
TEATRO QUÍMICO ALEMÁN,
en el cual se presentan los Escritos de los más célebres filósofos y alquimistas.
Aquellos que tratan sobre la piedra filosofal, sobre la transmutación de los metales viles en metales nobles, sobre las piedras preciosas, las hierbas, los animales, las fuentes medicinales y aciduladas, los baños termales, las magníficas medicinas y otros grandes secretos de la naturaleza; los cuales, hasta el día de hoy, nunca habían sido impresos o bien se habían vuelto sumamente raros.
Presentado por Friedrich Roth-Scholz, de Herrenstadt, Silesia.
Segunda parte.
Núremberg, por Adam Jonathan Felsecker.
Año de Cristo 1730.

ROGERIO BACON,
Monje en Inglaterra,
sumamente experto en Astrología, Química y Matemáticas.
Nacido en el año 1206. Fallecido en el año 1294.
De la colección de Friedrich Roth-Scholz de Nüremberg.

Al
Muy Ilustre Señor
SEÑOR
Franz Anton,
Conde del Santo Imperio Romano
de Sporck
Señor de…[1]
Iconografía del grabado alegórico
El grabado calcográfico está diseñado como un monumento conmemorativo clásico:
- El retrato central: Muestra el rostro del Conde von Sporck con una peluca barroca típica de la época dentro de un marco ovalado.
- La figura de la izquierda: Representa a la diosa Minerva (Atenea), divinidad de la sabiduría, las artes y la estrategia bélica, sosteniendo una lanza y apoyada sobre su característico escudo con la cabeza de Medusa. Su presencia simboliza que el conde es un protector de la ciencia y el conocimiento.
- La figura de la derecha: Un ángel o genio alado que sostiene un espejo o un escudo circular, mientras pisa el escudo de armas familiar de la casa Sporck.
4
Señor de los dominios de Lyssa,
Konojed, Gradlitz y Herschmanitz, etc.
De la Romana Majestad Imperial
verdadero
Consejero Secreto,
Camarero Mayor y Gobernador
en el Reino de
Bohemia.
A mi clemente Conde y Señor, etc., etc.[2]
5 DEDICATORIA.
Muy Ilustre
Conde del Imperio,
Clemente Señor:
Ya que Vuestra Excelencia Ilustrísima ha llegado a la piedra viva, aquella que fue desechada por los hombres, [3]
6 | DEDICATORIA.
pero que ante Dios es escogida y preciosa; sí, y que Vos sois un verdadero ADEPTO y poseedor de la piedra bendita que allá los constructores desecharon. Así como Vos mismo os habéis convertido para muchos hombres en una piedra de tropiezo y de escándalo, aunque sin culpa alguna por vuestra parte; tal cosa es conocida por el mundo entero.
Que, además, Vuestra Excelencia Ilustrísima es también un gran filósofo y amante de la sabiduría del mundo;…[4]
DEDICATORIA. 7
de ello soy yo mismo —aun siendo uno de los más humildes— un testigo vivo, ya que tengo la alta y para mí eternamente inolvidable gracia de conocer de cerca a Vuestra Excelencia Ilustrísima, tanto en vuestra alta persona como a través de cartas.
Sin embargo, de esto también dan un testimonio irrefutable los muchos escritos que Vos mismo habéis publicado para la gloria de Dios y para el fomento del verdadero temor de Dios y de las virtudes cristianas más decorosas;…[5]
8 | DEDICATORIA.
Cuerpo del texto:
los cuales habéis hecho imprimir con costes asombrosamente grandes y (algo de lo que en todas las historias, desde que el mundo existe, no tenemos todavía ejemplo alguno) habéis permitido que se entreguen a todo el mundo de forma totalmente gratuita. Tal como se puede hallar y leer detalladamente, con la mayor admiración, en la Biografía de Vuestra Vida, la cual fue publicada en Ámsterdam en el año 1715, y aumentada y reeditada en el año 1720.
Por lo tanto, espero no desear nada condenable si… [continúa en la página siguiente hacia el pronombre cortado «Vuestra»].[6]
DEDICATORIA. 9
… a Vuestra Excelencia Ilustrísima dedico sumisamente y pongo a vuestros pies esta presente segunda parte del Teatro Químico Alemán, o sea, una colección de escritos de célebres filósofos que tratan sobre la piedra filosofal; con el más humilde ruego de que Vuestra Excelencia Ilustrísima se digne mirar esta obra con ojos de clemencia y, al mismo tiempo, me conceda siempre de aquí en adelante vuestra alta y favorable protección: la cual, inestimable.[7]
10 | DEDICATORIA.
.gracia honraré durante toda mi vida con la más profunda humildad; como,
Muy Ilustre
Conde del Imperio,
de Vuestra Excelencia Ilustrísima,
el más sumiso y obediente
servidor,
Friedrich Roth-Scholz.[8]
11

No es mortal lo que deseo.
Prólogo de Friedrich Roth-Scholz
al lector
amante de la Naturaleza y del Arte.
¡DIOS! por su gracia ha dejado ya transcurrir dos años desde que, el 14 de enero del año 1728, te ofrecimos la primera parte de…[9]
12 | De Friedrich Roth-Scholz
nuestro Teatro Químico Alemán, por lo cual alabamos aquí su infinita bondad y damos también público agradecimiento a Él, al gran DIOS, por esta gracia que nos ha manifestado.
Ahora se presenta también esta segunda parte, a la cual, si DIOS me concede en adelante salud y vida —y en la medida en que mis restantes ocupaciones lo permitan—, pronto habrá de seguirle la tercera parte.
Quiénes son presentados esta vez en nuestro denominado Teatro Químico Alemán, es algo que el benévolo lector encontrará en el índice de aquellos contenidos en esta segunda…[10]
Prólogo. | 13
… parte se encuentran los tratados, el cual sigue al final de este prólogo. En cuanto a juzgar el valor o desvalor de estas materias, lo dejamos al arbitrio de cada cual, según su buen o mal gusto.
Para que también se pueda saber de inmediato en cada tomo lo que ya se encuentra en las partes precedentes, queremos especificar aquí los tratados contenidos en la Primera Parte; y no solo los repetiremos en la Tercera Parte, sino que añadiremos también los contenidos en esta Segunda Parte. De este modo, en el último tomo siempre se podrá comprobar qué se encuentra en los anteriores, lo…[11]
14 | Prólogo de Friedrich Roth-Scholz.
…cual, según espero, no será del desagrado del benévolo lector.
Con lo cual me encomiendo a su afecto y buena disposición, bajo el amparo de DIOS. Nüremberg, a 17 de febrero de 1730.[12]
Prólogo. | 15
Lee, lector, y contempla
lo que te presenta
el celebérrimo varón
Friedrich Roth-Scholz:
no el oro en sí mismo,
sino muchos y preclaros escritos
sobre cómo transmutar los metales de escaso valor
en bienes excelentes.
Esto ya es algo grande,
pero hallarás cosas aún mayores:
aquellas que muchos no creen
y que muy pocos encuentran.[13]
16 | De Friedrich Roth-Scholz
Quien posee la Piedra
de los Filósofos,
todo lo posee,
todo lo puede.
¿Cuánto, por lo tanto,
le debemos
a Roth-Scholz?
La posteridad tardía
lo proclamará,
y su propio
nombre
será
inmortal.
Como testimonio de la infatigable diligencia
del célebre coleccionista, aportó estas palabras como prenda de amistad
un amigo alemán,
franconio.[14]
Prólogo. | 17
Contra los detractores del Arte Química.
¡Ay, malamente brilló Mercurio para ti en tu primer nacimiento,
a ti, que desprecias la obra oculta del arte química!
Un curso impuro del cielo te engendró para las artes:
por eso no meditas el silencioso camino del firmamento.
Al fallar en ti, la naturaleza creó un monstruo:
por eso ninguna cantidad de eléboro alivia tu cabeza.
Así pues, conviértete en el asno que los hados conscientes querían:
pues una cabeza tan baja no permite contemplar las alturas.[15]
18 | De Friedrich Roth-Scholz
Índice
de los tratados que se encuentran en la
Primera Parte.
I. Investigación sobre la Alquimia, por Johannes Franciscus Buddeus. pág. 1
II. Informe sobre la Alquimia, por Georg Philipp Nenter. 174
III. Instrucción sobre la fabricación de oro, por el Barón Wilhelm von Schröder. 219
IV. Leal advertencia y exhortación a todos los amantes de la alquimia transmutatoria conforme a la naturaleza. 289
V. Informe fundamental sobre la generación y el nacimiento de los metales, por Leonhard Müllner. 313
VI. Informe sobre la generación y regeneración de los metales. 331
VII. El tercer principio de las cosas minerales sobre la sal filosófica, por Josaphat Friedrich Hautnorthon (o Johann Harprecht). 339
Prólogo. | 19
VIII. El agua póntica o mercurial de los sabios, por Chrysostomus de Puris. pág. 391
IX. Éufrates, o las aguas del Oriente, por Eugenius Philalethes. 415
X. El becerro de oro, por Johannes Friedrich Helvetius. 481
XI. Epístola filosófica sobre la piedra de la sabiduría, por John Pordage. 557
XII. El mensajero de la aurora que irrumpe en el cielo filosófico, por Johannes de Monte Raphaim. 597
XIII. El carro triunfal del antimonio, por Fray Basilio Valentín, con las anotaciones de Theodor Kerckring. Precedido además por: el informe y recomendación sobre Basilio Valentín emitidos por el Sr. Dr. Georg Wolfgang Wedel, célebre profesor en Jena, en un programa del año 1704. 653
20 | De Friedrich Roth-Scholz
Índice
de los tratados que se encuentran en esta
Segunda Parte.
XIV. Crítica sobre los escritos alquímicos, por Benedictus Nicolaus Petraeus. pág. 1
XV. Reflexión sobre la pregunta: ¿Es posible la transmutación de los metales? 87
XVI. DICTAMEN LEGAL de una célebre facultad de derecho, en el cual un esposo solicita asesoramiento sobre: ¿Si a él no le pertenece la vajilla de plata de su esposa que ha sido transmutada en oro? ¿O, al menos, el usufructo de la misma? 113
XVII. Isagoge, esto es, introducción al verdadero conocimiento del Dios Triuno y de la Naturaleza. En la cual se contienen también muchas cosas excelentes sobre la materia de la piedra filosofal, por Julius Sperber. 119
XVIII. Tumulus Hermetis Apertus, o sea: la tumba hermética abierta, por Pantaleon. 197[16]
Prólogo. | 21
XIX. Examen alquímico, o prueba alquímica, por Pantaleon. pág. 259
XX. Bifolium Metallicum, esto es: la doble hoja metálica, por Pantaleon. 313
XXI. Epístola sobre la química; junto con la lámina grabada en cobre del molino filosófico, por Joel Langelott. 381
XXII. Instrucción sobre la amalgamación, por Johann Heinrich Rudolph. 407
XXIII. Explotación minera extraordinaria mediante la amalgamación con mercurio, por Johann Heinrich Rudolph. 431
XXIV. Compendio de alquimia, o explicación de la Tabla de Esmeralda de Hermes Trimegisto, por Johannes Garlandius (o Hortulanus). 499
XXV. La Tabla de Esmeralda de Hermes. 531
XXVI. Explicación sobre el comentario de Hortulanus, por el maestro Arnaldo de Vilanova. 533
XXVII. Epístola sobre la excelencia de los escritos químicos de Pierre-Jean Fabre. 551
XXVIII. Descripción de las piedras preciosas, por Bartholomäus Korndörffer. 567
22 | Prálogo de Friedrich Roth-Scholz.
XXIX. El Edipo Químico, o descifrador de acertijos químicos, etc., por el Dr. Johann Joachim Becher. pág. 619
XXX. La obra secreta de la filosofía hermética, por Jean D’Espagnet. 823
Texto explicativo de cierre:
Con la vida y los escritos de ROGER BACON (cuya efigie ha sido colocada al frente de esta Segunda Parte), queremos, si DIOS nos concede vida y salud, dar comienzo a la siguiente Tercera Parte; debido a que en esta presente Segunda Parte el espacio nos ha quedado demasiado estrecho y el tiempo se nos ha vuelto demasiado corto.
[1] El Conde Franz Anton von Sporck (1662–1738) fue una de las figuras culturales más fascinantes y controvertidas del Reino de Bohemia y del Santo Imperio. Gran mecenas del arte, la música (introdujo la ópera italiana en Praga) y la literatura, tenía una profunda inclinación hacia el misticismo cristiano, el esoterismo y la tolerancia religiosa, lo que le llevó a menudo a enfrentarse con los jesuitas y las autoridades imperiales de Viena. Dado su conocido interés por la filosofía hermética y la espiritualidad transconfesional, era habitual que editores de tratados científicos y alquímicos como Friedrich Roth-Scholz buscaran su patrocinio financiero e institucional dedicándole volúmenes destacados de sus colecciones. [^1]: Nota sobre el artista: La abreviatura Mich. Rössler fecit Nor. hace referencia a Michael Rössler (1705–1777), un prolífico grabador e ilustrador activo en Núremberg (Norimbergae). La palabra fecit significa «lo hizo» o «grabado por» en latín.
[2] El texto detalla las posesiones feudales más importantes que el Conde von Sporck administraba en Bohemia (actual República Checa):
- Lyssa (Lysá nad Labem): Fue su residencia principal. Allí construyó un magnífico palacio barroco, un teatro de ópera y estableció una de las imprentas privadas más activas e independientes de Centroeuropa.
- Gradlitz (Choustníkovo Hradiště): Dominio vecino a su famoso complejo termal y hospitalario de Kuks, el cual convirtió en un foco monumental de arte barroco gracias a las esculturas de Matthias Braun.
- Konoged (Konojedy) y Herschmanitz (Heřmanice): Otras de las propiedades señoriales que integraban el vasto patrimonio de su linaje.
Importancia de sus cargos políticos
A pesar de sus posteriores disputas con las autoridades eclesiásticas, el encabezado demuestra que Sporck ostentaba el estatus político más alto del Sacro Imperio Romano Germánico bajo el reinado del emperador Carlos VI:
- Geheimer Rath (Consejero Secreto): Miembro del círculo íntimo de asesores imperiales. La palabra wircklich (actual wirklich) enfatiza que ejercía el cargo de forma efectiva y activa, no meramente honorífica.
- Cammer-Herr (Camarero / Gentilhombre de cámara): Cargo cortesano de gran proximidad física y confianza con el Emperador.
- Stadthalter (Gobernador / Virrey): Representante oficial del poder imperial en Praga para gobernar el territorio de Bohemia.
[3] El inicio del discurso redactado por Friedrich Roth-Scholz recurre a un ingenioso doble sentido que unía la teología cristiana con el lenguaje de la alquimia:
- «La piedra viva» (der lebendige Stein): Es una referencia directa a la Primera Epístola de San Pedro (1 Pedro 2:4), donde Cristo es descrito como la «piedra viva, desechada por los hombres, pero escogida y preciosa ante Dios».
- Lectura Hermética: Para un público aficionado a la filosofía oculta y para el propio Conde von Sporck (con tendencias místicas de carácter rosacruz y teosófico), esta metáfora teológica se equiparaba de forma inmediata con la Piedra Filosofal (Lapis Philosophorum). Los alquimistas cristianos sostenían que la verdadera transmutación no era material, sino espiritual, y que Cristo era la auténtica «piedra» de transformación interior.
[4] El autor completa aquí la cita de la Primera Epístola de San Pedro (1 Pedro 2:4-8), entrelazándola astutamente con el argot hermético:
- El término ADEPTUS (Adepto): En la tradición alquímica, un «adepto» no es un mero estudiante, sino el maestro supremo que ha alcanzado el éxito final en la Gran Obra, logrando transmutar su propia alma y descifrar los secretos de la naturaleza. Roth-Scholz eleva al Conde von Sporck a esta categoría espiritual.
- «Piedra de tropiezo» (Stein des Anstoßens): Esta expresión bíblica (que hace referencia al escándalo que la verdad causa a los incrédulos) se aplica aquí a la biografía real del conde. Sporck fue perseguido tenazmente por los jesuitas debido a sus publicaciones místicas y su tolerancia religiosa, llegando a ser acusado de herejía. El texto defiende sutilmente su inocencia al aclarar que esto ocurrió «ohne verschuldet» (sin culpa alguna).
- «La sabiduría del mundo» (Welt-Weißheit): Es el término clásico alemán empleado en los siglos XVII y XVIII para referirse a la Filosofía y a las ciencias naturales en su sentido más amplio.
[5] La relación epistolar entre el editor y el mecenas. En el primer párrafo, Roth-Scholz recurre a la fórmula clásica de la modestia barroca («ob gleich einer der geringsten» / aun siendo uno de los más humildes) para ponerse al servicio del noble. No obstante, aporta un dato histórico crucial: confirma que mantenía una relación epistolar directa y frecuente («durch Briefe genau zu kennen») con el Conde von Sporck. Esto evidencia cómo las redes intelectuales y editoriales de la época unían los centros de imprenta alemanes (como Núremberg) con la nobleza mística de Bohemia. La imprenta defensiva de Sporck. El segundo párrafo alude a las «vielen Schrifften» (muchos escritos) del conde. Sporck no solo financiaba libros ajenos, sino que traducía, editaba y distribuía de manera masiva folletos espirituales jansenistas, místicos y pietistas desde sus imprentas privadas. Roth-Scholz defiende la legitimidad y la profunda fe de estas obras frente a los ataques jesuitas, asegurando que su único fin real era «zur Ehre Gottes» (para la gloria de Dios) y el fomento de la auténtica devoción.
[6] Roth-Scholz ensalza la labor del conde con evidente admiración al señalar que distribuía sus obras impresas «ohne Entgeld» (sin contraprestación / gratis). Sporck utilizaba su inmensa fortuna para financiar tiradas masivas de libros piadosos y filosóficos y, en lugar de venderlos en el mercado librero convencional, los enviaba como regalo a eruditos, nobles, bibliotecas e incluso a personas de clases populares de toda Europa. Para el conde, la imprenta era un instrumento de iluminación espiritual y no un negocio comercial. El enigma de la biografía de Ámsterdam. El texto cita una obra de referencia fundamental para los historiadores: la Lebens-Beschreibung (Biografía) del conde, editada originalmente en 1715 y ampliada en 1720. El pie de imprenta oficial de dicho libro afirmaba haber sido editado en Ámsterdam. Sin embargo, la investigación histórica ha demostrado que esto era un falso pie de imprenta muy común en el siglo XVIII: para burlar la estricta censura imperial y de los jesuitas en Praga y Viena, Sporck imprimía estos libros en sus propios talleres clandestinos o en imprentas secretas de Alemania, pero colocaba en la portada que provenían de la tolerante Holanda.
[7] En este folio se despliega toda la pompa protocolaria del mercado del libro del siglo XVIII. El editor utiliza fórmulas de extrema sumisión absolutista («unterthänigst dedicire und zu Füssen lege» / dedico sumisamente y pongo a vuestros pies) con un objetivo práctico muy claro: asegurar la Propension (inclinación, favor o patronazgo financiero) del noble. Dedicar una obra de tal envergadura a un mecenas adinerado garantizaba que este cubriera los costes de impresión o enviara un generoso estipendio económico al editor. Confirmación bibliográfica del volumen. Este texto es clave porque ratifica de forma definitiva la estructura interna del libro: Roth-Scholz nombra explícitamente el tomo como el «Zweyten Theil des Deutschen Theatri Chemici» (Segunda parte del Teatro Químico Alemán), vinculando directamente esta sección introductoria con la portada de 1730 y el retrato de Roger Bacon que abría la obra.
[8] El cierre de la dedicatoria y la firma del editor. Con esta página concluye la introducción protocolaria dirigida al Conde von Sporck. La disposición tipográfica en forma de pirámide invertida al final del texto («Unterthänig gehorsamster Diener») era la estructura visual estándar en el Barroco tardío para las firmas de sumisión señorial. Friedrich Roth-Scholz (1687–1736) estampa aquí su nombre, consolidando su papel no solo como librero e impresor en Núremberg, sino como un erudito e historiador de la ciencia que rescató y preservó valiosos manuscritos herméticos que de otro modo se habrían perdido.
El emblema del editor: Significado y origen. El grabado calcográfico superior funciona como la marca o viñeta heráldica personal de Friedrich Roth-Scholz. Presenta un escudo orlado con ramas de laurel, coronado y timbrado con un ave fénix o águila explayada sobre un ancla (símbolo de la esperanza).
- La inscripción latina «Non est mortale quod opto» proviene de las Metamorfosis de Ovidio (Libro II, 56). Son las palabras que el dios Sol (Febo) le dirige a su hijo Faetón para advertirle que sus deseos superan la condición humana. En el contexto de la alquimia y la edición barroca, Roth-Scholz la adopta como lema existencial: su ambición no persigue las riquezas perecederas del mundo material, sino el conocimiento eterno, la inmortalidad del alma y la preservación del saber imperecedero.
Cronología y estructura editorial del Theatrum Chemicum. El inicio del texto aporta un testimonio cronológico exacto de incalculable valor para la historia del libro:
- Roth-Scholz confirma que la primera parte (den Ersten Theil) de esta gran enciclopedia se publicó exactamente el 14 de enero de 1728 (Anno MDCCXXVIII. d. XIV. Januarii).
- Al señalar que han transcurrido dos años («zwey Jahre») bajo la gracia divina, valida de forma matemática la fecha impresa en la portada general de este segundo volumen que estamos siguiendo, editado en 1730.
Concepto del lector barroco. La dedicatoria se dirige al lector «Natur- und Kunst-liebenden» (amante de la naturaleza y del arte). En los siglos XVII y XVIII, la palabra «Arte» (Kunst) no se limitaba a las bellas artes estéticas, sino que designaba a la técnica operativa humana, la transmutación de laboratorio y la destreza experimental capaz de imitar, perfeccionar o acelerar los procesos de la Naturaleza. El lector idóneo era, por tanto, el científico, el médico y el filósofo naturalista.
[10] El plan de la trilogía alquímica. En el segundo párrafo, Roth-Scholz plasma de forma explícita el diseño editorial de su monumental proyecto. Tras consolidar el segundo tomo en 1730, manifiesta su firme intención de publicar una tercera entrega («der Dritte Theil bald folgen soll»). No obstante, introduce una típica fórmula de cautela barroca supeditada a la voluntad divina («wann GOTT ferner Gesundheit und Leben verleihen wird») y a sus propias cargas de trabajo comerciales. Este tercer volumen terminaría editándose con éxito en el año 1732, completando así una de las mayores recopilaciones impresas de textos herméticos en lengua alemana. El reclamo al índice de filósofos. El último párrafo prepara al lector para la estructura del libro, advirtiendo que los nombres de los alquimistas, filósofos y científicos seleccionados para esta edición se encuentran ordenados en el Verzeichnüß (el registro o índice alfabético). Esta sección resultaba crucial en los libros de la Ilustración temprana para dotar a los compendios de un carácter consultivo y académico.
[11] Libertad de gusto y escepticismo en la Ilustración Temprana. En el primer párrafo, Roth-Scholz introduce una postura notablemente moderna para su época al hablar del «Wehrt oder Unwehrt» (valor o desvalor) de los textos de alquimia. No pretende imponer estas obras como verdades dogmáticas absolutas; por el contrario, apela de forma abierta al «guten oder bösen Geschmack» (buen o mal gusto/criterio) de sus lectores. Esta actitud refleja la transición cultural hacia la Ilustración, donde el editor actúa como un archivista imparcial que pone los textos a disposición de la comunidad científica para que sea el propio lector quien los evalúe críticamente. Una estrategia comercial y bibliográfica pionera. El segundo bloque desvela un ingenioso sistema de índices acumulativos e intercalados. Roth-Scholz promete que cada nuevo volumen incluirá un catálogo detallado de lo impreso en los tomos anteriores. Esta técnica cumplía una doble función:
- Utilidad académica: Facilitaba la consulta rápida y cruzada a los eruditos y médicos que usaban el Theatrum Chemicum como manual de laboratorio.
- Estrategia editorial: Funcionaba como una sutil herramienta de promoción comercial. Al ver lo que contenían los otros tomos, se incentivaba al lector a adquirir la trilogía completa para no dejar su colección incompleta.
[12] Datación exacta del proceso de impresión. Esta página es un documento de enorme valor para la cronología editorial de la obra. Roth-Scholz firma y fecha el cierre de su prólogo el 17 de febrero de 1730 (den 17. Febr. 1730). Esto demuestra que los textos introductorios y las dedicatorias cortesanas se redactaban y se mandaban a la prensa al final de todo el proceso, una vez que los extensos tratados de alquimia del cuerpo principal del libro ya habían sido completamente impresos o estaban listos en el taller de Felßecker. Fórmulas de despedida barrocas: El editor recurre a la clásica fórmula de cortesía de la época al apelar a la Liebe und Wohlgewogenheit (amor y benevolencia/afecto) de su público. En un mercado editorial en expansión pero sumamente competitivo como el de Núremberg, mantener una relación de confianza y simpatía con los lectores recurrentes —médicos, boticarios, naturalistas y coleccionistas— era vital para garantizar que las futuras entregas (como el tercer volumen planeado) siguieran siendo rentables.
[13] Filosofía hermética: El saber por encima del oro. Este texto en forma de epigrama condensa de manera brillante el cambio de paradigma de la alquimia durante la Ilustración temprana. El poema advierte explícitamente que Roth-Scholz no está ofreciendo «non aurum ipsum» (no el oro en sí mismo), desmarcándose así de los charlatanes y estafadores vulgares que prometían el enriquecimiento material rápido mediante la creación física de metal dorado (crisopeya). En su lugar, el valor reside en los «multa praeclara scripta» (muchos y preclaros escritos). La transmutación de los metales de poco valor en algo excelente se presenta aquí no solo como un proceso químico rudimentario, sino como una metáfora del refinamiento intelectual. Las «maiora» (cosas mayores) que aguardan al lector son los secretos profundos de la naturaleza y la medicina hermética, verdades tan asombrosas que «multi non credunt» (muchos no las creen) y que solo «inveniunt pauci» (unos pocos elegidos logran encontrar).
[14] El elogio de la Piedra y el reconocimiento al editor El poema abre con una máxima fundamental de la tradición hermética: «Philosophorum lapidem qui habet, omnia possidet, omnia potest» (Quien posee la piedra de los filósofos, todo lo posee, todo lo puede). Esta afirmación no alude a la riqueza material, sino a la omnisciencia y a la perfección espiritual que otorgaba la Gran Obra.Acto seguido, el autor del poema argumenta que, dado que Roth-Scholz ha reunido las instrucciones y tratados para alcanzar este conocimiento supremo, el mundo entero contrae una deuda imperecedera con él. La expresión «sera posteritas» (la posteridad tardía o lejana) vaticina con éxito que su nombre será recordado siglos después gracias a su labor de rescate bibliográfico. La identidad del autor del epigrama. El texto concluye revelando de forma sutil la procedencia del autor de los versos: Amicus Germanus, Francus (Un amigo alemán, franconio). Esto significa que el encomio fue redactado por un erudito local procedente de Franconia (la región histórica del sur de Alemania a la que pertenece la propia ciudad de Núremberg). Era una costumbre sumamente arraigada en la República de las Letras del siglo XVIII que los intelectuales y amigos cercanos de un editor contribuyeran con epigramas latinos para prestigiar la obra antes de su salida al mercado.
[15] Análisis del poema satírico de Elías Corvinus El poema recurre a una brillante y agresiva retórica clásica para deslegitimar a quienes criticaban o ridiculizaban la alquimia en la época moderna:
- El reproche astrológico: El autor afirma que la ceguera intelectual del crítico se debe a un mal aspecto natal de Mercurio («male Mercurius primo tibi fulsit in ortu»), planeta que en la astrología rige la inteligencia, el comercio y, de forma muy especial, la propia transmutación hermética (asociada al azogue).
- La locura y el eléboro: Se menciona que «hellebori copia nulla levat» (ninguna cantidad de eléboro alivia tu cabeza). En la medicina clásica de Hipócrates y Galeno, el eléboro era la planta medicinal por excelencia para purgar la bilis negra y curar la locura o la demencia. Corvinus dictamina que el escepticismo ante la alquimia es una locura tan severa que ni el eléboro puede sanarla.
- La metáfora del asno: Al final, condena al detractor a ser un asno («Ergo fis asinus»), animal que simboliza tradicionalmente la ignorancia tozuda. Al tener la cabeza inclinada hacia el suelo, el ignorante es físicamente incapaz de mirar «alta» (las cosas elevadas o celestiales).
¿Quién fue Elías Corvinus? Elias Corvinus (Elias Ravens, 1537–1602) fue un célebre poeta, humanista y erudito natural de Turingia que llegó a ser coronado como Poeta Laureatus por sus composiciones en latín clásico. El hecho de que Roth-Scholz inserte un poema suyo de finales del siglo XVI en esta compilación de 1730 demuestra su objetivo de reunir un corpus histórico defensivo: utiliza la autoridad de los grandes literatos del pasado para blindar el prestigio de su enciclopedia de química frente a los científicos racionalistas del siglo XVIII.
[16] Curiosidades jurídicas de la Alquimia: El caso del oro transmutado (Anualidad XVI). El punto XVI presenta uno de los documentos más fascinantes de la intersección entre el derecho civil y la ciencia barroca. Se trata de una consulta jurídica real (Responsum) elevada a una facultad de derecho. Un hombre pregunta si, bajo las leyes matrimoniales y de propiedad de la época, tiene derechos legales sobre los bienes de plata de su esposa tras haber sido transformados mágicamente u operativamente en oro en el laboratorio. El documento discute incluso el concepto jurídico del usus fructus (usufructo). La mera existencia de este dictamen en una universidad demuestra que en el siglo XVIII la transmutación metálica no se consideraba un mito de cuentos de hadas, sino un fenómeno físico con repercusiones legales, notariales y patrimoniales reales.
Análisis de los filósofos de la Segunda Parte:
- Benedictus Nicolaus Petraeus (Anualidad XIV): Médico y erudito del siglo XVII. Su Critique sirve como un exhaustivo filtro bibliográfico para separar los textos químicos verdaderos de las falsificaciones herméticas vulgares.
- Julius Sperber (Anualidad XVII): Médico, cabalista y uno de los primeros e importantes defensores de la fraternidad secreta de los Rosacruces en Alemania (murió hacia 1616). Su Isagoge fusiona de forma explícita la teología cristiana trinitaria con la física y la química espiritual.
- Pantaleon (Anualidad XVIII): Pseudónimo del médico austríaco Franz Gassmann. Su Tumulus Hermetis Apertus es un celebrado manual alegórico que pretende «desenterrar» y descifrar de forma clara las enigmáticas metáforas dejadas por Hermes Trimegisto sobre la materia prima.
Crítica sobre los escritos alquímicos de Bened. Nicolai Petraei
Bened. Nicolai Petraei, Critique über die Alchymistischen Schriften. Deutschen Theatrum Chemicum, Volumen 2, 1-86. Presentación…
Los Hermanos de la Pureza
EPISTLES OF THE BRETHREN OF PURITY. On Magic, Part IIAn Arabic Critical Edition and English…
El contrato del alquimista Domenico Manuel Caetano.
Ejecución del fabricante de oro Cajetani, el 23 de agosto de 1709 en Küstrin.Anónimo –…
ÍNDICE analítico de El Carro Triunfal del Antimonio de BASILIUS, y de las Anotaciones de KERCKRING.
Register. Deutsches Theatrum Chemicum, Volumen 1, 331-350. ⁘ ( 0 ) ⁘ 331 Letra…
El carro triunfal del antimonio de Fr. Basilio Valentín, con anotaciones de Theodori Kerckringii. Precedido además por: Noticia y recomendación otorgada sobre Basilio Valentino en un programa del año 1704 por el Sr. D. Georg Wolfg. Wedel, célebre profesor en Jena (págs. 654-668: Prefacio de Friedrich Roth-Scholtz), seguido de una nueva numeración de páginas: págs. 1-350, págs.
Fr. Basilii Valentini, TriumphWagen des Antimonii, mit Theodori Kerckringii Anmerckungen. Deme noch vorgesetzet: Herrn D….
Índice de la Primera Parte del TEATRO QUÍMICO alemán de Friedrich Roth-Scholtz
638 Índicede laPrimera PartedelTEATRO QUÍMICOalemán deFriedrich Roth-Scholtz A.Egipcios: ¿qué debe pensarse de sus figuras jeroglíficas?…
