Johann Heinrich Rudolffs, Extra-Ordinair Bergwerck, durch die Amalgamation mit Qucksilber. Deutsches Theatrum Chemicum, volumen 2, 431-498.

PRESENTACIÓN
Sorprendentemente, aún no hay un estudio, ni siquiera superficial, sobre la figura de Johann Heinrich Rudolff, quizás el mejor metalurgista de su tiempo. Lo cierto es que hay muy pocos datos biográficos a nuestra disposición, más allá de los que él mismo diera en sus dos obras conocidas: la que ya hemos editado anteriormente en esta web y ésta que presentamos ahora. De estas noticias sabemos que nació en Dresde y que fue un alto funcionario de la administración del Electorado de Sajonia, especializado en cuestiones de minería extractiva y metalurgia. A lo largo de su dilatada carrera llevó multitud de ensayos con materiales procedentes de muchas excavaciones y minas metalíferas, ofreciendo un valioso y muy detallado testimonio de su trabajo a lo largo de estas páginas. En las mismas, y como eje central, se desarrolla todo, repito: todo lo necesario para la empresa de la extracción de metales preciosos: cuentas, resultados de beneficios, costes, mermas… Y todo ello desplegando un minucioso informe. En este informe resalta su profundo conocimiento de una técnica extractiva concreta: la amalgamación, ofreciendo resultados de todos sus ensayos. No es creyente de la transmutación alquímica, vaya por delante, pero sí de la de hierro en cobre, que tanto debato suscitó durante todo el siglo XVIII. Incluso se atreve a explicar la amalgamación que hiciera Ireneo Filaleteo.
Rufolff pone como marco general la minería de Kremnitz (hoy Kremnica, en Eslovaquia, históricamente parte de la Alta Hungría y uno de los centros mineros de oro y plata más ricos e tecnificados de Europa, famoso por sus pozos profundos y sistemas hidráulicos) y la compara con los éxitos de Oberwarth (región minera fronteriza de Austria), dando los resultados de esta última. Sabemos que acabó de redactar este libro en Herzberg, a 16 de febrero del año 1698 (página 435) y que se basó, principalmente, en las muestras que él mismo ensayó durante los meses de noviembre y diciembre del año 1695 a partir del mineral de Oberwarth (página 436), repitiendo un ensayo similar al que presenta el 13 de diciembre de ese mismo año de 1695 (página 440), ensayo que hizo con 4 quintales, con escoria. En resumen, es un estudio detallado sobre los ensayos de este mineral de Oberwarth con el método de amalgamación.
Cabe destacar que Rudolff estuvo ensayando material procedente de toda Alemania, a petición de otros ensayadores o de otros electores, como nos va indicando a lo largo del texto. Por ejemplo, en la página 457 leemos:
“Por lo tanto, a petición del ya mencionado señor Heyn, ensayé estos minerales en Leipzig en diferentes ocasiones mediante amalgamación con mercurio, y descubrí en ellos oro, además de la plata y el cobre ya conocidos.”[1]
En esta misma página nos da más detalles biográficos muy reveladores, pues no sindican cómo fue la formación de un científico-diplomático del Siglo XVIII y nos ayudar a comprender cómo fue la sociología de la ciencia de la Ilustración temprana. Rudolff no es un minero rústico de montaña, sino un erudito cosmopolita con educación universitaria formal lograda durante tres años en la célebre Universidad de Estrasburgo (un centro bilingüe de vanguardia en derecho y ciencias naturales). Su Grand Tour académico y diplomático incluyó estancias en Francia, el Ducado de Saboya, los cantones de Suiza y el enclave protestante de Montbéliard, combinando el aprendizaje de la química europea con funciones de secretario en las embajadas de la cancillería de Dresde (Churfürstl. Cantzley in Dreßden):
“Esto ocurrió a pesar de que yo —tras haber completado mis tres años de estudios universitarios en Estrasburgo [Studiis in Straßburg] y realizado posteriores viajes por Francia, Saboya y Suiza [Franckreich, Savoyen und Schweiß], así como más adelante por Montbéliard (una ciudad y condado perteneciente al Principado de Wurtemberg)— ya me encontraba empleado [employ] en la Cancillería Electoral de Dresde de forma oficial, sirviendo en sus legaciones y embajadas. Fue allí donde, aplicando el método de amalgamación que me era familiar, realicé un ensayo con los vitriolos de Salzburgo y los hallé sumamente ricos en oro, razón por la cual el mencionado señor…”[2]
Según sus palabras, estuvo durante veinte años comprobando la veracidad de la transmutación de hierro en cobre, como ya hemos dicho antes. En la página 444 leemos:
“Pues así como Venus se deja hallar de forma sociable junto a todos los metales —y muy especialmente junto a Marte, actuando como un grupo de mujeres dadas al galanteo—, afirmo por lo tanto que aquello que se extrae mediante la amalgamación por medio del agua de amalgama [Anqvick-Wasser] es un cobre transmutado a partir del hierro. Y es que, mediante la fundición, se obtiene de un quintal de ensayo un pequeño botón de cobre con alto contenido de hierro.
No obstante que muchos hombres de alta y baja condición, por lo demás muy experimentados en asuntos mineros y de la naturaleza, contradicen con gran vehemencia semejante transmutación, he realizado durante cerca de 20 años, con especial diligencia y en las pocas horas libres que me dejaban mis obligaciones oficiales en la administración de la Corte Electoral de Sajonia, experimentos tan seguros que resulta del todo imposible refutarlos”.
Así mismo, también hemos dicho ya su negativa a aceptar la alquimia como tal, más allá de los procesos metalúrgicos intrínsecos, como las amalgamas. Se tiene por un investigador de la Naturaleza, con observaciones experimentales directas, de corte cuasi científico. En la página 445 leemos:
“Y por lo tanto, dado que mi materia de estudio y objeto de investigación proceden directamente de la naturaleza y tienen como fundamento el mineral en bruto u otros elementos superiores similares, protesto solemnemente [protestire solenniter] contra toda la falsa alquimia sofisticada [sophistische Goldmachen] y el mercadeo de procesos engañosos, por los cuales muchos miles de personas han caído en el fraude y la ruina de sus patrimonios.”
En la página 435 Rudolff expone su propia teoría. Como químico del siglo XVIII, argumenta que el oro y la plata no existen de forma física real dentro de esas piedras pobres, sino que el propio proceso agresivo del fuego, los fundentes (cal, esquisto) y los aditivos químicos provocan una transmutación o «generación» del metal que antes no estaba allí. No obstante sí nos habla en la misma página de un concepto puramente alquímico: el de la maduración (reiff machet und erwecket). Para los metalúrgicos de la época, los metales «crecían» o maduraban dentro de la tierra. Si el mineral se extraía antes de tiempo, era «pobre» o «inmaduro». Pensaban que los aditivos químicos en el horno actuaban como un catalizador artificial que terminaba de madurar el metal de forma acelerada.
Ya hemos visto en la obra anterior que hemos editado del Deutsches Thetarum Chemicum, también de Johann Heinrich Rudolff, que enseñó a Johann Christian Orschall († 1687), metalúrgico , alquimista y director de minas alemán en el Landgraviato de Hesse-Kassel y Frankenberg (Eder), además de autor de varias obras[3].
“Y es una lástima que el ya hace tiempo fallecido Orschall —quien hace treinta años en Dresde, siendo un muchacho, me traía a casa diversas menas y gredas provenientes del valle de Plauen (Plauischen Grunde) de allí, y que durante su servicio llegó a comprender algo de la amalgamación— abusara de su buen ingenio, se marchara y fuera a presentar y desarrollar dicho método en Bohemia ante un noble señor. Más tarde, gracias al apoyo obtenido en otros lugares, se convirtió en un buen laborante e incluso llegó a ser funcionario de minas (Berg-Beambter) en Hesse; sin embargo, terminó perdiendo la fama que había alcanzado, e incluso la vida, debido a su mala conducta, a la instigación contra grandes señores y a la poligamia (Vielweiberey), falleciendo finalmente en un monasterio en Polonia. Y esto a pesar de haber adquirido grandes y buenos conocimientos sobre la amalgamación y de haber publicado algunos conocidos y pequeños tratados químicos; si bien en la práctica, debido a las razones arriba mencionadas, no cosechó bendición ni éxito alguno.”[4]
Finalmente, decir que este manual marcó un hito en la literatura metalúrgica centroeuropea al intentar desmitificar los procesos químicos de la plata y el oro, transformando las antiguas recetas secretas de los laboratorios cortesanos en un detallado plan de viabilidad técnica e industrial apto para el desarrollo cameralista de los estados germánicos.
¿Qué fue de todo esto?

Cerca de Freiberg se encuentra la localidad de Halsbrücke, con la finca señorial de Hals, y enormes nubes de vapor que se elevan en el aire anuncian ya desde la distancia que aquí se encuentra una sede principal de la industria minera, la cual pronto se hace visible como un magnífico complejo de edificios, un mundo en miniatura. Aquí reina la vida más animada; los carros van y vienen sin cesar, y los laboriosos mineros y metalúrgicos se mueven de un lado a otro con su vestimenta sencilla y oscura, saludando al extranjero con su familiar «Glückauf» (¡Buena suerte!).
Aquí se encuentra la Real Fábrica de Amalgamación de Halsbrücke, el único establecimiento de este tipo en Sajonia y el más grande, no solo de Europa, sino de toda la Tierra.
El arte de la amalgamación en frío, mediante el cual se ahorra mucho combustible, ya era conocido desde hacía siglos; fue inventado por los españoles en México hacia el año 1571 y aplicado en sus ricas minas de allí, recibiendo continuas mejoras hasta principios del siglo XVII. Los españoles consideraron la amalgamación, al menos al principio, como un secreto, y esta fue la causa de que este arte no fuera conocido ni se aplicara en Europa hasta mediados del siglo XVIII. El primer procedimiento era, por cierto, deficiente y por ello recibió menos atención, hasta que en 1784 obtuvo un mayor desarrollo gracias al consejero de minas austriaco Ignatius von Born y al consejero de minas del Electorado de Sajonia, Christian Ehregott Gellert.
Este consejero de minas Gellert, nacido el 14 de agosto de 1713 en Hainichen, era hermano del célebre y universalmente venerado profesor Gellert de Leipzig, y un hombre sobresaliente en su especialidad; la Academia de Minas de Freiberg, donde enseñó durante mucho tiempo, lo nombra con honor como uno de sus fundadores, y también era conocido en los círculos más amplios como escritor metalúrgico y químico. Gellert murió en Freiberg el 18 de mayo de 1795.
Las ventajas que ofrecía este procedimiento, ya perfeccionado, llevaron al rey Federico Augusto I —por entonces todavía elector— a ordenar al director general de minas (Oberberghauptmann) von Charpentier la construcción de la fábrica de amalgamación de Halsbrücke, cuyas obras se extendieron desde 1787 hasta 1790. Sin embargo, la planta no llevaba ni un año en funcionamiento cuando (en 1790) se quemó por completo, tras lo cual fue reconstruida en 1792 de forma mucho mejor y más ingeniosa, y continuó expandiéndose constantemente, recibiendo siempre mejoras, ya que cada nuevo invento en este campo de la minería se aplicaba de inmediato. Con el paso del tiempo, la fábrica recibió un magnífico sistema de bombeo a presión construido por Mende y, en el año 1827, su propia planta de preparación de gas, la primera en Sajonia, siendo también aquí donde se utilizó por primera vez la iluminación por gas en Sajonia.
Los minerales destinados a la amalgamación deben estar, en la medida de lo posible, libres de plomo y cobre, pero deben contener pirita de hierro y tener un contenido de plata tal que el quintal (Centner) de mineral contenga al menos entre 6 y 7 lotes (Loth) de plata. Estos minerales se entregan a la fábrica de amalgamación triturados en trozos pequeños, donde comienza entonces el laborioso proceso de separación de la plata.
l primer tratamiento de los minerales se denomina, en el lenguaje minero, la preparación de la carga (Beschickung). Debajo del mineral triturado se coloca sal común por capas; todo el conjunto se mezcla con palas, se tamiza adecuadamente y luego se divide en montones de 4½ quintales (Centner), los llamados lotes de tostación (Röstposten). Para ello se necesitan diariamente 300 quintales de mineral y 30 quintales de sal común.
[50] Ahora comienza la segunda y más importante operación de toda la amalgamación. Inmediatamente en las tres grandes salas de carga o tostación, donde a menudo se apilan cargas de 800 a 1000 quintales, los lotes de tostación caen a través de conductos (Lutten) o mangas directamente sobre los hornos de tostación. Desde hace algún tiempo también se ha instalado un horno de tostación por gas que sirve para la tostación previa; es decir, para la desulfuración preliminar de minerales muy ricos en blenda o en pirita. Cada lote de 4½ quintales de peso permanece cinco horas en el horno y luego es reemplazado por otro. Los minerales se remueven primero en seco y los grumos formados por la humedad se trituran con el martillo, tras lo cual se aviva el fuego de tal modo que el mineral empieza a ponerse incandescente por completo. Gracias a su contenido de azufre, el mineral queda en condiciones de seguir ardiendo por sí mismo, mientras se remueve constantemente con el Röstkrahl, un rastrillo de hierro. A esto se le llama la desulfuración (Abschwefeln). – En cuanto cesa la autoincandescencia, se procede con un fuego más suave a la tostación final (Gutrösten), donde el mineral se hincha y la plata contenida en él se transforma, mediante su combinación con la sal común, en plata córnea o cloruro de plata, desprendiendo un claro olor a cloro.
La tercera operación es el cribado, tamizado y molienda, a fin de obtener el mineral lo más fino posible. La carga tostada se transporta en un vagón de hierro, llamado «perro» (Hund), hacia la zona de enfriamiento; luego se eleva hasta el piso del edificio, donde se criba y se tamiza, obteniéndose así mineral grueso, mediano y fino de tamiz, para finalmente molerlo por completo hasta dejarlo fino en los diez molinos con muelas correderas y soleras de granito, y después pasarlo por la máquina de tamizado por mangas (Beutelmaschine). Solo el mineral molido con absoluta finura es apto para la amalgamación. Todo lo que queda retenido durante el cribado, tamizado y molienda debe triturarse de nuevo varias veces (molienda gruesa), mezclarse una vez más con una proporción de 2½ partes de sal común y tostarse, tras lo cual se lleva de nuevo al molino.
Una vez que todo el mineral se ha transformado en polvo, se lleva a cabo el proceso principal: el Anquicken o la amalgamación propiamente dicha. Sobre la sala de amalgamación se encuentran veinte cajones de peltre o estaño, revestidos de madera, en los cuales se vierte la harina de mineral para luego hacerla bajar a través de conductos (Lutten) hacia los barriles de amalgamación. Estos barriles son de madera y se ponen en movimiento mediante una rueda hidráulica de catorce varas (Ellen) de altura. Una abertura redonda en la panza del barril sirve para introducir y vaciar la carga del mismo; esta se cierra con un tapón o bongo de madera, en el cual hay otro agujero más pequeño con su propio tapón particular. Todo el dispositivo se atornilla firmemente. La abertura pequeña sirve para purgar el mercurio cargado de plata, mientras que la grande se utiliza para llenar los barriles y para vaciar los residuos y la lejía. – En cada barril se introducen, según su tamaño, entre 10 y 15 quintales (Centner) de harina de mineral, de 3 a 5 quintales de agua, de 5 a 6 quintales de mercurio y de 80 a 100 libras de hierro forjado en forma de dados con esquinas y bordes romos. – El mercurio sirve como agente de extracción de la plata, ya que posee la capacidad de romper la cohesión de la mayoría de los demás metales y actúa sobre el mineral incluso en frío. – La desplatación de la mezcla se logra mediante el auto-calentamiento que ocurre paulatinamente, por la disolución de la sal común que no se transformó por completo en sal de Glauber durante la tostación, y por la corriente galvánica que se genera entre el hierro y el mercurio; el cloruro de plata (plata córnea) se descompone, el cloro pasa al hierro y la plata se une con el mercurio. Finalmente, se vierte en el barril —que ya estaba lleno a las tres cuartas partes— tanta agua como sea necesaria para que quede completamente lleno y se le deja girar lentamente durante unas horas más, para que el mercurio, que se ha dividido en perlas finísimas, tenga tiempo y oportunidad de filtrarse y acumularse a través del lodo de mineral cada vez más diluido. – Solo entonces se purga el mercurio a través de la abertura pequeña del tapón, tras lo cual se deja fluir el residuo restante, la lejía, hacia las tres cubas de lavado situadas inmediatamente debajo de la sala de amalgamación. De este modo, la carga que originalmente tenía entre cinco y siete lotes (Loth) de plata se desplata a tal punto que en la masa residual de la lejía solo quedan aproximadamente cinco octavos de lote de plata por quintal.
Ahora comienza la filtración del mercurio argentífero, el cual se conduce por canaletas a la cámara de amalgamación y, allí, a cubas llenas de agua para su enfriamiento y purificación. Desde las cubas se hace pasar el mercurio a bolsas de rás o terliz (Zwillichbeutel) suspendidas, a través de las cuales fluye en parte por sí solo y en parte es forzado mediante presión manual. Este mercurio filtrado retorna a los barriles de amalgamación. – El residuo que queda en las bolsas es la llamada amalgama, una combinación de seis partes de mercurio con una parte de plata y algo de cobre; es una masa granulosa, cristalina y algo pastosa, de aspecto blanco mate.
Para separar el mercurio de la plata se procede al calcinado o destilación (Ausglühen) de la amalgama, lo cual se realiza en parte en retortas de hierro con capacidad de cuatro a cinco quintales (Centner), por cuyos largos cuellos de hierro se ve gotear entonces el mercurio; la plata sale aquí habitualmente ya fundida. El calcinado también se efectúa bajo una campana de hierro fundido, la cual está rodeada por fuegos de coque y sellada en su parte inferior por agua. Bajo esta campana se colocan entre cuatro y cinco quintales de amalgama sobre platos de hierro dispuestos uno encima de otro; aquí, al ponerse incandescente, el mercurio se transforma en vapores que luego descienden por el interior de la campana y, al entrar en contacto con el agua, se condensan volviendo al estado metálico. En los platos queda una sustancia metálica llamada «plata de plato» (Tellersilber), que en parte presenta un hermoso aspecto musgoso y consta principalmente de plata con algo de cobre y otras impurezas.
El refino de la plata de plato pone fin a todo el tratamiento. La plata se funde en grandes crisoles de hierro fundido que pueden albergar entre 2 y 300 quintales de metal, quedando así libre de sus impurezas. Esta fundición se realiza al fuego de reverberación (Flammenfeuer) y añadiendo polvo de carbón de vegetal sobre la masa líquida. Una parte de los componentes perjudiciales se evapora y la otra parte se separa en forma de escoria, flotando en la superficie del metal, de donde debe ser retirada mediante cucharas de la manera más limpia posible. – Una vez concluida la purificación, la plata se vierte en moldes semiesféricos en los que forma piezas de entre 20 y 30 libras de peso, llamadas planchas (Planchen), las cuales se entregan luego a la ceca (casa de la moneda).
Esta fábrica procesa anualmente 90 000 quintales de mineral y extrae de ellos 16 000 quintales de la llamada plata de refino (Raffinalsilber) con contenido de cobre, entre la cual se encuentran cerca de 12 000 quintales de plata fina. El Estado paga por ello 500 000 táleros (Thaler).
Los residuos que resultan de la amalgamación se someten a un tratamiento posterior. Estos residuos, que todavía contienen algo de amalgama y mercurio, se conducen junto con la lejía a grandes cubas y se diluyen con abundante agua, en la cual se deposita el mercurio enriquecido con amalgama, que es más pesado, para luego ser filtrado de nuevo. En las bolsas queda entonces una amalgama cuprífera que produce un metal muy rico en cobre. – La lejía se utiliza para la producción de sal de mercurio (Quicksalz) o sal para fertilizantes.
El ingenioso sistema de bombeo a presión construido por Mende se encuentra en una torre. Se pone en movimiento mediante una rueda hidráulica y protege a todos los edificios contra el peligro de incendio, ya que puede alcanzar cualquier inmueble; de hecho, en caso de necesidad, puede literalmente inundarlos con agua, puesto que hay mangueras y tuberías conducidas a todas las salas y estancias. El chorro principal del sistema de presión se eleva a más de 120 pies de altura.
Aún hoy día se puede visitar este complejo, que ha quedado como atractivo turístico.
Minería Extraordinaria
por medio de la
AMALGAMA
con
Mercurio [Quecksilber],
Dirigida a los metales, minerales, vitriolos y sus tierras
y arcillas asociadas.
Por la cual se puede, con pocos gastos
y en poco tiempo, ganar capital sobre capital,
junto con anotaciones adjuntas y los procesos
útiles para este fin;
Presentado a partir de la propia experiencia de 30 años,
por
Johann Heinrich Rudolff,
Natural de Dresde
Nüremberg,
en la imprenta de Adam Jonathan Felsecker.
Año de Cristo 1729.
432 Johann Heinrich Rudolffs
«A menudo he visto suceder aquello que yo mismo negaba que fuera posible».
Lo que bajo el reinado y en tiempos de su Serena Alteza Electoral de Sajonia, etc., el Duque Augusto, de bendita memoria, fue expuesto —entre otras cosas— por Modestinus Fachs (quien por aquel entonces era el ensayador oficial jurado [Wardein] en Leipzig y más tarde maestro de ceca del Principado de Anhalt) en el prólogo de su Libro de Ensayos [Probir-Buch], entonces entregado a la imprenta:
Dice este ensayador: «Es muy probable que los astrólogos [alquimistas/filósofos naturales] conozcan las mejores propiedades de los metales y el efecto de su naturaleza mejor que los propios ensayadores; sin embargo, ellos no dominan el trabajo en el fuego [la práctica de la fundición]. Y es ciertamente verdad que se podría obtener un gran beneficio mediante la mencionada unión de los eruditos con los ensayadores expertos. Esto se lograría, entre otras cosas, ennobleciendo un metal con otro y obteniendo también un mejor rendimiento [Geniesse] mediante la tostación y la fundición tras su mezcla, en comparación a si se fundiera el metal por separado. Y existiendo aún muchos rendimientos ocultos y más nobles en dichos minerales, sería por lo tanto provechoso que los estudiosos de la naturaleza [científicos] y los maestros del arte del ensayo llegaran a un entendimiento mutuo, etc.» Y poco después continúa y refiere: «Cuando ahora el arriba mencionado…»[5]
433 Instrucción sobre la amalgamación
viera el trabajo y los efectos, y se les informara sobre qué efectos poseen los minerales en sí mismos, entonces ellos podrían dar su consejo sobre qué se les debe añadir y emplear, para que las impurezas [Unrath] que los acompañan —y que perjudican a la plata— puedan ser eliminadas, conservando lo mejor y separándolo de los elementos indeseables [Unart]. Por no hablar del beneficio que de ello resultaría para la medicina; y de este modo, el erudito, junto con el ensayador, revelarían algo que permanece oculto y escribirían sobre ello con total rigurosidad, etc.
Esto lo tomo prestado aquí por estar descrito con gran prudencia y énfasis, y no sin razón, a propósito de estas admirables muestras presentadas del mineral de Oberwarth, así como de otras rocas y micas similares. Se ha descubierto que en ellas reside una fuerza mineral que, mediante los medios adecuados, puede ser hallada y llevada de la potencia al acto [de potentia in actum], del mismo modo que ocurre en la minería de Kremnitz en Hungría con el arte del oro. Al respecto, considero que no es inútil citar textualmente la opinión del Doctor Becher, Consejero Imperial de Cámara y de Minas, en su Trifolio Hollandico del año 1679, folio 21 y siguientes: «Es necesario», dice él, «que esta explotación minera sea impulsada mediante costosas obras hidráulicas [Wasser-Werck] y gastos de construcción…»[6]
434 Johann Heinrich Rudolffs
[…fomentar] y llevar a cabo; se deben extraer 500 quintales [Centl.] de roca de las alturas, triturarlos en los molinos de machaqueo [Poch-Wercke], y una vez triturados, lavarlos en los lavaderos de mineral [Wasch-Wercke] para convertirlos en lodo o concentrado [Schlich]. De todo esto se obtienen exactamente 5 quintales, los cuales se mezclan con esquisto [Schieffer] (la edición dice erróneamente caña [Schilff]) y piedra caliza [Kalckstein], se funden en el alto horno [hohen Ofen] para hacer una mata, se tuestan de nuevo, y luego se deben fundir en plomo [Bley] y someter a copelación [abgerieben].
Y entonces, la masa total de esos 5 quintales, que es el extracto concentrado de los 500 quintales iniciales, no contiene más que 2 lotes [Loth] de plata que contiene oro [Goldächtig], y cuyo valor total se estima en apenas dos táleros [Thaler]. Sí, el mineral es tan pobre que, tal como sale de la montaña y antes de ser reducido a concentrado, no muestra el menor brillo de metal alguno en su interior. ¿Quién podría creer, pues, que se encontraría gente dispuesta a emprender la explotación de semejante mina? Y sin embargo, en Kremnitz esto ha perdurado durante muchísimos años, y de ello se sustentan muchas personas, al igual que el Emperador obtiene de allí unos ingresos nada despreciables, etc.
Y si he de decir la verdad sobre esto según mi filosofía, por lo que yo entiendo, sostengo que en lo más mínimo hay oro ni plata en dicho mineral bruto, a saber, tal como […][7]
435 Instrucción sobre la amalgamación
[…tal como] sale de la montaña, sino que el tratamiento y aquello que se le añade durante la fundición es lo que primero lo madura y lo despierta, de tal manera que, en cierta medida, se manifiesta como algo metálico y adquiere consistencia.
Así como esta roca húngara es semejante a nuestro mineral o mica de Oberwarth debido a que, fuera de la operación química, apenas se puede percibir rastro alguno de su contenido; por el contrario, tras la operación, el mineral de Oberwarth es infinitamente más ventajoso de tratar y explotar que aquel otro. Esto se debe a sus menores costos de extracción y procesamiento, así como a la abundante cantidad de metales que rinde, siempre y cuando en el futuro buenos expertos en minería, junto con otros especialistas, aporten su experiencia combinada con los fundamentos físico-químicos [Rationibus Physico-Chymicis]. Dado en Herzberg, a 16 de febrero del año 1698.
ADVERTENCIA [NOTANDUM]:
Que este mineral fue tomado tal como se extrajo de la cantera, mezclado con la roca madre y otras impurezas [Unart], para ser posteriormente tostado y amalgamado. Sin embargo, los costos económicos y el tiempo empleado pueden reducirse enormemente mediante el uso de molinos de machaqueo [Poch-Werck] y lavaderos de mineral [Wasch-Werck], siempre que el concentrado [Schlich] obtenido a partir de 2560 quintales [Centl.] de mineral en bruto sea amalgamado en una proporción de aproximadamente 50 quintales.[8]
436 Johann Heinrich Rudolff
Las siguientes muestras fueron ensayadas en los meses de noviembre y diciembre del año 1695 a partir del mineral de Oberwarth (el cual, al ser volátil en el fuego, rinde poco). Conforme al ensayo, se procesaron mediante amalgamación con mercurio y, según la tabla de ensayos que se presenta a continuación, se extrajeron oro, plata y cobre.
Sin embargo, esto representa apenas la cuarta parte de las 20 partes de incremento [Augment] que obtuve tras repetidas amalgamaciones, tal como se indica en la ya mencionada tabla de ensayos bajo el signo de la Luna [☽]. Para ello se debe emplear el año siguiente, y no cabe la menor duda de que el rendimiento será muy superior cuando esto se ponga en práctica y se dominen las destrezas manuales necesarias, de acuerdo con el proverbio: «Es fácil añadir algo a lo ya inventado» [Facile est inventis aliquid addere]. Además, en la práctica actual, todas las artes químicas y mecánicas [Artes Chymicæ & Mechanicæ] han alcanzado un nivel muy superior en comparación con los tiempos pasados.
Por lo demás, aceptaré de buen grado que se me corrija si acaso he cometido algún descuido o si ha ocurrido un error de cálculo [error calculi] que sea advertido por otros expertos en estas materias, lo cual el benévolo lector sabrá disculpar. Por razones de balance financiero, respecto al inventario y los costes requeridos para esto, que ascienden a 8520 táleros [Thaler], cabe señalar que dicha suma no se ha incluido de golpe en los gastos corrientes; no obstante, esto se compensará en cierta medida con los gastos del segundo año, que ascienden a 3070 táleros, dado que este…[9]
437 Instrucción sobre la amalgamación
…para este último año no serán necesarias las aguas de amalgamación [Anquick-Wasser], o en todo caso solo la mitad de ellas, lo que requiere unos 1000 táleros [Thaler]; asimismo, el cálculo [Calculus] estimado a la baja para el incremento [Augment] resulta beneficioso para ellos. Por lo tanto, todo se ha presupuestado de manera tan generosa en los gastos con el fin de proceder con la mayor prudencia en las cuentas.[10]
438 Johann Heinrich Rudolffs

| Lib. común (lb.) | Quint. ens. (Cent) | Quint. amalg. (Cent) | Quint. Abäer. (Cent) | Queda | Quint. | (lb.) | Marcos |
| 4 | 512 | 120 | 19 | ♀ ☽ ☉ | 11 | 25 | = 56 40 |
| 4 | 512 | 240 | 36 ½ | ♀ ☽ ☉ | 34 | 32 ½ | 0 71 13 |
| 8 | 1024 | 276 | 43 | ♀ ☽ ☉ | 38 | 76 | 0 150 8 |
| 8 | 250 | 250 | 46 | ♀ ☽ ☉ | 34 | 5 | 0 77 12 |
Transcripción de los Datos Numéricos (Por Lotes de Ensayo):
- Primer Ensayo (Fila 1):
- Mineral base: 4 Libras comunes | 512 Quintales en bruto | 120 Quintales amalgamados | 19 Quintales copelados.
- Rendimiento (♀ Cobre): 11 Quintales y 25 Libras.
- Rendimiento (☽ Plata): 56 Marcos.
- Rendimiento (☉ Oro/Otros): 40 Lotes/unidades menores.
- Segundo Ensayo (Fila 2):
- Mineral base: 4 Libras comunes | 512 Quintales en bruto | 240 Quintales amalgamados | 36½ Quintales copelados.
- Rendimiento (♀ Cobre): 34 Quintales y 32½ Libras.
- Rendimiento (☽ Plata): 71 Marcos.
- Rendimiento (☉ Oro): 13 Lotes (Loth).
- Tercer Ensayo (Fila 3):
- Mineral base: 8 Libras comunes | 1024 Quintales en bruto | 276 Quintales amalgamados | 43 Quintales copelados.
- Rendimiento (♀ Cobre): 38 Quintales y 76 Libras.
- Rendimiento (☽ Plata): 150 Marcos.
- Rendimiento (☉ Oro): 8 Lotes (Loth).
- Cuarto Ensayo (Fila 4):
- Mineral base: 8 Libras comunes | 250 Quintales en bruto | 250 Quintales amalgamados | 46 Quintales copelados.
- Rendimiento (♀ Cobre): 34 Quintales y 5 Libras.
- Rendimiento (☽ Plata): 77 Marcos.
- Rendimiento (☉ Oro): 12 Lotes (Loth).[11]
439 Instrucción sobre la amalgamación

| Loth. | à Thl. | Thl. | Gr. | Signum ☉. | |
| 0 | 24 | 270 | 0 | Cuando el primer ensayo rico queda retenido por ciertas causas, los demás ensayos ascienden a: | |
| 8 | 10 | 565 | 0 | ||
| 4 | 160 | 7880 | 0 | ||
| — | — | 8715 | 0 | ||
| 0 | 24 | 823 | 12 | ♀ 107 C. 13 ½ ℔ 08 2571 Thl. ☽ 298 M. 7 L. 2984 thlr. 16 gr. ☉ 35 M 1 Loth. 5610 Thlr. 11165 thlr. 16 gr. | |
| 0 | 10 | 710 | 0 | ||
| 12 | 160 | 2200 | 0 | ||
| — | — | 3735 | 12 | ||
| 0 | 24 | 930 | 6 | Estos 2560 Cent. de mineral pueden ser amalgamados en un plazo de 2 años mediante 12 molinos de hierro, los cuales rinden la suma anterior, sin contar el incremento (Augmentation). | |
| 4 | 10 | 1502 | 16 | ||
| 12 | 160 | 1400 | 0 | ||
| — | — | 3832 | 22 | ||
| 0 | 24 | 817 | 6 | ||
| 3 | 10 | 772 | 0 | ||
| 9 | 160 | 2010 | 0 | ||
| — | — | 3599 | 6 | ||
Sección Derecha: Signo del Oro [☉]
Si el primer ensayo rico quedara descartado por ciertas razones, los ensayos restantes ascenderían conjuntamente a:
- ♀ [Cobre]: 107 Quintales, 13½ Libras o 2571 Táleros.
- ☽ [Plata]: 298 Marcos, 7 Lotes o 2984 Táleros con 16 Gruesos.
- ☉ [Oro]: 35 Marcos, 1 Lote o 5610 Táleros.
Suma Total Consolidada: 111165 Táleros con 16 Gruesos.
Estos 2560 quintales de mineral bruto pueden ser completamente amalgamados en el plazo de 2 años mediante el uso de 12 molinos de hierro, los cuales reportarán la suma arriba indicada, sin contar el incremento [Augment] adicional.[12]
440 Ensayos del mineral o mica de Oberwarth

| Ensayo Principal, después de una triple amalgamación. | Ensayos del mineral o mica de Oberwarth. Los cuales fueron realizados después de la incrementación (Augmentation), año 1695. | Contraensayo, de lo amalgamado la primera vez. |
| 2 quintales (Cent.) ensayados con fundente (Flusse) han contenido: • 186 ℔. 16 Loth ♀ • 2 marcos, 9 [Loth], 2 Qu. ☽ • 3 [marcos], 2 Qu. ☉ 2 quintales de ensayo con escoria (Schlacken) han contenido: • 178 ℔. 1 marco, 6 Loth ♀ • 2 marcos, 4 Loth, 2 Qu. ☽ • 3 Loth, 2 Qu. ☉ | Estos 4 quintales tomados en conjunto, ensayados en dos ocasiones, han contenido 7 Loth de oro. Sin embargo, los 4 quintales colocados después, ensayados posteriormente solo con escoria, han contenido 10 Loth de oro; por lo tanto, resultaron 3 Loth más que antes. Ratio (Razón): Cuantos más quintales estén juntos, mejor se protege el oro volátil y se conserva. | 2 quintales de ensayo ensayados con fundente han contenido: • 188 ℔. ♀ • 8 Loth ☽ • 1 traza (Spuhr) ☉ |
[Columna Izquierda: Ensayo Principal]
Ensayo Principal, tras una triple amalgamación.
2 quintales [Cent.] ensayados con fundente [Flusse], han contenido:
- 186 libras y 16 lotes de Cobre [♀].
- 2 marcos, 9 [lotes] y 2 cuartos de Plata [☽].
- 3 [marcos], 1 [lote] y 2 cuartos de Oro [☉].
2 quintales de ensayo tratados con escorias [Schlacken], han contenido:
- 178 libras, 1 marco y 6 lotes de Cobre [♀].
- 2 marcos, 4 lotes y 2 cuartos de Plata [☽].
- 3 lotes y 2 cuartos de Oro [☉].
[Columna Central: Nota Técnica]
[Ensayos] los cuales fueron realizados tras el incremento [Augmentation] en el año 1695.
Estos 4 quintales tomados en conjunto, que fueron ensayados en dos turnos, rindieron 7 lotes de oro. Sin embargo, cuando los siguientes 4 quintales se ensayaron posteriormente utilizando únicamente las escorias, contuvieron 10 lotes de oro; por lo tanto, se obtuvieron 3 lotes más que la vez anterior. La razón [Ratio]: Cuantos más quintales se procesen juntos, mejor se autoprotege el oro volátil y logra conservarse [sin evaporarse].
[Columna Derecha: Contraprueba]
Contraprueba, del material amalgamado por primera vez.
2 quintales de ensayo tratados con fundente, han contenido:
- 188 libras de Cobre [♀].
- 8 lotes de Plata [☽].
- 1 traza [Spuhr] de Oro [☉].[13]
441 Instrucción sobre la amalgamación

Signum ☽.
| Ensayo Principal, después de una triple amalgamación. | Dado que este proceso a gran escala, durante la fundición, se realiza mejor a través de las escorias; el 13 de diciembre de 1695 se llevó a cabo otro ensayo similar a este que aquí se presenta, con 4 quintales, con escoria. Incremento (Zuwachs): • 3 marcos, 6 Loth de Plata (☽), y • 9 Loth, 2 Quentl. de Oro (☉). | Contraensayo, después del primer ensayo. |
| 4 quintales de ensayo con escoria contienen: • 364 ℔. ♀ • 4 marcos ☽ • 10 Loth ☉ | 4 quintales de ensayo con escoria contienen: • 383 ℔. ♀ • 10 Loth ☽ • 2 Qu. ☉ |
[Columna Central: Signo de la Plata ☽]
Dado que esta operación a gran escala [im grossen] durante la fundición se realiza mejor a través de las escorias; por lo tanto, el 13 de diciembre de 1695 se llevó a cabo otra prueba similar a la aquí descrita, utilizando 4 quintales de mineral con sus escorias.
[Columna Izquierda: Ensayo Principal]
Ensayo Principal, tras una triple amalgamación.
4 quintales de ensayo tratados con escorias han contenido:
- 364 libras de Cobre [♀].
- 4 marcos de Plata [☽].
- 10 lotes de Oro [☉].
[Columna Derecha: Contraprueba]
Contraprueba, según el primer ensayo elemental.
4 quintales de ensayo tratados con escorias han contenido:
- 383 libras de Cobre [♀].
- 10 lotes de Plata [☽].
- 2 cuartos [Quentchen] de Oro [☉].
[Sección Inferior Central: Incremento]
Incremento Neto [Zuwachs]:
- 1 marco y 6 lotes de Plata.
- 9 lotes y 2 cuartos [Quentchen] de Oro.[14]
442 Johann Heinrich Rudolffs

Presupuesto [Anschlag]
Según la tabla de ensayos que se encuentra anteriormente, bajo el Signo del Oro [☉], los ingresos totales por los metales extraídos de 2560 quintales [Centner] de mineral de Oberwarth (en oro, plata y cobre) ascienden a la suma de 11,155 Táleros [Thlr.].
Para ello, se calculan los siguientes gastos:
- 600 Táleros: Costes de construcción de una instalación de molienda y su edificación.
- 280 Táleros: 12 molinos de hierro y sus correspondientes retortas.
- 1500 Táleros: 10 quintales [Cent.] de mercurio [Quecksilber].
2380 Táleros: Inventario fijo permanente [beständig Inventarium].
Además:
- 2000 Táleros: Aguas de amalgamación [Anquick-Wasser] o soluciones de crémor tártaro [Weinstein-Wasser].
- 150 Táleros: 2 mineros de pico [Hauern], junto con 1 peón de transporte [Lauffer-Knechte].
- 70 Táleros: 1 capataz de molienda [Mühlen-Steiger].
- 200 Táleros: 4 operarios encargados de realizar la amalgamación.
- 100 Táleros: 1 operario destinado a destilar y separar el mercurio [abziehet].
- 150 Táleros: Al capataz de la fundición [Hütten-Steiger] o ensayador [Probirer].
- 300 Táleros: Al inspector, quien ejerce la supervisión general, ordena todo y gestiona las compras.[15]
443 Instrucción sobre la amalgamación

- 100 Táleros: Madera, carbón y gastos extraordinarios [extra Spesen].
- 3070 Táleros: Costes operativos, sueldos y salarios.
- A esto se añade la suma anterior del inventario permanente:
- 2380 Táleros.
- 5450 Táleros: Gasto total absoluto del primer año.
- 3070 Táleros: Gasto del segundo año.
- 8520 Táleros: Gasto conjunto acumulado para el periodo de dos años.
Si se restan ahora los gastos de 8520 táleros de los ingresos previstos anteriormente de 11,165 táleros:
Queda un beneficio neto directo [Ausbeute] de 2645 Táleros.
E igualmente permanece el valor del inventario permanente, tasado en 2380 Táleros.
Los ingresos principales ascienden previamente a 11,165 Táleros; a esto se le suma un Alteterum tantum o incremento simple [simpel Augmentum] de otros 11,165 Táleros.
Da una suma de 22,330 Táleros, y restando el gasto total de 8520 Táleros, quedan:
13,810 Táleros de superávit [Uberschuß].
- En incremento doble [In Duplo Augmento]:
- 13,810 Táleros
- 13,810 Táleros
- Total: 27,620 Táleros de Beneficio [Profit].
- En incremento cuádruple [In Quadruplo]:
- 27,620 Táleros
- 17,620 Táleros
- Total: 45,240 Táleros de excedente extraordinario [Übermasse].[16]
444 Johann Heinrich Rudolffs
Diversas
Anotaciones
Sobre la explotación minera precedente,
la amalgamación del mineral y lo tocante
a los múltiples ensayos, tanto pequeños como grandes.
Si he de emitir mi modesto juicio basándome en la evidencia visual, el entendimiento y los ensayos de este mineral de Oberwarth, sostengo que se trata de un mineral de Marte y de Venus. Pues así como Venus se deja hallar de forma sociable junto a todos los metales —y muy especialmente junto a Marte, actuando como un grupo de mujeres dadas al galanteo—, afirmo por lo tanto que aquello que se extrae mediante la amalgamación por medio del agua de amalgama [Anqvick-Wasser] es un cobre transmutado a partir del hierro. Y es que, mediante la fundición, se obtiene de un quintal de ensayo un pequeño botón de cobre con alto contenido de hierro.
No obstante que muchos hombres de alta y baja condición, por lo demás muy experimentados en asuntos mineros y de la naturaleza, contradicen con gran vehemencia semejante transmutación, he realizado durante cerca de 20 años, con especial diligencia y en las pocas horas libres que me dejaban mis obligaciones oficiales en la administración de la Corte Electoral de Sajonia, experimentos tan seguros que resulta del todo imposible refutarlos, sino que más bien un…[17]
445 Instrucción sobre la amalgamación
…aportará una gran luz sobre cómo el azufre bueno presente en el hierro y el cobre —aunque sea escaso— es oro puro o, más bien, un azufre áureo tintóreo a partir del cual ha tenido origen mi incremento [Augmentation]. Y por lo tanto, dado que mi materia de estudio y objeto de investigación proceden directamente de la naturaleza y tienen como fundamento el mineral en bruto u otros elementos superiores similares, protesto solemnemente [protestire solenniter] contra toda la falsa alquimia sofisticada [sophistische Goldmachen] y el mercadeo de procesos engañosos, por los cuales muchos miles de personas han caído en el fraude y la ruina de sus patrimonios.
- Ciertamente, esta amalgamación y el «fuego frío» del mercurio provienen de la química, tal como lo expone asimismo, muchos años después, en el año 1704, el autor del pequeño tratado Via Regia simplicissima[18]. Sin embargo, los procesos de este último —que en su teoría escrita en latín es correcto, pero que en la práctica resulta erróneo y falso debido a las recetas recopiladas y halladas tras su muerte— resultan de gran perjuicio para el lector. Dicho autor afirma: «Aportad algo de mercurio coagulado [coagulati Mercurii]». No obstante, como ya se ha mencionado, todo depende del origen de la roca; la naturaleza ha obrado en ella hasta el punto de que el artista o ensayador puede madurarla [maturiren] por completo y hacerla provechosa.
- De esta misma manera se encuentra en mayor abundancia la arena aurífera [Gold-Sand] en el Danubio, en el Rin, cerca de Estrasburgo, en Germersheim, en el Palatinado, en Philippsburg y en otras localidades ya mencionadas anteriormente, la cual es lavada y procesada mediante la amal… [amalgamación].[19]
446 Johann Heinrich Rudolffs
…beneficiado mediante la amalgamación. Cuando uno observa y examina dicha arena a través del microscopio [Microscopium], o más bien de las llamadas lentes de aumento o macroscopios [Macroscopium], se encuentra —junto a una porción de oro físico o corporal— un concentrado negro y pesado [schwarzer Schlich] que es atraído por el imán. Yo considero que este elemento es una esencia primordial del hierro [Wesen des Eisens], la cual posee una naturaleza áurea y que, por la acción del cobre o del agua de amalgama, es conducida hacia Venus o el cobre.
Entre tanto, no niego que en el propio mineral de Oberwarth exista también oro nativo y natural. Esto queda demostrado por el primer ensayo rico en oro de la tabla de ensayos bajo el Signo del Oro [☉], donde 4 libras comunes [bürgerlichen Pfunden] rindieron 1½ lotes de oro, lo cual equivale exactamente a un contenido de 49 marcos y 4 lotes de oro por cada 512 quintales [Cent.] de peso de ensayo. Debido a la gran admiración y duda que esto me causó, me vi obligado a dejar a un lado dicha muestra al realizar las otras pruebas mencionadas, con el fin de fundamentar mis tesis [Positiones] y ensayos de la manera más segura posible.
- Ante esto podría objetarse que estos ensayos son, ciertamente, muy vistosos y prometedores en apariencia. Sin embargo, existe una queja constante entre los expertos en minería [Berg-Verständigen] de que los ensayos a pequeña escala suelen asegurar la obtención de metales de buena calidad, pero que posteriormente, en las grandes fundiciones industriales [grossen Schmeltzen], jamás se alcanza el rendimiento esperado. No obstante, conviene aclarar que, en primer lugar, tal problema ocurre con los altos hornos [hohen Oefen] y sus fuegos intensos, mientras que en este caso operamos con el pequeño «fuego» del mercurio, bajo un calor moderado, el cual… [20]
447 Instrucción sobre la amalgamación
…realiza todo el trabajo y, finalmente, también se emplea para el incremento [Augment].
En segundo lugar, con mucha frecuencia me ha sucedido, al igual que a otros ensayadores jurados [geschwohrne Probirer] y oficiales de ceca [Waradeins], que a partir de un simple quintal de ensayo de apenas 1 cuarto [Quenten] de peso, no podemos extraer nada seguro, especialmente en lo que respecta al oro. Debido a esto, ha entrado en uso un término impreciso: cuando en el ensayo de oro, tras la separación química, el polvo de oro resultante no tiene el peso suficiente para ser pesado en la balanza, se le denomina «traza de oro» [Gold-Spuhr].
Si se consulta la tabla de ensayos anterior bajo el Signo de la Plata [☽], se constatará que en la prueba simple de 2 quintales tratados con fundente solo se pudo hallar una traza de oro. Sin embargo, en la prueba repetida de 4 quintales con escorias, dicha traza equivalía a 1 cuarto de peso de oro por cada 2 quintales. Esto significa que, como mínimo, una traza de oro equivale a medio cuarto de oro por cada quintal, algo que en un único y simple quintal de ensayo resulta casi imperceptible.
Por lo tanto, el procedimiento correcto es colocar 4 pequeñas copelas [Capellen] y ensayar la muestra utilizando 4 quintales de material. Posteriormente, los botones de plata obtenidos se introducen en un pequeño matraz de separación [Scheide-Kölbgen] y se disuelven en agua fuerte, tal como es costumbre. Tras esto, se reduce el precipitado de oro [Gold-Kalck] depositado en el fondo y se pesa en la balanza de precisión [Probier-Wage]; de este modo se obtendrá su verdadero y exacto contenido de oro.
Para este propósito se tomaron las libras comunes en los ensayos descritos anteriormente, y…[21]
448 Johann Heinrich Rudolffs
…se han tratado de 4 a 8 libras de mineral mediante la amalgamación. Por lo tanto, por la necesidad de la consecuencia de la proporción [per necessitatem consequentiæ proportionis], 16, 32, 64 o más libras deben contener exactamente lo mismo a prorrata [pro ratâ] que lo que rindieron las primeras 4 y 8 libras.
- Junto a esto, en lo tocante a la reducción final de estos metales, se mantiene el hecho de que —según demuestra la ya frecuentemente citada tabla de ensayos bajo el Signo de la Plata [☽]— 4 quintales [Cent.] fundidos conjuntamente rindieron más que si se hubieran tratado 2 veces 2 quintales con las mismas escorias y el mismo fuego. Así pues, a partir de estos y otros ensayos realizados, la conclusión es segura e infalible: cuanto mayores sean los lotes de ensayo procesados con un fuego más abundante, mejor se protegerán en el fuego el oro y la plata volátiles, así como los demás metales.
Por ejemplo [exempli gratiæ], si se calientan considerablemente al fuego dos alambres de hierro de igual longitud pero de distinto grosor, se demostrará que el alambre más grueso se protege mejor frente al fuego que el más delgado y débil; y mediante dicha concentración, perdiéndose la mitad que el fuego consume, el resto se transforma en el hierro más duro o en acero.
- Esta obra de amalgamación es un ensayo que encierra en sí una gran utilidad y beneficio, por cuanto se encuentra una gran cantidad de arena aurífera, arcillas [Letten], talco [Talck] y tierras de naturaleza áurea en las regiones montañosas mineras de Meissen [Meissnischen Ober-Erz-Gebürgen]. Asimismo, la arena aurífera de Lausa no debería ser en absoluto inútil para este fin, lugar donde desde hace muchos…[22]
449 Instrucción sobre la amalgamación
…desde hace muchos años, no se había podido obtener ningún provecho a través de los lavaderos de mineral [Wasch-Werck]. Esto se debe a que el oro sutil es demasiado ligero y el agua lo arrastraba por la superficie. Por el contrario, el mercurio, actuando como un imán áureo [Goldische Magnet Mercurius], atrae hacia sí y oculta en su interior todo ese oro delicado de forma completamente limpia, separándolo de la arena.
- Semejantes ensayos de prueba nos sacarán también de la duda de por qué —como se mencionó arriba— el ensayo realizado en la tantas veces citada tabla de ensayos, bajo el Signo del Oro [☉], resultó ser tan rico en oro, rindiendo 49 marcos y 4 lotes de oro por cada 512 quintales [Cent.] de mineral, en contraste flagrante con los otros tres ensayos subsiguientes. No puedo atribuir esto a otra causa sino a que la roca, o el mineral, es de naturaleza irregular. No obstante, es de esperar que en el futuro, con una mejor continuación de la explotación minera, esto se aclare.
A través de la experiencia he aprendido que, contrariamente a la suposición común que considera que las profundidades son más ricas, ni lo que está a cielo abierto [am Tage] ni lo contrario demostró ser una regla fija; sino que el mineral se vuelve mucho más áureo cerca de la superficie [nach dem Horizont zu], debido a la operación y el calor del Sol [Sonnen Operation und Hitze]. Asimismo, cabe aducir como causa adicional que si las galerías [Stollen] de este mineral —donde se quiebra la mica aurífera [Gold-Glimmer] y se extiende hacia la distancia— fueran mejor exploradas en todos sus flancos, hastiales, techos [hangenden] y muros [liegenden], y si se elevara correctamente la galería de desagüe [Wasser-Rösche], no habría duda alguna de que ciertas vetas amarillas u ocres [Gilben], que atraviesan la roca en forma de fisuras, traerán consigo la rica… [producción].[23]
450 Johann Heinrich Rudolffs
…de aquel ensayo rico probablemente hayan sido la causa principal, junto con la naturaleza de la veta misma.
- Los gastos y costes operativos presentados anteriormente se han calculado deliberadamente muy al alza, con el fin de que el superávit resulte tanto más seguro. Asimismo, los 10 quintales [Cent.] de mercurio, valorados en 1500 táleros [Thlr.], se han de emplear para múltiples operaciones repetidas; por este motivo, los ingresos futuros se incrementarán en gran medida gracias a este inventario que permanece fijo.
- De igual modo, el gasto podría reducirse aún más y, por el contrario, aumentarse los ingresos si —como se mencionó al principio— se redujera dicho mineral a un espacio estrecho y se concentrara en lodos enriquecidos [Schliche]. Así, a partir de esos 2560 quintales de mineral en bruto, se obtendría un extracto de aproximadamente 50 quintales de concentrado [Schliche], con lo cual el gasto en aguas de amalgamación [Anqvick-Wasser], cuyo valor ronda los 2000 táleros, se reduciría a más de la mitad, lo que sin duda facilitará un mejor tratamiento de estos minerales en el futuro. En lo tocante a las aguas de amalgamación, los materiales necesarios pueden adquirirse al por mayor con gran ventaja económica y prepararse posteriormente en la propia planta.
- Lo que el tártaro o crémor tártaro [Tartarus / Weinstein] —a partir del cual se preparan en parte las aguas de amalgamación— realiza en la amalgama de dichos metales y minerales, ya ha sido demostrado previamente en la primera parte de este tratado. No obstante, considero necesario citar para este propósito al experimentado Glauber [GLAUBERVM] en sus diversos escritos, allí donde trata sobre el agua de crémor tártaro, o…[24]
451Instrucción sobre la amalgamación
…o disolvente [solvente], hago mención de ello para aportar una mayor aclaración al benévolo lector: «En el tártaro o crémor tártaro», dice él [Glauber], «reside un azufre coagulante y tintóreo; este coagula el agua en una masa hepática [Leber] y tiñe los metales rojos [el cobre] hasta convertirlos en una piedra blanca y quebradiza que se deja pulverizar con facilidad. Este azufre es la razón por la cual el crémor tártaro, a diferencia de otras sales [Salien], no se disuelve en agua fría. El crémor tártaro realza los colores de dichos metales, tal como se puede apreciar cuando se hierve en él vajilla de oro y plata: la plata se vuelve más blanca y el oro adquiere un tono más rojizo y encendido. Y es este azufre tintóreo y coagulante la causa de que ningún agua común lo disuelva, como ya se ha dicho.
Él es el disolvente [solvens] mediante el cual se puede extraer una gran cantidad de oro a partir de los minerales de cobre y hierro, puesto que ataca únicamente a los metales inferiores o menos valiosos, dejando intactos el oro y la plata». Véase [Vid.] la tercera parte de El bienestar de Alemania [Deutschlands Wohlfahrt], página 223[25].
Asimismo, él describe el agua ácida de crémor tártaro, o vinagre de tártaro [Acetum], en su Primera Centuria, páginas 93 a 96[26]. Igualmente en la tercera parte de El bienestar de Alemania, página 250[27]. En la Primera Centuria, página 95, donde señala: «Se debe añadir sal común de cocina [Koch-Saltz] al crémor tártaro para que la plata [☽] no se disuelva»[28]. Tercera parte de El bienestar de Alemania, páginas 323, 225, 244 y 249: «La sal y el crémor tártaro disuelven el cobre con gran facilidad»[29]. En la Segunda Centuria, páginas 60 y 61, dice Glauber [GLAVBERVS]: «que un agua fuerte [ácido nítrico] en la cual se haya disuelto crémor tártaro, constituiría un disolvente [solvens]…»[30]
452 Johann Heinrich Rudolffs
…[un disolvente tal] que disuelva el cobre y, por antipatía [per Antipathiam], rechace o separe el oro de sí mismo.
♀ [El Cobre], un enemigo del oro.
⊖ [El Nitro / Salitre], un enemigo de la plata.
- Aún queda por examinar cómo se ha de realizar y organizar a gran escala [im grossen] la reducción de este cobre —que es rico en dos metales nobles— y cómo se ha de proceder a su separación: si mediante la licuación [Seygerung] habitual empleada hasta ahora (técnica en la que no me confieso particularmente experto); o bien mediante la copelación [Abtreiben] con plomo, lo cual podría acarrear grandes gastos debido a que se deben emplear 18 partes de plomo pesado por cada quintal de ensayo [Probier-Centner] de cobre, siempre que se pretenda que el ensayo sea exacto.
Asimismo, si la separación del oro respecto de la plata se ha de efectuar mediante la precipitación y sedimentación [Præcipitation und Niederschlag]; o mediante el antimonio [Antimonium]; o bien mediante la eliminación del cobre presente en la plata empleando salitre [Nitrum], procedimiento que resulta igualmente costoso. Más allá de todos estos métodos expuestos, conozco todavía otro proceso que por el momento mantengo en secreto [secret halte], en caso de que no fuera posible poner en práctica con beneficio económico ninguna de las vías anteriormente mencionadas.
- Del mismo modo que los ensayos y experimentos en este tipo de trabajos de la naturaleza y del arte nos conducen única y exclusivamente hacia la teoría y el conocimiento de los metales; así también resultan sumamente idóneos para establecer el beneficio resultante con provecho y seguridad, de tal manera que…[31]
453 Instrucción sobre la amalgamación
…por lo cual el propósito perseguido —a saber, el beneficio del Príncipe, de la Patria, del Prójimo y de la Posteridad [Interesse Principis, Patriæ, Proximi & Posteritatis]— se podrá alcanzar, según se espera, con la ayuda de DIOS.
Algunos Corolarios [COROLLARIA Quædam]
I.
A mi entender, no existe mejor explotación minera que esta, por el hecho de que puede establecerse en cualquier rincón y lugar: en altas montañas, en valles medianos o bajos, y junto a ríos y arroyos. Esto mismo lo señala Teofrasto Paracelso [THEOPHRASTVS PARACELSVS] cuando dice: «A menudo los pastores arrojan contra una vaca una piedra que vale más que la propia vaca»[32]. Esto debe entenderse en referencia a los azufres áureos embrionarios [embryonirten Goldischen Schweffeln], que aún no han alcanzado su plena o total madurez. Por esta razón, se encuentra por doquier una enorme cantidad de talcos de oro, micas de oro, vetas ocres [Gilben], arcillas [Letten] y minerales de hierro ferruginosos [Eisermann], tanto dentro como fuera de los ríos, en las llanuras y en las alturas.
- Aunque al principio este asunto parezca de muy poca monta, por el contrario, debido a su desarrollo y consiguiente rendimiento, esta obra resulta sumamente ventajosa e importante, prosperando hasta reportar un considerable superávit.
- Por lo tanto, es un riesgo [Hazard] que bien vale la pena correr, y en el cual se debe invertir un capital suficiente; puesto que si, contra toda esperanza, la obra no tuviera éxito [succediren]…[33]
454 Johann Heinrich Rudolffs
…[si no tuviera] éxito, el inventario consistente en mercurio, molinos de hierro, retortas y elementos similares se puede colocar o vender a otros compradores y, exceptuando una pequeña pérdida en los gastos extraordinarios [extra Spesen], se podrá recuperar el capital invertido de nuevo.
- El incremento de producción [Augmentation] absorbe y compensa con creces los gastos, multiplicándolos por 4, 5 o más veces, debido a que este proceso ennoblece [nobilitiret] la explotación entera. Sin embargo, en caso de que este método llegue a divulgarse ampliamente, es muy probable que este tipo de plantas se establezcan en múltiples lugares y provincias, lo cual provocaría que el mercurio necesario para ello aumentara tanto de precio que ya no se pudiera obtener de los holandeses —en su condición de arrendatarios [Arendatoribus]— ni tampoco de las propias Tierras Hereditarias Imperiales, en Idrija [Idria].
- El importante superávit que se deriva de este negocio, y que multiplica un capital con otro capital [ein Capital mit Capital fournirt], es tan relevante que incluso puede levantar y sostener otras explotaciones mineras y edificios bajo un buen dividendo [Ausbeute], cubriendo los elevados gastos que ellas exigen, siempre y cuando dicho superávit se reinvierta en semejante actividad minera.
- De ello se derivan además múltiples ingresos y beneficios adicionales, a saber:
- Obtener oro y plata destinados directamente a la acuñación de moneda [Vermüntzung], sin necesidad de mandarlos a traer desde países lejanos pagando el agio [Lagio].
- El diezmo [Der Zehende], o bien una cantidad previamente acordada a cambio de este, destinado al Señor del Territorio [Landes-Herrn].
- El impuesto de ceca o del martillo [Schlegel-Schatz], de igual manera.[34]
455 Instrucción sobre la amalgamación
- El sostenimiento de los empleados de la ceca [Müntz-Bedienten] y de las demás personas y artesanos requeridos para tal fin.
- Los ingresos forestales [Forst-Intraden] derivados de la madera para el fuego y la construcción, del carbón y de otros elementos necesarios [necessariis].
- Los sueldos y salarios de los correspondientes oficiales de minas [Berg-Beamten], ensayadores y mineros de base [Berg-Knappen].
- El consumo de vituallas [Victualien], cerveza y carne, así como los impuestos sobre el consumo [Accis] y contribuciones derivados de ello.
- El despacho y comercio de minerales, vitriolos, alumbre, crémor tártaro, azufre y sustancias similares.
Siguen
Los Experimentos Ulteriores [Die fernere EXPERIMENTA]
A lo largo de estos años, y durante el tiempo de los ensayos de amalgamación, además de muchos otros, he analizado e igualmente ensayado los siguientes cuatro tipos de minerales, a saber:
El Mineral de Oberwarth [Das Oberwarther-Ertz]
Del cual ya se ha informado suficientemente en lo que precede; asimismo, Su Excelencia, el Consejero Secreto Real Polaco y Electoral Sajón, el Barón de Reisewitz, hizo amalgamar este mismo material por este método antes de su bendito fallecimiento, hallándolo sumamente rico, tras lo cual también otros de igual…[35]
456 Johann Heinrich Rudolffs
[…y otros] talcos y micas de oro similares han de ser tratados.
El Mineral de Manebach [Das Manebacher-Ertz]
Sobre este mineral se debe informar con mayor detalle: hace aproximadamente 8 años, en la Feria de Leipzig [Leipzig auf der Messe], entablé conocimiento con el Inspector Superior de Minas y Recaudador de Diezmos del Ducado de Sajonia-Gotha, el señor Friedrich Heyn[36], por mediación del ya fallecido señor Profesor Kirchmayer de Wittenberg; asimismo, continué confiriendo [conferiret] con él con frecuencia en las sucesivas Ferias de Leipzig. Sucedió entonces que este señor levantó hace unos años una explotación minera completamente nueva en la citada localidad de Manebach, situada en el distrito de Turingia de las minas de Gotha [Gothaischen Amte Schwarz-Wald]. Dicha mina produce no solo plata y cobre, sino que también contiene una clase muy particular de esquisto [Schiefer], en el cual se presentan diversas formas y marcas de plantas e hierbas (a)…
(a) Nota al pie: Sobre este esquisto y las impresiones que en él se encuentran de hierbas, árboles, piedras, conchas y otras figuras —entre las cuales hay también siluetas de formas humanas y animales, tanto en relieve como en plano—, el señor Inspector Superior de Minas HEYN tiene ya preparada para la imprenta una descripción con diversos grabados en cobre junto a un mapa geográfico. Consúltese nuestra Bibliotheca Chemica bajo el apellido: HEYN.[37]
457Instrucción sobre la amalgamación
…[se presentan], las cuales se reconocen a la perfección, no encontrándose algunas de ellas en estas tierras, sino únicamente en las Indias Orientales y Occidentales [Ost- und West-Indien]. Por lo tanto, a petición del ya mencionado señor Heyn, ensayé estos minerales en Leipzig en diferentes ocasiones mediante amalgamación con mercurio [Amalgamation mit Mercurio], y descubrí en ellos oro, además de la plata y el cobre ya conocidos.
Debido a la falta de utensilios de ensayo y de una balanza adecuada, estas muestras de 17 clases distintas de mineral fueron enviadas al señor Weichbold, ensayador y administrador [Factore] nombrado para esta explotación por el Consejero de Cámara del Principado de Anhalt-Zerbst, el señor Johann Friedrich Mäder, para determinar con exactitud su rendimiento real, lo cual realizó según consta en la certificación de ensayo [Probier-Zedels] que remitió.
Ciertamente, este mineral también fue ensayado mediante la vía del fuego o ensayo al fuego [Feuer-Probe] en el célebre laboratorio que el mencionado Consejero de Cámara Mäder posee en Coswig (situado cerca de Wittenberg), hallándose 1 lote [Loth] de oro por quintal [Cent.]; sin embargo, en la mayoría de los ensayos realizados solo se pudo constatar una traza [Spuhr] de oro. De esto se concluye que, además de un oro espiritual y sutil [geistlichen subtilen Golde], el mineral alberga también oro físico o corporal [corporalisch Golde], puesto que este mineral también rindió oro puro a través de la vía húmeda [nassen Weg]. Del mismo modo, el ya citado Consejero Secreto Real Polaco y Electoral Sajón, el difunto barón de Reisewitz, obtuvo por un método particular 15 lotes de plata…[38]
458 Johann Heinrich Rudolffs
[…de pla-] ta y 1 lote [Loth] de oro por cada quintal [Centner].
El Mineral Bohemio [Das Böhmische Erz]
Con el cual ocurre lo siguiente: cuando un cierto propietario de fraguas y comerciante [Hammer- und Handels-Herr], llamado Bielitz, viajó hace algunos años hacia Venecia, llevó consigo algunas muestras de mineral (las cuales, según el testimonio de algunos viejos mineros, solían ser descartadas en una veta de estaño-wolframio [Zwitter-Gang], pero que hace muchos años los valones se llevaban a saco[Ranzen weise]). Estando allí, las hizo ensayar por un laboratorista alemán, descubriéndose que el quintal [Cent.] contenía 3 ½ lotes de oro pálido [bleich Gold] (sin embargo, contenía plata consigo y dicho laboratorista no entendía el proceso de encartación [Quartirung], o bien no se tomó el tiempo necesario para ello).
Posteriormente, viajó desde Venecia hacia Istria, donde se encuentran las minas imperiales de mercurio [Kayserl. Quecksilber-Minen], de las cuales es superintendente el señor Barón de Stampffer[39]. A este caballero, por ser un conocido de alto rango, le hizo ensayar el mineral igualmente a través de sus subordinados, resultando un rendimiento idéntico al anterior. Después, en su viaje de regreso, este mineral fue ensayado en Núremberg por un ensayador llamado Bauer, hallándose el mismo resultado que en los ensayos previos. Como este propietario de fraguas y comerciante ya tenía noticias de mi método de amalgamación, …[40]
459 Instrucción sobre la amalgamación
…escribió a uno de sus amigos conocidos en Dresde para que me esperara allí en el plazo de 8 días, lo cual así se hizo. Cuando tuvo lugar la reunión, me mostró sobre la mesa varias muestras de mineral [Stuffen Erzes] que había traído consigo, mezcladas entre sí —tanto las de Italia como las de las ya mencionadas montañas mineras [Ober-Gebürge]—, y me preguntó al mismo tiempo cuál de esos minerales me parecía prometedor y contenía oro.
De inmediato tomé una muestra y declaré que contenía oro, tras lo cual él me presentó al instante las 3 certificaciones de ensayo [Probier-Zedel] arriba mencionadas que traía consigo, y me solicitó que realizara un ensayo en su presencia. Aunque carecía de un molino de amalgamación adecuado y solo disponía de 1 libra de mineral, y a pesar de que en lugar de las 20 libras de mercurio recomendadas solo se hallaron 2 libras de reserva en el taller de un joyero [Gold-Schmiede], logré procesar esa libra de mineral en el molino de desecho o escorias [Kreß-Mühle] de dicho joyero en el término de 6 horas, habiendo realizado una tostación [Röstung] previa.
A partir de ello obtuve una amalgama de 10 lotes [Loth] de peso, y tras la separación o destilación [Abstraction] del mercurio, extraje 1 ½ lotes de cobre sutil [subtiles Kupffer]. En la base de este cobre había brotado la plata pura, mientras que el cobre presentaba el tamaño de una nuez de Castilla [Welschen-Nuß], con un aspecto completamente poroso y redondo. De este mencionado lote y medio de cobre, que equivale a 6 quintales de ensayo [Probier Cent.], determiné el contenido mediante el ensayo mismo, del mismo modo que lo hizo otro ensayador de la Casa de la Moneda [Müntze]…[41]
460 Johann Heinrich Rudolffs
[… de la Casa de la] Moneda en Dresde extrajo, de un quintal de ensayo [Probier Cent.] —el cual equivale a un cuarto de peso [Quenten]—, 16 marcos de plata y 2 ½ lotes [Loth] de oro.
Por el contrario, a partir de este mismo cobre y sobre un quintal de ensayo, otro ensayador de Schneeberg halló en él 22 marcos de plata y 2 ½ lotes de oro, reportando por lo tanto 6 marcos de plata más que lo que nosotros dos habíamos extraído. Él aseguraba, además, que mediante cierto método pretendía extraer estos dos metales nobles en una proporción aún mayor de este cobre aurífero. Esto me causó gran admiración, demostrando que con frecuencia también se encuentra, al otro lado de la montaña [über dem Berge], gente que domina a la perfección su oficio.
Tras este ensayo —y de hecho, tras una nueva prueba de amalgamación posterior, según la cual de 200 quintales [Cent.] de mineral se obtienen 10 quintales de dicho cobre, y además se producen anualmente 160 marcos de plata y 1 ½ marcos de oro, lo que sumado al valor del cobre ascendía a 2480 táleros [Thlr.] en dinero—, nosotros tres firmamos un contrato entre nosotros para poner en marcha esta explotación minera bajo ciertas condiciones.
Previamente, yo también había solicitado un quintal entero de dicho mineral para realizar un ensayo principal [Haupt-Probe], con el fin de comprobar si alguna muestra en particular contenía oro por separado y era más rica que el resto; sin embargo, en aquel momento sobrevino la cruda temporada invernal [rauhe Winters-Zeit] y, asimismo, el ya frecuentemente mencionado propietario de fraguas y comerciante realizó un viaje a Viena, ante la Corte Imperial, por asuntos de negocios…[42]
461 Instrucción sobre la amalgamación
[… via-] jó, y debido a ello este asunto fue dejado en suspenso [in suspenso] durante muchos años y permaneció inactivo.
En lo tocante al
Mineral de Zwickau [Das Zwickauer-Ertz],
ocurre lo siguiente: habiéndose mencionado por aquel entonces la amalgamación ante el muy ilustre Consejero Secreto Real Polaco y Electoral Sajón, el señor de Reisewitz, este me preguntó cuánto costaba uno de esos molinos de hierro para amalgamación [eiserne Amalgamir-Mühle] y si todavía quedaba alguno disponible. Respondí afirmativamente a ambas cuestiones y le proporcioné uno por 8 Táleros [Thlr.], el cual me había quedado sobrante tras haber encargado la fundición de tres de ellos en la factoría siderúrgica de fundición de hierro del señor Conrad [Conrads Hammer-Werck], cerca de Pirna.
Fue precisamente en el laboratorio de dicho caballero [de Reisewitz] y empleando tales molinos donde se ensayó este mineral de Zwickau, hallándose que el quintal [Cent.] era rico en 2 marcos de plata junto con ½ loth de oro. Este mineral se presenta allí bajo el aspecto de una tierra amarilla, acompañada de un concentrado negro de hierro [schwarzen Eisen-Schlich] y granos metálicos. No obstante, junto con el incremento de producción [Augmentation], resulta sumamente rentable que su explotación continúe. Sobre estos minerales se publicó hace unos años un pequeño tratado bajo el nombre de su autor, Neidhold (b), un Conde del Sacro Palacio Lateranense [Comite Sacri Palatii Lateranensis], bajo…
(b) Nota al pie: Descripción detallada de [las minas] situadas no lejos de Zwickau, en Meissen, en la localidad de Niederhohendorff y…[43]
462 Johann Heinrich Rudolffs
…[el cual] salió a la luz en Leipzig bajo las letras iniciales de su nombre [Literis initialibus]. Este autor, junto con otros dos, explotó dicha mina y fundió este mineral [Mineram], aunque constantemente se veían obligados a lamentarse de que la obra estaba embrujada [bezaubert] (c), y de que el oro ya fundido desaparecía misteriosamente del crisol [Tiegel], tal como me lo relató el Elector Sajón.
(Continuación de la nota b):
… y las arenas auríferas halladas en otros lugares circundantes; cómo y por quién fueron descubiertas; por qué no se pueden beneficiar por los métodos comunes, sino por la vía química [Chymische Weise] y cómo han de aprovecharse. Incluye asimismo un experimento para preparar el mercurio de los metales [Mercurium Metallorum], tan sumamente ansiado por todo el mundo y por el reino alquímico entero; así como para extraer la tintura de los metales y minerales, y exaltarla hasta convertirla en una medicina espiritual [geistliche Medicin] agradable para el cuerpo humano, así como en una sustancia capaz de graduar o transmutar [gradirende] otros metales inferiores. Y finalmente, las razones por las cuales esta obra ha permanecido abandonada hasta el presente. Publicado para útil información de todos los amantes de las curiosidades [Curiositæten] y por imperiosa necesidad propia, entregado a la imprenta pública por I. E. a N. E. A. ac S. P. & A. L. C. 8. Editado por cuenta del autor, 1696. Con una extensión de 4 pliegos[44].
(c) Nota al pie: A menos que hubiese por allí ratones de campo [Spitz-Mäuse, musarañas/ladronzuelos] que se lo hubieran llevado.[45]
463 Instrucción sobre la amalgamación
…[el difunto] Agente de Cámara de Sajonia, el señor Beilschmidt, relató a partir de su propia experiencia; sin embargo, yo he demostrado formalmente lo contrario mediante la amalgamación de este mineral, tal como se ha expuesto anteriormente.
Del mismo modo que este tipo de minerales, así como muchos cientos de esta misma clase, se habrían de tratar igualmente por este método; me veo por tanto obligado a abordar también los vitriolos [Vitriolen] del reino y linaje mineral, a los cuales considero como semimetales [halb Metallen]. Analizaré su amalgamación, investigada por mí, en algunas de sus diferentes variedades según la naturaleza de la región. Al respecto, me ha parecido sumamente llamativo que hasta la fecha, por todo lo que sé y tras haber examinado numerosos libros de ensayo [Probier-Bücher], no he hallado ni una sola prueba o instrucción sobre vitriolos para extraer cobre, plata u oro que algún ensayador haya citado o enseñado.
Esto habría sido, sin duda, de gran importancia si se hubiera hecho; por cuanto una enorme cantidad de ellos se podría producir anualmente en las montañas mineras [Erz-Gebürgen], en caso de que los propietarios de dichas piritas [Kiesen] y de los vitriolos fabricados a partir de ellas hubiesen encontrado una salida comercial o aprovechamiento para sus desechos. El único autor, llamado Canepari [CANAPARIVS], un veneciano, hizo imprimir en Venecia en el año 1598 un bellísimo y curioso tratado titulado De Atramentis, el cual fue reimpreso en el siglo siguiente, en el año 1618, en Londres. Este autor enseña cómo separar [scheiden] el oro a partir del vitriolo de Chipre [Cyprischen Vitriol]…[46]
464 Johann Heinrich Rudolffs
[…cómo se ha de] separar; si bien hoy en día nos vemos eximidos de este provechoso trabajo, por cuanto dicha clase de vitriolo ya llega limpia y despojada del oro que traía consigo antes de ser transportada e importada a nuestras tierras. Habiendo expuesto en lo que precede cuatro tipos diferentes de minerales que fueron investigados por mí —entre muchos otros— mediante la amalgamación, se observará ahora un número idéntico de vitriolos ensayados, haciendo el principio con:
Los Vitriolos de Salzburgo [Salßburgischen Vitriolen]
Por aquel entonces, el Consejero Secreto Electoral Sajón y también Administrador General de la Moneda Imperial [Reichs-Pfenning-Meister] nombrado por Su Majestad Cesárea para el Círculo de la Alta Sajonia, el Barón de Burckersroda[47], me concedió el más benévolo acceso a su laboratorio para experimentar libremente de forma grata.
Esto ocurrió a pesar de que yo —tras haber completado mis tres años de estudios universitarios en Estrasburgo [Studiis in Straßburg] y realizado posteriores viajes por Francia, Saboya y Suiza [Franckreich, Savoyen und Schweiß], así como más adelante por Montbéliard (una ciudad y condado perteneciente al Principado de Wurtemberg)— ya me encontraba empleado [employ] en la Cancillería Electoral de Dresde de forma oficial, sirviendo en sus legaciones y embajadas. Fue allí donde, aplicando el método de amalgamación que me era familiar, realicé un ensayo con los vitriolos de Salzburgo y los hallé sumamente ricos en oro, razón por la cual el mencionado señor…[48]
465 Instrucción sobre la amalgamación
…[el mencionado] Consejero Secreto tenía la intención de recomendarme ante el Archiduque de Florencia [Erz-Hertzog von Florentz]. Sin embargo, justo cuando este proyecto de amalgamación a gran escala —junto con un horno de reverbero [Flammier-Ofen] muy particular— iba a ser llevado a cabo, sobrevino la epidemia de peste [die Contagion] en Dresde en el año 1680.
Por este motivo, todas las operaciones en el laboratorio [Laboratorio] quedaron suspendidas, y el referido señor se retiró a Meissen, lugar a donde también se trasladó la Cancillería del Estado. Desde allí, una vez que remitió la epidemia en Dresde en el año 1682 y el gobierno se hubo restablecido de nuevo, este caballero regresó a Dresde, donde falleció poco tiempo después.
Siguen
Los Vitriolos de Schwarzenberg,
situados en las altas montañas mineras de Meissen [Meißnischen Ober-Erz-Gebürge].
En el año 1698, junto con un buen amigo, realicé el siguiente ensayo con este vitriolo: se tomaron 16 quintales de peso de ensayo [Probier-Gewichte], lo que es equivalente a 4 lotes [Loth] de este vitriolo en peso común, y se amalgamaron con mercurio en un mortero de hierro mediante trituración física **[terendo] **. Tras una adecuada digestión química **[Digestion] **, se procedió a la destilación **[abstrahiret] **; la masa residual de cobre fue reducida, se sometió a copelación con plomo **[per Saturnum] ** sobre la copela, y finalmente se separó el oro de la plata. El rendimiento de estos…[49]
466 Johann Heinrich Rudolffs
…[El rendimiento de lo]s metales extraídos por cada quintal [Centner] fue el siguiente:
- 65 Libras comunes [℔] de Cobre, tasadas en 14 Táleros [Thlr.].
- 2 Marcos de Plata, tasados en 20 Táleros.
- 1 Marco y 4 Lotes [Loth] de Oro, tasados en 200 Táleros.
A partir de 16 quintales de vitriolo: 266 Táleros.
A la vista de un ensayo tan excelente, mantuve este asunto en secreto durante muchos años. Entre tanto, tanto en las Ferias de Leipzig como en dos viajes que realicé en persona a Schwarzenberg, conferí con el Comisionado de Minas [Berg-Commissario] y Recaudador de Diezmos Real Polaco y Electoral Sajón, el señor Lehmann, quien es el propietario de estas piritas [Kieß] y de los vitriolos fabricados a partir de ellas.
De él entendí que, si lograba encontrar una salida comercial para estos vitriolos, estaría dispuesto a suministrar anualmente hasta 3000 quintales o incluso más. Esto es del todo factible si observo las colosales escombreras [Halden] de piritas lixiviadas que allí se encuentran, las cuales mantienen perennemente un fuego constante [perennem Focum] debido a la acción del aire y de la intemperie. Y es que yo mismo comprobé que, al golpear la escombrera con un zapapico [Karst] y abrir un agujero, me sobrevinieron un vapor de azufre [Schwefel-Dampff] y un calor interno abrasador; vapores que atacan continuamente a las piritas y, por la acción climática, las hacen madurar hasta convertirlas en sal de vitriolo. Por consiguiente, bajo esta forma, jamás habrá escasez de vitriolos[50]
467 Instrucción sobre la amalgamación
…[vi]triolos en estos lugares de año en año. Asimismo, el ensayador que por aquel entonces se encontraba en Schwarzenberg, llamado Moses —quien era un excelente maestro del arte del fuego [Feuer-Künstler] y, por así decirlo, el más destacado de su tiempo—, analizó estos vitriolos mediante el ensayo al fuego [Feuer-Probe] para determinar su contenido de oro, plata y cobre.
Hace seis años, este maestro me despojó de la duda que sostenía sobre si los vitriolos producidos desde mi ensayo del año 1698 conservarían la misma ley, corroborándolo a través de su propio ensayo al fuego sobre este vitriolo. El reporte de dicho ensayo, registrado y certificado por su propia mano, me fue mostrado en Dresde por el ya mencionado Comisionado de Minas, indicando que el quintal [Cent.] de dicho vitriolo contenía:
- 25 Libras comunes [℔] de Cobre, valoradas en 1 Táler [Thlr.] con 6 Gruesos [Gr.].
- 2 Marcos de Plata, valorados en 20 Táleros.
- ½ Loth de Oro, valorado en 5 Táleros.
Total: 26 Táleros con 6 Gruesos.
Puesto que este ensayo al fuego confirma y respalda mi propio análisis realizado mediante la amalgamación, demuestra que el cobre, la plata y el oro están presentes en todos los vitriolos —sea cual sea la región de la que provengan— en mayor o menor cantidad según su calidad intrínseca [Würde]. No obstante, el oro volátil o espiritual [flüchtige oder geistliche Gold], tal como prueba mi ensayo de amalgamación precedente, se conserva en una proporción de la mitad más gracias al uso del mercurio [Mercurio]…[51]
468 Johann Heinrich Rudolffs
[… se obten-] drá; por lo tanto, he querido citar además para este mismo propósito los:
Vitriolos del Principado de Schwarzburgo [Schwartzburgische Vitriolen],
con los cuales tuve la oportunidad hace algunos años —por orden sumamente benévola de Su Serena Alteza Ilustrísima del Principado de Schwarzburgo-Arnstadt— de ensayar mediante amalgamación [per Amalgamationem] los vitriolos fabricados a partir de las piritas de cobre [Kupffer-Kiesen] de Leutenberg, las cuales se encuentran bajo la jurisdicción de dicho señorío y son administradas por su inspector de minas nombrado al efecto, el señor Renner.
A partir de un lote de 16 quintales de peso de ensayo [Probier-Gewichte] —lo que es equivalente a 4 lotes [Loth] de vitriolo en peso común—, descubrí los siguientes contenidos metálicos:
- 4 Quintales de Cobre, cotizados a 28 Táleros por unidad: 112 Táleros [Thlr.].
- 12 Marcos de Plata, cotizados a 10 Táleros por unidad: 120 Táleros.
- 10 Lotes de Oro, cotizados a 10 Táleros por unidad: 100 Táleros.
Ingresos Brutos: 332 Táleros por cada 16 quintales de vitriolo, tasado a razón de 10 Táleros por quintal.
Dado que el coste de un quintal de vitriolo bruto se sitúa aproximadamente en unos 10 táleros, es fácil hacer el cálculo matemático de que —por medio del incremento de producción [Augmentation], que puede duplicar esta cifra— y tras deducir el coste de compra del vitriolo junto con los gastos operativos secundarios, se logrará ganar capital sobre capital [Capital mit Capital]. Por este motivo, yo mismo estaría dispuesto a comprometerme en este negocio y aportar mi… incremento[52]
469 Instrucción sobre la amalgamación
…[el] incremento de producción proyectado en una proporción el doble de alta, a no ser porque —respecto a esta explotación minera y al cobre suministrado anualmente por ella— ya se había celebrado previamente un contrato [Contract] por varios años con el señor Dünckler, comerciante en Leipzig, en su calidad de parte contratante [Contrahenten]. Debido a ello, el Capitán General de Minas [Berg-Hauptmann] de aquel lugar declinó el envío posterior de dichas piritas de cobre para la fabricación de vitriolo por las razones mencionadas, por lo que tan importante operación ha tenido que quedar suspendida por el momento.
Sigue
El Vitriolo de Goslar en el Harz [Goßlarische Vitriol am Harße].
Aún queda por mencionar este ensayo realizado mediante amalgamación [per Amalgamationem], el cual se efectuó de forma circunstancial [occasionaliter] hace aproximadamente 7 años en el célebre laboratorio [Laboratorio] del Consejero Secreto Real Prusiano y Barón de Mädern, situado en Coswig (cerca de Wittenberg). A partir de 1 quintal [Cent.] de dicho vitriolo, se extrajeron con abundancia 2 lotes [Loth] de plata y 1 cuarto de peso [Quenten] de oro, esto sin aplicar ningún incremento de producción [Augmentirung].
En flagrante contraste, la compra de este quintal de vitriolo costaba en el lugar de origen [in loco] apenas un Táler [Thaler]. Que el monte Rammelsberg y sus piritas contienen oro es un hecho indiscutible. A continuación, presentaré al benévolo lector algunas otras clases similares de minerales de vitriolo [Mineras Vitrioli] que demuestran su fuerza vital por medio del magnetismo [per Magnetismum]…[53]
470 Johann Heinrich Rudolffs
…atraen hacia sí, y se transforman a partir de ella en una sal vitriólica. A saber:
- El Mineral de Almerode [Minera Almerodensis] en Hesse, el cual se halla en ciertas arcillas [Letten] con forma de esferas o riñones; al ser machacado, muestra que sus estrías [Strias] convergen hacia el centro, de manera idéntica a un régulo de antimonio [Regulus Antimonii]. A partir de él se prepara en las farmacias principales la tintura solar del mineral de Marte [Tinctura Mineræ Martis solaris], de gran utilidad para combatir la tisis [Hecticis] y afecciones similares.
- El Mineral de Muskau [Minera Moscaviensis], perteneciente al señorío de Calenberg, en el Margraviato de la Alta Lusacia. Allí, a lo largo de varias millas a la redonda, se encuentran árboles sepultados bajo la tierra, en cuyo tejido se ha depositado esta sal mineral. Habiendo sido ensayado algunas veces mediante fundición, se halló que era sumamente rico en oro; ¿cuánto más no rendiría si se sometiera al proceso de amalgamación?
- Un mineral idéntico lo he hallado también cerca del ya mencionado laboratorio de Coswig, justo a la orilla del río Elba que fluye por allí. Esta veta se extiende en forma de filón [Gang-weise] a través de una montaña de arena contigua y presenta el aspecto de un mantillo o polvo negro [schwarzer Mulmen], el cual se originó igualmente a partir de dichos árboles; en las ramas de estos, actuando como un azufre mineral [Sulphur minerale], se unió al azufre vegetal. Algo similar he [hallado] también…[54]
471
- [El cuarto mineral] lo he hallado en las profundidades de una montaña de carbón de piedra [Stein-Kohlen-Gebürge], situada a una milla y media de la pequeña ciudad de Hohenmölsen (perteneciente al Ducado de Sajonia-Weissenfels), bajo la jurisdicción de un señorío noble. Allí recolecté medio quintal [Centner] en una zanja de prospección de dos varas [Ellen] de largo, y lo transporté en carruaje [Chaise] hacia Domsen, a una finca de la nobleza.
Por no hablar de muchos otros minerales que contienen un oro sutil y espiritual [subtiles geistliches Gold] y que, al ser procesados mediante la amalgamación, lo materializan en oro físico [corporalisch darstellen]; no obstante, para ello se requieren destrezas manuales muy particulares [sonderliche Handgriffe] que exigen un maestro experimentado. Y esto es, en pocas palabras, cuanto hay que decir sobre los vitriolos.
Paso ahora a lo siguiente: tomé un cierto mineral de cobre [Mineram Veneris], situado en la montaña de Pöhlsberg, cerca de Annaberg, lo tosté [geröstet] y lo reduje a lodo concentrado [Schliche], de tal manera que cada 4 quintales de roca bruta rindieron 1 quintal de concentrado puro de cobre. Mediante el ya frecuentemente citado agua de amalgama —hervida a base de sal común y crémor tártaro [Weinstein]— lo amalgamé, y las láminas o chispas de cobre nativo [Kupffer-Flämmchen] presentes en dicho concentrado fueron unidas en una sola masa mediante la destilación del mercurio [abstractionem Mercurii]. Dicha masa conservó su plata y su oro junto con el cobre.
Exactamente lo mismo ocurre con los esquistos de Mansfeld [Mannsfeldischen Schiefern] que contienen cobre. Y es que, cuando estos se examinan a través del microscopio o, mejor dicho, de las lentes de aumento o macroscopios [Macroscopium], se descubre que a lo largo de todo el esquisto y de la… montaña,[55]
472 Johann Heinrich Rudolffs
…[montaña,] láminas de cobre [Kupffer-Flämmchen] y átomos [Atomi] diseminados. Al ser tratados de esta manera mediante el mercurio, sin incurrir en los elevados costes de madera para fundición y refinerías [Holtz-schmeltz- und Hütten-Kosten], deberían demostrar ser infinitamente más rentables.
No obstante, este mineral de esquisto tendría que ser reducido previamente a lodo concentrado [Schliche], tostado [geröstet] y, solo entonces, tratado mediante la amalgamación [per Amalgamationem]. Y es que un cobre de tal naturaleza, separado del mercurio por destilación, resulta ser mucho más receptivo y apto para el teñido o incremento de producción [Augmentation], junto con el oro y la plata que lleva consigo, en comparación con el metal que ha sido fundido por vía directa; esto se debe a que conserva aún en sí su espíritu vegetativo [vegetirenden Spiritum] y su principio activo [Agens]. Recomiendo encarecidamente observar esto, de una vez por todas, a los curiosos [Curiosis] y químicos [Chymicis] que emprendan la amalgamación y el incremento.
Asimismo, incluso la llamada mata de cobre [Kupffer-Stein] de las plantas de fundición ha sido sometida por mí a la amalgamación. Esta consiste en puros átomos de Venus o cobre [Atomis Venereis] que, debido al azufre grueso que todavía retienen consigo, no pueden conformar por el momento un cuerpo compacto [compact corpus]. Fue tratada por mí según el método [modo] ya reportado en repetidas ocasiones, hallándose igualmente rica en plata y oro. Sin embargo, para ello se requieren ciertas ventajas y destrezas manuales [Handgriffe], las cuales se podrán constatar más adelante en los procesos de amalgamación y otras recetas que presentaré.
A esto pertenece también el régulo de antimonio marcial y de cobre [Regulus Antimonii Martialis & Venereus], sobre el cual el… señor[56]
473 Instrucción sobre la amalgamación
…[sobre el cual los] seguidores del señor PHILALETHA [PHILALETHÆ asseclæ] han hecho gran hincapié; cuyo método de amalgamación [modum amalgamandi] será mostrado en algunas de las recetas siguientes.
La curiosa amalgama del fósforo [Phosphori], obtenido a partir de la orina junto con el mercurio —de la cual resulta una amalgama luminosa—, aunque propiamente no pertenece a esta materia, se encuentra detallada en el excelente Curso de Química [Cours de Chymie] o El químico perfecto del médico francés Nicolas Lémery, impreso en Dresde en el año 1705, bajo el título de Phosphorus.
Siguen
Diversos Procesos Útiles para la
AMALGAMACIÓN.
Transmutación de Marte [Hierro] en Venus [Cobre] [Transmutatio ♂tis in ♀rem].
Tomad cal viva [Kalck] y cenizas de madera o pastilla de tinte [Weyd-Aschen] en partes iguales; preparad con ello y con agua estancada o corrompida [faulem Wasser] una lejía fuerte filtrándola [Aufgiessen] repetidas veces.
A continuación, añadid a esta lejía limpia una cantidad igual de orina y verterla sobre el residuo fijo o cabeza muerta **[Caput mortuum] ** resultante de la destilación del agua fuerte [Aqua fort / Ácido nítrico]. Dejadlo hervir a fuego lento y con moderación hasta que adquiera un color rojo; luego, filtradlo a través de un paño. Verted de nuevo solución fresca sobre el residuo y dejad que se extraiga otra vez, repitiendo el proceso hasta que ya no se disuelva más color rojo. Acto seguido, verted estas lejías en una caldera y añadid 2 libras de vitriolo…[57]
474 Johann Heinrich Rudolffs
…[añadido, y] en esta solución se hierven con moderación limaduras de hierro [Feil-Späne]; de tal manera que no se desborde, el hierro caerá al fondo bajo la forma de un lodo marrón [brauner Schlamm]. Al retirar dicho lodo y ponerlo a hervir nuevamente con limaduras de hierro frescas, se generará lodo otra vez; esta lejía cumple su cometido hasta en tres ocasiones.
Este lodo se reduce a Venus [Cobre], resultando un cobre hermoso. Mientras que el quintal [Centner] de este material suele valer comúnmente 28 Táleros [Thlr.], en su interior se ocultan más de 60 Táleros en oro y plata. Transmutar una libra de hierro por esta vía no cuesta ni siquiera 2 Gruesos [Gr.]. No obstante, mediante la amalgamación de este lodo de cobre con mercurio [Mercurio], seguida de su destilación [abstraction] y reducción [reduction], se obtiene una cantidad aún mayor de oro y plata que si se redujera simplemente por medio de la fundición directa al fuego.
Teofrasto en el Tratado
del Vitriolo [Theophrastus in Tractatu de Vitriolo].
«Para que estéis instruidos sobre qué clase de artimañas alquímicas [Alchymistische Possen] se esconden en el vitriolo, os mostraré la receta para que podáis fabricar cobre a partir de hierro —esto es, transformar el hierro en cobre— en cualquier rincón de Alemania. Tomad [Recipe]: limaduras de hierro puro, sin ningún otro metal, 1 libra; añadid a ello media libra de mercurio y colocadlo todo junto en una sartén de hierro. Verted en ella una medida de vinagre [Eßig], un cuarto [Vierling] de vitriolo y 3 lotes [Loth] de sal amoníaco [Salmiac]. Dejadlo hervir todo junto continuamente y, cuando ya no quede vinagre, verted…»[58]
475 Instrucción sobre la amalgamación
…[verted] más vinagre y vitriolo fresco. Al hervir, el hierro se transforma en cobre. Separad el mercurio del hierro; poned el mercurio en un paño de fustán [Barchend] o de cuero y exprimidlo. Así hallaréis, tras la evaporación [Abrauchung] del mercurio, cobre puro en lotes.
Si tomáis 1 lote [Loth] de este cobre y lo fundís con 1 lote de plata, esta alcanzará al instante una ley de 16 grados [Grad]; ese ensayo demuestra que dicho cobre proviene del hierro. Pero que estos grados sean estables por completo, no lo son. Aquel que sepa trabajar bien en la cementación real [Cæment Regal], podrá obtener de ello su sustento; todo depende del arte y de las destrezas manuales [Handgriffen], que permanecen ocultas para la mayoría.
Teofrasto en De Tinctura Physicorum
«Por esta razón, en Istria he llevado frecuentemente el cobre más allá de los 24 grados [Gradus], de tal manera que el color del oro no pudiera elevarse más; esto lo ejecuté de forma estable mediante el antimonio y la encartación [Quartirung], logrando todo aquello que es posible alcanzar, etc.»
Igualmente sobre la Transmutación de las cosas [Item de Transmutatione rerum]:
- Cuando las limaduras de hierro [Abfeilich] se hierven en una solución de vitriolo.
- O cuando las láminas de hierro [Eisen-Lamellen] se cementan con vitriolo calcinado [Vitriolo calcinato].
- Cuando las láminas de hierro incandescentes se templan o enfrían en vitriolo; de esta manera se [forma] un…[59]
476 Johann Heinrich Rudolffs
…cualquier clase de hierro se transforma en un cobre puro, natural y maleable.
Amalgamación y Transmutación
de Marte [Hierro] en Venus [Cobre] [Amalgamatio & Transmutatio Martis in Venerem].
Tomad: Vitriolo azul de buena calidad y cardenillo [Grünspan] de Montpellier o de España, 1 libra de cada uno; limaduras de hierro [Eisen-Feilich], media libra; vinagre de vino fuerte, 2 medidas [Maaß]. Colocad todo esto junto con 5 o 6 libras de mercurio [Quecksilber] en un molino de hierro fabricado o fundido especialmente para este propósito.
Colocad un brasero con fuego de carbón [Kohl-Feuer] debajo del molino para que reciba un calor suave [linde Wärme]. Acto seguido, moledlo e incorporadlo continuamente durante 6 a 8 horas mediante una cruz de hierro fijada en el molino; de esta manera se obtendrá una amalgama de Venus y Marte.
Esta amalgama, junto con su solución líquida [Liquore], se vierte en un matraz de Wallenburg y se coloca en un baño de arena caliente durante 3 días y 3 noches para una digestión suave [linde Digestion]. Transcurrido este tiempo, separad la amalgama del líquido, lavadla muy bien con agua limpia y secadla.
Exprimid de nuevo el mercurio a través de un paño de cuero; destiladlo para recuperarlo, y moled finamente el cobre [Venus] residual. Verted asimismo la materia turbia remanente que se mezcló con el vinagre de vuelta en el molino a calor suave, añadiendo [Zuschlagung] —en la misma cantidad reportada arriba— vitriolo fresco, cardenillo, limaduras de hierro y vinagre. Amalgamadlo igualmente durante 6 a 8 horas, ponedlo en digestión, lavadlo y exprimid el mer-[curio]…[60]
477 Instrucción sobre la amalgamación
…[el] mercurio a través del cuero y destíladlo para recuperarlo. En suma [In Summa], verfahre en todo tal como se ha enseñado previamente, y reiterad este proceso varias veces, hasta que una buena parte del cobre se haya convertido en oro y plata.
Otra Vía [Alia Via].
Si se desea tratar con el cobre calcinado por medio de azufre, se procederá ciertamente de la manera enseñada arriba con el cardenillo [Grünspan]. Sin embargo, la Venus [el cobre] debe ser hervida previamente en una caldera de hierro con una lejía [Lixivio] de cal viva y potasa [Potaschen], hasta que todo el azufre sea eliminado; solo entonces se amalgamará con la masa arriba mencionada. Posteriormente, si durante la molienda disminuye el líquido [Liquore], se puede ir vertiendo el agua de amalgama hecha a base de sal [Sale] y crémor tártaro [Tartaro], con el fin de que no se seque, sino que se mantenga siempre húmedo.
Para transformar el mineral de hierro en cobre [Eisen-Ertz in Kupffer zu transmutiren].
Tomad: Mineral de hierro [Eisenstein] que sea pirítico o cuprífero, del cual se pueda disponer en gran abundancia y que habitualmente no sirva para nada ni sea útil para fabricar hierro, debido a que [esas impurezas] lo vuelven quebradizo [ungeschmeidig].
Rompedlo en pedazos del tamaño de un puño, tostadlo [röste] según la costumbre y dejadlo enfriar; luego, reducidlo a lodo concentrado [Schliche] para limpiarlo y separarlo de la roca estéril [Berge]. Secadlo o, si se prefiere, se puede omitir la tostación, aunque esta se realiza principalmente para facilitar el machaqueo en el molino [Pochen], volviendo al mineral mucho más suave. Tomad entonces… buen[61]
478 Johann Heinrich Rudolffs
…buen vitriolo, 4 libras; sal común, 3 libras. Disuélvase ambos elementos en 3 cuartos [Quart] de agua dentro de una olla o sartén, de tal manera que el lodo concentrado [Schlich] quede asentado en el fondo a una altura de 2 dedos transversales [quer Finger]. Constrúyase una lejía vertiendo el líquido a una altura de otros 2 dedos por encima.
Hiérvase sobre el fuego, pero solo lo necesario para que burbujee [poltert] y se mantenga espeso, con la consistencia de una papilla [Muß], debiendo ser removido continuamente. Si tiende a volverse demasiado espeso, vierte más lejía de forma progresiva hasta que toda haya sido añadida y consumida en la cocción. Cuanto más denso sea este lodo o arena, mejor podrá reaccionar la masa. Déjese enfriar y amalguámese con el agua de amalgama. Un quintal [Centner] de dicho cobre, una vez reducido o fundido, alberga en su interior entre 60 y 70 Táleros [Thlr.] en oro y plata.
Para extraer oro del hierro [Gold aus Eisen zu bringen].
Ciertas clases de hierro contienen oro en su interior; si se coloca en el crisol [Tiegel] una proporción adecuada de plata, la plata atraerá hacia sí el oro de manera magnética **[magneticè] , y este procedimiento ha sido hallado eficaz en muchas ocasiones.
Para ensayar mineral sin fuego ni agua, únicamente por medio de la amalgamación [Ertz ohne Feuer und Wasser zu probiren, bloß durch die Amalgamation].
Tómese mineral machacado y reducido a polvo; añádase vitriolo, sal y vinagre [Eßig], e igualmente incorpórese el mercurio [Mercurium]. Déjese reposar durante 8 días, removiéndolo muy bien varias veces cada día. Transcurrido este tiempo, colóquese en un molino de amalgamación y déjese amalgamar; de este modo, el… [mercurio] atraerá hacia sí…[62]
479
…el mercurio vivo [Mercurius vivus], atrayendo hacia sí todo el metal del mineral. Después de esto, colóquese la amalgama en una pieza de cuero de gamuza [Sämisch-Leder] y exprímase el mercurio utilizando un cordel o cuerda [Schnur]; de esta manera, el mercurio atravesará el cuero, mientras que el oro, la plata u otros metales permanecerán retenidos dentro de él.
Aún otro proceso [Noch ein anders].
Para trabajar con gran beneficio, poco esfuerzo y mínimos costes, resultando idóneo para beneficiar y rentabilizar tanto los minerales de afloramiento superficial [adeliche angeflogene] como otras menas similares de oro y plata que, por su naturaleza, no podrían soportar los elevados gastos de la fundición por fuego o el lavado por agua.
Tomad: Sal gema [ominus Gemmæ] y alumbre [Alaun], de cada uno partes iguales [āā], 1 onza [℥ j]; hiel de vidrio [Glas-Galle] y litargirio [Glette], de cada uno partes iguales [āā], 1 onza [℥ j]. Añádase lejía común que no sea demasiado fuerte o cáustica, y vinagre de vino [Wein-Eßig], de cada uno partes iguales [āā], 12 libras [℔].
Colóquese todo esto junto en una caldera, habiendo machacado finamente los materiales antes mencionados, y déjese hervir conjuntamente durante una hora. Luego, fíltrese pasándolo por un saco o paño, y consérvese el líquido en grandes vasijas de vidrio o de cerámica firmemente selladas, para evitar que se evapore o pierda su fuerza [verrieche].
De esta lejía o solución ácida se requieren habitualmente unas 24 libras por cada quintal [Cent.] de mineral, variando más o menos según el mineral sea rico o pobre en metal. Tras esto, se debe disponer también de 20, 30, 40 o hasta 50 libras de mercurio vivo [Mercurii vivi], de acuerdo con el aspecto y las necesidades de la operación. Si el mineral es pobre en oro y plata, se requerirá asimismo una cantidad proporcionalmente menor de mercurio. Si deseáis entonces ensayarlo…[63]
480 Johann Heinrich Rudolffs
…[Si deseáis entonces ensayarlo] o trabajarlo en una planta pequeña, colocad el mineral con la lejía o agua y el mercurio dentro de un molino de hierro; como ya sabéis [ut scis], amalguámese en caliente durante varias horas. Sepárese lavando el mercurio del lodo concentrado [Schliche] o de las lejías y, acto seguido, exprímase el mercurio a través del cuero.
De esta manera, la amalgama con el oro, la plata u otros metales permanecerá retenida en el cuero. Destílese el mercurio remanente de ella por medio de una retorta [per Retortam], de modo que el oro y la plata queden depositados juntos al final en una matriz de cobre [Venere]. Redúzcase esto con un buen fundente [Flusse], sométase a copelación y ejecútese la partición o separación.
Para ensayar, sin fuego y por medio de la amalgamación, un mineral que contenga más de medio marco de plata por quintal [Ein Ertz / so über eine halbe Marck Silber in Cent. hält / ohne Feuer zu probiren / durch die Amalgamation].
Tomad: Cenizas de madera de haya [Büchen Aschen] y cal viva u óxido de calcio [ungelöschten Kalck] en partes iguales; déjese reposar este compuesto en una buena lejía de jabonero [Seyffensieder-Laugen] durante un día y una noche. Después, decántese limpiamente el líquido flotante, y con ello la lejía estará lista.
Acto seguido, muélase el mineral mencionado hasta reducirlo a polvo, colóquese en una artesa de madera [hölzern Trog] y viértase la lejía por encima, debiendo ser removido muy bien 2 o 3 veces cada hora con una espátula de madera [Spahn], hasta que la efervescencia [Eyfer] o la grasa [Fettigkeit] hayan desaparecido por completo.
Entonces, tómese esta harina o polvo de mineral de plata, y muélase con mercurio en un molino de hierro. Exprímase el mercurio a través de un paño de cuero; lo que permanezca retenido en el cuero, destílese dentro de una retorta de vidrio [gläsernen Retorten] para separarlo de la masa. Finalmente, sométase esta masa a copelación por medio de plomo [durch das Bley abtreibe]; de este modo habréis ejecutado el ensayo de la forma correcta.[64]
481 Instrucción sobre la amalgamación
Sobre el Mineral de Oro [Auf Gold-Ertz].
El mineral de oro se encuentra comúnmente en las corrientes de agua, en cuarzos [Quartzen] y en el espato blanco. Cuando lo remueves y lo machacas finamente en el molino [pochest], lo hallarás en las mesas de triaje y separación [Scheidewerck], como ya sabes.
Si deseas beneficiar y aprovechar dicho oro, procede de la siguiente manera: si encuentras un mineral de oro que esté mezclado con otros minerales, no debes bajo ninguna circunstancia fundirlo directamente en el horno, sino que lo molerás, lo lavarás y lo amalgamarás con mercurio.
Aquello que quede como residuo tras la amalgamación [verquicken] —ya consista en marcasita [Marcasit] o en polvo de hierro [Eisen-Mehl] que el mercurio no logra atacar—, consérvalo por separado. Cuando hayas acumulado una gran cantidad de este residuo, toma escorias fluidas [flüßige Schlacken], machácalas finamente y mézclalas con él. Colócalo todo junto sobre una parilla de tostación [Rost] para que se calcine adecuadamente, y luego fúndelo en el horno por medio de Saturno [Plomo]. Añádele también plomo duro [hart Bley] y litargirio [Glette]; de este modo, la operación recompensará con creces tu esfuerzo y hallarás el oro físico [corporalische Gold] restante.
Aún de otra manera [Noch auf eine andere Art].
Tomad: 28 libras de cobre y 2 libras de plata que sea pura [fein ist]; dejad que se fundan juntas. Tan pronto como la mezcla empiece a licuarse, añadid 2 libras de régulo de Marte [Reguli Martis]. Cuando todo haya fundido de forma homogénea, granuladlo en partículas finas, pequeñas y huecas. Tomad estos granos [Granalien] y proceded con…[65]
482 Johann Heinrich Rudolffs
…con 16 libras de azufre y 8 libras de vitriolo de Hungría [Hungarischen Vitriol], mezclándolo todo muy bien. Colóquese capa sobre capa [S. S. S. / Stratum super stratum] en una olla y ceméntese durante 4 o 5 horas; primero a fuego lento [lento igne] y al final un poco más fuerte; luego déjese enfriar. Constrúyase un polvo machacando finamente esta masa y pásese por un tamiz. Acto seguido, reberbérese durante tanto tiempo hasta que el polvo reverberado no pese más de 35 libras.
A continuación, tómese este cobre preparado y hiérvase con una lejía hecha de 3 partes de cal viva [Kalck] y una parte de potasa [Potaschen], durante tanto tiempo hasta que todo el azufre se elimine de él. Esto se puede comprobar vertiendo un poco de vinagre [Eßig]: si ya no se precipita azufre [Sulphur] alguno, es señal de que se ha hervido lo suficiente. Si se desea refinarlo aún mejor, tómese 1 parte de este cobre preparado y media parte de la sal extraída de la cabeza muerta del agua fuerte [Salis ex capite mortuo Aquæ fortis]; mézclese muy bien, colóquese en una olla grande firmemente sellada con luto o masilla de arcilla [wohl verlutirt] y ceméntese durante 2 horas.
Macháquese de nuevo finamente y lávese o lixíviese una o dos veces con agua fría; tras esto, estará listo. Este cobre o polvo de cobre se amalgama tal como se ha descrito y enseñado arriba, y experimentaréis lo que es capaz de realizar.
Igualmente [Item].
Si se funde cobre con azufre dentro de escorias rojas [rothe Schlacken] y posteriormente se machaca finamente, este se dejará amalgamar con el mercurio. El mercurio atraerá hacia sí el oro más puro, el cual podrá ser separado posteriormente por medio de la destilación [per Abstractionem]. [66]
483 Instrucción sobre la amalgamación
El oro y la plata tienen la propiedad de fijarse; el mercurio, cuando aquellos se arrojan puros en él, se fija en parte gracias a ellos.
Método sucinto para animar el mercurio [Succincta Mercurium animandi ratio].
Tomad [Recipe]: Siete partes [Part. vij] de régulo de antimonio marcial [Reguli ♂alis], tres veces depurado con nitro [salitre], o lo que es aún mejor, revivificado a partir del cinabrio o del mercurio sublimado. Elaborad una amalgama de la siguiente manera:
Colocad el mercurio en un mortero de hierro previamente calentado, al cual impondréis, a modo de tapa, un disco o embudo perforado [fritillum]. Sellad las grietas con lienzos o papel secante ligeramente húmedos. Una vez que las juntas estén cerradas con la máxima exactitud, verted el régulo licuado a través del orificio del disco justo en el preciso momento en que comience a solidificarse de nuevo. Tapona el orificio rápidamente con luto [ob luto obturato] y déjalos reposar hasta que ya no brote ningún tipo de vapor.
En ese momento, retírese un poco el luto y muélanse los materiales con un pistilo de hierro calentado. De este modo, al ser expulsado hacia la superficie un polvo negruzco [pulvere nigricante], constituirán una amalgama perfectísima. Esta se debe poner a digestión dentro de un matraz de vidrio [Phiola vitrea] durante algunas horas aplicando el grado de fuego correspondiente, y después se debe moler con gran fuerza durante una hora entera.
Así, el mercurio se separará del polvo negruzco residual empleando agua destilada [aquâ stillatitiâ]. Lavese dicho mercurio con agua de manantial [aquâ fontanâ] hasta que desaparezca toda la negrura y, tras haberlo exprimido a través de un cuero [per corium trajectum], destílese en una retorta de vidrio [Retortâ vitreâ] hacia un vaso receptor lo suficientemente amplio y seco. Aplicando el fuego de forma gradual, una notable cantidad de flema acuosa con intenso olor a azufre [Sulphur redolentis] (a pesar de que el mercurio hubiese estado completamente seco) antecederá a la elevación o vaporización del mercurio, lo cual en los vasos…[67]
484 Johann Heinrich Rudolffs
…en los vasos refrigerados, debiendo separarse del mercurio. Este mercurio es el Mercurio del Águila [Mercurius Aquilae]; y si se trata todavía 7 veces o según se acostumbra de la manera predicha con el régulo, adquiere todas las cualidades del mercurio filosófico [Mercurii Philosophici]. En el fondo de la retorta siempre permanece una cierta parte plúmbea, la cual es el plomo del régulo, sobre la cual opinen los químicos.
Para amalgamar el régulo de antimonio [Regulum zu amalgamiren].
Otra vía [Alia via].
Tomad [Recipe]: 1 onza [℥j] de nitro/salitre, 2 onzas [℥ij] de régulo de antimonio [Reguli] y 30 gotas [gutt. xxx] de espíritu de sal.
Muélase el régulo de forma gruesa y colóquese en un mortero de vidrio en el cual el pistilo encaje perfectamente; refréguese con fuerza durante el tiempo en que se rezan un par de Padrenuestros [ein paar Patter Unser lang].
Añádase después una porción de mercurio del tamaño de un guisante y continúese triturando, agregando mercurio paulatinamente y prosiguiendo la operación. De esta manera, quedará amalgamado en una o dos horas.
Observación [Observation]
sobre la preparación del régulo de Marte y de Venus, así como sobre la animación del mercurio común con dichos régulos.
Fabríquese un régulo a partir de 1 parte de hierro con el fundente [Flusse] preparado con 2 partes de crémor tártaro [Weinstein] y 1 parte de salitre [Salpeter]. Sepárense del régulo las escorias, las cuales se desmoronan espontáneamente al aire, y muélase este de forma sumamente fina. Al respecto, mézclese con la mitad…[68]
485 Instrucción sobre la amalgamación
…la mitad de parte de salitre [Salpeter]; introducidlo todo junto en un crisol de fundición [Schmelz-Tiegel] al rojo vivo. Cuando haya fundido por completo, vertedlo en el cono de colada o lingotera [Gießbuckel]. Si la primera vez el régulo no resulta lo suficientemente hermoso, machacadlo de nuevo hasta reducirlo a un polvo muy fino, mezcladlo otra vez con la mitad de parte de salitre y proceded de la misma manera que antes; de este modo, el régulo presentará ya un aspecto estriado [striatus].
De igual manera se puede fabricar también el régulo de Venus [Cobre]. Y cuando ambos hayan salido bien, se pueden fundir juntos en partes iguales [āā], para luego ser vertidos sobre un mercurio adecuadamente purificado [purgirten Mercurium] dentro de un mortero de hierro. Este mortero debe estar cubierto en su parte superior con una tapa de hierro [eisernen Stürtzen] que disponga de un orificio y esté firmemente sellada con luto [wohl verkleibet]; de esta forma, el mercurio se unirá con el régulo, tal como se ha explicado anteriormente.
Esta materia se debe lavar limpiamente con agua hasta que desaparezca toda la negrura; posteriormente, destílese el mercurio por medio de una retorta [per Retortam] para separarlo de ella. Amalguámese de nuevo con régulo fresco, lávese, destílese, y reitérese este trabajo de la misma forma entre 10 y 12 veces. Así, el mercurio quedará de tal manera animado por el hierro [♂] y el cobre [♀], que será capaz de amalgamar al instante en la palma de la mano la cal de oro [Gold-Kalck], pudiendo ser exprimido a través del cuero conjuntamente con el mercurio; quedando entonces compenetrados y unidos recíprocamente hasta lo más íntimo [ad intima].[69]
486 Johann Heinrich Rudolffs
Extracción de la esencia o espíritu [Extractio Spiritus] de todos los metales.
Tomad [Recipe]: 8 onzas [℥viij] de antimonio y 4 onzas [℥iv] de sal amoníaco; muélase y mézclese muy bien. Tomad 3 partes de este polvo y 1 parte de oro refinado o puro [finirtes Gold]. Constrúyase una estratificación capa sobre capa [S. S. S. / Stratum super stratum] alternando el polvo y las láminas finas de oro dentro de un matraz de vidrio [gläsernen Kolben].
Aplicad al principio un fuego suave, luego hacedlo cada vez más fuerte, hasta que al final la materia llegue a fundirse y fluir dentro del vidrio sobre un pequeño fuego. Acto seguido, romped el matraz; el metal se habrá transformado en un polvo o masa. Muélase esta finamente y viértase por encima un alcohol rectificado [Spiritum Vini], de modo que quede a una altura de 2 dedos transversales por encima de la masa.
Colóquese en una digestión suave; de este modo, el espíritu del vino extraerá por completo y de golpe el alma [animam] o esencia del metal. Lo mismo se puede hacer también con la plata [☽], el cobre [♀] y el hierro [♂], metales que de otro modo se tendrían que calcinar [reverberiren] durante muchísimo tiempo. La razón: el antimonio [🜫tus] ha penetrado por completo el metal y ha abierto su cuerpo estructural [Corpus geöffnet], algo que de ninguna otra manera se podría lograr mediante una simple reverberación al fuego.
[Crónica histórica local]
Una mujer de Wiesenthal llevaba en la mano una pequeña muestra de mineral procedente de la mina [Zeche] cuya concesión legal había solicitado y registrado [gemutheten] hacía cuatro años. Mientras se encontraba en un mercado anual [Jahrmarckt] vecino comprándole un limón a un comerciante italiano, este último, al clavar la vista en la muestra de mineral, le preguntó a la mujer de dónde venía, manifestando que él mismo quería invertir y explotar conjuntamente ese yacimiento, puesto que la piedra contenía oro. El italiano tomó la muestra consigo y citó a la mujer al mediodía en la posada [Wirthshaus]. Cuando ella llegó al lugar, el hombre le mostró el oro depositado dentro de un vaso de vidrio, mientras que toda la roca estéril restante, por el contrario, se había disuelto por completo hasta convertirse en agua.[70]
487 Instrucción sobre la amalgamación
Por lo tanto, he querido añadir al final, a modo de receta, la fórmula de dicha agua destilada que realiza todas estas maravillas.
Un agua para todos los minerales, destinada a ensayarlos [Ein Waßer auf alle Ertze / diese zu probiren].
Tomad [Recipe]: Antimonio y Oro [☉], de cada uno partes iguales [āā], 1 onza [℥j]; vitriolo y salitre, de cada uno partes iguales [āā], 2 onzas [℥ij]; sal amoníaco, 4 onzas [℥iv]. Macháquese todo finamente y destílese un agua a partir de ello.
Ahora, toma el mineral que desees ensayar, muélelo finamente, tuéstalo muy bien y déjalo enfriar. Colócalo dentro de un pequeño matraz [Kölblein] y vierte un poco de esta agua por encima, en una proporción de 1 onza de mineral por 1 onza de agua. Déjese reposar en un lugar cálido durante 2 o 3 horas; luego, decántese limpiamente el agua. Lo que permanezca depositado en el fondo es oro y plata, mientras que todo lo demás se habrá disuelto por completo hasta convertirse en agua.
Algunas Anotaciones [Annotata quædam]
sobre todo el
mecanismo y obra de amalgamación.
Los molinos de hierro fundido para amalgamación, junto con sus aspas o cruces interiores, deben ser frotados y asentados con fuerza entre sí utilizando arena fina, hasta que encajen a la perfección el uno con el otro. El ajuste debe ser tal que si se vierte cerveza por un lado y agua por el otro entre las aspas, ninguna de las dos sustancias pueda filtrarse hacia la otra ni mezclarse. De lo contrario, la amalgama no podrá incorporarse íntimamente [ad intima] ni se podrá pescar y rescatar el metal noble.[71]
488 Johann Heinrich Rudolffs
…[pescar y rescatar el metal noble], por cuanto las materias heterogéneas [Heterogenea] de dichos metales no se separarían ni enriquecerían el metal bueno. Por lo tanto, la molienda trituradora [Trituration] debe cumplir aquí la mejor función; sobre lo cual Langelott [LANGELOTTVS] (d) dio a la luz hace ya muchos años un informe completo, junto con el diseño gráfico en una epístola dirigida a los eruditos [ad eruditos].
2. La amalgamación tiene un éxito [Reussiret] infinitamente mayor si el mercurio [Mercurius] empleado es despojado y separado paulatinamente del plomo, el estaño y la plata de cada uno en particular, y con ello queda «animado» [animiret]; y si posteriormente dicho mercurio se utiliza para la amalgama de Venus [Cobre, ♀] y Marte [Hierro, ♂].
Por su parte, la vana objeción de los ignorantes no sirve absolutamente de nada contra esto, cuando pretenden que tal clase de mercurio contendría ya cierta plata en sí mismo, la cual habría atravesado el cuero junto con él. A estos se les debe responder brevemente: ¿De dónde proviene entonces la plata adicional en las sucesivas y repetidas amalgamaciones, si esta solo hubiese atravesado el cuero la primera vez?
Además, a los plateros y joyeros [Gold-schmiede] les iría muy mal con sus molinos de escorias [Kreßmählen] si quisieran dejar tanta plata abandonada en el mercurio. Pero incluso en el caso hipotético [Posito casu] —el cual, no obstante, está en disputa [in lite]— de que tal cosa sucediera, uno se consideraría dichoso si toda la plata se fuera con el mercurio…[72]
(d) Nota al pie: La epístola o carta misiva de LANGELOTT, junto con el diseño e ilustración del Molino Filosófico [Philosophischen Mühle], la encontrará el benévolo lector en esta segunda parte, página 381 y siguientes.
489 Instrucción sobre la amalgamación
…[de modo que pudiera] mezclarse íntimamente [ad intima] con el mercurio. Sería entonces el mercurio [Mercurius] como la tierra de cultivo o campo [der Acker], en el cual la semilla sembrada [eingeworffene Saamen] de los demás metales y minerales pueda madurar [zeitigen] y multiplicarse. Más allá de esto, se presenta:
3. La amalgamación con mercurio [Mercurio] y plata [Luna] ofrece un misterio y motivo de reflexión muy particular: cuando se amalgaman juntos, se descubre que durante la fricción o trituración aparece una coloración roja [eine Röthe] en la amalgama, lo cual es ciertamente digno de ser investigado [indagiret] más a fondo.
4. Si en los procesos del cobre se intentara realizar la amalgamación con adición de oro, tras la cuarta, quinta o sexta amalgamación reiterada, tampoco se procedería mal; por cuanto el azufre fijo y resistente al fuego [fixe Feuer beständige Sulphur] presente en el oro asimila, madura y protege frente al fuego al azufre semifijo del cobre.
5. Las extracciones [Extractiones] de los azufres áureos por medio de agua regia [Aquas Regias] y agua fuerte [Fortes], a partir de las piritas auríferas, marcasitas, e igualmente a partir de las tierras marciales [ferruginosas], minerales de hierro, y escorias de hierro y cobre, aportan un gran beneficio cuando se incorporan a una amalgama de Venus [Cobre] y Marte [Hierro] de tal naturaleza. Sin embargo, los ácidos fuertes [starcken Waßer] deben ser previamente destilados y evaporados por medio de una retorta [per Retortam] para fijar con ello el residuo [residuum figiret]; una vez que este ha sido lavado y desacidificado [abgesüßt] e incorporado a la amalgama mediante trituración [terendo], se percibirá un incremento bastante considerable. También se puede tratar con plomo la sustancia ocre amarilla [Gilbe] de los azufres solares extraída con agua regia, y…[73]
490 Johann Heinrich Rudolffs
…la coloración verde o roja extraída con agua fuerte [Aqua Forti / Ácido nítrico] a partir de los azufres marciales [de hierro], se debe precipitar en la solución por medio de hierro [mit Eisen in der solution præcipitiren], para luego incorporarla a la amalgama tal como se ha mencionado anteriormente.
**La coloración verde extraída mediante el vinagre [Eßig], o el agua de precipitación del residuo de plata, cuando se destila nuevamente para separarla y queda en el fondo como un residuo seco **[Caput mortuum] , tampoco debe ser menospreciada, sino que ha de ser añadida a las sustancias destinadas al teñido o transmutación de otros cuerpos [tingentibus].
6. La digestión [Digestion] es una de las operaciones fundamentales y principales para activar el principio interno operante [internum agens excitiret]. Al respecto, una digestión enérgica con un fuego considerable resulta sumamente útil; por cuanto el «fuego frío» del mercurio [kalte Feuer des Mercurii] protege a la amalgama de modo que esta no se queme ni permita que el azufre semifijo se evapore por los aires [ad auras gehen lasset]. Asimismo, no causa perjuicio alguno si la mitad del mercurio se evapora de la amalgama y pasa a través de las retortas, debiendo ser vertido nuevamente sobre ella después. Como conclusión, quiero:
7. Añadir todavía para el benévolo lector algo extraído del tratado Trifolio Hermetico de Sulphure, publicado en el año 1629 por Johann Baptist Großschedel, lo cual sin duda le complacerá y reportará gran beneficio si se observa la amalgamación conforme a ello: «El hierro y el cobre», dice él (allí donde este autor trata sobre el azufre), «poseen en sí mismos múltiples impurezas [impuritates] y un azufre extraño o bastardo [Sulphuris extranei]. Si se pretende trasplantar estos metales hacia la sustancia perfecta del oro [perfectam Substantiam auri transplantiret werden], se requiere separar obligatoriamente dicho azufre extraño de ellos…»[74]
491 Instrucción sobre la amalgamación
…[de ellos] ser separado. Sin embargo, este mismo azufre impuro y superfluo está de tal manera entremezclado con la materia prima [Materia prima], que no pueden ser separados ni apartados [separiret] el uno del otro salvo por medio de una destreza singularmente secreta [Artificium]. Si esto no se realiza y ambos caen de este modo bajo el poder del fuego, la impureza [impurum] no podrá resistir la violencia del fuego, sino que huirá por el aire y se consumirá; y debido a su íntima unión, arrastrará consigo la sustancia pura del oro, consumiéndose y perdiéndose ambos en el fuego.
Y en otra parte dice este autor: «Aquel que se proponga calcinar el azufre sin pérdida de su propia sustancia, trabajará en vano. Pues este no se deja calcinar sin una gran destreza; pero quien sepa incorporarlo en la preparación de los cuerpos [metálicos] y sepa cómo unirlo a ellos, ese poseerá uno de los secretos más insignes y excelentes, y un camino hacia la perfección. Ciertamente existen muchos caminos que conducen a un mismo fin y poder, y cualquier cuerpo metálico [Corpus] que sea calcinado por medio de él, aumentará sin duda alguna de peso, etc.»
Además señala este autor que algunos, debido a su íntima mezcla y unión recíproca, consideraron que tal separación era imposible, por cuanto en la práctica no lo hallaron de otra manera; si bien hubo unos pocos que [calcinaron] el azufre, aunque lo calcinaron tan escasamente, de modo que…[75]
492 Johann Heinrich Rudolffs.
…[de modo] «que ni llegó a fundirse ni a quemarse. Y esto ha de suceder por fuerza mediante dicha separación; por cuanto, mientras el azufre permanezca en su mezcla natural, será combustible y podrá ser consumido por el fuego. Por consiguiente, la separación de semejante sustancia constituye una labor tal en la cual la parte combustible es apartada por medio del arte, hacia un lugar separado, de las partes incombustibles. Sea dicho esto como suficiente respecto al azufre. Y aunque existen cosas admirables [Wunder-Dinge] en el azufre, no es en absoluto necesario, ni tampoco bueno, explicarlo todo aquí». Esto dice aquel autor [Hæc ille].
Si yo ahora, de acuerdo con mi modesta ciencia y la experiencia adquirida paulatinamente a lo largo de cerca de 30 años, tuviera que explicar más a fondo esta singular maestría artística y el camino más excelente, secreto y legítimo hacia la perfección —según las propias palabras del autor citado—, tendría que atribuir esta sutil separación de la sal (que hasta el presente se ha mantenido tan secreta) a la provechosa amalgamación [Amalgamation].
Pues esta operación, por sí sola, separa el azufre impuro [Schweffel impurum] reteniendo al mismo tiempo el azufre puro [puri] durante dicho proceso de amalgama; digiere [digerirt], fija [figirt] y aumenta [augmentirt] todo aquello que resulta indispensable para la elevación de los metales imperfectos hacia el oro y la plata. Y para mencionar más virtudes de esta separación, mediante este método y separador [Separatorem] de la trituración y la digestión, se logra que todas…[76]
493 Instrucción sobre la amalgamación
…[se logra que todas] las impurezas de azufre de los metales imperfectos [imperfecten] queden relegadas atrás; y, de este modo, su azufre puro [purer Sulphur] se asimila y perfecciona [perfectioniret] con el de los metales nobles en el oro y la plata. Gracias a esto, no se requerirá en absoluto recurrir a la licuación [Seigerung] del cobre respecto de la plata, ni a la separación por medio de copelación [cupellationem] u otros procesos similares; sino que, por el contrario, tras una amalgamación repetida de 7 o más veces, verás transformados los metales imperfectos en los más nobles.
Aceite de la Luna (de la Plata) [Oleum Lunæ].
Tomad: 8 lotes [Loth] de cardenillo [Grünspan] y 8 lotes de mercurio sublimado [Mercurii sublimati]; muélase e incorpórese muy bien. Colóquese la mezcla en un recipiente de vidrio, acóplesele un capitel o cúpula de destilación [Helm] y conéctese herméticamente el vaso receptor [Recipienten].
El capitel debe disponer de un pequeño orificio de ventilación o escape para el fuego. Enciéndase un fuego moderado debajo y, pasadas 2 horas, hágase lo suficientemente fuerte; posteriormente, hacia la quinta hora, llévese a la máxima intensidad. De este modo obtendréis el agua del cuerpo de Venus [aquam corporis Veneris], el espíritu de vitriolo [Spiritus Vitrioli] y la sustancia del mercurio [Substantiam Mercurii]; aquí se tienen tres cosas en una, y dos en tres [hic habentur tria per unum & duo in Trium].
Este líquido transforma la plata [Lunam] en un aceite fluido [oleo fluenti] y en una piedra fundible al calor de una vela y sin emitir humo [lapidem fluxibilem ad candelam sine fumo]. Lo mismo ocurre si tomáis 8 lotes de cardenillo y 8 lotes de azufre común. Este líquido precipita la plata; si destiláis y retiráis el agua de ella, obtendréis un aceite [oleum] que os coagulará el mercurio [Mercurium].
Nota importante: Si preparáis el agua a partir de 8 lotes de cardenillo y 8 lotes de azufre, dejad…[77]
494 Johann Heinrich Rudolffs.
…[dejad] evaporar el agua; de este modo os quedará el azufre [Sulphur]. Muélase este, e incorpórese con una cantidad equivalente de cal de plata [Silber-Kalck]. Colóquese en un recipiente de vidrio, introdúzcase en un baño de arena [Sand-Capelle] y aplíquese un fuego cada vez más fuerte, hasta que ambos elementos se compenetren recíprocamente y se transformen en una piedra. O bien, podéis empapar [imbibiren] y coagular la cal de plata con el agua arriba mencionada, hasta que hayáis coagulado todo el líquido en su interior; entonces, dentro del vidrio y sobre la arena, se habrán compenetrado mutuamente.
Para combinar la plata y el azufre, de tal manera que se fundan y fluyan conjuntamente al calor de una vela, a fin de que podáis ligar y copelar el precipitado en el plomo.
Tomad: un marco [Marck] de azufre, y un marco o media libra de cardenillo [Grünspann]; mézclese muy bien entre sí. Colóquese en un recipiente de vidrio, acóplesele un capitel de destilación [Helm] y conéctese el vaso receptor [Recipienten], elaborando un agua similar al agua fuerte [Aqua fort].
Verted este líquido por completo sobre el mercurio sublimado [Mercurio sublimato]. Si al final deseáis extraer el agua o la flema [Phlegma], destíladla para separarla; de este modo se formará una piedra que se funde y fluye al calor de una vela, lo cual es suficiente para el sabio [Sapienti sat]. Con ello, reducid la plata…
Mediante destrezas manuales particulares [sonderliche Handgriffe], el mercurio común se mezcla con la plata y se destila, resistiendo con éxito el fuego más intenso.
El alma [anima] de los metales unvollkommenen [imperfectos] es un oro espiritual [geistlich Gold]. El espíritu o anima presente en el hierro y en el cobre es más noble, incluso, que en el propio oro.[78]
495 Instrucción sobre la amalgamación
…[mismo,] pero debido al cuerpo terrenal tosco y lleno de impurezas en el cual habita, permanece sin ennoblecer y despreciable.
Si alguien no quisiera creer que Venus [el cobre] puede madurar [gezeitiget] hasta convertirse en Luna [plata], viértase tan solo un poco de ella en espíritu de sal [Spiritum Salis / Ácido clorhídrico], y obsérvese cómo la sal se adhiere a la plata y cómo la Venus se vuelve completamente blanca a causa de ello.
Glauber [GLAVBERVS] denomina «especies metálicas gradivas» al Antimonio, a Marte [hierro] y a Venus [cobre] en Proserpina.
Venus, Mars y Antimonium confieren sus colores a la Luna [plata]; Saturnus [plomo] y Mercurius [mercurio] le otorgan su peso; la Luna se vuelve pesada mediante la oclusión de los elíxires bebibles.
El Núcleo de la Amalgamación [Centrum Amalgamationis].
- El Azufre [Sulphur] de Venus y de Marte tiñe.
- La Sal de Marte fija y deshidrata [exsiccirt].
- La Sal de Saturno aporta peso [ponderirt] e incrementa [augmentirt].
Es obligatorio disponer de astros masculinos [Männliche Astra] y matrices femeninas [Weibliche Matrices] para transmutar en el Arte, tal como ocurre en la Naturaleza.
- Astro: el SOL. Astro: MARTE.
- Matriz: la LUNA. Matriz: VENUS.
- GLAUBER. RUDOLFF.
«Emprendemos tareas difíciles, pero solo las dificultades vencen; el trabajo laborioso se nutre de nuestro arte».
«A menudo he visto suceder aquello que yo mismo negaba que fuera posible».
Antigua Rima [Alter Reimen].
«Cuando el hierro derrama su propia sangre,
se transforma en un cobre puro y bueno».[79]
496 Johann Heinrich Rudolffs.
«Transforma la plata en oro durante la fundición,
y para ello aporta su ayuda el mercurio». (Conclusión del poema de la pág. 495)
EXTRACTO
de las
Conversaciones Mensuales [Monatlichen Unterredungen]
del Sr. Wilhelm Ernst Tentzel,
Consejero e Historiógrafo Real Polaco y
Electoral Sajón. Mes de
enero del año 1692.
Se ha llevado también a la Cámara de Arte del Príncipe [Fürstliche Kunst-Kammer] un cuenco [Schaale] con una capacidad aproximada de un Nösel [unos 0.5 litros]. Este cuenco, según su apariencia externa, es de oro y resulta más pesado que la plata. En su centro se puede ver la figura de un duendecillo minero [Berg-Männlein] hecho de plata, el cual lleva sobre su cabeza un pequeño fragmento de mineral de mina. Alrededor de la parte superior del cuenco se pueden leer estos enigmáticos versos:
«Hierro fui yo,
la cementación me devoró,
el agua me templó,
y además el oro me adornó».
En una copa de cobre proveniente de Hungría —la cual me fue obsequiada junto con una herradura de cobre, habiendo sido ambos transmutados en las fuentes de Neusohl [Neusoler-Brunnen] de aquel mismo lugar— se podían leer estos mismos versos enigmáticos.[80]
497 Instrucción sobre la amalgamación
«Mi origen no es más que negro hierro,
el agua de cementación me corroe por completo:
y al punto me transformo en un cobre,
¿quién no se maravilla de ello a lo largo y ancho?» (Conclusión de los versos de la pág. 496)
BECHER en su Centro mundi concatenato, folios 90 y 91:
«Ciertamente, las dos manos de la mezcla física son: la trituración [Trituratio] y la digestión [Digestio], tal como expuso más ampliamente Langelott [LANGELOTTVS] en su epístola. Y en lo tocante a la trituración en particular, el señor Conde de WOLFFSECK, Supremo Prefecto del Alto Palatinado —varón doctísimo y, además, aplicadísimo al estudio de la química, quien consagró muchos años a la experimentación, especialmente a la trituración—, al ser interrogado por mí en tono familiar sobre qué sentía con franqueza respecto a la transmutación de los metales, respondió ingenuamente: que él no había visto nada de verdad en su interior, si no era por obra de la trituración».
El mismo Autor [Idem Autor]:
«Aduciré, no obstante, el testimonio ajeno del señor KRAFFT, un químico ciertamente muy diligente y circunspecto, íntimo de Glauber [GLAVBERO] y de Kunckel [KVNCKELIO], de quien también hace mención el señor Boyle [BOYLÆVS] en su obra Noctiluca. Él se encuentra todavía entre los vivos, si no me equivoco, a menos que la peste lo haya absorbido. Aquel me escribió desde Londres a Leipzig, el 5 de mayo de 1680, lo siguiente: «Ocupa ya aquí al Sumo…»[81]
498 J. H. R. Unterr. von der Amalg.
…[en Dres]de; y durante mucho tiempo, con grandes costes, hemos trabajado con el mercurio, y hemos llegado hasta el punto en que ya no se debe dudar más de que el oro y la plata pueden ser obtenidos sin la adición previa de ellos. Ciertamente es una labor pesada y rústica, pero, por el contrario, es segura y puede ejecutarse a gran escala, tanto como se plazca. El cálculo se ha realizado de tal manera que cada libra de cobre, a saber, en el plazo de un año y por turnos sucesivos, rinda media onza de oro.
La labor no consiste en ninguna otra cosa sino en una continua amalgamación y cohobación [cohobatio / destilación repetida] del mercurio sobre el cobre. Múltiples ensayos han demostrado con suficiencia la verdad de esto.
F I N.
Elementos de Amalgamación de
Johann Heinrich Rudolff.[82]
[1] Página 465: “…[el mencionado] Consejero Secreto tenía la intención de recomendarme ante el Archiduque de Florencia [Erz-Hertzog von Florentz]. Sin embargo, justo cuando este proyecto de amalgamación a gran escala —junto con un horno de reverbero [Flammier-Ofen] muy particular— iba a ser llevado a cabo, sobrevino la epidemia de peste [die Contagion] en Dresde en el año 1680”. 469: “Aún queda por mencionar este ensayo realizado mediante amalgamación [per Amalgamationem], el cual se efectuó de forma circunstancial [occasionaliter] hace aproximadamente 7 años en el célebre laboratorio [Laboratorio] del Consejero Secreto Real Prusiano y Barón de Mädern, situado en Coswig (cerca de Wittenberg). A partir de 1 quintal [Cent.] de dicho vitriolo, se extrajeron con abundancia 2 lotes [Loth] de plata y 1 cuarto de peso [Quenten] de oro, esto sin aplicar ningún incremento de producción [Augmentirung]”.
[2] Comercio Internacional y «Limpieza» del Vitriolo: Rudolff aclara un punto comercial crucial al inicio. El famoso «vitriolo de Chipre» (sulfato de cobre) que se vendía en los mercados del norte de Alemania ya no servía para extraer oro. Los productores extranjeros habían aprendido a aplicar procesos químicos de refinación húmeda previos en el lugar de origen, extrayendo las trazas de oro nativo antes de exportar la sal en bruto, lo que obligó a Rudolff a buscar fuentes de sulfatos locales que no hubieran sido procesadas.
El Barón de Burckersroda y el Reichs-Pfenning-Meister: El autor menciona al Barón de Burckersroda detentando un altísimo cargo de las finanzas del Imperio: Reichs-Pfenning-Meister del Círculo de la Alta Sajonia (Ober-Sächsischen Kreis). Los Círculos Imperiales eran las divisiones administrativas y fiscales del Sacro Imperio Romano Germánico; el administrador de la moneda controlaba la recaudación de impuestos, la ley de los metales en las cecas y el suministro de reactivos. Disponer de acceso directo a su laboratorio privado certifica que las investigaciones de Rudolff estaban financiadas y respaldadas por la cúspide de la administración financiera estatal.
Los Vitriolos de Salzburgo y su Riqueza Aurífera: El Arzobispado de Salzburgo (un estado eclesiástico independiente del Imperio) era famoso por sus ricas zonas mineras de los Alpes, especialmente en el valle de Gastein, donde abundaban las piritas auríferas. Al descomponerse de forma natural por la humedad de las galerías, estas piritas daban origen a eflorescencias de vitriolo verde y azul (sulfatos de hierro y cobre) que arrastraban consigo partículas microscópicas de oro en estado coloidal o libre. Al someter estas sales alpinas a sus molinos de amalgama, Rudolff logra atrapar de forma limpia un oro que se consideraba técnicamente inaprovechable.
[3] Orschall, Johann Christian, Wunder-Drey Das ist Beschreibung Dreyer Dem Ansehen nach Unannehmlicher der Practic nach aber wohl Practicabler Particularien Aus eigener Experienz Von Einem Liebhaber der Chymie [Johann Christian Orschall], Cassel, In Verlegung Johann Bertram Cramer, 1737; Sol Sine Veste. Oder Dreyßig Experimenta Dem Gold seinen Purpur auszuziehen : Welches theils Die Destructionem Auri vorstellet, Mit angehängtem Unterricht, den schon längst verlangten Rubin-Fluß Oder Rothe Glaß In höchster Perfection zubereiten Ans Licht gegeben aus eigener Erfahrung von J.C.O. Hochfürstl. Heßischen Berg-Inspector, Cassel, Bey Johann Bertram Cramer, 1742; Ars Fusoria Fundamentalis Et Experimentalis. Das ist Gründliche und aus Erfahrenheit stammende Schmeltz-Kunst, Oder Gründlicher Unterricht Vom Rohschmeltzen, Rösten und Seigern Aus sonderbahren Ursachen heraus gegeben vom Hoch-Fürstl. Hess. Berg- und Hüttenwercks-Inspectore [Johann Christian Orschall], Cassel, Verlegts Johann Bertram Cramer, 1750. Sobre Orschall y sus obras: Ferguson, John, Bibliotheca chemica: a catalogue of the alchemical, chemical and pharmaceutical books in the collection of the late James Young of Kelly and Durris, Glasgow, J. Maclehose and sons, 1906, Volumen II, 156-157.
[4] https://www.quaderna-alchimica.info/elementos-de-la-amalgamacion-de-johann-heinrich-rudolff/#_ftn6 .
[5] Modestinus Fachs y su Probir-Buch: Fachs fue un metalúrgico y maestro de ceca sumamente célebre del siglo XVI. Su obra Probierbüchlein (publicada póstumamente por su hijo en 1595) era el manual estándar para determinar la pureza del oro, la plata y otros metales. Rudolff lo cita aquí en 1729 para dar autoridad histórica a su argumento. Fachs, Modestinus, Modestin Fachsen, Fürstl. Anhaltischen Müntzmeisters und Waradien zu Leipzig, Nunmehro zum Neundten mahl herausgegebenes Probier-Büchlein : Darinnen Gründlicher Bericht vermeldet wird, wie man alle Metall, und derselben zugehörende Metallische Ertze und Getöchte … probiren soll; Deßgleichen Lehr und Unterricht der … Probier-Ofen …, Zusamt angehengtem Bericht aus der Heil. Schrifft, und Erfahrung durch die Proba … Allen Müntzmeistern, Wardienen, Probierern, Goldschmieden … zu gebrauchen, Leipzig, verlegts Johann Grosse, 1689. Cita en 108-109.
La brecha entre «Astrólogos» y «Ensayadores»: En los siglos XVI y XVII, el término Astrologi o Naturkündiger no se limitaba a la astrología estelar, sino que englobaba a los filósofos de la naturaleza y alquimistas teóricos. Fachs (y Rudolff al citarlo) aboga por una unión revolucionaria para la época: combinar la teoría abstracta de los eruditos con el conocimiento empírico y artesanal de los fundidores de oro y plata (Probirer), quienes pasaban el día controlando el fuego pero carecían de formación académica.
[6] Johann Joachim Becher (1635–1682): Es uno de los científicos y economistas (cameralistas) más influyentes del siglo XVII en el Sacro Imperio. Es famoso por ser el precursor de la teoría del flogisto. Rudolff lo cita aquí como una autoridad máxima (Kayserlichen Kammer- und Berg-Raths, Consejero del Emperador Leopoldo I) para validar que la inversión económica en maquinaria pesada es vital para extraer metales difíciles.
De potentia in actum (Filosofía aplicada a la Química): Esta expresión aristotélica («pasar de la potencia al acto») refleja la mentalidad de la química de la época. Para ellos, los minerales en bruto contenían metales puros de forma «potencial» o espiritual, y solo mediante la intervención del metalúrgico (el fuego, los aditivos químicos y el mercurio) esa riqueza se materializaba en un «acto» (el metal sólido y refinado).
[7] El Rendimiento y los Pesos Antiguos: La cita describe una operación metalúrgica de una ineficiencia extrema: procesar 500 quintales (un Centner equivalía a unos 50 kg) para obtener solo 5 quintales de concentrado puro (Schlich). Al final, tras fundirlo con plomo y refinarlo, solo daba 2 lotes de plata (un Loth eran unos 14.6 gramos). Conseguir unos 30 gramos de plata preciosa a partir de 25 toneladas de roca era un auténtico desafío logístico.
El Proceso de Copelación (abgerieben): El texto menciona fundir el concentrado con plomo y luego «frotarlo/separarlo» (abgerieben). En la metalurgia antigua, esto hace referencia directa a la copelación. El plomo se aleaba con la plata y el oro del mineral; luego, la mezcla se calentaba en un horno de copela donde el plomo se oxidaba (formando litargirio) y era absorbido o «barrido», dejando únicamente el botón de plata y oro puros en el fondo.
Corrección Editorial del Autor: Rudolff demuestra una lectura minuciosa de Becher al corregir un error de imprenta previo. Señala que el texto original decía Schilff (caña/junco, lo cual no tiene sentido en un horno), cuando el fundidor evidentemente quería decir Schieffer (esquisto o pizarra), utilizado comúnmente como fundente químico.
[8] El Argumento Económico del Notandum: El autor ofrece una solución financiera crucial para hacer rentable la mina de Oberwarth. Explica que en los ensayos iniciales cometieron el error de procesar toda la roca bruta directamente con el costoso mercurio. Advierte que el secreto del éxito comercial radica en usar primero la fuerza del agua en los machacadores y lavaderos para hacer un concentrado previo (Schlich), reduciendo el volumen de 2560 quintales de piedra a solo 50 quintales de lodo enriquecido antes de aplicar la amalgama.
[9] La Volatilidad en el Fuego: Rudolff aclara que el mineral de Oberwarth era calificado como «volátil al fuego» (im Feuer als flüchtig). Esto significa que si se intentaba fundir u hornear por los métodos tradicionales de combustión abierta, los metales preciosos se evaporaban o se perdían junto con los gases (lo cual suele ocurrir si el mineral es rico en arsénico, antimonio o azufre). De ahí que la amalgamación en frío con mercurio fuera la única alternativa técnica viable para atrapar los metales sin volatilizarlos.
La Máxima Científica de la Ilustración: La frase latina «Facile est inventis aliquid addere» («Es fácil añadir a lo ya inventado») encapsula el espíritu de la incipiente Revolución Industrial. El autor argumenta que una vez que se ha establecido la base de un invento (el método de amalgama), las siguientes generaciones de mecánicos y químicos (Artes Chymicæ & Mechanicæ) pueden optimizarlo y refinarlo con suma facilidad.
La Contabilidad de Minas: El texto ofrece un vistazo muy valioso a los presupuestos reales de la época. Una inversión inicial de 8520 táleros para el inventario técnico, maquinaria e infraestructura era una cantidad de dinero colosal (equivalente al presupuesto de un pequeño principado o a la fortuna de un noble de alto rango). Rudolff justifica el gasto explicando cómo el balance contable se estabilizará y amortizará a partir del segundo año de explotación gracias al refinamiento de las técnicas de extracción de cobre, plata y oro.
[10] El Concepto de Anquick-Wasser (Agua de Amalgamación): En la metalurgia clásica alemana, el término Anquicken hacía referencia directa al proceso de mezclar y alear los minerales triturados de oro o plata con el mercurio líquido. Por extensión, el Anquick-Wasser (literalmente «agua de amalgama») se refería al mercurio mismo en su estado fluido o a las soluciones químicas utilizadas para limpiar el metal y facilitar que el mercurio «atrapara» la plata. El autor destaca un ahorro masivo porque el mercurio del primer año se podía destilar, recuperar y reutilizar en los ciclos siguientes, reduciendo el gasto operativo a la mitad (1000 táleros).
Prudencia Contable de la Ilustración: Rudolff enfatiza que el Calculus (el cálculo matemático de los beneficios) se hizo de forma deliberadamente pesimista o moderada (zu gering angesetzte). En la gestión de minas de los siglos XVII y XVIII, era común inflar los gastos proyectados y reducir las expectativas de rendimiento metálico (Augment) en los informes impresos. Esto se hacía por pura «prudencia» (behutsamer) para evitar que los inversores o el propio Estado sufrieran pérdidas por imprevistos geológicos o fluctuaciones en el precio del mercurio.
[11] Cent (Centner / Quintal): Equivalía aproximadamente a 50 kg en las regiones mineras de Sajonia y Núremberg. ℔ (Pfund / Libra): Equivalía a unos 500 gramos (1/100 de un quintal). Marck (Mark / Marco): La unidad reina para pesar la plata y el oro. El Marco de Colonia o Leipzig pesaba cerca de 233.8 gramos. Subdivisiones de la derecha (Loth / Lote): Un marco se dividía estrictamente en 16 Lotes (Loth). Por esta razón, el rendimiento de oro (☉), al ser un metal sumamente escaso y preciado en la roca madre, no llega a sumar marcos enteros, sino que se contabiliza directamente en la columna derecha de los lotes (ej. 13, 8 y 12 Loth).
La Proporción del Enriquecimiento: Observemos el tercer ensayo (Fila 3). De una cantidad masiva de 1024 quintales de roca bruta arrancada de la montaña, mediante el machacado y el lavado se redujo a una masa manejable de 276 quintales para la amalgama, que tras la refinación final (Abgerieben) quedó condensada en apenas 43 quintales. Este riguroso embudo metalúrgico permitía concentrar los metales preciosos antes de que pasaran por el tratamiento químico final.
El Cobre como Subproducto Mayoritario: La tabla demuestra empíricamente que el mineral de Oberwarth era, en esencia, un mineral cuprífero (rico en cobre, ♀) con trazas valiosas de plata y oro. El proceso de amalgama con mercurio permitía separar de forma limpia los quintales de cobre (que formaban el grueso del peso metálico recuperado, llegando a 38 quintales en el tercer lote) de los marcos de plata pura acumulados en el fondo.
[12] La Estructura de Precios Relativos (Oro vs. Plata vs. Cobre): Esta página ofrece un testimonio histórico excepcional sobre el valor comercial de los metales en el siglo XVIII. El oro (☉) demuestra su inmenso valor: apenas 35 marcos de oro equivalen a 5610 táleros (cotizado a unos 160 táleros por marco), superando por sí solo el valor de los 298 marcos de plata (2984 táleros) y de los colosales 107 quintales (más de 5 toneladas) de cobre (2571 táleros).
El Sistema Monetario (Táleros y Gruesos): Las cuentas se desglosan en Thaler (Táleros) y Groschen (Gruesos, abreviado gr.). En Sajonia y el norte de Alemania, un táler de plata se dividía estrictamente en 24 Groschen. Por eso vemos cifras como «12 gr.» (medio táler) o «16 gr.» y «22 gr.» en los cierres de las columnas de la izquierda.
Los Molinos de Hierro (eisernen Mühlen): Rudolff detalla la viabilidad industrial del proyecto para los inversores. Explica que procesar los 2560 quintales de roca no requiere una eternidad, sino que con 12 molinos mecanizados de hierro (accionados habitualmente por energía hidráulica) se puede triturar y amalgamar todo el lote en un plazo fijo de 2 años.
Contabilidad de Costes Marginales: El autor vuelve a aplicar su criterio de prudencia contable. Excluye deliberadamente el primer ensayo (que había sido el más rico y exitoso) para demostrarle al lector o al soberano que, incluso en el escenario más conservador y «descartando la mejor muestra», la mina sigue siendo altamente rentable, generando más de 11.000 táleros brutos frente a los costes de inventario descritos en la página anterior.
[13] Subdivisiones de Peso (Qu. / Quintlein): El texto introduce una unidad de peso minúscula: el Qu. (Quentchen o Quintlein). En el sistema de pesaje metalúrgico de la época, un lote (Loth) se dividía estrictamente en 4 Quentchen. Así, expresiones como «9. = 2. Qu. ☽» significan 9 lotes y 2 cuartos de marco de plata (aproximadamente 138 gramos).
La Contraprueba y el Concepto de «Traza» (Spuhr): En la columna derecha, el rendimiento de oro se registra como 1. Spuhr (en alemán moderno, Spur). Esto demuestra que los ensayadores del siglo XVIII ya utilizaban el concepto analítico de «traza» para indicar que un elemento estaba presente en una cantidad tan microscópica que era visible en la copela pero imposible de cuantificar con las balanzas de la época.
El Fenómeno Físico de la «Masa Crítica» del Oro: La explicación central arroja una luz brillante sobre el conocimiento empírico de Rudolff. Descubrió que al fundir lotes pequeños de mineral, el oro (asociado a impurezas volátiles) se evaporaba por la chimenea debido al calor. Sin embargo, al fundir grandes volúmenes de mineral juntos (Je mehr Centner beysammen seyn), la propia masa del baño fundido y las escorias actuaban como una trampa térmica y química que «protegía» (beschützet) el oro, evitando su volatilización y aumentando el rendimiento en 3 lotes adicionales.
La Metalurgia con Escorias (mit Schlacken): El ensayo principal demuestra que Rudolff no tiraba los desechos. Volvía a procesar las escorias vítreas resultantes de la primera fundición, logrando recuperar de los «desperdicios» otros 3 lotes de oro y 2 marcos de plata que se habían quedado atrapados en la escoria en el primer intento.
[14] Signum ☽ (El Enfoque en la Plata): Mientras que la página anterior analizaba el comportamiento del oro (Signum ☉), esta sección se dedica a la plata. Rudolff demuestra matemáticamente a los inversores el concepto de rendimiento acumulado mediante procesos químicos repetidos.
Demostración del «Zuwachs» (Ganancia Marginal): El punto clave de esta página es la sección Zuwachs. El autor compara un mineral procesado una sola vez (columna derecha: da solo 10 lotes de plata y trazas de oro) contra el mismo mineral sometido a una triple amalgamación con reciclaje de escoria (columna izquierda: rinde 4 marcos enteros de plata y 10 lotes de oro). La diferencia matemática es el Zuwachs: una ganancia limpia de más de un marco de plata y casi 10 lotes de oro que se habrían perdido en la basura industrial si no se repitiera el proceso químico.
Producción Industrial (Im Grossen): Rudolff utiliza la expresión im grossen (a gran escala / a nivel industrial). Advierte que los fenómenos de laboratorio varían al pasar a las fundiciones reales. En los grandes hornos de producción, la densa capa flotante de escoria vítrea (Schlacken) es indispensable porque actúa como un «tapón químico» que impide que la plata y el oro finos se evaporen con las corrientes de aire caliente del tiro del horno.
[15] Estructuración del Capital (Fijo vs. Operativo): Rudolff demuestra una mentalidad contable muy avanzada para 1729 al trazar una línea divisoria clara bajo los 2380 táleros. Clasifica ese dinero como beständig Inventarium (activos fijos o infraestructura permanente), diferenciándolo drásticamente de los costes operativos corrientes y salarios desglosados en la sección inferior (Ferner).
El Peso Económico del Mercurio: Se observa que el mercurio líquido (Quecksilber) representa el gasto más colosal de la inversión fija (1500 táleros por solo 10 quintales, unos 500 kg). Esto explica por qué el método requería un uso tan estricto de retortas (Retorten); estos recipientes herméticos permitían evaporar la amalgama para recuperar el oro y condensar el mercurio gaseoso de vuelta a líquido para reutilizarlo, evitando tener que comprar más material.
Química Industrial (Weinstein-Wasser): El presupuesto asigna 2000 táleros a insumos químicos auxiliares. El Weinstein-Wasser (agua de tártaro) era una solución ácida a base de bitartrato de potasio (crémor tártaro, un subproducto de la producción vinícola). Se utilizaba para lavar y «decapar» la superficie del mineral triturado, eliminando óxidos intermitentes para que el mercurio pudiera amalgamarse de forma directa con la plata pura sin interferencias físicas.
La Jerarquía Laboral Minera del Siglo XVIII: El desglose salarial describe la estructura social de una explotación del Sacro Imperio: los obreros base (picadores o Hauern y amalgadores) reciben salarios modestos colectivos, mientras que los mandos intermedios técnicos —como el Mühlen-Steiger (capataz de molinos) o el Hütten-Steiger (ingeniero químico/ensayador)— reciben una paga sustancialmente mayor. La cúspide de la escala la ocupa el Inspector con 300 táleros, un cargo ejecutivo de confianza del inversor encargado de la administración financiera y logística.
[16] Evolución del Flujo de Caja (Año 1 vs. Año 2): El balance expone con total claridad la ventaja de la amalgamación. El año 1 es costoso (5450 táleros) porque requiere levantar la planta e invertir en el inventario permanente (maquinaria, edificios y la compra inicial del mercurio). El año 2, al requerir únicamente costes operativos de mantenimiento, combustible (Holtz, Kohlen) y salarios, desciende drásticamente a 3070 táleros, consolidando un gasto bienal de 8520 táleros.
El Concepto de Ausbeute: En el derecho minero germánico clásico, la palabra Ausbeute no es un término comercial genérico. Se refería estrictamente al dividendo limpio o ganancia neta líquida que se repartía trimestral o anualmente entre los accionistas (poseedores de las participaciones mineras o Kuxe) una vez amortizados todos los costes de explotación y las regalías debidas al soberano.
Alteterum tantum (Teoría del Escenario Óptimo): Rudolff introduce esta locución jurídica y comercial latina (que significa «otro tanto igual») para proyectar una economía de escala. Argumenta que si el rendimiento inicial de la mina da un incremento regular, una optimización técnica (simpel Augmentum) duplicaría la facturación bruta a 22,330 táleros, disparando el superávit a 13,810 táleros al mantenerse fijos los costes de infraestructura.
Proyecciones Marginales Multiplicadas (In Duplo / In Quadruplo): En la base de la página, el autor realiza modelos matemáticos predictivos avanzados para convencer a la corte o a los capitalistas. Al multiplicar el rendimiento por factores exponenciales (doble o cuádruple), demuestra cómo las ganancias escalan de forma masiva (45,240 táleros de Übermasse o ganancia extraordinaria) debido a que los costes fijos del inventario (2380 táleros) ya han sido completamente cubiertos y absorbidos al inicio del proyecto.
[17] La Metáfora Alquímica de Marte y Venus: Rudolff utiliza el lenguaje codificado de la alquimia clásica para describir la composición química del yacimiento. Marte (♂) representa al hierro y Venus (♀) representa al cobre. La colorida metáfora sobre el carácter «sociable y galante» de Venus con Marte refleja el conocimiento empírico de la época: los mineros sabían que el cobre y el hierro suelen aparecer íntimamente ligados en la naturaleza en forma de calcopiritas o piratas cupríferas, siendo sumamente difíciles de separar en el horno.
La Teoría de la Transmutación del Hierro en Cobre: Para un lector moderno, la afirmación de que el mercurio «transmuta el hierro en cobre» es científicamente errónea. Sin embargo, en 1729, los químicos observaban que al poner hierro en soluciones de sulfato de cobre, el hierro se disolvía y aparecía cobre puro metálico en su lugar (un fenómeno que hoy llamamos reacción de desplazamiento o cementación). Al desconocer la existencia de los electrones y los iones, Rudolff y sus contemporáneos interpretaban de buena fe que el hierro se había transformado físicamente en cobre por arte de la química.
La Resistencia de la Ciencia Oficial: El texto demuestra que a principios del siglo XVIII la teoría de la transmutación ya generaba un encendido debate. El autor reconoce explícitamente que «hombres muy experimentados en la naturaleza» (Natur-Sachen) contradecían sus ideas. Esto marca el periodo de transición histórica exacto en el que la alquimia mística empezaba a perder terreno frente a la química científica moderna e institucional.
Las Horas Libres de un Funcionario de Sajonia: Rudolff revela un valioso detalle biográfico. Llevaba a cabo estas investigaciones metalúrgicas en sus «horas restantes» (übrigen Stunden), es decir, en su tiempo libre, ya que su ocupación principal eran sus obligaciones oficiales (Amts-Verrichtungen) para el Electorado de Sajonia, el estado que concentraba la vanguardia técnica e industrial del Sacro Imperio.
[18] Se refiera a Rothmaler, Johann Elias (1634-1694), Via Regia Naturæ simplicissimæ simplicissima ducens per simplicissimum laborem ad utilissimam metallorum meliorationem, quam, qui ambulabit, in simplicitate inveniet Modum ac Motum simplicissimum ad simplicissimam veritatem utilissimæ metallorum meliorationis, Das ist: der einfältige, doch Königliche Weg der einfältigen Natur, welcher durch einfältige Arbeit zu der nützlichen Verbesserung der Metallen führet : Wer diesen Weg in höchster Einfalt wandelt, der wird finden die einfältigste Arth und Weise, wie auch die einfältigste Wahrheit, Metallen mit Nutz zu verbessern, gezeiget durch einen der Hermetischen Philosophie Ergebenen, dessen Tauff- und Geschlechts-Nahmen die ersten Buchstaben seines Symboli anzeigen Jesvs Est Redemptor [Johann Elias Rothmaler], Aus dessen hinterlassenen Schrifften hervor gesucht, und auf Ersuchen curieuser Leute zum Druck befödert, von Dr. David Kellnern, Nordhausen, Verlegts Carl Christian Neuenhahn, Buchh., 1704.
[19] El Azufre Áureo (Teoría de la Materia): En la transición de la alquimia a la química del siglo XVIII, se mantenía la teoría de que los metales estaban compuestos por principios fundamentales, principalmente el «Azufre» (principio de combustibilidad y color) y el «Mercurio» (principio de fluidez y brillo metálico). Rudolff argumenta que el hierro y el cobre contienen un «azufre áureo» (Goldischer Schweffel) oculto, responsable de que su método logre extraer oro de donde teóricamente no lo había.
Condena de la Estafa Alquímica (Sophistische Goldmachen): El autor marca una línea clara entre su metalurgia empírica basada en la minería real y el sophistische Goldmachen (la alquimia charlatana). En los siglos XVII y XVIII proliferaban los «buhoneros de procesos químicos» (Process-Krämeren), estafadores que vendían recetas falsas para fabricar oro artificial, llevando a la bancarrota a miles de inversores y nobles incautos.
El Fuego Frío y la Via Regia Simplicissima: Rudolff define al mercurio líquido como un «fuego frío» (kalte Feuer), un término clásico para describir un agente químico capaz de disolver y corroer metales en frío sin necesidad de encender un horno de fundición. Cita el tratado Via Regia simplicissima (publicado en 1704), utilizándolo como advertencia: defiende que la teoría académica en latín puede sonar impecable, pero si las recetas prácticas (Processen) son adiciones póstumas mal recopiladas, solo causarán pérdidas financieras al operador.
Los Buscadores de Oro en los Ríos Europeos: El párrafo final describe una realidad geográfica e industrial muy importante. El Rin (Rhein) y el Danubio (Donau) eran famosos en la Edad Moderna por sus depósitos de arenas aluviales cargadas de finas partículas de oro. Ciudades como Estrasburgo (Francia) o Germersheim y Philippsburg (Alemania) contaban con gremios de lavadores de oro que utilizaban precisamente la amalgamación con mercurio para atrapar las microscópicas chispas de oro mezcladas con la arena del río, ya que el lavado por gravedad no bastaba para retenerlas de forma eficiente.
[20] El Uso de Instrumentos Ópticos (Microscopium): Este pasaje es sumamente valioso para la historia de la ciencia minera. Nos muestra que a finales del siglo XVII y principios del XVIII ya se utilizaban microscopios de mano primitivos o lupas potentes (denominadas aquí Macroscopium) a pie de mina para analizar la morfología de las arenas de los ríos y los minerales triturados.
La Arena Negra Magnética y la Alquimia: Rudolff identifica un residuo pesado y negro atraído por el imán en las arenas fluviales. Hoy sabemos con certeza que se trata de magnetita (un óxido de hierro magnético) o iluita, que frecuentemente acompaña a los depósitos aluviales de oro y platino debido a su alta densidad. Fiel a la teoría de la materia de su tiempo, el autor no lo ve simplemente como un mineral de hierro común, sino como una «esencia primordial» transmutable que el mercurio puede activar químicamente.
El Problema de la Escalabilidad Industrial: La sección número 4 aborda un dilema histórico crucial de la metalurgia: la brecha de escala entre el laboratorio y la fábrica. En la Edad Moderna, muchos proyectos mineros fracasaban porque los ensayos con diminutos crisoles arrojaban leyes de metal magníficas que luego se perdían por completo al meter toneladas de roca en los gigantescos e incontrolables altos hornos (grossen Schmeltzen).
La Amalgamación como Ventaja de Control Térmico: Rudolff defiende la amalgama frente a los críticos utilizando un argumento termodinámico impecable. Explica que el error de escala no aplica a su método porque la amalgamación no depende de la violencia del fuego de carbón ni de las corrientes de aire de los grandes hornos de fundición. Al ser un proceso químico que opera en frío o bajo un «calor moderado» gracias a las propiedades disolventes del mercurio, las reacciones físicas observadas en una pequeña retorta de laboratorio se reproducen de manera casi idéntica y controlable en los grandes molinos de la planta industrial.
[21] Los Límites de la Microbalanza en el Siglo XVIII: Rudolff expone un problema clásico de la química analítica antigua: la falta de sensibilidad de los instrumentos. Un Quenten o Quentchen de ensayo pesaba menos de 4 gramos. Si el mineral contenía oro en proporciones microscópicas, el botón de oro obtenido tras procesar esa cantidad era tan diminuto que las balanzas mecánicas de la época (Probier-Wage) no registraban su peso. De ahí la frustración compartida con los Waradeins (los oficiales jurados encargados de garantizar la pureza de la moneda en las cecas reales).
Origen Metrológico de la «Traza» (Spuhr): El autor aclara que el término «traza» (Spuhr) nació originalmente como un vacío metodológico o «término inútil/impreciso» (unnütze Terminus). Se usaba simplemente cuando el ensayador veía físicamente el polvo de oro en el fondo del recipiente pero carecía de la tecnología para pesarlo. Rudolff soluciona esto aumentando la masa inicial de la muestra (escalando a 4 quintales distribuidos en 4 copelas simultáneas) para acumular suficiente oro físico que sí pueda ser registrado por la balanza.
Refinación Húmeda por Aqua Fort: El texto describe con precisión el proceso de encartación y separación (Scheidung). Para separar la plata del oro, los botones metálicos se introducían en un matraz de vidrio (Scheide-Kölbgen) con Aqua fort (ácido nítrico). El ácido nítrico disuelve por completo la plata, transformándola en nitrato de plata soluble, pero no puede atacar al oro. El oro permanece inalterado y cae al fondo del matraz en forma de un polvo oscuro que los alquimistas llamaban Gold-Kalck (cal de oro).
Reducción y Pesaje Final: Una vez decantado el ácido con la plata disuelta, el polvo de oro (Gold-Kalck) se lavaba, se secaba y se calentaba en un crisol (proceso de reducción física) para aglomerarlo de nuevo en un botón de oro metálico puro y brillante, listo para ser llevado a la balanza de precisión.
[22] Proporcionalidad y Escalado (Pro Ratâ): Rudolff defiende aquí un principio fundamental de la estequiometría y la economía minera: la constancia de la ley del mineral. Explica que si las pruebas base de 4 a 8 libras están correctamente ejecutadas, los resultados se mantendrán geométricamente estables al procesar lotes industriales a gran escala (16, 32, 64 libras o quintales), permitiendo calcular los beneficios de forma matemática y fiable.
La Analogía Térmica del Alambre de Hierro: El autor recurre a un experimento físico casero muy didáctico (exempli gratiæ) para justificar por qué fundir lotes grandes conserva mejor los metales preciosos que fundir lotes pequeños. Observa que el fuego destruye u oxida rápidamente un alambre fino, mientras que un núcleo grueso resiste el calor y se «concentra» concentrando sus propiedades (lo que él interpreta a la antigua usanza como una transformación del hierro en acero duro). En la fundición minera, una gran masa de metal fundido ofrece menos superficie expuesta al tiro del aire, reduciendo drásticamente las pérdidas de plata y oro por evaporación.
La Riqueza Geológica de Meissen (Meissnischen Erzgebirge): Menciona los Montes Metálicos de Meissen (Sajonia), una de las regiones mineras e industriales más ricas y estratégicas de la Europa moderna. Destaca que la riqueza no solo está en las vetas de roca sólida, sino en los depósitos superficiales: los Letten (arcillas de mina), el Talck (talco y esteatitas magnésicas) y las arenas fluviales, que tradicionalmente se ignoraban pero que su método de amalgama es capaz de rentabilizar.
La Arena Aurífera de Lausa: El autor da una referencia geográfica local muy precisa al citar a Lausa (una localidad boscosa cercana a Dresde, Sajonia). Explica que los depósitos de arena de esta zona contienen trazas de oro que los métodos tradicionales de fundición por fuego directo no podían atrapar debido a su extrema finura, pero que son candidatos perfectos para ser extraídos mediante el «fuego frío» de sus molinos de mercurio.
[23] El Mercurio como «Imán del Oro» y el Límite del Lavado: Rudolff describe con precisión un problema clásico de la minería aluvial: el oro ultrafino o «sutil» (subtile Gold). Cuando el oro se encuentra en partículas microscópicas o laminadas, su tensión superficial y ligereza hacen que flote y sea arrastrado por la corriente de agua de los lavaderos de gravedad (Wasch-Werck), perdiéndose los desechos. El autor define al mercurio de forma bellísima como un Goldische Magnet (imán de oro) porque aprovecha la afinidad química y la amalgamación instantánea para atrapar ese oro microscópico en frío.
La Teoría Solar de la Formación de Metales: El pasaje contiene una joya de la filosofía natural premoderna al hablar de la Sonnen Operation und Hitze (la operación y el calor del Sol). En los siglos XVII y XVIII, muchos mineros creían que los rayos del Sol y el calor cósmico penetraban las primeras capas de la corteza terrestre, actuando como un horno natural que «cocinaba», maduraba y concentraba el oro cerca de la superficie, desmintiendo la crecha tradicional de que las minas siempre se volvían más ricas a medida que se excavaba más profundo.
Terminología de la Ingeniería de Minas Alemana: El texto utiliza términos técnicos sumamente específicos del derecho y la arquitectura minera del Sacro Imperio (Bergbau):
- Am Tage: Explotación a cielo abierto o afloramiento visible a la luz del día.
- Hangenden y Liegenden: El «techo» (estrato superior que cuelga sobre la veta) y el «muro» o base (estrato inferior sobre el que descansa el mineral).
- Wasser-Rösche: Un canal o galería estrecha tallada con pendiente técnica específica para evacuar por gravedad las aguas subterráneas que inundaban los pozos de la mina.
- Gilben: Término minero antiguo para referirse a las formaciones de rocas amarillentas, limonitas o zonas de oxidación de sulfuros ferrosos que los mineros experimentados asociaban inmediatamente con la proximidad de oro nativo encapsulado en fisuras (Klufft weise).
[24] Amortización de Activos e Ingeniería Económica: Rudolff vuelve a incidir en un argumento financiero clave para tranquilizar a los capitalistas del siglo XVIII. Recuerda que el gasto inicial en mercurio (1500 táleros) no es un coste consumible que desaparezca tras el primer uso. Al tratarse de un bleibenden Inventarii (inventario permanente o activo circulante recuperable), el mercurio se recupera mediante destilación en las retortas y se vuelve a emplear en vielmahliger Operation (múltiples ciclos), lo que garantiza que los años siguientes sean casi todo beneficio limpio.
La Ventaja del Concentrado (Schliche): El autor insiste en el concepto técnico de Schlich (el lodo fino y concentrado que quedaba tras triturar la roca en los molinos hidráulicos y lavarla para eliminar la arena estéril). Explicado en términos modernos, aboga por la concentración gravimétrica previa: en lugar de gastar reactivos químicos e inundar con mercurio las 125 toneladas de roca bruta (2560 Centner), la ingeniería física permite reducir el volumen a solo 2.5 toneladas (50 Centner) de lodo rico. Esto eliminaba de golpe más de la mitad del presupuesto operativo de 2000 táleros en reactivos.
Johann Rudolf Glauber (1604–1670): Rudolff cita en letras mayúsculas latinizadas a GLAUBERVM (Johann Rudolf Glauber), uno de los químicos y boticarios más gigantescos del siglo XVII, famoso en la historia de la ciencia por descubrir el sulfato de sodio (conocido hasta hoy como «sal de Glauber»). Glauber fue un gran defensor de la producción industrial de reactivos químicos al por mayor para la minería.
Química del Tártaro (Weinstein-Wasser): El texto menciona el uso del Tartarus o Weinstein (hidrógenotartrato de potasio, acumulado de forma natural en las paredes de los barriles de vino). Glauber había descubierto que al destilar o disolver esta sal se obtenía un ácido orgánico moderado muy eficaz. En el proceso de amalgama, este compuesto actuaba limpiando químicamente la capa de óxido que cubría las partículas de plata y cobre, permitiendo que el mercurio líquido hiciera contacto directo y «mojara» el metal noble para absorberlo instantáneamente.
[25] Glauber, Johann Rudolph, Des Teutschlandts Wohlfart. 3, Darinnen gelehret wird, wie vnd auff was weise aus vnterschiedlichen subjectis … ein güter Salpeter zu bereiten … Gott vnd dem Lieben Vatterlandt zu Ehren … Beschrieben vnd an tag geben Durch Johan Rudolff Glauber, Amsterdam, Jansson, 1659, 223: “Was nun dieses für ein ▽ sey ist nicht nötig gemein zu machen dan die gantze Kunst allein darán hangt vnnd auffer dieser erkandnüs nichts darin auszurichten ist. Wann dan das ♀ vnd ♂ oder nur ♀ oder auch ♂ allein eins von beeden durch gedachtes Wasser aus dem Stein gezogen kan dasselbe durch ein contrarium præcipitirt werden so verlihrt es seine schärpffe / vnd gibt einen guten Salpeter , welcher von dem ♂ oder ♀ muß geschei den werden / der Salpeter wird so viel wehrt sein als das ▽ gekostet vnd hat man also das ☉ vnd ☽ ohne Kosten auß dem Ertz gescheiden ; Das ge fälte ♂ kan durch das Gebläß reducirt werden gibt ein flüssig ♂ welches sich in Tiegeln dem ♀ gleich / gern Schmeltzen läst / ist geschmeidig vnd mehr wehrt/als das beste ♀ dan in Alchymia guter nutzen darmit auszurichten ist davon alhier vmb gewisser Vhrsachen nichts mehrers gesagt wird. Welcher nun ein solches menstruum, oder solvens kent/oder hat/daß nicht kostbahr vnd doch ♂ vnd ♀ gern auff solvirt, vnd ☉ vnd ☽ liegen läst derselbe darff sich nicht vmb Güldische Erze vmbsehen sondern findet an allen Orten solches Eisen vnd ♀ darin viel flüchtig vnd auch fixes ☉ vnd ☽ verborgendaß doch nicht gemercket wird/ vielweniger auff bekante weise herauß zu bringen ist”. Traducción: “Qué clase de ▽ [Agua] sea esta / no es necesario hacerlo público / pues todo el arte depende únicamente de ello / y fuera de este conocimiento nada se puede lograr en esta materia. Cuando, por tanto, el ♀ [Cobre] y el ♂ [Hierro] / o bien solo el ♀ [Cobre] o también solo el ♂ [Hierro] / uno de los dos, es extraído de la piedra mediante la mencionada agua / esta puede ser precipitada por un contrarium [un agente opuesto] / perdiendo así su acritud / y dando un buen salitre, el cual debe ser separado del ♂ [Hierro] o del ♀ [Cobre] / este salitre valdrá tanto como lo que costó el ▽ [Agua] / y de este modo se habrá separado el ☉ [Oro] y la ☽ [Plata] del mineral sin coste alguno; el ♂ [Hierro] precipitado puede ser reducido mediante el fuelle / dando un ♂ [Hierro] fluido / el cual se deja fundir fácilmente en crisoles / al igual que el ♀ [Cobre] / es maleable / y vale más que el mejor ♀ [Cobre] / pues en la Alquimia (Alchymia) se puede obtener de él un gran provecho / sobre lo cual no se dirá aquí nada más por ciertas razones. Aquel que conozca o posea un menstruum [disolvente] o solvens semejante / que no sea costoso / y que aun así disuelva con facilidad el ♂ [Hierro] y el ♀ [Cobre], dejando intactos el ☉ [Oro] y la ☽ [Plata] / no necesita andar buscando minerales auríferos / sino que hallará en todas partes tal hierro y ♀ [Cobre] / en los cuales hay oculto mucho ☉ [Oro] y ☽ [Plata], tanto volátil como fijo / de tal manera que nadie lo nota / y mucho menos se puede extraer por los métodos conocidos”.
La fórmula secreta fue descifrada por los historiadores de la ciencia y químicos modernos. Tal como sospechabas, la clave detrás de ese misterioso disolvente (representado con el símbolo del agua ▽) se encuentra en la química del ácido nítrico y los nitratos. Glauber era un auténtico maestro de los ácidos. Él mismo había perfeccionado en 1648 el método industrial para obtener ácido nítrico concentrado a partir de la destilación de nitrato de potasio (salitre) con ácido sulfúrico. Al analizar sus escritos combinados (especialmente correspondencias secretas recuperadas siglos después, como las enviadas a la reina Cristina de Suecia), se descubrió el truco químico exacto que describe en la página 223:
1. El disolvente (El «Agua» Secreta)
El disolvente secreto de Glauber era ácido nítrico diluido.
- El ácido nítrico ataca y disuelve con extrema facilidad metales base como el hierro y el cobre, transformándolos en nitrato de hierro y nitrato de cobre en solución.
- Sin embargo, el ácido nítrico puro o diluido no puede disolver el oro, el cual permanece intacto en el fondo del recipiente en forma de lodo o sedimento sólido.
2. El truco del «Precipitado» y el Salitre sin coste
Glauber menciona en el texto que tras disolver los metales, añade un contrarium (un agente químico opuesto) que elimina la acritud del ácido y «da un buen salitre».
El contrarium que utilizaba era carbonato de potasio (extraído de las cenizas de madera o potasa) o amoníaco (que él obtenía destilando orina o estiércol).
- Al añadir carbonato de potasio o amoníaco a la solución ácida, se produce una reacción de neutralización (precipitación).
- Los metales (hierro y cobre) precipitan en forma de óxidos o carbonatos insolubles que caen al fondo y pueden ser separados por filtración.
- El líquido restante, al evaporarse, cristaliza en forma de nitrato de potasio (salitre común) o nitrato de amonio, al que Glauber llamaba su «sal armoniacum secretum». Como el salitre era una mercancía militar y comercial valiosísima en el siglo XVII (esencial para fabricar pólvora), Glauber recuperaba toda su inversión vendiendo este subproducto, haciendo que el proceso de purificación del oro le saliera «gratis».
3. El magnetismo y el engaño aparente
En la primera línea de la página 223, Glauber afirma textualmente que «el imán no puede atraer el oro desde el hierro o el cobre si no ha sido disuelto previamente».
Hoy sabemos que el oro en los minerales de cobre o hierro a menudo se encuentra atrapado en forma de inclusiones microscópicas o partículas hiperfinas. Glauber creía (bajo la teoría alquímica) que el hierro «retenía» magnéticamente el oro. Al disolver el hierro con su ácido nítrico, liberaba físicamente esas partículas de oro, permitiendo que decantaran.
Glauber no hacía magia ni transmutaba metales; simplemente utilizaba procesos de refinación química por vía húmeda extremadamente avanzados para su época, disfrazados con el lenguaje hermético de la alquimia para proteger un negocio industrial muy lucrativo.
Glauber vendió este y otros secretos químicos a monarcas europeos como Carlos II de Inglaterra y la reina Cristina de Suecia.
Wentrup, C., “Johann Rudolph Glauber: the royals’ alchemist and his secret recipes”, Found Chem, 26 (2024), 3-13;
[26] Glauber, Johann Rudolph, Johannis Rudolphi Glauberi. Reicher Schatz- vnd Sammelkasten Oder Appendix Generalis. Vber alle dessen heraußgegebene Bücher. 1, Dardurch nicht allein in dessen so wohl Philophischen, Medicinalischen, alß auch Chymischen Schrifften die dunckle Oerter erleüchtet, daß schwer verständige genugsam expliciret, vnd der Abgang reichlich erstattet wird… durch den Authorem selbsten in Decem Centuriis Treühertzig beschrieben, vnd an Tag geben, Amsterdam, Jansson, 1660, 94-96: “50. Cómo separar el oro (☉) y la plata (☽) del color verde azulado del cobre.
En primer lugar, al extraer el color de la olla, se debe proceder con cautela para que nada de la masa de cal y orina se mezcle entre…
95: … la mezcla no caiga en el hermoso pigmento y lo contamine. Se extraen las láminas de cobre y se doblan hacia un lado y hacia el otro; de este modo, el pigmento se desprende de las láminas en forma de escamas. El cobre que aún no se haya transformado en pigmento se vuelve a utilizar en este mismo trabajo.
Al pigmento, en cambio, se le vierte encima un vinagre de vino o simplemente agua agria de crémor tártaro (Weinstein-wasser), la cual se extrae de las lías de vino calcinadas mediante ebullición con agua común después de la destilación. Se hierve el pigmento con el vinagre o el agua agria de crémor tártaro en una caldera de cobre, o simplemente en una olla de barro vidriada, el tiempo suficiente hasta que todo el pigmento se haya disuelto y descompuesto en él.
Esta solución se hace pasar a través de un filtro de papel (Viltrum); así, el vinagre o el agua de crémor tártaro fluye llevando consigo el cobre disuelto, y en el filtro queda un polvo marrón que, al ser refinado con plomo (mit Bley abgetrieben), deja un grano de oro (☉) en la copela. Pues el espíritu de la orina ha madurado algo de oro (☉) en el cobre; mientras que el vinagre o el agua de crémor tártaro solo disuelve el cobre y no ataca al oro (☉), sino que lo deja depositado.
Y dado que de esta manera también se madura algo de plata (☽) en el cobre —la cual, sin embargo, se disolvería junto con el cobre a través del vinagre o el agua de crémor tártaro—, para prevenir esto se puede añadir un poco de sal común de cocina al vinagre o al agua de crémor tártaro. De este modo, la plata (☽) no se disuelve en el agua de crémor tártaro, sino que permanece depositada junto a la cal de oro, logrando así recuperarse con éxito.
96: NB. [Nota Bene]. Sin embargo, para este trabajo se debe tomar un vinagre de vino puro y claro si se desea conservar el pigmento; pues cuando una parte del vinagre se evapora, el pigmento verde del cobre cristaliza (schieffet) en hermosas piedrecitas de un verde intenso, constituyendo el más hermoso de todos los pigmentos verdes, del cual una libra vale fácilmente 4 o 6 veces más que cualquier otro verde de España (Spanischgrün) común. Y así, de este trabajo se obtiene un hermoso vitriolo de cobre (Vitriolum Veneris) candificado o cristalizado, y también cabe esperar un poco de oro (☉) y plata (☽).
Aunque la cantidad de oro y plata no sea mucha, se demuestra, no obstante, la posibilidad de que una verdadera transmutación de los metales sea factible incluso en la choza de cualquier campesino.
Sin embargo, aquel que recolecte la orina y destile de ella su espíritu de sal volátil (Volatilscher Salz-geist), podrá atacar al cobre mucho mejor en su corazón y extraer de él más oro (☉) y plata (☽) que mediante este trabajo rústico; sobre lo cual se puede encontrar más información en otros lugares de mis escritos”.
[27] Glauber, Johann Rudolph, Des Teutschlandts Wohlfart. 3, Darinnen gelehret wird, wie vnd auff was weise aus vnterschiedlichen subjectis … ein güter Salpeter zu bereiten … Gott vnd dem Lieben Vatterlandt zu Ehren … Beschrieben vnd an tag geben Durch Johan Rudolff Glauber, Amsterdam, Jansson, 1659, 250: “Noch eins muß ich zu guter Nachricht sagen: Man pflegt an etlichen Orten das ☉ vnd ☽ Erz mit ☿rio zu mahlen vnd also das corporalisch ☉ vnd ☽ von dem Stein zu separiren , ledig zu machen/ vnd heraus zu ziehen/ welches an vielen Orten gebräuchlich vnd nichts neuhes oder vngemeines ist. Dieses aber ist noch vngemein wan bißweilen ein Erz noch nicht zeitig sondern in seinem prim Ente liegt vnd im Schmelzen wegraucht vnd weder ☉ noch ☽ von sich giebet wann man solches mit ☿rio, Salz vnd Essig vermischet etliche Tage auffeinander Arbeiten lasset daß der ☿rius das vnzeitige Geistliche ☉ vnd ☽ zu sich ziehe vnd solches corporalisch vnd fix machet daß es das Schmelzfeur hernach vertragen kan. Kan nun dieses Geistliche ☉ vnd ☽ so leichtlich in den ☿rium gebracht/ vnd corporalisch gemacht werden / so ist es noch viel möglicher durch meinen weg welcher durch kräfftigere Instrumenta geschieht als durch den ☿rium allein. Das Salz vnd Essig darmit sie das Erz mit dem ☿rio anmengen kan bey weitem dieses nicht thun/ waß mein SecretMenstruum thut dardurch alles viel besser penetrirt wird”. Traducción: “Una cosa más debo decir para su buena información:
En algunos lugares se acostumbra a moler la mena de oro (☉) y plata (☽) con mercurio (☿rio), y así separar, liberar y extraer el oro (☉) y la plata (☽) corporales de la piedra; lo cual es habitual en muchos lugares y no es nada nuevo ni extraordinario. Esto otro, sin embargo, resulta aún extraordinario: cuando a veces una mena aún no está madura, sino que se encuentra en su ente primario (primo Ente), se desvanece en humo durante la fundición y no da de sí ni oro (☉) ni plata (☽); si uno mezcla dicha mena con mercurio (☿rio), sal y vinagre, y deja que trabajen juntos durante varios días seguidos, el mercurio (☿rius) atraerá hacia sí ese oro (☉) y plata (☽) espiritual e inmaduro, y lo volverá corporal y fijo, de modo que después pueda tolerar el fuego de la fundición.
Si este oro (☉) y plata (☽) espiritual puede ser llevado tan fácilmente al mercurio (☿rium) y hacerse corporal, entonces es todavía mucho más posible a través de mi método, el cual se realiza mediante instrumentos [agentes químicos] más poderosos que a través del mercurio (☿rium) por sí solo. La sal y el vinagre con los que ellos mezclan la mena junto al mercurio (☿rio) no pueden hacer ni de lejos lo que hace mi disolvente secreto (SecretMenstruum), a través del cual todo es penetrado muchísimo mejor”.
[28] Ver nota 23.
[29] Glauber, Johann Rudolph, Des Teutschlandts Wohlfart. 3, Darinnen gelehret wird, wie vnd auff was weise aus vnterschiedlichen subjectis … ein güter Salpeter zu bereiten … Gott vnd dem Lieben Vatterlandt zu Ehren … Beschrieben vnd an tag geben Durch Johan Rudolff Glauber, Amsterdam, Jansson, 1659.
[30] Glauber, Johann Rudolph, Johannis Rudolphi Glauberi. Reicher Schatz- vnd Sammelkasten Oder Appendix Generalis. Vber alle dessen heraußgegebene Bücher. 2, Darinnen dessen vorlängst in druck gegebene Schrifften besser erkläret, vnnd die darin enthaltene Warheit handgreifflich dargelegt wirdt, Amsterdam, Jansson, 1660, 60-61.
La Vajilla y el «Blanqueamiento» Químico: El texto cita una práctica artesanal muy común en los talleres de orfebrería de la Edad Moderna: hervir la vajilla o joyas de plata y oro en soluciones de crémor tártaro (Weinstein). Químicamente, el bitartrato de potasio actúa como un agente decapante suave y antioxidante; elimina instantáneamente los sulfuros superficiales oscuros de la plata dejándola con un color «más blanco» y elimina las impurezas del oro haciendo que reluzca su color amarillo-rojizo natural (röther).
Ataque Químico Selectivo: El núcleo técnico del argumento de Glauber (y la razón por la cual Rudolff lo aplica a su método de amalgama) es que el crémor tártaro actúa como un ácido selectivo. Al disolverse en agua caliente, es lo suficientemente fuerte como para atacar y corroer los «metales inferiores» (die geringere Metallen) como el hierro o el cobre, pero carece de la fuerza para reaccionar con los metales nobles. Al disolver la matriz de cobre que envuelve al oro, este queda libre y «al descubierto», permitiendo que el mercurio lo atrape con absoluta facilidad.
[31] La Antipatía Química (Per Antipathiam): El texto utiliza el concepto premoderno de «antipatía» entre sustancias químicas. En la metalurgia tradicional, se explicaba que ciertos reactivos tenían afinidad o «simpatía» por un metal pero rechazaban por «antipatía» a otro. En este caso, describe un disolvente ácido que se une con avidez al cobre base (♀) pero repele al oro puro, forzándolo a precipitar de forma sólida.
La Simbología del Salitre y el Cobre: La página muestra dos fórmulas de correspondencia alquímica directa: ♀ (el espejo de Venus) representa al cobre. El símbolo ⊖ (un círculo cruzado por una línea horizontal o una cruz) representa al salitre o nitro (nitrato de potasio). Rudolff señala que el salitre es un «enemigo de la plata» porque al calentarse a altas temperaturas actúa como un enérgico agente oxidante que ataca a los metales base y altera las aleaciones argentíferas.
El Proceso de Licuación (Seygerung): El autor menciona la Seygerung (en alemán moderno, Saigerprozess). Era el método industrial estándar en Europa desde el siglo XV para separar la plata del cobre en minerales ricos. Consistía en fundir el cobre argentífero junto con plomo a una temperatura controlada; el plomo se aliaba selectivamente con la plata formando una masa líquida que «sudaba» o escurría fuera del horno antes de que el cobre se fundiera, permitiendo recolectar la plata de forma física.
La Copelación del Cobre (Abtreiben mit Bley): Rudolff detalla los costes técnicos de la copelación industrial (Abtreiben). Destaca que es un método sumamente gravoso porque el cobre tiene una gran afinidad con la plata. Para romper esa unión física y oxidar todo el cobre en el horno, se requería añadir una cantidad desproporcionada de plomo refinado: una relación masiva de 18 partes de plomo por cada parte de cobre (18. Schweeren Bley, zu einem jeden Probier-Centner Kupffers), lo que encarecía los costes logísticos de la planta.
El Secreto Industrial Alquímico (Secret halte): La mención de un método que el autor mantiene «en secreto» (secret halte) refleja a la perfección la cultura corporativa y científica de la metalurgia de la Ilustración temprana. Los químicos e ingenieros de minas a menudo patentaban o guardaban celosamente sus fórmulas de disolventes químicos como secretos comerciales para negociar contratos exclusivos con los príncipes soberanos o los inversores capitalistas de las minas.
[32] Ésta es una expresión de origen legendario alemán. La leyenda, donde el protagonista es un veneciano, dice: Un Wale [buscador extranjero de tesoros] venía todos los años al valle del Laucha; él sabía que era verdadero aquel proverbio que se acostumbra decir en el Inselberg: «A menudo un pastor arroja una piedra a una vaca, la cual vale más que la vaca misma». Un joven muchacho de Cabarz o Tabarz tuvo que servirle al Wale como guía; tiempo después, cuando el veneciano ya hacía mucho que no venía, el joven se convirtió en transportista y recorrió mucho mundo, llegando en una ocasión con mercancías incluso hasta Venecia. Allí le llamó la atención una tienda donde todo brillaba y centelleaba en el escaparate con oro y piedras preciosas, y en la cual vivía un rico joyero. Este vio al Turingio parado contemplando boquiabierto, lo saludó en lengua alemana y resultó ser no otro que aquel buscador de oro y piedras a quien él había guiado antaño en las montañas. El joyero le dijo que todo ese oro y todas esas piedras las había obtenido en la hermosa Turingia; que los turingios no sabían cómo encontrarlo ni cómo tallar las piedras, pues allí solo se encontraban sin tallar. Con un rico regalo, el veneciano despidió al turingio. Se cuentan muchas leyendas similares; una casi idéntica también sobre el Bayerberg, frente al Rhön.
Bechstein, Ludwig, Deutsches Sagenbuch [Libro de leyendas alemanas], Leipzig, Wigand, 1853, 410.
[33] El Estado Cameralista y los Bienes Comunes: La frase latina del inicio sintetiza la ideología económica del cameralismo alemán del siglo XVIII. Toda inversión en minería no se realizaba solo para el enriquecimiento personal del empresario, sino bajo la justificación legal de beneficiar al soberano (Principis), fortalecer la economía del Estado (Patriæ), dar empleo a la comunidad (Proximi) y dejar infraestructura técnica para las generaciones futuras (Posteritatis).
La Cita de Paracelso y el Oro Embrionario: Rudolff recurre a la autoridad teológica y médica de Paracelso (Philippus Theophrastus Aureolus Bombastus von Hohenheim, 1493–1541), la figura cumbre de la iatroquímica. La célebre anécdota del pastor que tira una piedra preciosa sin saber su valor sirve para justificar su teoría del oro embrionario o inmaduro. Sostiene que los metales crecen como embriones dentro de la tierra y que rocas comunes a la vista (como micas o arcillas) contienen el principio espiritual y material del oro, esperando únicamente que el metalúrgico lo «despierte» mediante reactivos como el mercurio.
El Término Minero Eisermann: El texto añade un nuevo tecnicismo de la jerga de los Montes Metálicos (Erzgebirge): el Eisermann. Los mineros llamaban así a las masas compactas de hematita especular o guesos de hierro fuertemente endurecidos que aparecían junto a las vetas de plata. Eran rocas muy temidas porque desgastaban las herramientas de hierro de los picadores, pero Rudolff señala que su método puede extraer oro atrapado en ellas.
La Justificación del Riesgo Financiero (Hazard): En el punto número 3, el autor emplea el galicismo Hazard (riesgo o azar). Reconoce abiertamente que la minería de oro en minerales pobres es una actividad de capital de riesgo. Sin embargo, argumenta que la inversión de un «capital suficiente» (sufficient Capital) está plenamente justificada a nivel matemático debido al enorme superávit potencial multiplicable que demostró en sus balances contables de las páginas precedentes.
[34] Mitigación del Riesgo por Liquidación: Rudolff argumenta con astucia comercial que la quiebra geológica de la mina no significa la ruina total del capitalista. Explica que los activos más caros del presupuesto (el mercurio, las retortas de destilación y los molinos mecánicos de hierro) retienen un alto valor de mercado y pueden revenderse fácilmente (anderweit an Mann zu bringen) a otras industrias de la región, amortizando el golpe financiero.
Idrija y el Monopolio del Mercurio: El punto número 4 revela la geopolítica minera europea del siglo XVIII. Idria (hoy Idrija, en Eslovenia) albergaba la segunda mina de mercurio más grande del mundo, propiedad directa de los Habsburgo (las Tierras Hereditarias Imperiales o Kayserlichen Erb-Ländern). La Corona austríaca solía arrendar la explotación y distribución comercial de este mercurio a consorcios de banqueros y comerciantes holandeses (Holländern, als Arendatoribus), quienes fijaban precios monopolísticos. El autor advierte que si su método de amalgama se vuelve popular, la demanda masiva de mercurio disparará los precios a nivel internacional.
Soberanía Monetaria y el Agio (Lagio): Rudolff defiende el proyecto ante el soberano explicando que producir oro y plata locales elimina la dependencia de importar metales preciosos extranjeros. Al no importar lingotes, el Estado se ahorra el cobro del Lagio (o agio), una costosa tasa de corretaje, comisión cambiaria y transporte que los banqueros aplicaban al comercio internacional de metales.
Impuestos Mineros de la Ilustración Temprana: El cierre detalla los derechos fiscales de la Corona o del príncipe territorial (Landes-Herrn) sobre el subsuelo:
- Der Zehende (El Diezmo minero): El derecho histórico por el cual el soberano se quedaba automáticamente con la décima parte (el 10%) de todo el metal puro extraído.
- Schlegel-Schatz (Tesoro del martillo o de los cuños): Un impuesto feudal o canon específico cobrado por los inspectores de minas por el derecho a fundir y marcar los lingotes con los sellos oficiales del Estado antes de ser enviados a la casa de la moneda.
[35] Efectos Multiplicadores Económicos (Puntos 4 al 8): Rudolff aplica un análisis macroeconómico impecable para convencer al soberano de las ventajas colaterales de abrir la planta minera. Destaca que la mina no solo aporta oro y plata directos, sino que estimula toda la economía regional: genera Forst-Intraden (rentas o impuestos que cobraba el Estado por la tala de los bosques comunales para obtener madera y carbón), da empleo a los oficiales (Berg-Beamten) y gremios artesanales, y genera una enorme recaudación de la Accis (el impuesto sobre el consumo o sisa) gracias al aumento en la compra de alimentos básicos, carne y cerveza por parte de la población obrera.
El Barón de Reisewitz y el Electorado de Sajonia: El texto aporta un dato de legitimación política e histórica crucial. Menciona al Baron von Reisewitz ostentando el cargo de Consejero Secreto (geheimde Rath) de la corte dual de Polonia y Sajonia (durante la unión personal de ambos estados bajo el reinado de Augusto II el Fuerte). Al señalar que este influyente noble validó personalmente el método de amalgama antes de morir y lo encontró «muy rico» (sehr reich), Rudolff blinda su reputación frente a los críticos locales, demostrando que su tecnología contaba con el aval de las más altas esferas del gobierno imperial.
Encadenamiento Industrial de Productos Químicos (Punto 8): El autor resalta el comercio de subproductos mineros. El complejo metalúrgico no solo extraía metales nobles; las menas de sulfuros procesadas daban pie a la fabricación industrial de Vitriols (vitriolo verde o azul, sulfatos de hierro y cobre esenciales para tintorerías y la fabricación de tintas), Alauns (alumbre, utilizado como mordiente textil y curtido de pieles) y azufre puro, diversificando los ingresos de la cuenca minera.
[36] Friedrich Heyn (1653 – después de 1724) fue un ingeniero de minas, administrador y secretario alemán del siglo XVII, estrechamente vinculado al célebre filósofo y erudito Gottfried Wilhelm Leibniz. Su trayectoria histórica combina la administración fiscal minera de la época con importantes misiones de investigación:
1. Vínculo con Leibniz y Gran Viaje (1687–1690)
Antes de asumir cargos oficiales en los ducados, Friedrich Heyn trabajó directamente como secretario, amanuense y compañero de viaje de Leibniz.
- Entre 1687 y 1690, acompañó al erudito en su famoso viaje de investigación histórica y científica a través de Alemania, Austria e Italia.
- Debido a los profundos intereses de Leibniz en la ingeniería y las bombas de extracción de agua para las minas, Heyn colaboró activamente registrando observaciones técnicas en los diarios de viaje y absorbiendo conocimientos sobre la gestión minera en el macizo del Harz y los Montes Metálicos.
2. Recaudador y Administrador en Sajonia-Weimar (1690)
Gracias a su experiencia, en 1690 se independizó del servicio de Leibniz para labrarse una carrera funcionarial en el dinámico sector minero de Turingia. Entró al servicio del Ducado de Sajonia-Weimar como:
- Zehntner (Recaudador del Diezmo): Oficial financiero encargado de tasar y recaudar el impuesto obligatorio del 10% sobre la producción del mineral que correspondía por derecho al soberano territorial.
- Berginspektor (Inspector de Minas): Administrador de operaciones técnicas en la importante región minera de Ilmenau.
3. Inspector Superior en el Ducado de Sajonia-Gotha (1696–1724)
En 1696, Heyn dio el salto definitivo al Ducado de Sajonia-Gotha (bajo el reinado del duque Federico II de Sajonia-Gotha-Altemburgo), donde consolidó su estatus más alto:
- Fue nombrado Oberberginspektor (Inspector Superior de Minas), asumiendo la supervisión general de los yacimientos, la seguridad técnica, la adjudicación de concesiones mineras y la optimización de los ingresos fiscales del ducado.
- Permaneció en este puesto de alta confianza en Gotha durante casi tres décadas, ejerciendo hasta 1724.
[37] La Feria de Leipzig como Centro de Transferencia Tecnológica: El texto destaca el papel crucial de la Leipziger Messe en la Edad Moderna. No era solo un mercado de mercancías, sino el punto de encuentro clave donde los ingenieros de minas, alquimistas y administradores estatales de diferentes principados alemanes intercambiaban secretos comerciales, peritajes químicos y coordinaban inversiones de capital riesgo para nuevas minas.
Fósiles del Pérmico (Paleobotánica en 1729): El pasaje y su detallada nota al pie (a) describen un descubrimiento científico excepcional: los famosos fósiles vegetales del periodo Pérmico de Manebach (especialmente helechos y coníferas impresos en la piedra). Fiel a la mentalidad de principios del siglo XVIII, el texto mezcla la observación empírica correcta de plantas, árboles y conchas (Muscheln) con interpretaciones especulativas de la época, que creían ver caprichos de la naturaleza con formas humanas o animales impresos en el corazón de la roca de la mina.
[38] La Exótica Flora Fósil de las Indias: Rudolff e Heyn observan con asombro que las impresiones de plantas en los esquistos de Manebach no guardan parecido con la vegetación centroeuropea, sino con especies de las Ost- und West-Indien (un término genérico de la época para los territorios tropicales de Asia y América). Hoy sabemos que la flora del periodo Pérmico inferior en Turingia incluía helechos arborescentes y licofitas gigantes que guardan similitudes morfológicas con plantas de climas tropicales o monzónicos modernos.
La Red de Laboratorios del Sacro Imperio: El pasaje ilustra la colaboración interestatal e interinstitucional en la Europa del siglo XVIII. Participan científicos y funcionarios de tres principados distintos: el Electorado de Sajonia (Leipzig/Wittenberg), el Ducado de Sajonia-Gotha (Manebach) y el Principado de Anhalt-Zerbst (Coswig). El laboratorio del Consejero Mäder en Coswig era un centro de vanguardia técnica financiado por el Estado cameralista para perfeccionar la acuñación de moneda y el análisis de aduanas.
Oro Espiritual vs. Oro Corporal: El texto refleja nítidamente la mentalidad de la química de transición (química-alquimia). Al notar que los ensayos al fuego estándar daban variaciones drásticas (unas veces 1 lote entero y otras solo una traza imponderable), Rudolff postula una explicación teórica común en la época: el oro se halla en el mineral bajo dos estados físicos o metafísicos. Por un lado, un corporalisch Golde (oro metálico libre, ya materializado) y, por otro, un geistlichen subtilen Golde (un principio áureo sutil o «esencia» química) que el fuego ordinario evapora pero que el mercurio en frío o los ácidos logran fijar.
El Ensayo por «Vía Húmeda» (nassen Weg): Es uno de los registros más tempranos e importantes donde se defiende de forma explícita la superioridad de la analítica química húmeda (disolución en ácidos minerales como el agua regia o el ácido nítrico) frente a la tradicional metalurgia extractiva por fuego o fundición (Feuer-Probe) para cuantificar metales preciosos en menas refractarias o complejas.
[39] El barón Johann Friedrich Stampfer von Walchenberg (en ocasiones escrito Stampffer) fue consejero de la Cámara de la Corte de Austria Interior y el director y superintendente general de las Minas Imperiales de Mercurio de Idria desde 1696 hasta los primeros años del siglo XVIII. Es importante aclarar un pequeño detalle geográfico e histórico de la época: aunque los documentos antiguos mencionan la zona de influencia de Carniola o las costas adriáticas orientales (por su cercanía e interacciones comerciales con los puertos de Istria como Trieste o Rijeka), las minas imperiales de mercurio (Kayserl. Quecksilber-Minen) no se encontraban en Istria, sino en Idria (actual Idrija, Eslovenia). Idria era, junto a Almadén en España, el yacimiento de mercurio más grande e importante de todo el planeta. La relevancia histórica del Barón de Stampffer se debe a varios hitos fundamentales:
1. Gran Administrador de la Corona de los Habsburgo
Stampffer asumió el control de la Bergdirektion (Dirección de Minas) en Idria en 1696. Bajo su mandato, el complejo minero imperial experimentó una profunda modernización administrativa. Logró expandir la producción, asegurar el bienestar social de los mineros para evitar revueltas y estabilizar las finanzas de la Corona de los Habsburgo, que dependía críticamente del mercurio para el refinamiento de la plata americana. Su herencia e inventario tras fallecer en Graz (1724) reflejan que llegó a acumular una enorme fortuna al servicio del Imperio.
2. Innovador Tecnológico y Autor Científico
El barón no solo fue un burócrata, sino un técnico involucrado en mejorar los procesos químicos de la metalurgia.
- En 1715 publicó en Viena un célebre tratado titulado: Kürzliche und gründliche Information der neu-verbesserten Quecksilber-Brennung mit einem neu-inventierten Ofen (Información breve y detallada sobre la combustión de mercurio recientemente mejorada con un horno de nueva invención), Viena, Ignatio Dominico Voigt, 1715.
- En este tratado documentó cómo reemplazó las antiguas retortas de hierro fundido por unas nuevas de hierro forjado y modificó la estructura de los hornos de destilación. Esto redujo drásticamente las fugas de los peligrosos vapores de mercurio, optimizó el combustible de madera y multiplicó el rendimiento de la extracción del mineral (cinabrio).
[40] Los Propietarios de Fraguas (Hammer- und Handels-Herr): Bielitz es descrito con este título híbrido. En el Sacro Imperio, los dueños de los martillos hidráulicos y herrerías pesadas (Hammerherren) formaban una influyente aristocracia industrial y comercial con suficiente liquidez para financiar expediciones geológicas y captar tecnologías extranjeras.
Las Vetas de Estaño (Zwitter-Gang) y los Valones: El texto menciona un Zwitter-Gang. En la antigua minería de los Montes Metálicos y Bohemia, Zwitter hacía referencia a las complejas menas mixtas de estaño (casiterita) asociadas a wolframio o arsenopiritas. Tradicionalmente se consideraban ganga o desecho estéril. Rudolff recoge la leyenda minera local de que los mineros valones (Wallonen) —expertos metalúrgicos del sur de los Países Bajos contratados en toda Europa durante los siglos XVI y XVII— robaban o recolectaban en secreto estas piedras en sacos o alforjas (Ranzen weise), sabiendo que ocultaban metales mucho más valiosos.
El Proceso de Encartación (Quartirung): El texto expone las limitaciones del químico alemán en Venecia al analizar el «oro pálido» (bleich Gold, una aleación natural de oro y plata conocida como electro). Señala que no dominaba la Quartirung (encartación o cuartación). Este método analítico consistía en fundir la muestra añadiendo tres partes de plata pura por cada parte de oro estimado, para que la aleación final tuviera exactamente un 25% de oro. Solo bajo esta proporción matemática el ácido nítrico (agua fuerte) era capaz de disolver la plata por completo sin dejarla encapsulada dentro del oro, permitiendo pesar el oro puro remanente.
Validación Cruzada en Nüremberg: El circuito comercial de análisis se cierra en Núremberg con el ensayador Bauer. Esta triangulación analítica (Venecia – Istria – Nüremberg) demuestra que en 1729 los inversores ya exigían una rigurosa validación cruzada (ensayos por triplicado en laboratorios independientes) antes de comprar una mina o financiar una nueva planta química de amalgama como la propuesta por Rudolff.
[41] El Examen de Identificación Visual: La escena inicial describe el examen práctico al que Bielitz somete a Rudolff. En el siglo XVIII, un verdadero maestro metalúrgico debía demostrar su destreza mediante el reconocimiento macroscópico visual de las rocas. Al identificar al instante cuál de las muestras mezcladas de Italia y Bohemia era la aurífera, Rudolff valida su reputación empírica ante el escéptico comerciante antes de proceder a la química.
El Proceso de Tostación (Röstung): Rudolff resalta que realizó una vorhergehender Röstung (tostación previa). Este paso térmico era indispensable para los minerales complejos: consistía en calentar el mineral triturado al aire libre sin fundirlo, con el objetivo de calcinar y evaporar el azufre y el arsénico en forma de gases. Sin este tratamiento, los sulfuros impedían físicamente que el mercurio «mojara» y atrapara la plata y el oro.
Morfología del Botón Metálico (Welschen-Nuß): Tras destilar el mercurio (Abstraction), el residuo sólido toma la forma de una Welschen-Nuß (término histórico alemán para la nuez común o de Castilla). El aspecto «completamente poroso» (gantz porœs) es una consecuencia física exacta de la destilación: al evaporarse el mercurio gaseoso desde el interior de la amalgama fundida, deja tras de sí una estructura esponjosa de cobre y plata puros.
La Plata «Brotada» y la Validación Oficial: El fenómeno de la plata que «brota en la base» (ausgewachsen) describe la separación natural por densidad y enfriamiento dentro del crisol. El fragmento final introduce la validación de una autoridad institucional indiscutible: un ensayador oficial de la ceca del Estado (Probirer von der Müntze), lo que eleva el experimento casero al estatus de documento pericial certificado.
[42] Discrepancia Analítica y Geografía Técnica: El texto muestra una variación de resultados entre el laboratorio de Dresde (16 marcos de plata) y el de Schneeberg (22 marcos de plata). Schneeberg, ubicada en los Montes Metálicos (Erzgebirge), era una de las ciudades mineras más antiguas e importantes de Sajonia, célebre mundialmente por sus avances en la metalurgia del bismuto, cobalto y plata. Rudolff elogia con nobleza científica a sus colegas «al otro lado de la montaña» (über dem Berge), reconociendo que los ensayadores de esa comarca poseían técnicas de fundición refinadas capaces de rascar más metal noble de las escorias.
La Creación de una Sociedad Comercial (Contract): El pasaje documenta un momento clave en el capitalismo minero de la época: la formalización legal de una sociedad de tres miembros (unser drey einen Contract unter uns geschlossen). Esta estructura solía incluir al capitalista financiero (Bielitz), al experto o socio tecnológico (Rudolff) y a un administrador de minas local, uniendo capital y ciencia bajo un marco de condiciones legales estrictas para repartir los dividendos (Ausbeute).
Modelado de Producción Anual: Rudolff expone las cifras que justificaron el contrato: procesar un lote tipo generaría un flujo de caja bruto de 2480 táleros anuales. Para un negocio mediano basado en lo que inicialmente se consideraba «ganga o desecho estéril», era un rendimiento sumamente atractivo que aseguraba una rápida amortización.
El Factor Climático en la Minería Antigua: La mención de la rauhe Winters-Zeit (cruda temporada de invierno) no es un mero comentario ambiental. En el siglo XVIII, el invierno paralizaba por completo la minería y la metalurgia de lavado en Centroeuropa: los ríos se congelaban, lo que detenía las ruedas hidráulicas que movían los molinos de machaqueo (Poch-Wercke), y los caminos se volvían intransitables, impidiendo el transporte de los quintales de roca y el suministro de carbón de leña para los hornos.
La Conexión con la Corte de Viena: El viaje de Bielitz a Viena, ante el Kayserlichen Hof (la corte del Emperador del Sacro Imperio, Carlos VI), ilustra el centralismo político de los proyectos mineros. Los empresarios de fraguas y metales necesitaban viajar constantemente a la capital imperial para gestionar privilegios exclusivos de explotación, negociar exenciones de impuestos (como el diezmo o Zehende) o asegurar contratos de suministro de mercurio directamente con la administración de las minas de la Corona en Idrija.
[43] Puesta en Suspenso del Proyecto (In Suspenso): El inicio del texto revela el destino del Mineral Bohemio. Debido al prolongado viaje del socio financiero Bielitz a la corte de Viena, las operaciones comerciales y el contrato firmado quedaron congelados jurídicamente (in suspenso), una situación común en la minería de la época cuando el flujo de capital dependía de un único inversor.
Fabricación Industrial de Maquinaria Minera en Pirna: Rudolff aporta un dato excelente para la historia de la tecnología: el precio de un molino especializado de hierro fundido para amalgamas era de 8 táleros. Menciona que fueron fabricados en Conrads Hammer-Werck en Pirna (Sajonia). Pirna, situada a orillas del río Elba, albergaba importantes fraguas y fundiciones que aprovechaban la energía hidráulica del río y el hierro de las minas cercanas para fundir piezas de maquinaria pesada bajo pedido para las cortes europeas.
Mineralogía de Zwickau: Zwickau (Sajonia) es descrita aquí con un mineral en forma de «tierra amarilla» asociado a un schwarzen Eisen-Schlich (concentrado negro de hierro). Geológicamente, esto corresponde a zonas de alteración superficial o sombreros de hierro (gossan), ricos en limonita y magnetita. Estos depósitos arcillosos y ferruginosos solían albergar plata y oro nativo sumamente fino que requería, de forma obligatoria, el uso de la amalgamación química para no perderse en los lavaderos mecánicos.
El Título Honorífico del Autor Citado: Rudolff remite a un tratado previo escrito por un autor llamado Neidhold. Se destaca que este ostentaba el título de Comite Sacri Palatii Lateranensis (Conde del Sacro Palacio Lateranense o Conde Palatino Pontificio). Este título, otorgado originalmente por los Papas o el Emperador del Sacro Imperio, confería un alto estatus de nobleza personal y prestigio académico, demostrando de nuevo que la literatura minera que Rudolff manejaba procedía de la élite intelectual y administrativa del Imperio.
Geografía Local de Niederhohendorff (Nota b): La nota al pie ubica con exactitud el yacimiento en Niederhohendorff (hoy Niederhohndorf, un distrito de la ciudad minera de Zwickau). Esta área formaba parte del margraviato de Meissen y contaba con una tradición minera de carbón y sulfuros mixtos que se remontaba a la Baja Edad Media.
[44] Si bien se encuentra atribuido a Johann Erhard Neithold, otras veces aparece como: Naxagoras, Ehrd de, Ausführliche Beschreibung der unweit Zwickau in Meißen zu Niederhohendorff und anderer umliegenden Orten gefundenen goldischen Sande : wie selbige u. durch wen sie erfunden worden … von I. E. a N. E. A. ac S. P. & A. L. C., s.l., In Verlegung deß Autors 1696. Naxagoras también tiene a su nombre: Alchymia Denudata Revisa Et Aucta, Oder: Das biß anhero nie recht geglaubte, durch die Experienz nunmehro aber würcklich beglaubte und aus allen Zweiffel gesetzte neu übersehene und vermehrte oder in vielen besser erklährte Wunder der Natur, Leipzig und Wißmar, Verlegts Samuel Gottlieb Lochmann, 1723, Ehrd De Naxagoras, Joh. Equit. Roman. aurat. ac Sacri Palat. & Aulæ Later. Comitis Aureum Vellus, Oder Güldenes Vließ: Das ist, Ein Tractat, welcher darstellet den Grund und Ursprung des uhralten güldenen Vließes : worinnen dasselbe ehemals bestanden und noch, was vor ein gefährliche weite Reise deswegen angestellet worden, und von weme, auch wie es endlich zu einer allerhöchsten Ritter-Orden gediehen, durch wem und warum solche billig allen andern Orden wegen ihrer Vortrefflichkeit vorzuziehen, und wie solche unmaßgeblich auch in der That zugleich wieder auf den alten Fuß zu restituiren und zu setzen sey, so daß auch das Erstere wieder bey solcher hohen Orden wäre. Und zugleich Deo Gratias, Wegen der biß anhero, vermittelst seiner Göttlichen Gnaden und Seegen, durch die unwidersprechliche richtige Concordanz der Philosophorum Hermeticorum endlich noch erfundene Warheit und Möglichkeit derselben Kunst. Wie auch Ultimum Vale Bey der gantzen Welt, in Specie aber all denjenigen welche biß anhero seine Schrifften werth geachtet, mit dem Versprechen, wo er ein- oder den andern bey seinem Leben particulariter noch dienen kan, sonderlich denen er nicht vollkommene Satisfaction gegeben hätte, sie sich aber gleichwohl höfflich aufgeführet, er nichts ermanglen werde; und zugleich ein Beschluß aller seiner nach der Harmonie der Philosophorum heraus gegebenen Tractætgen, so meist in einem kurtzen Begriff ex veris Philosophis sincerè extractum & ipso facto nunc comprobatum, bestehen, (Ehrd de Naxagoras, Johann, caballero aurato del Sacro Imperio Romano y conde del Sacro Palacio y Aula de Letrán: El Vellocino de Oro, o Güldenes Vließ. Esto es, un tratado que presenta el fundamento y origen del antiquísimo vellocino de oro: en qué consistía este antiguamente y aún consiste, qué viaje tan peligroso y distante se emprendió por tal causa, y por quién, y cómo finalmente llegó a convertirse en una altísima orden de caballería, por quién y por qué razón esta debe ser justamente preferida a todas las demás órdenes debido a su excelencia, y cómo, de manera modesta, debe ser también restituida y puesta de hecho nuevamente sobre su antiguo pie, de modo que lo primero vuelva a estar presente en tan alta orden. Y al mismo tiempo, Deo Gratias [Gracias a Dios], por la verdad y posibilidad de dicho arte, finalmente hallada hasta el presente por medio de Su divina gracia y bendición, a través de la irrefutable y correcta concordancia de los Philosophorum Hermeticorum [filósofos herméticos]. Así como un Ultimum Vale [Último adiós] a todo el mundo, pero en especial a todos aquellos que hasta el día de hoy han estimado sus escritos; con la promesa de que, en caso de poder servir a uno u otro en particular todavía en vida —especialmente a aquellos a quienes no hubiera dado completa satisfacción pero que, no obstante, se hubieran comportado cortésmente—, él no faltará en nada; y, al mismo tiempo, una conclusión de todos sus pequeños tratados publicados según la armonía de los filósofos, los cuales consisten en su mayoría en un breve concepto sincerè extractum ex veris Philosophis & ipso facto nunc comprobatum [extraído sinceramente de los verdaderos filósofos y ahora comprobado por el hecho mismo]), Franckfurth am Mayn, zu finden bey den Stockischen Erben und Schilling, 1731 y Chymischer oder Alchymistischer Particular Zeiger das ist Treuer Unterricht vom Gold- und Silbermachen : Vermittelst welchem einer, der sonst sein Brod erwerben muß, bloß durch die eine Zeither nach einander, von einem und andern Authore in öffentlichen Druck beförderte dem Ansehen nach geringe Zinnober Experimenta zu einen höchstnutzbahren und bewehrten Stücke gelangen, und sein nicht nur nothdürftiges ehrliches Auskommen, sondern auch reichliches Interesse, in kleinem Verlag mit gutem Gewissen und ungekräncket seinem Nechsten im Jahr heraus finden oder verdienen könne Allen Ignoranten, so die Transmutation oder Maturation der Metallen aus bloßen Eigendünckel verkleinern und lästern zum Trutz, denen jenigen aber so bereits in Chymia oder Alchimia stecken und daran selbst zu zweifeln anfangen wollen zum höchsten Nutz aus hertzlicher wohlmeynenden Intention an Tag gegeben von I.N.V.E.J. E.A.S.P.C.,
[45] El «Oro Embrujado» y el Humor de Rudolff: El texto recoge una queja común en el folclore minero de los Montes Metálicos: la creencia de que los duendes de la mina (Kobolds) o la brujería (bezaubert) hacían desaparecer el oro del crisol durante la fundición. Rudolff inserta una brillantísima y sarcástica nota al pie (c) donde recurre al juego de palabras: sugiere que el oro no se desvaneció por magia, sino que se lo llevaron los Spitz-Mäuse (término que designa a las musarañas o ratones de hocico puntiagudo, pero que en el argot alemán de la época se usaba con picardía para referirse a los ladronzuelos o empleados deshonestos de la propia fundición que hurtaban los botones de oro al descuidarse el maestro).
El Secreto del Mercurio Metallorum: El desglose del libro de 1696 menciona la preparación del Mercurium Metallorum (el mercurio de los metales o «mercurio filosófico»). En la teoría alquímica, no se trataba del azogue común de las minas, sino de un principio purificado al extremo que actuaba como el disolvente universal definitivo, capaz de disolver el oro de forma tan íntima que desarmaba su estructura atómica para facilitar la transmutación de plomo en oro.
Iatroquímica y Medicina Espiritual (Geistliche Medicin): Siguiendo la estricta tradición de Paracelso, el texto vincula la metalurgia con la medicina. Se buscaba extraer la «tintura» o quintaesencia de los minerales para crear remedios terapéuticos superiores (Medicin). Pensaban que un reactivo capaz de limpiar e purificar un metal base hasta volverlo oro, también era capaz de limpiar los humores corruptos del cuerpo humano, actuando como un elixir de larga vida.
[46] Los Vitriolos como «Semimetales» (Halb Metallen): Rudolff introduce una clasificación química de transición. En la metalurgia del siglo XVIII, los vitriolos (sulfatos hidratados de metales como el hierro o el cobre) eran catalogados bajo el término halb Metallen (semimetales o sustancias de naturaleza intermedia). El autor defiende que estas sales cristalinas no son simples desechos minerales estériles, sino compuestos químicos complejos que albergan átomos de metales preciosos atrapados en su estructura soluble.
Crítica a la Falta de Literatura Técnica: El pasaje muestra el espíritu de innovación de Rudolff. Se lamenta de que, a pesar de haber auditado de forma exhaustiva los manuales clásicos de ensayo (Probier-Bücher) como los de Agricola o Ercker, nadie hubiera diseñado un método químico específico para procesar los vitriolos con mercurio. Destaca el enorme impacto económico que esto tendría para los dueños de las minas, quienes acumulaban montañas de piritas (Kiesen) sin saber cómo beneficiar el oro fino encapsulado en ellas.
Pietro Maria Canepari y el Tratado De Atramentis: El autor recurre al único precedente bibliográfico que halla en Europa: el médico y químico veneciano Pietro Maria Canepari (latinizado aquí como CANAPARIVS). Su obra De atramentis cuiuscumque generis (Venecia, 1598; reimpresa en Londres en 1618 y 1660) es históricamente el primer tratado científico monográfico dedicado a las tintas, los pigmentos y los vitriolos. Canepari analizaba en él las propiedades de los sulfatos tanto para la fabricación de tintas de escritura como para operaciones de alquimia extractiva. Canepari, Pietro Maria, De atramentis cuiuscunque cujuscunque generis : opus sane novum, hactenus a nemine promulgatum ; in 6 descriptiones digestum, Venetiis, Evangelistam Deuchinum, 1619,
El Vitriolo de Chipre (Cyprischen Vitriol): Al cierre de la página se menciona el Cyprischen Vitriol (vitriolo de Chipre o de cobre). En la terminología química antigua, hacía referencia al sulfato de cobre pentahidratado (calcantita), llamado así porque desde la antigüedad clásica las minas de la isla de Chipre eran el principal centro proveedor de este vistoso mineral azul. Canepari había descubierto que al disolver y calcinar este vitriolo azul especial, se provocaban reacciones de precipitación que desvelaban trazas ocultas de oro nativo.
[47] Johann Friedrich von Burckersroda (c. 1630 – 24 de agosto de 1686). Ver su biografía aquí.
[48] Comercio Internacional y «Limpieza» del Vitriolo: Rudolff aclara un punto comercial crucial al inicio. El famoso «vitriolo de Chipre» (sulfato de cobre) que se vendía en los mercados del norte de Alemania ya no servía para extraer oro. Los productores extranjeros habían aprendido a aplicar procesos químicos de refinación húmeda previos en el lugar de origen, extrayendo las trazas de oro nativo antes de exportar la sal en bruto, lo que obligó a Rudolff a buscar fuentes de sulfatos locales que no hubieran sido procesadas.
El Barón de Burckersroda y el Reichs-Pfenning-Meister: El autor menciona al Barón de Burckersroda detentando un altísimo cargo de las finanzas del Imperio: Reichs-Pfenning-Meister del Círculo de la Alta Sajonia (Ober-Sächsischen Kreis). Los Círculos Imperiales eran las divisiones administrativas y fiscales del Sacro Imperio Romano Germánico; el administrador de la moneda controlaba la recaudación de impuestos, la ley de los metales en las cecas y el suministro de reactivos. Disponer de acceso directo a su laboratorio privado certifica que las investigaciones de Rudolff estaban financiadas y respaldadas por la cúspide de la administración financiera estatal.
La Formación de un Científico-Diplomático del Siglo XVIII: Este pasaje autobiográfico es de una riqueza excepcional para comprender la sociología de la ciencia de la Ilustración temprana. Rudolff no es un minero rústico de montaña, sino un erudito cosmopolita con educación universitaria formal lograda durante tres años en la célebre Universidad de Estrasburgo (un centro bilingüe de vanguardia en derecho y ciencias naturales). Su Grand Tour académico y diplomático incluyó estancias en Francia, el Ducado de Saboya, los cantones de Suiza y el enclave protestante de Montbéliard, combinando el aprendizaje de la química europea con funciones de secretario en las embajadas de la cancillería de Dresde (Churfürstl. Cantzley in Dreßden).
Los Vitriolos de Salzburgo y su Riqueza Aurífera: El Arzobispado de Salzburgo (un estado eclesiástico independiente del Imperio) era famoso por sus ricas zonas mineras de los Alpes, especialmente en el valle de Gastein, donde abundaban las piritas auríferas. Al descomponerse de forma natural por la humedad de las galerías, estas piritas daban origen a eflorescencias de vitriolo verde y azul (sulfatos de hierro y cobre) que arrastraban consigo partículas microscópicas de oro en estado coloidal o libre. Al someter estas sales alpinas a sus molinos de amalgama, Rudolff logra atrapar de forma limpia un oro que se consideraba técnicamente inaprovechable.
[49] La Gran Peste de Dresde (1680) y la Interrupción Científica: El texto aporta un testimonio histórico dramático sobre cómo la epidemia de peste (denominada en el texto con el cultismo latino die Contagion) paralizó la transferencia tecnológica internacional. El Barón de Burckersroda planeaba recomendar a Rudolff ante el Gran Duque de Toscana en Florencia (mencionado de forma inexacta como Erz-Hertzog von Florentz debido a los lazos imperiales) para montar plantas de amalgama en Italia. La peste obligó a evacuar el gobierno sajón a Meissen durante dos años y el fallecimiento posterior del barón sepultó el acuerdo.
Innovación Térmica (Flammier-Ofen): El texto revela que el método industrial no dependía solo del mercurio, sino de un Flammier-Ofen (horno de reverbero o de llama reflejada). En estos hornos, el carbón no tocaba directamente el mineral; el calor y las llamas se reflejaban desde la bóveda hacia el lecho de fusión, lo que permitía controlar la atmósfera química de la tostación de los vitriolos con una precisión imposible de lograr en los hornos de pozo comunes.
Los Vitriolos de Schwarzenberg: Schwarzenberg (Sajonia), situada en el corazón del Erzgebirge, era célebre por sus minas de piritas complejas. Al meteorizarse, producían vitriolo verde (melanterita, sulfato de hierro) que, como demuestra Rudolff en su ensayo de 1698, contenía oro y plata invisibles a simple vista.
Análisis Paso a Paso de la Receta Química: El último párrafo describe de forma magistral los pasos de la química analítica del siglo XVIII:
- Terendo: Gerundio latino del verbo terere (triturar o moler). Indica que el mineral y el mercurio se frotaban con fuerza en un mortero para romper la tensión superficial del azogue.
- Digestion: Dejar reposar la mezcla a una temperatura suave y constante para dar tiempo a que el mercurio disolviera los metales preciosos.
- Abstrahiret: La evaporación y destilación térmica del mercurio dentro de una retorta para recuperar el azogue líquido y aislar el botón de metal esponjoso.
- Per Saturnum: Expresión alquímica latina que significa «por medio de Saturno». Dado que en el código de la época Saturno representaba al plomo, esto describe de forma exacta la copelación, donde el botón de cobre se fundía con plomo en un platillo poroso (copela) para que el plomo absorbiera los óxidos de cobre, dejando únicamente el botón brillante de plata y oro puros listo para la partición final con ácido nítrico.
[50] Análisis Económico del Vitriolo: Los datos numéricos del inicio demuestran de forma contundente la viabilidad económica del proceso de Rudolff. A partir de lo que la minería tradicional consideraba escoria o residuo soluble de sulfatos, el autor logra extraer un valor bruto de 266 táleros por lote, donde el oro vuelve a ser el rey absoluto del balance financiero (aportando 200 táleros por sí solo gracias a su altísima cotización por marco).
Logística de Suministro Industrial: El comisionado Lehmann, dueño de las instalaciones de Schwarzenberg, ofrece un contrato de suministro colosal: 3000 quintales anuales (unas 150 toneladas de vitriolo). Para Lehmann, el invento de Rudolff representaba la salvación comercial de su negocio, pues le permitía transformar los subproductos acumulados en sus almacenes en una valiosa fuente de metales preciosos.
La Combustión Espontánea de las Piritas: El fragmento final es una joya absoluta para la historia de la geología y la termodinámica. Rudolff describe con perfecta precisión empírica el fenómeno de la oxidación exotérmica de los sulfuros de hierro (piritas) al aire libre en las escombreras (Halden). Cuando las piritas se apilan en grandes masas y entran en contacto con el oxígeno del aire y la humedad de la lluvia (Lufft und Witterung), se inicia una reacción química natural que genera un calor interno extremo (innerliche Hitze), llegando en ocasiones a provocar incendios espontáneos en las escombreras (el perennem Focum o fuego eterno al que hace referencia en latín).
El Proceso de «Maduración» Química Natural: Al clavar su Karst (un zapapico o azadón pesado de dos puntas típicamente usado por los mineros alemanes), el autor libera los densos vapores de dióxido de azufre (Schwefel-Dampff). Para la ciencia de 1729, este proceso de calentamiento y descomposición ácida natural no era visto como una contaminación, sino como un proceso de «maduración» o cocción biológica de la tierra (auszeitigen) que transformaba la roca dura de azufre en cristales solubles de vitriolo listos para ser disueltos y amalgamados con el mercurio.
[51] El Maestro del Fuego (Feuer-Künstler): Rudolff utiliza el término clásico Feuer-Künstler (artista o maestro del fuego) para referirse al ensayador oficial Moses. En la metalurgia de los siglos XVII y XVIII, este título honorífico reconocía la destreza casi mística de aquellos técnicos que sabían «leer» y gobernar las altas temperaturas de los hornos de mufla guiándose únicamente por el color de las llamas y las escorias líquidas.
La Enorme Pérdida de Oro en el Alto Horno: Al comparar esta tabla analítica con la de la página 466, se revela el núcleo científico del tratado de Rudolff. El ensayo al fuego de Moses arrojó solo \(\frac{1}{2}\) lote de oro (valorado en 5 táleros), mientras que el método de amalgamación húmedo en frío de Rudolff logró extraer 1 marco y 4 lotes de oro (un lote entero y un marco equivalen a 20 lotes). La diferencia es abismal.
El Oro Volátil frente al Mercurio: El último párrafo explica matemáticamente esta brecha. Rudolff demuestra que el método tradicional por fuego destruye el rendimiento económico porque evapora el flüchtige oder geistliche Gold (el oro volátil o coloidal, asociado a los sulfatos). Al calcinar el vitriolo en un horno abierto a temperaturas extremas, las corrientes de aire arrastran el oro fino por la chimenea. En cambio, el mercurio actúa fijando el oro químicamente en frío, duplicando ampliamente el rendimiento neto de la explotación industrial (die Helffte mehrers mittelst dem Mercurio erhalten).
Contabilidad de Fracciones Monetarias (El Grueso o Groschen): La tabla utiliza de nuevo la subdivisión de 24 Groschen (Gr.) por cada Táler (Thlr.). El valor del cobre se fija en «1 Thlr. 6 Gr.», que representa exactamente un táler y un cuarto de táler (6/24). La suma consolidada cierra de forma matemática en 26 táleros y 6 gruesos, sirviendo como balance pericial oficial para los libros de cuentas de la Cancillería de Dresde.
[52] Patrocinio de la Casa de Schwarzburgo: Rudolff detalla que este peritaje químico se ejecutó por gnädigsten Befehl (orden benévola o mandato soberano) de la casa dinástica de Schwarzburgo-Arnstadt, uno de los estados soberanos feudales de la región de Turingia. El inspector general Renner suministró las muestras directamente desde los almacenes estatales para que el autor probara la viabilidad de su patente en sus propios distritos mineros.
Las Piritas de Cobre de Leutenberg: Leutenberg (Turingia) poseía una larga historia de minería de sulfuros complejos. Sus Kupffer-Kiesen (piritas de cobre o calcopiritas) se procesaban tradicionalmente en las fundiciones para extraer cobre comercial, generando grandes masas de vitriolo azul y verde como subproducto. Rudolff demuestra de forma analítica que estas sales turingias ocultaban una ley de metales preciosos magnífica: un lote de apenas 16 quintales albergaba 12 marcos de plata y 10 lotes de oro puro.
Contabilidad Industrial y Multiplicación de Capital: El balance contable muestra que los ingresos brutos (332 táleros) superan por un margen colosal el coste de la materia prima (16 quintales de vitriolo a 10 táleros sumaban apenas 160 táleros). El autor acuña de nuevo el lema económico del cameralismo ilustrado: Capital mit Capital (engendrar capital sobre capital), garantizando que el margen comercial absorbe con absoluta holgura los salarios de los operarios y los gastos de leña para los hornos de destilación.
Confianza Tecnológica del Autor: El fragmento final muestra la absoluta seguridad de Rudolff en la infalibilidad de su método de amalgama. Declara por escrito ante el príncipe que él mismo está dispuesto a «comprometerse» (engagiren) financieramente en la explotación de los vitriolos de Leutenberg, ofreciendo su propio conocimiento sobre los incrementos de producción como garantía activa de inversión.
[53] Conflictos Jurídicos de Exclusividad Comercial: El inicio de la página describe un problema clásico del cameralismo comercial de la Ilustración. El proyecto de Rudolff con la casa de Schwarzburgo se topó con un obstáculo legal insalvable: el Berg-Hauptmann (el Capitán General o ministro de minas del principado) ya había otorgado un monopolio plurianual sobre el cobre de Leutenberg al poderoso comerciante de Leipzig, el señor Dünckler. Como las piritas estaban jurídicamente blindadas por ese contrato anterior (Contract), el Estado no pudo desviar legalmente el mineral hacia los molinos de mercurio de Rudolff, obligando a congelar la planta piloto.
El Laboratorio del Barón de Mädern en Coswig: El autor introduce el peritaje de los vitriolos del Harz situando el experimento en el laboratorio de otra gran figura política: el barón prusiano von Mädern, Consejero Secreto del Rey de Prusia. Coswig (Anhalt) vuelve a aparecer como un nodo científico estratégico, dotado de instalaciones químicas de alta gama financiadas por la nobleza alemana para testar patentes metalúrgicas.
La Mina del Rammelsberg en Goslar: Goslar y su legendario monte Rammelsberg (en la Baja Sajonia/región del Harz) constituyeron una de las cuencas mineras e industriales de sulfuros polimetálicos más gigantescas de la historia de Europa, explotada ininterrumpidamente desde el siglo X hasta el XX. Sus piritas complejas eran ricas en zinc, plomo, cobre y, como bien ratifica Rudolff (ist unstreitig), trazas constantes de oro y plata finos.
Eficiencia Económica Radical: Rudolff aporta una cifra de margen comercial verdaderamente asombrosa. Demuestra que la materia prima en bruto (el vitriolo de Goslar tomado directamente a pie de mina, in loco) costaba la ridícula suma de 1 solo táler por quintal. Sin embargo, al pasarlo por su proceso de amalgama en frío, ese único táler de sal se transmutaba en una ganancia directa de 2 lotes de plata y 1 cuarto de oro. Este enorme diferencial económico probaba la rentabilidad absoluta de su patente frente a los costosos e ineficientes hornos de fundición tradicionales.
Magnetismo y la «Fuerza Vital» de los Minerales: El cierre de la página introduce el concepto de Magnetismum aplicado a la química minera. En la física premoderna de 1729, las propiedades magnéticas latentes de los vitriolos calcinados de hierro y cobre no se consideraban simples propiedades físicas aisladas, sino la manifestación de un principio activo o «vida interna» de la tierra que el químico utilizaba como indicador analítico para rastrear la presencia de metales nobles en la matriz mineral.
[54] Morfología Mineralógica y el Régulo de Antimonio: Al describir el mineral de Almerode (Hesse, Alemania), Rudolff detalla nódulos esferoidales o reniformes de marcasita o pirita. Al romperse, exhiben una estructura cristalina interna radial de fibras que convergen en el núcleo. El autor compara estas líneas con las estrías de un Regulus Antimonii (régulo de antimonio cristalizado), fenómeno cristalino muy admirado por los químicos del siglo XVIII, quienes veían en ese patrón estelar o radial una firma de la pureza geométrica de la naturaleza.
Iatroquímica y la Cura de la Tisis (Hecticis): El texto entronca con la medicina paracelsiana. Explica que este sulfato de hierro nodular purificado servía para sintetizar la Tinctura Mineræ Martis solaris (tintura de hierro solar). En la farmacopea de la época, los compuestos de hierro asimilados por ácidos orgánicos se recetaban en las Apothecken (boticas prestigiosas) como un tónico reconstituyente para los enfermos de Hecticis (fiebre héctica o tisis/tuberculosis pulmonar), asociando la fuerza metálica de Marte (hierro) y del Sol (oro) con la regeneración de la sangre.
Xilópalo y Piritización de Madera Fósil: Los apartados 2 y 3 describen un interesantísimo fenómeno geológico: la piritización de lignitos y madera fósil subterránea en la Alta Lusacia (Ober-Laußnitz, cerca de Bad Muskau) y en las riberas del río Elba en Coswig. Rudolff observa de forma empírica y correcta que hay troncos y ramas de árboles prehistóricos enterrados (Bäume im Erdreich) que se transformaron en un polvo negro carbonoso (schwarzer Mulmen). Químicamente, la descomposición de la materia orgánica vegetal en ambientes húmedos y reductores fijó el hierro y el azufre del agua subterránea, transformando la madera en piritas ricas en metales que absorben trazas de oro coloidal.
Azufre Mineral frente a Vegetal: El autor postula que el Sulphur minerale (el azufre del subsuelo) se fundió o «asoció» de forma íntima con el azufre propio de las plantas vivas al quedar sepultadas. Esta visión de la química orgánica e inorgánica entrelazada justificaba el uso de disolventes suaves (como el agua de crémor tártaro citada en páginas anteriores) para romper esta unión vegetal-metálica sin evaporar el oro fino atrapado en los anillos del tronco fósil.
[55] Logística de Prospección con la Nobleza: El apartado 4 describe una expedición de campo muy detallada. Rudolff viaja a Hohenmölsen (Sajonia-Anhalt) y abre una pequeña calicata o zanja de prospección medida en varas o codos antiguos (Ellen, una Elle de Sajonia medía unos 56 cm). Recolecta unos 25 kg de mineral (halben Centner) asociado a capas de carbón y lo transporta en una Chaise (un carruaje ligero de caballos de origen francés, símbolo del estatus social del autor) hacia la finca aristocrática de Domsen para ensayarlo en un laboratorio privado.
La Montaña de Pöhlsberg en Annaberg: Annaberg (en el Erzgebirge) era uno de los distritos mineros de plata y cobre más legendarios de Sajonia. Al hablar de una Mineram Veneris (mineral de Venus/cobre), Rudolff se refiere a menas de calcopirita o malaquita del monte Pöhlsberg. Detalla un ratio de concentración gravimétrica de 4 a 1 (reducir 4 quintales de piedra a 1 quintal de Schlich rico) mediante trituración y lavado antes de aplicar la química.
La Morfología de las «Chispas de Cobre» (Kupffer-Flämmchen): El autor utiliza una expresión metalúrgica germánica bellísima: Kupffer-Flämmchen (pequeñas llamas o hojuelas de cobre). Describe la forma en que el cobre nativo o los sulfuros ricos brillaban como pequeñas láminas filamentosas o chispas doradas dentro del lodo molido. Al hervirlos con la solución ácida de sal y crémor tártaro, estas hojuelas se limpiaban y se unían al mercurio instantáneamente, aislando una masa porosa que retenía intactas las trazas de oro y plata tras evaporar el azogue (per abstractionem Mercurii).
Los Esquistos Bituminosos de Mansfeld (Mansfelder Schiefer): El cierre de la página introduce una de las formaciones geológicas más famosas de la historia industrial europea: el Kupferschiefer (esquisto cuprífero) de la cuenca de Mansfeld (Sajonia-Anhalt). Explotado desde el año 1199, este esquisto bituminoso negro de la época del Pérmico contenía cobre diseminado en partículas microscópicas. Rudolff destaca que los métodos de fundición comunes fallaban o eran ineficientes con este material porque el cobre estaba demasiado disperso, pero que al auditar la piedra con lentes ópticas (Macroscopium), se demostraba que toda la estructura de la roca estaba impregnada de partículas metálicas ideales para ser atrapadas de forma química por el mercurio en frío.
[56] La Eficiencia Energética frente a la Desforestación: Rudolff destaca una ventaja económica colosal de su método frente a la siderurgia del siglo XVIII. Al procesar las partículas finas y átomos (Atomi) de cobre diseminados en el esquisto mediante mercurio en frío, se elimina la necesidad de consumir toneladas de carbón de leña en los hornos. En esta época, los Holtz-schmeltz-Kosten (costes de madera para fundición) eran el principal factor de estrangulamiento financiero de las minas debido a la severa deforestación que sufrían los bosques centroeuropeos.
El «Espíritu Vegetativo» de los Metales (Spiritum vegetirenden): El texto expone de forma brillante la filosofía química premoderna. Para Rudolff, los metales obtenidos por fusión directa en altos hornos quedaban «muertos» o inertes debido a la violencia extrema del fuego de carbón. En cambio, el cobre extraído mediante el «fuego frío» de la amalgama de mercurio preservaba intacto su Spiritum vegetirenden (espíritu vital o de crecimiento) y su Agens (fuerza motriz interna). Creían que esta energía vital latente era lo que permitía al metal ser tingirlicher (más teñible o reactivo), facilitando los posteriores procesos de transmutación y refinamiento de oro y plata coloidales.
La Amalgamación de la Mata de Cobre (Kupffer-Stein): El autor aplica su patente a un producto intermedio metalúrgico: el Kupffer-Stein (mata de cobre o matte). En los hornos antiguos, la primera fundición de los minerales sulfurosos no daba cobre puro, sino una masa quebradiza, oscura y porosa de sulfuros mixtos de hierro y cobre que no lograba consolidar un cuerpo compacto (compact corpus) debido al exceso de azufre grueso. Rudolff demuestra de forma pionera que esta mata industrial, lejos de requerir costosas refundiciones sucesivas al fuego, puede ser molida y amalgamada directamente con mercurio para extraer la plata y el oro encapsulados en los sulfuros.
El Régulo de Antimonio Marcial y Cuprífero: Al cierre de la página introduce el Regulus Antimonii Martialis & Venereus. En la química de la Ilustración temprana, un «régulo» era la parte metálica pura que se depositaba en el fondo del crisol tras reducir un mineral. El régulo marcial se preparaba fundiendo sulfuro de antimonio (estibina) con clavos o limaduras de hierro (Marte), mientras que el venéreo añadía cobre (Venus). Estos cristales estelares eran codiciados en los laboratorios como reactivos purificadores de metales nobles y como base para compuestos farmacéuticos.
[57] Eirenaeus Philaletha y los Adeptos Alquímicos: Rudolff alude a los PHILALETHÆ asseclæ (los seguidores de Ireneo Filaleteo), el seudónimo de uno de los alquimistas más leídos y misteriosos del siglo XVII, supuestamente de origen inglés. Sus tratados revolucionaron la metalurgia teórica al describir procesos secretos de purificación del antimonio mediante amalgamas para conseguir la maduración de los metales base.
Nicolas Lémery y el Fósforo de la Orina: El autor introduce una cita bibliográfica fundamental de la historia de la ciencia al remitir al francés Nicolas Lémery (1645–1715) y su célebre manual Cours de Chymie. Menciona específicamente la traducción al alemán impresa en Dresde en 1705. Lémery describía allí cómo aislar el fósforo blanco destilando ingentes cantidades de orina podrida. Al mezclar este fósforo puro con mercurio, se generaba un material pastoso luminiscente que brillaba en la oscuridad de los laboratorios, un fenómeno óptico-químico que fascinaba a los Curiosis de la época.
La Receta de la Falsa Transmutación (Hierro en Cobre): El encabezado utiliza los caracteres astronómicos tradicionales: ♂ (Marte/Hierro) y ♀ (Venus/Cobre). La receta detalla un proceso industrial de tintura o cementación. Para preparar el baño químico, se mezcla cal y Weyd-Aschen (cenizas ricas en carbonato de potasio obtenidas de la planta del glasto o de maderas duras) con faulem Wasser (agua estancada, que aportaba amoníaco de forma natural junto con la orina).
El Uso del Caput Mortuum: El término alquímico latino Caput mortuum (cabeza muerta o residuo estéril) se refería a las costras sólidas de óxidos de hierro de color púrpura-rojizo (colcótar o hematita sintética) que quedaban aprisionadas en el fondo de las retortas de barro tras destilar fuertemente el agua fuerte (ácido nítrico). Al hervir este residuo ferroso con la lejía alcalina amoniacal y añadir posteriormente Vitriol (sulfato de cobre), se generaba una potente solución electrolítica rica en iones de cobre. Al introducir herramientas o planchas de hierro (♂) en esta caldera, el cobre se depositaba instantáneamente sobre el hierro en frío por desplazamiento químico, revistiéndolo de una capa brillante de cobre puro (♀), lo que los operarios interpretaban con asombro como una transmutación física real lograda en la caldera.
[58] El Mecanismo de Cementación del Cobre (Brauner Schlamm): Rudolff describe con perfecta precisión empírica el final del proceso de cementación húmeda. Al introducir las limaduras de hierro (Feil-Späne) en la caldera ácida cargada de sulfato de cobre, ocurre una reacción de oxidación-reducción (desplazamiento químico): el hierro ferroso se disuelve y los iones de cobre precipitan de forma metálica instantánea en el fondo como un polvo esponjoso o lodo marrón (brauner Schlamm). Al fundir o reducir este lodo, se consolida un botón de cobre puro brillante (al que llama con su término alquímico, Venus).
Ventaja Analítica de la Amalgama sobre el Crisol: El texto recalca que fundir el lodo de cobre directamente en un crisol al fuego provoca pérdidas económicas severas. Como el cobre precipitado arrastra el oro y la plata coloidales del vitriolo, el fuego violento disipa esos metales finos. El autor insiste en que su método de tratar el lodo en frío con mercurio, seguido de una destilación suave (abstraction), rescata el doble de valor metálico (60 táleros de oro frente a los 28 del cobre base).
Paracelso y las «Artimañas Alquímicas» (Alchymistische Possen): Rudolff abre una sección citando textualmente en alemán antiguo al célebre Theophrastus Paracelsus. El uso del término Alchymistische Possen (literalmente, bufonadas o engaños alquímicos) refleja la postura crítica de la Ilustración temprana. Paracelso desvelaba estas recetas no para promover la transmutación mística, sino para explicar de forma desmitificadora cómo los falsos alquimistas engañaban a los príncipes haciendo pasar el recubrimiento químico superficial del hierro por una auténtica transmutación de los elementos en el crisol.
La Receta Ácida de Paracelso: El fragmento de Paracelso detalla un baño químico altamente corrosivo en frío y calor: combina un ácido orgánico débil como el Eßig (vinagre o ácido acético) con Vitriol (sulfato de cobre) y Salmiac (sal amoníaco o cloruro de amonio). El cloruro de amonio reacciona con el sulfato de cobre potenciando la disolución del hierro y acelerando el intercambio iónico en la sartén de hierro, permitiendo que el mercurio presente en la base amalgame el cobre precipitado de forma instantánea sobre las limaduras.
[59] Prensado del Mercurio en Fustán o Cuero (Barchend oder Leder): El texto de Paracelso describe una maniobra clásica de la amalgamación. Al exprimir la amalgama líquida a través de un paño poroso de fustán (tejido espeso de algodón y lino, Barchend) o de gamuza de cuero, el mercurio libre se filtra en gotas, dejando atrapada en el paño una pasta espesa y rica en cobre, plata u oro. El residuo se llevaba a continuación al horno de destilación para evaporar (Abrauchung) el azogue remanente.
La Cementación Real (Cæment Regal): Se menciona este proceso clásico de refinación en seco. La cementación real consistía en estratificar láminas de oro impuro dentro de un crisol cerrado, intercalándolas con una mezcla de ladrillo pulverizado, sal común y vitriolo calcinado. Al calentarse fuertemente sin fundir el oro, los vapores ácidos atacaban y volatilizaban la plata y el cobre base de la aleación, dejando el oro puro intacto. Paracelso advierte que dominar estos Handgriffen (destrezas) permitía a los químicos ganarse la vida refinando metales preciosos de forma encubierta.
Los Grados de Pureza e Istria: En la iatroquímica del siglo XVII y XVIII, la ley de las aleaciones se medía en «grados» (Gradus). Llevar el cobre «más allá de los 24 grados hasta el color del oro» hace referencia a la fabricación de latón o similor (aleaciones de cobre con zinc o antimonio que emulaban a la perfección el brillo y la densidad del oro de 24 quilates). Paracelso sitúa sus éxitos de laboratorio en las regiones mineras de Istria (zona de control veneciano y austríaco) empleando tratamientos de refino con antimonio y la cuartación (Quartirung).
Sistematización de la Vía Húmeda (Transmutatione rerum): El cierre de la página resume los tres métodos industriales para cobrear el hierro superficialmente utilizando vitriolo (sulfato de cobre):
- Hervido: Reacción de desplazamiento iónico directo sumergiendo limaduras de hierro en el líquido caliente.
- Cementación: Calentamiento en seco de láminas de hierro empacadas con vitriolo deshidratado al fuego (Vitriolo calcinato).
- Templado: Introducir el hierro al rojo vivo directamente en una solución de vitriolo fría, provocando que los átomos de cobre se fijen instantáneamente en la superficie del metal debido al choque térmico y la reactividad ácida.
[60] El Uso del Cardenillo (Grünspan): La receta introduce el Grünspan (acetato de cobre o cardenillo), especificando su procedencia de Montpellier (Francia) o de España, que eran los dos centros productores y exportadores más célebres de este pigmento y reactivo en los siglos XVII y XVIII. El cardenillo se fabricaba de forma artesanal exponiendo láminas de cobre a los vapores de la fermentación del hollejo de la uva o vinagre, produciendo un acetato de cobre básico sumamente reactivo en soluciones ácidas.
El Molino de Amalgama Térmico: Rudolff describe una operación de ingeniería mecánica y química combinadas. Exige un molino de hierro fundido operado por una cruz interior de agitación (eisernen Creuße). El detalle de colocar un Kohl-Feuer (un cuenco con brasas de carbón) debajo de la solera de hierro para mantener una linde Wärme (un calor moderado o tibio) es fundamental en la amalgamación: el calor disminuye la viscosidad del mercurio líquido y acelera cinéticamente el intercambio iónico sin llegar a evaporar el azogue.
El Matraz de Wallenburg y el Baño de Arena: Tras la molienda inicial, la pasta se vierte en un Wallenburgen Kolben (matraz de Wallenburg), un tipo de recipiente de vidrio refractario de cuello largo fabricado en las famosas vidrierías de Turingia, idóneo para resistir cambios de temperatura. El proceso exige una linde Digestion (digestión lenta) de 72 horas sumergiendo el matraz en un baño de arena caliente (warmen Sand), técnica de laboratorio diseñada para distribuir el calor de forma homogénea y evitar que el fuego directo rompiera el vidrio.
Reciclaje de Soluciones e Incremento (Zuschlagung): Al final de la página, el autor demuestra su mentalidad de eficiencia química al prohibir que se desechen los residuos turbios del proceso (vorbehaltene trübe Materiam). Explica que la solución ácida de vinagre residual todavía contiene iones activos y trazas de mercurio coloidal, por lo que debe ser realimentada en un nuevo ciclo añadiendo una carga fresca (Zuschlagung) de piritas, hierro y reactivos, optimizando los costes de operación de la planta piloto.
[61] Desulfuración Química con Potasa y Cal: En el apartado Alia Via, Rudolff describe un proceso fundamental de la metalurgia química: la desulfuración por vía húmeda. Cuando el cobre estaba «calcinado con azufre» (es decir, en forma de sulfuros o matas), el azufre actuaba como un contaminante que pasivaba el mercurio, impidiendo la amalgama. Al hervir el mineral en un Lixivio (lejía fuertemente alcalina) de cal viva y potasa (Potaschen, carbonato de potasio obtenido de cenizas de madera), los álcalis reaccionaban con el azufre formando sulfuros solubles, dejando el cobre libre y «limpio» para unirse instantáneamente al azogue.
Mantenimiento Humectante de la Amalgama (Sale und Tartaro): El texto advierte sobre un peligro físico en los molinos industriales: el secado de la pasta. Si el líquido se evaporaba por el calor de la molienda, el mercurio se dividía en partículas microscópicas muertas (fenómeno conocido como harinamiento del mercurio). Para evitarlo, exige añadir constantemente agua de amalgama ácida a base de sal común (Sale) y crémor tártaro (Tartaro), manteniendo la masa fluida y los átomos metálicos limpios de óxidos.
El Problema del Hierro Quebradizo en Caliente: La nueva sección aborda un grave problema de la siderurgia de la época. Los minerales de hierro (Eisenstein) que contenían azufre (kiesig) o trazas de cobre (kupffrig) eran rechazados en las herrerías porque al ser fundidos en los altos hornos producían un hierro «ungeschmeidig» (quebradizo en caliente o frío). El azufre y el cobre alteraban la estructura cristalina del hierro, haciendo que las herramientas se rompieran al ser forjadas con el martillo.
La Tostación como Choque Térmico Mecánico: Rudolff propone una solución brillante para aprovechar económicamente estos minerales malditos o de desecho. Exige partirlos al tamaño de un puño y someterlos a una Röstung (tostación al fuego). Explica con gran criterio técnico que, además de eliminar parte del azufre en forma de gas, la tostación actúa debilitando los enlaces físicos de la roca. Al sufrir este choque térmico, el mineral se vuelve milder (más blando o frágil), lo que reduce drásticamente el desgaste de las levas y martillos de hierro en los molinos de machaqueo (Poch-Wercke) a la hora de fabricar el concentrado o Schlich.
[62] Cinética de la Papilla de Reacción (Como una papilla / Muß): El texto describe un procedimiento de lixiviación ácida concentrada muy preciso. Exige controlar la reología de la mezcla para que se mantenga como un Muß (un puré o papilla densa) en lugar de una solución totalmente líquida. Químicamente, mantener una alta densidad de pulpa garantizaba que las limaduras de hierro y los cristales de sulfato de cobre estuvieran en contacto físico forzado continuo, optimizando el intercambio iónico capilar y el desplazamiento del cobre en la olla.
La Atracción Magnética del Oro por la Plata (Magneticè): En el segundo apartado, Rudolff describe el proceso físico de colectación por metal base. Para los metalúrgicos del siglo XVIII, el hecho de que la plata líquida absorbiera de forma preferente las trazas microscópicas de oro dentro de un baño de hierro fundido se explicaba mediante el concepto analógico de magneticè (atracción magnética o simpatía química entre metales nobles), un fenómeno que hoy fundamenta la pirometalurgia de refino por disolución selectiva en aleaciones fundidas.
Ensayo en Seco y Frío (Sin fuego ni agua): El último apartado introduce una verdadera revolución metodológica para la época. Ensayer minerales ohne Feuer und Wasser (sin necesidad de encender un alto horno ni montar un complejo sistema de lavaderos hidráulicos) permitía a los inspectores de minas realizar análisis químicos portátiles de campo. Bastaba con mezclar el polvo de la roca en un frasco con vinagre, sal, vitriolo y mercurio, y dejar que la reacción operara a temperatura ambiente durante una semana.
El Factor Tiempo como Sustituto del Calor: El método compensa la falta de energía térmica (el fuego del horno) mediante el factor tiempo: 8 días de reposo con agitación manual diaria. Durante estos 8 días, los ácidos orgánicos del vinagre y los cloruros de la sal disolvían lentamente la matriz mineral superficial de la piedra, liberando el oro y la plata finos de forma química para que el mercurio los amalgamara directamente en frío antes de ser llevados al pequeño molino manual de control.
[63] Prensado Mecánico por Torsión de Cordel (Durch eine Schnur): El inicio de la página describe una variante técnica del prensado de amalgamas. Para ejercer la inmensa presión mecánica necesaria para obligar al mercurio líquido a atravesar los poros de la gamuza (Sämisch-Leder), los operarios envolvían el paño en forma de bolsa y anudaban un cordel fino (Schnur) alrededor del cuello. Mediante la torsión de la cuerda con un palo (a modo de torniquete), se comprimía la masa expulsando el azogue limpio y aislando el botón pastoso de oro y plata.
Minerales de Afloramiento (Adeliche angeflogene): Rudolff utiliza la jerga minera tradicional alemana angeflogene Erze (minerales «volados» o superficiales). Se refería a los sombreros de hierro o costras meteorizadas de la superficie de la montaña. Al estar muy lavados por la lluvia durante siglos, eran minerales sumamente pobres que la pirometalurgia tradicional descartaba porque el coste de la leña para los hornos superaba el valor del metal extraído, convirtiendo al método químico de amalgama en la única alternativa viable de explotación.
Taquigrafía Alquímica y Unidades de Peso: El texto combina símbolos clásicos con las abreviaturas estandarizadas de los boticarios europeos:
- Gemmæ: Sal gema (cloruro de sodio cristalino natural, halita).
- Glas-Galle: Hiel de vidrio o escoria salina (sulfato de sodio y calcio fundido que flotaba en los hornos de vidriería, usado en metalurgia como fundente y desengrasante).
- Glette: Litargirio (monóxido de plomo, PbO, residuo de la copelación empleado para capturar impurezas).
- āā: Abreviatura del griego ana (partes iguales de cada ingrediente).
- ℥ j: Símbolo de la onza médica (unos 29.2 gramos en Sajonia), donde la «j» final sustituye al número 1 en la numeración romana médica.
- ℔: Símbolo de la libra antigua (unos 467 gramos).
La Preparación de un Electrolito de Lixiviación: La receta detalla la síntesis de un potente disolvente y decapante industrial. Al hervir sal, alumbre (sulfato de aluminio y potasio), litargirio y hiel de vidrio en una base de vinagre y lejía alcalina, se desencadena una reacción compleja que genera trazas de ácido clorhídrico y acetatos metálicos. Esta solución disolvía de forma selectiva las pátinas de óxido y carbonatos de las hojuelas de los minerales pobres, dejando la superficie de la plata y el oro nativos perfectamente brillante y desnuda a nivel molecular para que las decenas de libras de mercurio requeridas (20. 30. 40. Pfund) pudieran atrapar el metal precioso al instante.
[64] Destilación en Retorta de Vidrio y Residuo Cuprífero (Venere): La primera sección detalla la recuperación del mercurio gaseoso empleando una retorta (per Retortam). El autor señala que tras la evaporación del azogue, el oro y la plata quedan atrapados en una Venere, término alquímico para referirse a un botón esponjoso de cobre. Este cobre actuaba como un metal recolector o matriz que aglutinaba los metales preciosos finos diseminados, obligando al ensayador a realizar una fusión final con un fundente reductor (Flusse) antes de pasar a la copelación y la partición húmeda con ácido nítrico (scheide es).
La Lejía Cáustica de Jabonero (Seyffensieder-Laugen): La nueva receta para minerales que superan la ley media de medio marco de plata (unos 116 gramos de plata por cada 50 kg de roca) introduce un reactivo químico sumamente agresivo: la lejía de jabonero. Se preparaba mezclando carbonato de potasio —procedente de las cenizas de haya (Büchen Aschen)— con cal viva (ungelöschten Kalck). Al añadir agua, la cal viva reaccionaba caustificando los carbonatos y transformando la solución en hidróxido de potasio (potasa cáustica), una base sumamente corrosiva capaz de disolver grasas y pátinas orgánicas.
Eliminación de la «Grasa» y Resinas del Mineral (Fettigkeit): El polvo de la roca se trataba en una artesa de madera (hölzern Trog) con esta potasa cáustica. Rudolff explica que se debe remover continuamente con un Spahn (una paleta o listón de madera) hasta eliminar la Fettigkeit (grasa o untuosidad) y el Eyfer (la efervescencia o reacción química violenta de los sulfuros superficiales). En la minería antigua, los minerales que venían de zonas de alteración superficial solían estar impregnados de aceites, ácidos húmicos o resinas bituminosas que encapsulaban la plata; la lejía cáustica saponificaba y disolvía esta película orgánica, dejando la plata nativa al desnudo.
Copelación Analítica Final con Plomo (Durch das Bley abtreibe): Una vez que el mineral limpio era amalgamado y el mercurio se destilaba en una retorta de vidrio refractario, la esponja metálica resultante se llevaba al horno de mufla para ser «conducida a través del plomo». Al fundir la muestra con plomo puro sobre un platillo poroso de cenizas de hueso (copela), el plomo absorbía por oxidación todas las trazas de cobre y hierro remanentes, aislando en el centro un botón brillante de plata pura que permitía calcular con exactitud milimétrica la ley real del yacimiento sin haber encendido un alto horno de fundición a gran escala.
[65] Geología del Oro y la Prohibición del Horno: Rudolff describe con precisión las matrices geológicas clásicas del oro nativo: depósitos aluviales en ríos (Wasser-Ströhmen), vetas de cuarzo (Quartzen) y filones de espato blanco (baritina o calcita). El autor impone una regla metalúrgica fundamental: prohíbe la fundición directa por fuego cuando el oro viene íntimamente mezclado con otros minerales complejos refractarios. Si se mete esa piedra bruta al alto horno, el oro se aleará con los metales base o se volatilizará, perdiéndose en las escorias. La vía correcta exige la molienda física (Pochen), el lavado por gravedad y la amalgamación en frío.
Tratamiento de la Marcasita y el «Polvo de Hierro»: El mercurio tiene límites químicos; no puede amalgamarse con el oro si este se halla encapsulado microscópicamente dentro de cristales de marcasita (sulfuro de hierro, o Marcasit) o polvos ferruginosos (Eisen-Mehl). Rudolff propone una solución ingeniosa: guardar estos residuos refractarios estériles y someterlos a una tostación oxidante sobre una rejilla (Rost). Al calentarlos mezclados con escorias trituradas, los sulfuros se rompen y liberan el dióxido de azufre, dejando el oro libre dentro de la matriz calcinada.
Colectación por Plomo (Über Saturnum): Una vez tostado el residuo de las marcasitas, se introduce al horno utilizando la vía del plomo, al que designa con su tradicional nombre alquímico, Saturno. Al añadir hart Bley (plomo con cierto contenido de antimonio que aumentaba su resistencia) y Glette (litargirio u óxido de plomo), el plomo líquido actúa en el fondo del crisol como un potente disolvente extractor: absorbe cada átomo de oro libre diseminado, aislando un botón rico que luego es enviado a la copela para separar el corporalische Gold (el oro físico o metálico definitivo).
El Régulo de Marte y el Proceso de Granulación: La nueva receta describe la preparación de una aleación especializada de cobre, plata pura y régulo de Marte (antimonio reducido con hierro). El paso técnico clave es la granulación (granulire es fein klein hohl): consistía en verter la aleación fundida al rojo vivo de forma controlada y a través de una escoba de ramas en una tina de agua fría en agitación. El violento choque térmico dividía el metal líquido en diminutas esferas huecas (Granalien). Al multiplicar de forma exponencial la superficie de contacto física del metal, estos granos huecos quedaban perfectamente preparados para reaccionar al instante con los reactivos químicos o el mercurio que el autor detallará en la página siguiente.
[66] La Técnica de Estratificación S. S. S. y el Vitriolo de Hungría: La abreviatura médica y alquímica S. S. S. corresponde a la locución latina Stratum super stratum (capa sobre capa). El proceso exigía intercalar físicamente una capa de los granos metálicos huecos de la página anterior con otra capa de la mezcla reactiva de azufre y Hungarischen Vitriol (vitriolo de Hungría). El sulfato de cobre hidratado proveniente de las ricas minas húngaras de Herrengrund era célebre por su pureza y aportaba el medio ácido necesario para azufrar y disgregar los metales base durante las 5 horas de calentamiento controlado (lento igne).
Reverberación y Control de Masa por Pesaje: Rudolff describe un control de proceso analítico muy avanzado mediante el uso de la balanza. Exige llevar el producto calcinado a un horno de reverberación (reverperire) y vigilar la calcinación hasta que el peso de la masa se estabilice exactamente en 35 libras. El aumento de peso (debido a la fijación del oxígeno y el azufre en el cobre) servía como un indicador matemático exacto de que la reacción de tostación y oxidación de los sulfuros había concluido de forma homogénea.
Prueba Analítica de Control con Vinagre: Para verificar si la lejía alcalina de cal y potasa había arrancado con éxito todo el azufre contaminante del cobre, el autor detalla un test químico rápido: tomar una muestra del líquido caliente y gotearle un poco de Eßig (vinagre o ácido acético). Si la solución contenía aún azufre disuelto en forma de polisulfuros, el ácido del vinagre provocaba una efervescencia instantánea y la precipitación de un polvo blanquecino-amarillento de azufre coloidal. La ausencia de este precipitado indicaba que el cobre estaba perfectamente desulfurado y listo para el mercurio.
Uso de la Sal del Caput Mortuum y el Sellado Hermético (Verlutirt): El refino opcional de alta gama empleaba la Salis ex capite mortuo Aquæ fortis (sulfato de potasio o de hierro soluble extraído por lavado del residuo estéril de la fabricación del ácido nítrico). La mezcla se empacaba en una olla wohl verlutirt. El luto (lutum) era una pasta hermética refractaria a base de arcilla, estiércol, cal y clara de huevo con la que se sellaban las juntas de las ollas y retortas para evitar que los vapores corrosivos se escaparan durante las dos horas de cementación al fuego.
Las Escorias Rojas y la Colectación de Oro: El apartado final (Item) describe un método de concentración pirometalúrgica. Al fundir el cobre con azufre en presencia de rothe Schlacken (escorias ricas en óxidos de hierro o silicatos de cobre que tomaban un color rojizo), el cobre formaba una mata porosa. Esta matriz vítrea y sulfurosa actuaba atrapando selectivamente el oro libre microscópico del sistema. Al moler mecánicamente esta masa quebradiza, el mercurio disolvía el cobre y el oro en frío, recuperando el metal precioso puro mediante una suave destilación final (per Abstractionem).
[67] El Concepto de «Animar» el Mercurio (Mercurium animandi): Esta página introduce al lector en la alta alquimia operativa del siglo XVIII. «Animar» el mercurio consistía en amalgamarlo repetidas veces con metales específicos, principalmente el régulo de antimonio marcial, para despojarlo de sus impurezas físicas y transferirle una «fuerza latente». Pensaban que el mercurio común de las minas estaba «dormido» o inerte, y que solo tras esta purificación extrema con antimonio y hierro adquiría la capacidad de disolver el oro de forma molecular e iniciar la transmutación.
Taquigrafía Química y Alquímica en Latín: El texto impreso intercala los caracteres tradicionales directamente en el flujo de la frase en latín:
- Reguli ♂alis: Régulo de antimonio marcial (antimonio reducido con la mediación de hierro/Marte). El símbolo 🜫 representa al antimonio y ♂ a Marte/hierro.
- 🜔: Símbolo clásico del nitro o salitre (nitrato de potasio), utilizado como un enérgico agente comburente para oxidar y purificar el antimonio en el crisol hasta tres veces (ter cum depurati).
Técnicas de Seguridad en la Amalgama de Antimonio: La receta describe una operación de laboratorio muy peligrosa: verter antimonio fundido al rojo vivo directamente sobre mercurio líquido. Para evitar una explosión de vapores de mercurio sumamente tóxicos, el autor detalla un sistema de contención: tapar el mortero de hierro con un fritillum (un disco de metal o arcilla perforado a modo de embudo) y sellar herméticamente los bordes con lienzos húmedos. El vertido se ejecutaba en el «punto de solidificación» (quo jam denuò concrescere vult) para aprovechar el calor residual exacto sin volatilizar el mercurio.
El Fenómeno de la Flema con Olor a Azufre: El tramo final describe un misterio químico que fascinaba a los científicos de la Ilustración temprana. Al destilar la amalgama limpia en la retorta de vidrio (Retortâ vitreâ), observaban con asombro que, justo antes de que el mercurio empezara a hervir y subir por el cuello del destilador, aparecía un líquido acuoso o flema que olía fuertemente a azufre (Sulphur redolentis), incluso si todo el sistema se había secado previamente de forma escrupulosa. Para Rudolff, este «flegma» sulfuroso era la prueba empírica irrefutable de que la estructura íntima del mercurio se había abierto, liberando el principio vital del azufre filosófico que guardaba en su interior.
[68] El Mercurio del Águila (Mercurius Aquilae): Al concluir el pasaje en latín, el autor bautiza el producto obtenido como Mercurius Aquilae o mercurio de los filósofos. En el lenguaje hermético de la Ilustración temprana, el «águila» simbolizaba la volatilización o destilación. Explicaban que tras repetir este ciclo de amalgama y destilación con antimonio un total de 7 veces, el azogue mutaba sus propiedades físicas y químicas elementales, quedando «animado» o capacitado para obrar transmutaciones metálicas reales.
La Medición del Tiempo mediante Rezos: En el tramo intermedio (Alia via), Rudolff recurre a una curiosa e histórica unidad de medida temporal: ein paar Patter Unser lang (el tiempo equivalente a rezar un par de Padrenuestros). En los laboratorios de los siglos XVII y XVIII, al carecer los artesanos y operarios de cronómetros o relojes de pulsera de precisión, la recitación rítmica de oraciones estándar era el método empírico más exacto y universalmente comprendido para cronometrar periodos cortos de agitación o calentamiento homogéneo.
Meteorización Spontánea de Escorias Alquímicas: La sección de Observation detalla la pirometalurgia del régulo marcial combinando hierro, crémor tártaro (Weinstein) y salitre. Rudolff destaca un fenómeno físico muy estimado por los fundidores: die Schlacken, so in der Lufft zerfallen (las escorias que se desmoronan solas al contacto con el aire). Debido a la alta concentración de sales de potasio solubles e higroscópicas generadas por el crémor tártaro calcinado, la escoria absorbía la humedad ambiental y se agrietaba espontáneamente en pocas horas, liberando de forma limpia y mecánica el botón pesado de régulo metálico depositado en el fondo del crisol.
[69] El Régulo Estriado o la «Estrella» del Antimonio (Striatus): Rudolff detalla un criterio de pureza fundamental en la alquimia operativa: el carácter striatus (estriado). Cuando el antimonio se purificaba repetidamente con salitre oxidante y se vertía en el Gießbuckel (un molde de hierro cónico o lingotera), al enfriarse lentamente cristalizaba formando unas líneas radiales que semejaban una estrella (el famoso Regulus Stellatus). Para los químicos de 1729, esta estrella cristalina era la prueba visual e irrefutable de que el antimonio estaba libre de azufre bastardo y listo para la transmutación.
La Fusión Combinada de los Régulos (Marte y Venus): El texto exige fundir en partes iguales (āā / ana) el régulo de hierro (♂) y el de cobre (♀). Al combinar la dureza y reactividad de ambos metales con el antimonio, se creaba una aleación sumamente afín al mercurio. El vertido se realizaba en un mortero sellado con masilla refractaria (wohl verkleibet) para contener la violenta efervescencia térmica y evitar que los letales vapores de mercurio intoxicaran al operador.
Las 12 Águilas Alquímicas y la Animación Exponencial: El núcleo de la receta exige una constancia extrema: lavar la negrura (das Schwartze, óxidos de antimonio residuales), destilar en retorta (per Retortam) y repetir el ciclo completo entre 10 y 12 veces. Cada ciclo de destilación era denominado alegóricamente en la literatura de la época como el «vuelo del águila». Tras 12 reiteraciones, la estructura atómica del mercurio se transformaba por completo debido a las trazas homeopáticas incorporadas de hierro y cobre.
Amalgamación Instantánea en la Mano (Gold-Kalck): El resultado físico de este laborioso proceso era un reactivo con propiedades asombrosas. El mercurio «animado» se volvía tan ávido de metales nobles que bastaba con poner en la palma de la mano un polvo muerto de oro disuelto (Gold-Kalck) y gotearle este mercurio para que se amalgamaran de forma espontánea e instantánea al simple tacto. El oro perdía su rigidez y se licuaba con el azogue, fluyendo conjuntamente a través de los poros del paño de cuero (samt dem Mercurio drucken kan) en una unión molecular absoluta (ad intima uniret).
[70] La Apertura Alquímica del Cuerpo del Oro (Corpus geöffnet): La primera sección detalla la preparación de una «tintura metalífera». Al calentar fuertemente láminas de oro puro con sulfuro de antimonio y sal amoníaco, el antimonio actúa disolviendo el oro y rompiendo su cohesión molecular interna en el crisol, un proceso telemático que los autores llamaban «abrir el cuerpo» (das Corpus geöffnet). Al triturar la masa resultante y añadir Spiritum Vini (alcohol de vino altamente destilado o etanol), el alcohol actuaba como un disolvente orgánico que extraía los acetatos y cloruros de oro disueltos, adquiriendo un vistoso color rubí que los iatroquímicos denominaban el «alma» (animam) u oro potable, empleado como medicina panacea.
El Derecho Minero Germánico (Gemutheten Zeche): La crónica de la base introduce un término fundamental del derecho minero del Sacro Imperio: gemutheten. La Mutung era el acto jurídico formal por el cual un descubridor solicitaba oficialmente ante el tribunal de minas de la corona (Bergamt) la concesión exclusiva para explotar una veta descubierta. Que una mujer ostentara la titularidad legal de una Zeche (mina o pozo) documenta la participación activa de las mujeres de la región de Oberwiesenthal (Montes Metálicos) en la propiedad de los recursos del subsuelo.
El «Italiano» y la Disolución de la Ganga a la Vía Húmeda: La escena del mercado describe el encuentro con un buhonero italiano ambulante que vendía limones, un artículo exótico de importación mediterránea muy codiciado en los inviernos de Sajonia. El comerciante demuestra ser un diestro laborante de vía húmeda: en el plazo de pocas horas en la mesa de la posada (Wirthshaus), preparó un ácido fuerte (probablemente agua regia potenciada con el ácido cítrico del limón o ácidos minerales portátiles) capaz de atacar, corroer y disolver la roca caliza y estéril de la ganga hasta volverla líquida (zu Wasser worden), aislando en el fondo del vaso el polvo amarillo de oro puro ante el asombro de la dueña.
[71] La Síntesis Química del Agua Regia Alquímica: La receta desvelada combina caracteres taquigráficos para describir la destilación de un ácido extremadamente potente. Al mezclar 🜫ti (antimonio), 🜚 (vitriolo/ácido sulfúrico), 🜔 (salitre/nitrato de potasio) y 🜔ci (sal amoníaco/cloruro de amonio) y destilar la mezcla en una retorta, los vapores condensados daban origen a una solución saturada de ácido nítrico y ácido clorhídrico (agua regia) enriquecida con cloruro de antimonio. La inclusión de ☉ (oro) en la retorta actuaba, según la teoría de la época, como un estabilizador o «matriz de memoria» que orientaba la afinidad ácida del destilado para disolver la ganga respetando los metales nobles.
Lixiviación Selectiva de la Ganga en el Matraz: Rudolff detalla un método analítico estequiométrico exacto de 1 a 1 (una onza de agua ácida por una onza de mineral pulverizado y tostado). Al dejar el matraz en reposo en la zona templada del laboratorio (in der Wärme) durante 3 horas, el agua regia atacaba y disolvía por completo los carbonatos, óxidos de hierro y sulfuros de la roca estéril, licuándolos (wird alles zu Waßer). Al ser el oro y la plata insolubles en esas condiciones si no hay exceso de oxidantes calientes, decantando el líquido se aislaba en el fondo el polvo limpio de metal precioso listo para ser tasado.
Ajuste Mecánico de Precisión por Lapeado de Arena: La sección de Annotata ofrece una instrucción técnica de ingeniería mecánica extraordinaria para 1729. El autor exige realizar un proceso de lapeado o esmerilado artesanal: frotar las aspas de hierro de la cruz contra las paredes interiores del molino utilizando arena fina como abrasivo hasta lograr una tolerancia mecánica perfecta (biß eins auf den andern paßet).
La Prueba del Agua y la Cerveza como Control de Calidad: Para certificar que el molino estaba correctamente asentado y estanco antes de introducir el mercurio, se realizaba una ingeniosa prueba hidráulica de control de fluidos utilizando dos líquidos cotidianos con densidades y tensiones superficiales ligeramente distintas: agua y cerveza. Se vertía un líquido a cada lado de la barrera de las aspas; si no se comunicaban, el molino estaba listo. Rudolff advierte que si existían holguras o fisuras de rozamiento, las microscópicas esferas de mercurio escaparían por los lados sin triturar el mineral, impidiendo que el azogue atrapara y «pescara» (heraus gefischet) los átomos de plata y oro para unirse con ellos hasta lo más íntimo (ad intima).
[72] Joel Langelott y el Molino Filosófico: El texto cita a Joel Langelott (1617–1680), médico de la corte de Holstein y un reputado químico analítico de la época. Su célebre carta Epistola ad eruditos (mencionada como Schreiben ad eruditos) describía el desarrollo de la Philosophischen Mühle (el molino filosófico). Este aparato mecánico revolucionó los laboratorios al aplicar principios de fuerza centrífuga y levas para triturar los minerales hasta un estado de polvo impalpable (Trituration). Rudolff insiste en que sin esta molienda ultrafina, las impurezas insolubles u hojuelas extrañas (Heterogenea) bloquean físicamente el contacto molecular entre el mercurio y las partículas de plata, arruinando el rendimiento industrial.
Destilación Fraccionada y Purificación del Mercurio: En el punto número 2, el autor detalla que el mercurio comercial de las minas solía llegar adulterado o contaminado con plomo, estaño y plata. Exige realizar una destilación y separación fraccionada individualizada para limpiar el azogue antes de mezclarlo con el cobre (♀) y el hierro (♂), lo que garantizaba que el mercurio recuperara su máxima tensión superficial y fluidez para actuar como un disolvente extractor óptimo (animiret).
Refutación del Escepticismo Tradicional: Rudolff ataca con dureza a los metalúrgicos conservadores (derer Unverständigen, los ignorantes) que intentaban desacreditar los altos rendimientos de plata logrados con su método de amalgama. Estos críticos argumentaban falazmente que el mercurio ya venía «pre-cargado» con plata oculta de fábrica y que, al exprimir la bolsa de cuero, esa plata vieja pasaba de contrabando al balance final. El autor los desarma con lógica científica aplastante: si la plata fuera una impureza fija del mercurio que se coló en el primer filtrado, sería físicamente imposible que al reutilizar ese mismo mercurio en un segundo y tercer ciclo con mineral fresco siguieran brotando nuevos marcos de plata pura.
La Analogía de los Plateros (Kreßmählen): Para apuntalar su defensa, Rudolff apela a la experiencia económica de los artesanos plateros y joyeros (Gold-schmiede). Estos profesionales utilizaban molinos de escorias o de lavado (Kreßmühlen) para moler las barreduras del taller y sabían perfectamente que el mercurio retenía la plata de forma selectiva y que la filtración por gamuza separaba limpiamente la pasta rica del azogue líquido, por lo que dejar plata disuelta en el mercurio residual habría significado una pérdida financiera inaceptable en el gremio.
Uso de Locuciones Jurídico-Comerciales Latinas: El texto demuestra el carácter académico del tratado al estructurar la defensa utilizando términos del derecho y la escolástica: Posito casu («puesto en el caso» o asumiendo la hipótesis) e in lite («en litigio» o bajo disputa legal/teórica), reflejando cómo los debates metalúrgicos de la Ilustración se dirimían bajo rigurosos esquemas de argumentación pericial.
[73] La Metáfora Agrícola de la Alquimia (Der Acker): Rudolff abre la página recurriendo a una de las alegorías más célebres de la filosofía natural premoderna. Define al mercurio como der Acker (el campo de cultivo o suelo fértil) y a las partículas de los metales base como Saamen (semillas). Bajo esta visión organicista de la materia, los metales no eran compuestos inertes, sino entidades que «crecían» y maduraban (zeitigen) dentro de la matriz líquida del mercurio, multiplicando su valor gracias a las fuerzas vivas de la naturaleza [d, 1].
El Misterio de la Amalgama Roja (Eine Röthe): En el apartado 3, el autor describe un curioso fenómeno cromático: la aparición de un color rojo (eine Röthe) al triturar mecánicamente mercurio y plata (Luna). En la química de la época, cualquier cambio de coloración hacia el rojo era interpretado con enorme expectación, pues se asociaba con la aproximación al «elíxir» o la transmutación áurea. Químicamente, esto solía ocurrir debido a trazas microscópicas de azufre o arsénico presentes en la plata nativa mal refinada, que al reaccionar con el mercurio generaban trazas de cinabrio (sulfuro de mercurio rojo) o turgencias coloidales [d, 1].
Estabilización Térmica por el Oro (Sulphur in Golde): El apartado 4 aborda la metalurgia teórica del cobre (Venus). Apoyándose en la teoría de los principios elementales, Rudolff argumenta que el oro posee un fixe Feuer beständige Sulphur (azufre perfectamente fijo y estable ante el fuego). Al amalgamar reiteradamente el cobre con trazas de oro, el principio fijo del oro actúa como un escudo térmico que «asimila» y estabiliza al azufre inestable del cobre, impidiendo que el cobre se decolore o volatilice en las operaciones sucesivas al fuego [d, 1].
Lavado de Residuos Ácidos e Incremento Industrial (Abgesüßt): El extenso apartado 5 describe un proceso avanzado de hidrometalurgia y refinación húmeda. El autor lixivia escorias y tierras marciales (de hierro) con Aquas Regias (agua regia) y Fortes (ácido nítrico) para disolver el oro encapsulado en las piritas. Tras destilar el ácido corrosivo en una retorta (per Retortam) para aislar el residuo seco (residuum figiret), introduce un paso crítico: abgesüßt (endulzar o desacidificar). En la jerga técnica de la época, esto significaba lavar repetidamente el precipitado con agua pura para eliminar cualquier rastro de acidez remanente antes de incorporarlo al molino de amalgama por frotación mecánica (terendo), garantizando un aumento sustancial (Zugang) de la producción de metal noble.
[74] Precipitación Selectiva por Vía Húmeda: El inicio del texto detalla una reacción química analítica de desplazamiento. Al añadir fragmentos de hierro sólido a una solución ácida de agua fuerte que ha disuelto los Martialischen Schweffel (sulfuros de hierro), el hierro actúa como un metal de sacrificio: se disuelve forzando a los iones de cobre y plata suspendidos a precipitar de forma metálica pura. El residuo verdoso obtenido por el vinagre se deshidrataba hasta obtener el Caput mortuum (óxidos base ricos), empleado como tingentibus (agentes de pigmentación o tintura que los alquimistas usaban para emular el color del oro).
Termodinámica de la Digestión Controlada: En el apartado 6, Rudolff aporta una excelente observación sobre la cinética química en los matraces. Explica que la Digestion prolongada requiere un fuego intenso pero controlado. Desmonta el temor de los operarios a que el calor destruya el mineral, argumentando que el mercurio líquido actúa en el fondo como un regulador térmico (el «fuego frío») que absorbe el calor, impidiendo que los azufres volátiles se escapen por la chimenea (ad auras gehen lasset). El hecho de que el mercurio hierva, suba por la retorta y se condense de vuelta al matraz (wieder darauf gegossen) conforma un ciclo de reflujo continuo que estabiliza la reacción industrial.
Johann Baptist Großschedel y el Trifolio Hermetico: El apartado 7 introduce una remisión bibliográfica de gran calado histórico: Johann Baptist Großschedel von Aicha, un noble, médico y filósofo hermético alemán del siglo XVII. Su obra Trifolio Hermetico (publicada en Fráncfort en 1629) era un compendio muy respetado que unificaba las leyes de la alquimia práctica con la metalurgia extractiva de los Montes Metálicos.
La Teoría de la Trasplantación Metálica (Transplantiret): La cita de Großschedel condensa la teoría de la transmutación iatroquímica. Para la ciencia de la época, el hierro y el cobre no eran elementos químicos atómicos fijos e inmutables, sino metales «enfermos» o imperfectos debido a que albergaban un Sulphur extraneum (azufre extraño, bastardo o contaminante). Sostenían que si la ingeniería química lograba purificar la mena eliminando radicalmente ese azufre bastardo mediante ácidos y amalgamas, la matriz metálica base quedaba purificada y libre para ser transplantiret (trasplantada, transmutada o madurada de forma acelerada) hasta alcanzar la estructura perfecta y noble del oro puro.
[75] El Peligro del Azufre en la Vía Seca: La cita de Großschedel describe con gran precisión el dilema de la metalurgia antigua frente a los minerales sulfurosos refractarios [d, 1]. Si el mineral complejo se arrojaba directamente al alto horno (in die Gewalt des Feuers), el azufre bastardo actuaba de forma destructiva: al arder de forma violenta y volatilizarse hacia la atmósfera, su afinidad química arrastraba mecánicamente en forma de humos las partículas microscópicas de oro puro, disipando la riqueza de la mena por la chimenea (im Feuer verzehret und verlohren) [d, 1].
El Secreto de la Calcinación con Ganancia de Peso: El fragmento central describe un fenómeno que desconcertaba a los químicos premodernos: el incremento de peso tras la calcinación (nimmt ohne Zweiffel am Gewichte zu) [d, 1]. Antes del descubrimiento del oxígeno por Lavoisier a finales del siglo XVIII, los alquimistas observaban con asombro que al calcinar ciertos metales o azufres bajo condiciones específicas de laboratorio (Præparation), el residuo final pesaba más que el metal inicial. Großschedel e Rudolff interpretaban esto de forma mística como la fijación de un «espíritu vital» o un «principio de perfección» cósmico en el cuerpo del metal, cuando en realidad se trataba de la fijación química del oxígeno del aire (oxidación) en los átomos metálicos expuestos al calor.
El Artificium como Patente Tecnológica: El texto insiste en que romper la unión íntima entre la ganga de azufre y la materia noble del metal exige un Artificium (un procedimiento secreto de alta destreza) [d, 1]. Este concepto justifica directamente todo el tratado de Rudolff: su método de amalgamación en frío con mercurio asistido por aguas ácidas es precisamente el Artificium moderno que opera sin la violencia destructiva del fuego, aislando el oro de forma segura donde los fundidores tradicionales se daban por vencidos.
[76] La Separación de lo Volátil y lo Fijo: La conclusión de la cita de Großschedel (Hæc ille) define el objetivo central de la metalurgia química de la época: separar por medio del arte (durch Kunst) la porción combustible o volátil de la matriz mineral de las partes incombustibles (los metales nobles). El autor corta su discurso con una máxima hermética muy común, señalando que «no es bueno explicarlo todo», salvaguardando los secretos más profundos del laboratorio frente a los profanos.
La Consagración de la Amalgamación como el Verdadero Artificium: Rudolff retoma la palabra para reclamar el mérito histórico de sus 30 años de experiencia práctica (Experienz). Declara solemnemente que el gran secreto alquímico buscado por Großschedel y Paracelso para purificar los metales no es un misterio místico, sino la amalgamación industrial con mercurio ayudada por sales y trituración húmeda.
El Mecanismo de Purificación y Enriquecimiento (Puri e Impurum): El texto condensa los cuatro pilares de la metalurgia extractiva de Rudolff empleando verbos latinizados que denotan las fases del proceso:
- Amalgamiren: Unir los átomos metálicos libres con el mercurio fluido.
- Digerirt: Someter la pasta a calor moderado constante para forzar la interacción molecular.
- Figirt: Fijar o estabilizar los metales coloidales volátiles para que no se escapen en el horno.
- Augmentirt: Incrementar el rendimiento de oro y plata extraído de rocas inicialmente clasificadas como estériles.
La Superioridad de la Vía Húmeda frente al Fuego: Rudolff define su método de trituración (Tritur) y digestión como el verdadero Separatorem o agente de separación. Al operar en frío o bajo temperaturas tibias controladas, el mercurio actúa disolviendo selectivamente el azufre puro (behalt des puri) útil para la aleación y aislando las impurezas estériles (Schweffel impurum) sin la violencia del alto horno, logrando de forma controlada la «elevación» o transmutación de los metales base refractarios.
[77] La Eliminación de la Copelación y Licuación Tradicionales: Al cerrar el primer párrafo, Rudolff expone la tesis más radical y comercial de su obra. Asegura que la ingeniería química de su método de amalgama repetida (las 7 destilaciones o «vuelos del águila») vuelve obsoletos e innecesarios los costosos y gigantescos procesos de la pirometalurgia tradicional europea, como la Seigerung (licuación con plomo en grandes hornos) y la Cupellationem (copelación analítica destructiva al fuego), permitiendo refinar los metales base directamente en el laboratorio.
La Síntesis Química del Oleum Lunæ: La receta describe la destilación seca y destructiva de dos reactivos altamente corrosivos: el Grünspan (acetato de cobre básico) y el Mercurius sublimatus (sublimado corrosivo o cloruro de mercurio II). Al calentarse fuertemente en un alambique de vidrio, el cloruro de mercurio reacciona con el acetato de cobre sufriendo una doble descomposición química. Los vapores condensados en el Recipienten (vaso receptor) dan origen a una mezcla altamente concentrada de ácido acético, trazas de ácido clorhídrico y sales solubles de cobre.
La Regulación del Fuego Graduado por Horas: El pasaje detalla un estricto protocolo termodinámico de control de tiempo y temperatura, crucial para evitar que el alambique de vidrio estallara:
- Linde o bequemlich Feuer: Un fuego suave de brasas durante las primeras dos horas para evaporar el agua de cristalización de las sales sin provocar sobrepresión.
- Starck genug: Aumentar la temperatura las siguientes dos horas para forzar la descomposición molecular del cardenillo y la vaporización de los cloruros.
- Auf das stärckste: Llevar el horno a su máxima potencia en la quinta hora (5ten Stunde) para arrastrar los últimos componentes fijos hacia el cuello del alambique.
La Trinidad Alquímica (Tria per unum): El autor utiliza la locución mística latina hic habentur tria per unum & duo in Trium («aquí se contienen tres en uno y dos en tres») para describir el destilado condensado. Científicamente, el líquido combinaba tres potentes agentes: la matriz soluble del cobre (aquam corporis Veneris), la acidez corrosiva del sulfato/acetato (Spiritus Vitrioli) y los átomos disueltos de mercurio (Substantiam Mercurii). Sostenían que este «aceite» era tan reactivo que disolvía la plata pura (Lunam) en frío, transformándola en una cera maleable que se derretía al calor de una vela sin emitir humos (lapidem fluxibilem ad candelam sine fumo), actuando además como un agente fijador o coagulante capaz de solidificar el mercurio vivo.
[78] La Técnica de la Imbibición (Imbibiren): El primer párrafo detalla la operación iatroquímica de la imbibitio. Consistía en humectar repetidas veces un polvo metálico seco (la cal de plata o Silber-Kalck) vertiendo gotas de un disolvente ácido, dejándolo secar suavemente sobre el baño de arena (Sand-Capelle). Este ciclo de humectación y evaporación forzaba a los átomos de plata a absorber el principio activo del líquido hasta que todo el fluido quedaba «coagulado» o fijado en una estructura sólida unificada.
La Licuación al Calor de una Vela (Kerzen-Licht): La nueva sección describe un impresionante experimento de laboratorio: lograr que la plata y el azufre se combinen químicamente de tal forma que su punto de fusión descienda drásticamente, licuándose al débil calor de la llama de una vela (an einem Kerzen-Licht abfliessen). Al fundir el cardenillo y el azufre y verter el destilado ácido sobre el sublimado corrosivo, se obtenía un residuo sólido cristalino de cloruro de plata y cobre. Esta «piedra» actuaba como un fundente de muy baja temperatura, ideal para que los ensayadores introdujeran la muestra directamente en el baño de plomo fundido (in den Bley ansieden) para su posterior copelación (abtreiben).
La Máxima Hermética Sapienti Sat: Rudolff inserta la celebérrima locución latina Sapienti sat («al sabio le basta» o «para el que entiende, es suficiente»). En los tratados de la Ilustración temprana, esta frase se utilizaba como un código de censura intencionada: el autor interrumpía deliberadamente el desglose detallado de las proporciones exactas de la receta, asumiendo que un químico experto o «iniciado» sería capaz de deducir el paso faltante por sí mismo, evitando que la fórmula cayera en manos de falsificadores de moneda.
La Filosofía del Oro Espiritual (Geistlich Gold): El tramo final de la página resume la metafísica de la materia que gobernaba la metalurgia de transición del siglo XVIII. Rudolff postula, en perfecta consonancia con Paracelso, que la anima (el alma o esencia química oculta) de los metales imperfectos como el hierro y el cobre es un geistlich Gold (oro espiritual o coloidal). Sostiene la paradoja alquímica de que este espíritu es «más noble en el hierro y el cobre que en el propio oro real», debido a que en los metales base esa energía se halla en un estado dinámico, joven y «latente», lista para ser liberada y expandida por el mercurio animado, a diferencia del oro físico común donde esa fuerza ya se encuentra estática y cristalizada.
[79] Maduración Química y Blanqueamiento por Cloruros: El primer párrafo describe una demostración analítica visual para escépticos. Rudolff explica que si se vierte cobre (Venus) en Spiritum Salis (ácido clorhídrico), el metal se vuelve «completamente blanco». Químicamente, el ácido atacaba las impurezas superficiales de la aleación y provocaba la precipitación de cloruro de cobre o cloruro de plata (si el cobre era argentífero), revistiendo la pieza de una fina pátina blanca brillante que los artesanos de la época interpretaban como una transmutación o «maduración» parcial del cobre hacia la plata (Lunam).
Las Deidades de Glauber y la Trinidad Metalúrgica: El texto cita a Johann Rudolf Glauber y sus correspondencias mitológico-químicas. Designa al antimonio, al hierro (Mars) y al cobre (Venus) como deidades bajo el dominio de Proserpina (el inframundo o los yacimientos subterráneos). Establece la ley de los componentes: los metales duros y coloreados aportan los «colores» (colores), mientras que los densos como el plomo (Saturnus) y el mercurio otorgan el «peso corporal» (pondus) indispensable para consolidar la gravedad específica de los metales nobles refinados de forma húmeda.
La Dualidad Sexual de la Materia (Astra y Matrices): La sección del Centrum Amalgamationis sistematiza la filosofía de la naturaleza que gobernaba los laboratorios mineros del siglo XVIII. Todo el proceso de incremento se basaba en la dualidad complementaria: los Astra o astros masculinos (los agentes activos y térmicos, representados por el Sol/Oro y Marte/Hierro) debían interactuar con las Matrices o úteros femeninos (los agentes receptivos y húmedos, encarnados por la Luna/Plata y Venus/Cobre). El propio Rudolff se coloca simétricamente a la derecha como el heredero tecnológico de Glauber, validando las tesis del maestro del siglo anterior con sus propios 30 años de peritajes en Sajonia.
Máximas de Validación Científica e Histórica: Las tres líneas en latín de la sección inferior funcionan como un manifiesto metodológico. La célebre sentencia Sæpè etiam vidi fieri, quæ posse, negabam («A menudo he visto suceder aquello que yo mismo negaba que fuera posible») —que el autor ya utilizó estratégicamente como encabezado de la página 432 al inicio del bloque— cierra aquí el ciclo del tratado, recordando al lector ilustrado que los límites de la ciencia no los dicta el prejuicio académico, sino la experimentación empírica constante en el crisol y la retorta.
El Poema del Hierro Sacrificado (Alter Reimen): La página concluye de forma bellísima con una antigua copla rimada alemana de tradición minera. La «sangre del hierro» (sein Blut) hace referencia alegórica directa al vitriolo verde (sulfato de hierro) de color rojizo al calcinarse o a las soluciones ácidas ferrosas de las minas. El poema sintetiza en dos versos populares el fenómeno de cementación analizado en las páginas previas, donde el hierro se disolvía («sangraba») en la cubeta para dar nacimiento físico a una masa brillante de cobre maleable (Kupffer gut).
[80] Wilhelm Ernst Tentzel y las Monatliche Unterredungen: Tentzel (1659–1707) fue uno de los historiadores, numismáticos y polígrafos más célebres del Electorado de Sajonia. Su obra Monatliche Unterredungen (Conversaciones mensuales, publicada entre 1689 y 1698) está considerada históricamente como una de las primeras revistas científicas y culturales periódicas en idioma alemán. Rudolff cita el tomo de enero de 1692 como un registro documental fidedigno para demostrar que los fenómenos de transmutación húmeda eran aceptados y catalogados por los cronistas oficiales de la corte.
La Cámara de Arte (Kunst-Kammer): Las Kunstkammern o Cámaras de Arte y Maravillas eran los espacios donde los príncipes del Renacimiento y el Barroco coleccionaban tanto objetos artísticos refinados (artificialia) como rarezas de la naturaleza (naturalia). El cuenco descrito combinaba ambos mundos: funcionaba como un documento pericial físico de una supuesta transmutación química (hierro transformado en cobre/oro) que el soberano custodiaba celosamente como una prueba del avance tecnológico de sus laboratorios.
La Iconografía del Berg-Männlein: El diseño central del cuenco muestra a un Berg-Männlein (un duendecillo o diminuto minero tradicional con su indumentaria de trabajo) labrado en plata, sosteniendo una piedra real de la mina (Berg-Erz). Esta figura rinde homenaje al folclore de los Montes Metálicos, donde los mineros creían en la existencia de espíritus subterráneos que custodiaban las vetas ricas y ayudaban o castigaban a los trabajadores según su comportamiento.
El Enigma de los Versos y las Fuentes de Neusohl (Neusoler-Brunnen): Los versos grabados resumen de forma poética el proceso de cementación húmeda que Rudolff analizó en las páginas anteriores. El texto menciona las famosas aguas de Neusohl (hoy Banská Bystrica, en Eslovaquia). Estas minas de la Alta Hungría eran mundialmente célebres en la Edad Moderna porque sus aguas subterráneas de drenaje estaban naturalmente saturadas de sulfato de cobre (vitriolo azul). Cuando los mineros introducían herramientas viejas de hierro (Eisen war ich) en estas fuentes húngaras, el hierro se disolvía por desplazamiento iónico y el cobre precipitaba cubriendo el objeto (Cæment fraß mich, das Waßer mich temperirt), creando herraduras y copas de «cobre transmutado» que luego se regalaban a los eruditos y nobles de Europa como asombrosos recuerdos científicos.
[81] Johann Joachim Becher y las «Dos Manos» de la Química: Rudolff introduce una de las citas teóricas más célebres de Johann Joachim Becher extraída de su obra Centro Mundi Concatenato. Becher postula una regla metodológica fundamental para la Ilustración: las auténticas «dos manos» de la manipulación física de la materia no son los hornos violentos, sino la trituración mecánica extrema (Trituratio) y la digestión térmica lenta (Digestio). Al desgastar los minerales hasta un estado impalpable, se maximiza el área de contacto superficial, permitiendo que las reacciones iónicas u orgánicas operen de forma óptima en frío.
El Conde de Wolffseck y el Alto Palatinado: Becher relata una conversación privada de corte con el Conde de Wolffseck, el Supremus Præfectus (gobernador o administrador político de máximo rango) de la región minera del Alto Palatinado (Baviera). Que un gobernante de tal distinción confesara que tras años de costosos experimentos «nada de verdad había hallado en la alquimia salvo lo logrado por la molienda fina», servía a Rudolff para legitimar ante los soberanos de Sajonia que la inversión en molinos hidráulicos de hierro era el único camino científico real para rentabilizar los minerales pobres.
Johann Karl Krafft y el Círculo Científico Europeo: El apartado inferior (Idem Autor) teje una red de conexiones biográficas que ilustra la República de las Letras de finales del siglo XVII. Menciona a Johann Daniel Krafft (latinizado KRAFFTII), un célebre químico, consejero comercial y viajero alemán que actuó como un auténtico agente de transferencia tecnológica en Europa. El texto destaca que Krafft era íntimo amigo de dos gigantes de la química germánica: Johann Rudolf Glauber y Johannes Kunckel (el descubridor del vidrio de rubí de oro y perfeccionador del fósforo).
Robert Boyle y la Mención de la Noctiluca: El texto añade una valiosísima referencia a Robert Boyle (latinizado BOYLÆVS), el padre de la química moderna británica y miembro fundador de la Royal Society. Becher recuerda que Boyle inmortalizó a Krafft en su célebre tratado de física óptica Noctiluca Air (1680). Krafft había viajado a Londres portando muestras de fósforo blanco puro (materia que brillaba en la oscuridad) para mostrárselas en privado a Boyle y al rey Carlos II de Inglaterra.
La Peste y la Correspondencia Postal de 1680: La acotación sobre si Krafft sigue vivo «a menos que la peste lo haya absorbido» contextualiza de forma dramática la realidad de la época. Becher alude a la gran epidemia de peste que asoló Europa Central y Londres entre 1679 y 1681. La carta citada fue despachada por Krafft desde Londres hacia la Feria de Leipzig (Lipsiâ) el 5 de mayo de 1680, justo en el momento en que las administraciones estatales alemanas cerraban las fronteras por cuarentena, reflejando cómo el intercambio de manuscritos químicos desafiaba las crisis sanitarias del periodo barroco.
[82] El Rendimiento del Cobre y la Media Onza de Oro: La carta de Krafft concluye con una afirmación económica y analítica audaz: calcula que mediante el método de Rudolff, una sola libra de cobre común (unos 467 gramos) sometida a ciclos continuos durante un año puede rendir media onza de oro (aproximadamente 15 gramos). Para la época, este ratio de conversión o «maduración» marginal justificaba plenamente que el proceso fuera catalogado como altamente rentable para la Corona.
El Concepto de Cohobación (Cohobatio): El texto describe el mecanismo físico-químico del proceso: continua amalgamatio & cohobatio Mercurii super Cupro. La cohobación era un término técnico fundamental de la destilación barroca; consistía en verter el líquido recién destilado (en este caso, el mercurio gaseoso condensado en líquido) de vuelta sobre el mismo residuo sólido (el cobre) asentado en el fondo del matraz, repitiendo el ciclo de ebullición y goteo una y otra vez. Sostenían que este reflujo cíclico continuo actuaba desgastando la estructura del metal base hasta forzar la liberación del oro coloidal encapsulado.
La Consolidación del Método Empírico: Las dos líneas finales de la cita (Multifariæ Probæ sufficienter demonstrarunt veritatem) sintetizan el espíritu de la Ilustración minera: la verdad química ya no se defiende mediante dogmas o citas místicas, sino porque múltiples ensayos independientes en el laboratorio han demostrado empíricamente su veracidad.
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