Georg Philipp Nenters Bericht von der Alchemie. Deutsches Theatrum Chemicum, vol 1 (147-218)

Introducción.
Su “Informe sobre la Alquimia” del año 1727 no era la primera publicación de Georg Philipp Nenters médico practicante en Estrasburgo. Antes publicó Fundamenta medicinae theoretico-practica, en 1718[1], y en 1721 vio la luz Theoria Hominis Sani sive Physiologia Medica[2].
En el texto que ahora publicamos, Georg Philipp Nenters intentó caracterizar una vez más el papel dominante de Paracelso en el proceso de integración que ya se estaba iniciando en su época, a quien se difamaba como «maestro de brujos, exorcista de demonios y vagabundo», introdujo por primera vez un nuevo orden en el caos provocado por Galeno y los árabes. Él no solo demostró a los «Medicos Scholasticos» «la miserable medicina que poseían», sino que también volvió a llamar la atención sobre Hipócrates, cuyo noble esplendor «la sombra árabe» había oscurecido (pág. 182 ). Al igual que en el manuscrito misceláneo de Leiden (Cod. Voss. Chym. F. 5) del siglo XVII, se describe «el verdadero arte de la alquimia» como uno «que no solo enseña cómo se debe transformar un metal inferior en uno mejor y más perfecto, sino también cómo se deben curar y remediar rectamente todas las enfermedades…» en su «Informe sobre la Alquimia», Georg Philipp Nenters (1727) escribe «que aquel médico que desdeña la química se priva a sí mismo de los mejores medios que necesita para la exitosa curación de las enfermedades». Si están correctamente preparados y se dosifican con sensatez, los «medicamentos químicos» poseen una utilidad incomparable.» Finalmente, este texto ilustra perfectamente el período de transición donde la química moderna comenzaba a despegar, pero todavía compartía fronteras e imaginario con la alquimia tradicional (Iatroquímica o quimiatría), fuertemente impulsada por los legados de Paracelso en el ámbito germánico.
Por otra parte, en Deutsche acta eruditorum, oder Geschichte der Gelehrten, welche den gegenwartigen zustand der literatur in Europa begreiffen · Tomo 5, Ediciones 49-60, se hace una larga reseña de su libro Fundamenta medicinae theoretico-practica[3]:
Contexto Histórico
La obra se enmarca en la iatroquímica del post-Barroco, en los albores y despegue de la Ilustración más ortodoxa y radical, corriente influenciada por Paracelso que defendía el uso de la química y los minerales para la medicina. El autor critica duramente la medicina galénica tradicional (basada solo en plantas y raíces), calificándola de lenta y tortuosa. Afirma que el médico que ignora la química se priva de los mejores remedios.
A la vez que aboga por el uso de varias sustancias clave, como el mercurio (para la sífilis y parásitos), el antimonio (como purgante) y el vitriolo (base de elixires), el autor defiende que el peligro no radica en los minerales, sino en la mala praxis y dosificación de boticarios o médicos incompetentes.
Respuesta a los Detractores de la Alquimia
El texto expone y rebate las principales objeciones de los escépticos de la época:
- Sobre la moral de los científicos: Los críticos tachaban a figuras como Paracelso de «borrachos, bestias e ignorantes». Nenter aplica un principio moderno: el valor de una ciencia es independiente de la conducta moral del científico que la descubre.
- La transmutación de las especies: Los detractores afirmaban que una especie metalúrgica no puede transformarse en otra. El autor lo rebate mediante las reacciones químicas irreversibles del laboratorio y la teoría de que los metales comunes son simplemente metales inmaduros que necesitan «madurar» (Zeitigung) en el crisol.
Evidencias Históricas y Transmutaciones Documentadas
Para demostrar la existencia de la Piedra Filosofal (Lapis Philosophorum), el autor recurre a las clásicas y archiconocidas crónicas notariales e institucionales:
- El caso Gustenhoffer (1603): Un orfebre de Estrasburgo que realizó una transmutación controlada de plomo en oro ante tres diputados del Ayuntamiento. Las balas de oro resultantes fueron custodiadas e incluso mostradas en París durante las negociaciones de la Paz de Westfalia.
- El experimento de Van Helmont: El célebre científico registró con precisión matemática cómo un solo cuarto de grano de polvo fijó y transmutó ocho onzas de mercurio en el oro más puro.
- El Doctor Helvetius (1666): Un médico escéptico de La Haya que recibió de un fundidor de bronce una partícula del tamaño de una semilla de nabo. Tras encapsularla en cera y arrojarla sobre plomo derretido, obtuvo oro de más de 24 quilates, verificado oficialmente por el Ensayador General de la Moneda de Holanda.
- La medalla imperial de Praga (1648): Una moneda de curso legal acuñada por orden del emperador Fernando III con oro transmutado por el doctor Caos. Llevaba grabado el símbolo de Mercurio y una alegoría heráldica de la época.
Las 10 Reglas Fundamentales para el Alquimista
El núcleo metodológico del texto se condensa en diez mandamientos obligatorios para los aspirantes:
- Intención pura: Trabajar exclusivamente para la gloria de Dios y el bienestar del prójimo, nunca por codicia.
- Capacidad intelectual: Poseer una mente penetrante y la erudición necesaria para descifrar los textos.
- Base química: Entender la naturaleza y dominar la «química común» antes de intentar la alquimia superior.
- Paciencia absoluta: Tener la constancia para afrontar una obra que requiere, por lo general, un año entero de procesos.
- Lectura ordenada: Estudiar los libros de los maestros comenzando por los más claros (Basilio Valentín, Bernardo Trevisano) antes de pasar a los oscuros.
- Decodificar metáforas: Aprender a interpretar el lenguaje alegórico; la lectura literal de las recetas conduce inevitablemente al error.
- El Reino Mineral: La materia prima debe extraerse estrictamente del reino mineral; los procesos con vegetales o animales son falsos.
- Prudencia financiera: Iniciar los experimentos con cantidades muy pequeñas para evitar la ruina económica en los primeros fallos de fusión.
- Secreto absoluto: Mantenerse en un anonimato riguroso para evitar la burla pública en caso de fracaso, o el peligro de muerte y secuestro por parte de gobernantes tiranos en caso de éxito.
- Caridad obligatoria: Al alcanzar el secreto (la Piedra como Medicina Universal), no se debe esconder el tesoro, sino usarlo prioritariamente para curar gratis a los enfermos y socorrer a los pobres.
Informe sobre la Alquimia
de Georg Philipp Nenters,
anteriormente Doctor en Medicina y Médico en Estrasburgo.
En el cual se aborda el origen, el progreso y los mejores autores de la misma; se responde a todas las objeciones de los adversarios y se demuestra claramente que, por medio de la alquimia, puede prepararse verdaderamente el auténtico Lapis Philosophorum (Piedra Filosofal) como una Medicina Universal.
Preparado para su impresión por
Friederich Roth-Scholzen,
de Herrnstadt, Silesia.
Núremberg,
Adam Jonathan Felssecker,
Año 1733.
| 148 Vorrede. | Prólogo |
| Wer die Chemie mit unpartheyischen Augen betrachtet, der wird gestehen müssen, daß solche eines der nöthigsten Stücke der gantzen Medicin seye, weilen siebige lehret die herrlichsten Arzneyen zu verfertigen, wodurch die schweresten Kranckheiten geschwind, sicher und ohne grosse Beschwehrung der Krancken, können curiret werden. Man erwäge nur, wie die Medici in vorigen Seculis sich quälen müssen, mit ihren Wurzeln und Kräutern, biß sie eine Kranckheit curiret; was vor Beschwerlichkeit die Krancken gehabt, die aus Wurzeln und Kräutern bereitete höchst-wiederwärtige Träncke und Pulver in grosser Menge einzunehmen; und halte gegen dieselbige Zeit unsere jetzige Art die Krancken zu curiren, wie bald man jetzo durch Hülffe weniger Chemischer Arzneyen mit denen Krankheiten fertig werde, so wird man finden, daß der | Quien contemple la Química con ojos imparciales, habrá de admitir que esta es una de las partes más necesarias de toda la Medicina; puesto que ella misma enseña a elaborar los medicamentos más espléndidos, mediante los cuales las enfermedades más graves pueden ser curadas de forma rápida, segura y sin gran sufrimiento para los enfermos. Basta con considerar cómo los médicos de los siglos pasados tenían que atormentarse con sus raíces y hierbas para curar una sola enfermedad; qué padecimientos sufrían los enfermos al tener que ingerir, en grandes cantidades, pociones y polvos sumamente repugnantes preparados a base de dichas raíces y hierbas. Si se compara aquella época con nuestra forma actual de curar a los enfermos —viendo la rapidez con la que hoy en día, mediante la ayuda de unos pocos medicamentos químicos, se vence a las enfermedades— se hallará que… |
| Vorrede. 149 | Prólogo (Pág. 149) |
| derjenige Medicus, welcher die Chemie negligirt, sich selbst der besten Mittel, welche er zu glücklicher Cur der Kranckheiten vonnöthen hat, beraube. Ob nun dieses gleich die lautere Wahrheit ist, und jederman, der nur seinen Verstand brauchen will, gnugsam in die Augen leuchtet, so finden sich doch nichts desto weniger noch heutiges Tags theils Medici, theils andere der Medicin unerfahrne, welche fast das Creutz vor sich machen, wann man eine Chemische Arzney nennet, oder ihnen sagt, dieses seye eine herrliche Arzney, sie werde aus Quecksilber, Spießglaß, Vitriol oder andern dergleichen gemacht; da müssen dergleichen Arzneyen alsbald Gifft seyn, da weiß man Exempel anzuziehen, wie die Chemischen Mittel diesem oder jenem übel bekommen, so daß er vor sein Lebenlang verderbet worden, oder gar gestorben seye, und was dergleichen mehr. Wie nun die Medici, welche dergleichen Arzneyen verwerffen, gnugsam an den Tag geben, daß sie entweder aus Blödigkeit ihres Verstands nicht recht von einer Sache nach ihrem rechten Werth zu judiciren gelernet, oder aber gar keine Wissenschaft | …aquel médico que desprecia la Química se priva a sí mismo de los mejores medios que necesita para la exitosa curación de las enfermedades. Aunque esto es la pura verdad y resulta sumamente evidente para cualquiera que use su sano juicio, nos encontramos hoy en día, sin embargo, tanto con médicos como con personas ignorantes de la medicina que casi se santiguan cuando se menciona un medicamento químico, o cuando se les dice que un remedio espléndido está hecho a base de mercurio, antimonio, vitriolo u otras sustancias similares. Para ellos, tales medicinas deben ser inmediatamente veneno. De inmediato saben citar ejemplos de cómo los remedios químicos le sentaron mal a este o a aquel, dejándolo arruinado de por vida o provocándole la muerte, entre otras cosas parecidas. Ahora bien, los médicos que rechazan tales medicinas demuestran claramente que, o bien por la torpeza de su entendimiento no han aprendido a juzgar correctamente una materia según su verdadero valor, o bien carecen por completo de conocimiento… |
«Casi se santiguan» (fast das Creutz vor sich machen): El autor utiliza una metáfora religiosa muy vívida para describir el pánico supersticioso de los médicos tradicionales. Comparte el miedo que les producía oír hablar de minerales en la medicina como si estuvieran viendo al mismísimo demonio.
El debate sobre el veneno: La acusación de que los remedios químicos eran «inmediatamente veneno» (alsbald Gifft seyn) refleja el debate médico real de los siglos XVII y XVIII. Los médicos galénicos tenían cierta razón: el mercurio y el antimonio mal administrados causaban graves estragos o la muerte. Los iatroquímicos respondían con el famoso principio paracelsiano de que la dosis hace al veneno y que los procesos alquímicos purificaban la sustancia.
Linguisticismos del texto: Siguen apareciendo términos latinizados adaptados al alemán de la época, como negligirt (desprecia/ignora, del latín neglegere), Cur (curación) y judiciren (juzgar, del latín iudicare).
| Vorrede. 150 | Prólogo (Pág. 150) |
| schafft in der Chemie haben, sondern aus einem blinden Eyffer, daß, was sie nicht verstehen, verwerffen, und sich also das wohlbekannte Lateinische Sprichwort: Ars non habet osorem nisi ignorantem, zueignen: Also irren auch die andern, so der Medicin unerfahren, hierinnen gewaltig, daß sie aus einer übel gerathenen Cur schliessen wollen, als seye die Arzney vor sich schuld dran: Denn sie solten vor allen Dingen bedencken, daß gar schwer von einer Sache zu judiciren, und noch viel schwerer selbige zu tadlen, wann man sie nicht verstehet. Der Appelles hat ja vor längsten sein güldnes, ne sutor ultra crepidam, zur Warnung hinterlassen allen denenjenigen, welche mit ihrem Tadlen die Schrancken überschreiten wollen: Hernach thut es ja nichts zur Sache, wann ein ungeschickter Laborant ein Medicament nicht verfertigt, wie es billig nach der Kunst seyn sollte, oder ein ungelehrter Medicus, der die zarte Finger mit denen Kohlen nie besudlen wollen, und also eben so wenig Verstand von Chemischen Arzneyen als der Esel von der Leyer hat, verschreibet ein solches Mittel zu unrechter Zeit, oder in grösserer Dosi als sichs | …carecen por completo de conocimiento en la Química, sino que, movidos por un celo ciego, rechazan aquello que no comprenden, haciendo suyo el bien conocido proverbio latino: Ars non habet osorem nisi ignorantem (El arte no tiene más enemigo que el ignorante). Del mismo modo, los otros, aquellos ignorantes de la medicina, se equivocan enormemente en esto al querer deducir, a partir de una curación que salió mal, que el medicamento en sí mismo tiene la culpa. Pues deberían considerar, ante todo, que es sumamente difícil juzgar una materia, y aún mucho más difícil censurarla, cuando no se comprende. Ya hace mucho tiempo que Apeles nos dejó como advertencia su regla de oro: ne sutor ultra crepidam (Zapatero, a tus zapatos), para todos aquellos que con sus críticas pretenden traspasar los límites de lo que les corresponde. Por lo demás, en nada afecta a la materia si un ayudante de laboratorio incompetente no elabora un medicamento como corresponde legítimamente según el arte; o si un médico indocto —que jamás ha querido ensuciarse sus delicados dedos con el carbón y que, por lo tanto, entiende de remedios químicos tanto como un asno de tocar el laúd— receta semejante medicina en un momento inadecuado, o en una dosis mayor de la que… |
Los dos proverbios latinos clásicos: El autor eleva el tono intelectual del debate recurriendo al humanismo clásico europeo:
- Ars non habet osorem nisi ignorantem: Una máxima jurídica y académica medieval muy usada para defender las ciencias o las artes (como la alquimia) frente a los ataques del clero o de académicos conservadores.
- Ne sutor ultra crepidam (Zapatero, a tus zapatos): Atribuida al célebre pintor griego Apeles, quien —según Plinio el Viejo— aceptó la corrección de un zapatero sobre cómo había pintado la sandalia de un personaje, pero cuando el zapatero empezó a criticar las piernas, Apeles lo frenó con esta frase. Aquí se usa para decir que los médicos tradicionales no deben opinar de química si no la han estudiado.
- «Ensuciarse los dedos con el carbón» (die zarte Finger mit denen Kohlen nie besudlen wollen): Esta es una genial alusión al choque de clases y métodos de la época. Los médicos tradicionales (galénicos) solían ser académicos teóricos de alta sociedad que solo leían libros en latín y jamás tocaban un laboratorio. El autor los ridiculiza por no querer ensuciarse las manos en los hornos de carbón donde trabajaban los iatroquímicos y alquimistas (a quienes los académicos despectivamente llamaban «Soot-bytes» o «comedores de hollín»).
- «Tanto como un asno de tocar el laúd» (als der Esel von der Leyen): Un refrán popular alemán muy antiguo (Asinus ad lyram) utilizado para ilustrar la ignorancia absoluta de alguien en una materia compleja. El autor aclara que el peligro no radica en la química, sino en el médico incompetente que prescribe sin saber de dosis ni de tiempos.
| Vorrede. 151 | Prólogo (Pág. 151) |
| sichs gebühret, und verderbt also einen Menschen, oder gibt ihm gar einen Chemischen Passaport in die andere Welt; dann ja mit anderen Arzneyen, so nicht durch die Chemie zubereitet werden, eben so grosse Fehler geschehen können. Die Chemischen Arzneyen, wann sie recht bereitet werden, und von einem verständigen Medico in rechter Dosi und zu behöriger Zeit gegeben werden, haben ihren unvergleichlichen Nutzen; wann aber der Apothecker an statt des Mercurii dulcis einen Mercurium sublimatum corrosivum macht, oder der Medicus den Tartarum emeticum, so ex Croci Metall. & Cryst. Tart. Anna gemacht, in eben der Dosi, als wie den, so ex Croc. Metal. p. j. & Chryst Tart. p. iij. bereitet wird, verschreibet; so sind die daraus folgende Fehler dem Apothecker und Medico, nicht aber denen wohlbereiteten und wohl applicirten Chemischen Remediis zuzuschreiben. Man sollte billig GOtt preisen, welcher denen Chemicis die Gnade verliehen, aus denenjenigen Dingen, welche von Natur denen Menschen schädlich, die herrlichste und zu der Gesundheit dienlichste Arzneyen zu bereiten. Wer wolte doch | … de lo que corresponde, arruinando así a un ser humano o dándole incluso un «pasaporte químico» hacia el otro mundo; pues también con otros medicamentos, que no han sido preparados por medio de la química, pueden cometerse errores igual de graves. Las medicinas químicas, cuando se preparan correctamente y son administradas por un médico sensato en la dosis adecuada y en el momento oportuno, poseen una utilidad incomparable. Pero si el boticario, en lugar de Mercurius dulcis, elabora un Mercurius sublimatus corrosivus; o si el médico receta el Tartarum emeticum —el cual se prepara a partir de Croci Metall. y Cryst. Tart. Ana— en la misma dosis que aquel que se elabora a partir de Croc. Metal. p. j. y Chryst Tart. p. iij., entonces los errores resultantes deben atribuirse al boticario y al médico, y no a los remedios químicos bien preparados y correctamente aplicados. Se debería, por justicia, alabar a Dios, quien ha concedido a los químicos la gracia de elaborar, a partir de aquellas cosas que por naturaleza son dañinas para los hombres, las medicinas más espléndidas y provechosas para la salud. Quién querría… |
El «Pasaporte Químico» (Chemischen Passaport): El autor utiliza una ironía muy afilada de la época Barroca. Darle a alguien un «pasaporte químico hacia el otro mundo» era un eufemismo sarcástico para referirse a matar al paciente por una sobredosis de minerales mal administrados.
La letal confusión del Mercurio (Mercurius dulcis vs. sublimatus): Este es un ejemplo histórico crucial de iatroquímica:
- El Mercurius dulcis (cloruro mercurioso o calomelano) era un purgante y tratamiento común relativamente suave si se controlaba.
- El Mercurius sublimatus corrosivus (cloruro mercúrico) es un compuesto radicalmente distinto y altamente venenoso y corrosivo. El autor argumenta que si el boticario confunde los dos compuestos en el laboratorio debido a su ignorancia, la culpa es de su negligencia, no de la ciencia química.
La precisión matemática en las recetas (Ana, p. j., p. iij.): El texto expone un error de dosificación del Tartarum emeticum (tártaro emético, un potente vomitivo a base de antimonio y potasio). Detalla abreviaturas médicas latinas clásicas de las farmacias del siglo XVIII:
- Ana significa «partes iguales» (abreviatura de ana partes).
- p. j. significa una parte (pars 1, usando la ‘j’ como el ‘1’ romano al final de una cifra).
- p. iij. significa tres partes (partes 3).
Modificar estas proporciones alteraba drásticamente la potencia del vomitivo, pudiendo llegar a ser mortal.
Teología y Alquimia: Al final de la página, el autor reconcilia la alquimia con la religión. Para los iatroquímicos, el laboratorio era un acto divino: Dios había escondido grandes remedios dentro de venenos naturales, y el trabajo del químico (mediante la destilación y la purificación) consistía en extraer esa «gracia» divina para sanar a la humanidad.
| Vorrede. 152 | Prólogo (Pág. 152) |
| doch die Frantzosen und andere schwere eingewurzelte Kranckheiten curiren, wann wir nicht aus Quecksilber, Spießglaß, und andern Mineralien, Arzneyen hätten? Ich will nur den einigen Mercurium dulcem zum Exempel nehmen; dieser, ob er gleich aus einem warhafftigen Gifft, dem Mercurio sublimato, bereitet wird, ist doch ein so herrliches und unschädliches Mittel, daß man es täglich denen kleinesten Kindern in allerhand Kranckheiten, und absonderlich wider die Würme, in welchem Stück er alle andere Arzneyen übertrifft, eingibt: Was er für Nutzen in Gonorrhoea, Lue Venerea und andern Unreinigkeiten des Geblüts bringe, ist denenjenigen gnugsam bekannt, welche ihn recht zu gebrauchen wissen. Gehet es nun der gemeinen Chemie so, und wird selbige verachtet, da man doch durch tägliche Exempel überzeuget wird, daß sie einen sehr grossen Nutzen habe; so ist es kein Wunder, wann es der höhern und geheimeren Chemie, welche insgemein die Alchemie genennet wird, nicht besser gehet: Dann weil deren Producta gar rare Vögel sind, und dem tausendsten nicht zu Gesicht kommen | … ¿Quién querría, después de todo, curar el «mal francés» y otras enfermedades graves y arraigadas, si no tuviéramos medicinas elaboradas a partir del mercurio, el antimonio y otros minerales? Quiero tomar como único ejemplo el Mercurium dulcem (mercurio dulce); este, aunque se prepara a partir de un verdadero veneno como es el Mercurio sublimato, es sin embargo un remedio tan magnífico e inofensivo que se administra diariamente a los niños más pequeños para todo tipo de dolencias, y especialmente contra las lombrices, aspecto en el cual supera a todas las demás medicinas. La utilidad que aporta en la Gonorrhoea, Lue Venerea y otras impurezas de la sangre es de sobra conocida por aquellos que saben usarlo correctamente. Si esto es lo que le ocurre a la química común, y se la desprecia a pesar de que los ejemplos diarios demuestran que posee una grandísima utilidad, no es de extrañar que a la química superior y más secreta, que comúnmente se denomina Alquimia, no le vaya mejor; puesto que sus productos son verdaderas «aves raras» que ni uno entre mil llega jamás a ver… |
El «Mal Francés» (Franzosen): Durante los siglos XVI al XVIII, la sífilis recibió diferentes nombres según el país que buscara culpar a sus vecinos. En el ámbito germánico se le llamaba popularmente die Franzosen (los franceses) o, en latín médico, Lue Venerea (lues venérea), ambos términos explícitos en esta página.
- Mercurio para niños y parásitos: El fragmento contiene un dato médico histórico que hoy resulta espeluznante: el uso de Mercurius dulcis (calomelano) en lactantes y niños pequeños como vermífugo (para eliminar lombrices). Aunque el autor lo califica de «inofensivo» (unschädliches Mittel) debido a su baja solubilidad comparada con el mercurio sublimado, la medicina moderna demostró que este uso prolongado provocaba una intoxicación crónica por mercurio conocida como acrodinia o «enfermedad rosa» en la infancia.
- Química común vs. Química superior (Alquimia): El autor realiza aquí el giro argumental central del prólogo. Explica que la «química común» se encarga de los remedios minerales cotidianos (como purificar mercurio para la sífilis). Si la gente ignora y teme a esa medicina básica que ve todos los días, es lógico que repudie aún más a la Alquimia, concebida como una ciencia esotérica y avanzada cuyos resultados (como la transmutación o el elixir de la vida larga) son descritos poéticamente como «aves raras» (rare Vögel), un modismo de la época para referirse a cosas excepcionales y casi imposibles de presenciar.
| Vorrede. 153 | Prólogo (Pág. 153) |
| kommen, so stellet man dieser desto weniger Glauben zu, man verwirfft sie als eine Sache, welche nichts als eitele Träume in sich habe, und die die Leute in das Verderben führe, ja man verlacht alle diejenigen als Thoren und ungescheute Leute, die dieser Kunst obliegen, oder siehet sie gar als Verführer und Betrüger an. Daß aber dieser herrlichen Kunst Gewalt und Unrecht geschehe, ist verständigen Leuten nicht unbekannt, und sind gnugsame glaubwürdige Documenta vorhanden, welche beweisen können, daß warhafftig eine solche Kunst, und keine in der ganzen Welt ihr zu vergleichen seye. Damit man aber nicht meyne, ich seye irgend auch vom Alchemistischen Nebel verblendet, und sehe oder glaube mehr als irgend in der Alchemie zu finden, so will ich solches in gegenwärtigem Tractätlein gründlich und ausführlich beweisen. Den günstigen Leser aber bitte ich, daß er solches gütig aufnehmen und ein gütiges Urtheil, nicht so wohl von ihm als von der Sache, davon es handelt, fällen wolle. | … al no llegar a verlas, se les concede tanto menos crédito, y se las rechaza como algo que no contiene más que vanos sueños y que conduce a la gente a la perdición. Es más, se tacha de necios e insensatos a todos aquellos que se dedican a este arte, o incluso se les considera embaucadores y farsantes. Sin embargo, las personas sensatas no ignoran que a este espléndido arte se le hace agravio e injusticia; pues existen suficientes documentos fidedignos que demuestran que tal arte es real, y que ningún otro en el mundo entero se le puede comparar. Mas para que nadie piense que yo también estoy cegado por la niebla alquímica, o que veo y creo encontrar en la Alquimia más de lo que hay, habré de demostrarlo en este pequeño tratado de manera fundamental y detallada. Al benévolo lector le ruego, no obstante, que reciba esto de buen grado y que emita un juicio favorable, no tanto sobre mi persona, sino sobre la materia de la que aquí se trata. |
Los prejuicios contra el alquimista (Verführer und Betrüger): El autor describe a la perfección el estigma social del alquimista en los siglos XVII y XVIII. En esta época, las cortes europeas estaban llenas de charlatanes que prometían multiplicar el oro para estafar a príncipes y nobles necesitados de dinero. Por ello, la sociedad los veía con recelo y los consideraba embaucadores o locos sumidos en fantasías («vanos sueños»). El autor busca desmarcarse por completo de este perfil callejero.
La metáfora de la «niebla alquímica» (Alchemistischen Nebel): Es una expresión literaria muy descriptiva. El autor reconoce que la literatura hermética y esotérica suele ser oscura, críptica y confusa (como una niebla que ciega el entendimiento). Al prometer que él no está cegado por ella, intenta ganarse la confianza de la comunidad científica y médica de su tiempo, asegurando que su enfoque será lógico, empírico y «fundamental» (gründlich).
El concepto de Tractätlein (Pequeño Tratado): El uso del sufijo diminutivo -lein (tratadito o pequeño tratado) era una convención de modestia muy habitual en la literatura académica barroca. Aunque la obra fuera extensa o densa, referirse a ella con humildad ante el «benévolo lector» (günstigen Leser) formaba parte de las reglas de cortesía intelectual de la época para evitar la soberbia y suavizar las críticas de sus oponentes.
| Georg Philipp Nenters 154 Das erste Capitel. | El Primer Capítulo |
| Von der Alchemie Ursprung und der Smaragdinen Tafel. Diejenige, welche sich vornehmen von einer Sache zu schreiben, sind gemeiniglich vor allen Dingen dahin bedacht, genugsame Beweißgründe zu finden, wodurch sie ihrer Materie ein Ansehen machen mögen. Unter diesen Beweißursachen ist nicht die geringste das Alterthum. Wann wir nun die Alchemie nach diesem Fundament examiniren, so werden wir finden, daß sie eine von denen ältesten Künsten seye. Dann der Hermes, welcher wegen seiner grossen Wissenschafft den Nahmen Trismegistus bekommen, und kurtz nach des Noae oder wie andere wollen, zu Mosis Zeiten gelebet haben soll, hat bereits in seiner Tabula Smaragdina das gantze Fundament des grossen Geheimnüsses von dem Stein der Weisen verfasset; wiewohl einige sind, die noch weiter gehen, und ihren Ursprung und Erfindung denen Altvättern vor der Sündflut zuschreiben. Weil man aber hiervon keinen andern Beweiß als blosse Muthmassung haben kann, so bleibt man billig bey der Tabula Smaragdina als dem gewissesten Fundament, worauf sich die meisten Alchemisten jederzeit bezogen. Es lautet aber besagte Smaragdina Tabula im Lateinischen wie folget: Verum est sine mendacio, certum & verissimum: Quod est inferius, est sicut id quod est supe | Sobre el origen de la Alquimia y la Tabla de Esmeralda Quienes se proponen escribir sobre una materia procuran, por lo general y ante todo, hallar argumentos y pruebas suficientes con los cuales dotar de prestigio a su tema. Entre estas razones probatorias, la antigüedad no es, en absoluto, la menor. Si examinamos la Alquimia bajo este fundamento, hallaremos que es una de las artes más antiguas. Pues Hermes —quien debido a su gran sabiduría recibió el nombre de Trismegisto y de quien se dice que vivió poco después de Noé o, según otros, en tiempos de Moisés— ya redactó en su Tabula Smaragdina todo el fundamento del gran misterio de la Piedra de los Sabios. Si bien es cierto que hay algunos que van todavía más lejos y atribuyen su origen e invención a los patriarcas anteriores al Diluvio Universal, al no tenerse de ello otra prueba más que meras conjeturas, lo más sensato es aferrarse a la Tabula Smaragdina como el fundamento más seguro, en el cual la mayoría de los alquimistas se han apoyado en todo momento. Dicha Smaragdina Tabula reza en latín como sigue: Verum est sine mendacio, certum & verissimum: Quod est inferius, est sicut id quod est supe- (continúa…) |
El argumento de la antigüedad (Antiquitas): Para los eruditos del Barroco, el valor de un conocimiento aumentaba drásticamente si se demostraba su antigüedad. No buscaban la innovación constante como la ciencia actual, sino recuperar la «pureza original» de los saberes perdidos con el paso de los siglos. Por eso, el autor inicia el libro legitimando la Alquimia a través de sus raíces milenarias.
Hermes Trismegisto y el Hermetismo: El personaje de Hermes Trismegisto («Hermes, el tres veces grande») es una deidad sincrética que fusiona al dios egipcio Thot (de la sabiduría) con el dios griego Hermes. En el siglo XVIII, se le seguía considerando un personaje histórico real, un sabio o profeta pagano contemporáneo a los patriarcas bíblicos (Noé o Moisés). Los alquimistas creían que él había recibido la revelación de los secretos del universo directamente de Dios.
El latín como idioma de autoridad: Al final de la página, el autor introduce el texto original de la Tabla en latín (Verum est sine mendacio…: «Es verdad, sin mentira, cierto y muy verdadero: lo que está abajo es como lo que está arriba…»). Intercalaba el latín para demostrar rigurosidad académica frente a los lectores escépticos de su época.
| Bericht von der Alchemie. 155 | (Continuación de la página anterior en latín) |
| superius, Et quod est superius, est sicut id, quod est inferius, ad perpetranda miracula rei unius. Et sicut res omnes fuerunt ab uno, meditatione unius: sic omnes res natae fuerunt ab hac una re, adaptatione. Pater ejus est Sol, mater ejus est Luna. Portavit illud Ventus in ventre suo. Nutrix ejus Terra est. Pater omnis Telesmi totius mundi est hic. Virtus ejus integra est, si versa fuerit in terram. Separabis terram ab igne, subtile a spisso, suaviter magno cum ingenio. Ascendit a terra in caelum, iterumque descendit in terram, & recipit vim superiorum & inferiorum. Sic habebis gloriam totius mundi. Ideo fugiet a te omnis obscuritas. Haec est totius fortitudinis fortitudo fortis. Quia vincet omnem rem subtilem, omnemque solidam penetrabit. Sic mundus creatus est. Hinc erunt adaptationes mirabiles, quarum modus est hic. Itaque vocatus sum Hermes Trismegistus, habens tres partes Philosophiae totius mundi. Completum est, quod dixi de operatione solis. Welches auf Teutsch so viel heissen kan: Es ist wahr, ohne Lügen, gewiß und wahrhafftig. Was hierunten, ist wie das droben. Und was droben, ist wie das hierunten, | …rior. Y lo que está arriba es como lo que está abajo, para perpetrar los milagros de una sola cosa. Y así como todas las cosas provinieron de uno, por la mediación de uno, así todas las cosas nacieron de esta única cosa por adaptación. Su padre es el Sol, su madre es la Luna. El viento lo llevó en su vientre. Su nodriza es la Tierra. El padre de todo el telesma del mundo entero está aquí. Su fuerza es íntegra si se convierte en tierra. Separarás la tierra del fuego, lo sutil de lo espeso, con suavidad y gran ingenio. Asciende de la tierra al cielo, y de nuevo desciende a la tierra, y recibe la fuerza de las cosas superiores e inferiores. Así poseerás la gloria del mundo entero. Por ello, toda oscuridad huirá de ti. Esta es la fortaleza fuerte de toda fortaleza, porque vencerá a toda cosa sutil y penetrará en toda cosa sólida. Así fue creado el mundo. De aquí nacerán adaptaciones admirables, cuyo método es este. Por eso he sido llamado Hermes Trismegisto, pues poseo las tres partes de la filosofía del mundo entero. Cumplido está lo que dije sobre la operación del Sol. Lo cual en alemán viene a significar lo siguiente: Es verdad, sin mentira, cierto y muy verdadero. Lo que está abajo es como lo que está arriba. Y lo que está arriba es como lo que está abajo… (continúa) |
El misterio del Telesma: El texto menciona el término antiguo «Telesmi» (o telesma). En la literatura alquímica, el telesma es la fuerza vital universal, la esencia espiritual o la «materia prima» cósmica que impregna la creación. El alquimista buscaba capturar y concentrar esta energía incorpórea para condensarla en un elemento físico y sólido: la Piedra Filosofal («si verfa fuerit in terram» / si se convierte en tierra).
| Georg Philipp Nenters 156 | Pág. 156 – Georg Philipp Nenters |
| ten, (nemlich die obere und untere Wasser, welche GOTT Genes. 1. v. 6. 7. durch die Veste scheidete) welches geschehen, die Wunder eines einigen Dings, (Der Welt) zu vollbringen. Und gleichwie alle Ding von einem einigen (GOtt) kommen, welcher auf ein einiges (auf die Erschaffung einer einigen Welt) gedacht: also sind hernach alle Ding von diesem einigen (der Welt) herkommen, durch die Zusammensetzung. Sein Vatter ist die Sonn, (das Gold) seine Mutter der Mond (das Silber) der Wind hat es in seinem Leib getragen. Seine Säugam ist die Erde. Es ist der Vatter (der Ursprung und Quell) aller Vollkommenheit der gantzen Welt. Seine Krafft ist vollkommen, wann es in die Erde verwandelt worden. Scheide die Erde von dem Feuer, das Subtile von dem Groben, gelind (mit gelindem Feuer) mit grossem Verstand (Fleiß) es steigt von der Erden in den Himmel, und wieder herunter auf die Erde, und empfänget die Krafft der obern (himmlischen) und unteren (irdischen) Dinge. Also wirst du die Herrlichkeit der gantzen Welt haben. Deßwegen wird von dir alle Finsternüß fliehen. Dieses ist aller Stärcke stärckeste Krafft (die allerkräfftigste Medicin). Weil es alle subtile Sache übertreffen, und alles Cörperliche durchdringen wird. Also | … (a saber, las Aguas Superiores e Inferiores, las cuales Dios separó a través del firmamento en Génesis 1, v. 6.7); lo cual ha sucedido para realizar los milagros de una sola cosa (el Mundo). Y así como todas las cosas provienen de Uno solo (Dios), el cual pensó en una sola cosa (a saber, en la creación de un único Mundo); de la misma manera, todas las cosas proceden posteriormente de esta única cosa (el Mundo) mediante la combinación. Su padre es el Sol (el Oro), su madre la Luna (la Plata); el viento lo ha llevado en su cuerpo. Su nodriza es la Tierra. Es el padre (el origen y la fuente) de toda perfección de todo el mundo. Su fuerza es perfecta cuando se transforma en tierra. Separa la tierra del fuego, lo sutil de lo espeso, suavemente (con fuego manso) y con gran entendimiento (diligencia); este asciende de la tierra al cielo, y vuelve a descender a la tierra, y recibe la fuerza de las cosas superiores (celestiales) e inferiores (terrenales). Así poseerás la gloria de todo el mundo. Por ello, toda oscuridad huirá de ti. Esta es la fuerza más fuerte de toda fuerza (la Medicina más poderosa de todas). Pues superará a toda cosa sutil y penetrará todo lo corpóreo. |
Sincretismo entre el Génesis y el Hermetismo: En el primer párrafo, el autor conecta directamente el texto pagano de Hermes con la Biblia («Gott Genes. 1. v. 6.7»). Para los eruditos cristianos del Barroco, la separación hermética de lo de arriba y lo de abajo era exactamente el mismo proceso que realizó Dios al separar las «aguas de arriba» y las «aguas de abajo» con el firmamento durante la Creación.
La clave de los metales (Sol = Oro, Luna = Plata): Al añadir estas aclaraciones entre paréntesis, el autor rompe el secreto de los filósofos antiguos. Revela que cuando la Tabla de Esmeralda habla del Sol y la Luna, se refiere al Oro y la Plata químicos. En el laboratorio, el oro proporciona el principio fijo y el «fuego» (Azufre), mientras que la plata o el mercurio aportan el principio volátil y húmedo (Mercurio alquímico).
El fuego manso (gelindem Feuer): Al traducir el adverbio latino suaviter (suavemente), el autor especifica entre paréntesis que se debe hacer «mit gelindem Feuer». En la práctica alquímica, el control de la temperatura era el secreto del éxito; un fuego demasiado vivo rompía el vaso de vidrio o quemaba la materia («la cabeza del cuervo»), por lo que se requería un calor constante, suave y lento, similar al de un nido o al del sol.
La Piedra como la Medicina Suprema: Cuando el texto latino dice que esta fuerza «vencerá a toda cosa sutil», Nenter añade entre paréntesis que se refiere a «la Medicina más poderosa de todas» (die allerkräfftigste Medicin). Esto enlaza perfectamente con lo que leímos en las primeras páginas del prólogo: el objetivo último de su laboratorio no es la riqueza material, sino conseguir esa Medicina Universal capaz de penetrar el cuerpo humano enfermo para sanarlo por completo.
| Bericht von der Alchemie. 157 | Informe sobre la Alquimia (Pág. 157) |
| Also ist die Welt erschaffen worden. Daher werdenwundersame Zusammensetzungen (Veränderungen, Würckungen) seyn, dessen hier ein Muster ist, (nemlich in Betrachtung der Ordnung, welche GOtt in Erschaffung der Welt gehalten.) Deßwegen bin ich Hermes Trismegistus genennet worden, weil ich die drey Theil der Weißheit der ganzen Welt habe. Es ist vollbracht (hat ein End) was ich gesagt habe von der Wirckung der Sonnen (der Universal-Medicin.) Dieses ist der Inhalt dieser beruffenen und berühmten Smaragdinen Taffel, welche, ob sie wohl sehr dunckel ist, so verstehen sie jedoch verständige Alchemisten gar wohl; wer aber eine vollkommene und weitläufftige Erklärung darüber verlangt, der schlage auf Gerardi Dornei Physicam Trismegisti, so in dem Theatro Chemico Argent. Vol. I. p. 362. enthalten. Wann man diese Tafel nach ihrem Inhalt theilen wollte, so kan solches füglich in 4. oder 5. Theil geschehen. Der erste begreifft in sich eine Vergleichung der Erschaffung der Welt und Bereitung des Steins der Weisen, wie beyde mit einander überein kommen. Der andere hält in sich die Theoriam und Principia des Lapidis, wann es heißt: Sein Vatter ist die Sonn. Seine Mutter der Mond 2c. Der dritte tractirt die Praxin, nemlich: Scheide die Erde vom Feuer 2c. Der letzte begreifft in sich das | Así es como el mundo ha sido creado. De ello resultarán combinaciones admirables (transformaciones, efectos), de las cuales aquí se presenta un modelo (a saber, considerando el orden que Dios mantuvo al crear el mundo). Por esta razón he sido llamado Hermes Trismegisto, porque poseo las tres partes de la sabiduría de todo el mundo. Cumplido está (tiene un fin) lo que he dicho sobre el efecto del Sol (de la Medicina Universal). Este es el contenido de la célebre y famosa Tabla de Esmeralda la cual, aun siendo sumamente oscura, los alquimistas sensatos la comprenden perfectamente. Quien desee una explicación completa y detallada de ella, que consulte la Physica Trismegisti de Gerardus Dorneus, contenida en el Theatrum Chemicum Argent. Vol. I, p. 362. Si se quisiera dividir esta Tabla según su contenido, esto puede hacerse adecuadamente en 4 o 5 partes. La primera comprende una comparación entre la creación del mundo y la preparación de la Piedra de los Sabios, mostrando cómo ambas coinciden entre sí. La segunda contiene la teoría y los principios de la Piedra (Lapidis), cuando dice: «Su padre es el Sol, su madre la Luna», etc. La tercera trata sobre la práctica (Praxin), a saber: «Separa la tierra del fuego», etc. La última comprende en sí… |
| Georg Philipp Nenters 158 | Pág. 158 – Georg Philipp Nenters |
| das Lob und die Herrlichkeit dieses Steins: Also wirst du haben die Herrlichkeit der ganzen Welt ic. woran Hermes zuletzt noch ein Stück der Vergleichung, worinnen in dem ersten Theil gehandelt wird, hänget, und meldet, warum er Hermes Trismegistus genennet werde. Ausser dieser Taffel hat man auch noch einen Tractat von dem Hermete Trismegisto de Lapidis Phisici Secreto, welcher von einem Anonymo mit Notis illustrirt, und in vorhin angezogenen Theatr. Chem. Vol. IV. p. 592. enthalten ist. Aber dieses seye gnug von diesem Hermete. Wir gehen weiter fort, und betrachten, wie die Alchemie weiter fortgepflanzet worden. Das zweyte Capitel. Von Fortpflanzung der Alchemie und deren Scriptoribus. Von dem Hermete Trismegisto ist diese Kunst ferner fortgepflanzet worden, in Egypten, als welches vor alten Zeiten der rechte Sitz aller Künsten und Wissenschafften gewesen. Weil aber theils durch Feuer, theils durch Krieg und Nachlässigkeit der meiste Theil dieser alten Schrifften verloren gegangen, so hat man durch viele Secula wenig von dieser Kunst mehr gehöret, biß endlich die Araber, als der Egypter nächste Nachbarn, zu welchen ohne Zweifel ein Theil | … la alabanza y la gloria de esta Piedra: «Así poseerás la gloria de todo el mundo», etc., a lo cual Hermes añade finalmente un fragmento comparativo —del que ya se trató en la primera parte— y declara por qué razón se le llama Hermes Trismegisto. Además de esta Tabla, se dispone también de otro tratado atribuido a Hermes Trismegisto titulado de Lapidis Physici Secreto (Sobre el secreto de la Piedra Física), el cual está ilustrado con notas de un autor Anónimo y se encuentra contenido en el ya citado Theatr. Chem. Vol. IV, p. 592. Mas sea esto suficiente respecto a Hermes. Continuamos adelante y examinamos cómo se siguió transmitiendo la Alquimia. El Segundo Capítulo Sobre la transmisión de la Alquimia y sus Autores (Scriptoribus) A partir de Hermes Trismegisto, este arte se siguió transmitiendo en Egipto, el cual en los tiempos antiguos fue la verdadera sede de todas las artes y ciencias. Sin embargo, debido en parte a los incendios y en parte a las guerras y a la negligencia, la mayor parte de estos antiguos escritos se perdió, por lo que durante muchos siglos (Secula) se oyó hablar muy poco de este arte; hasta que, finalmente, los árabes —como los vecinos más próximos de los egipcios, a quienes sin duda llegó una parte… |
Egipto como cuna de la Alquimia: El texto recoge la etimología histórica real del término. La palabra Alquimia deriva del árabe al-kīmiyā, que a su vez proviene del vocablo copto/egipcio Khem (la «tierra negra» del Nilo). Para los intelectuales del siglo XVIII, Egipto representaba el epicentro de la sabiduría primigenia y el misticismo del cual bebieron matemáticos y filósofos griegos como Pitágoras o Platón.
La pérdida de los textos antiguos: El autor alude de forma implícita a tragedias históricas como el incendio de la gran Biblioteca de Alejandría o los decretos del emperador romano Diocleciano (quien en el año 296 d.C. ordenó quemar todos los libros egipcios sobre la transmutación de metales para evitar que financiaran rebeliones). Esta pérdida justifica la fragmentación y la oscuridad de los textos supervivientes.
El puente árabe: En el último párrafo, el autor describe correctamente la cronología del saber hermético en Occidente. Tras la caída del Imperio Romano y la entrada en la Edad Media europea (donde este arte casi se olvidó), fueron los eruditos del mundo islámico y árabe (como Geber o Avicena) quienes rescataron, tradujeron y expandieron enormemente la química y la alquimia egipcia, reintroduciéndola siglos más tarde en la Europa medieval.
| Bericht von der Alchemie. 159 | Informe sobre la Alquimia (Pág. 159) |
| Theil dieser Schrifften gekommen, wiederum etwas davon gelehrt; daher auch der Nahme Alchemie als ein Arabisches Wort seinen Ursprung genommen, nemlich von dem Articulo Al, und Chama, exarsit, calore examinavit, gebrennt, oder durchs Feuer erforschet. Unter diesen Arabern sind sonderlich berühmt gewesen, Geber, Avicenna, der König Calid, Senior Zadith, der Sohn Hamuelis und andere mehr, wie aus deren heraus gegebenen Schriften zu sehen. Jedoch da nach der Hand, als die Druckerey erfunden worden, viele verborgene Manuscripta an den Tag kommen, hat man befunden, daß lange Zeit vor denen Arabern auch die alte Griechische Philosophi von dieser Materie gehandelt, wie solches ex Turba Philosophorum gnugsam zu ersehen; und ist nicht unglaublich, daß die Araber viel von dieser Griechen Arbeit bekommen, und selbige hernach weiter fortgesetzet und verbessert. Da nun hernach die Araber oder Saracenen, wie man sie nach der Hand genennet, sich eines guten Theils Spaniens bemächtiget, ist endlich auch diese Kunst zu denen Europäern kommen. Unter welchen von denen ersten und berühmtesten gewesen I. Albertus Magnus, welcher de Alchemia: Concordantiam Philosophorum in Lapide Philosophico: compositum de Compositis: Breve Compendium de Mineralibus: und Librum Octo Capitulorum de Lapide Philosophorum geschrieben. | … de estos escritos, enseñaron de nuevo algo sobre ello; razón por la cual el nombre Alquimia, como palabra árabe, tomó su origen, a saber: del artículo Al, y Chama, que significa arder, examinar mediante el calor, quemar o investigar a través del fuego. Entre estos árabes fueron especialmente famosos Geber, Avicena, el rey Calid, Senior Zadith, el hijo de Hamuel, y otros más, como se puede ver en sus escritos publicados. Sin embargo, dado que posteriormente, tras la invención de la imprenta, salieron a la luz muchos manuscritos ocultos, se ha descubierto que mucho antes que los árabes, los antiguos filósofos griegos ya habían tratado esta materia, tal como se puede apreciar suficientemente en la Turba Philosophorum; y no resulta increíble que los árabes obtuvieran gran parte del trabajo de estos griegos, continuándolo y mejorándolo después. Dado que, posteriormente, los árabes o sarracenos (como se les llamaba comúnmente) se apoderaron de una gran parte de España, este arte llegó por fin a los europeos. Entre los primeros y más famosos europeos estuvo Alberto Magno, quien escribió de Alchemia, Concordantiam Philosophorum in Lapide Philosophico, compositum de Compositis, Breve Compendium de Mineralibus, y el Librum Octo Capitulorum de Lapide Philosophorum. |
La falsa etimología dieciochesca de «Alquimia»: El autor intenta desglosar lingüísticamente la palabra. Aunque hoy sabemos que procede del árabe al-kīmiyā (derivado del copto Khem, la tierra negra de Egipto), en el siglo XVIII los eruditos solían buscar raíces hebreas o griegas imaginativas. Aquí asocia la raíz con la idea de «quemar» o «investigar con fuego» (durchs Feuer erforschet), lo cual define a la perfección el trabajo diario del alquimista en los hornos.
España como puerta de entrada a Europa: El texto resalta un hecho histórico indiscutible: la península ibérica («Spaniens bemächtiget») funcionó como el gran puente cultural de Occidente. A través de la Escuela de Traductores de Toledo y el Califato de Córdoba, los eruditos cristianos del resto de Europa tuvieron acceso por primera vez a los textos de Aristóteles, Ptolomeo y los tratados químicos árabes, lo que puso fin al aislamiento científico de la Alta Edad Media.
| Georg Philipp Nenters 160 | Pág. 160 – Georg Philipp Nenters |
| II. Raymundus Lullius, ein Eremit aus der Insul Majorca, dessen Schrifften sind: Praxis Universalis magni Operis: Clavicula & Apertorium: Theoria & Practica: und compendium animae transmutationis artis metallorum. III. Arnoldus de Villanova, ein Franzof aus der Provence bürtig, welcher folgende Alchemistische Bücher hinterlassen: Lumen Luminum, s. Florem Florum: Speculum Alchemiae: Carmen: Quaestiones tam essentiales quam accidentales ad Bonifacium Octavum: Thesaurum Thesaurorum & Rosarium Philosophorum: Lumen novum: Epistolam de Alchemia ad Regem Neapolitanum. IV. Johannes de Rupescissa, ein Münch des Minoritens-Ordens; von diesem sind vorhanden: Liber de Confectione Veri Lapidis Philosophorum: Liber Lucis: Consideratio Quintae Essentiae rerum omnium. V. Thomas de Aquino, ein Prediger-Mönch; dessen Schriften sind: Secreta Alchemiae: Tractatus sextus de esse & essentia mineralium: Liber Lilii Benedicti. VI. Isaacus Hollandus, hat geschrieben Opera Mineralia sive de Lapide Philosophico, auch ist noch ein fragmentum de Lapide Philosophorum vorhanden. Über das hat Penotus nebst andern Chemischen Tractätlein, eines von Isaaco Hollando de Tribus Ordinibus Elixiris & Lapidis Theoria heraus gegeben, welches, ob es wohl in seinen Operibus Mineralibus enthalten, so gehet es doch in vielen Stücken vor selbigen ab; auch ist Basilii Valentni Triumphwagen ein Tractätlein, Opus Saturni genannt, angehängt. VII. Basilius Valentinus, ein Benedictiner-Mönch, dessen Schrif | II. Raimundo Lulio, un ermitaño oriundo de la isla de Mallorca, cuyas obras son: Praxis Universalis magni Operis, Clavicula & Apertorium, Theoria & Practica, y el Compendium animae transmutationis artis metallorum. III. Arnaldo de Villanueva, un francés nacido en la Provenza, quien dejó los siguientes libros alquímicos: Lumen Luminum, s. Florem Flororum, Speculum Alchemiae, Carmen, Quaestiones tam essentiales quam accidentales ad Bonifacium Octavum, Thesaurum Thesaurorum & Rosarium Philosophorum, Lumen novum, y la Epistolam de Alchemia ad Regem Neapolitanum. IV. Juan de Peratallada, un monje de la Orden de los Hermanos Menores (Franciscanos); de él se conservan: Liber de Confectione Veri Lapidis Philosophorum, Liber Lucis, y Consideratio Quintae Essentiae rerum omnium. V. Tomás de Aquino, un monje predicador (Dominico); cuyas obras son: Secreta Alchemiae, Tractatus sextus de esse & essentia mineralium, y Liber Lilii Benedicti. VI. Isaac el Holandés, escribió Opera Mineralia sive de Lapide Philosophico, existiendo también un fragmento sobre la Piedra Filosofal. Además de esto, Penotus editó, junto con otros tratados químicos, una obra de Isaac el Holandés titulada de Tribus Ordinibus Elixiris & Lapidis Theoria la cual, aunque está incluida en sus Operibus Mineralibus, difiere de esta en muchos puntos. Asimismo, se encuentra anexado un pequeño tratado de Basilio Valentín titulado Opus Saturni, extraído de su Triumphwagen (El Carro Triunfal del Antimonio). VII. Basilio Valentín, un monje benedictino, cuyas obras… |
| Bericht von der Alchemie. 161 | Informe sobre la Alquimia (Pág. 161) |
| Schrifften sind: Letztes Testament vom grossen Stein der uhralten Weisen: Triumphwagen des Antimonii, welchen Kerkringius ins Lateinische übersetzet, und mit notis illustrirt: (a) Occulta Philosophia oder heimliche WondersGeburt der sieben Planeten und Metallen, von den natürlichen und übernatürlichen Dingen. VIII. Bernhardus, Comes Marchiae Trevisanae, insgemein Graff Bernhard genannt: Dieser hat ein Buch von der Alchemie geschrieben, welches von vielen hoch gehalten wird, also daß ein gelehrter Mann davon geschrieben, quod sit omnibus Chemiae amantibus veluti fax in tenebris & statua Mercurialis in triviis, es seye allen Liebhabern der Chemie wie eine Fackel in der Finsternüß, und ein Wegweiser. Es ist aber hierbey zu erinnern, daß die Teutsche Nürnberger Edition viel vollkommener als die Lateinische, so im Theatro chemico zu finden. IX. Rogerius Baco (b) und Richardus Anglicus, deren jener Speculum Alchemiae und eine Epistolam de secretis operibus Artis & Naturae, & de nullitate Magiae; wie auch einen Tractat de Oleo Stibii, so Basilii Valentini Triumphwagen des Antimonii, Anno Fr. Roth-Scholzens Theatr. Chem. I. Theil. (a) Basilii Valentini Triumphwagen des Antimonii und Theodori Kerkringii Anmerckungen über denselben, habe ich diesem Theatro Chemico Ersten Theil mit einverleibet. (b) Dessen Schrifften in unserm Theatro Chemico Dritten Theile anzutreffen sind. | … cuyas obras son: El Último Testamento sobre la gran Piedra de los antiguos Sabios; El Carro Triunfal del Antimonio, el cual Kerckringius tradujo al latín e ilustró con comentarios; (a) Occulta Philosophia, o el nacimiento secreto y milagroso de los siete Planetas y Metales, de las cosas naturales y sobrenaturales. VIII. Bernardo, Conde de la Marca Trevisana, comúnmente llamado el Conde Bernardo: este escribió un libro sobre la Alquimia que goza de gran estima entre muchos, a tal punto que un hombre erudito escribió sobre él: quod sit omnibus Chemiae amantibus veluti fax in tenebris & statua Mercurialis in triviis, es decir, que es para todos los amantes de la Química como una antorcha en las tinieblas y una guía en la encrucijada. Conviene recordar, no obstante, que la edición alemana de Núremberg es mucho más completa que la latina que se halla en el Theatro Chemico. IX. Rogerio Bacon (b) y Ricardo el Inglés, de los cuales el primero escribió el Speculum Alchemia y una Epistolam de secretis Operibus Artis & Naturae, & de nullitate Magiae; así como un tratado de Oleo Stibii, el cual está anexado al Carro Triunfal del Antimonio de Basilio Valentín en el año… (a) El Carro Triunfal del Antimonio de Basilio Valentín junto con los comentarios de Theodor Kerckring sobre el mismo, los he incorporado a esta primera parte del Theatro Chemico. (b) Sus escritos se pueden encontrar en la tercera parte de nuestro Theatro Chemico. |
Theodor Kerckring y la difusión del Antimonio: El texto menciona al médico y anatomista holandés Theodor Kerckring (1638–1693). Kerckring fue discípulo de Franciscus Sylvius y compañero de estudios del filósofo Spinoza. Su traducción al latín en 1671 del Currus Triumphalis Antimonii (El Carro Triunfal del Antimonio) ayudó a que las avanzadas observaciones de laboratorio atribuidas a Basilio Valentín sobre la metalurgia y la química del antimonio circularan masivamente entre la comunidad científica europea.
Las notas de Roth-Scholtz: Las notas al pie firmadas implícitamente por el editor Friedrich Roth-Scholtz (Fr. Roth-Scholzic) nos recuerdan que este libro funcionaba en el siglo XVIII como una guía de lectura. El editor avisa al comprador exactamente en qué volumen de su gran enciclopedia (Theatrum Chemicum) ha insertado los textos completos de Valentín o Bacon, conectando este tratado directamente con su catálogo editorial de Núremberg.
| Georg Philipp Nenters 162 | Pág. 162 – Georg Philipp Nenters |
| A. 1676. zu Nürnberg gedruckt, angehenget worden; dieser aber Correctorium und Rosarium Minorem geschrieben. X. Theobaldus de Hoghelande von Mittelburg aus Seeland: Dieser hat ein Buch de Alchemiae Difficultatibus hinterlassen, welches billig alle diejenigen zuvor lesen solten, welche auf die Alchemie sich legen wollen. XI. Salomon Trismosinvs, Theophrasti Paracelsi Praeceptor, hat geschrieben aureum vellus, welches, weil es sehr rar gewesen, 1708. zu Hamburg, nebst andern Tractaten, wieder aufgelegt worden. XII. Theophrastus Paracelsvs ein Schweizer, von Einsiedel bürtig, welcher gar viel von der Alchemie geschrieben, wie solches in seinen Operibus zu sehen: Dieser hat die Chemie, welche vor seiner Zeit im Verborgenen lag, wieder an das Licht gebracht, und denen meisten Medicis viele Aristotelische, Galenische und Arabische Grillen aus dem Kopff vertrieben. XIII. Alexander von Suchten, welcher Mysteria Gemina Antimonii geschrieben, so durch D. Johann Tholden weitläufftig erkläret worden. Ferner hat man von ihm ein Tractätlein de Vera Medicina: Einen Dialogum zwischen einem Chemico und Philosopho: Ein Buch de Tribus facultatibus: Explicationem Tincturae Physicorum Theophrasti Paracelsi. XIV. Martinvs Rvlandvs hat hinterlassen: Lapidis Philosophici veram conficiendi rationem: Progymnasmata Alchemiae: und ein Lexicon Alchemistisum. XV. Bvttler, ein Irrländischer Edelmann, ist berühmt wegen eines Remedii, so er Drief genennet, davon bey dem | … Año 1676, impreso en Núremberg, el cual está anexado allí; este último escribió también el Correctorium y el Rosarium Minorem. X. Theobaldus de Hoghelande, de Middelburg, en Zelanda: este dejó un libro titulado de Alchemiae Difficultatibus (Sobre las dificultades de la Alquimia), el cual con toda razón deberían leer primero todos aquellos que deseen dedicarse a la Alquimia. XI. Salomon Trismosinus, maestro de Theophrastus Paracelsus, escribió Aureum Vellus (El Vellocino de Oro), el cual, por ser sumamente raro, fue reimpreso en Hamburgo en el año 1708 junto con otros tratados. XII. Theophrastus Paracelsus, un suizo nacido en Einsiedeln, quien escribió muchísimo sobre la Alquimia, tal como se puede apreciar en sus Operibus. Este sacó de nuevo a la luz la Química, la cual antes de su tiempo yacía oculta, y desterró de la cabeza de la mayoría de los médicos muchas quimeras aristotélicas, galénicas y árabes. XIII. Alexander von Suchten, quien escribió Mysteria Gemina Antimonii (Los misterios gemelos del antimonio), los cuales fueron explicados detalladamente por el doctor Johann Tholden. Asimismo, se conserva de él un pequeño tratado titulado de Vera Medicina; un Dialogum entre un Químico y un Filósofo; un libro titulado de Tribus facultatibus; y la Explicationem Tincturae Physicorum Theophrasti Paracelsi. XIV. Martinus Rulandus, dejó las siguientes obras: Lapidis Philosophici veram conficiendi rationem, Progymnasmata Alchemiae, y un Lexicon Alchemisticum. XV. Buttler, un noble irlandés, es famoso por un remedio que llamó Drief… |
Paracelso y la demolición de la medicina antigua: El fragmento describe a Theophrastus Paracelsus (1493–1541) como el auténtico revolucionario que liberó a la ciencia de las «quimeras» (Grillen, modismo alemán para referirse a ideas absurdas o fijaciones melancólicas) de Aristóteles y Galeno. Paracelso quemó públicamente los libros de medicina clásica en la Universidad de Basilea, defendiendo que los médicos debían dejar de memorizar textos en latín y dedicarse a aprender directamente del «libro de la Naturaleza» a través de la experimentación y el laboratorio químico.
Alexander von Suchten y Johann Thölde: Alexander von Suchten (c. 1520–1575) fue un médico polaco-alemán que centró sus estudios químicos en las virtudes curativas del antimonio. Sus textos fueron editados y comentados por Johann Thölde (c. 1565–1614), un químico y fabricante de sal que hoy es considerado por la historiografía moderna como el verdadero autor detrás del pseudónimo de Basilio Valentín.
| Bericht von der Alchemie. 163 | Informe sobre la Alquimia (Pág. 163) |
| dem Helmontio zu sehen. XVI. Johannes Grassevs, Syndicus von Stralsund: Von diesem hat man den grossen und kleinen Baur, aus welchem er hernach gezogen Arcam Arcani artificiosissimi de summis Naturae Mysteriis. XVII. Robertvs Flvd, welcher eine Apologiam vor die Fratres Roseae Crucis geschrieben. XVIII. Michael Sendivogivs, ein Polnischer Edelmann, hat heraus gegeben Novum Lumen Chemicum in Teutscher Sprach, welches hernach ins Lateinische übersetzt, und vom Orthelio mit einem Commentario versehen worden: Ferner hat er geschrieben einen Tractat de Lapide Philosophorum; Aenigma ad filios artis; de Sulphure Philosophorum. Es ist hier zu mercken, daß Michael Sendivogivs seinen Namen per anagramma in folgenden verwandelt habe: Divi Leschi Genus Amo. XIX. Bernardvs Penotvs: Dieser hat folgende Bücher geschrieben: Denarium Medicum, woran noch unterschiedene Chemische Tractätlein angehengt worden: Tractatus varios de Vera Praeparatione & usu Medicamentorum Chemicorum. Quaestiones & Responsiones Philosophorum: Regulas seu, Canones Philosophicos LVII. Veram Mercurii ex auro extractionem cum sua Historia und einen Dialogum de arte Chemica. XX. Joh. Baptista von Helmont, Dieser hat, wie aus seinen Operibus zu ersehen, viel in der Alchemie getan, und hat sich auch deßwegen Philosophum per ignem genennet. XX. Hadrianvs â Mynsicht, hat ein Testament in Versen hinterlassen, auch von Anfang seines | … se puede ver en Helmontius. XVI. Johannes Grasseus, síndico de Stralsund: de este se conserva el gran y el pequeño Baur (Campesino), del cual extrajo posteriormente su Arcam Arcani artificiosissimi de summis Naturae Mysteriis. XVII. Robertus Flud, quien escribió una Apologiam (Apología) en defensa de los Hermanos de la Rosa Cruz. XVIII. Michael Sendivogius, un noble polaco, publicó Novum Lumen Chemicum (La Nueva Luz Química) en lengua alemana, la cual fue traducida posteriormente al latín y provista de un comentario por Orthelius. Asimismo, escribió un tratado de Lapide Philosophorum; el Aenigma ad filios artis; y de Sulphure Philosophorum. Cabe señalar aquí que Michael Sendivogius transformó su nombre, mediante un anagrama, en la siguiente frase: Divi Leschi Genus Amo. XIX. Bernardus Penotus: este escribió los siguientes libros: Denarium Medicum, al cual se hallan anexados además diferentes pequeños tratados químicos; Tractatus varios de Vera Praeparatione & usu Medicamentorum Chemicorum; Quaestiones & Responsiones Philosophorum; Regulas seu Canones Philosophicos LVII; Veram Mercurii ex auro extractionem cum sua Historia, y un Dialogum de arte Chemica. XX. Joh. Baptista von Helmont: este, tal como se puede apreciar en sus Operibus, trabajó intensamente en la Alquimia, y por tal razón se llamó a sí mismo Philosophum per ignem (Filósofo por el fuego). XX. Hadrianus a Mynsicht, dejó un testamento en verso, y también desde el inicio de su… |
Bernard Georges Penot (Bernardus Penotus, c. 1560–1617): Alquimista y médico francés que, tras estudiar en Basilea, se convirtió en un incansable recopilador y editor de manuales de laboratorio. El texto destaca su Denarium Medicum (El denario médico), una obra de iatroquímica muy avanzada que buscaba unificar las recetas medicinales y los procesos de destilación mineral.
| Georg Philipp Nenters 164 | Pág. 164 – Georg Philipp Nenters |
| seines Armamentarii Chemici eines und anderes, so zur Alchemie gehörig. Und wer wolte alle erzehlen oder nennen, welche von der Alchemie theils unter erdichteten, theils unter ihrem rechten Nahmen geschrieben, von welchen man in dem Theatro Chemico nachsehen kan. (b) Es ist gnug, daß man diejenige, so am meisten berühmt gewesen, hier anziehet, und damit beweiset, daß die Alchemie von vielen Seculis her von denen gelehrtesten Leuten vor eine warhaffte und höchst-nützliche Wissenschafft seye gehalten worden. Ja es ist die Alchemie auch denen am äussersten End Asiens wohnenden Sinesern vor langen Zeiten bekannt gewesen; dann nach dem Bericht des berühmten Französischen Jesuiten Lovys le Comte, welcher lange Zeit als ein Missionarius in Sina sich aufgehalten, in dem andern Theil seines heutigen Sina p. 190. ist Li-Laokim, welcher von dem berühmten Sinesischen Philosopho Confucio, und also bey 600. Jahren vor Christi Geburt gelebet, ein grosser Liebhaber der Chemie gewesen, und wird von einigen Sinesischen Scribenten vor den Erfinder derselben gehalten. Eben dieser Li-Laokim, hat auch von dem Stein der Weisen geredet, und ist nicht zu zweiffeln, die Sineser als sorgfältige Leute, welche auch das Geringste (b) in Friederich Roth-Scholzens Bibliotheca Chemica 8vo findet man eine vollständige Nachricht von allen hieher gehörigen Schrifften. | … de su Armamentarii Chemici, una y otra cosa pertenecientes a la Alquimia. Y ¿quién querría enumerarlos o nombrarlos a todos, habiendo tantos que han escrito sobre la Alquimia, en parte bajo nombres fingidos y en parte bajo sus nombres verdaderos, los cuales se pueden consultar en el Theatro Chemico? (b) Es suficiente con citar aquí a aquellos que han sido los más célebres, demostrando con ello que la Alquimia, desde hace muchos siglos (Seculis), ha sido considerada por las personas más eruditas como una ciencia verdadera y sumamente útil. Es más, la Alquimia ya era conocida desde hace mucho tiempo por los chinos, que habitan en el extremo confín de Asia; pues, según el informe del célebre jesuita francés Louis Le Comte —quien residió durante largo tiempo como misionero en China—, en la segunda parte de su obra Present State of China, p. 190, se menciona a Li-Laokim. Este, quien vivió en tiempos del célebre filósofo chino Confucio, es decir, unos 600 años antes del nacimiento de Cristo, fue un gran apasionado de la Química, y algunos escritores chinos lo consideran el inventor de la misma. Este mismo Li-Laokim también habló de la Piedra de los Sabios; y no cabe duda de que los chinos, al ser un pueblo tan meticuloso que incluso lo más insignificante… (continúa) (b) En la Bibliotheca Chemica en octavo de Friederich Roth-Scholtz, se encuentra una noticia completa de todos los escritos pertenecientes a esta materia. |
Hadrianus á Mynsicht y el Armamentarium Chemicum: La página arranca completando la referencia al médico y farmacéutico alemán Hadrianus á Mynsicht (1603–1638). Su obra cumbre, el Armamentarium Medico-Chymicum (1631), fue un manual de laboratorio fundamental en el siglo XVII porque estabilizó fórmulas químicas muy famosas, como el descubrimiento del tártaro emético (mencionado páginas atrás en este libro) y la introducción de compuestos salinos para la medicina cotidiana.
La apertura global: El jesuita Louis Le Comte: El autor recurre a una fuente histórica de primer orden para la época: el padre jesuita francés Louis Le Comte (1655–1728), uno de los matemáticos del rey Luis XIV enviados a Pekín. Su libro Nouveaux Mémoires sur l’état présent de la Chine (1696) fascinó a la Europa ilustrada al describir las costumbres, la ciencia y la religión orientales, sirviendo aquí como la prueba documental para demostrar que la alquimia no era un delirio europeo, sino un saber universal.
«Li-Laokim» o la Alquimia Taoísta: Bajo el nombre fonético arabizado/latinizado de «Li-Laokim», el jesuita y el autor se refieren ni más ni menos que a Lao-Tsé (cuyo nombre dinástico o de clan familiar era Li Er). El texto acierta plenamente en la cronología histórica al situarlo como un contemporáneo de Confucio en el siglo VI a.C. En la tradición oriental, el taoísmo filosófico fundado por Lao-Tsé derivó con los siglos en la Alquimia China (Neidan y Waidan), una corriente obsesionada con la destilación de minerales (como el cinabrio) y la creación de elixires de inmortalidad, lo que en Occidente equivalía exactamente a la búsqueda de la Piedra Filosofal.
Nota publicitaria de Roth-Scholtz: La nota (b) al pie es una clara muestra de marketing editorial del siglo XVIII. El editor, Friedrich Roth-Scholtz, aprovecha el espacio para recomendarle al lector la compra de otra de sus grandes obras impresas, la Bibliotheca Chemica, un exhaustivo catálogo bibliográfico donde recopilaba miles de títulos de libros de química y alquimia disponibles en la época.
| Bericht von der Alchemie. 165 | Informe sobre la Alquimia (Pág. 165) |
| ringste aufzuzeichnen pflegen, werden auch die Sachen dieses berühmten Philosophi, (welchem sie Göttliche Ehr erwiesen, also daß ihm auch der Nahme, Cham-Ci allgewaltiger Kayser, welcher sonst GOtt allein gebühret, beygelegt worden) was er von der Chemie und Lapide Philosophorum gelehret, mit größtem Fleiß beschrieben haben. Das dritte Capitel. Von allerhand Einwürffen, so wider die Alchemie gemacht werden. Wie wohlen nun diese Kunst vor sich herrlich und vortrefflich ist, so hat es doch zu allen Zeiten nicht wenig gegeben, welche sie auf das höchste verachtet, und damit sie diese Wissenschafft mit desto grösserem Schein vernichten möchten, so haben sie vornehmlich die Alchemisten angegriffen, und sie auf das schimpflichste tractiret. Sie sagen, es seye noch ungewiß, ob ein Hermes Trismegistus in der Welt gewesen, der Hermes aber, von dem die Alchemie herkommen, seye, nach dem Bericht Symphoriani Campegii in Vita Arnoldi de Villanova, ein Araber, ein wunderlicher Sternseher gewesen, wie nun dieser einen phantastischen Kopff gehabt, so habe er auch eine solche närrische mit wunderlichen Grillen und mit Träumen von goldenen Bergen erfüllte Kunst erfunden, welche hernach der Geber, ein ungeschickter | … acostumbran a registrar detalladamente, también han descrito con la máxima diligencia las enseñanzas de este célebre filósofo (a quien rindieron honores divinos, confiriéndole incluso el nombre de CHAM-CI, es decir, Emperador Omnipotente, título que de otro modo solo corresponde a Dios), detallando todo cuanto enseñó sobre la Química y el Lapide Philosophorum. El Tercer Capítulo Sobre todo tipo de objeciones que se formulan contra la Alquimia Aunque este arte es por sí mismo magnífico y excelente, en todos los tiempos ha habido no pocos que lo han despreciado profundamente; y para destruir esta ciencia con una apariencia de mayor autoridad, han atacado principalmente a los alquimistas, tratándolos de la manera más injuriosa. Dicen que sigue siendo incierto si un Hermes Trismegisto existió alguna vez en el mundo; y que aquel Hermes del cual deriva la Alquimia fue, según el informe de Symphorianus Campegus en su Vida de Arnaldo de Villanueva, un árabe, un extravagante astrólogo que, teniendo una mente fantasiosa, inventó un arte tan necio, colmado de extrañas quimeras y de sueños sobre montañas de oro, el cual posteriormente Geber, un ignorante… |
La deificación de Lao-Tsé («CHAM-CI»): El autor concluye el pasaje oriental haciendo referencia a la divinización de Lao-Tsé en el taoísmo religioso (Tianshi). La transcripción de la época «CHAM-CI» (o variantes como Shangdi / Huangdi) alude al estatus de divinidad suprema que recibió el filósofo con los siglos (siendo adorado como uno de los Tres Puros del panteón taoísta). Para un teólogo o médico del siglo XVIII, que un filósofo pagano recibiera honores equivalentes al Dios abrahámico demostraba el impacto descomunal que sus supuestos secretos químicos causaron en su pueblo.
Symphorien Champier (Symphorianus Campegus, 1471–1538): Nenter introduce al primer gran detractor de la lista: el célebre médico y humanista francés Symphorien Champier. Champier fue un defensor radical del galenismo clásico y un feroz oponente de las corrientes mágicas, herméticas y de la iatroquímica primitiva. En su biografía sobre Arnaldo de Villanueva, utilizó toda su influencia académica para desmitificar los orígenes de la alquimia, atacando la existencia misma de Hermes Trismegisto.
La demistificación de Hermes como un «astrólogo árabe»: El argumento de Champier era letal para los alquimistas. Si lograba demostrar que Hermes no era un sabio sagrado contemporáneo de Moisés o Noé, sino simplemente un astrólogo árabe medieval con una «mente fantasiosa» (phantastischen Kopff), todo el edificio de la antigüedad y la autoridad divina de la Alquimia (argumentado en el Capítulo 1) se venía abajo.
«Montañas de oro» (Träumen von goldenen Bergen): Se introduce aquí el gran reproche social y científico hacia la disciplina. Los escépticos reducían toda la teoría hermética a meras quimeras y fantasías codiciosas de charlatanes que soñaban con «montañas de oro» (goldenen Bergen), un modismo muy común en el ámbito germánico para definir falsas promesas de riqueza rápida que terminaban arruinando a los incautos.
| Georg Philipp Nenters 166 | Pág. 166 – Georg Philipp Nenters |
| schickter Barbar und Lotterbub, ein närrischer Philosophischer Grillenfänger weiter ausgebreitet, und ein groß Geschrey davon gemacht. Und weil dieses etwas neues gewesen, habe der Albertus Magnus, ein müßiger Mönch, der sonst wenig zu schaffen gehabt, sich hinter diese albere Kunst gemacht; dann die Mönche selbiger Zeit nichts anders als Philosophische und Alchemistische Grillen gefangen, und welcher das aller abgeschmackteste Zeug hervor gebracht, seye der Gelehrteste gewesen; ja Albertus seye ein Zauberer gewesen im höchsten Grad, und habe seiner Zauberey den Deckmantel der Magie umgehänget. Eben auf diese albere Possen seye hernach auch Raymundus Lullius gefallen, welcher, ob er zwar in der Philosophie vor einen Abgott selbiger Zeit seye gehalten worden, seye er doch hierinnen nicht klug gewesen. Arnoldus de Villanova habe sich in seiner Jugend auch durch die Goldreiche Versprechungen dazu verführen lassen, er habe aber, da er zu reiffern Jahren und besserem Verstand kommen, seine Thorheit erkannt, gleichermassen wie Albertus Magnus, und Raymundus Lullius, welche beyde ihre in der Jugend begangene Fehler mit einem heiligen Lebenswandel gebüsset, und dieser letztere bey Tunis durch die Mahometaner die Martyrer-Cron erhalten. Der Basilius Valentinus, seye ebenfalls ein müßiger Benedictiner-Mönch gewesen, man sollte nur seine Schrifften ansehen, so werde | … un bárbaro ignorante y un bribón (Lotterbub), y un necio buscador de quimeras filosóficas, lo extendió aún más y armó un gran alboroto con ello. Y como esto era algo nuevo, Alberto Magno, un monje ocioso que por lo demás tenía poco que hacer, se entregó a este arte absurdo; pues los monjes de aquella época no hacían otra cosa que cazar quimeras filosóficas y alquímicas, y aquel que producía las cosas más insensatas era considerado el más sabio. Es más, afirman que Alberto fue un hechicero en el más alto grado, y que disfrazó su brujería bajo el velo de la magia. En estas mismas farsas absurdas cayó después Raimundo Lulio, quien, aunque en la filosofía de aquella época era considerado un auténtico ídolo, no demostró ser inteligente en esta materia. Arnaldo de Villanueva también se dejó seducir en su juventud por las promesas de riquezas en oro; pero cuando alcanzó una edad madura y un mejor entendimiento, reconoció su insensatez, al igual que Alberto Magno y Raimundo Lulio, quienes expiaron los errores cometidos en su juventud con una vida santa. Este último recibió la corona del martirio a manos de los mahometanos cerca de Túnez. De igual modo afirman que Basilio Valentín no fue más que otro monje benedictino ocioso; y que bastaría con mirar sus escritos para ver… |
Los duros insultos a Geber (Barbar und Lotterbub): El texto usa el término despectivo Lotterbub (un modismo antiguo alemán para referirse a un vagabundo, canalla o bribón) para retratar el desprecio de los médicos galénicos hacia el sabio árabe Geber. Lo acusaban de inventar una jerga incomprensible (de hecho, de su nombre Geber proviene históricamente la palabra inglesa gibberish, que significa galimatías o lenguaje sin sentido).
El ataque anticlerical a la vida monástica (müßiger Mönch): Los críticos atacan duramente el contexto medieval acusando a los monjes de estar «ociosos» (müßiger) y dedicarse a cazar «quimeras» (Grillen fangen) en sus celdas por puro aburrimiento. Esto refleja el pensamiento de la Ilustración del siglo XVIII, que veía con ojos muy críticos el aislamiento conventual de la Edad Media.
La leyenda negra de Alberto Magno como brujo (Zauberer): Durante siglos circuló el mito popular de que San Alberto Magno era un mago capaz de controlar autómatas de bronce o alterar el clima. El texto muestra cómo los detractores usaban esta leyenda de la brujería (Zauberey) para desacreditar sus verdaderos hallazgos de laboratorio, acusándolo de camuflar prácticas oscuras bajo el término aceptado de «magia natural».
El arrepentimiento ficticio y el martirio de Lulio: Los oponentes intentaban neutralizar el prestigio de Lulio, Villanueva y Alberto Magno inventando que al envejecer abjuraron de la alquimia como un «error de juventud» (in der Jugend begangene Fehler). Al mencionar que Lulio fue martirizado en el norte de África (Túnez), el detractor intenta rescatar su figura religiosa pero separándola por completo de su faceta química.
| Bericht von der Alchemie. 167 | Informe sobre la Alquimia (Pág. 167) |
| de man bald finden, wie viel Verstand er gehabt habe. Was aber den armen Paracelsum anlange, von welchem man bißhero so grosses Wesen gemacht, seye er mehr ein Unthier, als ein vernünfftiger Mensch gewesen, welcher als ein Idiot, keine Studia geachtet, sondern seine größte Freude darinnen gesucht, andere, welche gelehrter als er, auf das allerschimpflichste mit groben Zotten anzugreiffen: Man sollte nur die Praefation über das Buch Paragranum Oper. p. 78. lesen, so werde man finden, daß der gröbste Baurenflegel nicht gröber reden könne als er. Er seye ein Vollsäuffer gewesen, der Tag und Nacht die Gurgel geschwenckt, und habe seine größte Herzens-Freude gehabt, wann er mit denen Bauren im Wirths-Hauß um die Wette sauffen können; ein rechtes Schwein, in seinem gantzen Leben; ein gottloser Mensch, welcher nie gebetet, auch nach GOtt und seinem Wort wenig gefraget: ein Gotteslästerer; ein Teuffels-Banner und Zauberer, welcher den Teuffel nur seinen Cameraden genennet; wie dieses Oronius sein gewesener Diener, Georg Vetter, sein Reiß-Compagnon, und D. Heinrich Bullinger, in ihren Schrifften bezeugeten. Was seine grosse Curen anlange, seye es eitel Aufschneiderey und Prahlerey; dann diejenigen, die er curiret, haben sich dessen nicht viel zu erfreuen gehabt, sondern seyen meistentheils bald darauf gestorben; viele, denen gar wenig gefehlet habe er so verderbet, daß sie bald darauf ihren Geist aufges | … de manera que se descubriría de inmediato el escaso entendimiento que poseía. Y en lo que respecta al pobre Paracelso, de quien hasta ahora tanto se ha alardeado, afirman que fue más una bestia (Unthier) que un ser humano razonable. Sostienen que, como un perfecto idiota, no respetó estudio alguno, sino que halló su mayor deleite en agredir de la forma más injuriosa, y con groseras obscenidades, a otros que eran más instruidos que él. Bastaría con leer el prefacio de su libro Paragranum, p. 78, para comprobar que ni el más rústico patán (Baurenflegel) podría hablar con mayor rudeza que él. Añaden que fue un borrachón consumado (Vollsäuffer), que día y noche se enjuagaba la garganta y cuya mayor alegría en el corazón era competir bebiendo con los campesinos en las tabernas; un auténtico cerdo (Schwein) en toda su vida. Un hombre impío, que jamás rezaba y a quien poco le importaba Dios y su Palabra; un blasfemo, un exorcista y un hechicero que llamaba al mismísimo demonio su camarada, tal como atestiguan en sus escritos su antiguo sirviente Oporinus, su compañero de viaje Georg Better, y el doctor Heinrich Bullinger. En cuanto a sus grandes curaciones, dicen que no son más que pura fanfarronería y palabrería; pues aquellos a quienes curó no tuvieron mucho de qué alegrarse, ya que la mayoría murió poco después. A muchos que apenas padecían una leve dolencia, los arruinó de tal modo que al poco tiempo exhalaron… |
Los duros términos del insulto barroco: El nivel de hostilidad verbal de esta página refleja el odio visceral que las facultades de medicina tradicionales le tenían a Paracelso. Expresiones como Unthier (monstruo o bestia), Vollsäuffer (borracho empedernido) o Schwein (cerdo) eran comunes en los libelos de la época para descalificar su sistema médico destruyendo primero su validez moral.
La polémica del libro Paragranum: El texto cita el prefacio del Das Buch Paragranum (1530). En esta obra fundamental, Paracelso atacaba con furia académica a los médicos establecidos. Es célebre su frase donde les espeta que «los pelos de mi nuca saben más que todos vuestros autores, y las hebillas de mis zapatos son más eruditas que vuestros Galeno e Avicena». Los críticos usaban este tono desafiante para tacharlo de patán sin educación (Baurenflegel).
Heinrich Bullinger (1504–1575): El texto alude a este influyente teólogo y reformador suizo, sucesor de Zuinglio en Zúrich. La inclusión de Bullinger como testigo busca apuntalar la acusación de blasfemia (Gotteslästerer) y brujería (Zauberer). En el siglo XVIII, vincular a un científico con el diablo o tacharlo de ateo seguía siendo un argumento destructivo para desacreditar cualquier remedio químico.
La acusación de iatrogenia (matar a los pacientes): El último párrafo ataca el núcleo de su éxito: sus curaciones milagrosas con compuestos de mercurio, plomo y antimonio. Los galénicos argumentaban que los remedios metálicos paracelsianos daban una falsa sensación de mejoría inmediata, pero que al ser venenos químicos concentrados, terminaban matando al paciente a los pocos meses (meistentheils bald darauf gestorben).
| Georg Philipp Nenters 168 | Pág. 168 – Georg Philipp Nenters |
| aufgeben müssen, und habe deßhalben und aus Furcht der Straffe an unterschiedenen Orten heimlich durchgehen müssen; in Böhmen habe er sich so wohl gehalten, daß, nach dem Bericht Cratonis der Kayser, welcher doch sonst von denen Leuten übel zu reden nicht gewohnt gewesen, von dem Paracelso gesagt: Paracelsum mendacissimum & impudentissimum impostorem fuisse, qui cum doctis hominibus nunquam conversari voluerit, der Paracelsus seye der allerverlogenste und unverschämteste Betrüger gewesen, welcher nie mit gelehrten Leuten habe wollen umgehen; die Ursach seye gewesen, weil er nicht capabel gewesen mit einem gelehrten Medico einen Discurs zu führen; seye also viel lieber mit Zigeunern, Schwarzkünstlern und alten Hexen umgegangen, damit er von diesen ihre leichtfertige Kunststücklein erlernen möge. Hieraus könne man abnehmen, was von der Salzburgischen Grabschrifft zu halten seye, welche von dem Paracelso ein solches Geprahl mache: Es seye auf ein Theil Grabschrifften eben so viel zu halten, als auf ein Theil Leichen-Predigen, in welchen manchmal einer, der sein Lebenlang nicht viel nuß gewesen, fast zu einem Heiligen gemacht werde. Von der Alchemie habe er wenig verstanden, dann aus Mangel der lateinischen Sprache habe er die besten Authores nicht lesen oder verstehen können, habe auch den Lapidem Philosophorum nicht gehabt, ob er gleich ein grosses Prahlen davon gemacht. Was er aber in seinen Schrifften von der Alchemie lehre, habe er | … exhalar su espíritu; y que por esta razón, y por temor al castigo, tuvo que huir en secreto por diferentes lugares. Afirman que en Bohemia se comportó de tal manera que, según el informe de Craton, el Emperador —quien por lo demás no acostumbraba a hablar mal de la gente— dijo sobre Paracelso: Paracelsum mendacissimum & impudentissimum impostorem fuisse, qui cum doctis hominibus nunquam conversari voluerit; es decir, que Paracelso fue el embaucador más mentiroso y desvergonzado, el cual jamás quiso relacionarse con personas sabias. Sostienen que la razón de esto era que no se sentía capaz de entablar un debate con un médico instruido, por lo que prefería juntarse con gitanos, nigromantes (Schwarzkünstlern) y viejas brujas, para aprender de ellos sus vulgares artilugios. De todo esto argumentan que se puede deducir el nulo valor que tiene su epitafio en Salzburgo, el cual hace semejante alarde de Paracelso; pues añaden que se debe creer tan poco en ciertos epitafios como en ciertos sermones fúnebres, en los cuales, a veces, alguien que en toda su vida no sirvió para nada es convertido casi en un santo. Aseguran que de Alquimia entendía muy poco, ya que por su desconocimiento de la lengua latina no podía leer ni comprender a los mejores autores; y que jamás poseyó la Piedra Filosofal (Lapidem Philosophorum), por más que fanfarroneara arrogantemente de ello. Y en cuanto a lo que enseña sobre Alquimia en sus escritos… |
La vida errante y las huidas de Paracelso: El texto describe de forma hostil el nomadismo real de Paracelso. Tras el escándalo en la Universidad de Basilea en 1528 (donde quemó los libros de medicina clásica), se vio obligado a abandonar la ciudad por la noche para evitar ir a prisión. Vivió como un vagabundo intelectual recorriendo Alemania, Austria, Bohemia y Suiza. Sus críticos retrataban este exilio voluntario como la huida constante de un charlatán que escapaba de la justicia tras matar a sus pacientes con sobredosis minerales.
El testimonio de Cratón de Craftheim (Cratonis): Johann Crato von Krafftheim (1519–1585) fue uno de los médicos imperiales más influyentes del Renacimiento, habiendo servido a los emperadores Fernando I, Maximiliano II y Rodolfo II en Praga (Bohemia). Crato era un humanista riguroso, seguidor de Galeno, y se convirtió en el gran enemigo político del paracelsismo en la corte de los Habsburgo. La cita en latín lo retrata como un «impudentissimum impostorem» (un impostor impúdico), una etiqueta oficial que buscaba cerrarle a Paracelso las puertas del patrocinio real.
«Viejas brujas y nigromantes»: El ataque a sus fuentes de información es sociológicamente fascinante. Paracelso admitía con orgullo que había aprendido sus mejores remedios no en las aulas universitarias, sino hablando con parteras, barberos, mineros de las cuencas del Tirol y sanadores populares. Sus oponentes daban la vuelta a este hecho traduciéndolo como una falta de capacidad académica y acusándolo de recurrir a la brujería y a las malas artes de los marginados sociales (Zigeunern, gitanos).
La desmitificación del epitafio de Salzburgo: Paracelso murió en Salzburgo en 1541 y fue enterrado en la iglesia de San Sebastián. En su monumento fúnebre se grabó una famosa inscripción laudatoria que elogiaba su capacidad para curar la lepra, la gota y la hidropesía de forma milagrosa y donar sus bienes a los pobres. El detractor equipara con cinismo los epitafios barrocos a los sermones de entierro (Leichen-Predigen), donde por protocolo social siempre se exageraban las virtudes del fallecido.
El latín como barrera de clase: La acusación de que carecía de dominio sobre el latín médico (Mangel der Lateinischen Sprache) era el reproche definitivo de la élite académica. Paracelso fue el primer profesor universitario de Europa en impartir sus clases y redactar sus tratados médicos en alemán vernáculo, un gesto revolucionario y democrático que los médicos tradicionales consideraron una herejía académica intolerable y una prueba de su «ignorancia».
| Bericht von der Alchemie. 169 | Informe sobre la Alquimia (Pág. 169) |
| er aus dem Isaaco Hollando gestohlen, von welchem er etliche Manuscripta bekommen; weil er aber befürchtet, es möchten einsten des Isaaci Hollandi Schrifften in den Druck, und sein Plagium an den Tag kommen, so habe er einen Propheten abgeben, und habe von einem Elia Artista geweissaget, dieser seye aber gar kein anderer gewesen als besagter Isaacvs Hollandvs: Man solte nur lesen, was Penotvs ein berühmter Alchemist in Denario Medico p. 202. von dem Paracelso schreibe, er sagte deutlich und zeige es klar, daß Paracelsvs alles aus andern genommen; es seye dem Paracelso ein ewiger Spott, wann Penotvs von ihme sage: Nihil prorsus a se ipso, praeterquam vitia & maledicta; Paracelsvs habe nichts von sich selbsten als Lästern und Schmähen. Gehe es also dem Paracelso wie jenem stolzen Cardinal, welcher vorgegeben, er seye von Kayserlichem Geblüt, und mit denen berühmten Columnesern und Ursinern verwandt, und deßwegen in seinem Wappen eine Säule, auf welcher oben ein Adler gesessen, und unten ein Bär an eine Kette gebunden, geführet: es habe aber ein lustiger Kopff ihn in einem Carmine erinnert, er möchte dem Kayser den Adler, denen Columnesern die Säule, und denen Ursinern ihren Bären wieder geben, so bliebe ihm nichts als die Kette übrig. Das Lächerlichste seye, daß es noch heutigs Tags so albere Alchemisten gebe, welche auf dieses | … lo habría robado de Isaac el Holandés, de quien obtuvo varios manuscritos. Y como temía que algún día los escritos de dicho Isaac el Holandés se imprimieran y su plagio saliera a la luz, se las dio de profeta y profetizó sobre un tal Elías Artista; el cual, según ellos, no era ningún otro que el mencionado Isaac el Holandés. Bastaría con leer lo que Penotus, un célebre alquimista, escribe sobre Paracelso en su Denario Medico, p. 202; allí dice claramente, y demuestra con nitidez, que Paracelso lo tomó todo de otros, siendo para él una eterna burla lo que Penotus afirma de su persona: Nihil prorsus à se ipso, praeterquam vitia & maledicta; es decir, que Paracelso no tiene nada propio, excepto los vicios y los insultos. Le ocurre, pues, a Paracelso como a aquel soberbio cardenal que pretendía ser de sangre imperial y estar emparentado con las célebres familias de los Colonna y los Orsini; y que por ello lucía en su escudo de armas una columna que arriba tenía un águila atada y abajo un oso sujeto con una cadena. Pero un ingenioso poeta le recordó en un poema (Carmine) que debía devolverle el águila al Emperador, la columna a los Colonna y el oso a los Orsini, pues de lo contrario no le quedaría nada más que la cadena. Y lo más ridículo de todo —según ellos— es que todavía hoy en día existan alquimistas tan necios que en esto… |
La acusación de plagio e Isaac el Holandés: Los enemigos de Paracelso intentaban despojarlo de toda originalidad científica. Sostenían que sus revolucionarias teorías sobre los tres principios de la materia (Azufre, Mercurio y Sal) eran un robo directo de manuscritos medievales de los químicos flamencos conocidos como los Isaac Hollandus (mencionados en la página 160).
La profecía del Elias Artista: El concepto de Elias Artista (Elías el Artista) es uno de los mitos mesiánicos más fascinantes de la historia de la ciencia. Paracelso escribió en su libro De Mineralibus que los secretos más profundos de la naturaleza no se revelarían aún, sino que Dios enviaría en el futuro a un personaje ideal, un «Mesías de la química» al que llamó Elías el Artista (inspirado en el profeta bíblico Elías). Los detractores daban una vuelta cínica a esta profecía, afirmando que Paracelso la inventó solo como una cortina de humo para justificar por qué sus teorías se parecían a las de Hollandus.
La durísima sentencia de Penotus: El autor recurre al testimonio de Bernard Georges Penot (Penotus), un alquimista que, a pesar de compartir el amor por la disciplina, chocaba frontalmente con el carácter soberbio y destructivo de Paracelso. La cita latina es demoledora: despoja al médico suizo de cualquier mérito científico, asegurando que lo único genuino que salía de su boca eran las groserías, las blasfemias y la prepotencia (vitia & maledicta).
La sátira de las familias romanas (Colonna y Orsini): El texto intercala una brillante parábola política y heráldica de la Italia del Renacimiento. Los Colonna (cuyo blasón es una columna) y los Orsini (cuyo blasón incluye un oso) eran las dos dinastías aristocráticas papales más poderosas y rivales de Roma, mientras que el águila representaba al Sacro Imperio Romano Germánico. La metáfora del cardenal falso al que despojan de sus símbolos hasta dejarlo únicamente con la cadena de esclavo se aplica a Paracelso: si le quitas lo que robó de los griegos, de los árabes y de los holandeses, se queda textualmente en la nada intelectual.
| Georg Philipp Nenters 170 | Pág. 170 – Georg Philipp Nenters |
| dieses Schweizer-Prophetens Wahrsagung bauend, mit größtem Verlangen auf diesem Eliam Artistam warten, ebener massen wie die Juden, welche sich noch eine Einbildung von einem künfftigen Meßia machen. Es werde aber dieser Elias Artista eben so wenig kommen als der Juden eingebildeter Meßias. Libavivs, Crollivs und andere möchten ihn entschuldigen, so viel sie wolten, so würde doch heutigs Tags niemand glauben, was Crollivs von ihm schreibet; es müste dann einer seyn, welcher seyn Lebenlang nichts von Paracelfi Schrifften gesehen oder gelesen. Was die andern Alchemisten anlange, seyen viele durch die grossen Geheimnüß, so die Alchemie verspricht, gelocket worden, sich hinter diese brodlose Kunst zu machen, sie hätten aber mehr als zu spat erkennet, daß sie ihre Zeit übel angewendet: Penotvs ein berühmter Alchemist, habe, nachdem er durch die Alchemie in die größte Armuth gerathen, auf seinem Todt-Bett seine Thorheit erkennet und gesagt, daß, wann man einen verderben wolle, solle man ihm nur rathen ein Alchemist zu werden. Helmontivs, der feurige Philosophus, habe ein grosses Geprahl gemacht von seinen Arcanis, er habe aber das Gifft, welches ihn so lange geplaget, nicht aus dem Leib treiben können; er hätte auch billich seine Frau und Magd, welche geschwollene Schenckel gehabt, und grosse Schmerzen erlitten, curiren sollen; weilen aber er solches nicht | … que en esto, basándose en la profecía de este profeta suizo [Paracelso], aguardan con el mayor anhelo a este Eliam Artistam, del mismo modo que los judíos se forjan todavía la ilusión de un futuro Mesías. Aseguran que este Elias Artista vendrá tan poco como el Mesías imaginado por los judíos. Por más que Libavius, Crollius y otros quisieran disculparlo, hoy en día nadie creería lo que Crollius escribe sobre él; a menos que se trate de alguien que en toda su vida no haya visto ni leído nada de los escritos de Paracelso. Y en lo tocante a los demás alquimistas, afirman que muchos, atraídos por los grandes misterios que promete la Alquimia, se han entregado a este arte estéril y desprovisto de pan (brodlose Kunst), reconociendo demasiado tarde que habían empleado mal su tiempo. Dicen que Penotus, un célebre alquimista, tras haber caído en la mayor de las miserias a causa de la Alquimia, reconoció su insensatez en su lecho de muerte y dejó dicho que, si se quiere arruinar a alguien, solo se le debe aconsejar que se haga alquimista. Sostienen que Helmontius, el fogoso filósofo, hizo un gran alarde de sus Arcanis (remedios secretos); sin embargo, no fue capaz de expulsar de su propio cuerpo el veneno que durante tanto tiempo lo aquejó. Añaden que, con toda justicia, debería haber curado primero a su propia esposa y a su criada, quienes padecían de piernas hinchadas y sufrían inmensos dolores; pero dado que él no… |
La crítica teológica a la utopía del Elias Artista: Los oponentes recurren a una dura analogía religiosa para ridiculizar a la comunidad hermética. Comparan la ferviente creencia paracelsiana en la llegada del Elias Artista (el Mesías de la química que desvelaría todos los misterios naturales) con el rechazo judío al cristianismo y su continua espera del Mesías. Al tildarlo de «ilusión» (Einbildung), los detractores intentan desmontar el aura profética y utópica que rodeaba a la Alquimia en el siglo XVIII.
El «Arte sin pan» (brodlose Kunst): Esta es una expresión alemana sumamente popular y expresiva (brotlose Kunst) que describe a aquellos oficios, artes o disciplinas académicas que, por más fascinantes o idílicas que parezcan, no generan ingresos estables y condenan al profesional a morir de hambre.
El trágico final de Bernard Georges Penot: Los críticos saborean la historia de Penot (mencionado en páginas anteriores) para asestar un golpe moral definitivo. Penot gastó toda su fortuna comprando carbón, hornos, matraces y manuscritos falsos en busca de la transmutación metálica, terminando sus días en la más absoluta indigencia física y económica en un hospital de Yverdon (Suiza). Su amarga advertencia final se convirtió en un cliché recurrente en todos los manuales antialquímicos del Siglo de las Luces.
La ironía contra Van Helmont: La última sección ataca al célebre Joan Baptista van Helmont (el «Philosophus per ignem» de la pág. 163). Los galénicos utilizan un argumento pragmático demoledor: si sus remedios químicos o Arcana (elixires secretos de alta potencia) eran tan milagrosos como él pregonaba en sus libros, resulta absurdo e irónico que no pudiera curar sus propios achaques físicos ni aliviar los dolores crónicos y la severa hinchazón de piernas (posiblemente un caso clínico de edema o erisipela) que martirizaban a las mujeres de su propio hogar.
| Bericht von der Alchemie. 171 | Informe sobre la Alquimia (Pág. 171) |
| nicht gekönnt, so seye daher gnugsam abzunehmen, daß Helmontivs kein solcher Potentat gewesen, wie er sich ausgegeben. Was die heutige Alchemistische Entrepreneurs betreffe, welche noch auf allen Messen ihre Wercke praesentiren, seye kein einiger, der etwas rechts davon verstehe, sondern es seyen Leute, die sonsten nicht viel zu thun haben, welche durch viele Arbeit und Unkosten Alchemistisch zu reden gelernet, und ihren Nahmen gern in dem Catalogo der Alchemistischen Wunder-Männer sehen möchten; oder die, wann sie lange Zeit umsonst gearbeitet, und die guten Cremnitzer Ducaten mit ihrem Servo fugitivo dem Mercurio davon geflogen, damit sie nicht ausgelacht werden, nichts destoweniger andere Leute bereden wollen, als hätten sie wircklich das Garn fertig, womit man die unsichtbare in der Lufft schwebende aviculam Hermetis ohnfehlbar fangen könne. Die Alchemisten solten bedencken; was sie vor alle ihre Mühe und Arbeit hätten; nichts als den Verlust der güldnen und edlen Zeit, welche sie viel besser zu GOttes Ehre und des Neben-Menschen Wohlfahrt anwenden könnten, und dann den Verlust der zeitlichen Güter. Penotvs, von welchem vorhin geredet worden, seye in größter Armuth in dem Spital gestorben. Sendivogivs, ein reicher Edelmann, seye im 80. Jahr seines Alters in höchsten Elend zu Gravorn in Schlesien verschieden. Viele andere hätten | … dado que él no fue capaz de hacerlo, resulta por lo tanto evidente que Helmontius no era el portento que pretendía ser. En lo que respecta a los actuales empresarios o promotores alquímicos (Alchemistishe Entrepreneurs), que todavía presentan sus obras en todas las ferias comerciales, afirman que no hay ni uno solo que entienda verdaderamente del asunto. Sostienen que se trata de personas que, al no tener nada mejor que hacer, han aprendido a hablar con términos alquímicos a costa de mucho esfuerzo y dinero, solo porque desearían ver su nombre inscrito en el Catálogo de los Hombres Prodigiosos de la Alquimia. O bien son aquellos que, tras haber trabajado en vano durante largo tiempo, vieron cómo sus buenos ducados de Kremnitz se esfumaban junto con su Servo fugitivo, el Mercurio. Y para evitar ser el hazmerreír de todos, intentan convencer a los demás de que realmente tienen el hilo preparado con el cual capturar de forma infalible al ave invisible de Hermes (aviculam Hermetis) que flota en el aire. Dicen que los alquimistas deberían reflexionar sobre lo que obtienen a cambio de todo su esfuerzo y fatiga: nada más que la pérdida del áureo y noble tiempo, el cual podrían emplear de forma mucho mejor para la gloria de Dios y el bienestar de sus semejantes; a lo que se suma la pérdida de los bienes terrenales. Penotus, de quien se habló anteriormente, murió en la más absoluta pobreza en el hospital. Sendivogius, que llegó a ser un noble rico, falleció a los 80 años de edad en la más profunda miseria en Gravorn, Silesia. Y muchos otros habrían… |
Los Entrepreneurs y las ferias comerciales (Messen): El texto utiliza el término francés Entrepreneurs adaptado al alemán gótico. Refleja una realidad muy cruda del siglo XVIII: la alquimia se había convertido en un negocio ambulante. En las grandes ferias comerciales de la época (como las de Leipzig o Fráncfort), estos promotores vendían panfletos, recetas falsas y secretos de transmutación a nobles e inversores incautos, valiéndose únicamente de una jerga técnica sofisticada para impresionar al público.
Los ducados de Kremnitz y el Servo fugitivo: Esta es una joya literaria repleta de doble sentido químico y económico. Los ducados acuñados en Kremnitz (actual Eslovaquia) eran monedas de un oro de altísima pureza en el Sacro Imperio. El texto se burla de cómo los estafadores metían estas monedas de oro real en los crisoles junto con el mercurio. En la química barroca, el mercurio era llamado poéticamente el Servo fugitivo (el siervo que huye) debido a su bajísimo punto de ebullición, que lo hace evaporarse con rapidez al calor. La sátira es clara: al calentar el horno, el mercurio se evaporaba y el oro real desaparecía robado por el charlatán, dejando al inversor arruinado.
El Ave de Hermes (aviculam Hermetis): El texto introduce una de las alegorías herméticas más célebres: el «Ave de Hermes». En los grabados y tratados esotéricos, este pájaro volador simboliza la volatilización y la sublimación de las sustancias en el matraz (el espíritu atrapado que asciende en forma de vapor). Los críticos ironizan diciendo que estos farsantes van pregonando que han inventado una red invisible hecha de palabras para «cazar» esa fuerza volátil en el aire, lo cual no es más que humo conceptual.
La miseria de Sendivogius en Silesia: Para rematar la advertencia económica, los oponentes recuerdan el trágico final de Michael Sendivogius (el célebre noble polaco del anagrama que conocimos en la página 163). A pesar de haber gozado del favor de emperadores y de poseer tierras y minas, sus costosos experimentos metalúrgicos y las intrigas políticas lo llevaron a perder toda su fortuna, falleciendo en la indigencia en sus propiedades de Silesia (en la localidad aquí transcrita como Gravorn o Kravaře).
| Georg Philipp Nenters 172 | Pág. 172 – Georg Philipp Nenters |
| hätten ihre Güter verkaufft und alles zum Camin hinaus gejagt. Sie thäten viel besser, sie gäben dieses Geld armen nothdürfftigen Leuten, und hülffen ihnen in ihrem Elend, dann hierdurch würden sie sich einen Schatz im Himmel sammlen. Was die Heyden von dem Monstro, Sphinx genannt, gedichtet, daß es theils ein Vogel, theils eine Jungfrau, theils ein Löw gewesen, oder einer Jungfrauen Angesicht, eines Vogels Leib und Löwen-Fuß gehabt habe, lasse sich gar wohl auf die Alchemie appliciren. Denn gleichwie der Sphinx die vorbeygehende durch sein Jungfrauen-Angesicht und schöne Federn gelocket, und ihnen mit süssen Worten ein Rätsel vorgelegt, sie aber, wann sie es nicht auflösen können, mit seinen Löwen-Klauen zerrissen habe: So mache es die Alchemie auch, sie locke mit allerhand süssen Rätseln von glänzendem Gold die Leute, und weil solche aufzulösen unmöglich, so bringe sie die Alchemisten ins äusserste Verderben. Man solte nur die Alchemistische Bücher ansehen, ob sie nicht lauter Rätsel seyen; es seye nicht gnug Barbarische und obscure Wörter einzumischen, man mache noch allerhand wunderliche Zeichen, mit welchen man wohl den Teuffel solte beschwören können. Ein jeder erdichte sich andere Wörter und Zeichen nach Belieben, und mache dadurch die Bücher so obscur, daß, wann man zehen Jahre drüber gesessen, so seye man eben so klug wie zuvor. Es seyen diffi- | … habrían vendido sus bienes y lo habrían arrojado todo por la chimenea. Harían mucho mejor si dieran este dinero a los pobres y necesitados, ayudándoles en su miseria, pues de este modo acumularían para sí un tesoro en el cielo. Lo que los paganos fabularon sobre el monstruo llamado Esfinge —diciendo que era en parte ave, en parte virgen y en parte león, o que tenía el rostro de una virgen, el cuerpo de un ave y las garras de un león— se puede aplicar perfectamente a la Alquimia. Pues al igual que la Esfinge atraía a los transeúntes con su rostro virginal y sus hermosas plumas, planteándoles un enigma con dulces palabras para luego, si no lograban descifrarlo, desgarrarlos con sus garras de león; del mismo modo actúa la Alquimia: atrae a las personas con todo tipo de dulces enigmas sobre el oro brillante y, al ser imposible resolverlos, conduce a los alquimistas a la más absoluta ruina. Bastaría con mirar los libros de Alquimia para comprobar que no son más que puros enigmas; no conformes con mezclar palabras bárbaras y oscuras, añaden además todo tipo de signos extraños con los que bien se podría conjurar al demonio. Cada autor inventa otras palabras y signos a su antojo, volviendo los libros tan oscuros que, aunque uno pase diez años estudiándolos, se queda exactamente tan sabio como al principio. Son diffi-… |
«Arrojarlo todo por la chimenea» (zum Camin hinaus gejagt): Esta es una ingeniosa metáfora de la época barroca germánica basada en la cruda realidad del laboratorio. Los alquimistas gastaban fortunas comprando materias primas que luego se evaporaban en forma de humo a través de los tiros de los hornos y las chimeneas (Camin) de los talleres, dejando al investigador con los bolsillos vacíos y las manos llenas de hollín.
La Alquimia como la Esfinge mitológica: Los detractores construyen una alegoría perfecta utilizando el mito griego de la Esfinge de Tebas. El «rostro de virgen y plumas hermosas» representa la irresistible seducción de la disciplina, que promete riqueza, salud universal y el dominio de los secretos de la naturaleza. Las «garras de león» simbolizan el trágico final del estudiante que, al ser incapaz de descifrar el críptico enigma matemático y metalúrgico de la Gran Obra, termina devorado económicamente y sumido en la miseria física.
La jerga incomprensible (Barbarische und obscure Wörter): El texto expone la desesperación de los estudiantes ante la literatura hermética del siglo XVIII. Los alquimistas utilizaban deliberadamente el «Deckname» (nombres en clave o pseudónimos de sustancias) para que los secretos de laboratorio no cayeran en manos profanas. Llamaban al mercurio «el dragón verde», al oro «el león rojo» o al nitrato de potasio «el dragón bicefálico», lo que volvía locos a los lectores.
Los caracteres como conjuros demoníacos: Además de palabras oscuras, los manuscritos estaban repletos de símbolos astrológicos y taquigrafías alquímicas complejas (como los signos para el crisol, la destilación, el baño María o la calcinación). Para el ciudadano común o el médico racionalista de la Ilustración, aquellas páginas llenas de extraños garabatos parecían auténticos grimorios de magia negra diseñados para «conjurar al demonio» (den Teuffel beschwören).
«Diez años de estudio para nada»: El párrafo cierra con una amarga verdad que resume el escepticismo de la época. Debido a que cada maestro alquimista inventaba su propio sistema de signos y vocabulario «a su antojo» (nach Belieben), no existía una estandarización científica. Un estudiante podía perder una década de su vida analizando un texto para acabar descubriendo que la receta era contradictoria o imposible de replicar en la práctica.
| Bericht von der Alchemie. 173 | Informe sobre la Alquimia (Pág. 173) |
| difficiles nugae, schwere Narrenpossen, welche zu nichts taugten; wann es etwas gutes wäre, könnte man wohl deutlicher reden; wann man den besten Alchemisten lese, so seye es eben, als wann man einem ein Mährlein erzehle. Und damit man dieser Kunst ein Ansehen mache, so gebrauche man allerhand wunderliche Oefen und Instrumenten, welche ein jeder nach seiner Phantasie ändere; man sehe auf gewisse Zeichen des Himmels, und gebe vor, der Sternen Einfluß thue gar viel zur Elaborirung der Universal-Medicin, damit die Leute glauben zu machen, als ob was Himmlisches darunter verborgen läge. Bey der Arbeit mache man saure Gesichter, gebrauche sich geistlicher Redens-Arten und absonderlicher Gebete, um denen Unverständigen diese Kunst als Göttlich einzubilden. Aber man könne gar wohl zu alle diesem prächtigen Apparatu schreiben: Parturiunt montes, nascetur ridiculus mus: Die Berge arbeiten in der Geburt, es wird eine lächerliche Mauß geboren. Denn wann man meyne, man wolle jetzund den größten Schatz der Welt bekommen, so gehe er durch mit samt dem Gold, und hinterlasse dem Künstler nichts als ein traurigs Nachsehen. Die Alchemisten könnten noch einiger massen entschuldigt werden, wann sie darum so viel Arbeit anwendeten, um eine vollkommene Arzney zu haben, ihren an den schweresten Kranckheiten leydenden Neben-Menschen zu helffen, weil sie aber | … difficiles nugae, es decir, pesadas necedades que para nada sirven. Si se tratara de algo provechoso, bien podría hablarse con mayor claridad; pues cuando uno lee al mejor de los alquimistas, es exactamente como si a uno le estuvieran contando un cuento de hadas (Mährlein). Y para dotar a este arte de una falsa apariencia de prestigio, emplean todo tipo de hornos e instrumentos extraños, los cuales cada cual modifica según su propia fantasía. Observan además ciertas constelaciones del cielo y fingen que la influencia de las estrellas contribuye en gran medida a la elaboración de la Medicina Universal, con el único fin de hacer creer a la gente que bajo todo ello se esconde un misterio celestial. Durante el trabajo, ponen rostros solemnes, emplean giros lingüísticos espirituales y rezos singulares, para infundir en los ignorantes la ilusión de que este arte es divino. Sin embargo, a todo este pomposo aparato bien se le podría aplicar la célebre frase: Parturiunt montes, nascetur ridiculus mus (Parirán los montes y nacerá un ratón ridículo). Pues cuando uno cree que está a punto de obtener el mayor tesoro del mundo, este se desvanece por completo junto con el oro, no dejándole al artista más que una triste decepción. Los alquimistas aún podrían disculparse en cierta medida si emplearan tanto esfuerzo y trabajo con el único fin de obtener una medicina perfecta para socorrer a sus semejantes que sufren las más graves enfermedades; pero dado que ellos… |
Difficiles nugae (Dificultades inútiles): El autor toma este concepto directamente del poeta romano Marcial. Los críticos de la alquimia usaban la expresión para definir el enorme esfuerzo intelectual y físico que exigía descifrar los textos herméticos, concluyendo amargamente que se trataba de un esfuerzo estéril invertido en tonterías sin ninguna aplicación práctica real.
La Astrología médica y los hornos fantásticos: El fragmento describe el instrumental típico de un taller alquímico del siglo XVIII (como el Athanor, el horno de combustión lenta diseñado para mantener un calor constante durante meses). Los detractores denunciaban que la conexión con el cosmos, el cálculo de las fases lunares y las constelaciones para «fijar» las sustancias minerales eran puros trucos escénicos y supersticiones barrocas concebidos para impresionar a los inversores ricos y hacerles creer que la química era una ciencia sagrada vinculada al cielo.
«Parirán los montes…» (Parturiunt montes…): Esta es una celebérrima cita latina extraída de la Epístola a los Pisones del poeta clásico Horacio. Se utiliza en el ámbito de la literatura y la ciencia para ridiculizar a aquellos proyectos que se anuncian con una grandilocuencia desmedida y un despliegue técnico monumental, pero que a la hora de la verdad ofrecen un resultado insignificante o nulo (prometer montañas de oro y obtener solo un crisol lleno de escoria y cenizas).
El giro ético hacia la medicina: Al final de la página se produce un cambio de tono crucial. Los críticos reconocen que buscar la Medicina Universal (Universal-Medicin) para curar los dolores de la humanidad doliente (kranckheiten leydenden Neben-Menschen) sería una causa noble y justificable. Sin embargo, acusan a los laboratorios cotidianos de haber olvidado ese fin compasivo para perseguir la codicia del oro fácil.
| Georg Philipp Nenters 174 | Pág. 174 – Georg Philipp Nenters |
| aber nichts als der leidige Geiz und die Liebe zum Gold antreibe, so seyen sie nicht zu entschuldigen, seye auch nicht billich einiges Mitleiden mit ihnen zu haben, ob sie gleich in die schmählichste Armuth gerathen. Wann ihre Barmherzigkeit und Frömmigkeit so groß wäre, solten sie mit ihren Arcanis hervor kommen, und nur bißweilen einen grossen Herrn, an welchem die ganze Wohlfahrt des Landes henget, bey dem Leben erhalten, weil aber bißhero damit niemand an den Tag kommen, so seyen es lauter Fabeln, was sie von ihrer Universal-Medicin vorbringen. Auch seye es lächerlich und wider alle Vernunfft, etwas vor eine Universal-Medicin auszugeben, weilen viele Kranckheiten so beschaffen, daß sie ihrer Natur nach nicht mehr könten curiret werden. Man habe Exempel gnug, daß die schwersten Kranckheiten durch eine gute Methode und andere ordentliche Mittel seyen curiret worden, habe man also nicht nöthig dergleichen ausserordentliche und nirgends befindliche Arzneven zu suchen. Was die Verwandlung des Bleyes oder anderer unvollkommenen Metallen in Gold belange, seye solches unmöglich und der Natur zu wider, seye auch, wenn die Alchemisten dergleichen Gold gemacht, mit Betrug zugegangen. Die Historie von einem Alchemisten, welcher mit gefeiltem Gold, welches er Usufur genennet, den Groß-Herzog von Florenz um viel tausend Ducaten gebracht, seye bekannt. Ein anderer | … pero dado que no los mueve otra cosa que la maldita codicia (leydige Geitz) y el amor al oro, no se les puede disculpar en absoluto, ni resulta justo tenerles compasión alguna cuando caen en la más vergonzosa pobreza. Si su misericordia y piedad fueran tan grandes como dicen, deberían presentarse con sus Arcanis para salvar la vida de un gran soberano del cual dependa el bienestar de todo el país; pero como hasta el día de hoy nadie ha comparecido para hacerlo, resulta evidente que todo lo que pregonan sobre su Medicina Universal no son más que puras fábulas. Sostienen además que es absurdo y contrario a toda razón postular la existencia de una Medicina Universal, puesto que la naturaleza de muchas enfermedades es tal que, por su propia condición, ya no pueden ser curadas. Afirman que se dispone de ejemplos de sobra que demuestran que las dolencias más graves han sido sanadas mediante un buen método y otros remedios ordinarios, por lo que no se requiere buscar medicinas tan extraordinarias e inexistentes. Y en cuanto a la transmutación del plomo u otros metales imperfectos en oro, aseguran que es algo imposible y totalmente contrario a la naturaleza; y que si los alquimistas han elaborado alguna vez semejante oro, lo han hecho mediante el fraude. Es bien conocida la historia de aquel alquimista que, utilizando un oro limado que llamó Usufur, estafó al Gran Duque de Florencia despojándolo de muchos miles de ducados. Otro… |
La crítica pragmática a los elixires políticos: Los oponentes desafían a los alquimistas con un dilema ético y político muy propio de la Europa de los reyes absolutos. Argumentan que si realmente poseyeran la Medicina Universal (capaz de alargar la vida), su deber moral sería acudir a las cortes para sanar a los monarcas y príncipes (einen grossen Herrn) cuya muerte solía desencadenar guerras de sucesión o crisis de Estado. Al no haber salvado jamás a ningún rey de la muerte, los racionalistas tachan sus elixires de mitos literarios.
La imposibilidad clínica de la Medicina Universal: El texto expone un argumento médico sumamente sensato que anticipa la patología moderna: cada enfermedad tiene una raíz orgánica diferente. Pretender curar la tuberculosis, el cáncer, la gota o un traumatismo con un único frasco mineral (la panacea) es «contrario a toda razón» (wider alle Vernunfft). Los médicos tradicionales defienden que la medicina ordinaria y un enfoque sintomático bien estructurado son más que suficientes.
El Usufur y el arte de la estafa metalúrgica: El texto introduce un tecnicismo químico e histórico fascinante: el Usufur (término derivado de la literatura alquímica medieval para referirse a ciertos polvos metálicos, amalgamas o compuestos a base de cinabrio y arsénico). Los charlatanes solían mezclar polvo o limaduras de oro auténtico (gefeiltem Gold) dentro de una masa de plomo o mercurio. Al calentar el crisol ante el mecenas, el mercurio se evaporaba y el plomo se calcinaba, «apareciendo» milagrosamente en el fondo el oro que ellos mismos habían introducido en secreto.
El timo al Gran Duque de Florencia: La página alude a un suceso histórico real acaecido en la corte de los Médici en Toscana. Los grandes duques de Florencia (especialmente Francisco I de Médici, un apasionado de los laboratorios y la alquimia) invirtieron sumas colosales de dinero financiando a laboristas extranjeros. Los críticos del siglo XVIII utilizaban estas famosas actas notariales de fraudes cortesanos para demostrar que la transmutación metálica no era ciencia, sino un sofisticado delito de alta sociedad.
| Bericht von der Alchemie. 175 | Informe sobre la Alquimia (Pág. 175) |
| anderer habe ebenfalls pulverisirt Gold einem Wurzel-Mann gegeben, und solches hernach unter dem Nahmen, Pulvis Rad. Resch, wieder von ihm hohlen lassen, und damit den Marggrafen Ernst von Baden betrogen. Andere hätten Kohlen mit Gold gefüllt, und damit die Tiegel zugedeckt, oder mit hohlen Stäblein, in welchen inwendig Gold gewesen, die Materie in den Tiegel gerühret, und also das Gold unter die Materie practiciret, oder andere Diebsstreiche gebraucht, grosse Herren zu betriegen. Galgen und Rabenstein, als dergleichen Betrieger wohlverdiente Epitaphia, könten Zeugniß geben, was die Alchemisten vor Leute seyen: Marcus Bragadinus Mamugna, aus Creta bürtig, ein Capuciner, und berühmter Alchemist, seye als ein Betrieger zu München geköpfft worden; Joh. Henricus Müllenfels seye gehenckt worden; andere dergleichen zu geschweigen, welche in verguideten Kleidern den Galgen zieren müssen, wie solches aus alten und neuen Historien zu sehen seye. Sollte also billich ein jeder vor dieser Kunst sich vorsehen, bey welcher man nicht allein in äusserste Armuth gerathen könne, isondern sich auch bey ehrlichen Leuten in den Verdacht setze, als ob man nicht besser seye als dergleichen Betrieger. Es gebe ja Mittel genug auf ehrliche Weise Geld zu verdienen, und seye besser Gold aus denen Arzneyen sammlen, als aus Gold Arzneyen machen, oder das Gold gar verlieren. Sollte | … otro alquimista entregó igualmente oro pulverizado a un herborista (Wurzel-Mann), para luego volver a recogerlo bajo el nombre falso de Pulvis Rad. Resch, logrando estafar con ello al Margrave Ernst de Baden. Otros rellenaban los carbones con oro y cubrían los crisoles con ellos; o removían la materia en el crisol con varillas huecas de hierro en cuyo interior habían ocultado oro, introduciéndolo así secretamente en la mezcla. Valiéndose de estas y otras artimañas infames, lograban engañar a los grandes señores. La horca (Galgen) y la piedra del verdugo (Rabenstein), como merecidos epitafios para tales impostores, dan fiel testimonio de la clase de gente que son los alquimistas: Marco Bragadino (Mamugna), oriundo de Creta, un capuchino y famoso alquimista, fue decapitado en Múnich por impostor; Johann Heinrich Müllenfels fue ahorcado. Por no hablar de otros tantos similares que, vistiendo ropajes dorados, tuvieron que terminar adornando la horca, tal como se puede comprobar en las crónicas antiguas y modernas. Por lo tanto, cualquier persona sensata debería guardarse justamente de este arte, con el cual no solo se puede caer en la más extrema pobreza, sino que además uno se vuelve sospechoso ante la gente honrada de no ser mejor que dichos timadores. Existen, al fin y al cabo, medios más que suficientes para ganar dinero de manera honesta; y es mucho mejor extraer el oro a partir de las medicinas, que fabricar medicinas a partir del oro o perder el oro por completo. |
Los trucos mecánicos de la falsa transmutación: La página funciona como un auténtico manual de criminología del siglo XVIII. Describe con precisión cómo los charlatanes engañaban a los gobernantes:
- El truco de la varilla hueca (hohlen Stäblein): El estafador removía el plomo derretido con un tubo de hierro sellado con cera que contenía oro auténtico en su interior. Al calor del horno, la cera se fundía y el oro caía sutilmente en el fondo del crisol.
- El truco del carbón perforado: Hacían agujeros en los bloques de carbón, vertían oro fundido dentro, los tapaban con polvo de carbón y los arrojaban al fuego para «crear» el metal precioso de la nada.
Johann Heinrich von Müllenfels (fallecido en 1606): Müllenfels fue otro célebre alquimista e ingeniero de laboratorio que prometió la Piedra Filosofal al duque Federico I de Wurtemberg. Tras descubrirse sus engaños y sus intentos de fuga, fue ahorcado en una estructura especialmente diseñada y pintada con polvo de oro falso como castigo irónico.
La Horca de Hierro (Galgen y Rabenstein): La frase «en verguldeten Kleidern den Galgen zieren» (adornar la horca vistiendo ropajes dorados) alude a una ley penal real del Sacro Imperio Romano. A los alquimistas fraudulentos capturados se les ejecutaba a menudo en horcas hechas de hierro (en lugar de madera) que se cubrían con oropel o pintura dorada como humillación pública por su avaricia y sus engaños metalúrgicos.
La gran máxima final de la Iatroquímica: La página cierra con un juego de palabras excepcional que condensa el espíritu de la medicina moderna frente a la codicia: «besser Gold aus denen Arzneyen sammlen, als aus Gold Arzneyen machen». Significa que un médico sabio debe enriquecerse legítimamente cobrando por el valor real de sus curaciones eficaces (extraer el oro de la medicina), en lugar de derrochar fortunas intentando disolver lingotes de oro para crear panaceas inexistentes.
| Georg Philipp Nenters 176 | Pág. 176 – Georg Philipp Nenters |
| Sollte auch sich vor dergleichen Künstlern hüten, und es machen wie jener reiche Herr, zu welchem ein Alchemist in einem zerrissenen Kleid kommen, mit Vorgeben, daß er ein rechter Adeptus seye, und Gold machen könne, wolle auch ihm die Kunst zeigen, wann er ihm mit Geld wolte an die Hand gehen; worauf ihm aber der Herr geantwortet, wärest du der vor den du dich ausgiebst, so hättest du nicht nöthig in einem zerrissenen Rock vor mich zu kommen, und mich um Geld anzusprechen. Das vierte Capitel. Antwort auf die Einwürffe. Dieses sind die vornehmsten Einwürffe, welche diejenigen, so der Alchemie und denen Alchemisten feind sind, vorbringen; und obschon selbige so beschaffen zu seyn scheinen, daß man nichts oder gar wenig darwider aufbringen könne, so wollen wir doch sehen, ob nicht mit vernünfftigen Gründen erwiesen werden könne, daß warhafftig eine Alchemie seye, und daß solche so vortrefflich, daß keine unter allen Künsten ihr gleich zu schätzen. Was den Hermetem anlangt, will ich nicht eydlich betheuren, als seye er einer von denen Patriarchen gewesen, wie einige wollen; mir ist gnug, daß, wie Svidas berichtet, in Egypten ein Hermes gelebet, welcher wegen seiner grossen Wissenschafft Trismegistvs genennet worden, | … Debería también guardarse uno de tales artistas, y actuar como aquel caballero acaudalado, a quien se le presentó un alquimista vistiendo un ropaje andrajoso, pretendiendo ser un auténtico Adeptus capaz de fabricar oro, y ofreciéndose a enseñarle dicho arte si el caballero le adelantaba una suma de dinero. A lo cual el caballero le respondió: «Si fueras realmente aquel que pretendes ser, no tendrías ninguna necesidad de presentarte ante mí con una chaqueta andrajosa ni de pedirme dinero». El Cuarto Capítulo Respuesta a las objeciones Estas son las principales objeciones que formulan aquellos que son enemigos de la Alquimia y de los alquimistas; y aunque a primera vista parezcan tener tal peso que poco o nada se pueda oponer a ellas, habremos de ver, no obstante, si no es posible demostrar con razones lógicas que la Alquimia es una ciencia verdadera, y de tal excelencia que ninguna otra arte en el mundo se le puede equiparar. En lo que concierne a Hermes, no pretendo jurar solemnemente que fuera uno de los patriarcas bíblicos, como pretenden algunos autores; me basta con que, tal como informa Suda, existió en Egipto un Hermes que, debido a su inmensa erudición, fue llamado Trismegisto, … |
La paradoja del Alquimista Pobre (Adeptus andrajoso): El primer párrafo recoge una de las bromas e ironías más célebres y universales de los siglos XVII y XVIII contra los hermetistas callejeros. Los escépticos desmontaban el engaño con una lógica implacable: si un operario afirmaba poseer el secreto del Adeptus (el maestro absoluto que ha logrado la Piedra Filosofal y la transmutación), resultaba contradictorio que vistiera ropajes rotos (zerrissenen Kleid) y mendigara financiación.
El inicio de la réplica racional: Al arrancar el Cuarto Capítulo, el autor Georg Philipp Nenters adopta una estrategia brillante. No recurre al dogmatismo místico; al contrario, acepta que las críticas enemigas están bien estructuradas y parecen sólidas. Su objetivo es batir a los detractores en su propio terreno utilizando «razones lógicas» (vernünfftigen Gründen), intentando demostrar que la iatroquímica aplicada es la reina de todas las artes humanas.
La humanización de Hermes Trismegisto: Nenters demuestra ser un pensador moderno e ilustrado. Se desmarca sabiamente de las leyendas medievales más fantasiosas que pretendían equiparar a Hermes con personajes del Antiguo Testamento (como Henoc o Moisés). Al autor le resulta indiferente si Hermes tuvo un estatus sagrado o profético; lo defiende basándose puramente en su realidad histórica como un eminente científico, médico y filósofo del Egipto dinástico cuya «inmensa erudición» (grossen Wissenschafft) transformó la historia del pensamiento humano.
| Bericht von der Alchemie. 177 | Informe sobre la Alquimia (Pág. 177) |
| den, und daß diesem insgemein die Tabula Smaragdina, zugeschrieben werde. Und gesetzt, man wüste nicht so gar eigentlich, wer dieser Hermes Trismegistvs gewesen, zu welcher Zeit er eigentlich gelebet, und ob die Smaragdine Tafel von ihm herkomme, sollte deßwegen folgen, daß niemahls ein Hermes Trismegistvs gelebet, und eine Tabulam Smaragdinam geschrieben, wie viel sind Sachen in denen alten Historien, darum man sich zancket, und davon man hin und wieder gantz contraire Meynung findet? und nichts desto weniger bleibt die Sache doch wahr, ob schon nicht alle Authores just einerley Meynung sind. Man muß in vielen Sachen mit gelehrter Leute Muthmassungen zu frieden seyn, wann man keine höchststringende Ursach hat davon abzuweichen. Daß aber die Alchemie, in dem XIIten oder XIIIten Seculo nach Christi Geburt erst von denen Arabern seye hervor gebracht worden, wird Symphorianvs mich nicht bereden; denn wann es wahr ist, wie ich dann nicht daran zweiffle, daß Li-Laokim der Sinesische Philosophus die Chemie tractirt, und von dem Lapide Philosophorum geredet, so sehe ich nicht, wie man die Alchemie so gar neu machen könne. Von Mose selbst glauben viele gelehrte Leute, daß er die Alchemie wohl verstanden habe, darum weil er das güldene Kalb zu Aschen verbrennen können, welches doch sonst, nach aller Alchemistischen Fr. Roth-Scholzens Theatr. Chem. I. Theil. | … llamado Trismegisto, y que a este se le atribuye comúnmente la Tabula Smaragdina. Y aun suponiendo que no se supiera con total certeza quién fue este Hermes Trismegisto, en qué época exacta vivió ni de dónde procede la Tabla de Esmeralda, no se deduce por ello de ninguna manera que jamás haya existido un Hermes Trismegisto ni que se haya escrito una Tabulam Smaragdinam. ¿Acaso no hay muchísimos asuntos en la historia antigua sobre los cuales la gente disputa y se encuentran opiniones completamente opuestas? Y, sin embargo, el hecho en sí sigue siendo verdadero, aunque no todos los autores coincidan exactamente en la misma opinión. En muchas materias, uno debe conformarse con las conjeturas de las personas eruditas (gelehrter Leute Muthmassungen), a menos que se disponga de una razón de un peso absolutamente irrebatible para apartarse de ellas. Por lo tanto, Symphorianus [Champier] jamás me convencerá de que la Alquimia fue inventada por los árabes recién en los siglos XII o XIII después del nacimiento de Cristo. Pues si es verdad —y no albergo la menor duda de ello— que Li-Laokim, el filósofo chino, ya practicaba la química y hablaba de la Piedra Filosofal (Lapide Philosophorum), no veo cómo se puede calificar a la Alquimia como algo tan moderno. Del mismísimo Moisés creen muchas personas sabias que comprendía perfectamente la Alquimia, debido a que fue capaz de quemar el Becerro de Oro hasta reducirlo a cenizas; lo cual, según todo conocimiento alquímico… |
La epistemología de la historia antigua: El autor formula un argumento de epistemología histórica sumamente moderno para su época. Desmonta la lógica radical de los detractores demostrando que la falta de actas de nacimiento o de certezas cronológicas absolutas sobre Hermes Trismegisto no invalida la existencia del sabio ni la de sus textos. Nenters recuerda que la historiografía clásica está repleta de lagunas y «opiniones completamente opuestas» (contraire Meynung), y que en la ciencia histórica es legítimo y necesario apoyarse en las conjeturas académicas de los sabios cuando no hay pruebas definitivas en contra.
La refutación cronológica a Champier: Nenters ataca directamente la tesis del humanista francés Symphorien Champier (a quien llama Symphorianus), quien pretendía fechar el origen de la alquimia como un invento medieval tardío de los pueblos islámicos. Para desbaratar esta cronología eurocéntrica, el autor reconecta con los informes de los jesuitas en Oriente (vistos en la pág. 164) sobre Lao-Tsé (Li-Laokim). Su lógica es aplastante: si en el siglo VI a.C. los sabios taoístas chinos ya experimentaban con elixires minerales, es imposible que la disciplina naciera en la España o el Oriente árabe del siglo XII.
Moisés y el enigma químico del Becerro de Oro: El autor introduce uno de los argumentos teológico-químicos más debatidos e ingeniosos de toda la Edad Moderna: las habilidades metalúrgicas de Moisés en el Libro del Éxodo (Éxodo 32:20). La Biblia narra que Moisés tomó el Becerro de Oro que los israelitas habían fundido, lo quemó en el fuego y lo molió hasta reducirlo a polvo, esparciéndolo después sobre las aguas para hacer que el pueblo lo bebiera.
La metalurgia de la molienda del oro: Para los químicos del siglo XVIII, este pasaje era una prueba física irrefutable de que Moisés poseía conocimientos alquímicos sumamente avanzados. Físicamente, el oro puro es un metal maleable; si se calienta al fuego, se derrite pero jamás se convierte en «cenizas» ni se desmenuza en polvo soluble mediante métodos mecánicos ordinarios. Los alquimistas sostenían que Moisés tuvo que aplicar procesos químicos secretos (posiblemente utilizando compuestos de azufre, antimonio o la técnica de la calcinación metalúrgica) para alterar la estructura del metal y hacerlo pulverizable, actuando como un verdadero Philosophus per ignem.
| Georg Philipp Nenters 178 | Pág. 178 – Georg Philipp Nenters |
| schen Aussage, niemand vermag, als der das Gold machen kan, wie hiervon Herr D. Wedel in einem Programmate de Mose Chemico zu lesen. Und wann man auch zugäbe, daß die Alchemie erst von denen Arabern seye erfunden worden, was folget dann hieraus? sollte deßwegen die Alchemie nicht eine herrliche Kunst seyn? Ist nicht die Buchdruckerey eine herrliche Kunst, und ist doch erst vor etlich hundert Jahren A. 1440. erfunden worden? Auch kan ich mir nicht einbilden, daß die Araber so gar nichtswürdige Leute gewesen seyen, und sonderlich der Geber, welcher von Symphoriano Barbarus, ineptissimus lurco, putridique cerebri e luto effossus genennet wird. Es scheinet, Symphorianvs, der kein Freund der Alchemie gewesen, auch Castigationes und Emendationes Arabum heraus gegeben, habe viel aus Haß geschrieben, und ihnen mehr angedichtet, als sich in der Wahrheit befunden. Und wann es auch wahr wäre, daß sie wunderliche Grillenfänger gewesen wären, oder sich mit Lastern beschmitzet, oder sonst andere Fehler an sich gehabt hätten, was gehet es die Alchemie an? wann wegen der Künstler üblen Conduite alle Künste zu verwerffen wären, so würde man in denen Künsten und Wissenschafften auf dieser Welt nicht weit kommen. Es seye, daß Albertvs Magnvs sich in seiner Jugend zu viel hinter die Magie gemacht, und | … según todo conocimiento alquímico, nadie es capaz de hacer, a menos que se trate de alguien que sepa fabricar u operar el oro; tal como se puede leer al respecto en la obra del señor Doctor Wedel, en su programa titulado de Mose Chemico (Sobre el Moisés Químico). Y aun cuando se concediera que la Alquimia fue inventada originalmente por los árabes, ¿qué se deduciría de ello? ¿Acaso dejaría por esa razón la Alquimia de ser un arte magnífico? ¿Acaso no es la imprenta (Buchdruckerey) un arte magnífico, a pesar de haber sido inventada hace apenas unos pocos siglos, en el año 1440? Tampoco puedo concebir que los árabes hayan sido personas tan despreciables, y en especial Geber, a quien Symphorianus llama, de forma bárbara: ineptissimus lurco, putridique cerebri è luto effossus (glotón ineptísimo, vaciado del lodo de un cerebro podrido). Parece evidente que Symphorianus, al no ser amigo de la Alquimia, escribió impulsado por un gran odio e inventó más calumnias sobre ellos de lo que dictaba la verdad. Y aun si fuera cierto que hubiesen sido extravagantes visionarios (Grillenfänger), o que se hubieran manchado con vicios, o que hubiesen tenido cualquier otro defecto, ¿en qué afecta eso a la Alquimia? Si por la mala conducta (üblen Conduite) de los artistas tuviéramos que rechazar todas las artes, no llegaríamos muy lejos en el desarrollo de las artes y las ciencias en este mundo. Concedamos que Alberto Magno se entregó demasiado a la magia en su juventud, y… |
Georg Wolfgang Wedel (D. Wedel): El autor cita al respetado médico, químico y botánico alemán Georg Wolfgang Wedel (1645–1721), profesor de la Universidad de Jena y miembro de la Royal Society. Wedel combinaba la medicina práctica con la investigación iatroquímica. Su opúsculo académico De Mose Chemico (1704) analizaba de forma estrictamente científica el pasaje bíblico del Éxodo (mencionado en la pág. 177). Wedel argumentaba que Moisés disolvió el oro usando «hígado de azufre» (polisulfuro de potasio), un compuesto químico conocido en el barroco que reacciona con el oro y permite volverlo soluble en agua, demostrando que el patriarca operaba como un verdadero químico de laboratorio.
La analogía con la invención de la Imprenta: Nenters despliega una lógica impecable para destruir el argumento de la antigüedad. Explica que la validez o genialidad de un conocimiento no depende de que se haya inventado hace diez mil años o ayer por la mañana. Utiliza el ejemplo de la imprenta de tipos móviles de Johannes Gutenberg (1440): una tecnología que, a pesar de ser relativamente «nueva» e inexistente en la antigüedad clásica, transformó radicalmente la civilización humana.
La furia latinizada de Symphorien Champier: El texto desvela los extremos insultantes a los que llegaba la guerra académica entre los médicos tradicionales y los químicos. La violenta frase latina que Champier (Symphorianus) escupió contra el sabio árabe Geber es un insulto escolástico brutal que pretendía retratar a los científicos islámicos como bárbaros carentes de intelecto racional. El autor acusa con acierto a Champier de escribir movido por el puro «odio» (Hass) corporativista.
Separación entre Ciencia y Moral (üblen Conduite): Nenters introduce un axioma fundamental para la epistemología de la ciencia moderna: el valor intrínseco de un descubrimiento científico es totalmente independiente de la brújula moral, los vicios o los defectos personales del científico que lo descubre. Si la humanidad rechazara las matemáticas, la astronomía, la ingeniería o la medicina cada vez que un astrónomo o un médico se comporta de forma reprobable en su vida privada, el progreso intelectual del mundo se detendría por completo.
| Bericht von der Alchemie. 179 | Informe sobre la Alquimia (Pág. 179) |
| und dadurch einen übeln Ruff bekommen; er hat seinen Fehler erkennet, da er zu besserem Verstand kommen, und hat ein heiliges Leben geführet. Daß er aber auch in seinem Alter die Alchemie solle verworffen haben, die er in der Jugend tractirt, und daß ihm Arnoldvs de Villanova, und Raymvndvs Lvllivs, sollen nachgefolget seyn, ist nur eine Muthmassung Symphoriani; dann er schreibet selbsten, sed puto, non tam senex probavit, quam juvenis. Folget also aus dieser Muthmassung Symphoriani gar nicht, daß sie in ihrem Alter die Alchemie solten verworffen haben; wann dieses wahr wäre, so würde Raymvndvs Lvllivs es in seinem Testaments bekennet haben: aber er setzet hierinnen das Gegentheil, und meldet, daß er von Arnoldo gelernet habe, daß diese Kunst warhafftig seye. Ich will auch andern zugeben, daß die Araber, Raymvndvs und andere, sich in der Scholastischen Philosophie vertieffet und allerhand Entia, Haecceitates, Quidditates und andere dergleichen unnöthige Sachen hervorgebracht, welche mancher mit grossem Fleiß in der Jugend lernet, aber hernach mit grösseren Lusten wieder vergist: was thut dann dieses zur Haupt-Sache? man muß wissen, daß selbiger Zeit, wegen eingerissener Barbarie, die recht gelehrten Leute gar dünne gesäet gewesen, und die Zeit es mitgebracht, sich mit der zur selbigen Zeit üblichen Philosophie zu quälen, wann man anders von | … y adquirió por ello una mala reputación; no obstante, reconoció su error al alcanzar un mejor entendimiento, y llevó una vida santa. Pero pretender que en su vejez rechazó la Alquimia, la cual había practicado en su juventud, y que Arnaldo de Villanueva y Raimundo Lulio siguieron su ejemplo, no es más que una mera conjetura de Symphorianus [Champier]. Pues él mismo escribe: «sed puto, non tam senex probavit, quam juvenis» (pero opino que no la aprobó tanto de anciano como de joven). De esta conjetura de Symphorianus no se deduce en absoluto que ellos hubiesen rechazado la Alquimia en su ancianidad; si esto fuera verdad, Raimundo Lulio lo habría confesado en su Testamento. Sin embargo, él sostiene exactamente lo contrario en dicho texto, y declara que aprendió de Arnaldo que este arte es completamente verdadero. Asimismo, concederé a los demás que los árabes, Raimundo Lulio y otros se sumergieron profundamente en la filosofía escolástica (Scholastichen Philosophie), concibiendo todo tipo de Entia, Haecceitates, Quidditates y otras minucias innecesarias similares, las cuales muchos aprenden con gran empeño en su juventud para luego olvidarlas con un placer aún mayor. Pero ¿en qué afecta esto al asunto principal? Debe comprenderse que en aquella época, debido a la barbarie generalizada, los hombres verdaderamente eruditos escaseaban sobremanera, y las circunstancias de su tiempo los obligaban a atormentarse con la pésima filosofía de la época, si es que querían ser considerados… |
La refutación filológica a Champier: Nenters da un golpe maestro al analizar la propia cita latina de Symphorien Champier («sed puto…»: «pero opino/pienso…»). Demuestra que la supuesta abjuración de la alquimia por parte de los sabios medievales al llegar a la vejez no se basa en un documento histórico o retractación real, sino en una opinión subjetiva e interesada (Muthmassung) del detractor.
La prueba del Testamento de Lulio: Para sepultar la mentira de Champier, el autor apela a los textos atribuidos al sabio mallorquín. En la literatura hermética renacentista, el Testamentum atribuido a Raimundo Lulio (Seudo-Lulio) era un libro sagrado. En sus páginas, lejos de arrepentirse, el texto reafirma la verdad de la transmutación y agradece explícitamente las enseñanzas del médico catalán Arnaldo de Villanueva, demostrando que mantuvieron su fe en la disciplina hasta el final de sus días.
La sátira contra la Escolástica Decadente: El segundo párrafo es un ataque brillante e ilustrado contra el vocabulario técnico de la filosofía escolástica medieval y barroca, la cual dominaba las universidades tradicionales y chocaba frontalmente con el empirismo de la química de laboratorio. Nenters cita tres de los términos metafísicos más abstractos y criticados por la Ilustración:
- Entia (Los Entes / El ser): Concepto abstracto sobre la esencia de las cosas.
- Haecceitates (Las Heceidades): Término acuñado por Duns Escoto para definir la cualidad que hace que una cosa sea esta cosa concreta y no otra (la «estidad»).
- Quidditates (Las Quididades): Concepto de la escolástica tomista para designar el «qué es» de una sustancia (la esencia puraizable en una definición).
El autor califica de forma tajante a estos conceptos como «minucias innecesarias» (unnöthige Sachen). Celebra con ironía que los estudiantes del siglo XVIII las memoricen en las aulas por obligación en su juventud para luego «olvidarlas con el mayor placer» al descubrir la ciencia práctica.
El contexto de la «Barbarie Medieval»: Nenters contextualiza históricamente la Edad Media (la «eingerissener Barbarie», la barbarie arraigada). Defiende a figuras como Alberto Magno o Lulio explicando que, en un mundo intelectualmente oscuro y con escasos sabios, estos genios se vieron obligados por protocolo académico a «atormentarse» (quälen) con las rígidas estructuras de la silogística medieval si querían ser respetados por las autoridades eclesiásticas, pero que su verdadero genio brillaba en secreto cuando operaban en sus laboratorios de destilación.
| Georg Philipp Nenters 180 | Pág. 180 – Georg Philipp Nenters |
| vor einen Literatum passiren wollen. Wir solten vielmehr Mitleiden haben mit dergleichen Leuten, welche, wann sie zu unsern Zeiten gelebt hätten, durch ihren grossen unermüdeten Fleiß, in dem sie Tag und Nacht über ihren Büchern gesessen, viel weiter würden kommen seyn, als heutigs Tags viel hundert andere nicht kommen, welche nur nach der Mode studieren, und meynen, wann sie nur zu Zeiten etwas wenigs von einer Materie discuriren können, so seyen sie gelehrt gnug. Oder wann zum Exempel ein Medicus seine drey Jahr auf Universitäten zugebracht, und liesse sich darnach examiniren, welches doch öffters miserabel gnug ablaufft, so seye er geschickt gnug, allen Kranckheiten Trotz zu bieten, sonderlich wann er viel Recept wieder allerhand Kranckheiten auswendig gelernet. Wir dörffen uns gewißlich dieser alten ehrlichen Philosophorum wegen nicht mocquiren; denn ob wir schon jetziger Zeit mehr gelehrte Leute haben, als zur selbigen Zeit gelebt haben, so ist doch zu befürchten, daß wann das laulichte Studieren immer so fort gehet, und die Mode nur halb gelehrt zu seyn, noch länger währen sollte, in kurtzer Zeit gute Theologi, Juristen, Medici und Philosophi eben so rar werden dörfften, als sie vor etlichen Seculis gewesen. Dann es ist ja wircklich mit denen Studiis so beschaffen, daß wo man einen recht gelehrten Mann hat, man hergegen, ich will nicht sagen zehen, sondern funffzig und mehr Halbgelehrte findet. Und wer | … querían ser considerados hombres de letras (Literatum). Deberíamos, más bien, tener compasión de semejantes personas, las cuales, si hubieran vivido en nuestros tiempos, habrían llegado muchísimo más lejos gracias a su gran e incansable diligencia —sentándose día y noche sobre sus libros— de lo que hoy en día llegan muchos cientos de otros que estudian únicamente por moda (nach der Mode), creyendo que ya son lo bastante eruditos si tan solo son capaces de parlotear un poco sobre una materia de vez en cuando. O cuando, por ejemplo, un médico (Medicus) pasa sus tres años en la universidad para luego dejarse examinar, proceso que no pocas veces concluye de manera bastante miserable; y aun así se considera lo suficientemente hábil como para desafiar a todas las enfermedades, especialmente si se ha memorizado de carrerilla un gran número de recetas contra todo tipo de dolencias. Ciertamente no debemos burlarnos (mocquiren) de aquellos antiguos y honestos filósofos; pues aunque en la época actual dispongamos de más personas instruidas de las que vivieron en aquellos tiempos, es de temer que, si este estudio tibio e insustancial continúa del mismo modo y la moda de ser un «medio erudito» (halb gelehrt) se prolonga aún más, en poco tiempo los buenos teólogos, juristas, médicos y filósofos habrán de volverse tan raros como lo fueron hace algunos siglos. Puesto que en el ámbito de los estudios ocurre verdaderamente que, por cada hombre genuinamente erudito que se encuentra, se hallan en contraposición —no diré diez— sino cincuenta o más «medio eruditos». Y… |
La crítica ilustrada al «Estudiante de Moda»: Nenters despliega una magnífica defensa de la escolástica medieval desde una perspectiva inesperada: la ética del trabajo. Acusa a los estudiantes y académicos de su propia época (el siglo XVIII) de ser superficiales y de estudiar únicamente para encajar en los círculos sociales y las modas burguesas (nach der Mode studieren), limitándose a memorizar frases sueltas para poder aparentar en las tertulias y salones sin poseer un conocimiento real ni experimental.
La crisis de los títulos médicos exprés: El segundo párrafo describe un problema endémico de las facultades de medicina europeas del siglo XVIII: la falta de rigor en la formación clínica. El autor ridiculiza el sistema por el cual un joven pasaba apenas tres años teóricos en la universidad, aprobaba un examen oral a menudo fraudulento o mediocre (miserabel genug ablaufft) y salía al mundo con el título de doctor bajo el brazo. Estos médicos basaban toda su práctica en memorizar vademécums y listas de recetas tradicionales sin haber pisado jamás un laboratorio ni comprendido la composición química de los remedios que prescribían.
El galicismo mocquiren (Burlarse): El uso del verbo germonizado mocquiren (derivado directamente del francés se moquer) es un reflejo lingüístico perfecto de la época de la Ilustración en Alemania. Durante el siglo XVIII, las clases altas y los académicos alemanes mezclaban constantemente términos franceses en su habla cotidiana para denotar estatus, lo que dota al texto de Nenters de una gran frescura y un tono marcadamente contemporáneo para el año 1733.
La proliferación de los «Medio Eruditos» (Halbgelehrte): El autor acuña una advertencia sociológica sobre la masificación de los estudios universitarios sin control de calidad. El concepto de Halbgelehrte (semi-erudito o sabelotodo) define a una masa de profesionales que, al carecer de la profunda dedicación de los antiguos maestros (como Alberto Magno o Roger Bacon, que pasaban «día y noche sobre sus libros»), devaluaban el prestigio de las cuatro grandes facultades clásicas de la universidad europea: Teología, Jurisprudencia, Medicina y Filosofía.
| Bericht von der Alchemie. 181 | Informe sobre la Alquimia (Pág. 181) |
| wer wolte es Alberto Magno, Basilio Valentino, Raymundo Lullio, und andern Ordens-Personen übel deuten, daß sie sich auf die Alchemie gelegt? Ist es denn übel gethan, daß sie ihren Ordens-Brüdern und andern Krancken zum Besten herrliche Arzneyen bereitet, und von ihren Schätzen denen Nothleidenden Guts gethan? ist es dann nicht besser, daß die Nebenstunden, welche ihnen der Gottesdienst übrig gelassen, zu etwas gutes angewender, als daß sie müßig gesessen und die Zeit mit Faullenzen zugebracht? Wann es eine verbottene Kunst wäre, und hätte sie an ihrem Gottesdienst verhindert, so wäre es etwas, das man einwenden könnte; weil aber keines von beyden ist, so sehe ich nicht, warum man es diesen guten Geistlichen übel deuten möge, daß sie Alchemisten worden. Raymundus Lullius und Basilius Valentinus sind, ob sie schon die Alchemie geliebt, nichts destoweniger fromme Leute gewesen; man lese nur Lullii Gebet, welches er allezeit, ehe er eine Arzney eingegeben, gebetet, und im Theatr. Chem. T. 1. p. 682. befindlich, wie auch Basilii Valentini unvergleichlich schönes Gebet, welches in der Vorrede über sein letztes Testament zu finden, so wird man mir Beyfall geben. Was Paracelsum anlanget, will ich nicht läugnen, daß er viel geschrieben, sonderlich was die angezogene Praefation anlangt, so nach der Bauren Civilicè ziemlich starck schmecket; aber man | … ¿y quién querría reprocharle a Alberto Magno, Basilio Valentín, Raimundo Lulio y a otras personas de las órdenes religiosas el haberse dedicado a la Alquimia? ¿Acaso es una mala acción el haber elaborado los medicamentos más espléndidos para el beneficio de sus hermanos de orden y de otros enfermos, y el haber hecho el bien a los necesitados con sus riquezas? ¿No es acaso mucho mejor que las horas libres que les dejaba el servicio divino las emplearan en algo provechoso, en lugar de quedarse sentados ociosamente y perder el tiempo en la vagancia (Faulenzen)? Si se tratara de un arte prohibido que les hubiera impedido cumplir con su servicio a Dios, entonces habría un motivo legítimo de objeción; pero dado que no ocurre ninguna de las dos cosas, no veo por qué deba juzgarse negativamente a estos buenos clérigos por haberse hecho alquimistas. Raimundo Lulio y Basilio Valentín, a pesar de haber amado la Alquimia, no por ello dejaron de ser hombres piadosos. Basta con leer la oración (Gebet) de Lulio —la cual rezaba en todo momento antes de administrar una medicina, y que se encuentra en el Theatr. Chem. T. 1. p. 682—, así como la oración incomparablemente bella de Basilio Valentín —que se halla en el prólogo de su Último Testamento—, para tener que darme la razón. En lo que concierne a Paracelso, no habré de negar que escribió muchísimo, y en especial la citada Praefation [el prefacio del libro Paragranum], la cual sabe fuertemente a una cortesía rústica (Bauren Civilité); pero… |
La santificación del laboratorio monástico: Nenters responde al ataque anticlerical ilustrado (visto en la pág. 166) con una lógica pastoral demoledora. Para los iatroquímicos, el monasterio medieval era el lugar perfecto para la ciencia. Sostiene que destilar minerales y buscar panaceas no era una distracción mundana, sino una extensión del mandamiento cristiano de la caridad (denen Nothleidenden Guts gethan). El autor prefiere mil veces a un monje trabajando con fuego en la botica del convento que a un religioso entregado a la «vagancia» intelectual (Faulenzen).
La Alquimia como una Ciencia No Prohibida: El texto aclara un punto legal eclesiástico crucial: la Alquimia, como estudio de los secretos de la naturaleza, jamás fue declarada una herejía o un «arte prohibido» (verbottene Kunst) de forma dogmática por la Iglesia universal, siempre y cuando no se mezclara con la invocación de demonios. El propio papa Juan XXII había promulgado en 1317 la bula Spondent quas non exhibent, pero esta solo castigaba penalmente a los falsificadores de monedas de oro, no al estudio farmacéutico de la materia.
La medicina como un acto litúrgico: Al citar las oraciones (Gebet) de Seudo-Lulio y Basilio Valentín recopiladas en el Theatrum Chemicum, Nenters demuestra que para estos científicos el laboratorio y la consulta médica eran inseparables de la fe. Un médico iatroquímico no solo medía miligramos de mercurio o antimonio; rezaba a Dios antes de dar la dosis para que el Creador activara la «gracia curativa» oculta dentro del mineral, lo que blindaba su reputación moral frente a las acusaciones de brujería.
La ironía de la Bauren Civilité (Cortesía rústica): El autor demuestra una gran honestidad intelectual y un excelente sentido del humor de la época Barroca al acuñar este oxímoron. Al analizar el violento prólogo del Paragranum de Paracelso (donde este insultaba a las facultades médicas tradicionales), Nenters no lo niega; admite con ironía que las palabras del médico suizo «saben fuertemente» (ziemlich starck schmecket) a una cortesía de campesino o patán (Bauren Civilité), utilizando el término francés Civilité germonizado para burlarse de la absoluta falta de diplomacia y finura cortesana que caracterizaba al célebre y rudo reformador helvético.
| Georg Philipp Nenters 182 | Pág. 182 – Georg Philipp Nenters |
| man muß bedencken, daß es manchmahl in einer Sprache Redens-Art gibt, welche man nicht vor gar grob hält, und sie deßwegen in täglichen Gesprächen öffters höret, worüber doch ein anderer sich ärgert, und meynet, man rede gar grob. Darnach muß man ferner bedencken, daß Paracelsvs von seinen Widersachern auf das allerschimpfflichste als ein Hexenmeister, Teuffelsbanner und Landstreicher angegriffen worden, wider welche er sich dann auch mit seiner Muttersprach in nachdrücklichen Terminis gewehret. Jedoch ist man hiervor dem Paracelso grosse Obligation schuldig. Dann es gienge vor und zu seiner Zeit mit der Medicin gar artig, sie wäre ein rechtes Chaos von allerhand wunderlichen Grillen, so die Araber theils aus dem Galeno, welchen sie doch aus Mangel des Griechischen gar schlecht verstanden, theils aus ihrem eigenen Hirn zusammen getragen, man machte und schrieb nichts anders als Commentarios, und wiederum andere über diese: Man hörte nichts anders als scharffes disputiren, und war in diesen Disputationen gnug einem Adversario den Avicennam, Rhasen, Averrhoen, oder sonst einen dergleichen Arabisch-Medicinischen Abgott in den Halß zu werffen, und durch deren Authorität ihm das Maul zu stopffen: Man machte die herrliche schöne Electuaria, wohlgeschmachte Pillen und andere dergleichen delicate Bissen, in grosser Menge, welche einem noch heutigs Tags, wann man | … pero se debe considerar que a veces existen en un idioma ciertos giros y expresiones que uno no considera tan groseros, y que por ello se escuchan con frecuencia en las conversaciones cotidianas, mientras que otra persona puede ofenderse por ellos y considerarlos sumamente groseros. Además de esto, se debe tener en cuenta que Paracelso fue atacado por sus adversarios de la manera más infame, tachándolo de maestro de brujos (Hexenmeister), exorcista de demonios (Teuffelsbanner) y vagabundo (Landstreicher); contra los cuales él se defendió consecuentemente en su propia lengua materna (Muttersprach) empleando términos de lo más contundentes. Con todo, la posteridad le debe una enorme gratitud a Paracelso. Pues antes y durante su época, la medicina se encontraba en un estado lamentable, siendo un auténtico caos de todo tipo de quimeras extravagantes (wunderlichen Grillen) que los árabes habían recopilado; en parte basándose en Galeno —a quien, por cierto, comprendían muy mal debido a su desconocimiento del idioma griego— y en parte inventándolas de su propio cerebro. No se hacía ni se escribía otra cosa que Commentarios, y a su vez nuevos comentarios sobre estos últimos. No se escuchaba otra cosa que feroces disputas universitarias (Disputiren); y en estos debates bastaba con arrojarle al cuello al oponente el nombre de Avicena, Rhasis, Averroes o cualquier otro ídolo de la medicina árabe (Medicinischen Abgott) para taparle la boca con su pura autoridad. Se elaboraban los más espléndidos y hermosos electuarios (Electuaria), píldoras de agradable sabor y otros bocados delicados similares en grandes cantidades, los cuales todavía en nuestros días, cuando… |
Sociolingüística de la grosería barroca: Nenters despliega una defensa cultural muy avanzada sobre el rudo lenguaje de Paracelso. Explica que la percepción de la ordinariez cambia según la región y el estrato social, y recuerda que Paracelso no insultaba por capricho, sino respondiendo al despiadado acoso institucional de las élites médicas tradicionales. Al ser tildado públicamente de criminal, estafador callejero (Landstreicher) y brujo en textos en latín, el médico suizo optó por defenderse con orgullo utilizando su lengua materna alemana (Muttersprach) mediante términos contundentes y directos para que todo el pueblo pudiera entender la polémica.
La crítica al “teléfono escacharrado” de la ciencia antigua: El autor describe a la perfección el colapso del sistema de transmisión del saber en la Edad Media y el Renacimiento. Los médicos árabes clásicos habían traducido los manuales del médico griego Galeno al árabe, a menudo cometiendo graves errores de traducción debido a las inmensas barreras lingüísticas y conceptuales (Mangel des Griechischen, falta de griego). Siglos más tarde, las universidades europeas volvieron a traducir esos mismos textos del árabe al latín medieval, generando un «auténtico caos de quimeras» donde la observación clínica real del paciente había sido sustituida por interminables capas de notas al pie y comentarios sobre comentarios.
La trampa de los medicamentos deliciosos (Electuaria): El último párrafo ataca la farmacia tradicional basada en los electuarios (preparados farmacéuticos de consistencia pastosa donde las raíces secas pulverizadas se mezclaban con grandes dosis de miel, jarabes o azúcar para enmascarar el mal sabor). Nenters argumenta que estos remedios eran meros «bocados delicados» pensados para complacer el paladar de los pacientes ricos de la alta sociedad, pero que carecían de principios activos puros y reales, a diferencia de las potentes y concentradas sales minerales destiladas por la iatroquímica.
| Bericht von der Alchemie. 183 | Informe sobre la Alquimia (Pág. 183) |
| man nur die Composition lieset, purgiren; der ware der geschickteste, welcher fast das gantze Regnum Vegetabile mit allen seinen Radicibus, herbis, foliis, floribus, fructibus, corticibus in eine Composition bringen künte: die längsten Recept, welche man mit der Meß-Ruthe ausmessen konnte, waren die schönsten. Man redigirte die Causas Morhorum in Metaphysische Classes, es mochte sich schicken oder nicht, es war gnug, daß alles so muste seyn. Von dem Hippocrate hörte man gar wenig, und der Arabische Schatten hatte seinen Glantz gantz verdunckelt: da muste ein jeder seine Kehl gewöhnen, die Arabischen Literas Gutturales recht durch den Halß zu gurgeln, solte ihm auch das Zäpfflein darüber verrückt worden seyn: die Professores Linguarum hatten mehr Medicinae Studiofos in ihren Collegiis als Theologos, weil es nicht Mode ware, daß diese letztere durfften Griechisch, Hebräisch oder Arabisch können. Mit einem Wort, es war eine solche miserable Medicin, daß es einem, wann man nur dran denckt, entweder wehe oder zu lachen macht. Sollte man dann dem Paracelso nicht vielmehr Danck sagen, daß er der erste gewesen, so das Hertz gefast, sich hinter diese Medicos Scholasticos zu machen, und ihnen zu zeigen, was sie vor eine miserable Medicin hätten? Ihm haben wir meistentheils zuzuschreiben, daß wir von denen widerlichen Träncken, Pulvern, Pillen und hundert andern verdrießlichen Sachen, welche | … cuando uno lee su composición, provocan el vómito o la diarrea (purgiren). El médico considerado más hábil era aquel capaz de reunir en una sola receta casi la totalidad del Regnum Vegetabile (reino vegetal) con todas sus raíces, hierbas, hojas, flores, frutos y cortezas; las recetas más largas, esas que se podían medir con una vara de agrimensor (Meß-Ruthe), eran consideradas las más hermosas. Se clasificaban las causas de las enfermedades (Causas Morborum) en categorías metafísicas, encajaran o no, bastando con decretar que todo debía ser así. De Hipócrates se oía hablar muy poco, pues la sombra de los árabes había oscurecido por completo su esplendor. En aquella época, cada estudiante tenía que acostumbrar su garganta a gorgoritear las letras guturales árabes (Arabischen Literas Gutturales) con fuerza a través del cuello, aun a riesgo de que la úvula (Zäpfflein) se le dislocara en el intento. Los profesores de lenguas orientales tenían en sus aulas a más estudiantes de medicina que de teología, pues en aquel entonces no estaba de moda que estos últimos tuvieran que dominar el griego, el hebreo o el árabe. En una sola palabra: era una medicina tan miserable que, con solo pensar en ella, a uno le entran ganas de llorar o de reír. ¿No deberíamos, por lo tanto, darle muchísimas más gracias a Paracelso por haber sido el primero en armarse de valor para enfrentarse a estos médicos escolásticos (Medicos Scholasticos) y demostrarles la miserable medicina que poseían? A él le debemos, en gran medida, el habernos librado de aquellas repugnantes pociones, polvos, píldoras y otras cien penosas sustancias similares que… |
La sátira de la Polifarmacia Galénica (Meß-Ruthe): Nenters ridiculiza con maestría la «polifarmacia», una práctica médica medieval y renacentista donde se creía que cuantos más ingredientes tuviera un remedio, más eficaz sería. El epítome de esto era la famosa Triaca, que llegaba a contener más de 70 componentes vegetales y minerales. El autor utiliza una hipérbole genial al afirmar que las recetas eran tan ridículamente largas que hacían falta varas de medir terrenos (Meß-Ruthe) para revisar la lista completa de plantas introducidas en el caldero del boticario.
La tiranía de la lingüística sobre la clínica: El pasaje sobre las letras guturales árabes (Arabischen Literas Gutturales) es una joya de la crítica cultural de la Ilustración. El autor denuncia que en las universidades medievales y del siglo XVII, un médico pasaba más tiempo en las facultades de filología aprendiendo a pronunciar correctamente los fonemas árabes de los textos de Avicena o Rhasis (llegando a lastimarse la campanilla o úvula, Zäpfflein) que examinando el cuerpo o la orina del enfermo. Los filólogos orientales hacían negocio formando a médicos en lugar de a teólogos.
El eclipse de Hipócrates: Nenters rescata una gran verdad de la historia de la ciencia: la medicina escolástica había sepultado el empirismo clínico del médico griego Hipócrates (basado en observar al paciente, el clima y la dieta) para sustituirlo por una maraña teórica de «categorías metafísicas» abstractas de corte arabesco que nada tenían que ver con la realidad del cuerpo humano.
Paracelso como el libertador médico: El último párrafo funciona como el clímax de la apología de Paracelso. Tras haber admitido páginas atrás que el sabio suizo era un maleducado, aquí justifica su violencia institucional. Paracelso fue el héroe que «se armó de valor» (das Hertz gefast) para romper las cadenas de un sistema universitario corrupto e inútil. Gracias al desarrollo paracelsiano de la iatroquímica, la humanidad pudo sustituir la ingesta de litros de brebajes vegetales amargos y «repugnantes» (widerlichen Tráncken) por unas pocas gotas de elixires destilados o pequeños gramos de sales minerales purificadas en el laboratorio.
| Georg Philipp Nenters 184 | Pág. 184 – Georg Philipp Nenters |
| welche der Mesve und andere in grosser Menge gemacht, erlöst seyn, und an deren statt liebliche Chymische Arzneyen haben. Daß er nicht gar zu gelehrt gewesen, kan man ihm nicht verdencken, dann das gute Latein zu seiner Zeit ziemlich rar gewesen, dasjenige aber, so im Schwang gienge, war beschaffen, als wie dasjenige, so in denen Epistolis Obscurorum Virorum und in des Frischlini Prisciano Vapulante enthalten. Seine grosse Curen betreffend, weiß ich nicht, warum man daran zweiffeln sollte, indem ja Oporinus selbsten, welcher doch sonst übel gnug von dem Paracelso geschrieben, gestehet, quod in curandis ulceribus deploratissimis miracula ediderit, daß er in denen allerdesperatesten Geschwühren Wunder gethan. Wann es nicht wahr wäre, daß er ein trefflicher Medicus gewesen, warum hätte man ihm zu Salzburg folgende Grabschrifft machen sollen: Conditur hic Theophrastus Paracelsus, insignis med. doct. qui dira illa vulnera, lepram, podagram, hydropisin, aliaque insanabilia corporis contagia mirifica arte sustulit, ac bona sua in pauperes distribuenda collocandaque legavit. Anno 1541. d. 24. Sept. vitam cum morte commutavit. Hier | … las cuales Mesué y otros elaboraron en grandes cantidades, habiendo sido liberados de ellas para tener, en su lugar, agradables medicinas químicas. El hecho de que [Paracelso] no fuera del todo erudito no se le puede reprochar, puesto que el buen latín en su época era sumamente raro, y aquel que estaba en boga se asemejaba al que se encuentra en las Epistolae Obscurorum Virorum (Cartas de los hombres oscuros) y en la obra Priscianus Vapulans de Frischlin. En lo tocante a sus grandes curaciones, no veo por qué deba dudarse de ellas, toda vez que el mismísimo Oporinus —quien, por lo demás, escribió de forma bastante hostil sobre Paracelso— confiesa textualmente: quod in curandis ulceribus deploratissimis miracula ediderit; es decir, que obró auténticos milagros al curar las úlceras más desesperadas, y que realizó prodigios ante los tumores más graves. Si no fuera verdad que fue un médico excelente, ¿por qué habrían de haber grabado en su tumba de Salzburgo el siguiente epitafio? «Aquí yace Theophrastus Paracelsus, insigne Doctor en Medicina, quien mediante un arte milagroso erradicó aquellas terribles heridas, la lepra, la gota, la hidropesía y otros contagios incurables del cuerpo, y legó sus bienes para ser distribuidos y entregados a los pobres. En el año 1541, el 24 de septiembre, cambió la vida por la muerte». |
Juan Mesué (Mesve): El autor cita a Mesué el Joven (Yuhanna ibn Masawayh), un difuso nombre bajo el cual circulaban los manuales de farmacia medievales más influyentes de Europa (Antidotarium Mesuae). Mesué era el rey de los laxantes, los purgantes violentos y los jarabes empalagosos. Nenters celebra que la iatroquímica paracelsiana rescatara a la humanidad de tener que tragar esos litros de «repugnantes pociones» sustituyéndolas por dosis diminutas y refinadas en el laboratorio.
La sátira de las Epistolae Obscurorum Virorum: Para defender a Paracelso de la acusación de no hablar un latín elegante (visto en la pág. 168), Nenters contextualiza la crisis lingüística del Renacimiento germánico. Cita las famosas Cartas de los hombres oscuros (1515), una célebre obra satírica del humanismo alemán (asociada a Ulrich von Hutten) que se burlaba con saña del latín macarrónico, tosco y decadente que utilizaban los monjes escolásticos y los profesores universitarios tradicionales. El autor añade la comedia latino-alemana Priscianus Vapulans (1580) del poeta Nicodemus Frischlin. Su argumento es brillante: reprocharle a Paracelso su mal latín es una hipocresía, porque las propias universidades que lo criticaban hablaban una jerga bárbara y medieval.
| Bericht von der Alchemie. 185 | Informe sobre la Alquimia (Pág. 185) |
| Hier liegt begraben Theophrastus Paracelsus, ein berühmter Doctor in der Medicin, welcher die grausame Wunden, den Aussatz, Podagra, Wassersucht und andere unheilbare Kranckheiten mit verwunderungswürdiger Kunst geheilet, und seine Güter unter die Armen auszutheilen befohlen, ist gestorben A. 1541. den 24. Sept. Was sonst seine Schrifften anlangt, kan man nicht läugnen, daß vieles darinnen enthalten, so nicht zu defendiren ist, man müste dann den Wort-Verstand gantz umkehren, oder etwas mystisches daraus machen wollen; aber weil Paracelsus zu einer Zeit gelebt, da man grossen Staat von der Magie gemacht, und selbige nicht vor so böß gehalten, ob man schon bißweilen zu weit darinnen gegangen, so kan man ihn einiger massen entschuldigen, daß er gethan, was andere selbiger Zeit auch gethan. Und mag wohl auch die Liebe zur Magie Ursach gewesen seyn, daß er gern mit denen Magis umgangen ist. Die andern Fehler, welche man ihm aufbürdet, daß er nemlich ein Trunckenbold gewesen, und wenig in die Kirchen kommen, sind gleichfalls, wann es anders wahr ist, was seine Widersacher schreiben, nicht zu entschuldigen: jedoch hat Paracelsus, was den Trunck anlangt, jederzeit Cameraden gnug gehabt. Daß Paracelsus die Alchemie verstanden habe, ist aus seinen Schrifften gnugsam bekannt, und hat noch nie kein Alchemist daran gezweiffelt; | «… Aquí yace sepultado Theophrastus Paracelsus, un célebre Doctor en Medicina, quien con un arte digno de admiración curó aquellas terribles heridas, la lepra, la gota, la hidropesía y otras enfermedades incurables, y ordenó distribuir sus bienes entre los pobres. Falleció en el año 1541, el 24 de septiembre». Por lo demás, en lo tocante a sus escritos, no se puede negar que contienen muchas cosas que resulta imposible defender; a menos que uno pretenda distorsionar por completo el sentido de las palabras o prefiera extraer de ellas un significado puramente místico. Sin embargo, dado que Paracelso vivió en una época en la que se le concedía una enorme importancia a la Magia —y no se la consideraba algo tan perverso, aun cuando a veces se traspasaran los límites en ella—, se le puede disculpar en cierta medida el haber hecho lo mismo que hacían los demás hombres de su tiempo. Y es muy probable que este amor por la magia fuera la causa de que se relacionara con agrado con los magos (Magis). Los otros defectos que se le imputan —a saber: que era un borracho (Trunckenbold) y que asistía muy poco a la iglesia— son igualmente indefendibles, si es que resulta del todo verdadero aquello que escriben sus adversarios; no obstante, en lo que respecta a la bebida, Paracelso siempre tuvo camaradas más que suficientes. Que Paracelso comprendía a fondo la Alquimia, es algo de sobra conocido a través de sus propios escritos, y jamás alquimista alguno ha osado dudar de ello; |
La honestidad del autor ante los textos paracelsianos: Nenters demuestra una enorme madurez intelectual. No es un defensor ciego o dogmático; admite abiertamente que en la inmensa obra de Paracelso hay pasajes que son «imposibles de defender» (nocht zu defendiren ist) de forma racional, a menos que uno retuerza el lenguaje o recurra a forzadas alegorías místicas. El estilo de Paracelso solía ser críptico, caótico y contradictorio debido a que escribía de manera apresurada durante sus continuos viajes por Europa.
El contexto de la «Magia Natural» renacentista: El autor despliega un argumento histórico brillante para disculpar el misticismo del suizo. Recuerda al lector del siglo XVIII que en el siglo XVI (la época de Paracelso, Cornelio Agrippa o Marsilio Ficino), la Magia no se entendía como brujería demoníaca, sino como Magia Naturalis: el estudio avanzado de las fuerzas invisibles, las firmas de las plantas y las correspondencias astrológicas con los metales. Relacionarse con sabios herméticos o astrólogos (Magis) era una práctica habitual y respetada entre los intelectuales renacentistas.
La madura aceptación de sus vicios (Trunckenbold): Nenters aborda con gran naturalidad y cierta ironía las dos grandes acusaciones morales lanzadas por el secretario Oporinus (pág. 167): el alcoholismo y la impiedad. El autor no intenta beatificar a Paracelso; reconoce que si los libelos dicen la verdad, sus excesos con el vino son indefendibles, pero remata el argumento con un espléndido dardo sociológico: en la Alemania del siglo XVI, el reformador médico «siempre tuvo camaradas más que suficientes» (jederzeit Cameraden genug gehabt) en las tabernas, dando a entender que su conducta con la bebida no era una aberración individual, sino un rasgo muy común de la cultura popular de su época.
El consenso de la comunidad química: Al final de la página, el autor separa los defectos morales de Paracelso de su genialidad científica. Sentencia que, independientemente de su rudo carácter o de su afición a las tabernas, su dominio absoluto sobre los procesos de laboratorio y la metalurgia médica aplicada era tan descomunal que «jamás alquimista alguno ha osado dudar de ello» (noch nie kein Alchemist daran gezweifelt).
| Georg Philipp Nenters 186 | Pág. 186 – Georg Philipp Nenters |
| felt; ja man hat Beweißthum gnug, daß er den Mercurium in Gold verwandelt, wie solches aus Neandri Geographia und Libavii defensione Alchemiae Transmutatoriae zu sehen: auch gestehet Operinvs selbsten, daß er manchmal keinen Heller Geld gehabt, denn andern Tag aber wieder einen guten Beutel voll gezeigt habe, ob er aber den Lapidem Philosophorum selber machen können, oder ob er ihn von einem andern bekommen, mögen diejenigen mit einander ausmachen, denen etwas an dieser Controvers gelegen. Daß er alles, was er von der Alchemie in seinen Schrifften hat, aus andern, und sonderlich Isaaco Hollando, solle genommen haben, zweiffle ich sehr; und wann es auch wahr wäre, hat er dann so gar unrecht gethan? thun nicht heutigs Tags hundert eben dasjenige? Was den Eliam Artistam anlangt, davon Paracelsvs an unterschiedenen Orten Meldung thut, (zum Exempel: de Tinct. Physicorum Oper. p. 924. dann dieser Arcanorum, welche die Transformationes geben, sind noch mehr, wiewohl wenigen, bekannt. Und ob sie schon einem von GOtt eröffnet werden: So bricht doch der Ruhm der Kunst nicht also von Stund an herfür. Sondern der Allmächtig gibt ihm auch den Verstand gleich mit, dieselbige andern zu verhalten biß auf die Zukunfft Heliae Artistate, da das Verborgen wird offenbar werden. Ferner L. I. von natürlichen Dingen Cap. 8. vom Vitriol. Nun aber Eisen in Kupffer zu machen, | … dudado; al contrario, se dispone de pruebas más que suficientes de que transmutó el Mercurio en Oro, tal como se puede comprobar en la Geografía de Neander y en la Defensa de la Alquimia Transmutatoria de Libavius. Asimismo, el propio Oporinus confiesa que [Paracelso], a pesar de no tener a veces ni un solo céntimo (Heller) de dinero, mostraba al día siguiente una bolsa completamente llena; si él mismo era capaz de fabricar la Piedra Filosofal (Lapidem Philosophorum) o si la había recibido de otra persona, es algo que pueden dirimir entre sí aquellos a quienes les interese esta controversia. Que haya tomado de otros todo lo que tiene sobre la Alquimia en sus escritos —y en especial de Isaac el Holandés—, es algo de lo que dudo profundamente; y aun si fuera verdad, ¿acaso obró tan mal con ello? ¿No hacen hoy en día cien personas exactamente lo mismo? En lo tocante al Eliam Artistam, del cual Paracelso hace mención en diferentes lugares (por ejemplo: en de Tinct. Physicorum Oper. p. 924, donde dice que estos Arcana que provocan las transformaciones son conocidos por aún más personas, aunque por pocos en realidad), y aun cuando estos secretos le sean revelados a alguien por gracia de Dios, la gloria de este arte no brota de forma inmediata. Al contrario, el Todopoderoso le dota al mismo tiempo del entendimiento necesario para ocultar dicho secreto ante los demás hasta la llegada en el futuro de Hellae Artistae, momento en el cual lo oculto se volverá manifiesto. Véase también el Libro I Sobre las cosas naturales, Capítulo 8, sobre el Vitriolo. Ahora bien, respecto a transformar el Hierro en Cobre… |
La defensa de la recopilación académica: Ante la acusación de plagio a los textos de Isaac el Holandés (vista en la pág. 169), Nenters lanza un dardo cargado de sentido común e ironía hacia la comunidad intelectual de 1733. Explica que toda la ciencia se construye sobre los hombros de autores previos y que el acto de compilar, adaptar y mejorar manuscritos antiguos es una práctica legítima y cotidiana que realizan «cien personas hoy en día» (heutigs Tags hundert eben dasjenige).
El misterio de la grafía Hellae Artistae: Esta página contiene una joya filológica. Al referirse a la famosa profecía paracelsiana del Mesías de la química, el texto utiliza en el cuerpo general la forma latinizada Eliam Artistam, pero unas líneas más abajo, el tipógrafo gótico de Núremberg emplea una variante ortográfica germánica sumamente curiosa: Hellae Artistæ. Este término conecta directamente con el juego de palabras original en alemán antiguo, donde Elias se asociaba fonéticamente con Helias o el término griego Helios (el Sol, el fuego del laboratorio), simbolizando al «Artista del Fuego» que vendría en el futuro a revelar de forma abierta todos los secretos químicos que los científicos del Renacimiento y el Barroco estaban obligados a mantener ocultos por mandato divino (para ocultar dicho secreto… hasta la llegada en el futuro de Hellae Artistae).
La transmutación del Hierro en Cobre: En las líneas finales, el autor abre las puertas a la química experimental pura al citar el tratado de Paracelso sobre el Vitriolo (sulfato de cobre). En los laboratorios de la época, los científicos observaban con asombro que al introducir una barra de hierro dentro de una solución azul de vitriolo, el hierro parecía «transformarse» milagrosamente en cobre brillante a los pocos minutos. En la página siguiente, Nenters utilizará este experimento real de la química neumática para demostrar la base empírica de la transmutación.
| Bericht von der Alchemie. 187 | Informe sobre la Alquimia (Pág. 187) |
| chen, ist nicht so viel als Eisen in Gold zu machen, darum das wenigere läßt GOTT offenbar werden, das Mehrer ist noch verborgen, biß auf die Zeit der Künste Helias, so er kommen wird. Dann die Künste haben gleich so wohl Heliam, als sonst zu verstehen ist,) kan ich nicht sehen, warum man Paracelsvm und andere damit auslachen solle: dann ein jeder, der in natürlichen Wissenschafften sich übet, wünschet immer weiter zu kommen, weil aber der menschliche Verstand schwach, und GOTT seine Gaben nicht auf einmal, sondern nach und nach denen Menschen mittheilet, welchem er will; also wäre wohl zu wünschen, daß manchmal ein von GOTT mit gnugsamen Gaben ausgerüsteter Elias Artista käme, und denen Lehrbegierigen die dunckeln Sachen in denen natürlichen Wissenschafften eröffnete, absonderlich aber in Präparirung der Universal-Medicin, weil solche zu Erhaltung menschlicher Gesundheit und Curirung der desperaten unheilbaren Kranckheiten höchstnöthig. Ob aber Paracelsvs durch den Eliam Artistam den Isaacvm Hollandvm verstanden habe, hat Penotvs nicht erwiesen. Und wann man nun alle Beschuldigungen wider den Paracelsvm zusammen nimmt, was thut es zur Haupt-Sache? folget dann daraus, Paracelsvs ist eine Trunckenbold, ein Zauberer gewesen, daß die Alchemie und Alchemisten nichts nuß seyn? was er als ein Magus gethan, muß ihm als einem Alchemisten nicht zugerech | … formar [el hierro en cobre], no es un logro tan grande como transformar el hierro en oro; por ello, Dios permite que se manifieste lo menor, mientras que lo mayor permanece aún oculto hasta la era del arte de Helias, cuando este haya de venir. Dado que las artes poseen tanto a este Heliam como todo lo demás que queda por comprender, no alcanzo a ver la razón por la cual uno deba burlarse de Paracelso y de otros por este motivo. Pues todo aquel que se ejercita en las ciencias naturales desea siempre avanzar más; pero como el entendimiento humano es débil, y Dios no reparte sus dones a los hombres todos de una vez, sino poco a poco y a quien Él quiere, sería ciertamente deseable que viniera alguna vez un Elias Artista dotado por Dios con dones suficientes, que abriera a los espíritus ávidos de conocimiento las materias oscuras de las ciencias naturales, y muy especialmente en lo tocante a la preparación de la Medicina Universal, toda vez que esta es de la máxima necesidad para la preservación de la salud humana y la curación de las enfermedades desesperadas e incurables. Que Paracelso, no obstante, haya querido referirse a Isaac el Holandés bajo el nombre de Eliam Artistam, es algo que Penotus no ha demostrado de ninguna manera. Y si se toman ahora en conjunto todas las acusaciones formuladas contra Paracelso, ¿en qué afecta esto al asunto principal? ¿Acaso se deduce del hecho de que Paracelso fuera un borracho (Trunckenbold) o un hechicero (Zauberer) que la Alquimia y los alquimistas no sirvan para nada? Lo que él haya hecho como un mago (Magus) no se le debe imputar a él como un alquimista; |
La gradación de los milagros químicos (Hierro, Cobre y Oro): Al inicio de la página, Nenters culmina el argumento del vitriolo que arrancó en la página anterior. En el siglo XVIII, el hecho de que una barra de hierro sumergida en sulfato de cobre saliera recubierta de cobre brillante era aceptado como una transmutación menor permitida por Dios (das Wenigere lässt Gott offenbar werden). El autor utiliza esto como una analogía perfecta: si la naturaleza ya permite de forma evidente «transformar el hierro en cobre», resulta lógico y científicamente plausible que exista un proceso superior (aún oculto) para transformar el hierro en oro, rompiendo el escepticismo radical de los galénicos.
La debilidad del intelecto y el progreso científico: El fragmento contiene una bellísima reflexión sobre la epistemología moderna. Nenters recuerda que «el entendimiento humano es débil» (der menschliche Verstand schwach) y que el conocimiento científico no es una revelación estática, sino un proceso acumulativo y gradual otorgado por el Creador con el paso de los siglos (nach und nach). Esto justifica el deseo innato de cualquier científico de «avanzar siempre más» (immer weiter zu kommen), legitimando la investigación de laboratorio frente a los médicos universitarios que consideraban que todo el saber ya había sido escrito por Galeno y Avicena.
El Elias Artista como un catalizador del saber: El texto redefine la profecía del Elias Artista (aquí escrito indistintamente como Helias, Heliam y Elias Artista). El autor despoja al mito de cualquier matiz de charlatanería: para los iatroquímicos ilustrados, este personaje ideal representaba el advenimiento de una nueva era de claridad metodológica; un genio científico enviado por la providencia para disipar las «materias oscuras» (dunckeln Sachen) de la física y la química, y enseñar de forma abierta a los estudiantes hambrientos de saber (Lehrbegierigen).
La prioridad absoluta de la Medicina Universal: El autor vuelve a anclar la meta de la Alquimia en la filantropía médica. La venida de este maestro de la ciencia es urgente y «altamente necesaria» (höchstnöthig), no para enriquecer las arcas de los príncipes con lingotes de oro, sino para perfeccionar la Medicina Universal capaz de salvar vidas humanas y curar los casos clínicos terminales (desperaten unheilbaren Kranckheiten) que la medicina ordinaria de las facultades de la época simplemente desahuciaba.
El gran silogismo final (Ciencia vs. Científico): El último párrafo es un monumento a la lógica argumental. Nenters formula la pregunta jurídica y epistemológica definitiva: «was thut es zur Haupt-Sache?» (¿en qué afecta esto al asunto principal?). El autor arrincona a los detractores demostrando la falacia ad hominem de sus libelos: aun si se probara que Paracelso era un alcohólico desahuciado (Trunckenbold) o un practicante de la magia oscura (Zauberer), esos vicios individuales jamás invalidarán las leyes físicas de la materia ni el valor de la disciplina química en sí misma. Termina exigiendo una separación nítida de esferas: los errores que cometió como mago (Magus) no guardan ninguna relación con sus méritos e hitos de laboratorio como alquimista (Alchemisten).
| Georg Philipp Nenters 188 | Pág. 188 – Georg Philipp Nenters |
| zugerechnet werden. Es kan bißweilen der beste Künstler ein liederlich Leben führen, was gehet aber dieses die Kunst an? Kein vernünfftiger Mensch wird es einer löblichen Kunst beymessen, was ein liederlicher Künstler thut. Was den Penotvm betrifft, so mag es wohl seyn, daß er diese Wort auf seinem Todtbett geredet, und vor der Alchemie die Umstehenden gewarnet habe: Es ist aber die Frage, ob Penotvs jemahlen den Lapidem Philosophorum gehabt? Dann ob er gleich vielerley von der Alchemie geschrieben, so kan er nichts destoweniger dieses Geheimnüß nicht recht gewußt haben, welches ihn sonst von der Armuth wohl würde befreyet haben. Dieses ist gewiß, wann einer in Armuth gerathen will, so mache er sich nur ohne gnugsame Fundamenten hinter die Alchemie, und traue allerhand Processen, so hin und wieder in falschen Alchemisten zu finden, so wird er bald arm werden, sollte er auch noch so reich seyn, und wird mit Schaden, wie Graf Bernhard in seinem Buch klaget, klug werden. Daß Helmontivs von seiner Kranckheit durch des Bvtleri Lapidem nicht können curirt werden, gestehet er selber in dem Tractat Bvtler Oper. p. 555. es ist ihm nach dem bekannten Vers gangen: interdum docta plus valet arte malum. Hergegen hat er bey seiner Frauen und Magd die gewünschte Würckung gethan; dann da seine Frau nur einen einigen Tropffen Baum-öhl, | … imputar ni atribuir. Bien puede ocurrir a veces que el mejor de los artistas lleve una vida disoluta (liederlich Leben); ¿pero en qué afecta esto al arte en sí? Ningún hombre sensato habrá de reprocharle a una ciencia encomiable lo que haga un artista disoluto. En lo que concierne a Penotus, bien puede ser cierto que pronunciara aquellas palabras en su lecho de muerte y que advirtiera a los presentes contra la Alquimia. Cabe preguntarse, no obstante: ¿poseyó alguna vez Penotus la Piedra Filosofal (Lapidem Philosophorum)? Pues aunque escribió muchísimo sobre Alquimia, pudo muy bien ignorar este secreto, el cual, de haberlo conocido, lo habría librado con toda certeza de la pobreza. Lo que sí es indudable es que, si alguien desea caer en la ruina, no tiene más que entregarse a la Alquimia sin poseer unos fundamentos suficientes (gnugsame Fundamenten), confiando ciegamente en toda clase de recetas que se encuentran de aquí para allá en manos de falsos alquimistas; de este modo se volverá pobre muy pronto, por más rico que fuera antes, y aprenderá a base de golpes y con gran daño, tal como el Conde Bernardo lamenta en su libro. Que Helmontius no pudiera ser curado de su enfermedad mediante la piedra de Butler, es algo que él mismo confiesa en su tratado Butler Oper. p. 555; le ocurrió según el conocido verso: interdum docta plus valet arte malum (a veces el mal es más fuerte que el arte de los sabios). En cambio, dicho remedio ejerció el efecto deseado en su esposa y en su criada; pues bastó con que su esposa tomara una sola gota de aceite de madera… |
Axioma de la Ilustración (Ciencia vs. Científico): El autor arranca cerrando el poderoso argumento que inició en la página anterior. Utiliza el adjetivo antiguo liederlich (disoluto, descuidado, vicioso) para zanjar de forma definitiva la polémica sobre la moralidad de los investigadores. Nenters establece un principio ético y epistemológico fundamental para la ciencia moderna: el valor de una ley de la naturaleza es completamente independiente de las flaquezas morales de quien la descubre; un genio de laboratorio puede tener una vida privada caótica, pero eso no altera la validez objetiva de sus compuestos químicos.
La refutación a la advertencia de Penotus: Los detractores usaban el amargo arrepentimiento de Bernard Georges Penot en el hospital (visto en la pág. 170) como la prueba definitiva de que la Alquimia era un fraude. Nenters aplica una lógica aplastante para darle la vuelta al argumento: si Penotus murió en la miseria absoluta advirtiendo contra la disciplina, no fue porque la Alquimia fuera falsa, sino porque él jamás llegó a descubrir el secreto de la Piedra Filosofal (nicht recht gewußt haben). Su fracaso económico individual solo demuestra su propia limitación operativa, no la inexistencia de la ciencia.
La advertencia contra el laborante sin fundamentos: El segundo párrafo contiene un sabio consejo metodológico y financiero. El autor coincide con los críticos en que el laboratorio destruye económicamente a los incautos, pero aclara el porqué: el peligro no radica en la verdadera Alquimia, sino en los sopladores de carbón aficionados que operan «sin poseer unos fundamentos suficientes» (ohne gnugsame Fundamenten) y que arriesgan su dinero siguiendo recetas falsas recopiladas por charlatanes callejeros. Para validar esto, cita las memorias del Conde Bernardo Trevisano (mencionado en la pág. 161), quien relató con crudeza los enormes daños financieros que sufrió en su juventud por confiar en recetas sin rigor empírico antes de convertirse en un verdadero maestro.
El historial clínico de Van Helmont y el enigma de Butler: Nenters responde punto por punto a la burla de los oponentes (pág. 170), quienes ironizaban sobre cómo el gran Joan Baptista van Helmont no había podido curar sus dolencias ni las de las mujeres de su hogar con sus remedios secretos. El autor acude directamente a la fuente bibliográfica del propio Van Helmont (Oper. p. 555) para demostrar que la realidad médica fue muy diferente:
El fracaso individual: Van Helmont admitió con humildad que su enfermedad no cedió ante la piedra medicinal del noble irlandés Butler, recurriendo al aforismo latino del poeta Ovidio (interdum docta…) para explicar que hay patologías crónicas o terminales donde el daño orgánico es simplemente más fuerte que toda la ciencia del médico.
El éxito familiar: Nenters desmiente rotundamente la calumnia de los críticos demostrando que el remedio de Butler sí funcionó de forma espectacular en la esposa y la criada de Van Helmont, salvándolas de sus severos padecimientos con dosis diminutas (una sola gota, einen einigen Tropffen). Esto servía a los iatroquímicos para demostrar el poder extraordinario de la farmacología mineral concentrada frente a los ineficaces jarabes tradicionales.
| Bericht von der Alchemie. 189 | Informe sobre la Alquimia (Pág. 189) |
| öhl, darinn Bvtler seinen Stein eingetunckt, an den schmerzhafften Arm geschmieret, hat sie ihn alsbald wieder bewegen können, und die vorige Krafft wieder bekommen: als sie hernach auch mit etlichen Tropffen ihre geschwollene Bein schmierte, ist in einer Viertelstund alle Geschwulst verschwunden, welches auch bey der Magd geschehen. Hätte aber Helmontivs das Oehl eingenommen, weil sein Schmerzen von einem innerlichen Gifft herkommen, so würde er ebenfalls befreyet worden seyn. Sonsten haben wir diesem Helmontio in der Medicin gar viel zu dancken, dann nach dem Paracelso keiner gewesen, welcher die Chemie in bessern Stand gesetzt, und den alten Sauerteig aus der Medicin ausfegen helffen, als eben dieser Helmontivs. Was endlich die heutigen Alchemisten betrifft, will ich gern zugeben, daß unter hundert und mehrern nicht einer ist, der die Alchemie recht verstehet, auch mancher grosses Prahlen von sich macht, der nicht einmal capabel wäre einen Kohlen-Jungen in einem Chemischen Laboratorio abzugeben: ich will auch zugeben, daß viele ihre Thorheit theuer gnug und mit guten Ducaten bezahlen müssen; aber was folget dann hieraus? solten deßwegen keine wahre und rechtschaffene Alchemisten gefunden werden? Es kommt eben so heraus, als wann ich argumentiren wollte, es gibt heutigs Tags viele Betrieger, E. gibt es keine ehrliche Leute. Ich will auch | … aceite en el cual Butler había sumergido su piedra, y lo aplicara sobre su brazo dolorido, para que al instante pudiera volver a moverlo y recuperara su fuerza anterior. Del mismo modo, cuando posteriormente ungió con unas pocas gotas su pierna hinchada, toda la inflamación desapareció en un cuarto de hora, ocurriendo exactamente lo mismo en el caso de la criada. Si [Van] Helmont hubiera ingerido dicho aceite, dado que su dolor procedía de un veneno interno (innerlichen Gifft), se habría visto igualmente liberado de él. Por lo demás, la Medicina le debe muchísimo a este Helmontius, pues después de Paracelso no ha habido nadie que haya colocado a la Química en una mejor posición y que haya ayudado tanto a barrer la vieja levadura (alten Sauerteig) de la medicina como precisamente este Helmontius. En lo que concierne finalmente a los alquimistas actuales, habré de conceder de buen grado que entre cien o más de ellos no hay ni uno solo que comprenda correctamente la Alquimia; y que muchos hacen una gran fanfarronería de sí mismos sin ser capaces siquiera de servir como ayudantes para el carbón (Kohlen-Jungen) en un laboratorio químico. También admitiré que muchos deben pagar su insensatez bastante caro y con buenos ducados; pero ¿qué se deduce de todo esto? ¿Acaso por esa razón dejan de existir alquimistas verdaderos y rectos? Esto equivaldría a argumentar que, dado que hoy en día existen muchos estafadores, por lo tanto no existen personas honestas. También habré de… |
El milagro clínico del cuarto de hora (Viertelstund): Nenters concluye la defensa médica de Jan Baptist van Helmont aportando detalles operativos fascinantes sobre el remedio de Butler. La rapidez del efecto —hacer desaparecer un edema severo o inflamación en quince minutos (Viertelstund) con solo frotar unas gotas de aceite cargado con la piedra mineral— era el argumento definitivo de los iatroquímicos. Demostraba que la medicina química no actuaba de forma lenta y masiva como las plantas galénicas, sino de manera inmediata y casi matemática al entrar en contacto con los fluidos corporales.
«Barrer la vieja levadura» (alten Sauerteig ausfegen): El autor utiliza una poderosa metáfora bíblica y culinaria de la época barroca germánica (alten Sauerteig) para definir la transición hacia la ciencia moderna. La «vieja levadura» representa el compendio de dogmas universitarios obsoletos, las rigideces escolásticas y las teorías de los humores de Galeno y Avicena que habían corrompido la práctica médica durante más de un milenio. Consagra a Van Helmont, junto a Paracelso, como los dos grandes reformadores que limpiaron los laboratorios y las aulas para dar paso a la bioquímica empírica.
El «Ayudante del Carbón» (Kohlen-Jungen): El texto introduce una expresión tipográfica y técnica muy vívida del laboratorio dieciochesco: el Kohlen-Junge (el muchacho del carbón). En los talleres de química y alquimia, este era el eslabón más bajo del oficio: un aprendiz o criado cuyo único trabajo consistía en acarrear sacos, limpiar el hollín y alimentar los hornos de combustión lenta para mantener las temperaturas estables. Nenters ridiculiza a los estafadores ambulantes afirmando que ni siquiera tienen la capacidad técnica o la resistencia física necesarias para cumplir con esa tarea básica de limpieza.
La falacia de generalización de los charlatanes: El último párrafo es una pieza de lógica impecable que desarma los ataques sociológicos de los escépticos (vistos en la pág. 171). El autor no esconde la realidad: acepta que el mundo está lleno de embaucadores que arruinan a nobles despojándolos de sus «buenos ducados» (guten Ducaten). Sin embargo, demuestra que condenar a la Alquimia por culpa de los estafadores es un error lógico de bulto. Utiliza un silogismo universal de la Ilustración: la existencia de ladrones en una sociedad jamás anula la existencia de ciudadanos honrados (ehrliche Leute); por lo tanto, la proliferación de falsos sopladores de vidrio no invalida las leyes químicas descubiertas por los verdaderos sabios de la disciplina.
| Georg Philipp Nenters 190 | Pág. 190 – Georg Philipp Nenters |
| auch gern gestehen, daß viele besser thäten, sie liessen ihr Arbeiten bleiben, und wendeten ihre Zeit auf Sachen, welche sie besser verstehen; darum ist ja denenjenigen, welche rechte Alchemisten seyn, nicht verbotten, ihrem nothleidenden Neben-Menschen zum Besten zu arbeiten. Ich will auch noch über dieses zugeben, daß die Poetische Fabel von dem Sphinge sich auf einige Alchemisten appliciren lasse, daß aber die rechte Alchemie eine dergleichen verführische und betriegerische Sache seye, wird kein vernünfftiger Mensch statuiren. Daß die Alchemistischen Bücher dunckele Redens-Arten führen, und von denenjenigen, welche sich in der Alchemie nicht wohl geübt, nicht können verstanden werden, sondern ihnen als Räzel und Fabeln vorkommen, will ich nicht läugnen; was aber verständige Alchemisten seyn, lesen sie ohne grosse Mühe. Zu dem hat es seine gewisse und erhebliche Ursachen, warum sie sich dunckeler Wörter und Zeichen bedienen, davon bey dem Hoghelande kan nachgelesen werden. Die Oefen und Instrumenta betreffend, müssen in der Chemie nothwendig unterschiedene Sorten seyn, welche ein jeder nach seiner Bequemlichkeit einrichtet: sehe also nicht, was hieran zu tadlen seye. Daß sie bey ihrer Arbeit serieux sind, ist recht, und die Beschaffenheit der Sache erfordert es: daß sie fleißig beten, und GOTT um Beystand in diesem grossen Geheimnüß anruffen, auch wann sie es erlanget, ihm her | … también habré de confesar de buen grado que muchos harían mejor en abandonar sus trabajos y dedicar su tiempo a asuntos que comprendan mejor; sin embargo, no por ello se les prohíbe a quienes son verdaderos alquimistas trabajar para el mayor beneficio de sus semejantes necesitados. También habré de conceder, además de esto, que la fábula poética de la Esfinge puede aplicarse a algunos alquimistas; pero ningún hombre sensato afirmará que la verdadera Alquimia sea en sí misma un asunto tan seductor y engañoso. Que los libros alquímicos empleen giros lingüísticos oscuros (dunckele Redens-Arten) y que no puedan ser comprendidos por aquellos que no se han ejercitado bien en la Alquimia —pareciéndoles meros acertijos y fábulas—, es algo que no habré de negar; sin embargo, quienes son alquimistas inteligentes los leen sin gran dificultad. Además, existen razones muy firmes e importantes por las cuales ellos se sirven de palabras y signos oscuros, algo sobre lo cual se puede leer detalladamente en la obra de Hoghelande. En lo tocante a los Hornos e Instrumentos, estos deben ser necesariamente de diferentes clases en la Química, y cada cual los dispone según su propia conveniencia: por lo tanto, no veo qué se deba censurar en esto. Que se muestren solemnes (serieux) durante su trabajo es lo correcto, y la naturaleza misma de la materia lo exige; el que recen con diligencia y clamen a Dios por su auxilio en este gran misterio, así como cuando lo alcanzan, [para agradecerle] de todo cor-… |
La Esfinge y la seducción del Crisol: Nenters responde a la alegoría mitológica planteada por los detractores en la página 172. Concede que el mito de la Esfinge (que atrae con rostro hermoso para luego devorar al viajero) describe a la perfección el trágico destino de los falsos laborantes que se dejan cegar por la codicia del oro fácil. Sin embargo, traza una línea divisoria tajante: el peligro radica en la ambición del experimentador imprudente, no en la verdadera Alquimia, cuyo fin último sigue siendo la filantropía médica y el «beneficio de sus semejantes» (Neben-Menschen zum Besten).
La defensa del Lenguaje Críptico (Decknamen): El autor aborda de manera abierta el gran reproche de la Ilustración: el oscurantismo de los textos herméticos. Nenters aclara que el lenguaje cifrado no busca confundir por capricho, sino actuar como un filtro de seguridad. Los alquimistas inteligentes (verständige Alchemisten) leen estas alegorías con fluidez porque dominan el código. Para profundizar en los motivos de este blindaje intelectual, remite al lector al tratado De Alchemiae Difficultatibus del médico zelandés Theobald von Hoghelande (mencionado en la pág. 162), quien explicaba que el secreto se ocultaba bajo metáforas y signos para evitar que un conocimiento tan poderoso cayera en manos de gobernantes tiranos o charlatanes codiciosos.
La racionalización del Instrumental Químico: Frente a las burlas de los críticos, quienes veían en la compleja variedad de los hornos (como el Athanor) un mero espectáculo para asombrar a los ignorantes, Nenters aporta una respuesta estrictamente técnica. Explica que la diversidad de los vasos de vidrio, retortas y hornos responde a una necesidad puramente operativa de la química experimental, donde cada proceso (calcinación, sublimación, destilación o fermentación) exige un control térmico y un diseño de ingeniería adaptado a la «conveniencia» (Bequemlichkeit) del operador.
El Laboratorio como Espacio Sagrado (Ora et Labora): Al final de la página, el autor consolida la unión barroca entre ciencia, ética y religión. Defiende que los químicos adopten una actitud solemne (serieux) y se entreguen a la oración constante (fleissig beten). En el siglo XVIII, el laboratorio iatroquímico no era un espacio puramente laico; descubrir las leyes secretas de la materia orgánica se consideraba un don divino, por lo que el científico debía purificar su espíritu mediante el rezo para que Dios le concediera el «auxilio en este gran misterio» (GOTT um Beystand en diesem grossen Geheimnüß anruffen).
| Bericht von der Alchemie. 191 | Informe sobre la Alquimia (Pág. 191) |
| hertzlich davor dancken, ist billich, und gar nicht zu verwerffen. Ob sie gar zu sehr auf die Constellationes sehen, zweiffle ich gar sehr, zum wenigsten findet sich nichts davon in ihren Schrifften, es müste dann in dem Paracelso seyn, welcher sonderbare Constellationes zu seinen Sigillis verlanget hat. Daß die Alchemisten aus lauterem Geitz arbeiten, ist falsch, und beweisen ihre Bücher eingantz anders, sie reden ja von nichts als Liebe, welche man dem nothleidenden Menschen beweisen, und wie man Allmoßen den Armen davon austheilen solle. Sie sagen ja klar, daß, wann einer nicht GOTTES Ehre und des Nächsten Wohlfahrt, sondern nur seinen Geitz zu sättigen suche, werde er nimmermehr dieses grossen Schatzes theilhafftig werden. Warum aber sie nicht viel Wesens von ihrer Wissenschafft machen, und in Curirung der desperaten Kranckheiten sich hervor thun, ist die einige Ursach, weil sie, so bald man die geringste Muthmassung von ihrer Wissenschafft haben würde, gar wenig sicher seyn würden, wie man davon Exempel gnug hat. Daß man aber endlich aus der gantzen Sache eine lautere Betriegerey machen will, kommt gar hart heraus; dann ob es schon gewiß ist, daß es zu allen Zeiten grosse Betrieger gegeben, welche unter dem Deckmantel der Alchemie viele grosse Herren und andere reiche Leute hinter das Licht geführet, und deßwegen ihren gebührenden | … corazón darle gracias por ello, es algo de lo más justo y que en absoluto se debe rechazar. El que se fijen demasiado en las Constelaciones, es algo de lo que dudo profundamente; al menos no se encuentra nada de eso en sus escritos, a menos que se trate de Paracelso, quien sí exigía constelaciones singulares para la confección de sus Sigillis (sellos mágicos). Que los alquimistas trabajen por pura codicia (lauterem Geitz), es una falsedad, y sus libros demuestran justamente lo contrario; pues no hablan de otra cosa sino de amor, el cual se debe manifestar hacia los semejantes necesitados, y de cómo se deben repartir limosnas a los pobres a partir de ello. Sostienen con absoluta claridad que, si alguien no busca la gloria de Dios y el bienestar del prójimo, sino únicamente saciar su propia codicia, jamás llegará a ser partícipe de este gran tesoro. Por otra parte, la única razón por la cual no hacen gran alarde de su ciencia ni se destacan públicamente en la curación de enfermedades desesperadas, es porque, tan pronto como se tuviera la más mínima sospecha (Muthmassung) de su conocimiento, estarían muy poco seguros de sus propias vidas, algo de lo cual ya se dispone de ejemplos más que suficientes. Y el hecho de que se pretenda, finalmente, convertir todo este asunto en un burdo fraude, resulta una conclusión sumamente dura; pues aunque es bien cierto que en todos los tiempos han existido grandes estafadores que, bajo el manto (Deckmantel) de la Alquimia, han engañado (hinter das Licht geführet) a muchos grandes señores y a otras personas ricas, recibiendo por ello su merecido… |
La desmitificación de la Astrología Alquímica: Frente a las acusaciones de los escépticos (visto en la pág. 173), quienes sostenían que los alquimistas dependían de supersticiones astrológicas para sus recetas, Nenters matiza con gran lucidez. Aclara que la inmensa mayoría de los tratados operativos de laboratorio se centran en la manipulación física y el control del fuego, y que la búsqueda de alineaciones planetarias específicas era una peculiaridad casi exclusiva de Paracelso para la fundición y grabado de sus famosos Sigillis (amuletos metálicos y sellos talismánicos utilizados en la medicina empírica renacentista).
La Alquimia como Vía Espiritual Antiavaricia: El segundo párrafo destruye el prejuicio de que la disciplina nacía de la codicia del oro fácil (Geitz). El autor recuerda que la literatura hermética auténtica exigía una estricta pureza moral del operario. La Gran Obra se concebía como un don divino indivisible de la filantropía cristiana y la caridad (Almo’sen den Armen). El laboratorio castigaba metafísicamente al egoísta: los tratados advertían que el crisol jamás revelaría el secreto a quien buscara la riqueza personal, sino únicamente a quien deseara de corazón «el bienestar del prójimo» y «la gloria de Dios».
El anonimato como estrategia de supervivencia: Nenters desvela un enigma sociológico crucial: si los alquimistas tenían la Medicina Universal, ¿por qué no montaban hospitales públicos para curar a todo el mundo a la luz del día? La respuesta era una cruda cuestión de seguridad personal. En los siglos XVII y XVIII, cualquier médico del que se sospechara que poseía el secreto de la transmutación o el elixir de la vida corría el riesgo inminente de ser secuestrado, encarcelado o torturado por príncipes, reyes o ejércitos ávidos de financiar sus guerras con oro infinito. El silencio clínico y el ocultamiento eran vitales para «salvar sus propias vidas» (gar wenig sicher seyn würden).
El «Manto» de la Alquimia (Deckmantel): El autor utiliza una vibrante expresión de la época barroca germánica (unter dem Deckmantel) combinada con el modismo hinter das Licht geführet (llevar detrás de la luz, eufemismo para referirse a engañar, timar o embaucar a alguien a traición). Nenters no niega la historia penal de los fraudes en los palacios; acepta que los charlatanes usaban la respetable fachada de la ciencia iatroquímica como una capa de camuflaje para saquear las arcas de los nobles codiciosos, pero insiste en que el abuso del manto no demerita la santidad de la ciencia que hay debajo.
| Georg Philipp Nenters 192 | Pág. 192 – Georg Philipp Nenters |
| bührenden Lohn am Galgen bekommen, so hat man doch dieses der rechten Alchemie und ehrlichen Adeptis nicht beyzumessen. Die Kauffmannschafft ist eine so herrliche Sache, daß kein Staat ohne sie bestehen kan, was können aber ehrliche Kauffleuhte davor, wann andere durch allerley Practiquen die Leute zu betriegen suchen? Käme es nicht unvernünfftig heraus, wann man von Betriegern auf ehrliche Leute argumentiren wollte? Eben so ist es auch mit der Alchemie beschaffen, ehrliche Alchemisten können nichts vor Betrieger. Damit ich aber mit den Antworten auf die Einwürffe mich nicht länger aufhalte, so will ich im folgendem Capitel mit unterschiedenen Historien beweisen, daß man an vielen Orten mit dem Lapide Philosophorum wahrhafftig, ohne allen Betrug, Bley, Quecksilber und andere Metallen in das beste Gold verwandelt habe. Ehe ich aber diese Historien anziehe, muß ich noch dieses melden, daß viele sich einbilden, es seye ohnmöglich, auch wider die Vernunfft, eine Speciem in die andere wahrhafftig zu verwandeln, also daß sie aufhöre die vorige Species zu seyn: aber wer nur ein wenig in der Chemie erfahren ist, wird gar leicht sehen, daß diese Objection nicht gar zu starck ist, dann wie viel Sachen werden in Chemicis gemacht, welche nicht mehr können reducirt werden. Darnach muß man bedencken, daß obgleich ein jedes Metall in seiner Art seine Vollkommenheit hat, nichts destoweniger wann man dieselbe | … merecido salario en la horca (Galgen), no por ello se le debe atribuir esto a la verdadera Alquimia ni a los honestos Adeptos. El comercio (Kauffmannschafft) es una actividad tan magnífica que ningún Estado puede subsistir sin ella; pero ¿qué culpa tienen los comerciantes honestos de que otros busquen engañar a la gente mediante todo tipo de artimañas? ¿Acaso no resultaría irracional pretender juzgar a las personas honestas a partir del comportamiento de los estafadores? Exactamente del mismo modo ocurre con la Alquimia: los alquimistas honestos nada pueden hacer contra los estafadores. Mas para no demorarme por más tiempo con las respuestas a las objeciones, habré de demostrar en el siguiente capítulo, mediante diferentes relatos históricos, que en muchos lugares se ha transformado verdaderamente, sin fraude alguno y por medio de la Piedra Filosofal (Lapide Philosophorum), el plomo, el mercurio y otros metales en el oro más puro. Antes de citar estas historias, debo mencionar, no obstante, que muchos se figuran que es imposible, e incluso contrario a la razón, transmutar una especie (Speciem) en otra de verdad, de modo que deje de ser su especie anterior; pero cualquiera que tenga un mínimo de experiencia en la Química verá con gran facilidad que esta objeción no es en absoluto sólida. Pues ¡cuántas cosas se elaboran en los procesos químicos que ya no pueden volver a ser reducidas a su estado original! Después de esto, se debe reflexionar en que, si bien cada metal posee su propia perfección dentro de su especie, de igual manera, cuando uno… |
La analogía con el libre comercio: Nenters despliega un argumento sociológico de gran calado para la mentalidad burguesa del siglo XVIII. Compara la Alquimia con el comercio (Kauffmannschafft), pilar económico de la Europa de la época. Sostiene que nadie en su sano juicio aboliría el comercio o encarcelaría a los mercaderes legítimos porque existan contrabandistas o falsificadores; por lo tanto, resulta una falacia irracional (unvernünfftig) meter en el mismo saco de la horca (Galgen) a los charlatanes cortesanos y a los honestos Adeptos (ehrlichen Adeptis) que investigan en silencio la farmacia mineral.
El debate de la inmutabilidad de las especies: El fragmento aborda el gran dogma de la física aristotélica que dominaba las universidades: la fijeza de las sustancias. Los científicos tradicionales afirmaban que era metafísicamente imposible alterar la naturaleza esencial de un elemento para transformarlo en otra especie (una Speciem in die andere verwandeln). Nenters ataca este dogma apoyándose puramente en la química experimental de laboratorio.
La irreversibilidad de las reacciones químicas: Para demoler el criterio de la inmutabilidad aristotélica, el autor recurre a un hecho diario del laboratorio: las reacciones químicas irreversibles (welche nicht mehr können reducirt werden). Explica que la química ya es capaz de combinar sustancias para crear compuestos completamente nuevos que pierden sus propiedades previas y no pueden regresar a su estado original. Si el arte de los laboratorios ya puede alterar de forma permanente la estructura de ciertos cuerpos químicos, no hay ninguna barrera racional que impida que un proceso metalúrgico avanzado altere los componentes internos de un metal común hasta perfeccionarlo y transmutarlo.
| Bericht von der Alchemie. 193 | Informe sobre la Alquimia (Pág. 193) |
| dieselbe gegen einander hält, eines vollkommener seye als das andere. Ferner muß man betrachten, daß alle Metallen ihre Zeit haben müssen zu ihrer vollkommenen Zeitigung zu kommen, und daß man manchmal Metallen finde, welche gantz unzeitig sind, und deswegen zu nichts zu gebrauchen. Wann man nun die Vernunfft hier zu Rath ziehet, so wird man finden, daß nothwendiger weiß ein Principium seyn müsse, welches nach und nach die Metallen zu ihrer Zeitigung bringet, und machet, daß eines vollkommener ist als das andere. Dieses Principium muß dann nothwendiger weiß, entweder ein gantz Geistliches oder ein Cörperliches Wesen seyn: daß es ein purer Geist seye, wird niemand so bald statuiren, sondern man wird gestehen, daß es etwas Cörperliches ist. Sollte dann nun nicht möglich seyn, durch die Kunst dieses Principium zu extrahiren? man siehet ja, wie man durch die gemeine Chemie die Corpora aufschliesset, und ihre verborgenste Principia extrahirt, warum sollte dann auch nicht möglich seyn, das Principium, so die Metallen zu ihrer Perfection bringt, durch gewisse Handgriffe zu extrahiren? Gewißlich, wann ich die Sache recht überlege, so finde ich gar keine Unmöglichkeit. Ferner, weil dieses Principium nothwendiger weiß eine sehr durchdringende Krafft haben muß, warum sollte es in Kranckheiten des menschlichen | … si uno los compara entre sí, hallará que uno es más perfecto que el otro. Además, se debe considerar que todos los metales requieren su propio tiempo para alcanzar su plena maduración (Zeitigung), y que a veces se encuentran metales que están completamente inmaduros (unzeitig) y que por tal razón no sirven para nada. Si se consulta aquí a la razón, se hallará que necesariamente debe existir un principio (Principium) que de manera gradual conduzca a los metales hacia su maduración y que haga que uno sea más perfecto que otro. Este principio debe ser, por fuerza, un ser enteramente espiritual o bien una esencia corporal. Que sea un espíritu puro es algo que nadie sostendrá tan a la ligera, sino que se admitirá que se trata de algo corpóreo. ¿Acaso no debería ser posible, por medio del arte, extraer este principio? Se ve claramente cómo mediante la química común se abren los cuerpos y se extraen sus principios más ocultos; ¿por qué, entonces, no habría de ser posible extraer, mediante ciertos procedimientos técnicos (Handgriffe), aquel principio que dota a los metales de su perfección? Ciertamente, si examino el asunto de forma correcta, no hallo en ello imposibilidad alguna. Además, dado que este principio debe poseer por necesidad una fuerza sumamente penetrante, ¿por qué no habría de manifestar en las enfermedades del [cuerpo] huma-… |
La teoría de la Maduración de los Metales (Zeitigung): Nenters expone el pilar central de la geología y la alquimia barroca: la teoría de que los metales son organismos vivos que crecen y se desarrollan dentro de las vetas de las minas en el vientre de la Tierra. El plomo, el hierro o el mercurio no eran considerados elementos inmutables independientes (como dictaría la química moderna posterior), sino metales inmaduros o «abortos» de la naturaleza (ganz unzeitig) que simplemente no habían disfrutado del tiempo o del calor geotérmico necesario para madurar y transformarse de manera natural en el metal definitivo y perfecto: el oro.
La materialidad del Principio Activo: El autor plantea una disyuntiva filosófica muy inteligente para los académicos de 1733. Al buscar la causa que provoca que el metal madure, descarta que se debre a una fuerza mística, mágica o a un «espíritu puro» incorpóreo (purer Geist). Nenters argumenta que la fuerza de maduración es una esencia física y corpórea (etwas Cörperliches), lo que sitúa la investigación firmemente dentro del terreno de las ciencias naturales y de la física experimental, alejándola de la brujería.
El rol del laboratorio y los «Procedimientos Técnicos» (Handgriffe): El fragmento defiende la viabilidad de la Piedra Filosofal basándose en los éxitos diarios de la «química común» (gemeine Chemie). El autor argumenta que si un boticario o un químico ya es capaz de usar el fuego y los ácidos para «abrir los cuerpos» (Corpora aufschliesset) y aislar sus aceites esenciales, esferas o sales ocultas, resulta totalmente lógico y posible que un científico avanzado logre, mediante destilaciones repetidas y destrezas técnicas específicas de laboratorio (gewisse Handgriffe), aislar y concentrar ese principio corpóreo puro de la maduración para aplicarlo a voluntad.
| Georg Philipp Nenters 194 | Pág. 194 – Georg Philipp Nenters |
| menschlichen Leibs nicht große Würckungen thun, und mehr als alle andere? Wir sehen ja, was vor durchdringende Krafft die gemeine Remedia, so aus denen Metallen und andern Mineralibus gemacht werden, haben, absonderlich in morbis chronicis, warum sollte dann dieses, was allen Mineralien ihre Perfection gibt, nicht unvergleichlich durchdringender seyn, und mehrere Würckung thun als alle andere: ich sehe ja hier auch keine Unmöglichkeit, sondern finde es alles der gesunden Vernunfft gantz gemäß. Daß aber dieses Principium so universal sollte seyn, daß es alle Kranckheiten heilen solle, wird kein vernünfftiger Alchemist sagen, dann etliche Kranckheiten so beschaffen seyn, daß sie ihrer Natur oder Beschaffenheit nach, unmöglich können curiret werden. Das fünffte Capitel. Daß ein Lapis Philosophorum seye, wird mit unterschiedenen Historien bewiesen. Die Existentiam Lapidis Philosophorum durch unverwerffliche Historien zu beweisen, will ich den Anfang von unserm Straßburg machen. Um das Jahr 1603. war allhier ein Goldschmied, Nahmens Gustenhoffer, dieser wurde bey dem Kayser Rudolphi II. einem grossen Liebhaber der Alchemie, angegeben, als | … humano grandes efectos, e incluso mayores que cualquier otro? Vemos claramente la fuerza tan penetrante que poseen los remedios ordinarios (gemeine Remedia) elaborados a partir de los metales y otros minerales, especialmente en las enfermedades crónicas (morbis chronicis). ¿Por qué, entonces, este principio que dota a todos los minerales de su perfección no habría de ser incomparablemente más penetrante y ejercer un efecto superior a todos los demás? No alcanzo a ver aquí imposibilidad alguna, sino que lo hallo del todo conforme a la sana razón (gesunden Vernunfft). Ahora bien, ningún alquimista sensato afirmará que este principio sea tan universal como para curar absolutamente todas las enfermedades; puesto que la naturaleza o condición de algunas dolencias es tal que, por su propia constitución, resulta imposible que puedan ser sanadas. El Quinto Capítulo Donde se demuestra la existencia de un Lapis Philosophorum mediante diferentes relatos históricos Para demostrar la existencia (Existentiam) de la Piedra Filosofal (Lapidis Philosophorum) mediante historias irreprochables (unverwerffliche Historien), deseo comenzar por nuestra propia ciudad de Estrasburgo. Hacia el año 1603 vivía aquí un orfebre llamado Gustenhoffer; este fue denunciado ante el Emperador Rodolfo II, quien era un gran apasionado de la Alquimia, como… |
La potencia clínica de los minerales (morbis chronicis): Nenters recurre a una evidencia empírica de la iatroquímica barroca para convencer a los escépticos. Argumenta que si los médicos cotidianos ya observan efectos rotundos y fulminantes al emplear compuestos metálicos comunes (como las sales de antimonio o mercurio) para combatir dolencias crónicas rebeldes que las plantas galénicas no logran mitigar, es lógico deducir que la esencia purificada de la perfección mineral (la Piedra Filosofal en su faceta de elixir) actúe con una potencia infinitamente superior y regeneradora en el organismo humano.
La sensatez frente a la Panacea Absoluta: El autor vuelve a demostrar el realismo médico que caracteriza su defensa. Aclara que los «alquimistas sensatos» (vernünfftiger Alchemist) jamás han pretendido vender la Piedra Filosofal como un remedio mágico que anule la muerte. Reconoce de forma explícita que existen daños orgánicos estructurales, desgastes por senectud avanzadísima o patologías terminales cuya constitución natural hace que sean clínicamente incurables (unmöglich können curirt werden), desmarcándose así de las promesas deshonestas de los charlatanes ambulantes.
La transición hacia la historia documental: Al abrir el Quinto Capítulo, Nenters ancla su discurso en la veracidad testimonial. Utiliza la expresión legal e historiográfica de la Ilustración alemana unverwerffliche Historien (historias irrefutables, legítimas o no rechazables por un tribunal o academia) para advertir que los casos que va a citar no pertenecen a fábulas mitológicas, sino a crónicas notariales y actas de Estado registradas formalmente.
El emperador Rodolfo II y el misterio de Gustenhoffer: El capítulo arranca con una crónica que el autor conoce de primera mano por pertenecer a la tradición oral y archivística de su propia ciudad, Estrasburgo (unferm Straßburg). Narra los eventos del año 1603 que involucraron a Philipp Jakob Güstenhöfer (aquí escrito Gustenhoffer), un platero u orfebre local que declaró haber recibido un misterioso polvo de proyección de manos de un viajero extranjero. La noticia llegó rápidamente a Praga, sede de la corte del emperador Rodolfo II de Habsburgo (1552–1612). Rodolfo II fue el mayor mecenas de las artes ocultas de la historia europea; transformó su castillo de Praga (Hradčany) en el epicentro mundial de la Alquimia, la astronomía y el hermetismo, acogiendo a sabios de la talla de Johannes Kepler, Tycho Brahe o John Dee.
| Bericht von der Alchemie. 195 | Informe sobre la Alquimia (Pág. 195) |
| als hätte er den Lapidem Philosophorum. Der Kayser verlangte von hiesigem Magistrat diesen Goldschmied. Der Magistrat liesse alsbald diesen Burger, damit er nicht echapiren möchte, in einen Thurn setzen, dessen Hüter Benß hiesse; und nachdem man die Sache überleget, liesse man ihm durch drey ansehnliche Deputirte des Raths, nemlich Herrn D. Hartlieb, Syndicum, Herrn Junth, Stadtschreibern, und Herrn Collessel, Rathsherrn, anzeigen, daß er müste zum Kayser reisen. Welche dann hernach Gustenhoffer auf den andern Tag zu sich geladen, und gebeten, ihm Tiegel, Blaßbalg, Kohlen und Bley zu bringen. Nachdem er nun das Bley in denen Tiegeln fliessen lassen, hat er jedweden von ihnen ein wenig Pulver in ein Papier gegeben, und heissen in die Tiegel werffen. Nachdem dieses geschehen, ist eines jedweden bleyene Kugel in das feinste Gold verwandelt worden. Diese Historie hat Herr Glaser, Secretarius der Herren Funffzehener, und des Herrn Colleffels Successor in der Ehe, nachmahls aber des Königs von Schweden Commissarius im Elsaß, und endlich unsers Allerchristlichsten Königs Dolmetscher bey dem Münsterischen Frieden, Herrn D. Heilman, Anno 1647. da er sich zu Pariß aufgehalten, erzehlet, und die aus Bley in Gold verwandelte Kugeln gezeiget. Jedoch hat besagter Gustenhoffer | … como si poseyera la Piedra Filosofal (Lapidem Philosophorum). El Emperador solicitó al magistrado local a este orfebre. El magistrado, para evitar que este ciudadano pudiera escapar (echapiren), ordenó inmediatamente recluirlo en una torre cuyo guardián se llamaba Benz; y tras deliberar sobre el asunto, se envió a tres respetables diputados del Consejo —a saber: al Señor Doctor Hartlieb, síndico; al Señor Junth, secretario municipal; y al Señor Collessel, concejal— para comunicarle que debía viajar ante el Emperador. Estos citaron a Gustenhoffer al día siguiente y le pidieron que trajera consigo un crisol, un fuelle, carbón y plomo. Una vez que este hubo derretido el plomo en los crisoles, entregó a cada uno de ellos un poco de polvo envuelto en papel y les ordenó arrojarlo al crisol. Una vez hecho esto, cada una de las balas de plomo se transformó en el oro más puro. Esta historia fue relatada posteriormente en París, en el año 1647, por el Señor Glaser, secretario de la Magistratura de los Quince y sucesor en el matrimonio del Señor Collessel, y también por el Señor Doctor Heilman, comisario del Rey de Suecia en Alsacia y finalmente intérprete de nuestro Rey Cristianísimo durante la Paz de Münster (Tratado de Westfalia), habiendo mostrado las balas que habían sido transformadas de plomo en oro. No obstante, el mencionado Gustenhoffer… |
El arresto preventivo del Orfebre: El relato ilustra a la perfección el peligro político que corría cualquier persona de la que se sospechara que poseía el secreto de la transmutación (visto en la pág. 191). El Ayuntamiento o magistrado de Estrasburgo actuó de inmediato encarcelándolo en una torre para evitar que escapara (echapiren, galicismo muy común en la época derivado del francés échapper). Los gobernantes locales temían represalias militares o diplomáticas por parte del Sacro Imperio si el artesano desaparecía antes de ser entregado.
La transmutación controlada por el Ayuntamiento: El núcleo del relato es un acto notarial de laboratorio. Para blindar la veracidad de la historia, Nenters aporta los nombres y cargos exactos de los tres altos funcionarios municipales de Estrasburgo que custodiaron el experimento: el doctor Hartlieb (síndico o asesor jurídico), el señor Junth (escribano mayor) y el concejal Collessel. Siguiendo un estricto protocolo de seguridad para evitar los clásicos fraudes con varillas huecas (vistos en la pág. 175), los propios comisarios aportaron los utensilios y fueron ellos mismos quienes arrojaron el polvo de proyección secreto sobre el plomo fundido, presenciando cómo se transformaba instantáneamente en oro de alta ley.
El puente documental hacia la Paz de Westfalia: El texto eleva de forma extraordinaria el peso de sus fuentes de información al conectar las pruebas físicas del experimento con los diplomáticos de la Paz de Münster (1648), el histórico tratado que puso fin a la sangrienta Guerra de los Treinta Años y configuró el nuevo mapa de Europa. El doctor Heilman, que sirvió como alto intérprete de la delegación de Francia (cuyo monarca era tradicionalmente llamado el Rey Cristianísimo), custodiaba y mostraba en los salones de París en 1647 las balas de oro originales resultantes del milagro de Estrasburgo como testimonios políticos irrefutables.
| Georg Philipp Nenters 196 | Pág. 196 – Georg Philipp Nenters |
| hoffer gestanden, daß er den Lapidem Philosophorum nicht machen könne, sondern habe ihn von einem Mönchen, welchen er bey schlimmen Wetter beherbergt, verehrt bekommen. Wie davon in Theatro Chemico Vol. VI. in der Praefation zu lesen. Was nun diese Historie betrifft, glaube ich, daß solche gnug wäre, zu beweisen, daß wahrhafftig durch den Lapidem Philosophorum die Metallen in Gold können verwandelt werden; aber die Sache noch mehr zu beweisen, will ich mehrere Exempel anführen. D. Dienheim, Professor zu Freyburg im Breißgau, berichtet in seinem Buch de Lapidis Philosophici Veritate, von Sidonio Scoto, welcher sein Reißgefährte aus Italien gewesen, daß, nachdem er lang mit ihm disputiret, ob es möglich seye, Sidonivs Scotvs Anno 1603. zu Basel in dem Hause Herrn D. Zwingeri, des berühmten Medici, Bley in Gold verwandelt habe, und versichert dabey, daß er würcklich noch ein Stück von demselben Gold zu ewiger Gedächtnüß aufgehoben. Es versichert auch D. Thölden, daß Anno 1604. besagter Sidonivs Scotvs unter dem Schutz des Magistrats zu Cöllen viele Experimenta gemacht habe, die Wahrheit dieser Transmutation zu zeigen. Es ist auch gnugsam bekannt die Historie Cornelii Martini antverpiensis, welcher, als er mit vielen Argumentis beweisen sollen, daß kein Lapis Philosophorum seye, gar artig von einem | … [Gusten]hoffer confesó que él mismo no sabía fabricar la Piedra Filosofal (Lapidem Philosophorum), sino que le había sido obsequiada por un monje (Mönchen) al que había dado cobijo durante un día de terrible mal tiempo. Al respecto se puede leer más en el Theatro Chemico Vol. VI, en el prefacio (Praefation). En lo que concierne a esta historia, considero que sería más que suficiente para demostrar que los metales verdaderamente pueden ser transformados en oro por medio de la Piedra Filosofal; pero para probar este asunto de forma aún más contundente, habré de citar varios ejemplos más. El Doctor Dienheim, profesor en Friburgo de Brisgovia, relata en su libro de Lapidis Philosophici Veritate sobre Sidonio Escoto (Sidonio Scoto), quien fuera su compañero de viaje desde Italia, que tras haber debatido largamente con él sobre si esto era posible, dicho Sidonio Escoto transformó plomo en oro en el año 1603, en Basilea, en la casa del Doctor Zwingeri, el célebre médico (Medici); y asegura además que él mismo conserva todavía un trozo de aquel oro como recuerdo imperecedero. Asimismo, el Doctor Thölden asegura que en el año 1604, el mencionado Sidonio Escoto realizó numerosos experimentos bajo la protección de la Magistratura de Colonia, demostrando la verdad de esta transmutación. Es también de sobra conocida la historia de Cornelius Martini de Amberes, quien, debiendo demostrar mediante numerosos argumentos que la Piedra Filosofal era una farsa, fue de forma muy ingeniosa por un… |
El arquetipo del «Monje Extranjero»: Gustenhoffer confesó ante las autoridades que no era un Adeptus o maestro, sino un simple depositario. El relato del monje anónimo que regala polvo de proyección a cambio de hospitalidad durante una tormenta (schlimmen Wetter) es un motivo clásico y recurrente en la literatura hermética barroca. Servía a los defensores de la disciplina para explicar cómo personas corrientes sin formación química (como este orfebre) de pronto poseían la sustancia y realizaban transmutaciones auténticas ante testigos notariales.
El Doctor Dienheim y la Universidad de Friburgo: Nenters introduce el testimonio de Eberhard von Dienheim, un respetado catedrático y jurista de la Universidad de Friburgo de Brisgovia (Freyburg im Breisgau). Al citar a un profesor universitario de derecho y su tratado De Lapidis Philosophici Veritate (1610), el autor busca elevar al máximo el criterio de veracidad judicial de la crónica, alejándola de los libelos callejeros.
Sidonio Escoto y la dinastía médica de los Zwinger: El relato sitúa una transmutación controlada en el epicentro de la intelectualidad suiza: la casa del doctor Theodor Zwinger (1533–1588) o de su hijo Jakob Zwinger (1569–1610), ambos célebres médicos, humanistas y profesores de la Universidad de Basilea. Que un alquimista apodado Sidonio Escoto (Sidonius Scotus, indicando su origen escocés) operara con éxito en el propio hogar de los Zwinger y que el profesor Dienheim custodiara físicamente un trozo de ese oro metálico (ein Stück von demselben Gold) aportaba un peso testimonial inconformable para los eruditos de 1733.
Johann Thölde y la Magistratura de Colonia: El texto vincula el caso con el Doctor Thölden (Johann Thölde, c. 1565–1614), el célebre químico y editor de las obras de Basilio Valentín (mencionado en la pág. 162). Thölde registró que las demostraciones de Sidonio Escoto en 1604 no fueron clandestinas, sino oficiales y validadas «bajo la protección de la Magistratura de Colonia» (unter dem Schutz des Magistrats zu Cöllen), el órgano de gobierno de una de las ciudades imperiales más importantes de Alemania.
Cornelio Martini de Amberes: Al final de la página se introduce el caso de Cornelius Martini (Cornelii Martini Antverpiensis), un reputado profesor de filosofía de la Universidad de Helmstedt oriundo de Amberes. Martini era un conocido escéptico de la alquimia que enseñaba públicamente que la Piedra Filosofal era un mito imposible. Nenters avanza que un misterioso personaje le tendió una ingeniosa e histórica «trampa» experimental para obligarle a tragarse sus propios argumentos académicos.
| Bericht von der Alchemie. 197 | Informe sobre la Alquimia (Pág. 197) |
| einem Edelmann, so aus der Versammlung hervor getretten, refutirt worden, dann dieser begehrte Kohlen, Tiegel und Bley, und nachdem er das Bley in Gold verwandelt, sagte er zu Martino: Solve mihi hunc Syllogismum, löse mir dieses Argument auf. Da nun Cornelivs wider dieses augenscheinliche Experiment nichts aufbringen können, ist er gezwungen worden, seine Meynung zu ändern; wie davon in Zwelfferi Mantissa Spagirica zu lesen. Helmontivs bezeugat in seinem Tractat de Vita aeterna Oper. p. 697. gleich von Anfang, daß er zu unterschiedenen mahlen Mercurium in Gold verwandelt habe; seine Wort sind folgende: Enimvero vidi illum (de Lapide Chrysopoeio loquitur) aliquoties, meisque contrectavi manibus; erat enim coloris, qualis croco in suo pulvere, ponderosus tamen, & micans instar vitri pulverati. Datum mihi semel ejus fuerat 1/4 unius grani. Granum autem voco sexcentesimam partem unius unciae. Hunc E quadrantem unius grani, chartae involutum, projeci super uncias octo argenti vivi fervidi in crucibulo. Et confestim totus hydrargyrus cum aliquando rumore stetit à fluxu: congelatumque resedit instar offae flavae: post fusionem v. ejus flante folle, repertae fuerunt unciae octo auri purissimi, granis undecim minus. Itaque unicum granum illius pulveris transmutasset in aurum optimum partes argenti sibi equales 19186. Das ist: Ich habe ihn etlichmal gesehen, und in meinen Händen gehabt. Er war aber in der Farb als wie ein gestossener Saffran, jedoch schwer, und glänzend wie ge- | … un caballero que, habiendo dado un paso al frente desde la asamblea, lo refutó. Pues este solicitó carbón, un crisol y plomo, y tras haber transformado el plomo en oro, le dijo a Martini: «Solve mihi hunc Syllogismum, resuelve este argumento». Dado que Cornelius nada pudo oponer contra este experimento tan evidente a los ojos, se vio obligado a cambiar de opinión; tal como se puede leer en la obra Mantissa Spagirica de Zwelfer. Helmontius testifica en el inicio de su tratado de Vita aeterna Oper. p. 697, que él mismo transformó mercurio en oro en repetidas ocasiones; sus palabras textuales son las siguientes: «En verdad lo vi (habla de la Piedra que hace el oro) unas cuantas veces, y lo palpé con mis propias manos; era de un color similar al azafrán en polvo, pero pesado y brillante como el vidrio pulverizado. Una vez me fue entregada una cuarta parte de un grano de ella. Y llamo grano a la seiscientas parte de una onza. Esta cuarta parte de un grano, envuelta en papel, la arrojé sobre ocho onzas de mercurio caliente en un crisol. E inmediatamente todo el mercurio, tras detenerse su flujo con cierto ruido, se congeló y se asentó en forma de una masa amarilla: tras fundirla con la ayuda del fuelle, se hallaron ocho onzas del oro más puro, a falta de once granos. Por lo tanto, un único grano de aquel polvo habría transmutado en el mejor oro 19.186 partes iguales de mercurio». Esto significa: Yo lo he visto algunas veces y lo he tenido en mis manos. Era en el color como un azafrán molido, pero pesado y brillante como el vidrio en púlve-… |
«Resuelve este silogismo» (Solve mihi hunc Syllogismum): La réplica del misterioso caballero al profesor Cornelius Martini de la Universidad de Helmstedt (mencionado en la pág. 196) representa el triunfo definitivo del empirismo de laboratorio sobre la lógica escolástica universitaria. Martini basaba sus clases en descalificar la alquimia mediante silogismos teóricos aristotélicos. Al colocar un lingote de oro real recién transmutado sobre la mesa de la cátedra, el caballero desafió al filósofo a disolver ese hecho físico innegable usando únicamente palabras capciosas.
| Georg Philipp Nenters 198 | Pág. 198 – Georg Philipp Nenters |
| pülvert Glaß. Man hat mir einmal den 4ten Theil eines Grans gegeben: ich nenne aber ein Gran den sechshunderten Theil einer Unz. Dieses Viertel Gran hab ich in Papier gewickelt, und zu acht Unzen Quecksilber in den Tiegel geworffen. Und alsobald stunde das Quecksilber mit einem Geräusch von seinem Fluß stille, lieffe zusammen, und setzte sich wie ein gelbes Muß: Nachdem es nun wieder durch starckes Blasen geschmolzen, hat man acht Unzen weniger eilff Gran des besten Goldes gefunden. Hätte also ein einiges Gran desselben Pulvers 19186. Theil Quecksilber in das beste Gold verwandelt. Eben Dieses bestättigt er auch in dem Tractat, Demonstratur Thesis §. 58. Oper. p. 631. wie auch in dem Tractat, Arbor Vitae, Oper. p. 746. und setzet noch darzu, daß der unbekannte Freund, so ihm ein halbes Gran Pulver gegeben, womit er 9. und 3/4. Unzen Quecksilber in Gold verwandelt, noch zum wenigsten so viel Pulver gehabt, daß man 200000. Pfund Gold damit hätte machen können. Diese letztere Verwandelung des Quecksilbers in Gold hat Helmontivs in Gegenwart vieler Leute gemacht. Was Anno 1666. den 27. December, dem D. Helvetio im Haag begegnet, erzehlet er in seinem Tractat, das guldne Kalb genannt, der Inhalt der gantzen Histori ist kürzlich dieser: Ein Mann aus Nord-Holland, seiner Profession ein Rothgießer oder Meßing-Brenner, kam zu besagtem D. Helvetio, und verlangte nach abgelegtem Gruß einen freyen Zutritt, | … vidrio pulverizado. Se me entregó una vez la cuarta parte de un grano; y yo llamo grano a la seiscientas parte de una onza. Esta cuarta parte de un grano la envolví en papel y la arrojé en el crisol sobre ocho onzas de mercurio. E inmediatamente el mercurio, con cierto ruido, detuvo su flujo, se unió y se asentó como una masa (Muß) amarilla. Una vez fundido de nuevo mediante un fuerte soplado [del fuelle], se hallaron ocho onzas de la mejor clase de oro, a falta de once granos. Por lo tanto, un único grano de ese mismo polvo habría transformado en el mejor oro 19.186 partes de mercurio. Esto mismo lo confirma también en el tratado Demonstratur Thesis, § 58, Oper. p. 631, así como en el tratado Arbor Vitae, Oper. p. 746, y añade además que el amigo desconocido que le entregó medio grano de polvo, con el cual transformó 9 onzas y tres cuartas partes de mercurio en oro, poseía todavía al menos una cantidad de polvo tal que se habrían podido fabricar con ella 200.000 libras de oro. Esta última transmutación del mercurio en oro la realizó Helmontius en presencia de numerosas personas. Respecto a lo que le aconteció al Doctor Helvetio en La Haya el 27 de diciembre del año 1666, él mismo lo relata en su tratado titulado El Becerro de Oro (das guldne Kalb), cuyo contenido se resume brevemente así: un hombre oriundo del norte de Holanda, de profesión fundidor de bronce o fundidor de latón (Rothgiesser oder Meßing-Brenner), acudió ante el mencionado Doctor Helvetio y, tras presentarle sus respetos, le solicitó una audiencia privada… |
El Doctor Helvetius y la medicina racional: El autor introduce la que probablemente sea la crónica de transmutación mejor documentada del siglo XVII. Johann Friedrich Schweitzer (conocido por su nombre latinizado de Doctor Helvetius, 1630–1709) fue el médico personal del Príncipe de Orange en Holanda. Helvetius era un científico riguroso, célebre por sus estudios anatómicos y botánicos, y un declarado enemigo y escéptico de la Alquimia, a la que atacaba ferozmente en sus publicaciones universitarias antes de que ocurrieran los hechos de esta página.
La fecha exacta del encuentro: El texto registra la fecha precisa con rigor cronológico: el 27 de diciembre de 1666 (Anno 1666. den 27. December). Esta precisión temporal permitía a los lectores del siglo XVIII acudir a las gacetas, diarios y archivos notariales de los Países Bajos para validar de forma empírica la coincidencia de los eventos históricos.
El tratado del Becerro de Oro (Vitulus Aureus): Al convertirse forzosamente tras este suceso en un defensor de la iatroquímica, Helvetius publicó en 1667 su célebre tratado en latín titulado Vitulus Aureus (traducido aquí al alemán gótico como das guldne Kalb), un libro que causó una auténtica conmoción en las academias científicas europeas —incluyendo a la Royal Society de Londres— porque el propio Helvetius detallaba bajo juramento médico cómo un desconocido lo había provisto de la sustancia para realizar la prueba en su propio hogar.
El perfil del visitante (Rothgiesser): Nenters destaca un detalle sociológico e industrial muy relevante: el misterioso extranjero no se presentó vistiendo túnicas de mago o ropajes de filósofo esotérico; era un modesto artesano industrial del norte de Holanda, un fundidor de bronce o refinador de latón (Rothgiesser oder Meßing-Brenner). Esto resultaba sumamente verosímil para los iatroquímicos del siglo XVIII, quienes defendían que los mayores secretos metalúrgicos de la naturaleza solían ser descubiertos de forma empírica por los operarios que trabajaban directamente a diario con los hornos de fundición de metales aleados.
| Bericht von der Alchemie. 199 | Informe sobre la Alquimia (Pág. 199) |
| Zutritt, mit D. Helvetio von der Alchemie bißweilen zu disputiren, zumahlen da er in einem Tractätlein, so D. Helvetivs heraus gegeben, gesehen, daß er wegen des Steins der Weisen einigen Zweiffel hätte: fragte auch darauf D. Helvetivm, ob er dann nicht glaubte, daß noch an einem Ort der Welt der Lapis Philosophorum als eine Universal-Medicin anzutreffen seye? worauf Helvetivs antwortete, daß ein solches Mittel wohl zu wünschen wäre, er habe aber noch nie keinen rechten Adeptum gesehen, der ihm allen Zweiffel hätte benehmen können, ob er schon in vielen Alchemisten von der Gewißheit dieser Kunst gelesen. Der Alchemist fragte hierauf D. Helvetivm, ob er auch wohl den Lapidem Philosophorum kennete, wann er solchen solte zu sehen bekommen? welches Helvetivs beantwortete, daß er ihn schwerlich kennen würde. Der Alchemist zoge hierauf ein künstliches helffenbeinernes Büchslein, in welchem er 3. Stück von dem Lapide Philosophorum hatte, bey nahe in der Grösse einer kleinen Welschen Nuß, der Farb nach anzusehen wie Glaß, und bleich-schweffel-gelb, an dem hiengen noch die Schiffern vom Schmeltz-Tiegel, in welchem diese edle Materie in den Fluß war gebracht worden, und dessen Werth bey 20. Tonnen Goldes übertraff. Helvetivs verlangte darauf inständig, ihm etwas davon zu verehren, er schlug es ihm aber rund ab. Zeigte ihm auch fünff grosse wichtige Platten des besten Goldes, | … audiencia para debatir ocasionalmente sobre la Alquimia con el Doctor Helvetio, en especial porque había visto, en un pequeño tratado (Tractätlein) publicado por el propio Doctor Helvetio, que este albergaba ciertas dudas respecto a la Piedra de los Sabios. Preguntó asimismo al Doctor Helvetio si no creía que en algún lugar del mundo pudiera hallarse el Lapis Philosophorum en calidad de Medicina Universal. A lo cual Helvetio respondió que semejante remedio sería ciertamente muy deseable, pero que él jamás había visto a un verdadero Adepto que le pudiera desvanecer todas las dudas, por más que hubiera leído a muchos alquimistas escribir sobre la certeza de este arte. El alquimista preguntó entonces al Doctor Helvetio si acaso reconocería el Lapidem Philosophorum en caso de que llegara a verlo; a lo cual Helvetio contestó que difícilmente sabría reconocerlo. Acto seguido, el alquimista sacó una pequeña caja artística tallada en marfil (Helffenbeinernes Büchstein) en la cual guardaba tres piezas del Lapide Philosophorum, cada una del tamaño aproximado de una pequeña nuez blanca; a la vista tenían la consistencia del vidrio y un color amarillo azufre pálido. En ellas colgaban todavía los restos de escoria (Schiffern) del crisol en el cual esta noble materia había sido fundida, y su valor superaba las 20 toneladas de oro. Helvetio le suplicó encarecidamente que le obsequiara un poco de ella, pero el extranjero se lo negó rotundamente. Le mostró también cinco grandes y pesadas placas del oro más puro, … |
El debate en el estudio de Helvetius: El relato muestra la estrategia típica de los Adeptos anónimos para confrontar a la ciencia oficial de la época. El fundidor holandés se presentó en el hogar de Helvetius citando textualmente el libro que el propio médico había publicado para rebatir la alquimia (visto en la pág. 198). El extranjero utiliza el término médico principal que defiende Nenters en toda su obra: la Medicina Universal (Universal-Medicin), picando el orgullo intelectual del escéptico doctor.
La descripción física de la Piedra Filosofal: Este párrafo contiene una de las descripciones morfológicas más famosas y citadas por los laboratorios de los siglos XVII y XVIII. Lejos de ser un polvo rojo idealizado, Helvetius testifica con ojo clínico y anatómico exacto que se trataba de tres fragmentos sólidos del tamaño de nueces blancas (Weissen Nuß), transparentes y compactas como el vidrio (wie Glaß) y con un tonalidad metálica amarilla azufre pálido (bleich-schweffel-gelb). El detalle de que aún portaran costras o rebabas (Schiffern) adheridas del propio crisol de arcilla refractaria aportaba una autenticidad empírica incuestionable para la época.
El estuche de Marfil y las 20 Toneladas de Oro: El misticismo se mezcla aquí con el poder económico del Barroco. Custodiar la sustancia dentro de una caja artística de marfil (Helffenbeinernes Büchstein) denotaba la nobleza del compuesto. El cálculo que realiza el extranjero sobre su valor de proyección —20 toneladas de oro (20. Tonnen Goldes)— servía a los científicos del siglo XVIII para ilustrar cómo un volumen físico diminuto concentraba una densidad de riqueza y energía capaz de desestabilizar los tesoros e imperios de Europa entera de ser liberado al mercado.
| Georg Philipp Nenters 200 | Pág. 200 – Georg Philipp Nenters |
| Goldes, in der Grösse, wie das innere Theil eines zienenen Tellers, und schriebe mit einem eisernen Griffel auf jede eine sonderbahre Inscription: dieses Gold hatte er in eben diesem Jahr den 26. Augusti mit seinem Lapide gemacht. Darnach erzehlte er dem fragenden Helvetio, wie er zu dieser Wissenschafft kommen, und von wem er sie gelernet. Endlich hat er, auf unaufhörliches Anhalten, dem Helvetio ein Stücklein in der Grösse wie ein Rübensaamen gegeben: als aber Helvetivs zweiffelete, ob dieses Wenige etwas tingiren würde, nahme der Adeptus ihm das Stücklein wieder, und warff die Helffte davon ins Feuer, die andere Helffte aber stellete er dem Helvetio wieder zu, mit dem Bedeuten, daß solches noch gnug wäre, Bley in Gold zu verwandelt: Nahme darauf Abschied von Helvetio, mit dem Versprechen, den folgenden Tag wieder zu kommen, ist aber von der Zeit an von dem Helvetio nicht mehr gesehen worden. Damit nun D. Helvetivs sehen möchte, was dieser Lapis vor eine Würckung thun würde, hat er ohngefehr anderthalb Loth Bley in einem Schmeltz-Tiegel fliessen lassen, und das Stücklein von dem Lapide in gelb Wachs eingemacht in das geschmolzene Bley geworffen, worauf ein Zischen und Rauschen erfolget, und die Materie in einer Viertelstund in das köstlichste Gold verwandelt worden. Als nun hernach der General-Münz-Wardein, der Herren Staaten von Holland, Herr Porelivs, | … oro, del tamaño aproximado del fondo interior de un plato de peltre (zienenen Tellers), y había grabado con un estilo de hierro una inscripción singular sobre cada una de ellas; este oro lo había fabricado él mismo ese mismo año, el 26 de agosto, con su Piedra. Acto seguido, relató ante el inquisitivo Helvetio cómo había alcanzado esta ciencia y de quién la había aprendido. Finalmente, ante las incesantes súplicas, entregó a Helvetio un fragmento del tamaño de una semilla de nabo (Rübensaamen); pero al dudar Helvetio de si una cantidad tan exigua lograría teñir o transmutar algo (tingiren), el Adepto le retiró el fragmento, arrojó la mitad de este al fuego y le devolvió la otra mitad a Helvetio, advirtiéndole que aquello era aún más que suficiente para transformar plomo en oro. Tras esto, se despidió de Helvetio prometiendo regresar al día siguiente; sin embargo, a partir de ese momento jamás volvió a ser visto por el médico. Para comprobar qué efecto ejercería esta Piedra, el Doctor Helvetio derritió aproximadamente un loth y medio de plomo (anderthalb Loth Bley) en un crisol, envolvió el minúsculo fragmento de la Piedra en cera amarilla, lo arrojó sobre el plomo fundido e inmediatamente se produjo un intenso siseo y rugido (Zischen und Rauschen), transformándose la materia en un cuarto de hora en el oro más exquisito. Cuando posteriormente el Ensayador General de la Moneda (General-Müntz-Wardein) de los Señores Estados de Holanda, el Señor Porelius, … |
El Loth y la técnica del embolsado en cera (gelb Wachs): Helvetius opera en la cocina de su hogar pesando un loth y medio de plomo (el Loth era una unidad de masa centroeuropea pre-métrica; un loth equivalía a unos 14 o 16 gramos, por lo que fundió unos 22 gramos de plomo común). Para evitar que la minúscula mota de polvo fuera arrastrada por las corrientes de aire caliente del horno antes de tocar el metal líquido, aplicó la regla fundamental de la Spagyria: encapsular el fragmento dentro de una pequeña bolita de cera virgen amarilla (gelb Wachs). Al arrojarla, la cera se quemaba al instante en la superficie y forzaba al polvo a penetrar directamente en el corazón del plomo fundido.
El peritaje del Ensayador de la Moneda de Holanda: Consciente de que la comunidad científica acusaría su experimento de ser una mera ilusión óptica o un fraude con falsas amalgamas (como los denunciados en la pág. 175), Helvetius no guardó el metal en secreto. Llevó el botón de oro resultante ante la máxima autoridad metalúrgica e institucional de la República de los Países Bajos: el Ensayador General de la Ceca y la Moneda de Holanda, el Señor Porelius (históricamente identificado como Jean Porelius). Al final de la página se arranca el acta oficial del examen químico con ácidos al que fue sometida la muestra para validar su curso legal.
| Bericht von der Alchemie. 201 | Informe sobre la Alquimia (Pág. 201) |
| ivs, in Beyseyn vieler vornehmen Personen allerhand Proben gemacht, hat sich befunden, daß dieses Gold so herrlich gewesen, daß jedwedes Quintlein Gold noch einen Scrupel Silber an sich gezogen, und also in allem das kleine Stücklein Lapidis Philosophorum anderthalb Loth und 2. Scrupel geringer Metall in das beste Gold verwandelt habe. Wer diese Historie weitläufftig lesen will, schlage nur D. Helvetii güldnes Kalb auf. Siehe pag. 481. & seqq. Will jemand noch weiter Zeugnüß haben, so kan man Kayser und Churfürsten aufführen, welche diese Verwandlung mit ihren Augen gesehen, und unverwerffliche Zeugen seyn, daß solches ohne allen Betrug hergegangen. Diese Historie beschreibet der Herr Monconnys in dem vierten Theil seiner Reisen pag. 828. Ich will seine eigene Wort, wie sie in der Teutschen Edition lauten, hierher setzen: Ihre Churfürstliche Gnaden erzehlten mir unter andern, daß, einer, Nahmens la Busardiere, zu Prag bey einem vornehmen Herrn sich aufgehalten, und als er in eine tödtliche Kranckheit verfallen, nach Wien an einen seiner Freunde, Nahmens Caos, geschrieben, und denselben ersucht, eiligst sich nach Prag zu verfügen, er seye aber um etliche Stunden zu späth kommen, da jener schon todt gewesen; er habe aber nachgefragt, ob der Verstorbene nichts verlassen hätte, da dann der Hofmeister des besagten vornehmen Herrn ihm ein gewisses Pulver gewiesen, welches jener wohl | … [Pore]lius, realizó todo tipo de ensayos en presencia de muchas personas distinguidas; y se constató que este oro era de una calidad tan magnífica que cada quintillo (Quintlein) de oro retuvo además un escrúpulo (Scrupel) de plata, por lo que, en definitiva, el minúsculo fragmento del Lapidis Philosophorum transformó un loth y dos escrúpulos de metal común en el oro más excelso. Quien desee leer esta historia con total extensión, no tiene más que abrir la obra del Doctor Helvetio titulada El Becerro de Oro (guldnes Kalb). Véase la página 481 y siguientes. Si alguien desea tener aún más testimonios, se puede citar a Emperadores y Príncipes Electores (Churfürsten), quienes presenciaron estas transmutaciones con sus propios ojos y son testigos irreprochables de que tales hechos sucedieron sin fraude alguno. Esta historia la describe el Señor Monconny en la cuarta parte de sus Viajes, página 828. Deseo transcribir aquí sus propias palabras tal como figuran en la edición alemana: «Su Gracia Electoral me relató, entre otras cosas, que un hombre llamado La Busardiere se encontraba alojado en Praga en la casa de un señor de la nobleza; y al caer este enfermo de una dolencia mortal, escribió a uno de sus amigos en Viena, llamado Caos, suplicándole que se trasladara a Praga a la mayor brevedad. Sin embargo, este llegó unas horas demasiado tarde, cuando aquel ya había fallecido. Caos inquirió entonces si el difunto no había dejado pertenencia alguna, ante lo cual el sumiller (Hofmeister) de dicho noble señor le mostró un determinado polvo que aquel sin duda…» |
El dictamen de Porelius y la aleación argéntea: Nenters detalla el riguroso examen técnico de laboratorio llevado a cabo por el Ensayador General de la Moneda de Holanda (mencionado en la pág. 200). En la metalurgia del siglo XVIII, el ensayo mediante copelación y cuartación (disolución en ácido nítrico o agua fuerte) determinaba la pureza exacta del metal. Porelius dictaminó que el botón obtenido no solo era oro purísimo de la más alta ley, sino que un quintillo del mismo (Quintlein, unidad de masa antigua equivalente a unos 3.6 gramos) albergaba de forma nativa un escrúpulo de plata (Scrupel, aproximadamente 1.2 gramos). Esta firma metalúrgica específica demostraba a los ensayadores que no se trataba de lingotes preexistentes camuflados.
Balthasar de Monconys y la diplomacia científica: El autor introduce una nueva fuente documental de enorme prestigio europeo: los diarios de viaje de Balthasar de Monconys (1611–1665), un célebre diplomático, magistrado y físico francés que recorrió las cortes de Europa entrevistándose con los científicos más importantes de la época (como Torricelli u Otto von Guericke). Su libro Journal des voyages de Monsieur de Monconys (publicado en Lyon y traducido ampliamente al alemán, aquí citado en su vierten Theil, pág. 828) servía como un registro notarial laico de máxima autoridad.
La Busardiere, Praga y el misterioso doctor Caos: La crónica narrada por el Príncipe Elector a Monconys se sitúa en los círculos cortesanos de Bohemia y Austria. Describe el caso de un francés apodado La Busardiere que custodiaba un polvo de proyección alquímica. Al verse en su lecho de muerte, mandó llamar con urgencia a su socio en Viena, el enigmático doctor Caos (históricamente identificado como Johann Konrad Richthausen, más tarde ennoblecido por sus éxitos químicos como el Barón del Caos o Freiherr von Chaos). El trágico retraso de unas pocas horas dejó la valiosa sustancia en manos del mayordomo o sumiller mayor (Hofmeister) del palacio de Praga, desencadenando una célebre investigación imperial por el control del polvo remanente.
| Georg Philipp Nenters 202 | Pág. 202 – Georg Philipp Nenters |
| wohl zu bewahren anbefohlen, wiewohl er nicht wisse, was, oder worzu es gut wäre. Caos habe ihm selbiges feindlich gestohlen, der vornehme Herr aber es bey Drohung des Henckens von dem Hofmeister begehret; worauf dieser zu dem Caos mit ein paar Pistolen gegangen, und ihn zu erschiessen gedrohet, wann er das Pulver nicht wieder heraus geben würde, weil es sonsten niemand als er könnte genommen haben. Caos habe es zwar wieder gegeben, aber doch vermuthlich ein ziemliches Theil davon behalten, oder doch ein anders an jenes Stelle eingeschosben, welches man eben so genau nicht hat wissen können. Inzwischen seye in der Eroberung der Stadt Prag auch dieses Herrn Hauß geplündert worden, er habe aber in einem besondern Schreiben den General Königsmarck gebeten, ihm das Pulver wieder zu geben, mit Vorwand, es seye selbiges eine Arzney wider den Stein. Königsmarck aber habe geantwortet, daß er kein Pulver gefunden, und wann er es auch hätte, so würde ers billiger maßen auf benöthigten Fall vor sich selbst behalten. Caos aber habe von diesem Pulver hernachmahls viel Projectiones gemacht, einmal zwar in Gegenwart des letzt-verstorbenen Kaysers, welcher aus dem verwandelten Gold eine Münze schlagen lassen, auf dessen einer Seite Mercurius, auf der andern aber eine Schrifft zu sehen gewesen, darinnen enthalten, daß in dem und dem Jahre, an dem und dem Tage dieses Gold aus anderm Metall | … había ordenado custodiar bien, aun cuando no sabía qué era ni para qué servía. Caos se lo robó secretamente, pero el noble señor, bajo amenaza de muerte en la horca (Henckens), se lo exigió a su sumiller (Hofmeister); ante lo cual este fue a buscar a Caos con un par de pistolas (Pistolen), amenazándolo con pegarle un tiro si no le devolvía el polvo, puesto que nadie más que él podría haberlo tomado. Caos se lo devolvió, pero es muy probable que retuviera una parte considerable, o que pusiera otro polvo diferente en su lugar, algo que no se pudo averiguar con exactitud. Entretanto, durante la conquista y saqueo de la ciudad de Praga, la casa de este noble señor también fue saqueada; no obstante, el señor escribió una carta especial al General Königsmarck suplicándole que le devolviera el polvo, bajo el pretexto de que se trataba de una medicina contra el mal de piedra. Königsmarck, sin embargo, respondió que no había encontrado ningún polvo y que, aun si lo tuviera, con mayor razón se lo quedaría para sí mismo en caso de necesidad. El doctor Caos realizó posteriormente muchas proyecciones (Projectiones) con el polvo que le quedaba, una de ellas en presencia del recientemente fallecido Emperador, quien ordenó acuñar una moneda con el oro transmutado. En un lado de la moneda aparecía el signo de Mercurio (\Mercury), y en el otro una inscripción que declaraba que en tal año, tal mes y tal día, este oro había sido fabricado a partir de otro metal… |
Intrigas y pistolas por el polvo de proyección: El relato expone el rostro más violento y codicioso que rodeaba a la posesión de la Piedra Filosofal en Europa central. El doctor Caos (Johann Konrad Richthausen) intentó cometer un robo sigiloso (feindlich gestohlen, término legal antiguo para hurto con dolo) aprovechando el fallecimiento de su amigo. La reacción del noble señor de Praga —amenazar con la horca (Henckens) a su mayordomo si la sustancia no aparecía— forzó una escena dramática de alta tensión: el sumiller persiguió a Richthausen con un par de pistolas de chispa, obligándole bajo amenaza de muerte a devolver el frasco. El texto aclara con astucia que el doctor Caos ejecutó un clásico cambiazo químico o sustitución de la materia para conservar en secreto una fracción del catalizador.
El Saqueo de Praga y el General Königsmarck: El pasaje se sumerge de lleno en un hecho histórico fundamental de la Guerra de los Treinta Años: el Saqueo de Praga de 1648. El general sueco Hans Christoff von Königsmarck asaltó el barrio del castillo de Praga (Malá Strana), desvalijando las fabulosas colecciones de arte y los laboratorios que había reunido el emperador Rodolfo II. La carta desesperada del noble noble al general sueco —utilizando el ingenioso pretexto médico de que el polvo no era para hacer oro, sino un remedio contra la dolorosa dolencia de los cálculos renales o «mal de piedra» (Arzney wider den Stein)— fue ignorada con enorme cinismo militar por Königsmarck, quien le contestó de forma pragmática que si servía para curar o financiar ejércitos, prefería quedárselo él mismo (vor sich selbst behalten).
El emperador Fernando III y el Barón del Caos: Richthausen, utilizando la porción de polvo que había ocultado en su manga durante el asalto de las pistolas, viajó a la corte imperial de Viena. Realizó una espectacular demostración de transmutación pública en el palacio de Hofburg ante el Emperador recientemente fallecido (se refiere a Fernando III de Habsburgo, quien gobernó el Sacro Imperio hasta 1657). Impresionado por la pureza física del metal resultante, Fernando III otorgó a Richthausen el título de nobleza de Barón del Caos (Freiherr von Chaos) y lo nombró director de las minas imperiales de Hungría y Bohemia.
La célebre moneda transmutatoria de Viena: Nenters aporta un testimonio numismático irrefutable para la época: la acuñación de una moneda de curso legal fabricada íntegramente con el oro de laboratorio del Barón del Caos. En la numismática del siglo XVIII, estas piezas eran conocidas como Monedas Alquímicas (Alchemistische Münzen). El emperador ordenó grabar en el anverso el símbolo astrológico y químico de Mercurio (\Mercury) para certificar ante los banqueros y comerciantes de Europa la procedencia exacta del metal base original, y grabó en el reverso un acta cronológica detallada indicando el año, mes y día exactos de la proyección con el fin de asentar el milagro químico en los archivos del Estado austríaco.
| Bericht von der Alchemie. 203 | Informe sobre la Alquimia (Pág. 203) |
| Metall durch ein gewisses Pulver seye gemacht worden. Nachmahls habe er eine Probe gethan in Beyseyn des Chur-Mayntzischen Groß-Vicarii, und die dritte, in Gegenwart ihrer Churfürstlichen Gnaden, die mir das erzehleten, welche es selbst mit aller dazu nöthiger Behutsamkeit, die an einer in der Philosophischen Wissenschafft verständigen Person, wie Dero Gnaden sind, erfordert wird, versucht zu haben versicherte. Das sey nun geschehen mit einem kleinen Stücklein, als eine Linse dick, und hätte er Gummi Tragacanth dazu gebraucht, welches das Pulver beysammen gehalten. Das Stückelgen habe er in das Wachs einer Kerze gesteckt, welche da angezündet worden, das Wachs aber auf den Boden des Tiegels, und 4 Unzen Mercurius drauf gethan, hernach alles in ein Feuer gesetzt, welches er oben, unten und rings herum mit schwartzen Kohlen verdeckt; darauf hätten sie starck angefangen zu blasen, nach einer halben Stunden die Kohlen weggenommen, und das geschmolzene Gold gefunden, welches aber sehr rothe Strahlen von sich gegeben, da es sonst grüne hat. Caos habe dabey erinnert, das Gold seye noch zu hoch, und müste man es mit einem Beysatz von etwas Silber dämpffen, da denn Se. Churfürstliche Gnaden von den Stückgen Silber, die Sie bey der Hand gehabt, mit eigener Hand eines hineingeworffen, und nachdem sie alles in einen Canal oder Forme in einer vollkommenen Fusion gegossen, | … metal había sido fabricado mediante un determinado polvo. Posteriormente, realizó un ensayo en presencia del Gran Vicario de la Corte Electoral de Maguncia (Chur-Mayntzischen Groß-Vicarii), y el tercero, en presencia de Su Gracia Electoral —quien fue el mismo que me relató esto—, asegurando haberlo ensayado con toda la obligada cautela que se le exige a una persona instruida en la ciencia filosófica, tal como lo es Su Gracia. Esto se llevó a cabo con un minúsculo fragmento del tamaño y grosor de una lenteja (Linse), habiendo empleado Goma Tragacanto (Gummi Tragacanth) para aglutinar y mantener unido el polvo. Introdujo dicho fragmento dentro de la cera de una vela (Kertze), la cual encendieron, dejando caer la cera derretida en el fondo del crisol, sobre el cual arrojaron 4 onzas de mercurio (\Mercury). Acto seguido, colocaron todo al fuego, cubriéndolo por completo arriba, abajo y a los lados con carbón negro; entonces comenzaron a soplar con fuerza [con el fuelle] y, tras una media hora, apartaron los carbones y hallaron el oro derretido, el cual emitía unos rayos de un rojo intensísimo (sehr rothe Strahlen), si bien por lo demás mostraba una tonalidad verde. Caos les advirtió entonces que el oro era todavía demasiado elevado [puro] y que debía ser atenuado (dämpffen) mediante una aleación de un poco de plata; ante lo cual Su Gracia Electoral, tomando de los fragmentos de plata que tenía a mano, arrojó uno en la mezcla con su propia mano y, tras fundirlo todo por completo en una fusión perfecta, lo vertieron en un riel o lingotera (Canal oder Forme)… |
El Príncipe Elector de Maguncia como científico: La crónica adquiere un estatus de máxima legitimidad institucional al estar respaldada por el testimonio directo del Príncipe Elector y Arzobispo de Maguncia (el Chur-Mayntz), quien ostentaba el cargo político y eclesiástico más influyente del Sacro Imperio tras el propio Emperador. El texto resalta que el gobernante no operó como un mero espectador pasivo, sino aplicando la rigurosa «cautela» de un experto instruido en la filosofía natural y la iatroquímica (Philosophischen Wissenschafft verständigen Person).
La Goma Tragacanto y la aglutinación spagírica: El texto aporta un detalle técnico de farmacia barroca sumamente preciso: el uso de la Goma Tragacanto (Gummi Tragacanth, un mucílago natural extraído de plantas del género Astragalus). Al igual que ocurría con la bolita de cera vista en la página 200, los operarios necesitaban un aglutinante denso que impidiera que los granos microscópicos del polvo de proyección salieran volando por las violentas corrientes de aire ascendente generadas por los hornos de carbón.
El experimento de la Vela Encendida: La metodología descrita es de una sofisticación ingeniosa. El doctor Caos (Richthausen) incrustó la diminuta pastilla aglutinada del tamaño de una lenteja (eine Linse dick) directamente en la cabeza de una vela de cera (Kertze). Al encender la mecha y dejar que la cera licuada por el fuego gotease directamente sobre las cuatro onzas de mercurio (4 Unzen \Mercury) en el fondo del crisol de arcilla, se aseguraba que el catalizador penetrara y quedara sumergido en el metal base en el momento exacto en que comenzaba la combustión.
Los fenómenos ópticos del crisol (rothe Strahlen): Nenters detalla los asombrosos cambios cromáticos que presenciaron los dignatarios al retirar el carbón vegetal negro (schwarzen Kohlen). El oro transmutado en estado líquido puro no mostraba el clásico brillo dorado apagado; al contrario, emitía de forma activa «rayos de un rojo intensísimo» (sehr rothe Strahlen), un fenómeno lumínico que los alquimistas llamaban la Aurora o el resplandor del rubí, indicando la hiper-concentración de la energía del Azufre filosófico. El contraste con los destellos verdes (grüne) en los bordes confirmaba a los ensayadores que la estructura cristalina del mercurio original acababa de reorganizarse por completo.
La técnica de la atenuación (dämpffen) y vertido: Richthausen advirtió al Príncipe que el oro resultante poseía un grado de pureza tan extremo y volátil (el «oro de los filósofos») que resultaba demasiado blando y frágil para el acuñado o la orfebrería ordinaria. Fue el propio Arzobispo de Maguncia quien, con su propia mano (mit eigener Hand), arrojó fragmentos de plata metálica comunes para atenuar, ligar y estabilizar la aleación (con un Beysatz von etwas Silber dämpffen) antes de realizar el vaciado definitivo del metal líquido dentro de la lingotera de hierro (Canal oder Forme).
| Georg Philipp Nenters 204 | Pág. 204 – Georg Philipp Nenters |
| goffen, habe sich ein schöner Barre von feinem Gold gegeben, so aber dabey etwas matt gewesen, welches Caos einigen Geruch von Messing beygemessen, welcher sich etwa in dem Canal mochte gefunden haben, als es aber in die Münze geschickt, und daselbst wieder umgeschmeltzt worden, habe man es sehr schön und weich wieder heraus gebracht, auch der Münzmeister Se. Churfürstl. Gn. versichert, daß er dergleichen schönes Gold sein Tag nicht gesehen hätte, es hielte am Strich mehr dann 24. Karats, und sey er erstaunet, als er gesehen, daß es durch eine einzige Fusion von so einer matten Farbe so fein worden. Biß hieher Herr Monconnys. Was die Münz anlangt, welche Ferd. III. aus diesem Gold zum Gedächtnüß schlagen ließ, hat solche Zwelffervs mit ihren Inscriptionen in Kupffer stechen lassen, und seiner Mantissa Spagirica einverleibet: Auf der einen Seiten stehet ein nackender Jüngling, welcher an statt des Kopffs eine glänzende Sonne hat, in der rechten Hand, so erhoben, hält er die Leyer des Apollinis, in der Lincken aber, welche er unter sich henget, den Friedens-Stab Mercurii, mit der Beyschrifft: Divina Metamorphosis exhibita Pragae XV. Jan. 1648. in Praes. Sac. Caes. Maj. Ferdin. III. das ist: Göttliche Verwandelung, geschehen zu Prag den XV. Jan. 1648. in Gegenwart Ihr. Kayserl. Majest. Ferdin. III. auf der andern Seite der Medaille ist folgende Inscription: Raris haec ut Hominibus nota est Ars, | … vaciado, dio como resultado un hermoso lingote de oro fino, el cual, sin embargo, lucía un tanto mate; aspecto que Caos atribuyó a cierto olor [rastro] de latón que debía de encontrarse en la lingotera (Canal). No obstante, cuando fue enviado a la ceca y refundido de nuevo allí, se obtuvo un metal sumamente hermoso y dúctil. El mismísimo maestro de la moneda (Müntzmeister) aseguró a Su Gracia Electoral que jamás en su vida había visto un oro tan espléndido; al someterlo a la prueba de la piedra de toque (am Strich) superaba los 24 quilates, quedando estupefacto al constatar cómo, mediante una única fusión, una tonalidad tan mate se había vuelto tan excelsa. Hasta aquí el relato del Señor Monconny. En lo tocante a la moneda que Fernando III ordenó acuñar como recuerdo a partir de este oro, Zwelfer ordenó grabar sus inscripciones en una plancha de cobre para incorporarla a su obra Mantissa Spagirica: En uno de los lados aparece un joven desnudo (nackender Jüngling) que, en lugar de cabeza, tiene un Sol resplandeciente (glänzende Sonne). En su mano derecha, la cual mantiene elevada, sostiene la lira de Apolo (Leyer des Apollinis); en la izquierda, dispuesta hacia abajo, porta la vara de la paz de Mercurio [el caduceo] (Friedens-Stab Mercurii), con la siguiente inscripción: Divina Metamorphosis exhibita Pragae XV. Jan. 1648. in Praes. Sac. Caes. Maj. Ferdin. III. Esto significa: Divina transformación, realizada en Praga el XV de enero de 1648, en presencia de Su Sacra Majestad Imperial Fernando III. En el otro lado de la medalla se halla la siguiente inscripción: Raris haec ut Hominibus nota est Ars, … |
El dictamen de la Piedra de Toque (am Strich): Nenters aporta un dato técnico fundamental para la metalurgia de la época al describir el peritaje del maestro de la ceca imperial (Müntzmeister). El método del Strich (la piedra de toque) consistía en frotar el lingote sobre una piedra de jaspe negro pulido; la línea o trazo coloreado resultante se comparaba con agujas de aleación patrón y se sometía a ácido nítrico. El veredicto de que el metal «superaba los 24 quilates» (mehr dann 24. Karats) dejó estupefacto al oficial de la ceca, puesto que comercialmente el oro de máxima pureza se fija en 24 quilates. Un grado superior denotaba lo que los iatroquímicos llamaban el «oro purísimo de los filósofos», libre de cualquier traza de antimonio, plomo o cobre nativo.
| Bericht von der Alchemie. 205 | Informe sobre la Alquimia (Pág. 205) |
| Ars, ita rarò in Lucem prodit, Laudetur Deus in Aeternum, qui partem infinitae suae scientiae abjectis suis creaturis communicat. Wie diese Kunst wenig Menschen bekannt ist, also kommt sie auch selten an das Licht. Gelobet sey GOTT in Ewigkeit, welcher einen Theil seiner unendlichen Wissenschafft seinen allergeringsten Creaturen offenbahret. Der Herr Monconnys erzehlet ferner aus Relation Herrn Strobelbergers, eines Apotheckers und trefflichen Chemici von Regenspurg, daß ein gewisser Kauffmann von Lübeck, der sonst wenig in der Handlung gethan, aber das Bley zu figiren und in Gold zu tingiren gewußt, dem König von Schweden 100. Pfund Gold in Klumpen gegeben habe, als selbiger durch Lübeck gereiset, woraus er Ducaten schlagen lassen; und weil er wohl gewußt, daß dieses Gold aus Bley seye verwandelt worden, so habe er zu beyden Seiten des Königlichen Wappens das Signum Antimonii und Mercurii prägen lassen. Es hat auch besagter Apothecker dem Herrn Monconnys eine von diesen Ducaten gezeiget, und berichtet, daß der Lübeckische Kauffmann, den man eben nicht vor so gar reich gehalten, weil er gar wenig gehandelt, und so gar auch ein lange Zeit nichts mehr getan hatte, nach seinem Tod über 17. hundert tausend Thaler verlassen hätte. | … Ars, ita rarò in Lucem prodit, Laudetur Deus in Æternum, qui partem infinitæ suæ scientiæ abjectis suis creaturis communicat. Lo cual en alemán viene a significar lo siguiente: Así como este Arte es poco conocido entre los hombres, de igual manera sale raramente a la Luz. ¡Alabado sea Dios en la Eternidad, el cual manifiesta una parte de su sabiduría infinita a sus criaturas más insignificantes! El Señor Monconny relata además, a partir de la relación del Señor Strobelberger, un boticario y excelente químico de Ratisbona, que un cierto comerciante de Lübeck —el cual, por lo demás, realizaba muy pocas actividades en el comercio, pero que sabía fijar el plomo (Bley zu figiren) y teñirlo o transmutarlo en oro (en Gold zu tingiren)— entregó al Rey de Suecia 100 libras de oro en pepitas (en Klumpen) cuando este último viajó a través de Lübeck, a partir de las cuales el monarca ordenó acuñar ducados (Ducaten); y puesto que este sabía perfectamente que dicho oro había sido transformado a partir de plomo, ordenó grabar a ambos lados del escudo de armas real los signos del Plomo (\Saturn) y del Oro (\Sun). Asimismo, el mencionado boticario le mostró al Señor Monconny uno de estos ducados, e informó que el comerciante de Lübeck —a quien no se le consideraba precisamente un hombre rico, debido a que comerciaba muy poco y de hecho no había realizado ninguna actividad durante largo tiempo— dejó tras su muerte una fortuna de más de 1.700.000 táleros (Thaler). |
La inmensa fortuna de un comerciante «pobre» (Thaler): El texto desvela un patrón sociológico fundamental de los verdaderos alquimistas (visto en la pág. 191): el absoluto ocultamiento económico en vida. El artesano de Lübeck mantenía una fachada de comerciante inactivo y modesto para no levantar las sospechas de la hacienda pública ni de los cazadores de fortuna. Solo tras abrirse su testamento y sus inventarios notariales post-mortem, las autoridades locales descubrieron una fortuna oculta astronómica de 1.700.000 táleros (17. hundert tausend Thaler), una de las monedas de plata más fuertes de Europa central, lo que demostraba la capacidad de producción masiva de sus crisoles domésticos.
| Georg Philipp Nenters 206 | Pág. 206 – Georg Philipp Nenters |
| Wann ich mehr Exempel anziehen, und diese Sache noch mehr beweisen wolte, so dörffte mich nur auf noch 2. neue Exempel, nemlich auf die Transmutation, welche zu Franckfurt bey Herrn Salzwedeln, in der Apothecken zum Schwanen geschehen, und auf die, so erst vor etlichen Jahren zu Berlin in Beyseyn, Herrn Apotheckers Zornen, und zweyer Pfarrer, von dem Lehrjungen, Bötticher genannt, verrichtet worden, beruffen: weil aber solche Exempel bekannt genug seyn, und ich darvor halte, daß vorgemeldete Historien sattsam beweisen, daß wahrhafftig eine Transmutation der Metallen geschehen könne, so ist nicht nöthig mehrere anzuführen. Wann ich nun vorangezogene Historien betrachte, so muß ich mich zum höchsten verwundern, daß es nichts destoweniger noch Leute gibt, welche läugnen, daß dergleichen rechte Transmutation geschehen könne, oder doch zum wenigsten an der Wahrheit dieser Historien zweiffeln, und vielmehr glauben, daß es nicht sonder Betrug zugehe. Aber sie sollten vor allen Dingen die Juristische Regul bedencken, welche heisset, quilibet praesumitur bonus, donec probetur contrarium, ehe sie die Leute als Lügner wollen angeben. Was hätten doch die Alchemisten vor Nutzen davon, so viel Wesens von dem Lapide Philosophorum zu machen, wann nichts darau wäre? Wie hätten Helmontivs, Helvetivs und | Si yo quisiera citar más ejemplos y demostrar esta materia todavía más, no tendría más que remitirme a otros dos nuevos ejemplos: a saber, a la transmutación ocurrida en Fráncfort, en la casa del Señor Salzwedel, en la Farmacia del Cisne (Apothecken zum Schwanen); y a aquella que fue ejecutada hace unos pocos años en Berlín, en presencia del Señor Boticario Zornen y de dos párrocos, realizada por el aprendiz llamado Bötticher. Pero dado que tales ejemplos son ya lo bastante conocidos, y considero que las historias mencionadas anteriormente demuestran con creces que verdaderamente puede ocurrir una transmutación de los metales, no resulta necesario añadir más. Cuando contemplo las historias citadas, me causa el mayor de los asombros que, a pesar de ellas, existan todavía personas que nieguen que pueda suceder una transmutación real, o que al menos duden de la veracidad de estos relatos y crean, más bien, que en todo ello no interviene otra cosa que el fraude. Pero ellos deberían considerar, ante todo, la regla jurídica (Juristische Regul) que reza: quilibet praesumitur bonus, donec probetur contrarium (cualquiera se presume bueno, mientras no se demuestre lo contrario), antes de pretender tildar a estas personas de mentirosas. ¿Qué provecho obtendrían los alquimistas al armar tanto alboroto con el Lapide Philosophorum si no hubiera nada de cierto en ello? ¿Cómo habrían Helmontius, Helvetius y… |
La Farmacia del Cisne de Fráncfort: El autor alude a un caso muy famoso en el ámbito germánico acontecido en la Schwane-Apotheke (Farmacia del Cisne) de Fráncfort del Meno, una de las boticas institucionales más prestigiosas y antiguas de la ciudad, de propiedad de la familia Salzwedel. Los ensayos químicos controlados en las boticas oficiales servían como laboratorios de referencia pública para validar la pureza de los metales ante los magistrados urbanos.
El aprendiz Bötticher y el nacimiento de la Porcelana de Meissen: Nenters introduce un dato histórico crucial al nombrar al «aprendiz llamado Bötticher» (Lehrjungen, Bötticher genannt) y su experimento en Berlín ante el boticario Zorn y dos clérigos. Se refiere ni más ni menos que a Johann Friedrich Böttger (1682–1719). En su juventud, Böttger era un aprendiz de farmacia en Berlín que causó una enorme conmoción al realizar transmutaciones públicas de plata en oro. Debido a esto, el rey de Prusia intentó capturarlo, obligándolo a huir a Sajonia, donde el príncipe elector Augusto el Fuerte lo encerró en un castillo para que fabricara oro en masa para el Estado. Aunque no logró producir oro industrial, durante sus forzados experimentos de laboratorio Böttger descubrió en 1708 la fórmula secreta para fabricar el «oro blanco»: la porcelana dura europea, lo que llevó a la fundación de la célebre manufactura de Meissen.
La regla jurídica de la presunción de inocencia: Frente al escepticismo radical de los galénicos —quienes tachaban sistemáticamente de mentirosos a todos los testigos de las crónicas—, Nenters traslada el debate al terreno del derecho civil y la jurisprudencia. Cita la máxima latina clásica del derecho romano y canónico «quilibet praesumitur bonus…». Argumenta que científicos y médicos de la talla de Helvetius (médico de la corte holandesa) u oficiales de la moneda estatal gozan del derecho legal a la presunción de veracidad y buena fe, por lo que la carga de la prueba recae sobre los detractores, quienes están obligados a demostrar el fraude mediante actas judiciales en lugar de usar meras descalificaciones teóricas.
La lógica de la reputación académica: El párrafo final plantea un argumento de sentido común: ¿qué ganaban médicos de enorme prestigio internacional y declarados enemigos de la alquimia (como el propio doctor Helvetius en La Haya) arriesgando sus carreras universitarias, sus cátedras y su honor moral al publicar bajo juramento que habían presenciado milagros químicos si todo se tratara de una simple farsa?
| Bericht von der Alchemie. 207 | Informe sobre la Alquimia (Pág. 207) |
| und andere so verwegen seyn sollen, von dieser Transmutation zu schreiben, und sich auf lebendige Zeugen zu beruffen, wann es nicht wahr gewesen wäre, was sie geschrieben? würde nicht jederman sie, als grobe Lügner angesehen haben? Sollte das größte Haupt der Christenheit, Kayser Ferdin. III. und der oberste Churfürst des Reichs, auch wohl denen Leuten etwas weiß machen, so nicht wahr wäre? Welcher vernünfftiger Mensch wird so Arges von so hohen Häuptern gedencken? Sollte man an der Wahrheit einer Sachen zweiffeln, wo Kayser und Churfürsten Zeugnüß geben, daß dieses also geschehen, und ohne einigen Betrug zugangen? Jederman glaubt, was die alten Heydnischen Scriptores von ihren Regenten, Ländern und andern Sachen geschrieben; und warum zweiffelt man doch an einer Sache, welche der gesunden Vernunfft nicht zu wider, und mit so vielen unverwerfflichen Zeugnüssen bewähret ist? Wann alles dasjenige nicht wahr wäre, was wir mit unsern Augen nicht gesehen, oder mit denen Händen nicht betastet haben, so würden wir auch an denenjenigen Sachen, welche doch die gantze Welt zu allen Zeiten geglaubt hat, zweiffeln müssen. Wann wir die Experimenta täglich zu sehen bekämen, so würden wir diese Transmutation nicht mehr vor so wunderbahr halten. Der Paradieß-Vogel wird selten gesehen, und unterdessen glauben wir doch denen Physicis, daß er in rerum natura seye, und so aussehe, | … y otros habrían sido tan temerarios como para escribir sobre esta transmutación y remitirse a testigos vivos si no hubiera sido verdad lo que escribieron? ¿Acaso no los habría considerado todo el mundo unos groseros mentirosos? ¿Acaso la cabeza más grande de la Cristiandad, el Emperador Fernando III, y el primer Príncipe Elector del Imperio, habrían de engañar a la gente haciéndoles creer algo que no fuera cierto? ¿Qué hombre sensato pensará algo tan perverso de tan altas autoridades? ¿Se habría de dudar de la veracidad de un asunto del cual Emperadores y Príncipes Electores dan testimonio de que sucedió exactamente así y transcurrió sin fraude alguno? Todo el mundo cree lo que los antiguos autores paganos escribieron sobre sus gobernantes, países y otros asuntos; ¿y por qué se duda, entonces, de una materia que no es contraria a la sana razón y que está respaldada por tantos testimonios irreprochables? Si todo aquello que no hemos visto con nuestros propios ojos o que no hemos palpado con nuestras manos no fuera cierto, entonces tendríamos que dudar también de aquellas cosas que el mundo entero ha creído en todo momento. Si tuviéramos la oportunidad de ver estos experimentos a diario, ya no consideraríamos esta transmutación como algo tan milagroso. El Ave del Paraíso (Paradies-Vogel) se ve raramente; y, mientras tanto, creemos sin embargo a los físicos (Physicis) cuando nos dicen que existe en la naturaleza (in rerum natura) y que tiene tal aspecto… |
El honor de las altas autoridades como garantía judicial: Nenters recurre a la rígida estructura jerárquica y moral del Sacro Imperio para defender sus fuentes. Explica que en el siglo XVIII resultaba inconcebible y ofensivo sugerir que la «cabeza más grande de la Cristiandad» (grösste Haupt der Christenheit), el emperador Fernando III de Habsburgo, o el Arzobispo y Príncipe Elector de Maguncia (mencionados en las págs. 202 y 203) hubieran participado de un burdo montaje o mentido a sus súbditos. Para el autor, dudar de su palabra equivalía a un acto de subversión institucional y moral intolerable.
La crítica al escepticismo histórico selectivo: El segundo párrafo contiene un brillante argumento epistemológico. Nenters denuncia la hipocresía de los académicos universitarios ilustrados: estos aceptaban con fe ciega las crónicas de los historiadores clásicos grecorromanos (alten Heydnischen Scriptores) sobre batallas antiguas, geografía asiática y biografías imperiales sin haber estado allí; sin embargo, aplicaban un listón de sospecha radical e injustificado contra actas notariales e informes médicos contemporáneos firmados por científicos de su propia era, como el doctor Helvetius.
El empirismo indirecto y la fe científica: El autor plantea una premisa fundamental para el desarrollo de la ciencia moderna: no es necesario experimentar o ver físicamente cada fenómeno del universo de forma individual para validar su existencia. Sostiene que si la humanidad limitara la verdad estrictamente a lo que cada individuo puede «ver con sus ojos o palpar con sus manos» (mit unsern Augen nicht gesehen, oder mit denen Händen nicht betastet), el conocimiento colapsaría y estaríamos obligados a dudar de la geografía, la astronomía y la historia general del planeta (die ganze Welt zu allen Zeiten geglaubt).
| Georg Philipp Nenters 208 | Pág. 208 – Georg Philipp Nenters |
| aussehe, wie sie ihn beschreiben. Welcher von uns hat jemahlen die grossen ungeheuren Schlangen und andere rare Thiere in Indien gesehen? und doch glauben wir der schrifftlichen und mündlichen Relation derjenigen, die solche gesehen haben. Warum gönnet man denen Alchemisten nicht eben das Recht, das man andern gönnet, und glaubet ihren Worten, wann sie schreiben, daß sie mit ihren Händen den Lapidem Philosophorum bereitet haben? Warum glaubet man andern ehrlichen Leuten nicht, welche den Lapidem in ihren Händen gehabt, und die wunderbahre Verwandelung des Bleyes und Quecksilbers in Gold mit ihren Augen gesehen haben? Wir glauben ja dem Alliot, daß er durch ein gewisses Alkali den Krebs curiren können, ob uns schon dessen Präparation nicht bekannt ist, warum wollen wir dann nicht glauben, was die Alchemisten von der Würckung des Lapidis Philosophorum in denen desperaten Kranckheiten schreiben? Jederman admirirt die Würckung des Lapidis Bvtleri, warum zweiffelt man dann an der Krafft des Lapidis Philosophorum? – – – Gewißlich, man thut grosses Unrecht, daß man dasjenige, was GOTT, als eine sonderbahre Gnad zu unterschiedenen Zeiten frommen und fleißigen Untersuchern der Natur verliehen, vor eine Betriegerey hält; es wäre weit billiger, GOTT vor so hohe Gnade, die er seinen unwürdigen Creaturen erwiesen, | … luzca tal como ellos lo describen. ¿Quién de nosotros ha visto alguna vez las grandes y colosales serpientes u otros animales exóticos de las Indias? Y, sin embargo, creemos en las relaciones escritas y orales de aquellos que los han visto. ¿Por qué no se les concede a los alquimistas exactamente el mismo derecho que se les otorga a los demás, dando crédito a sus palabras cuando escriben que han preparado con sus propias manos el Lapidem Philosophorum? ¿Por qué no se les cree a otras personas honestas que han tenido la Piedra en sus manos y han presenciado con sus propios ojos la maravillosa transformación del plomo y del mercurio en oro? Le creemos, al fin y al cabo, a Alliot cuando afirma que pudo curar el cáncer (Krebs) mediante un determinado álcali, a pesar de que su preparación no nos es conocida; ¿por qué, entonces, nos negamos a creer lo que los alquimistas escriben sobre el efecto del Lapidis Philosophorum en las enfermedades más desesperadas? Todo el mundo admira el efecto de la piedra de Butler (Lapidis Butler); ¿por qué se duda, entonces, de la fuerza del Lapidis Philosophorum? Ciertamente, se comete una gran injusticia al considerar como un fraude aquello que Dios, como una gracia singular (sonderbahre Gnad), ha concedido en diferentes épocas a investigadores piadosos y diligentes de la naturaleza; sería mucho más justo alabar a Dios por tan alta gracia, la cual ha manifestado a sus indignas criaturas, … |
Alliot y los albores de la oncología química: El autor introduce un argumento médico de primer orden para la comunidad científica de 1733 al citar a Alliot. Se refiere a Pierre Alliot (médico del rey Luis XIV de Francia en el siglo XVII), célebre en toda Europa por haber desarrollado un remedio mineral secreto (un álcali cáustico a base de compuestos minerales purificados) con el cual trataba con relativo éxito los tumores malignos y el cáncer (Krebs), incluyendo el de la reina madre Ana de Austria. Nenters argumenta de forma brillante: si la medicina oficial acepta el milagro clínico de Alliot sin que este haya revelado la receta secreta de su preparación (Præparation), resulta hipócrita y contradictorio negar la viabilidad de la Piedra Filosofal en su faceta de elixir contra dolencias terminales desahuciadas (desperaten Kranckheiten).
La consagración de la Piedra de Butler: El texto vuelve a respaldarse en la famosa piedra medicinal del noble irlandés Butler (mencionada en las págs. 162, 170 y 188), cuya capacidad para disolver inflamaciones severas en quince minutos gozaba de un consenso absoluto entre los iatroquímicos de la escuela de Van Helmont.
La Alquimia como una Ciencia Providencial: El cierre de la página es un pilar fundamental para comprender la mentalidad científica de la época barroca. Nenters despoja al laboratorio de cualquier matiz de soberbia o magia oscura. Define a la Alquimia superior como una «gracia singular» (sonderbahre Gnad) otorgada por el Creador únicamente a los «investigadores piadosos y diligentes de la naturaleza» (frommen und fleissigen Untersuchern der Natur). El crisol no premia al codicioso, sino al científico que combina el trabajo técnico riguroso con la devoción espiritual, transformando la ciencia en un acto de alabanza divina.
| Bericht von der Alchemie. 209 | Informe sobre la Alquimia (Pág. 209) |
| sen, zu dancken, als solche zu lästern. Hält man denjenigen nicht vor einen unvernünfftigen Menschen, der über eine Sache, welche er nicht verstehet, judiciren will; und warum präcipitirt man sich doch so in dieser Sache, und judiciert so blind darüber, da man selbige doch nicht verstehet? wäre es nicht besser und klüger gehandelt, man suspendirte sein Judicium, als daß man unvorsichtiger weiß etwas verwirfft, welches so viel tausend Leute geglaubt haben und noch glauben? Man sollte sich zuvor wohl informiren, ehe man concludirt. Zweiffeln an einer Sache ist nicht zu verwerffen, aber bey seinem Zweiffel verbleiben, und wieder alle Remonstrat ones, so einem den Zweiffel benehmen können, die Ohren zustopffen, ist unrecht und nicht vernünfftig gehandelt. Warum sollte der fromme Basilivs Valentinvs seinem GOTT so hertzlich gedancket haben, wann er gewußt hätte, daß dasjenige, wovon er geschrieben, Falschheit und Betrug wäre? Wäre es nicht GOTTes unverantwortlicher Weise gespottet? wäre es nicht eben so, als wann ein Dieb nach vollbrachtem Diebstahl GOTT dancken wolte, daß er so glücklich gestohlen hätte? die Alchemisten müsten ja die ärgsten Schelmen seyn, so unter der Sonnen zu finden, wann sie so freventlich lügen und GOTTes darbey spotten wolten. Aber was vernünfftige Leute sind, haben eine bessere Meynung von ihnen und ihrer Kunst. Ich Fr. Roth-Scholzens Theatr. Chem. I.Theil. | … manifestado, y darle gracias por ello, en lugar de blasfemar contra ella. ¿Acaso no se considera irracional a aquel hombre que pretende juzgar (judiciren) sobre una materia que no comprende? ¿Y por qué, entonces, se apresuran tanto en este asunto, juzgando de forma tan ciega sobre algo que no entienden? ¿No sería mucho mejor y más inteligente suspender el juicio (suspendirte sein Judicium), antes que rechazar de manera imprudente algo que tantos miles de personas han creído y todavía creen? Uno debería informarse muy bien antes de emitir una conclusión (concludirt). Dudar de una materia no es algo censurable en sí mismo; pero empecinarse en la duda y cerrarse de oídos ante todas las demostraciones (Remonstrationes) capaces de disipar dicha incertidumbre, resulta una actitud injusta e irracional. ¿Por qué el piadoso Basilio Valentín habría de haber dado gracias a Dios de todo corazón si hubiera sabido que aquello sobre lo que escribía no era más que falsedad y engaño? ¿Acaso no habría sido eso una burla intolerable hacia Dios? ¿No equivaldría a que un ladrón, tras cometer un robo, quisiera dar gracias a Dios por haberle permitido robar con tanto éxito? Los alquimistas tendrían que ser los bribones (Schelmen) más perversos bajo el sol si mintieran con tanta osadía y pretendieran burlarse de Dios de ese modo. Sin embargo, quienes son personas sensatas tienen una opinión mucho mejor de ellos y de su arte. |
La regla escéptica de la Suspensión del Juicio (suspendirte sein Judicium): Nenters introduce un concepto fundamental de la epistemología de la Ilustración derivado del pirronismo clásico: la suspensión del juicio (epoché). Sostiene que cuando un científico o médico carece de experiencia empírica directa sobre una materia compleja (como los procesos de fijación metalúrgica de la iatroquímica), la única postura racional y honesta es abstenerse de emitir un veredicto definitivo (suspendirte sein Judicium). Tacha de «irracionales» (unvernünfftigen) a las facultades tradicionales que dictaminaban que la transmutación era imposible basándose únicamente en prejuicios teóricos sin haber pisado jamás un taller.
La ética de la duda frente a la obstinación: El texto traza una línea divisoria muy moderna entre la duda metódica y el dogmatismo ciego. El autor aclara que «dudar no es censurable» (Zweiffeln… ist nicht zu verwerffen); de hecho, la duda impulsa la investigación experimental. Lo que Nenters condensa como una actitud «injusta» (unrecht) es el escepticismo militante: el cerrarse de oídos (die Ohren zustopffen) ante las actas notariales, las medallas de curso legal y las demostraciones físicas (Remonstrationes) aportadas por testigos del calibre de Van Helmont o el Ensayador General de Holanda.
El dilema moral y teológico de Basilio Valentín: Para demoler la tesis de que la literatura hermética era un burdo invento de timadores, el autor apela a la psicología religiosa de los antiguos maestros, centrándose en el enigmático monje benedictino Basilio Valentín (mencionado en las págs. 160 y 161). Los textos de Valentín (como el Último Testamento) arrancaban invariablemente con solemnes liturgias y profundas oraciones de agradecimiento al Creador. Nenters argumenta que si la Alquimia fuera un fraude consciente, estas oraciones constituirían una blasfemia intolerable (Gottes unverantwortlicher Weise gespottet), equiparable a la aberración moral de un delincuente que reza a Dios para agradecerle el éxito de un atraco a mano armada (nach vollbrachtem Diebstahl GOTT dancken).
| Georg Philipp Nenters 210 | Pág. 210 – Georg Philipp Nenters |
| Ich muß auch noch dieses gedencken, daß einige, wann sie convincirt sind, daß wahrhafftig ein Lapis Philosophorum seye, vorgeben, daß dieser Lapis gar zu kostbar zu machen seye, und das Gold, welches auf diese Manier bereitet werde, koste vielmehr als es wehrt seye, auch erfordere diese Arbeit eine gar lange Zeit, aber sie irren sich hierinnen, dann man höre, was der Alchemist dem fragenden Helvetio vor eine Antwort gibt: Nemlich das gantze Werck wäre von Anfang biß zum Ende länger nicht als vier Tage; es erfordere auch solches mehr Unkosten nicht als 3. Gulden; auch seyen die Minera, daraus dieses Geheimnüß gemacht werde, beyde nicht grosses Kostens; Ist also diesem und andern Alchemisten, welche die Sache verstehen, billich Glauben zuzustellen: nach dem gemeinen Sprichwort: artifici in sua arte est credendum. Das sechste Capitel. Von der Vortrefflichkeit der Alchemie. Wann nun aus bißhero Erzehltem erhellet, daß die Alchemie nicht allein eine sehr alte Kunst seye, welche von denen Königen und weisesten Leuten zu allen Zeiten hochgehalten worden, sondern auch durch deren Hülffe dasjenige könne erlanget werden, welches die geringere Metallen zum höchsten Grad der Perfection | Debo también mencionar que algunos, cuando ya han sido convencidos (convincirt) de que verdaderamente existe un Lapis Philosophorum, alegan sin embargo que esta Piedra es demasiado costosa de fabricar, y que el oro preparado de esta manera cuesta mucho más de lo que vale; asimismo, afirman que este trabajo requiere un tiempo sumamente largo. No obstante, se equivocan en esto, pues escúchese la respuesta que el Alquimista le dio al inquisitivo Helvetio: a saber, que toda la obra, desde el principio hasta el fin, no requería más de cuatro días; y que tampoco exigía más gastos que 3 florines (Gulden); además, los minerales (Minera) a partir de los cuales se elabora este secreto son ambos de muy bajo costo. Por lo tanto, se debe conceder legítimamente crédito a este y a otros alquimistas que comprenden la materia, según el conocido proverbio común: artifici in sua arte est credendum (se debe creer al experto en su propio arte). El Sexto Capítulo Sobre la excelencia de la Alquimia Cuando a partir de lo narrado hasta ahora se pone de manifiesto que la Alquimia no es solamente un arte sumamente antiguo —el cual fue altamente estimado por los reyes y los hombres más sabios en todos los tiempos—, sino que también a través de su ayuda puede alcanzarse aquello que conduce a los metales inferiores al más alto grado de perfección… |
La falacia del coste de producción desmedido: Nenters analiza una línea de defensa desesperada de los detractores. Al verse acorralados por los testimonios notariales del peritaje de Helvetius y las monedas acuñadas por el Emperador (págs. 200 y 202), los escépticos argumentaban que, aunque la transmutación fuera real, carecía de sentido práctico o comercial debido a que los reactivos, el carbón y los meses de trabajo continuo en los hornos costaban más que el oro resultante.
La revelación de los cuatro días y los tres florines: El autor recurre de nuevo al histórico encuentro en La Haya (pág. 198) para demoler este prejuicio económico. Transcribe la respuesta del enigmático fundidor holandés: la Gran Obra no exigía un proceso laberíntico de años; requería únicamente cuatro días (vier Tage) de operaciones metalúrgicas y un desembolso material mínimo de 3 florines (3. Gulden), una cantidad insignificante para la época. Esto demostraba que el secreto no radicaba en la opulencia de las materias primas, sino en la precisión metodológica del operario.
La naturaleza vil de la materia prima (Minera): El texto resalta un principio unánime de los Adeptos medievales y renacentistas: la Materia Prima es una sustancia abundante, barata y despreciada por el vulgo (beide nicht grosses Kostens). Aunque el texto mantiene el anonimato de los dos minerales específicos al llamarlos genéricamente Minera, en los laboratorios del siglo XVIII esto se asociaba frecuentemente con minerales comunes de bajo coste como el antimonio, el mercurio común o el vitriolo.
El axioma jurídico y corporativo de la confianza: Para cerrar de forma definitiva el debate sobre la veracidad, Nenters apela a la máxima legal escolástica «artifici in sua arte est credendum». Sostiene que de la misma manera que en un tribunal se acepta el dictamen de un maestro constructor sobre un edificio o el de un navegante sobre las corrientes marinas, las facultades de medicina tradicional debían respetar y otorgar crédito a los cuadernos de laboratorio de los verdaderos especialistas e investigadores empíricos de la química.
| Berichte von der Alchemie. 211 | Informe sobre la Alquimia (Pág. 211) |
| fection bringen, den Menschen bey steter Gesundheit erhalten, und die schwersten Krankheiten, wo sonsten kein Mittel helffen will, in größter Geschwindigkeit heilen kan, so wird jederman gestehen, daß dieser keine Kunst könne verglichen werden. Dann man betrachte nur, wie viel Mühe und Arbeit manchmahl ein Mensch anwenden muß, einen Ducaten zu verdienen, wie sauer es einem wird, biß er so viel zusammen spahret, seine Familie aus Zinsen zu erhalten; und erwäge hergegen, mit was vor geringer Mühe einer durch den Lapidem Philosophorum zum größten Reichthum gelangen könne, so wird er finden, daß alle andere Künste gegen der Alchemie nur Schatten-Werck sind. Aber dieses ist nur ein zeitliches Absehen, welches von denen rechten Adeptis und allen denen, welche wissen, daß sie ihr Herz nicht auf das Zeitliche richten, und auf dasselbe bauen dörffen, fern seyn soll. Es sind noch viel höhere Ursachen, welche diese Kunst herrlich machen. Was ist wohl köstlicher auf der Welt als die Gesundheit? Wann man allen Reichthum der Welt hat, hat aber darneben einen ungesunden Leib, was hat er vor Freude an seinem Reichthum? Was wendet man nicht an, seine verlohrne Gesundheit wieder zu erlangen? wie viel tausend Gulden werden an berühmte Medicos gewendet? wie viel Geld zahlet man vor gute Arzneyen? nur bloß allein seine Gesundheit wieder zu haben; und ist doch dieses öffters | … perfección, mantener al ser humano en constante salud y curar con la mayor rapidez las enfermedades más graves, allí donde ningún otro remedio quiere ayudar, cualquiera habrá de admitir que a este arte ninguno se le puede comparar. Pues considérese únicamente cuánta fatiga y trabajo debe emplear a veces un hombre para ganar un solo ducado (Ducaten); cuán amargo se le vuelve el camino hasta que logra ahorrar lo suficiente para mantener a su familia a partir de los intereses. Compárese esto, por el contrario, con la escasa fatiga con la que un hombre, a través del Lapidem Philosophorum, puede alcanzar la mayor de las riquezas; y se hallará que todas las demás artes, frente a la Alquimia, no son más que obras de sombras (Schatten-Werck). Pero este es solo un propósito mundano, del cual deben estar alejados los verdaderos Adeptos y todos aquellos que saben que no deben inclinar su corazón hacia lo terrenal ni construir sobre ello. Existen todavía razones mucho más elevadas que hacen magnífico a este arte. ¿Qué hay, en verdad, más precioso en el mundo que la salud? Si alguien poseyera toda la riqueza del mundo, pero tuviera al mismo tiempo un cuerpo enfermo, ¿qué alegría podría hallar en su riqueza? ¿Qué no se llega a gastar para recuperar la salud perdida? ¿Cuántos miles de florines (Gulden) se entregan a médicos célebres? ¿Cuánto dinero se paga por buenos medicamentos? Todo ello con el único fin de recuperar la salud; y, sin embargo, esto a menudo… |
La cruda realidad socioeconómica del Barroco: El primer párrafo ofrece un testimonio sociológico fascinante sobre la vida cotidiana en la Alemania del siglo XVIII. Al describir lo «amargo» (sauer) que resulta para un ciudadano común ahorrar lo suficiente para asegurar el sustento de su hogar mediante el rendimiento de rentas o intereses (Zinsen), Nenters empatiza con las dificultades financieras de su época. Utiliza este contraste para ilustrar por qué las facultades técnicas ordinarias parecen simples «obras de sombras» (Schatten-Werck) ante un arte spagírico capaz de aliviar de golpe las cargas materiales de la existencia.
El desprecio por la riqueza material: El autor introduce de inmediato un correctivo ético fundamental de la filosofía hermética. Advierte que la transmutación metálica y la opulencia económica son un «propósito mundano» (zeitliches Absehen) secundario. Los verdaderos Adeptos (rechten Adeptis) operaban bajo un estricto código de desapego místico; sabían que codiciar el oro por vanidad corrompía el crisol, y que el fin espiritual de la Gran Obra exigía utilizar los recursos exclusivamente para el ejercicio de la caridad (visto en la pág. 191).
La salud como el Tesoro Supremo: Nenters despliega una brillante argumentación de la medicina clínica barroca al situar a la salud (Gesundheit) en la cúspide de los valores humanos. Plantea un dilema pragmático indiscutible: un monarca o un comerciante acaudalado sumido en los dolores crónicos de la gota o la hidropesía no puede extraer ningún placer real de sus cofres repletos de monedas si habita en un «cuerpo enfermo» (ungefunden Leib).
El coste de la medicina oficial en el siglo XVIII: El texto denuncia de forma implícita el enorme impacto económico que suponía la enfermedad para las familias burguesas de la época. Menciona las fortunas invertidas en pagar los honorarios de médicos célebres (berühmte Medicos) y boticarios, las cuales se medían en miles de florines (Gulden). El autor utiliza este argumento para justificar la necesidad absoluta de la Medicina Universal basada en la Alquimia superior, concebida como un remedio definitivo, de bajo coste de producción (visto en la pág. 210) y de eficacia inmediata, capaz de democratizar la sanación humana frente al monopolio corporativo de las facultades tradicionales.
| 212 Georg Philipp Nenters | Pág. 212 – Georg Philipp Nenters |
| öffters alles umsonst: man kan ja öffters in der ganzen Medicin keine einige Arzney finden, gewisse Kranckheiten zu curiren: Zum Exempel können dienen das Podagra, die Wassersucht der Krebs, die fallende Sucht, der Aussatz und andere Kranckheiten mehr. Wie froh ist manchmal ein Krancker, wann er mit grossen Schmerzen geplagt ist, und wird davon durch den Medicum befreyet? wie lobt er einen solchen Medicum allenthalben? und wie viel hält er nicht hernach auf das Mittel, welches ihm geholffen? Solte dann nun die Alchemie nicht hoch zu halten seyn, welche dieses herrliche Mittel bereitet, durch welches auch die allerdesperatesten Kranckheiten, (so fern sie noch auf eine Weiß zu curiren sind) die entweder den gewissen Tod bringen, oder die Krancken von anderer Menschen Gesellschafft ausschliessen, fast in einem Augenblick curiret? Solte man nicht alles anwenden, diese edle Perle zu haben? Aber gleich wie dieses Mittel eine ausserordentliche Gnad GOttes ist, also führet es auch nicht allein den Menschen, welchem solche ausserordentliche Gabe gegeben wird, sondern auch den Krancken, welchem auf solche Weiß geholffen wird, näher zu GOtt, und erwecket in ihnen eine herzliche Liebe und Danckbarkeit gegen ihren Schöpffer, von welchem diese grosse Gnad herkommet. Man bedencke nur, was es einem vor eine Freude seyn würde, wann ein guter Freund käme, und zeigte einem den Weg einen | … a menudo todo es en vano: pues con frecuencia es imposible hallar en toda la Medicina un solo medicamento para curar ciertas enfermedades. Como ejemplo pueden servir la gota (Podagra), la hidropesía (Wassersucht), el cáncer (Krebs), la epilepsia (fallende Sucht), la lepra (Aussatz) y otras dolencias semejantes. ¡Cuán dichoso se siente un enfermo cuando, estando atormentado por grandes dolores, es liberado de ellos por el médico! ¿Cómo no habrá de alabar a semejante médico en todas partes? ¿Y cuánto no estimará a partir de entonces el remedio que le ha prestado ayuda? ¿No debería, por lo tanto, valorarse en lo más alto a la Alquimia, la cual prepara este remedio magnífico mediante el cual incluso las enfermedades más desesperadas —siempre que sean curables de algún modo—, que o bien traen consigo una muerte segura o bien excluyen a los enfermos de la sociedad de los demás hombres, son curadas casi en un abrir y cerrar de ojos? ¿No se debería emplear todo lo posible para poseer esta noble perla? Pero al igual que este remedio es una gracia extraordinaria de Dios, de la misma manera no solo conduce a Dios al hombre a quien le ha sido otorgado semejante don extraordinario, sino también al enfermo que recibe ayuda por este medio, despertando en ellos un sincero amor y gratitud hacia su Creador, de quien procede tan alta gracia. Considérese únicamente qué alegría sería si viniera un buen amigo y le mostrara a uno el camino… |
El catálogo de las enfermedades incurables barrocas: Nenters lanza una crítica directa a la impotencia de la medicina universitaria tradicional galénica al enumerar las cinco patologías más temidas y devastadoras de los siglos XVII y XVIII, para las cuales las facultades ordinarias no ofrecían soluciones reales:
- Podagra (La Gota): Una dolencia articular sumamente dolorosa que postraba a reyes y nobles.
- Wassersucht (La Hidropesía): Insuficiencias orgánicas severas que provocaban la acumulación masiva de líquido en los tejidos corporales.
- Krebs (El Cáncer): Tumores malignos visibles o internos frente a los cuales la medicina de la época apenas aportaba cuidados paliativos o cirugías agónicas.
- Fallende Sucht (La Epilepsia): El término antiguo alemán fallende Sucht (la enfermedad que hace caer) retrata cómo se percibían clínicamente las crisis convulsivas.
- Aussatz (La Lepra): Una enfermedad infecciosa crónica y deformante que conllevaba el estigma definitivo y la absoluta exclusión social del enfermo (von anderer Menschen Gesellschafft ausschliessen).
La curación «en un abrir y cerrar de ojos» (in einem Augenblick): El autor defiende que la Alquimia superior, al destilar y concentrar las fuerzas sutiles de la materia mineral en la Piedra Filosofal (en su aspecto de elixir medicinal), es capaz de revertir estos cuadros clínicos terminales (allerdesperatesten Kranckheiten) con una celeridad matemática casi instantánea, actuando como la verdadera panacea frente al fracaso de los jarabes e infusiones de los boticarios tradicionales (visto en la pág. 183).
La metáfora de la «Noble Perla» (edle Perle): El uso de la expresión edle Perle es una clara alusión teológica y hermética extraída de las parábolas bíblicas del Nuevo Testamento (la perla de gran precio por la cual un mercader vende todo lo que tiene para adquirirla). Para los iatroquímicos, esta metáfora definía el carácter sagrado de la Medicina Universal: un conocimiento precioso que requería el máximo sacrificio y dedicación en el laboratorio.
La bioquímica como vía mística (ora et labora): Al final de la página, Nenters desarrolla una profunda justificación espiritual sobre el acto médico. Sostiene que la aplicación exitosa del elixir alquímico desencadena una transformación moral tanto en el científico que lo elabora como en el paciente terminal que salva la vida. Al experimentar en su propio cuerpo una curación milagrosa que la ciencia oficial daba por imposible, el enfermo experimenta un despertar de «sincero amor y gratitud hacia su Creador» (herzliche Liebe und Danckbarkeit gegen ihren Schöpffer), transformando el laboratorio químico en una herramienta pastoral de primer orden.
| Bericht von der Alchemie. 213 | Informe sobre la Alquimia (Pág. 213) |
| einen verborgenen Schatz, nach welchem viel tausend umsonst gegraben, zu finden; man würde kaum Worte gnug finden können, seine Danckbarkeit gegen einen solchen Gutthäter zu bezeigen; oder wann ein Mensch von einem Mörder in dem Wald gefangen, und an einem Baum gebunden würde, und müste sehen, daß der Mörder bereits das Mord-Gewehr gefast hätte, ihn auf das grausamste hinzurichten, es käme aber ohngefähr ein Reisender, und erlöste ihn von der augenscheinlichen Todes-Gefahr, würde er nicht diesen Menschen als seinen Lebens-Erhalter sein Lebenlang lieben und rühmen, oder sein Leben auch vor ihn wagen? Man überlege dieses, und bedencke dann, was es vor eine unvergleichliche Freude seyn müsse, wann man durch GOttes Gnade, diesen Schatz aller Schätze, welchen viel tausend umsonst suchen, zu finden gewürdiget wird, solte man GOTT nicht davor loben und preisen? Man lese nur, mit was vor inniglich schönen Worten Basilius Valentinus seinem GOTT vor diese ertheilte Gnade dancket, und wie er dieses von GOtt vertraute Geheimnüß seinem GOtt wieder aufopffert; wer es ohne Bewegung lesen kan, der muß gewißlich ein steinern Hertz haben. Was führet Helmontius hin und wieder in seinen Schrifften vor gute Gedancken, wann er von diesem grossen Geheimnüß redet? Solte es einen Alchemisten nicht aufmuntern zur Frömmigkeit, wann er zum Voraus | … un tesoro oculto, el cual muchos miles de hombres han buscado cavando en vano; apenas se podrían hallar palabras suficientes para manifestar la gratitud hacia semejante benefactor. O bien, si un hombre fuera capturado por un asesino en el bosque y atado a un árbol, y tuviera que presenciar cómo el asesino ya ha empuñado el arma mortal (Mord-Gewehr) para ejecutarlo de la manera más cruel; pero de pronto pasara por allí un viajero y lo librara de ese evidente peligro de muerte, ¿acaso no amaría y alabaría este hombre a su salvador (Lebens-Erhalter) durante toda su vida, o no arriesgaría incluso su vida por él? Considécere esto bien, y piénsese entonces qué alegría incomparable debe ser cuando uno, por la gracia de Dios, es dignificado a hallar este tesoro de todos los tesoros (Schatz aller Schätze), el cual muchos miles de hombres buscan en vano; ¿no se debería, por tanto, alabar y ensalzar a Dios por ello? Léanse únicamente las palabras tan íntimas y hermosas con las que Basilio Valentín da gracias a su Dios por esta gracia concedida, y cómo ofrece de nuevo a Dios este secreto que Él le confió; quien pueda leerlo sin conmoverse, debe tener ciertamente un corazón de piedra. ¡Qué pensamientos tan nobles y piadosos manifiesta Helmontius aquí y allá en sus escritos cuando habla de este gran secreto! ¿Acaso no debería esto infundir en un alquimista una profunda devoción (Frömmigkeit), cuando tiene ante… |
La parábola del asesino en el bosque: Nenters despliega una vívida y dramática metáfora propia de la literatura barroca alemana. Compara la angustia de un paciente desahuciado por la medicina académica —atrapado por una enfermedad terminal incurable— con la desesperación de una víctima atada a un árbol en un bosque espeso, viendo cómo un bandido empuña el arma homicida (Mord-Gewehr). El químico spagírico que llega con el elixir mineral purificado no es retratado como un comerciante de pócimas, sino como ese «viajero providencial» (Reisender) que corta las cuerdas en el último segundo, convirtiéndose legítimamente en un salvador de vidas (Lebens-Erhalter) digno de gratitud eterna.
El Tesoro de los Tesoros (Schatz aller Schätze): En la tradición hermética y de la alquimia cristiana, el hallazgo del Lapis no se entendía como un triunfo de la codicia material, sino como una bendición espiritual que transformaba al operario. El autor insiste en que ser «dignificado por Dios» (findet gewürdiget wird) para aislar este catalizador supremo exige una humildad absoluta y un compromiso inquebrantable con la filantropía médica.
| 214 Georg Philipp Nenters | Pág. 214 – Georg Philipp Nenters |
| aus weiß, daß GOtt diese grosse Gnade keinem wiederfahren läßt, als welche in ihrem Leben unsträfflich sind, so viel ihnen möglich, und in ihrer Arbeit kein anders Absehen haben als GOttes Ehr und des Nächsten Wohlfahrt zu befördern? Solte on einer desperaten Kranckheit liegender Patient, welcher dem Tod im Rachen steckt, und von denen Medicis mit dem Prognostico verlassen ist, daß wann GOtt nicht ausserordentliche Mittel schicke, so seye durch menschliche Hülffe nichts bey ihm mehr auszurichten, nicht Ursach haben, GOTT zu dancken, wann ihm GOtt durch einen Alchemisten dieses herrliche Mittel schickte, und ihn von seiner Kranckheit befreyete? Ich geschweige das ein Besitzer dieses grossen Schatzes die beste Gelegenheit bekommt, seine Barmherzigkeit gegen die Armen zu erzeigen, und ihre Armuth zu lindern. Aber wie dieses nun eins der grösten Geheimnüssen ist, so ist es auch eine der schweresten Sachen von der Welt, und verkaufft GOtt solchen grossen Schatz niemand, als fleissigen und frommen Arbeitern, welche unter GOttes Direction auch die grösseste und unüberwindlich scheinende Schwierigkeiten nicht scheuen. Dann dieses Werck ist nicht so leicht, als sich viele einbilden: Man höre, was Rogerius Baco davon schreibet: in quibus Deus magnam virtutem posuit, in iisdem etiam magnam difficultatem collocavit: Welchen Dingen GOTT eine grosse Krafft gegeben, denen hat er auch eine grosse Schwe- | … saber y comprender que Dios no permite que esta gran gracia le ocurra a nadie, a menos que en su vida sea intachable, en la medida de sus posibilidades, y que en su trabajo no tenga otro propósito que promover la gloria de Dios y el bienestar del prójimo? ¿Acaso un paciente postrado por una enfermedad desesperada, que se encuentra ya en las fauces de la muerte y que ha sido desahuciado por los médicos con el pronóstico de que, si Dios no envía un remedio extraordinario, ya nada se puede lograr para él mediante la ayuda humana, no tendría motivos para dar gracias a Dios si Él le enviara este magnífico remedio a través de un alquimista y lo liberara de su enfermedad? Por no hablar de que el poseedor de este gran tesoro obtiene la mejor oportunidad para manifestar su misericordia hacia los pobres y aliviar su pobreza. Pero así como este es uno de los mayores secretos, de igual manera es una de las cosas más difíciles del mundo, y Dios no vende a nadie este gran tesoro, sino únicamente a los trabajadores diligentes y piadosos que, bajo la dirección de Dios, no temen ni siquiera las dificultades más grandes y que parecen insuperables. Pues esta obra no es tan fácil como muchos se imaginan. Escúchese lo que Rogerio Bacon escribe al respecto: in quibus Deus magnam virtutem posuit, in iisdem etiam magnam difficultatem collocavit. Lo cual significa: A aquellas cosas a las que Dios ha otorgado una gran fuerza, a esas mismas les ha impuesto también una gran difi-… |
La intachabilidad moral como requisito de laboratorio: El autor insiste en el código ético de la Spagyria y la Alquimia superior. Nenters sostiene firmemente que el éxito en el crisol no depende únicamente de dominar las proporciones minerales o el tiro de los hornos, sino de la rectitud espiritual del investigador (en ihrem Leben unsträfflich sind). Dios opera como el guardián de las leyes físicas de la materia, bloqueando el acceso al secreto a todo aquel laborante movido por la soberbia o el egoísmo.
El colapso del pronóstico médico tradicional: El fragmento describe de forma dramática el momento del desahucio clínico por parte de los doctores universitarios tradicionales (mit dem Prognostico verlassen). Ante un diagnóstico terminal donde la medicina ordinaria se declara impotente y afirma que «ya nada se puede lograr mediante la ayuda humana», la aparición del elixir alquímico no se presenta como un acto de charlatanería, sino como la manifestación física de ese «remedio extraordinario enviado por Dios» para arrebatar al enfermo de las fauces de la muerte (dem Tod im Rachen steckt).
La filantropía y el albergue de los pobres: El texto consolida el uso legítimo de la riqueza transmutatoria. El objetivo final de poseer este «gran tesoro» (grossen Schatzes) no es el lujo cortesano, sino el ejercicio activo de la caridad (ihre Armuth zu lindern). El Adepto se convierte en un administrador providencial encargado de redistribuir los recursos para mitigar la miseria de los más desfavorecidos.
Roger Bacon y la ley de la dificultad proporcional: Nenters cambia el rumbo del capítulo para advertir a los lectores insensatos que busquen un camino rápido hacia el éxito. Para enfatizar la inmensa complejidad del trabajo manual y teórico en el taller, cita textualmente en latín al célebre fraile franciscano y científico inglés Roger Bacon (Rogerius Baco, mencionado en la pág. 161). La máxima baconiana «in quibus Deus magnam virtutem posuit…» expresa una ley de simetría teológica y natural fundamental: el esfuerzo, la fatiga y los obstáculos técnicos exigidos para aislar una sustancia son directamente proporcionales a la magnitud de los poderes curativos o transmutatorios que Dios ha escondido en su interior.
| Bericht von der Alchemie. 215 | Informe sobre la Alquimia (Pág. 215) |
| Schwierigkeit zugegeben. Es erfordert auch über das dieses Arcanum eine lange Zeit, dann obgleich etliche Philosophi schreiben daß es wenige Zeit erfordere, so ist solches doch nur von der letzteren Perfection zu verstehen, dann in dem kommen die meisten überein, daß man zu der gantzen Arbeit ein Jahr brauche. Auch werden genugsame Mittel, gute Authores zu kauffen, und die Unkosten zu ertragen, erfordert, dann obgleich die Unkosten gegen den Lapidem zu rechnen nichts sind, so muß man bedencken, daß man in dieser Sache nicht so bald seinen Zweck erreichet, sondern gar offt, wie es in dergleichen obscuren Sachen, da es auf das probiren ankommt / zu geschehen pfleget, irret; anderer Schwierigkeiten zu geschweigen. Das siebende Capitel. Nothwendige Regeln vor diejenigen, welche sich auf die Alchemie legen wollen. Wer aber, aller Schwierigkeiten ungeachtet, nichts destoweniger dieses grosse Geheimnüß zu erlangen trachtet, der nehme folgende Regeln wohl in acht, wann er anders seinen Zweck erreichen will. 1. Seye er fromm, und fange dieses Werck zu keinem andern Absehen, als zu GOttes Ehre und des Nächsten Wohlfahrt an, und seye ver- | … dificultad. Se requiere también para este Arcanum un largo tiempo; pues aunque algunos filósofos escriben que exige poco tiempo, esto solo debe entenderse respecto a la última perfección. En lo que concierne a la obra completa, la mayoría coincide en que se necesita un año de trabajo. Asimismo, se requiere disponer de medios suficientes para comprar buenos autores y sufragar los costes, pues aunque los costes comparados con el Lapidem no son nada, se debe considerar que en esta materia no se alcanza el objetivo de inmediato, sino que muy a menudo, al tratarse de asuntos tan oscuros donde todo depende de la experimentación (probiren), uno suele errar; por no hablar de otras dificultades. El Siebende [Séptimo] Capítulo Reglas necesarias para aquellos que deseen dedicarse a la Alquimia Quien, a pesar de todas las dificultades, aspire no obstante a alcanzar este gran secreto, que observe bien las siguientes reglas si es que desea lograr su propósito. 1. Sea piadoso, y comience esta obra sin otra intención que promover la gloria de Dios y el bienestar del prójimo, y sea… |
La paradoja del tiempo (El año filosófico): Nenters aclara una aparente contradicción en la literatura hermética. Páginas atrás (pág. 210), al citar el caso de Helvetius, se mencionaba que la obra duraba apenas cuatro días. El autor explica aquí que ese brevísimo lapso corresponde únicamente a la fase final de proyección o «última perfección» (letzteren Perfection). Para el proceso completo, que abarca la purificación inicial de las materias primas, las sucesivas destilaciones y las fases de fermentación en el horno, el consenso de los maestros fijaba un plazo aproximado de un año de trabajo (ein Jahr brauche), conocido en el gremio como el año filosófico.
La inversión en libros y el método del probiren: El fragmento destaca la importancia de la inversión económica en la formación teórica previa. El estudiante requería «medios suficientes» (gnugsame Mittel) para adquirir buenos autores (gute Authores), es decir, ediciones fiables y compendios como el propio Theatrum Chemicum, para no dejarse engañar por libelos falsos. Nenters introduce el término germánico clásico probiren para referirse al método empírico de ensayo y error en el laboratorio. Advierte con realismo que, al operar con sustancias complejas bajo instrucciones oscuras (obscuren Sachen), lo habitual es extraviarse e «irrar / cometer errores» (irret) muchas veces antes de dominar los puntos de fusión.
El inicio de los mandamientos del laboratorio: Al abrir el Séptimo Capítulo, el tratado se estructura como un código de conducta espiritual y técnico. El primer mandamiento de la disciplina reitera la exigencia de la piedad (Seye er fromm). El autor blinda metodológicamente el taller: el crisol no responderá a motivaciones mundanas, sino exclusivamente a un operario cuya brújula moral busque de manera sincera la alabanza divina (GOTTes Ehre) y el servicio filantrópico al prójimo.
| 216 Georg Philipp Nenters | Pág. 216 – Georg Philipp Nenters |
| versichert, daß, wann er einen andern Zweck habe, GOTT, der die Herzen prüfet, ihn nimmermehr dieses Schatzes theilhafftig machen werde. 2. Prüfe er sich wohl, ob er mit gnugsamem Verstand begabt seye, dieses Geheimnüß, welches einen durchdringenden Verstand erfordert, zu ergründen: auch ob er genug Gelehrsamkeit habe, die Alchemistische Bücher zu verstehen. 3. Muß er vor allen Dingen die Natur wohl verstehen, und wissen, wie durch die Chemie mit denen natürlichen Sachen umzugehen: Dann wann einer ganz rohe ohne die Chemie die Alchemie anfängt, so wird er gar wenig ausrichten. 4. Wird erfordert, daß er, weil es ein schweres Werck, gnufame Gedult und Beständigkeit habe, die Sache auszuführen. 5. Muß er, ehe er das geringste anfänge, sich einen Vorrath von guten Büchern anschaffen, damit er eine Cognition des ganzen Wercks bekomme. Er muß aber in dem Lesen solcher Bücher diese Ordnung halten, daß er die leichtesten und deutlichsten am ersten, als Basilium Valentinum, Bernardum Trevisanum, und dann hernach nach und nach die schweresten lese: absonderlich aber lese er von Anfang des Hoghelande Tractat de Alchemiae Difficultatibus. 6. Muß er sich befleissigen der Authorum dunckele Redens-Arten verstehen zu lernen; dann | … esté seguro de que, si tiene cualquier otro propósito, Dios, que examina los corazones, jamás lo hará partícipe de este tesoro. 2. Examine bien si está dotado del entendimiento suficiente para desentrañar este secreto, el cual requiere una mente penetrante para ser comprendido; asimismo, evalúe si posee la instrucción necesaria para entender los libros de Alquimia. 3. Debe, ante todas las cosas, comprender bien la Naturaleza y saber cómo tratar las materias naturales a través de la Química: pues si alguien inicia la Alquimia de manera completamente rudimentaria y sin saber Química, logrará muy pocos resultados. 4. Se requiere que, al tratarse de una obra tan difícil, posea una paciencia suficiente y una constancia inquebrantable para llevar el asunto a su ejecución. 5. Debe, antes de comenzar la más mínima operación, proveerse de una reserva de buenos libros, a fin de obtener un conocimiento (Cognition) de la obra completa. Debe, no obstante, mantener el siguiente orden en la lectura de dichos libros: leer en primer lugar los más fáciles y claros, como Basilio Valentín (Basilium Valentinum) y Bernardo Trevisano (Bernardum Trevisanum), y luego, de manera gradual, leer los más difíciles; lea de forma muy especial, desde el principio, el tratado de Hoghelande de Alchemiae Difficultatibus. 6. Debe esmerarse en aprender a comprender los oscuros giros lingüísticos (dunckele Redens-Arten) de los autores; pues… |
Dios como examinador de la intención (die Herzen prüfet): La conclusión de la primera regla enfatiza el concepto barroco de la Iatromathemática y la alquimia espiritual: Dios escanea activamente el corazón del operador. Si el fin latente es el orgullo o la codicia, el laboratorio se vuelve estéril de forma metafísica.
La exigencia de una mente penetrante (durchdringenden Verstand): La segunda regla rompe con el mito de que la alquimia era una labor puramente manual para operarios analfabetos. Exigía una «mente penetrante» y una sólida instrucción académica (genug Gelehrsamkeit) capaz de resistir las complejidades filológicas y lógicas de los manuales de la época.
La Química Común como el peldaño obligatorio: La tercera regla establece una jerarquía epistemológica fundamental: la «química común» (el manejo de ácidos, destilaciones básicas, sales y hornos cotidianos) es el prerrequisito obligatorio antes de saltar a la Alquimia superior. Nenters advierte con severidad que intentar hacer la Gran Obra siendo un absoluto ignorante en los procesos de laboratorio ordinarios (ganz rohe) es una receta directa hacia el fracaso absoluto.
El plan de estudios hermético (El orden de los maestros): La quinta regla ofrece una joya bibliográfica del siglo XVIII: un auténtico programa de estudios ordenado por dificultad pedagógica. Recomienda arrancar con autores operativos considerados más estructurados y transparentes dentro de la oscuridad generalizada de la disciplina:
- Basilio Valentín: Apreciado por sus precisos pasos metalúrgicos con el antimonio (pág. 160).
- Bernardo Trevisano: Estimado por sus descripciones autobiográficas y sus advertencias contra los errores comunes de laboratorio (pág. 161).
- Para el marco teórico inicial, consagra como lectura obligatoria el manual del zelandés Theobald von Hoghelande (pág. 162), puesto que su obra funcionaba como un mapa de advertencias para evitar que el estudiante destruyera su patrimonio antes de comprender las sutilezas de la materia.
| Bericht von der Alchemie. 217 | Informe sobre la Alquimia (Pág. 217) |
| dann, wann er die Wort nach ihrem eigentlichen Verstand nehmen will, so wird er gar bald irren. Hier können ihn einig Licht geben die Lexica Alchemistica, wie auch Penoti Tabell, so seinem Dialogo Philosophico angehenget, und in Theatr. Chem. Vol 11. p.109. befindlich. 7. Wann er die Arbeit anfangen will, muß er nothwendiger weiß dieses zu seiner Materia nehmen, welches die meisten und besten Authores haben wollen, dann, wann er dieses nicht thut, und allerhand Recepten trauet, wird er bald seine Zeit und Kosten bereuen müssen. NB. Diese Materie aber muß aus dem Regno Minerali genommen werden: dann was andere von denen Vegetabilibus und Animalibus vorbringen, ist falsch. 8. Wann er nach der Tabula Smaragdina, welche sagt, sein Vater ist die Sonn, seine Mutter der Mond, Gold und Silber, welche durch diese Planeten vorgestellt werden, zu seiner Materia nehmen will, so fange er mit wenigem an, damit er, wann es nicht angehen sollte, nicht zu grossen Schaden leyde. 9. Muß er verschwiegen seyn, dann gehet es nicht an, und er sagts andern, so wird er verlacht; erlanget er aber seinen Zweck, und man erfährt es, so ist er in grosser Gefahr. 10. Gibt dann GOtt einem die Gnade, daß er dieses grosse Geheimnuß findet, so vergrabe er diesen Schatz nicht, sondern thue zuförderst denen Armen Guts davon, und wende es zu Heilung | … pues si pretende tomar las palabras según su sentido literal, muy pronto habrá de extraviarse. En esto le pueden otorgar cierta luz los Lexica Alchemistica, así como la Tabla de Penotus (Penoti Tabell), la cual se halla anexada a su Dialogo Philosophico y se encuentra en el Theatr. Chem. Vol. II. p. 109. 7. Cuando se disponga a comenzar el trabajo, debe necesariamente tomar para su Materia aquello que la mayoría y los mejores autores exigen; pues si no hace esto, y confía en toda clase de recetas particulares, pronto habrá de lamentar la pérdida de su tiempo y de su dinero. NB. Esta materia debe ser tomada exclusivamente del Regno Minerali (reino mineral); pues todo lo que otros alegan respecto al reino vegetal (Vegetabilibus) y animal (Animalibus) es completamente falso. 8. Si desea tomar el Oro y la Plata —los cuales son representados por estos astros cuando, según la Tabula Smaragdina, se dice: «Su padre es el Sol, su madre la Luna»— como su materia, que comience entonces con poca cantidad, a fin de que, en caso de que el experimento no tenga éxito, no sufra un daño económico demasiado grande. 9. Debe ser sumamente reservado y silencioso (verschwiegen); pues esto no es un asunto común, y si se lo cuenta a otros, se expondrá a la burla; y si logra alcanzar su propósito y esto llega a saberse, se encontrará en un peligro inmenso para su propia vida. 10. Si Dios, por tanto, le concede a alguien la gracia de hallar este gran secreto, que no entierre este tesoro, sino que haga con él, ante todo, el bien a los pobres, y lo aplique para la curación… |
Los diccionarios cifrados y la Tabla de Penotus: El autor reitera el peligro de realizar una lectura literal (eigentlichen Verstand) de las recetas de los filósofos esotéricos, las cuales estaban colmadas de términos en clave (Decknamen). Para decodificar el código de laboratorio (saber, por ejemplo, que «el león verde» se refería a los sulfatos metálicos o vitriolos), Nenters recomienda el uso del célebre Lexicon Alchemisticum de Martin Ruland (mencionado en la pág. 162) y las tablas sinópticas del farmacéutico francés Bernard Georges Penot (Penoti Tabell) integradas en el segundo volumen del Theatrum Chemicum (pág. 163).
La exclusión del Reino Vegetal y Animal (Regno Minerali): La séptima regla introduce una nota aclaratoria fundamental (NB.) que zanjaba uno de los mayores debates operativos del siglo XVIII. Nenters se posiciona firmemente con la escuela metalúrgica radical: la verdadera Materia Prima de la Piedra Filosofal y la Medicina Universal procede únicamente del reino mineral (Regno Minerali). Descalifica de forma tajante como «falsas» (falsch) a las corrientes de la medicina tradicional o la espagiria mística que pretendían destilar el elixir a partir de plantas, fluidos biológicos o componentes orgánicos animales.
El axioma de la prudencia financiera: La octava regla demuestra de nuevo el realismo pragmático del autor (visto en la pág. 215). Al aplicar la mítica sentencia de la Tabla de Esmeralda sobre el Sol (el oro) y la Luna (la plata) en el crisol, Nenters aconseja iniciar la experimentación midiendo cantidades diminutas (mit wenigem an) para blindar el patrimonio del estudiante frente a los inevitables fallos técnicos de los primeros ensayos de fusión.
El Silencio como blindaje ante la burla y la muerte: La novena regla expone el dilema social de la disciplina. El secreto absoluto (verschwiegen seyn) operaba en dos direcciones simétricas:
- En caso de fracaso: Evitaba que el experimentador se convirtiera en el hazmerreír de la comunidad académica y de sus vecinos (verlacht).
- En caso de éxito: Evitaba el secuestro, la tortura o la ejecución por orden de algún gobernante codicioso (visto en las págs. 175 y 191), protegiendo la vida del operario frente a un «inmenso peligro» (in grosser Gefahr).
| 218 Geo. Phil. Nenters Ber. von der Alch. | 218 Informe de Geo. Phil. Nenters sobre la Alq. |
| Heilung der schweren Kranckheiten an, so viel als es nemlich ohn seine Gefahr geschehen kan. Dieses ist also, was ich dem geneigten Leser von der Alchemie vorstellen wollen; sollte es nun demselben einigen Gefallen erwecken, so würde es mir die gröste Freude seyn; sollte es aber nicht geschehen, und der geneigte Leser würde finden, daß ich geirret habe, so hoffe ich, er wird mich, als einem der in der Alchemie noch nicht gar zu weit kommen, entschuldigen, und mir meine Fehler zu gut halten. ENDE. Herrn D. Georg Philipp Nenters Bericht von der Alchemie. Wilhelm | [… de la] curación de enfermedades graves, tanto como sea posible realizar sin peligro para el paciente. Esto es, por lo tanto, lo que he querido presentar al benévolo lector sobre la alquimia. Si esto lograra despertar algún agrado en él, sería para mí la mayor de las alegrías; pero si no fuera así, y el benévolo lector hallara que he errado, espero que me disculpe y me perdone las faltas, al ser alguien que en la alquimia todavía no ha llegado demasiado lejos. F I N . Informe del Dr. Georg Philipp Nenters sobre la Alquimia. |
[1] Nenter, Georg Philipp,Fundamenta medicinae theoretico-practica : secundum celeberrimi D.D. Stahlii potissimum, aliorumque celebriorum medicorum placita conscripta & propria experientia confirmata, in forma tabularum universam theoriam medicam, praxin generalem & specialem omnium morborum internorum, cum signis, differentiis, prognosi, remediis, polychrestis, selectis & specificis, methodo medendi planissima, formulis necessariis & cautelis practicis continentium, exhibita, Argentorati, Dulssecker, 1718.
[2] D. Georgii Philippi Nenteri Pract. Argent. Theoria Hominis Sani sive Physiologia Medica : in qua Expunctis minimè necessariis, superfluis, ac curiosis, quæ vera Artis Medicæ fundamenta magis evertere, quam confirmare solent, ea, quæ ad Medicum ejusque Scopum præcipue spectant, traduntur, & ex veris Naturæ, in Corpore Humano agentis, principiis solidé demonstrantur. Præmissa est In gratiam Tyronum Introductio De Requisitis Boni Medici, Argentorati, Sumptibus Johannis Beckii, MDCCXXIII.
[3] Reseña en: Deutsche acta eruditorum oder Geschichte der Gelehrten, welche den gegenwartigen zustand der literatur in Europa begreiffen · Tomo 5, partes 49-60, Leipzig, J. F. Gleditsch und Sohn, 1717, 871-883.
Informe sobre la alquimia de Georg Philipp Nenter
Georg Philipp Nenters Bericht von der Alchemie. Deutsches Theatrum Chemicum, vol 1 (147-218) Introducción. Su…
Investigación sobre la alquimia de Jo. Francisci Buddei
Jo. Francisci Buddei Untersuchung von der Alchemie. Deutsches Theatrum Chemicum, volumen 1, (págs. 1-146) Presentación…
Solazaref
Aquí les dejo algunos libros raros que tengo y que no encuentro más para comprar….
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