
Circula el más fuerte vino tinto con las plantas conocidas, por el espacio de 120 días, con rotación continua en Balneo, y luego extre sólo el espíritu más puro por destilación; al cual pon el más puro aceite de Luna, hecho sin corrosivo; y déjalos circular juntos 100 días más, y luego es el Agua de la Naturaleza del basilisco, porque como un basilisco mata a un hombre en un instante sólo por el aspecto. Entonces esta Agua, siendo puesta sobre argento vivo, y sin ningún otro fuego, de repente, de alguna manera, lo congela en la plata más pura: Y ten en cuenta, si se coloca el Fuego (aceite o esencia) de la celidonia, o el Fuego de las flores de tomillo, después de la primera circulación, y circulan juntos sin el aceite de Luna, el Argento vivo estará mucho mejor congelado, etc[1].
Pero lo que engendra el mayor escrúpulo es la paráfrasis del propio Lull sobre este punto: Nosotros, dice él, no te haremos ignorante de que puedes extraer nuestro argento vivo (vegetal) de su mina de otra manera: La forma (hijo mío) es tomar la hierba que se llama portulaca marina, apium, squilla, etc., destilar las heces que permanecen calcinadas, extraer la sal con el agua destilada y extraer el agua de ella, purificar la sal por muchas disoluciones y coagulaciones, y obtendrás la sal de las hierbas vegetales que se disuelven. A éstas (dijo él) me refería, cuando dije: disuelve con vegetales que se disuelven, es decir, las sales, no las hierbas simples[2].
A lo que podrías decir (esto es lo que sigue), que esta receta del alma metálica nunca se ha descrito en absoluto para que se entienda de acuerdo con el sentido literal, pero tengo lista mi respuesta. A saber: que Lull también disolvió el Espíritu del Vino con vegetales crudos también, lo que es fácilmente demostrado por la tercera Distinción de su Libro de la Esencia, en Figura individuorum, alentada por él, donde ensaya a los Individuos más cercanos, acuñando el Espíritu del Vino Filosófico, como lo son el Vino tinto, la Miel nueva, la Celidonia, las Flores de Romero, la Hierba. Mercurio, lirio rojo, tártaro, sangre humana y vino blanco[3].
¿Por qué eligió estos, sólo estos y no otros? No es asunto mío responder: lo que aprendemos de allí es que nos recomendó a dos de esos sujetos antes que al resto, tártaro y miel, así tal cual. Hay algunos sujetos, en cuyo mercurio (vegetal) hay de alguna manera una acción (acto) libre en algún aspecto, en el tártaro sólo hay una operación libre, y en la miel dos, y esto debe saberlo un Artista para que pueda estar certificado en este Arte, y es la primera verdad del mismo. Prefiere el tártaro, no por el tártaro, sino por el álcali hecho de allí, y que resuelve como el mejor de los álcalis por deliquium, y lo hace circular purificándolo con el espíritu del vino filosófico, de acuerdo con la doctrina prescrita en prima Tabula individuorum, en el segundo experimento y en otros lugares. El álcali del tártaro se puede suplir por los álcalis de miel, celidonia y el resto de los individuos nombrados por Lull, con los cuales los adeptos también a veces acentuaron su espíritu del vino, como se declarará a continuación en el quinto tipo de menstrum. Pero estas cosas también están en contra del sentido literal de nuestra receta, y demuestran que las sales de los vegetales, no los vegetales crudos en sí, fueron tomadas en la receta. Pero a pesar de que eligió el tártaro, debido a que el álcali más fuerte del que estaba preparado, no lo hizo por la misma razón última que la celidonia, las flores de romero, la hierba mercurio, el lirio rojo y la sangre del hombre eran mejores que la sangre. Respira, porque con estos él procede de otra manera; porque él separa los Elementos de ellos con el Espíritu del Vino Filosófico, del cual toma solo el Fuego o aceite, que circula con el Espíritu, y así lo agudiza, como es claramente evidente en la Secunda Tabula Individuorum[4].
Pero debido a que la miel supera no sólo a sus individuos colaterales, sino también al tártaro en sí mismo (porque dice que el espíritu del vino en el tártaro tiene una, pero en la miel hay dos operaciones libres) y, por lo tanto, atribuye su proceso peculiar a la miel, a saber: destilando todo el combinado, la miel junto con la cera, con el espíritu del vino filosófico a través de un alambique. Ahora, entre ambos procesos de la miel y el resto de los individuos, nuestra recetra contiene un paso intermedio. Si la miel se volatiliza en cuanto a toda la sustancia, se convierte así en un Magisterio, que al unirse con el espíritu del vino filosófico, nos produce un menstruo del tercer tipo. Pero los fuegos o aceites de celidonia, de las flores de romero, vino blanco y tinto común, etc. son hechos por separación de los elementos con el espíritu del vino filosófico, las esencias, las cuáles si se agregan a dicho espíritu del vino, no lo alteran, sino que lo multiplican más bien, porque una esencia se agrega a una esencia, es decir, la segunda al primer espíritu del vino filosófico.
Pero si la celidonia, las flores de romero, como también las plantas de nuestra receta se destilan con el espíritu del vino filosófico, éste extrae y eleva toda su untuosidad consigo mismo, rechazando la aridez de ellas, siendo más simple, sutil, volátil y menos cargado de partículas secas que la untuosidad de la miel cruda. Y, de hecho, así, circulando con el espíritu del vino filosófico está hecho un Magisterio, aún más inclinado a la naturaleza de una esencia, y por lo tanto menos seco, y alterando menos el espíritu del vino, que el de la miel, y ahora está merecidamente unido con el mencionado espíritu, haciendo un menstruo diferente de los menstruos del tercer tipo. Por lo tanto, el sentido literal de nuestra receta permanece inmóvil hasta ahora. Pero para no derogar a la autoridad del autor, y a su propio comentarista de Lull, es necesario suponer que el espíritu del vino filosófico, al ser destilado sobre las plantas antes dichas, a veces del resto preparó un alcali por calcinación, y disolvió su espíritu con él, y así hacer un menstro del quinto tipo.
De ésta y de similares recetas, observamos:
1. Que el vino, la lunaria, el Nigrum nigrius Nigro, la materia del menstruo de mercurio vegetal o alma de metales, no es común, sino vino filosófico; ni que el espíritu de este vino sea el común, sino Aqua ardens filosófica.
2. Que un menstruo de este tipo es el espíritu untuoso del vino filosófico, es decir: templado con la untuosidad común de los aceites vegetales. Mezcla, digiere y destila cualquier aceite destilado común con el espíritu de vino filosófico, y obtendrás un menstruo del segundo tipo mucho antes. Sí, harás lo mismo en un momento si mezclas la esencia (espíritu) del vino filosófico con el magisterio de un vegetal aceitoso.
3. Que un vegetal oleoso (azafrán o macis) de tantos es suficiente para la agitación del espíritu del vino filosófico; ni tampoco te equivocarás si tomas Tríaca; que el espíritu de Tríaca, hecho con este espírtu de vino, será un Menstro de este tipo.
4. Que estos menstruos son medicamentos.
5. El hecho de que estos menstruos hechos de vegetales simples se denominen propiamente menstruos vegetales, a los que llamamos compuestos menstruales vegetales (menstruos vegetales compuestos), se debe a la adición de metales o minerales, a veces llamados menstruos minerales por los adeptos. Así Lull, en el 34º Experimento, llama a su Circulatum majus, hecho de oro y plata, el verdadero menstruo mineral[5]. Pero los distinguimos de los menstruos minerales, porque son corrosivos y se preparan con la acidez de las sales minerales. Pero estos son muy dulces, sin ningún tipo de corrosivo, y disuelven amablemente las cosas que se deben disolver.
6. Que un menstruo es llamado el alma de los metales. El alma es tomada de forma diversa entre los Adeptos. Primero, para el metal perfecto, oro o plata. Así, Arnau en Flore Florum: Los filósofos llaman al alma un fermento, porque como el cuerpo del hombre no puede hacer nada sin su fermento o alma, así es en el objeto propuesto; porque el fermento es una sustancia que convierte otras cosas en su propia naturaleza. Y debes saber que no hay fermento, excepto Sol y Luna, que es Oro y Plata apropiado para esos Planetas, etc. Por lo tanto, el fermento debe introducirse en el cuerpo, porque es el alma del mismo. Esto es lo que dijo Morienus, excepto que limpie el cuerpo inmundo y lo ponga blanco, e infunda un Alma en él, no conduce nada a este Magisterio[6]. En segundo lugar, para metales y otras cosas, volatilizado con un menstruo filosófico. Así, Lull llama al oro y la plata volatilizados en la preparación de su Circulatum majus menstruo o espíritu animado. Toma, dice él, el espíritu animado del Sol y el espíritu animado de la Luna, júntalos, etc. Así que las tinturas de Oro y Plata volatilizadas por un menstruo, como también las de metales imperfectos, son por él llamadas almas. Así, en el experimento vigésimo, tiene el agua animal de Saturno; en el Experimento 21º, el alma de Marte. Sí, separando los elementos de todas las cosas, él las llama las almas de los licores destiladas teñidas o espíritus animados, porque gracias a ellas la tierra muerta, seca y fija es nuevamente revivificada, volatilizada y reducida a una sal armoníaca. Mira la revivificación de la sal de tártaro por su propia agua, en la volatinización de ella dada en el Segundo Experimento[7]. En tercer lugar, para los menstruos mismos. Para los menstruos son las almas de los metales, por lo cual los metales, de otra manera muertos, son animados y revividos: así que esto es nuestro menstruo de Lull, el alma de los metales (pag. 195 Comp. Anim. Transm[8]). De lo contrario, dice él, los metales no se pueden disolver, a menos que estén animados con un menstruo vegetal, por el poder de los cuáles, la resolución se hace en cosas resolubles. Y en Elucid. Testam pag. 145: Aqua vitæ es el alma y la vida de los cuerpos, por lo cual nuestra Piedra se vivifica[9]. Así también Ripley en Libro Mercurii, pag. 108 dice: El esperma de los metales también se llama Aqua Vitæ metálica, porque administra vida y salud a los metales, estando enfermos, muertos, etc[10]. En cuarto lugar, tanto para la untuosidad del metal como para la del menstruo. De los dos, dijo Ripley, pag. 150 Medullæ Phil[11], hay cierta similitud de la Trinidad, que se percibe en el Cuerpo, Alma y Espíritu (de nuestro trabajo). El cuerpo es la sustancia de la piedra; el espíritu es la virtud (es decir, la quintaesencia que excita a la Naturaleza desde la muerte) y el alma debe ser tomada por el fermento, que no puede obtenerse sino del cuerpo más perfecto (Oro) en azufre (de Oro) hay una Terrestreidad para el Cuerpo, y en Mercurio (menstruo) una serenidad aérea para el espíritu; y en los dos una untuosidad natural para el alma. Porque todas ellas son fermentables en la untuosidad del cuerpo, se mezclan y se unen inseparablemente con ella en sus partes más diminutas, por las cuales el alma es la Piedra formada, porque nada puede ser formado sin ella.
7. Que este menstruo, se llama mercurio vegetal, producido a partir de vino tinto o blanco. Los Adeptos tienen muchos mercurios.
El primero es el argento vivo común, fluyente o sublimado.
El segundo es el mercurio de los cuerpos, extraído de los metales por el espíritu del vino filosófico.
El tercero es cualquier sal álcali, especialmente fijada con el espíritu del vino filosófico. Lull calcina la celidonia, y de allí extrae una sal; de la cuál repite así este Magisterio muchas veces hasta que se haya extraído toda la sal, que es la parte mercurial de ese individuo (celidonia). Por lo tanto, haciendo estas cosas, toma todas estas disoluciones (lixivia) y pásalas a través de un filtro, o paño de lino, para que puedan ser purgadas de la terrestreidad; una vez destilada por balneo congelar, y habiéndose ido la humedad, en el fondo del recipiente quedará un mercurio o sal, de un color blanco; y de esta manera habrás extraído de esta materia un mercurio, que tiene virtudes casi innumerables de disolver el Espíritu Vegetal, extraído del Vino (Filosófico), así como tiene el poder de disolver todos los Metales con la conservación de la forma vegetativa y germinativa[12]. En Magia Natural, llama al tártaro calcinado, e impregnado con el menstruo vegetal, al destilarse cuatro veces, luego se resuelve por deliquium y se coagula con el nombre de mercurio. Y dice él (pág. 379[13]): tendrás la Sal del Arte, o Mercurio Testamentario, sin la cual no se hace nada. A veces, a la Sal, o Caput Mortuum, en la separación de los Elementos, llamada Tierra exanimada, él la llama Mercurio. Así, en Exp. 6: La Tierra de orina inanimada, disuelta en agua, filtrada y coagulada, él la llama a Mercurio. Entonces, dice él, conserva nuestra Sal armoniaca fija, nuestro Azufre animal, nuestro Mercurio animal fijo. Pon un poco de eso, sobre una placa calefactora de fuego, y si se derrite como cera sin humo, es una señal de que el argento vivo está fijo y perfectamente depurado, con lo que podrás hacer muchos experimentos[14]. Éste es ese Mercurio, que nos ha brindado el remedio más eficaz.
El cuarto mercurio, es vegetal o animal; de los cuales dice Ripley en Pupilla, pág. 300: Hay más mercurios que los dos mencionados anteriormente (el León mineral rojo y verde), a saber: el mercurio vegetal y el animal, porque ambos pueden extraerse de algunos licores, como de la sangre y los huevos[15]. Lull, Distinct. 3. Libri Essentiæ en Figuris & Tabulis Individuorum, describe los vegetales y animales, en los cuáles se encuentran más fácilmente estos mercurios. Hay, dice él, por último, este otro Secreto de la Naturaleza, para que el Artista de este Arte sepa, y tenga realmente el conocimiento de los Individuos, en los cuales nuestro Mercurio se encuentra más fácilmente. Por lo tanto, deja que los Artistas de este Arte sepan que nuestro Mercurio se encuentra en cada cuerpo elementado, aún en algunos tan remotos, como para anticipar la vida del Hombre, antes de que el Artista de este Arte pueda poseerlo, siendo extraído, según sea conveniente. Por lo tanto, lo que aquí hacemos revela las cosas que más lo contienen[16]. De este Mercurio, dice Lull, Libro Mercuriorum, pag. 8: Cuando decimos Mercurio común, hablamos de lo que entienden los filósofos; y cuando decimos vulgar, hablamos de lo que el labrador entiende y que se vende en las tiendas[17]. Como Ripley en la 326ª página de su Concordancia, así lo expresó: Cuando hablo de Mercurio, entiendo que Mercurio es más común que el común[18].
El quinto es el espíritu del vino filosófico, que Lull en Exp. 3. llama mercurio vegetal: Entonces, dice él, tendrás una sal vegetal extraída de este individuo (miel) cuya sal es más preciosa y tiene el poder de agudizar el mercurio vegetal y disolver las dos luminarias, etc[19]. En la Exp. 5. Sales que él prepara de Portulaca, Apium, Squilla, etc., con todo lo cual, dice él, puede evaluar el Mercurio Vegetal extraído del Vino, ya sea juntamente o por separado[20]; de los cuales (hablaremos) abajo en el quinto tipo de menstruos.
El sexto es, el menstruo filosófico mismo; para nuestro Menstruo presente se llama Mercurio vegetal, producido a partir de vino blanco o tinto.
El séptimo es el Espíritu animado o Aire de cada cuerpo, en la separación de los elementos, cuyo Mercurio siendo un Fuego o aceite se llama Azufre en casi todas las recetas.
El octavo es la Sal armoniaca Vegetal, Animal o Mineral, el Azufre de la Naturaleza, que también se llama Mercurio, Mercurio Sublimado y Mercurio de los Filósofos. Es necesario que observemos estas cosas en las siguientes Descripciones de los menstruos, ya que algunas veces confundiríamos las cosas con los nombres.
[1] Íbid, Íbidem, 343: “Creatio menstrui, quod congelat argentum vivum in argentum optimum & est secretum amnium secretorum”.
[2] Pseudo-Lull, R., Raimundi Lullii philosophi acutissimi fasciculus aureus, in quo continentur Testamenm novissimum integrum cum elucidatione vocabulorum ejus. Vade mecum. Compendium de transmutatione animæ metallorum pro media parte ex antiquo exemplari auctum, Francofurti, Ludovici Regis, 1630, 5-6.
[3] Pseudo-Llul, R., De secretis naturae, seu de Quinta essentia liber unus, Colonia, Birckmannum, 1567, Distinctio III, 272.
[4] Ibid, Íbidem, 273.
[5] Pseudo-Lull, R., “Experimenta Raimundi Lvlli Maioricani Philo[so]phi doctissimi, in quibus verae Philosophiae chymicae operationes clarissime traduntur”, en Raimundi Lvlli, maioricani, Philosophi sui temporis doctissimi Libri Chymici, Rothomagi, D. M. Rault, 1663, Vol. 2, 158-256. “Aliud Experimentum, quod est Rex aliorum experimentorum XXXIV”, 243.
[6] Se refiere al Flos Florum. Gratarolo, G., Artis Auriferae quam Chemiam Vocant…, Basilea, Petrum Pernam, 1552, volumen 2, 524.
[7] Pseudo-Lull, R., “Experimenta Raimundi Lvlli Maioricani Philo[so]phi doctissimi, in quibus verae Philosophiae chymicae operationes clarissime traduntur”, en Raimundi Lvlli, maioricani, Philosophi sui temporis doctissimi Libri Chymici, Rothomagi, D. M. Rault, 1663, Vol. 2. Experimento XX: 212. Experimento XXI: 214.
[8] Pseudo-Llull, R., Testamentum Raymundi Lulli doctissimi et celeberrimi philosophi, duobus libris vniversam artem chymicam complectens. Item eiusdem Compendium animae transmutationis arte metallorum, Colonia, Ioanem Birckmannum, 1573, 206.
[9] Pseudo-Lull, R., Raimundi Lullii Maioricani Philosophi sui temporis doctissimi libelli aliquot chemici, Basilea, P. Perna 1572, 176.
[10] Ripley, G., Georgii Riplaei Opera omnia chemica quotquot hactenus visa sunt, quorum aliqua jam primum in lucem prodeunt, aliqua M.S. exemplarium collatione à mendis & lacunis repurgata, atque integrati restituta sunt…, Cassellis, Jacobi Gentschii, 1649, 108.
[11] Ripley, G., Georgii Riplei Medulla philosophiae chemicae. Incerti autoris Canones decem, mysterium artis mira brevitate et perspicuitate comprehendentes…, Francofurti, Ioanes Bringeri, 1614, 24.
[12] Pseudo-Lull, R., Raimundi Lullii Maioricani Philosophi sui temporis doctissimi libelli aliquot chemici, Basilea, P. Perna 1572, 207.
[13] TC4 (1613) : « Processus Raimundi Lvlli, quem in suis Libris hinc inde descripsit, praesertim Testamentum novissimum, & in Luce Mercuriorum », 378.
[14] Pseudo-Lull, R., “Experimenta Raimundi Lvlli Maioricani Philo[so]phi doctissimi, in quibus verae Philosophiae chymicae operationes clarissime traduntur”, en Raimundi Lvlli, maioricani, Philosophi sui temporis doctissimi Libri Chymici, Rothomagi, D. M. Rault, 1663, Vol. 2, “Experimenta de animali rationalis sextum”, 177.
[15] Ripley, G., Georgii Riplaei Opera omnia chemica quotquot hactenus visa sunt, quorum aliqua jam primum in lucem prodeunt, aliqua M.S. exemplarium collatione à mendis & lacunis repurgata, atque integrati restituta sunt…, Cassellis, Jacobi Gentschii, 1649, 300.
[16] Pseudo-Llul, R., De secretis naturae, seu de Quinta essentia liber unus, Colonia, Birckmannum, 1567, Distinctio III, 274 : « De illis, ex quibus noster Mercurius elicitur ».
[17] Pseudo-Lull, R., Mercuriorum liber iam tandem subsidio manuscript exemplaris perfectè editus…, Colonia Agrippinae, Iohannem Birckmannum, 1557, 8 : “& quando dicimus mercurium communem, dicimus de illo quem philosophi intelligunt. Et quâdo dicimus vulgarem, loquimur de illo, quê rusticus intelligit, qui vêditur in apothecis : sed bene intellige quod ubi ipse est cömune ponitur, sicut scimus nos, qui illum cognoscimus in propria virtute”.
[18] Ripley, G., Georgii Riplaei Opera omnia chemica…, 326: “Cum loquor de Mercurio, intelige Mercurium magis communem quam communen”.
[19] Pseudo-Lull, R., “Experimenta Raimundi Lvlli Maioricani Philo[so]phi doctissimi, in quibus verae Philosophiae chymicae operationes clarissime traduntur”, en Raimundi Lvlli, maioricani, Philosophi sui temporis doctissimi Libri Chymici, Rothomagi, D. M. Rault, 1663, Vol. 2, « Experimentum tertium », 202-205. En 205: « Atq. ita Dei vivi verè habebis salem vegetabilê extractum ab hoc individuo, quod sal est pretiosissimum, ac potestatem habet acuendi Mercurium vegetabilem, & dissolvendi duo luminaria… »
[20] Ibid. Íbidem, 208: “Experimentum quintum. Accipe portulacam marinam…”
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