Bericht von Generation und Regeneration der Metallen. Deutsches Theatrum Chemicum, Volumen 1 (331-338)

Tema central de la obra.
El tratado expone una teoría alquímica sobre el origen, transformación y perfeccionamiento de los metales, especialmente a través del antimonio, considerado el «rey de los metales» y agente principal de la regeneración metálica. Su propósito es explicar cómo se generan los metales en las profundidades de la Tierra y cómo el alquimista puede imitar ese proceso en el laboratorio mediante la vía seca, es decir, mediante operaciones metalúrgicas realizadas con fuego intenso.
Los Protagonistas Intelectuales (Morhof y Langelott): La obra se presenta como un comentario crítico o desarrollo técnico (escrito en 1716 por un autor anónimo bajo las iniciales H. d. C.) sobre la célebre correspondencia científica que mantuvieron dos gigantes de la erudición alemana del siglo XVII:
- Daniel Georg Morhof (1639–1691): Famoso historiador, poeta y erudito de la Universidad de Kiel. Escribió la célebre epístola De metallorum transmutatione (1673), un texto riguroso donde defendía la viabilidad histórica y física de la transmutación frente a los primeros escépticos de la Royal Society.
- Joel Langelott (1625–1680): Célebre médico personal del Duque de Holstein-Gottorp y un extraordinario iatroquímico de laboratorio, famoso por diseñar un «molino filosófico» para moler oro y experimentar con la fijación del mercurio mediante la vía seca.
Esta correspondencia científica y alquímica entre el polímata Daniel Georg Morhof y el médico y alquimista Joel Langelott constituye uno de los testimonios fundamentales del debate sobre la transmutación de los metales en la Alemania del siglo XVII. Su núcleo principal cristalizó en una famosa epístola en latín publicada por Morhof en 1673[1].
Ideas fundamentales
Los sentidos engañan: la verdadera naturaleza es invisible
El autor inicia con una reflexión filosófica:
- Los seres humanos confían demasiado en lo que ven y tocan.
- Los sentidos muestran solo las apariencias.
- La verdadera realidad de la naturaleza permanece oculta.
- Para comprenderla hay que aprender a descubrir lo invisible a través de lo visible.
Consecuencia
Los procesos de formación de los metales ocurren bajo tierra y no pueden observarse directamente. Por ello: Debemos estudiar la generación de plantas, animales y otros fenómenos naturales. A partir de esas analogías podemos comprender la generación de los metales.
La naturaleza funciona mediante una cadena de transformaciones
El tratado adopta una visión heredada de Aristóteles y del hermetismo. Los cuatro elementos (Fuego, Aire, Agua y Tierra) no son entidades separadas sino diferentes grados de condensación de una misma sustancia.
Secuencia de transformación
Fuego → Aire → Agua → Tierra. Y de la Tierra nacen tanto los metales como las piedras preciosas
Principio clave
Cada elemento contiene a los demás. Por ello: No existe fuego puro. No existe agua pura. Todo está mezclado.
El fuego como principio activo
El fuego posee un papel especial Hay Agens y Patiens. Agens (activo): Fuego. Patiens (pasivo): Aire, Agua y Tierra. El fuego es la fuerza dinámica que provoca toda transformación. Para los alquimistas es la energía interna de la naturaleza y es la causa de la generación de los cuerpos.
Los tres principios alquímicos
Dentro de la Tierra actúan fuerzas que generan tres principios fundamentales.
1. Azufre (Sulphur). Surge de la interacción: Fuego + Aire. Representa la Energía, el Calor y la Actividad
2. Mercurio (Mercurius) Surge de: Aire + Agua. Representa la Fluidez, la Mediación y la Capacidad de transformación
Sal. Surge de: Agua + Tierra. Representa la Fijeza, la Estabilidad y la Corporalidad.
Estos tres principios corresponden a los Tria Prima de Paracelso.
Nacimiento del Oro y la Plata
De la combinación de los principios surgen las dos grandes luminarias terrestres.
Oro (Sol). Nace de: Azufre + Mercurio. Es llamado: Primera luz de la Tierra y Sol terrestre.
Plata (Luna). Nace de: Mercurio + Sal. Es llamada: Segunda luz de la Tierra y Luna terrestre
El oro y la plata son considerados manifestaciones materiales de las fuerzas cósmicas del Sol y la Luna.
El Antimonio como Rey de los Metales
Esta es la idea más importante de todo el tratado. El antimonio no es presentado como un metal ordinario. Es: El Rey de la Tierra, el Rey de los metales y el soberano oculto de la naturaleza. En cuanto a su origen: Nace de la unión del Sol (oro) y de la Luna (plata). Por eso contiene las virtudes de ambos. Su símbolo: El autor lo relaciona con el orbe imperial: X. Representa autoridad y soberanía sobre el reino metálico.
La muerte del Sol y la Luna.
El antimonio posee un poder extraordinario. En cuanto a su función alquímica es capaz de: Romper el poder del oro, romper el poder de la plata y disolverlos en su propio cuerpo. Como alegoría, cuando esto ocurre: el Sol se oscurece, la Luna pierde su brillo y todo entra en negrura. Esta etapa corresponde a la Nigredo, que es la primera fase de la Gran Obra y representa la Muerte, la Putrefacción y la Descomposición. Sin esta muerte no puede existir regeneración.
El ciclo de muerte y resurrección
Después de la Nigredo aparece una fase de renovación. La leche. El texto habla de una sustancia llamada Leche o leche materna. Su función es: Alimentar al cuerpo muerto y devolverle la vida.
El Fénix
Del estado de corrupción surge un nuevo Fénix, Un nuevo Rey. Es decir: La materia renace más pura que antes.
La regeneración de los metales
El autor considera que la regeneración es simplemente el proceso inverso de la generación. Como principio fundamental, podríamos decir que la generación avanza y la regeneración retrocede. Esto significa que el alquimista descompone un metal, lo devuelve a sus principios y lo reconstruye después en una forma superior. Por tanto, la transmutación no sería una creación artificial, sino una aceleración consciente de los procesos naturales.
Los cuatro reinos de la naturaleza
El mismo principio actúa en toda la creación. Reino metálico: en los minerales y metales. En el Reino astral: en los astros y las fuerzas celestes. En el Reino animal: en los seres vivos. En el Reino vegetal: en las plantas. Todos funcionan según leyes comunes. Por ello, tanto el crecimiento de una planta, la gestación de un animal y la maduración de un metal son expresiones diferentes de un mismo proceso universal.
Instrucciones alquímicas codificadas
La última parte del texto contiene indicaciones de laboratorio ocultas bajo lenguaje simbólico. Operaciones descritas: Unión del Sol y la Luna, Muerte del metal, Oscurecimiento, Aparición de la leche, Resurrección, Repetición de ciclos.
Objetivo final
Obtener un metal purificado, glorificado y perfecto.
El secreto hermético
El autor se niega deliberadamente a explicar los detalles técnicos. Afirma que no le está permitido escribir con mayor claridad, los verdaderos sabios comprenderán el texto y los ignorantes no podrán utilizarlo.Esta actitud refleja la tradición alquímica clásica de transmitir el conocimiento mediante símbolos y alegorías.
Conclusión general
La obra presenta una visión cosmológica, alquímica y espiritual de la materia. Según el autor:
- Los metales son seres naturales que nacen, crecen, mueren y renacen.
- El fuego es la fuerza activa que impulsa todas las transformaciones.
- Oro y plata representan las dos grandes luces terrestres.
- El antimonio es el rey oculto del reino mineral.
- Toda regeneración requiere una fase previa de muerte y corrupción.
- Las mismas leyes gobiernan el mundo mineral, vegetal, animal y astral.
- El alquimista no crea nada nuevo: simplemente reproduce en el laboratorio los procesos secretos mediante los cuales la naturaleza genera y perfecciona los metales.
Características principales de la vía seca
- Utiliza hornos, crisoles, carbón y fundentes minerales.
- Trabaja a altas temperaturas.
- Busca provocar transformaciones rápidas mediante fusión, calcinación y refinado.
- Tiene como protagonista al fuego, considerado el principio activo (Agens) que impulsa todos los cambios de la materia.
- En muchos tratados alquímicos, especialmente los relacionados con el antimonio, se considera un camino más peligroso pero también más directo.
Según el tratado de H. d. C.
La vía seca no es solamente una técnica metalúrgica, sino una imitación de los procesos ocultos de la naturaleza:
- Los metales nacen en las profundidades de la Tierra.
- El alquimista reproduce ese nacimiento en el crisol.
- El oro y la plata son sometidos a una «muerte» simbólica.
- El antimonio actúa sobre ellos, disolviéndolos y purificándolos.
- Tras la fase de oscuridad (Nigredo), la materia renace más pura.
- El resultado ideal es la regeneración o perfección del metal.
El papel del antimonio
En esta obra, el antimonio es el elemento central de la vía seca porque se le llama el «Rey de los Metales», tiene la capacidad de «devorar» o disolver otros metales, permite la destrucción de las formas imperfectas para que estas puedan renacer purificadas y su forma refinada, el Régulo de Antimonio, era considerada por muchos alquimistas barrocos una sustancia clave para la Gran Obra.
Wahrhaffter
und in der Natur gegründeter
Bericht
von der
Generation und Regeneration
der Metallen
zu dem
🜍 (Símbolo alquímico del Antimonio / Regulus)
nach dem trockenen Weg,
auf
DANIELIS GEORGII MORHOFII
E P I S T E L
an
JOELEM LANGELOTTVM,
durch
H. d. C.
MDCCXVI.
Nun aber zum Druck befördert
durch
Friederich Roth-Scholzen/
Herrenstadio-Silesium.
Nürnberg, bey Adam Jonathan Felseckern, 1733.
Informe
Verídico y Fundamentado en la Naturaleza
sobre la
Generación y Regeneración
de los Metales
para el
Antimonio / Régulo 🜍
según la vía seca,
basado en la
E P Í S T O L A
de
DANIEL GEORG MORHOF
a
JOEL LANGELOTT,
por
H. d. C.
1716.
Sacado ahora a la imprenta
por
Friedrich Roth-Scholz,
de Herrenstadt, Silesia.
Núremberg, en la imprenta de Adam Jonathan Felsecker, 1733.
| 332 H. d. C. Bericht von der | 332 Informe de H. d. C. sobre la… |
| Wahrheit liebender und geehrtester Leser. WAs der Mensch mit Augen siehet, das ist seinem Bedüncken nach gantz gewiß, und das weiß und glaubet er, und dennoch giebet es die Erfahrung, daß er offtermahls etwas mit Augen siehet, und mit seinen Händen betastet, welches seinem Bedüncken nach also ist, wie ers siehet und betastet, und dennoch nicht sich also verhält; die Ursache ist seine klügende und blinde Vernunfft, welcher er trauet, und auch darauf bauet. Im Gegentheil siehet er mit seinen Augen, und betastet mit seinen Händen, das, seinem Satz gemäß, gantz gewiß seyn soll, so daß ers begreiffen kan, daß es also sey; welches dennoch hier allzu hoch zu begreiffen seinem Bedüncken nach ist: Aus dem Sichtbahren das Unsichtbahre zu erkennen, ist ein Satz, das bey den Heyden unstreitig gewesen: Die Metallen in der Erden, so lange sie darinn liegen, sind ihrer Gebährung nach unsichtbar, an der sichtbahren Gebährung aller Dinge soll ers erkennen, und dennoch klaget er über derselben Erkänntnüß: Hierüber klagen alle Liebhaber der Transmutation der Metallen; | Estimado lector y amante de la verdad: A aquello que el ser humano contempla con sus propios ojos le otorga, según su propio criterio, una certeza absoluta; es algo que sabe y en lo que cree. Y, sin embargo, la experiencia demuestra que a menudo ve algo con sus ojos y lo palpa con sus manos creyendo firmemente que es tal y como lo percibe, cuando en realidad no se comporta de esa manera. La causa de esto es su razón sutil y ciega, en la cual confía y sobre la cual edifica sus certezas. Por el contrario, ve con sus ojos y palpa con sus manos aquello que, de acuerdo con sus propios postulados, debería ser completamente seguro, de modo que cree poder comprender que es así; y sin embargo, según su propio parecer, le resulta aquí un misterio demasiado elevado de comprender. Reconocer lo invisible a través de lo visible es una máxima que resultaba indiscutible incluso entre los paganos. Mientras los metales yacen en el interior de la tierra, su proceso de gestación permanece invisible; por lo tanto, el hombre debería reconocer dicho proceso a través de la gestación visible de todas las demás cosas de la creación y, aun así, se lamenta de no poder comprenderlo. De esto se lamentan, en verdad, todos los amantes de la transmutación de los metales. |
La Epistemología de la Ilustración Temprana (1716): Aunque este volumen se imprimió en 1733 por Roth-Scholz, el texto fue redactado originalmente en 1716, un período de profunda transición intelectual en Alemania. El autor abre el tratado con una severa advertencia filosófica contra el empirismo ingenuo. Argumenta que los sentidos humanos son engañosos y califica a la lógica ordinaria de «razón sutil y ciega» (klügende und blinde Vernunfft). En el laboratorio, el operador no puede limitarse a creer lo que ve a simple vista, ya que las reacciones químicas superficiales (como los cambios de color) suelen camuflar la verdadera naturaleza de las sustancias.
El Principio Hermético de la Analogía (Aus dem Sichtbahren das Unsichtbahre): El texto recupera el gran pilar metodológico de la alquimia: descifrar lo invisible mediante la observación de lo visible. El autor señala con agudeza que esta ley de correspondencia ya era aceptada sin discusión por los antiguos filósofos de la antigüedad grecorromana (bey den Heyden unstreitig gewesen, indiscutible entre los paganos). Debido a que el ser humano no puede descender a las profundidades de las minas para observar en tiempo real cómo la Tierra «engendra» y madura los metales a lo largo de los siglos, está obligado a estudiar los procesos biológicos visibles de la superficie (como el crecimiento de las plantas o la gestación animal) para deducir y replicar esas mismas leyes biológicas dentro de los matraces del laboratorio.
El Lamento de los Alquimistas (Erkänntnüß / Transmutation): El prefacio concluye señalando la gran paradoja que sufren los investigadores del siglo XVIII. Todos los entusiastas de la transmutación (Liebhaber der Transmutation) anhelan dominar el Arte, pero fracasan y se lamentan constantemente porque buscan recetas mecánicas y literales en los libros, en lugar de aprender a interpretar los códigos invisibles y las fuerzas ocultas que la naturaleza despliega ante sus ojos.
| Generation der Metallen. 333 | Generación de los metales. 333 |
| Metallen; diese Klage führet auch der sehr berühmte und curiose MORHOFIVS in seiner Epistola an JOELEM LANGELOTTVM, diese Klage bewruget mich, so viel an mir ist, ihnen Gehör zu geben, und den Grund der Gebährung der Metallen ihnen und einem jeden vor Augen zu legen: Lufft, Feuer und Erde siehet der Mensch vor Augen, das Feuer aber, das die Elemente beweget, siehet er nicht anders als zu der Zeit, wann es blitzet, und wann derselbe schnell durchfähret, und eine Entzündung und Brand macht, der nicht leicht zu löschen ist, bleiben denn hier sogenannte Elementa: Feuer, Lufft, Wasser und Erde; Das Feuer ist das Agens, wodurch die Lufft, und durch die Lufft das Wasser, und durch das Wasser die Erde beweget wird, diese differiren nicht als Opposita, sondern als Subordinata; denn dieses Feuer, wenn es verdicket wird, wird die Lufft; die Lufft, wann sie verdicket wird, wird Wasser; das Wasser, wann es verdicket wird, wird Erde, diese Erde wird bald ein Metall, bald ein Edelgestein, und so fort: Keines dieser Elementen, denn sonst differirten sie per Oppositionem, ist so simpel, daß man sagen könnte, dieses ist Feuer, und darinn ist nicht das geringste von der Lufft, Wasser und Erde, nein, keinesweges, denn im Feuer findet man auch Lufft, Wasser und Erde, und in der Lufft findet man auch Feuer, Wasser und Erde, jedennoch ist das Feuer das Agens, Lufft, Wasser und Erde das Patiens: Das Feuer ist der Weisen | … metales; este mismo lamento lo expone también el muy célebre y curioso Morhof (Morhofius) en su epístola a Joel Langelott (Joelem Langelottum). Este lamento me mueve, en la medida de mis fuerzas, a prestarles atención y a poner ante los ojos de ellos y de cada cual el fundamento del nacimiento de los metales: el hombre ve ante sí el aire, el fuego y la tierra; pero a aquel fuego que mueve los elementos no lo ve de otra manera sino en el instante en que relampaguea, atraviesa veloz el espacio y provoca una ignición e incendio que no es fácil de apagar. Quedan, pues, aquí los llamados elementos (Elementa): Fuego, Aire, Agua y Tierra. El Fuego es el agente (Agens) por el cual se mueve el aire; por el aire, el agua; y por el agua, la tierra. Estos elementos no difieren entre sí como contrarios (Opposita), sino como subordinados (Subordinata); pues este Fuego, cuando se condensa (verdicket), se convierte en Aire; el Aire, cuando se condensa, se convierte en Agua; y el Agua, cuando se condensa, se convierte en Tierra. Esta Tierra se transforma luego, ya sea en un metal, ya en una piedra preciosa, y así sucesivamente. Ninguno de estos elementos es tan simple —pues de lo contrario diferirían por oposición pura (per Oppositionem)— como para poder afirmar: «esto es fuego, y en ello no hay el menor rastro de aire, agua y tierra». No, en absoluto; pues en el fuego se encuentra también aire, agua y tierra; y en el aire se encuentra también fuego, agua y tierra. Sin embargo, el Fuego es el principio activo (Agens), mientras que el Aire, el Agua y la Tierra constituyen el principio pasivo (Patiens). El Fuego es de los sabios… |
El Vínculo con Morhof y Langelott: El autor explicita que su tratado nace como una respuesta directa a las inquietudes planteadas por Daniel Georg Morhof en su famosa epístola a Joel Langelott. En el contexto académico del siglo XVII y principios del XVIII, los eruditos compartían mediante cartas extensas (muchas veces publicadas como libros) sus descubrimientos de laboratorio. H. d. C. pretende sistematizar lo que Morhof solo dejó esbozado: las leyes físicas que rigen la vía seca.
La Teoría de la Condensación Elemental (Verdicken): Este pasaje ofrece una magnífica descripción de la física pre-moderna de raíz aristotélica y hermética. Rompiendo con la idea de que los cuatro elementos son bloques rígidos y aislados, el tratado afirma que la materia se encuentra en un estado de transformación continua por densificación progresiva. El Fuego es la materia en su estado más sutil e imperceptible (salvo cuando se manifiesta violentamente en los rayos o incendios); si este Fuego se enfría y condensa, se precipita en forma de Aire; el Aire condensado se licúa en Agua; y el Agua condensada se solidifica en Tierra. Es a partir de esta «Tierra» ultra-condensada que los procesos geotérmicos de las minas terminan moldeando los metales y las piedras preciosas.
El Concepto de la Interpenetración de los Elementos: En sintonía con las teorías del macrocosmos y microcosmos, el texto aclara que en la naturaleza física no existen los elementos puros o aislados en estado químico ideal. En cada partícula de fuego habitan de forma latente trazas de agua, aire y tierra, y viceversa. Lo que define la identidad de un cuerpo no es la exclusividad de un componente, sino la dominancia de uno sobre los demás.
Agens y Patiens (Materia y Energía): El autor utiliza la terminología escolástica tradicional para estructurar la dinámica del laboratorio:
- El Agens (El principio activo): Encarnado exclusivamente por el Fuego, que actúa como la energía motor, el espíritu que dinamiza y altera los estados físicos.
- El Patiens (El principio pasivo): Representado por la tríada del Aire, el Agua y la Tierra, que actúan como la matriz plástica, el receptáculo físico que sufre y registra las transformaciones impuestas por el calor.
| 334 H. d. C. Bericht von der | 334 Informe de H. d. C. sobre la… |
| sen Feuer und ihr Agens, wann es gefunden wird, ist es ein Salz, und zwar ein feuriges Salz: So ist es dann gleicher Gestalt auch also mit der Erde beschaffen; in der Erde ist Feuer, Lufft und Wasser; in dieser Erde, welches das Centrum ist des grossen Erd-Kugels und Erd-Bodens, werden die Metallen und Edelgesteine gebohren, das Feuer dieser Erde handelt mit der Lufft der Erde, und gebieret, das erste Principium, nemlich den reinen Schweffel und irrdisches Central-Feuer; die Lufft der Erde handelt mit dem Wasser der Erde, und gebieret das andere Principium, und den andern Anfang des reinen Mercurii, oder irrdisches Central-Wasser; das Wasser der Erde handelt mit der Erde, und gebieret das dritte Principium, und den dritten Anfang, das reine Salz der Erde: Der reine Schweffel und irrdisches Central-Feuer handelt mit dem reinen Mercurio und irrdischen Central-Wasser, und gebieret das erste Licht der Erden, welches Sol heisset, und Gold genannt wird; und der reine Mercurius und irrdisches Central-Wasser handelt mit dem reinen Salz der Erde, und gebieret das andere Licht der Erde, welches Luna heisset, und Silber genannt wird, diese beyde Lichter gebähren in der Erden ihren König, welcher ist Antiom. welcher meines Wissens menschlichen Augen aus den Mineren der Erden noch nicht ist zum Vorschein gekommen, | … [el fue]go de los sabios y su principio activo (Agens), cuando es hallado, es una sal, y ciertamente una sal ígnea. De igual manera ocurre con la naturaleza de la Tierra; en el interior de la Tierra hay fuego, aire y agua. En esta Tierra, que constituye el centro del gran globo terrestre y del suelo, nacen los metales y las piedras preciosas. El fuego de esta Tierra interactúa con el aire de la Tierra y engendra el primer principio (Principium), a saber, el azufre puro y fuego central terrestre. El aire de la Tierra interactúa con el agua de la Tierra y engendra el segundo principio y origen del mercurio puro o agua central terrestre. El agua de la Tierra interactúa con la tierra y engendra el tercer principio y origen: la sal pura de la Tierra. El azufre puro (fuego central terrestre) interactúa con el mercurio puro (agua central terrestre) y engendra la primera luz de la Tierra, la cual se llama Sol y es denominada Oro. Y el mercurio puro (agua central terrestre) interactúa con la sal pura de la Tierra y engendra la segunda luz de la Tierra, la cual se llama Luna y es denominada Plata. Estas dos luces engendran en el interior de la Tierra a su Rey, el cual es el Antimonio (Antiom.), el cual, según mi conocimiento, aún no se ha manifestado ante los ojos humanos a partir de los yacimientos de la Tierra de forma pura… |
El Fuego es una Sal Salina (Ein feuriges Salz): El autor rompe con la idea abstracta de que el «Fuego de los Sabios» es solo calor o energía espiritual. Afirma categóricamente que se trata de una sustancia física y corpórea: una sal ígnea. En la vía seca (centrada en el antimonio), esto alude directamente a las sales fundentes alcalinas (como el nitrato de potasio o el carbonato de potasio) que se utilizaban en los crisoles para alcanzar temperaturas extremas y romper los enlaces de los minerales.
La “Geodinámica Alquímica” (El Fuego Central): Siguiendo el modelo iatroquímico, el subsuelo es visto como un inmenso laboratorio biológico vivo. Las interacciones de los cuatro elementos primordiales en el «Centro del gran globo terrestre» (Centrum des grossen Erd-Kugels) dan origen a los Tria Prima de Paracelso: la fricción del fuego y el aire engendra el Azufre (fuego central); el aire y el agua engendran el Mercurio (agua central); y el agua y la tierra engendran la Sal.
El Oro y la Plata como las Dos Luces: El texto adopta un lenguaje bellamente poético y cosmológico al denominar al oro y a la plata como las dos luces de la Tierra, replicando en el subsuelo el diseño del Génesis bíblico (donde el Sol y la Luna son las dos grandes luminarias del firmamento). El Oro nace de la unión del Azufre y el Mercurio, mientras que la Plata nace del Mercurio y la Sal.
El Antimonio como el Rey Oculto (Antiom. welcher ist ihr König): El clímax de la página introduce el gran secreto de la obra editada por Roth-Scholz: el Antimonio (aquí escrito con una errata o abreviatura de la época como Antiom.) no es un metal común ni una simple escoria. Es el hijo y Rey engendrado conjuntamente por el oro y la plata en las profundidades de la gea.
El Régulo Escondido a los Ojos Humanos: La afirmación de que este Rey «aún no se ha manifestado ante los ojos humanos de forma pura» alude al gran secreto de la vía seca: el antimonio mineral crudo (la estibina) es negro y terroso; pero mediante un complejo proceso de fundición a altas temperaturas con hierro y sales alcalinas, el alquimista logra extraer de él un botón metálico brillante y cristalino con una pauta en forma de estrella en su superficie: el Régulo de Antimonio Estelado. Para los iatroquímicos como Langelott y Morhof, este Régulo era el verdadero soberano del laboratorio, el disolvente ígneo capaz de devorar a los metales para regenerarlos en oro puro.
| Generation der Metallen. 335 | Generación de los metales. 335 |
| dennoch aber über der Erden durch die Hände der Söhne der Weisheit, welche GOTT dazu beruffen und ausgesondert, vielmahls zum Vorschein gebracht wird. Diese Gebuhrt siehet ein jeglicher täglich vor Augen in allen Gebährungen, die über der Erden sind, er begreiffts mit seinen Händen, und dennoch kan er mit seinem Verstand nicht begreiffen die Gebährung der Metallen unter der Erden. Aus dieser Gebährung erhellet vornehmlich, daß der reine Mercurius, oder das reine Central-Wasser der Erde concurrire so wohl zu Gebährung des colorischen als lunorischen Lichtes der Erden; der reine Schweffel aber nur allein zu Gebährung des colorischen Lichtes, und das reine Salz nur allein zur Gebährung des lunarischen Lichtes der Erden, soll nun Antimon. der König der Erden und der Metallen gebohren werden, der den Reichs-Apffel führet, und in seinen Händen trägt, soll nun Sol und Luna denselben gebähren, so ist leicht zu erachten, da das reine Central-Wasser und Mercurius der Erden an beyden, an Sol und Luna Theil hat, daß er auch zu Gebährung dieses Königes benebenst Sole und Luna das Seinige beyträget, dieser ist es, der beyder Macht zubricht, und die Sonne finster und sterbend machet, daß sie in ihrem schwarzen Flor und Traurigkeit erscheinet; dieser ist es auch, der die | … sin embargo, es sacado a la luz frecuentemente sobre la Tierra a través de las manos de los Hijos de la Sabiduría (Söhne der Weisheit), a quienes DIOS ha llamado y elegido para tal fin. Cualquier persona observa diariamente este nacimiento con sus propios ojos en todos los procesos de gestación que ocurren sobre la Tierra, lo palpa con sus manos y, no obstante, es incapaz de comprender con su entendimiento el nacimiento de los metales bajo el subsuelo. A partir de este nacimiento se evidencia, principalmente, que el mercurio puro o agua central pura de la Tierra concurre tanto en el nacimiento de la luz solorífica (el oro) como de la lunorífica (la plata) de la Tierra. En cambio, el azufre puro interviene únicamente en el nacimiento de la luz solorífica, y la sal pura únicamente en el nacimiento de la luz lunorífica de la Tierra. Si ahora ha de nacer el Antimonio (Antimon.), el Rey de la Tierra y de los metales, aquel que porta y sostiene en sus manos el Orbe Imperial (Reichs-Apffel), y si el Sol (oro) y la Luna (plata) han de engendrarlo, resulta fácil deducir que, puesto que el agua central pura y el mercurio de la Tierra forman parte de ambos (del Sol y de la Luna), este también aporta lo suyo para el nacimiento de este Rey, junto al Sol y la Luna. Este [el Antimonio] es quien quebranta el poder de ambos, y vuelve a la Luna y al Sol oscuros y agonizantes, haciendo que el Sol aparezca en su crespón negro y en total tristeza; este es también quien… |
Los Hijos de la Sabiduría (Söhne der Weisheit): El autor anónimo H. d. C. insiste en que, aunque el «Rey Antimonio» puro no se encuentra a simple vista en la naturaleza, los verdaderos iniciados escogidos por Dios (los científicos herméticos honestos) logran extraerlo en sus laboratorios mediante operaciones de alta temperatura.
El Orbe Imperial del Antimonio (Reichs-Apffel): El texto asimila al antimonio con el portador del Orbe Imperial (el Globus Cruciger, la esfera coronada por una cruz que usaban los emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico). Esta analogía no es solo poética, sino estrictamente tipográfica y heráldica: en el catálogo de símbolos químicos y astronómicos antiguos, el signo del Antimonio es exactamente un círculo coronado por una cruz (♁), imitando la forma del Orbe del emperador. Por ello, el antimonio es coronado como el Rey supremo de la vía seca.
La Anatomía Química del Rey: El autor desglosa los componentes de esta aleación. El mercurio central (Central-Wasser) actúa como el nexo común indiscutible, ya que forma parte tanto de la estructura del oro (colorischen Licht) como de la plata (lunorischen / lunarischen Licht). Al fundirse el oro y la plata con el antimonio crudo, el mercurio actúa como el vehículo que permite la unión metalúrgica de los tres.
El Sol Agonizante y el Crespón Negro (La fase de la Nigredo): Las últimas líneas describen una reacción metalúrgica real y violenta a través de una impresionante alegoría mortuoria. El antimonio posee una propiedad química única en la metalurgia antigua: es un agente sumamente reactivo que devora e incorpora a los demás metales. Al arrojar oro (Sol) en un crisol con antimonio a altas temperaturas, el antimonio «quebranta el poder de ambos» (beyder Macht zubricht). El oro reluciente se disuelve por completo, pierde su brillo dorado y la mezcla se transforma en una masa oscura, escoriosa y opaca.
El Significado de la Tristeza del Sol: En el código de la Gran Obra, este eclipse artificial del oro dentro del crisol representa el paso obligatorio por la fase de la Nigredo (la Obra al Negro), descrita poéticamente como «el crespón negro y la tristeza del Sol» (schwarzen Flor und Traurigkeit). Para los químicos de 1716, el oro debía «morir» primero y perder su forma corpórea ordinaria dentro del cuerpo del antimonio para poder «resucitar» posteriormente, libre de impurezas, en la fase final de la transmutación.
| 336 H. d. C. Bericht von der | 336 Informe de H. d. C. sobre la… |
| Nahrung vor diesen jungen König verschaffet. Die Schwärze verschlinget und verdauet die Nahrung der Milch, und die Milch giebet dem todten und erstorbenen Cörper wiederum das Leben, daß ein neuer Phœnix und der König der Ehren zum Vorschein kommt. Das ist nun die allgemeine wahre Generation aller Dinge, und auch der Metallen, wodurch man gar leicht zur Generation der Metallen und aller Dinge kommen kan: Das \(\c{\text{s}}\) [Sulphur] und den König aller Metallen hast du zweiffelsohne noch nie in den Berck-Wercken gesehen und gefunden, ohngeachtet er darinn ist so wohl in seiner ersten und zartesten Gebuhrt, benebst seiner Speise und Nahrung, als in seinem höchsten Stande seiner Erhöhung: Was du in den Klüfften der Erden nicht siehest noch habhafft werden kannst, das hat der gütige GOTT durch die Natur über der Erden dir beschehret, so gar, daß du ihn findest, nicht allein in dem Regno Metallico, sondern auch in Regno Astrali, Animali, Vegetabili und also in allen vier Reichen. Die Generation ist wahr, klar und deutlich, und lieget dir und einem jeden vor Augen; du hast Augen, daß du sehen, du hast Hände, daß du betasten kannst, kannst du nun sehen, und hast Gefühl, so ist die Regeneration der Metallen dir eine gar leichte Sache, Kinder-Spiel und Zeitvertreib. Wie die Gene- | … provee el alimento para este joven Rey. La negrura (Nigredo) engulle y orada el alimento de la leche, y la leche devuelve la vida al cuerpo muerto y extinto, de modo que un nuevo Fénix (Phœnix) y el Rey de la Gloria emergen a la luz. Esta es, pues, la verdadera generación general de todas las cosas, y también de los metales, mediante la cual uno puede llegar con gran facilidad a comprender la generación de los metales y de todo lo creado. Sin duda alguna, jamás has visto ni encontrado al Sulphur (azufre) \(\c{\text{s}}\) ni al Rey de todos los metales (el antimonio) en el interior de las minas, a pesar de que se halla en ellas tanto en su primera y más tierna gestación —junto a su sustento y alimento— como en el estado supremo de su exaltación. Aquello que no puedes ver ni aprehender en las profundidades y grietas de la tierra, el bondadoso DIOS te lo ha concedido a través de la naturaleza sobre la superficie de la tierra; a tal punto que lo encuentras no solo en el Regno Metallico (Reino Mineral), sino también en el Regno Astrali (Reino Astral), Animali (Animal) y Vegetabili (Vegetal), y por tanto en los cuatro reinos. La generación es verdadera, clara y evidente, y se halla ante los ojos de cualquiera; tienes ojos para ver y tienes manos para palpar. Si eres capaz de ver y posees sensibilidad, entonces la regeneración de los metales se convertirá para ti en una tarea sumamente fácil, en un juego de niños y un mero pasatiempo. Cómo la gene… |
La Nutrición de la Materia («La Leche de la Virgen»): El párrafo inicial describe de forma alegórica la transición de la fase de la Nigredo (negrura) a la Albedo (blanqueamiento). En los textos de la vía seca del antimonio, tras la «muerte» y oscurecimiento del oro en el crisol, se añadía un flujo o reactivo blanquecino denominado tradicionalmente «Leche de la Virgen» (Jungfrauenmilch) o alimento lácteo. Químicamente, esta «leche» eran sales alcalinas purificadas que actuaban como reductoras, absorbiendo la escoria negra y haciendo que el metal «resucitara» purificado en el fondo del crisol bajo la figura mística del Fénix.
El Rey Oculto en las Minas: El autor (1716) señala una paradoja minera: los operarios que trabajan diariamente en las excavaciones del Sacro Imperio (Berck-Wercken) extraen toneladas de mineral crudo de antimonio (estibina) sin sospechar jamás que en ese pedazo de roca terrosa y opaca se halla clausurado el «Rey de los metales» en su estado embrionario, con todo su potencial de exaltación química latente.
La Doctrina de los Cuatro Reinos de la Naturaleza: Para los pensadores paracelsianos y los editores ilustrados como Roth-Scholz, la fuerza transmutadora (el azufre filosófico) es una energía cósmica universal. El texto afirma de forma tajante que este principio activo no es exclusivo de las piedras; se manifiesta simultáneamente en cuatro reinos interconectados:
- Regno Metallico: El reino mineral y metalúrgico.
- Regno Astrali: La energía y luz de los astros y constelaciones planetarias.
- Regno Animali: Los fluidos, la sangre y la fuerza orgánica de los seres vivos.
- Regno Vegetabili: La savia, los aceites y los fermentos de las plantas.
El Retorno al «Juego de Niños» (Kinder-Spiel): Recuperando la gran máxima de Isaac el Holandés que vimos en la página 324, el autor anota que una vez que el científico comprende la correspondencia de los cuatro reinos y aprende a «ver y palpar» de forma intuitiva las operaciones de la naturaleza, el misterio de la regeneración de los metales pierde su complejidad mecánica. Deja de ser un trabajo de fuerza bruta para transformarse en una operación armónica, fluida y predecible, tan sencilla como un pasatiempo infantil.
| Generation der Metallen. 337 | Generación de los metales. 337 |
| ration vorwärts gehet, so gehet die Regeneration rückwärts: Nimm diese beyde Lichter der Erden, vereinige sie Natur gemäß, ohne dem geringsten äusserlichen rohen Feuer, nur allein mit dessen geistlichen Feuer vermittelst kalten Feuers der Asche, so werden keine drey biß vier Tage verfliessen, so wirst du alsobald den Tod sehen und die Sonne verfinstert, und die Mutter-Milch fliessen, wann nun Vatter und Mutter gantz erstorben und verweset, so mache den todten Cörper wiederum lebendig, und gib ihm das Wasser des Lebens, halte damit an, biß die Natur-Zahl durch die Natur doppelt vollendet ist, alsdann findest du diesen König in seiner höhesten Unschuld, laß ihn wieder ersterben, und wann er gantz erstorben, speise und träncke ihn wieder mit seiner Milch, und laß ihn abermal in der andern Probe seine Unschuld erscheinen, so kannst du ihn leichtlich verherrlichen; daß er der König der Ehren, und der ganzen Welt wird. Mir ist nicht erlaubet deutlicher zu schreiben, sonst man den Anfang und das Ende bereits in den Schrifften der Weisen gedruckt anweisen könnte; | … la generación avanza, la regeneración retrocede: Toma estas dos luces de la Tierra (el oro y la plata), únelas conforme a la naturaleza, sin emplear en absoluto un fuego crudo y externo, sino únicamente con su propio fuego espiritual por medio del fuego frío de la ceniza. No transcurrirán ni tres o cuatro días antes de que veas de inmediato la muerte, el Sol eclipsado y el fluir de la leche materna. Cuando el padre y la madre hayan muerto y se hayan corrompido por completo, devuelve la vida al cuerpo muerto y dale el Agua de la Vida. Continúa con ello hasta que el número natural sea completado doblemente por la naturaleza; entonces hallarás a este Rey en su más alta inocencia. Hazlo morir de nuevo y, cuando haya muerto por completo, aliméntalo y dale de beber una vez más con su leche, y permite que su inocencia se manifieste otra vez en el segundo ensayo. Así podrás glorificarlo con facilidad, de modo que se convierta en el Rey de la Gloria y de todo el mundo. No me está permitido escribir con mayor claridad, pues de lo contrario se podría indicar impresos el principio y el fin directamente a partir de las escrituras de los sabios; |
El Fuego Frío de la Ceniza (Kalten Feuers der Asche): En el contexto técnico de la vía seca y los procesos metalúrgicos de 1716, tras una fundición inicial violenta a alta temperatura, el crisol no se enfriaba de golpe. Se enterraba en un baño de cenizas calientes (Asche). La ceniza actúa como un excelente aislante térmico natural que retiene un calor latente suave, homogéneo y constante (denominado «fuego espiritual» o «fuego indirecto»). Esto permitía que los metales disueltos en el antimonio cristalizaran lentamente durante tres o cuatro días, facilitando la separación de las capas metálicas.
Muerte, Eclipse y Leche Materna: El autor describe la sucesión de fases físicas visibles en el crisol usando una densa terminología alegórica:
- La Muerte y el Sol Eclipsado (Sonne verfinstert): Alude a la disolución total del oro en el antimonio, lo que genera una capa oscura superficial de escorias óxidas (la Nigredo o putrefacción).
- La Leche Materna (Mutter-Milch): Hace referencia a la separación de una capa superior blanquecina y vítrea de sales fundentes potásicas, que absorbe las impurezas y «alimenta» químicamente el botón metálico puro que se está gestando en el fondo.
El Retorno a la Inocencia (Höhesten Unschuld): En el lenguaje alquímico de la época de Roth-Scholz, la «inocencia» de un metal equivale a su pureza química absoluta. Al repetir el proceso de fundición, enfriamiento en ceniza y lavado con fundentes potásicos (las reiteradas muertes y alimentaciones con «leche»), el régulo de antimonio y el oro se purificaban de forma exponencial hasta alcanzar un estado cristalino reflectante («glorificado») apto para la transmutación.
El Voto del Secreto Hermético (Mir ist nicht erlaubet): La frase «No me está permitido escribir con mayor claridad» es la fórmula obligatoria de cierre en los tratados esotéricos serios de los siglos XVII y XVIII. El autor anónimo H. d. C. traza un límite: ha revelado la teoría de los elementos y las fases visuales del crisol, pero se niega a dar las proporciones exactas en peso ni los nombres vulgares de los reactivos fundentes para evitar que el texto sea usado de forma puramente mecánica o comercial por personas no iniciadas o codiciosas.
| 338 H. d. C. Ber. v. der Gener. der Metallen. | 338 Informe de H. d. C. sobre la Generación de los Metales. |
| könnte; jedennoch ist es den Verständigen mehr denn zu deutlich geschrieben. Gelobet sey der H E R R der da ist der grosse יהוה und gelobet sey Sein herrlicher Nahme immer und ewiglich, Amen! | … [se] podría; no obstante, para los entendidos esto ha sido escrito de forma más que evidente. ¡Alabado sea el S E Ñ O R, Aquel que es el grande YAHVÉ [יהוה] y alabado sea Su glorioso Nombre por siempre y para siempre, ¡Amén! |
El Cierre del Secreto Hermético (den Verständigen): El autor concluye la frase inacabada de la página anterior en la que se disculpaba por no poder dar detalles operativos más vulgares debido al voto de secreto. Sentencia de forma tajante que, a pesar de las metáforas y alegorías utilizadas (las dos luces, el crespón negro del sol, la leche de la virgen), para los verdaderos entendidos (den Verständigen) e iniciados en la metalurgia el texto es «más que evidente» (mehr denn zu deutlich). Quien posea experiencia real en hornos y crisoles descifrará las instrucciones de la vía seca de inmediato.
El Tetragrámaton Hebreo (יהוה): Es un detalle histórico y filológico de inmenso valor que el autor incorpore directamente en caracteres hebreos el Tetragrámaton sagrado (יהוה – Yahvé / Jehová). Durante los siglos XVII y XVIII, la corriente de la Alquimia Cabalística y el misticismo teosófico luterano (fuertemente influenciado por autores como Jakob Böhme) se fusionó con la química. El uso del nombre inefable de Dios al cierre del tratado reafirma que la transmutación de la materia es una extensión material de la palabra y el diseño divino primordial.
[1] Morhof, Daniel Georg. De metallorum transmutatione ad virum clarissimum Joelem Langelottum, serenissimi ducis Slesvicensis et Holsatici medicum primarium, epistola. Hamburgo: Gottfried Schultzen, 1673. Esta es la obra cumbre que recoge la epístola formal y el núcleo del intercambio científico-alquímico que Morhof dedicó a Langelott. Fue muy célebre en su época y sirvió como defensa racional de la transmutación. Langelott, Joel. Epistola ad praecellentissimos Naturae Curiosos de quibusdam in chymia praetermissis. Hamburgo: 1672. Carta dirigida por Langelott a la Academia Naturae Curiosos (la futura Leopoldina). Funciona como el detonante e interlocutor directo del texto posterior de Morhof. Manget, Jean-Jacques (Ed.). Bibliotheca Chemica Curiosa, Tomo I, pp. 168–192. Ginebra, 1702. Contiene la reimpresión completa en latín de la Epistola ad Langelottum de Morhof, facilitando su consulta dentro del compendio alquímico más grande de la Ilustración temprana. Roth-Scholtz, Friedrich (Ed.). Deutsches Theatrum Chemicum, Tomo II, pp. 381–406. Núremberg: 1730. Ofrece la traducción histórica al alemán de los textos de Langelott vinculados al círculo de discusiones compartidas con Morhof (Send-Schreiben von der Chymie), que publicaremos en esta web próximamente. Principe, Lawrence M. The Aspiring Adept: Robert Boyle and His Alchemical Quest. Princeton: Princeton University Press, 1998. Analiza con extraordinaria precisión cómo la correspondencia entre Morhof y Langelott —y específicamente la epístola de 1673— influyó en el panorama científico europeo, llegando a captar la atención de científicos contemporáneos de la talla de Robert Boyle y Henry Oldenburg. Kopp, Hermann. Die Alchemie in älterer und neuerer Zeit, Vol. II, pp. 335, 347, 381. Heidelberg: 1886. Un clásico imprescindible de la historia de la ciencia que dedica apartados específicos a desgranar el impacto y la naturaleza de las obras compartidas entre Morhof y Langelott. Ferguson, John. Bibliotheca Chemica: A Catalogue of the Alchemical, Chemical and Pharmaceutical Books in the Collection of the Late James Young, Vol. II, pp. 6–8, 108. Glasgow: 1906. Es el catálogo bibliográfico de referencia para la alquimia. Sus extensas notas biográficas y críticas detallan la relación intelectual exacta entre ambos eruditos alemanes y el contexto de publicación de sus epístolas. Newman, William R. Gehennical Fire: The Lives of George Starkey, an American Alchemist in the Scientific Revolution. Chicago: University of Chicago Press, 2003.Newman aborda las redes epistolares del norte de Alemania y analiza el trasfondo de la teoría corpuscular presente en la epístola de Morhof a Langelott, conectándola con las corrientes principales de la Revolución Científica.
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