Para examinar la realidad material de estos pactos en el siglo XVIII, el caso más célebre, documentado y paradigmático de la jurisprudencia imperial es el contrato de transmutación y servicio metalúrgico firmado en 1703 entre el enigmático alquimista y diplomático Domenico Manuel Caetano (autodenominado Conde de Ruggiero) y el poderoso Príncipe Elector Federico Guillermo I…
