, und vergleicht ihn GOTT dem Allmächtigen, der ein lebendig Feuer ist ꝛc. [etc.] | … y [la] madre, de naturaleza cálida y fría, debe ser consumado bajo el nombre de nuestro azufre y de su mercurio, etc. Al final, ¡habla el dios Mercurio!: «Tú, oro, te has jactado de ser la Piedra de los Filósofos (Stein der Philosophorum); ¿es que no sabes que existen cosas mucho mayores y más poderosas que tú y que todos los demás metales? ¿Qué escribe Reimundus? Que uno debe apegarse a las cosas verdes y vivas que crecen, dentro de las cuales se halla oculta el Arte supremo; observad lo que hay en la vegetación: el oro ya ha terminado de crecer, pero en ella debe encontrarse necesariamente su semilla». El Espejo de la Filosofía (Der Spiegel der Philosophiæ) posterga todas las cosas, por cuanto de otro modo encontramos una sustancia y un cuerpo (Corpus) en el cual la naturaleza ha operado muy poco o casi nada; y nosotros alcanzamos su perfección mediante nuestro fuego del Arte, de modo que, tras la preparación de esta obra, sea 1000 veces más fuerte, noble y poderosa que todos los metales que la naturaleza ha generado de forma simple, etc. Aquí se da a entender que nuestra materia posee un cuerpo; por ello se dice: haz incorpóreas las cosas corpóreas, y a la inversa, corpóreas las cosas incorpóreas. Leonhard Thurneisser. En su libro De quinta Essentia [Sobre la quintaesencia] escribe: que el Sulphur (azufre) ya existía antes de que ninguna cosa se moviera o tuviera vida, y que flotaba sobre las aguas; y lo compara con DIOS Todopoderoso, quien es un fuego vivo, etc. |
El Cierre del Ritter-Krieg y la Vía Vegetal (Ramón Llull): El folio arranca con el clímax del diálogo alegórico del Combate de los Caballeros. El dios Mercurio humilla la soberbia del Oro recordándole que no es la cumbre de la creación. Al citar a «Reimundus» —haciendo referencia al célebre filósofo, lógico y místico mallorquín Raimundo Lulio (Ramón Llull, c. 1232–1316), a cuyo nombre se atribuyó un enorme corpus de tratados alquímicos en el Renacimiento—, el texto introduce la llamada veta botánica o vegetal. Lulio argumentaba que el oro mineral es una estructura fósil que ya ha «terminado de crecer» (ausgewachsen); por lo tanto, para hallar la verdadera fuerza germinal (la «semilla» del oro), el alquimista debe estudiar los fluidos y esencias de las plantas vivas (grünenden und wachslichten Dingen), capaces de multiplicar la materia.
El Espejo de la Filosofía (Apartado 15): Se evoca aquí el Speculum Alchemiae (atribuido históricamente a Roger Bacon). El pasaje explica el poder del laboratorio frente a la naturaleza rústica. Un mineral en bruto apenas ha sido modificado por la geología subterránea, pero al ser sometido al «fuego del Arte» del científico, la sustancia se purifica exponencialmente. El producto resultante (la Piedra) es 1000 veces más potente que cualquier metal natural ordinario. El texto insiste en la fórmula operativa que vimos en la página 320: el secreto radica en la transición física y espiritual entre lo corpóreo (sólido) y lo incorpóreo (volátil).
Leonhard Thurneisser y la Teología del Azufre (Apartado 16): Esta cita es de gran valor histórico. Leonhard Thurneisser (1531–1596) fue un célebre y extravagante médico, milagrero, metalúrgico y iatroquímico suizo que alcanzó una inmensa fortuna como médico de la corte del Elector de Brandeburgo en Berlín. En su obra sobre la quintaesencia, Thurneisser lleva la teoría paracelsiana a un nivel místico-escatológico radical: afirma que el Azufre filosófico es el elemento primordial del universo. Modificando el relato del Génesis bíblico, sostiene que antes de la creación de la vida, este principio ardiente ya «flotaba sobre las aguas» (auf dem Wasser geschwebet), equiparándolo directamente con la energía creadora de Dios, a quien las Escrituras definen metafísicamente como un «fuego vivo» (ein lebendig Feuer).
| von der Generation der Metallen. 327 | Sobre la generación de los metales. 327 |
| RAIMVNDVS LVLLIVS. Am 8. Capitel nennt er die Materi ausdrücklich, was der Schweffel für Tugenden habe ꝛc. [etc.] Im Ausgang der PHILOSOPHORVM wird der Schweffel erkläret, daß er allein die Materi und der Goldbaum sey, und der Göttliche Schweffel, welcher die Metallen in Gold tingiret, und in Silber, und wird darneben vermeld, daß die Philosophi zweyerley Gold, weisses und rothes haben, in einer Materi, und wird gesagt, so du nicht Gold in Gold legest, so arbeitest du vergebens, das ist ein Ding ꝛc. [etc.] HENR. CORNELIVS AGRIPPA schreibt, das allein durch den Schweffel der Mercurius in Gold werde tingirt, so er fix gemacht wird. Sт. THOMAS DE AQVINO schreibt, daß er hab genommen, Schweffel, welcher feuriger Natur sey, und hab ihn verwandelt in Wasser, und das Wasser in Lufft, und die Lufft wieder zu Wasser, und das Wasser zur Erden, auf daß die Erden desto reiner würde, da fand er einen hellen klaren durchsichtigen Stein, als ein Rubin, da kunt er nicht anderst erkennen, dann um seiner Klarheit und Durchscheinigkeit erkannt er die Form des Wassers, und um seiner Röthe willen, erkannt er die Form des Feuers ꝛc. [etc.] Das sey genug geredet von der Zirckelrunden Materi der Metallen, das ist, wie Bernhardus meldet, thut das Feuer in das kalte Wasser. In kleinen ROSARIO. Wann wir nicht mehr Tugend hätten von unsern Stein, den | RAIMUNDO LULIO (Raimundus Lullus). En el capítulo 8 identifica explícitamente la materia, detallando qué virtudes posee el azufre, etc. En El epílogo de los filósofos (Im Ausgang der Philosophorum) se explica el azufre, afirmando que él constituye por sí solo la materia y el «Árbol de Oro», siendo aquel azufre divino que tiñe los metales en oro y en plata. Asimismo, se menciona que los filósofos poseen dos tipos de oro —el blanco y el rojo— contenidos en una sola materia, y se advierte: «si no depositas oro dentro del oro, trabajarás en vano», pues se trata de una misma y única cosa, etc. ENRIQUE CORNELIO AGRIPA (Henr. Cornelius Agrippa) escribe: que únicamente a través del azufre el mercurio es teñido en oro, siempre y cuando aquel sea vuelto fijo (fix). SANTO TOMÁS DE AQUINO (St. Thomas de Aquino) escribe: que tomó azufre, el cual es de naturaleza ígnea, y lo transformó en agua; luego, el agua en aire; el aire, de nuevo en agua; y el agua, finalmente, en tierra, a fin de que la tierra se volviera sumamente pura. Fue así como halló una piedra brillante, clara y translúcida, semejante a un rubí. No pudo sino reconocer en ella, debido a su claridad y transparencia, la forma del agua; y debido a su color rojo, la forma del fuego, etc. Sea esto suficiente respecto a la materia circular de los metales, la cual consiste, según relata Bernardo, en introducir el fuego dentro del agua fría. En el Pequeño Rosario (In kleinen Rosario): «Si no tuviéramos mayor virtud en nuestra Piedra, que…» |
El Oro Blanco y Rojo de Lulio (Apartado 18): El texto profundiza en la teoría luliana. La paradoja «so du nicht Gold in Gold legest…» (si no pones oro en el oro, trabajas en vano) es un célebre axioma hermético. Significa que para cosechar oro espiritual en el laboratorio se debe sembrar una «semilla» de la misma naturaleza. El «oro blanco» representa la fase de la Albedo (capaz de transmutar plata) y el «oro rojo» representa la Rubedo (capaz de transmutar oro), coexistiendo ambos como potencias latentes en el mismo mineral base.
Cornelio Agripa y el Ocultismo (Apartado 19): Se cita a Heinrich Cornelius Agrippa von Nettesheim (1486–1535), el famoso escritor, teólogo, astrólogo y filósofo renacentista alemán, autor de la monumental De occulta philosophia. Agripa, figura cumbre de la magia natural, reafirma que el azufre es el único agente tintóreo universal capaz de «fijar» la naturaleza huidiza y volátil del mercurio para consolidar el oro.
Santo Tomás de Aquino y la Rotación de los Elementos (Apartado 20): Este pasaje es extraordinario. Durante los siglos XVI y XVII se atribuyeron erróneamente varios tratados alquímicos (como la Aurora Consurgens) al gran teólogo escolástico Santo Tomás de Aquino (1225–1274). El texto describe de forma magistral la Rotación de los Elementos (Zirckelrunden Materi), una operación basada en la física de Aristóteles. Al hacer pasar la materia sucesivamente por los estados de fuego, agua, aire y tierra, se purifica la escoria física. El resultado final de esta circulación es la descripción física clásica de la Piedra Filosofal en su máxima perfección: un cristal denso, brillante y translúcido con el color de un rubí (als ein Rubin). En este cristal coexisten los opuestos perfectos: la transparencia del agua y el fulgor ígneo del fuego.
Introducir el Fuego en el Agua Fría: La conclusión del bloque analítico sintetiza la Gran Obra mediante la fórmula del Conde Bernardo Trevisano: el Arte consiste en una boda química imposible, la unión de lo cálido y lo frío, fijando el principio ígneo (azufre) dentro de la matriz líquida (mercurio).
El Rosarium Philosophorum (Apartado 21): El folio cierra introduciendo el Rosarium (El Rosario de los Filósofos), uno de los tratados ilustrados más influyentes del siglo XVI, célebre por sus xilografías sobre el matrimonio místico del Rey y la Reina en el baño mercurial.
| 228 Leonhard Müllners Bericht | 228 Informe de Leonhard Müllner |
| daß er das Gold auf seine Natur bringt, so wäre es genug, derohalben stehet die Kunst nicht in Gold, sondern in seinen Primum Ens, das ist der Schwefel, welcher ein unzeitig Gold ist. In der treuen Warnung stehet, gnädiger Herr, glaubt keinem Künstler, der da saget, er müsse Silber, Gold, oder Quecksilber haben zu der Kunst, dann sie seyn Betrüger, und wollen es in ihren Nutzen verwenden. In Buch Planetarum THEOPHRASTI, thut der Schwefel das im Mercurio, und bewahret ihn vor der Flucht des Feuers, was soll er dann in des Menschen Leib thun. In Buch Physicorum THEOPHRASTI, Nimm von Löwen das rothe Blut, und von Adler das weisse Gluden, setz sie zusammen, und procedir nach der alten Process, so hast du Tinctura Physicorum, derer viel nachgegangen, aber wenig erlanget haben, ꝛc. [etc.] die 2. seynd in der einen Materi, wie ers denn in der Philosophia Magna nennt den Schwefel ꝛc. [etc.] In LIBRO DE VEXATIONE, O wüsten die Alchemisten den \(\c{\text{s}}\) [Sulphur] der in Goldbaum und seiner Wurzel wohl zu finden, sie hätten sich sein hoch zu erfreuen, der Goldbaum ist der, daraus Gold wächst, und nicht das Gold ꝛc. [etc.] daraus das Gold gewachsen, ist mehr denn das Gold selbst. Ferner, was die Metallen anfänglich sind, so sie von des Himmels Einfluß in die Erde kommen, ein armes Koth, eine Fettigkeit und Inschlitt, Harz und Pech, das ist, eine schmierige Fettigkeit, | … que este [el Arte] conduzca al oro a su propia naturaleza, eso sería suficiente; por lo tanto, el Arte no reside en el oro, sino en su Primum Ens (Esencia Primordial), esto es, el azufre, el cual es un oro prematuro. En La fiel advertencia (In der treuen Warnung) se lee: «Mesié, no creáis a ningún artista que os diga que necesita plata, oro o mercurio común para realizar el Arte; pues son embaucadores y solo quieren utilizarlo para su propio beneficio«. En el libro De los planetas (Buch Planetarum) de TEOFRASTO [Paracelso]: «El azufre opera esto mismo en el mercurio y lo protege de la huida del fuego; ¿qué no será capaz de hacer, entonces, en el cuerpo del ser humano?». En el libro De la física (Buch Physicorum) de TEOFRASTO: «Toma del León la sangre roja, y del Águila las brasas blancas, únelas y procede según el antiguo proceso; obtendrás así la Tinctura Physicorum (Tintura de los físicos), la cual muchos han buscado, pero muy pocos han alcanzado», etc. Ambos principios se hallan contenidos en una sola materia, a la cual él denomina azufre en su Philosophia Magna, etc. En LIBRO DE VEXATIONE [De las aflicciones, de Paracelso]: «¡Oh, si los alquimistas supieran dónde encontrar el azufre en el Árbol de Oro y en su raíz!, tendrían grandes motivos para regocijarse; pues el Árbol de Oro es aquel del cual crece el oro, y no el oro mismo… aquello de donde ha crecido el oro es más valioso que el oro mismo». Además, en lo que respecta a lo que los metales son inicialmente cuando llegan a la tierra por la influencia de los cielos: no son más que un pobre lodo (Koth), una grasa, sebo, resina y pez; es decir, una viscosidad grasienta y sucia, |
El León Rojo y el Águila Blanca (Apartado 24): El pasaje extraído del Liber Physicorum de Paracelso contiene una de las recetas alegóricas más famosas del hermetismo barroco para elaborar la Tinctura Physicorum.
- El León Rojo (Löwen das rothe Blut): Simboliza al ácido fuerte (generalmente el Agua Regia o el aceite de vitriolo) o bien al mineral purificado de antimonio/cinabrio en su fase final de calor.
- El Águila Blanca (Adler das weisse Gluden): Hace referencia a las sustancias volátiles que se subliman en el cuello del matraz, como el cloruro de amonio (sal ammoniac) o el mercurio sublimado blanco.
La unión de estas dos fuerzas contrapuestas en una «sola materia» engendra el elixir transmutador.
El Árbol de Oro frente al Oro Comercial (Apartado 25): Citando el tratado De Vexationibus de Paracelso, Müllner insiste en una importante lección económica y filosófica. Los falsos alquimistas buscan oro destruyendo monedas; el verdadero sabio busca la matriz viva de la tierra, el «Árbol de Oro» o la raíz mineral. La fuerza geológica latente que es capaz de generar el oro de forma constante en la naturaleza es infinitamente más valiosa y digna de estudio que el propio metal inerte ya terminado.
La Materia Prima como «Lodo y Grasa» (armes Koth): El párrafo final describe la fase inicial de la metalogenia subterránea antes de recibir la cocción planetaria. Al caer la energía cósmica en el suelo, los metales no aparecen relucientes. Inicialmente se manifiestan en los estratos mineros como un barro bituminoso, sucio, grasiento y lleno de azufre escorioso (Harz und Pech, resina y pez). El mérito del metalúrgico y del alquimista honesto radica en saber limpiar esta sustancia rústica y maloliente mediante el fuego hasta extraer de ella el rubí puro de la Piedra.
| von der Generation der Metallen. 329 | Sobre la generación de los metales. 329 |
| tigkeit, daraus auch das Argentum Vivum gebohren, wie erstlich genugsam erkläret. Ein anderer Philosophus schreibt, in unserer Kunst dörffen wir nichts dann Feuer, derohalben schreyt er dreymal Feuer, Feuer, Feuer ist die Kunst, das ist die offt genannte Materi, der Schweffel ist nichts denn ein feuriger Geist und einer an sich ziehenden Krafft. Ferner schreibt einer in der Schaar der Philosophorum, koch Schweffel mit Schweffel so lang, biß es ein Ding wird, so hast du die Kunst der Philosophen, davon sie so verborgen geschrieben, und spricht, nehme es ihme nur keiner vor, daß er die Kunst aus dem Schweffel allein wolle machen, dann unser Schweffel gehört auch dazu, NB. da nennt er ihn doppelt ꝛc. [etc.] Ferner, so siehet man Augenscheinlich, daß der Mercuri mit keinen Ding besser und eher zu halten, dann mit dem Schweffel, so man einen Zinober aus ihme macht, wie schwerlich ist er vom Feuer über sich zu heben, so er doch sonst von allen Dingen leichtlich hinwerths gehet, das macht, das der \(\c{\text{s}}\) [Sulphur] seiner Natur, und die Mutter, daraus er gewachsen, und von Natur ihme gern anhänget. Derohalben so offt man ein Silber ansiehet, so siehet man den \(\c{\text{m}}\) [Mercurium] , welcher durch den weisen fixen Schweffel zu einen Metall coagulirt worden ist in den Minern oder Erden ꝛc. [etc.] | … viscosidad, de la cual nace también el Argentum Vivum (mercurio vivo), tal como se explicó suficientemente al principio. Otro filósofo escribe: en nuestro Arte no necesitamos otra cosa más que el fuego, y por este motivo grita tres veces: ¡Fuego, Fuego, Fuego es el Arte! Esta es la materia tantas veces mencionada, pues el azufre no es sino un espíritu ígneo dotado de una fuerza de atracción magnética. Asimismo, escribe un autor en la Asamblea de los Filósofos (Schaar der Philosophorum): «cocina azufre con azufre durante tanto tiempo hasta que se conviertan en una sola cosa; entonces poseerás el Arte de los filósofos, sobre el cual escribieron de forma tan oculta». Y añade: «que nadie se proponga realizar el Arte valiéndose únicamente del azufre común, pues nuestro azufre [filosófico] también es indispensable». Nota Bene (NB): aquí lo denomina doble, etc. Además, se observa a simple vista que el mercurio no se deja retener ni fijar mejor con ninguna otra cosa que con el azufre, tal como ocurre cuando se elabora cinabrio (Zinober) a partir de él. Qué difícil resulta entonces para el fuego volatilizarlo y elevarlo, siendo que, en cualquier otra circunstancia, el mercurio se escapa y se desvanece con gran facilidad de entre todas las cosas. Esto se debe a que el azufre es partícipe de su propia naturaleza y constituye la madre de la cual ha crecido, uniéndose a él con natural agrado. Por lo tanto, cada vez que se contempla la plata, lo que se está viendo en realidad es al Mercurius (mercurio), el cual ha sido coagulado y transformado en un metal gracias al azufre blanco y fijo en el interior de los yacimientos o de la tierra, etc. |
El Triple Clamor del Fuego (Apartado 26): El grito ritual «Feuer, Feuer, Feuer» proviene de los textos clásicos atribuidos a alquimistas como Artefio o Morieno. En la física hermética, el fuego no es solo un agente térmico externo (el carbón del horno); el verdadero «fuego» es el azufre interno de la materia, definido aquí como un «espíritu ígneo» (feuriger Geist) que actúa como un imán químico o fuerza de atracción capaz de ligar y ordenar los elementos caóticos.
El Secreto del Azufre Doble (Apartado 27): Al evocar de nuevo la Turba Philosophorum (Schaar der Philosophorum), Müllner introduce la operación de «cocinar azufre con azufre». Advierte al lector con un Nota Bene (NB) sobre el misterio del «azufre doble». En la práctica de laboratorio, esto alude a la combinación del azufre externo (el reactivo o reactivo ácido con el que se trabaja) y el azufre interno latente en el mineral base. Solo cuando ambos se funden y unifican se activa la transmutación.
La Química del Cinabrio (Zinober) como Evidencia (Apartado 28): Este pasaje posee un inmenso valor para la historia de la ciencia, ya que recurre a un proceso químico real y demostrable en el siglo XVI para validar la teoría hermética. El mercurio común es un metal líquido sumamente volátil que se evapora por completo ante el menor calor (leichtlich hinwerths gehet). Sin embargo, cuando se calienta de forma controlada junto a polvo de azufre, ambos reaccionan y se transforman en cinabrio (sulfuro de mercurio, un sólido de color rojo intenso). Al convertirse en cinabrio, el mercurio cambia por completo sus propiedades físicas: se «fija» y resiste temperaturas altísimas antes de sublimarse (schwerlich ist er vom Feuer über sich zu heben). Para Müllner, esta reacción química es la prueba irrefutable de que el azufre actúa como la «madre» o el principio aglutinante natural del mercurio.
La Naturaleza Oculta de la Plata (Apartado 29): Aplicando la lección del cinabrio a la geología, el autor concluye que la plata de las minas no es un elemento simple. Siguiendo la teoría de los Tria Prima, la plata es mercurio puro que fue atrapado y solidificado bajo tierra por la acción de un «azufre blanco y fijo» (weisen fixen Schweffel). Esta interpretación permitía a los metalúrgicos del Renacimiento abordar el refinamiento de las menas de plata no como una alteración artificial, sino como la culminación de un proceso que la propia naturaleza ya había iniciado en el subsuelo.
| 330 L. M. Ber. v. der Gener. der Metallen. | 330 Informe de L. M. sobre la Generación de los Metales. |
| Zum Beschluß, damit ja diese Kunst genugsam verstanden und erkannt mag werden, auch von denen, die ihr Lebenlang nichts davon gehöret, oder damit sind umgegangen. Welcher Mensch das Corpus Solis oder Gold ansichtig wird, der siehet nichts anders dann einen lautern Mercurium, wie dann die Philosophi schreiben, wir wissen wohl, daß der Leib des Goldes nichts anders ist dann Mercurius, derohalben hat dieser Mercurius einen rothen fixen Schweffel, welcher seine Seel ist in ihme, der sich so weit ausstrecket, daß er gelb herdurch scheint, und der \(\c{\text{m}}\) [Mercurium] gibt diesem Schweffel den Glantz. Hiedurch mag ja ein Verständiger diese Kunst sehen, greiffen und glauben. Amеn. | A modo de conclusión, para que este Arte pueda ser suficientemente comprendido y reconocido, incluso por aquellos que en toda su vida jamás han oído hablar de él ni han operado con él: Cualquier ser humano que contemple el Corpus Solis o cuerpo del oro, no está viendo en realidad otra cosa más que un mercurio puro. Tal como escriben los filósofos, sabemos bien que el cuerpo del oro no es otra cosa sino mercurio; un mercurio que, por consiguiente, posee en su interior un azufre rojo y fijo, el cual constituye su alma. Este azufre se expande a tal nivel que resplandece con un tono amarillo a través de él, mientras que el Mercurius (mercurio) \(\c{\text{m}}\) le otorga a este azufre su brillo reluciente. A través de esto, cualquier persona sensata puede verdaderamente ver, palpar y creer en este Arte. Amén. |
La Anatomía Hermética del Oro: Müllner clausura su tratado desnudando la estructura interna del metal más codiciado del mundo mediante la teoría de los Tria Prima. Para la ciencia del siglo XVI, el oro no es un elemento macizo y homogéneo; es una aleación biológica perfecta. El «cuerpo» o soporte físico (Leib / Corpus) del oro es mercurio puro congelado, mientras que su «alma» colorida (Seel) es un azufre rojo hiper-purificado. El color dorado final es el resultado óptico de esta boda química: el alma de azufre tiñe la masa desde dentro hacia fuera con su tono amarillo, y el mercurio subyacente actúa como un espejo que le aporta el deslumbrante brillo metálico (Glantz).
Ver, Palpar y Creer (sehen, greiffen und glauben): El autor utiliza una fórmula retórica que evoca directamente el pasaje bíblico del apóstol Santo Tomás frente a la resurrección de Cristo (Juan 20:27: «Mete tu mano… y no seas incrédulo, sino creyente»). Al unificar la demostración visual y empírica del laboratorio (sehen, greiffen) con la convicción espiritual e intelectual (glauben), el tratado busca convencer de forma absoluta tanto a los metalúrgicos prácticos como a los filósofos teóricos de las cortes de que la transmutación es una ley física real del diseño divino.
El Grabado Heráldico de Cierre: En el centro de la página se despliega un bellísimo e importante escudo de armas barroco que sirve como viñeta de clausura de la imprenta de Roth-Scholz.
- En la parte superior de la cresta destaca la figura alegórica de la Justicia o Astrea, sosteniendo en su mano izquierda la balanza de pesar los metales y en la derecha una espada desenvainada.
- El blasón inferior muestra un corazón ardiente o coronado flanqueado por estrellas.
Este emblema es un recordatorio ético fundamental: el conocimiento del Arte regio de los metales exige una rectitud moral absoluta y un peso justo. Como el autor advirtió en las primeras páginas de este bloque contra los falsificadores de moneda y los creadores de homúnculos de marfil, el laboratorio sin justicia y sin temor de Dios solo conduce a la horca o a la perdición.
[1] Schröder, Wilhelm Freiherr von Schröder, „Nothwendiger Unterricht vom Goldmachen“, pág. 256.
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[3] Christophorus Parisiensis, Elucidarius. Frankfurt u. Leipzig, 1772, 20-21.
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